Chicos
El día en que Chico despertó y encontró sangre en la almohada, no se asustó.
Sin atisbo de temblor en las manos, cogió la funda, la puso en la lavadora junto con la ropa de hacía dos días, le dió un par de vueltas en la secadora y la volvió a colocar en su sitio.
Y su día siguió tan normal como siempre: el trabajo de 9 a 18h con tupper incluído al mediodía, una visita al Caprabo y una tranquila cena delante del televisor.
El resto de los días no ofrecieron ninguna diferencia. La sangre aparecía en las sábanas, se licuaba por el desagüe de la ducha e incluso saltaba a borbotones al estornudar en el metro.
A pesar de su pretendida indiferencia, llegó un momento en que el espejo le empezó a devolver una imagen que no quería para sí. Chico se veía decaído. La palidez mortecina de su piel contrastaba con su pelo carbón. Los ojos grises se perdían en unas cuencas cada vez más profundas. Y los labios se le acartonaban días tras día.
El jueves 23 fue diferente. Chico se cruzó con otro Chico en el metro.
Pelo canela, ojos aceituna y labios rojos y con vida.
Una mirada, una sonrisa, una pregunta tonta y al cabo de un mes, Chico y Chico ya vivían juntos.
Chico empezó a ganar color. Su mirada volvía a sonreir y sus mejillas eran como las de cualquier ser humano.
Pero poco a poco, como una vela que se consume, la relación se fue agotando. Cada uno tuvo que encontrar su rincón de ciudad.
Y el día en que Chico despertó y encontró sangre en la almohada, se asustó.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ----------------------------------- -------------------------------- ------------------------------ ------------------------- ---------------------- ---
------------- ------------- -
-
Sin atisbo de temblor en las manos, cogió la funda, la puso en la lavadora junto con la ropa de hacía dos días, le dió un par de vueltas en la secadora y la volvió a colocar en su sitio.
Y su día siguió tan normal como siempre: el trabajo de 9 a 18h con tupper incluído al mediodía, una visita al Caprabo y una tranquila cena delante del televisor.
El resto de los días no ofrecieron ninguna diferencia. La sangre aparecía en las sábanas, se licuaba por el desagüe de la ducha e incluso saltaba a borbotones al estornudar en el metro.
A pesar de su pretendida indiferencia, llegó un momento en que el espejo le empezó a devolver una imagen que no quería para sí. Chico se veía decaído. La palidez mortecina de su piel contrastaba con su pelo carbón. Los ojos grises se perdían en unas cuencas cada vez más profundas. Y los labios se le acartonaban días tras día.
El jueves 23 fue diferente. Chico se cruzó con otro Chico en el metro.
Pelo canela, ojos aceituna y labios rojos y con vida.
Una mirada, una sonrisa, una pregunta tonta y al cabo de un mes, Chico y Chico ya vivían juntos.
Chico empezó a ganar color. Su mirada volvía a sonreir y sus mejillas eran como las de cualquier ser humano.
Pero poco a poco, como una vela que se consume, la relación se fue agotando. Cada uno tuvo que encontrar su rincón de ciudad.
Y el día en que Chico despertó y encontró sangre en la almohada, se asustó.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ----------------------------------- -------------------------------- ------------------------------ ------------------------- ---------------------- ---
------------- ------------- -
-
Comentario:
yo tpco vi la solucion ni seleccionando, nos daras el desenlace??
Comentario:
¿Te ha respondido? ¿Te ha respondido? ¿Te ha respondido?
Por cierto, yo no pillo la moraleja del cuento :-( Ni seleccionándolo, vamos xD
Por cierto, yo no pillo la moraleja del cuento :-( Ni seleccionándolo, vamos xD
Comentario:
A ver si cuentras lo del chico flog, aunque la gente que los tiene suele ser aún más egocéntrica que los que tenemos blog.
Llevo sangrando tanto que ni me asusto, incluso voy perdiendo algún cacho... El otro día, buscando unos apuntes en un cd antiguo me encontré con fotos suyas... se me cayó el brazo derecho y ante la imposibilidad de poderlo recolocar me puse a llorar.
Llevo sangrando tanto que ni me asusto, incluso voy perdiendo algún cacho... El otro día, buscando unos apuntes en un cd antiguo me encontré con fotos suyas... se me cayó el brazo derecho y ante la imposibilidad de poderlo recolocar me puse a llorar.
Comentario:
¿Qué le has escrito? ¿Pero cómo se te ocurre? aixx qué pena no haber opinado antes. Es que no he podido. Mi ordenador sigue en la uci y por lo visto hoy no sé si conseguiré sacarlo de aquí. Es la tercera vez que le instalan el windows... en fin...
no he entendido nada tu relato.
no he entendido nada tu relato.
Comentario:
cuenta, cuenta, que te ha dicho? sigo estudiando, pero ya tengo claro que no puedo estar sin visitaros cada dia. un besote
Comentario:
Sí, sí, al del flog. Ya contaré...
Comentario:
supongo que al de flog no? eg ke yo me pierdon con facilidad... me cuesta orientarme en mi propia vida, en la de los demas soy incapaz.