Sevilla, una ciudad muy gay
Los que vivimos aquí a lo mejor no lo percibimos porque ya estamos habituados, formamos parte de ello, estamos dentro; pero algo está cambiando realmente.
Sevilla, ciudad de un enorme peso histórico, preciosa por sus vestigios arquitectónicos, parques y jardines. Sevilla, ciudad polifacética, cosmopolita y tradicional a la par, ciudad cultural y dicharachera, pero ahora más que nunca ciudad gay por excelencia.
No es una crítica, simplemente una observación personal. De hecho, lo veo genial, todo esto conducirá a una urbe con una mentalidad más abierta, tolerante y vanguardista, llena de gente de todos los colores, lugares y sabores. Pero todo esto tiene un punto frívolo que no se debe escapar de las manos a quien compete.
El caso es que hace poco, yendo al trabajo, me di cuenta de que el paso de cebra de Reina Mercedes tenía varias bandas pintadas de colores. El efecto era chulísimo, muy colorido y fresco, vamos, que casi cruzo solo por darme el gusto. Parecían los colores del arco iris y pensé, vaya, pues si que estamos avanzando. Están por gran parte de la ciudad y el resto de transeúntes también tenía sus teorías, que si era obra del Ayuntamiento, que si era una gamberrada, que si era por el próximo día del orgullo gay.

Hacía ya tiempo leí en el Bussi (telepantallas de los autobuses de Tussam) que querían convertir y proponer a Sevilla en ciudad-destino para el turismo gay a nivel internacional. La verdad es que lo consideré totalmente factible, basta con darse una vuelta por el centro dirección alameda y te encuentras a un montón de peña del gremio. Y bares y discotecas ya ni que decir. La idea no está mal, pero me daría bastante pena que toda esa zona se convirtiera en un barrio frívolo y superficial. Ahora es un barrio muy tranquilo donde te encuentras a gente de todo tipo y una gran oferta cultural.


También, viajando por Italia, se veían muchas banderas ondeando en los balcones con los colores del arco iris y con la palabra “pace” impresa, así es que pensé que ese podía ser el mensaje transmitido por los pasos de peatones, “paz”.

Pues bien, voy a desvelar el enigma y espero no defraudar a nadie. Lo cierto es que es una forma de promocionar el próximo Festival Internacional de Música de los Pueblos, «Territorios», que este año cumple su décima edición y que se celebra en nuestra ciudad hasta el próximo día 26 de mayo. De hecho, sus autores han cambiado el habitual blanco de los pasos de peatones por cuatro colores —rojo, morado, naranja y amarillo— que consiguen claramente su objetivo: llamar la atención. Aunque yo mantengo mi teoría de que todo esto es una trama para lograr ser más gays que en San Francisco, y todo por conseguir más turismo. He viajado poco quizás, a lo mejor no, pero en los sitios que he estado como Italia, Paris y algunas ciudades españolas no he visto tanto ambiente gay como en Sevilla, a excepción de Madrid. Bueno, también he estado en Jordania, pero ya se sabe que en los países árabes no está bien visto. Todo esto me lleva a pensar que sí, que Sevilla es más bien gay, por todas las calles se respira el puntillo en las gentes. Será el olor a azahar que nos amaricona? Jaja.
El tema no acaba ahí ya que ha generado una cierta polémica debido a la ilegalidad de esta actuación. la Asociación de Autoescuelas de Sevilla defiende que se han saltado a la torera el Reglamento General de la Circulación, que en su apartado de Marcas Viales dice claramente que estas no pueden ser modificadas, ni para una creación artística como la que se ha hecho en Sevilla.
A juicio de las autoescuelas, el problema de los colores puestos en Sevilla es que si se produce algún accidente o atropello no se podrá alegar estar en un paso de peatones, porque realmente no se sabe qué tipo de elemento es el que hay sobre la calzada.
Pero bueno, estamos en España, donde nada puede funcionar a la perfección, y más concretamente en Andalucía, así que hay que quitarle hierro al asunto, que no?
Pues nada, este es mi post de hoy y creo que de este mes, que con lo liado que estoy en el trabajo no tengo nada de tiempo para actualizar, pero es por una buena causa, que ahora tengo entre manos un experimento muy interesante.
Y nada como un videoclip de lo más fashion para una ciudad tan cool.
Pd: no es que me guste especialmente Marta Sánchez, pero la canción es pegadiza y está bien. Cómo se nota el trabajo de fondo de Carlos Jean! convierte en oro todo lo que mezcla.