... Ella en pijama y yo alucinando ...
... Después de la efusiva bienvenida que me propinó su perro, entré en su casa... allí estaba ella, sentada en las escaleras... se levantó, corrió hacia mi y me regaló un fuerte abrazo seguido de un efusivo beso en los labios... yo me quedé prepleja... no entendía el por que de esa reacción si unos minutos antes ni nos habíamos despedido... Nos sentamos en el sofá y me soltó el notición:
- Me voy a la Condal a vivir...
- ¿Y el doctorado?
- Lo acabaré allí... me dan una beca y entro a trabajar en una
empresa de compuestos químicos...
- ¿Y con Italia que pasa?
- Nada... lo dejo.
- Pero si estabas super bien allí...
- Ya pero necesito cambios y creo que esto es lo que quiero...
- Pues enhorabuena...
- No te veo muy ilusionada...
- No, no es eso pero no entiendo la situación... vuelvo de las
vacaciones, a penas tengo noticias tuyas... y hoy nos vemos, ni nos
saludamos y ahora vengo aquí a las tantas de la madrugada y
actuas como si nada...
- Como si nada no... te estoy diciendo que viviremos en la misma
ciudad...
- No si eso lo entendí...
- ¿Entonces?
- Cómo que entoces¿?... entonces que pasa entre nosotras,
estamos bien, estamos mal, hacemos el pino puente...
- Joder Pepper... pareces lerda... me voy a la condal, a mi en la
condal no se me ha perdido nada... es que parece que haya que
hacerte un croquis...
En ese momento no supe que responder... me quedé pasamada, quieta, sin procesar la información... Dolce estaba dano a entender que venía por mi¿?... me parecía subrealista, yo solo quería aclarar la situación no jurar amor eterno... No obstante la noche acabó entre abrazos y caricias, sin tener en cuentas las consecuencias de aquel acto, sin procesar lo explicado por Dolce...
Me gusta, le gusto... pero no estoy segura de querer sus camisetas, anteriormente me sentaron bien y las lucí emocionada durante mucho tiempo y si bien cabe decir que la relación se rompió por nuestros respectivos traslados, no estoy segura de las segundas partes... y sigo con la duda...!!
- Me voy a la Condal a vivir...
- ¿Y el doctorado?
- Lo acabaré allí... me dan una beca y entro a trabajar en una
empresa de compuestos químicos...
- ¿Y con Italia que pasa?
- Nada... lo dejo.
- Pero si estabas super bien allí...
- Ya pero necesito cambios y creo que esto es lo que quiero...
- Pues enhorabuena...
- No te veo muy ilusionada...
- No, no es eso pero no entiendo la situación... vuelvo de las
vacaciones, a penas tengo noticias tuyas... y hoy nos vemos, ni nos
saludamos y ahora vengo aquí a las tantas de la madrugada y
actuas como si nada...
- Como si nada no... te estoy diciendo que viviremos en la misma
ciudad...
- No si eso lo entendí...
- ¿Entonces?
- Cómo que entoces¿?... entonces que pasa entre nosotras,
estamos bien, estamos mal, hacemos el pino puente...
- Joder Pepper... pareces lerda... me voy a la condal, a mi en la
condal no se me ha perdido nada... es que parece que haya que
hacerte un croquis...
En ese momento no supe que responder... me quedé pasamada, quieta, sin procesar la información... Dolce estaba dano a entender que venía por mi¿?... me parecía subrealista, yo solo quería aclarar la situación no jurar amor eterno... No obstante la noche acabó entre abrazos y caricias, sin tener en cuentas las consecuencias de aquel acto, sin procesar lo explicado por Dolce...
Me gusta, le gusto... pero no estoy segura de querer sus camisetas, anteriormente me sentaron bien y las lucí emocionada durante mucho tiempo y si bien cabe decir que la relación se rompió por nuestros respectivos traslados, no estoy segura de las segundas partes... y sigo con la duda...!!
... En setiembre, todo se reactiva ...
He tenido esto bastante abandonado y es que el parón estival me afectó más de lo esperado... un repentino viaje sorpresa me ha manenido alejada del Blog más de lo que me hubiese gustado, pero a los viajes sorpresas nunca hay que decirles que NO, puesto que como bien los describe el adjetivo calificativo pueden traer consigo "sorprendentes sorpresas"....
Si mal no recuerdo dejé mi narración en el momento en que volví de Cerdeña, allí conocí a una camiseta extremedamente deportista con la qual, hoy en día, conservo una gran relación de amistad... al parecer las licras de las camisetas deportivas no acaban de ir con mi estilo, me oprimían demasiado, así que ni corta ni perezosa decidí comunicárselo a la dueña de dichas prendas y ambas acordamos mantener una relación de amistad, dejando de lado el intercambio de fluidos corporales... Así que a día de hoy, raqueteamos juntas varias veces por semana y compartimos charlas agradables...!!
Después de estar algunas semanas vistiendo camisetas deportivas y entender que no eran del todo para mi, decidí volver a la tónica adquirida durante este verano y seguir buscando la camiseta de mi talla, tarea dura donde las haya... Algunas salidas furtivas con A Topitos me permitieron conocer alguna que otra camiseta interesante, aunque sin duda Dolce volvía a mi mente: ¿Ya está?, ¿Nuestro reencuetro después de dos años iba a acabar así?...
Mientras tanto A Topitos y yo llegábamos a la conclusión de que juntas, nada iba a ser como hasta ahora, de que si intercambiábamos camisetas, éstas acabarían cediando en un plazo corto de tiempo y lo vivido hasta ahora se perdería... A todo esto cabe decir, que A Topitos es un chica estupenda y tengo la gran suerte (nací con estrella ;) ) de que este año, ha decido mudarse de la isla a la condal y podremos compartir juergas infinitas...
Y ahí estaba yo, saliendo, entrando, bailando... hacía alrededor de 12 días (desde mi llegada) que no tenía noticias de Dolce y acabé creyendo o imaginando que había decidido poner distancia de por medio arrepentida de lo que pasó...
Pero una noche... al entrar en el chiringuito de playa, allí estaba ella, radiante como siempre... yo la saludé, ella devolvió el saludo con la mano... sonrió. Yo la odié... ¿cómo podía actuar de esa forma?... Doce días sin noticas de ella, solo un sms un tanto ambiguo y ahora me saludaba como si nos hubiésemos visto ayer... Pero ambas somos demasiado orgullosas y proseguimos la velada con nuestros respectivos grupos...
Al finalizar la noche encontré una notita en el parabrisas de mi coche, alarmada pensando que tal vez sería una multa lo desdoblé apresurada... y ahí estaba plasmada su letra, redonda pero casi intelegible, con un mensaje claro y conciso: "Te espero en mi casa"... Habíamos salido del chiringuito a la misma hora pero sin intercambiar despedidas, así que la nota era reciente... Dudé entre ir o marcharme a casa, pero en el fondo quería saber lo que había pasado, el por qué de su conducta...
Así que ni corta ni perezosa conduje hasta su casa y paré el motor delante de la puerta de su jardín, no quería llamar al timbre, su familia dormía, así que decidí llamarla:
- Hola?
- Hola Dolce soy Pepper..
- Se quien eres... a estas horas no esperaba a nadie más...
- Me imagino pero es una respuesta automática...
- No quiero mantener conversaciones científicas a estas horas...
- Ni yo borderías...
- Bueno, da igual... entra!
- ¿Y tus padres?
- Se han ido de vacaciones, no estan...
- ¿Y tu hermana?
- Se ha ido con ellos, si te digo que entres a estas horas es por que
no hay nadie... venga entra ya!
- No me impongas nada que sabes que no me gusta...
- Me vas a hacer salir... ya voy en pijama.
- Bueno... ábreme que paso.
Y entré... no sin antes ser estupendamente recibida por Rucho, su
perro...
(seguiremos mañana)!
Si mal no recuerdo dejé mi narración en el momento en que volví de Cerdeña, allí conocí a una camiseta extremedamente deportista con la qual, hoy en día, conservo una gran relación de amistad... al parecer las licras de las camisetas deportivas no acaban de ir con mi estilo, me oprimían demasiado, así que ni corta ni perezosa decidí comunicárselo a la dueña de dichas prendas y ambas acordamos mantener una relación de amistad, dejando de lado el intercambio de fluidos corporales... Así que a día de hoy, raqueteamos juntas varias veces por semana y compartimos charlas agradables...!!
Después de estar algunas semanas vistiendo camisetas deportivas y entender que no eran del todo para mi, decidí volver a la tónica adquirida durante este verano y seguir buscando la camiseta de mi talla, tarea dura donde las haya... Algunas salidas furtivas con A Topitos me permitieron conocer alguna que otra camiseta interesante, aunque sin duda Dolce volvía a mi mente: ¿Ya está?, ¿Nuestro reencuetro después de dos años iba a acabar así?...
Mientras tanto A Topitos y yo llegábamos a la conclusión de que juntas, nada iba a ser como hasta ahora, de que si intercambiábamos camisetas, éstas acabarían cediando en un plazo corto de tiempo y lo vivido hasta ahora se perdería... A todo esto cabe decir, que A Topitos es un chica estupenda y tengo la gran suerte (nací con estrella ;) ) de que este año, ha decido mudarse de la isla a la condal y podremos compartir juergas infinitas...
Y ahí estaba yo, saliendo, entrando, bailando... hacía alrededor de 12 días (desde mi llegada) que no tenía noticias de Dolce y acabé creyendo o imaginando que había decidido poner distancia de por medio arrepentida de lo que pasó...
Pero una noche... al entrar en el chiringuito de playa, allí estaba ella, radiante como siempre... yo la saludé, ella devolvió el saludo con la mano... sonrió. Yo la odié... ¿cómo podía actuar de esa forma?... Doce días sin noticas de ella, solo un sms un tanto ambiguo y ahora me saludaba como si nos hubiésemos visto ayer... Pero ambas somos demasiado orgullosas y proseguimos la velada con nuestros respectivos grupos...
Al finalizar la noche encontré una notita en el parabrisas de mi coche, alarmada pensando que tal vez sería una multa lo desdoblé apresurada... y ahí estaba plasmada su letra, redonda pero casi intelegible, con un mensaje claro y conciso: "Te espero en mi casa"... Habíamos salido del chiringuito a la misma hora pero sin intercambiar despedidas, así que la nota era reciente... Dudé entre ir o marcharme a casa, pero en el fondo quería saber lo que había pasado, el por qué de su conducta...
Así que ni corta ni perezosa conduje hasta su casa y paré el motor delante de la puerta de su jardín, no quería llamar al timbre, su familia dormía, así que decidí llamarla:
- Hola?
- Hola Dolce soy Pepper..
- Se quien eres... a estas horas no esperaba a nadie más...
- Me imagino pero es una respuesta automática...
- No quiero mantener conversaciones científicas a estas horas...
- Ni yo borderías...
- Bueno, da igual... entra!
- ¿Y tus padres?
- Se han ido de vacaciones, no estan...
- ¿Y tu hermana?
- Se ha ido con ellos, si te digo que entres a estas horas es por que
no hay nadie... venga entra ya!
- No me impongas nada que sabes que no me gusta...
- Me vas a hacer salir... ya voy en pijama.
- Bueno... ábreme que paso.
Y entré... no sin antes ser estupendamente recibida por Rucho, su
perro...
(seguiremos mañana)!
... Parón vacacional ...
He estado de vacaciones en una de las maravillosas islas del mediterraneo, Cerdeña para ser más concreta y desde allí no he podido actualizar... he seguido conociendo camisetas increibles y ahora luzco las mías junto a un moreno increible... Camisetas autóctonas a penas he conocido ahora las camisetas nacionales y las francesas abundaban... La primera noche visité, junto a unas amigas uno de los pocos bares de ambiente del lugar y me sorprendí al darme cuenta de que entendía todo o casi todo de lo que allí se hablaba, yo que iba dispuesta a mejorar mi italiano y lo único que he mejorado es mi tenis... por que entre las camisetas que he conocido hay una que me ha llamado especialmente la atención... y claro, como la dueña de la camiseta se dedica al tenis profesionalmente pues una, como quiere sorprender, se enfunda sus mejores galas deportivas y se bate en duelo con una chica que lanza los saques a 150Km/h... resultado del encuentro: yo acabé totalmente derrotada (mis años de clases no han servido para nada) y acabada pero me reí mucho y ella se ha ofrecido a darme clases gratuitas... así que el viaje ha sido muy positivo...!!
Con Dolce... pues las cosas siguen igual... el viaje estaba programado desde hacía unos meses y ella no quiso venir... así que durante estos días a penas nos hemos visto, pero seguiré informando...
Con Dolce... pues las cosas siguen igual... el viaje estaba programado desde hacía unos meses y ella no quiso venir... así que durante estos días a penas nos hemos visto, pero seguiré informando...
... Que no acabe la noche ...
Ayer cené con Dolce, la pasé a recoger con el coche y haciendo gala de una puntualidad inglesa a las 23:30 atravesaba la puerta de su jardín... antes de que entrara en el coche volví a pensar en lo radiante que estaba, en como le favorecía ese corte de pelo y en sus ojos verdes... entró en el coche y entusiasmada me dijo que le encantaba el coche, que me pagaba... yo sonreí feliz como una perdiz y conducí hasta el restaurante...
Durante la cena hablamos de muchos temas: nuestros estudios, nuestros planes de futuro, nuestras familias... hasta que llegamos al tema de las camisetas... hablamos de los distintos modelos que nos habíamos probado, de lo mucho que llegaron a gustarnos algunos de estos, de sus dueñas (incluso me confesó que llegó a tener planes de boda con una arquitecta holandesa..) e incluso nos atrevimos a tocar el escabroso tema de nuestra ruptura... nada parecía incomodarnos, risas contínuas, caidas de ojos, intercambio de halagos... todo mojado con un vino blanco del Penedés.
Al finalizar la cena decidimos ir a uno de los bares en los que se escribió nuestra historia de amor, entré y aunque había pasado más de dos años desde la última vez que lo pisé nada parecía haber cambiado... el mismo camarero, la misma decoración, música en directo... y como por arte de magía sonó "LA CANCIÓN", la denominamos así por que la primera vez que nos besamos sonaba esta canción y ella nos facilitó la excusa perfecta para acercarnos... así que nos miramos y tal vez ayudadas por el eflujo del vino y de los mojitos nos volvimos a besar... nos sonreímos y en mi mente apareció el sonido horrible del "crack" al romperse las costuras de la camiseta que ella me había prestado... me sentí mal durante unos segundos pero me dejé llevar, no quería que la noche acabase, no quería pensar en mañana solo en el momento que estaba viviendo ...
La noche se hizo corta aunque llegué a mi casa a las 8 de la mañana, después de ver amanecer en un pub de la costa... fue una noche increible pero sigo pensando que las costuras que ceden no vuelven a ser las mismas... ¿pero y si son mejores?...
Durante la cena hablamos de muchos temas: nuestros estudios, nuestros planes de futuro, nuestras familias... hasta que llegamos al tema de las camisetas... hablamos de los distintos modelos que nos habíamos probado, de lo mucho que llegaron a gustarnos algunos de estos, de sus dueñas (incluso me confesó que llegó a tener planes de boda con una arquitecta holandesa..) e incluso nos atrevimos a tocar el escabroso tema de nuestra ruptura... nada parecía incomodarnos, risas contínuas, caidas de ojos, intercambio de halagos... todo mojado con un vino blanco del Penedés.
Al finalizar la cena decidimos ir a uno de los bares en los que se escribió nuestra historia de amor, entré y aunque había pasado más de dos años desde la última vez que lo pisé nada parecía haber cambiado... el mismo camarero, la misma decoración, música en directo... y como por arte de magía sonó "LA CANCIÓN", la denominamos así por que la primera vez que nos besamos sonaba esta canción y ella nos facilitó la excusa perfecta para acercarnos... así que nos miramos y tal vez ayudadas por el eflujo del vino y de los mojitos nos volvimos a besar... nos sonreímos y en mi mente apareció el sonido horrible del "crack" al romperse las costuras de la camiseta que ella me había prestado... me sentí mal durante unos segundos pero me dejé llevar, no quería que la noche acabase, no quería pensar en mañana solo en el momento que estaba viviendo ...
La noche se hizo corta aunque llegué a mi casa a las 8 de la mañana, después de ver amanecer en un pub de la costa... fue una noche increible pero sigo pensando que las costuras que ceden no vuelven a ser las mismas... ¿pero y si son mejores?...
... ¿Miedo al compromiso? ...
- ¿Sabes? Tengo miedo al compromiso ...
- ¿Pero qué es lo que tanto te espanta del compromiso?
- El fallar, el no darte lo que esperas, darme cuenta de que ya no es lo mismo, miedo a sentirme engañada, a despertarme y no verte a
mi lado... a tantas cosas...
- Te entiendo, yo también comparto esos miedos pero creo que forman parte del ciclo del amor, no existe el amor sin el miedo ...
- Pero resulta extraño seguir teniendo miedo al compromiso....
- ¿Por qué? ¿por qué ya no somos jovenes ni rebeldes ? ...
- No, no por eso... sino por que después de 50 años compartiendo vidas sigo levantándome con el miedo a no verte, a no encontarte entre las sábanas, con miedo a hacerte daño, a no darte todo lo que puedo...
- Entonces eso solo tiene una lectura: en estos 50 años lo hemos hecho bien puesto que seguimos conservando ese miedo que nos hace
sentir que la relación está viva, que no nos tenemos seguros...
- Siempre consigues hacerme recordar por que me enamoré de ti, tienes toda la razón... pero mañana cuando despierte te quiero ver al
otro lado de la cama!!!...
* Ayer, la tarde fue genial, magnífica compañía, magníficos mojitos y grandes conversaciones... solo hubo un momento tenso (para mi), cuando Dolce y a Topitos llegaron a la conclusión de que a mi lo que me pasa es que tiengo miedo al compromiso... Intenté hacerles entender que no se trata de compromiso sino de encontrar a la persona que te ofrezca la camiseta adecuada, así que formaron una pequeña alianza contra mi y decidieron que como castigo debían tirarme a la pisina con albornoz...
Resultado: Albornoz empapado, risas mil e imposibilidad de seguir a flote debido al peso que adquirió el albornoz mojado... aunque aviso que la venganza es un plato que se sirve frío *
Esta noche ceno con Dolce... y todavía no se que camiseta ponerme...
- ¿Pero qué es lo que tanto te espanta del compromiso?
- El fallar, el no darte lo que esperas, darme cuenta de que ya no es lo mismo, miedo a sentirme engañada, a despertarme y no verte a
mi lado... a tantas cosas...
- Te entiendo, yo también comparto esos miedos pero creo que forman parte del ciclo del amor, no existe el amor sin el miedo ...
- Pero resulta extraño seguir teniendo miedo al compromiso....
- ¿Por qué? ¿por qué ya no somos jovenes ni rebeldes ? ...
- No, no por eso... sino por que después de 50 años compartiendo vidas sigo levantándome con el miedo a no verte, a no encontarte entre las sábanas, con miedo a hacerte daño, a no darte todo lo que puedo...
- Entonces eso solo tiene una lectura: en estos 50 años lo hemos hecho bien puesto que seguimos conservando ese miedo que nos hace
sentir que la relación está viva, que no nos tenemos seguros...
- Siempre consigues hacerme recordar por que me enamoré de ti, tienes toda la razón... pero mañana cuando despierte te quiero ver al
otro lado de la cama!!!...
* Ayer, la tarde fue genial, magnífica compañía, magníficos mojitos y grandes conversaciones... solo hubo un momento tenso (para mi), cuando Dolce y a Topitos llegaron a la conclusión de que a mi lo que me pasa es que tiengo miedo al compromiso... Intenté hacerles entender que no se trata de compromiso sino de encontrar a la persona que te ofrezca la camiseta adecuada, así que formaron una pequeña alianza contra mi y decidieron que como castigo debían tirarme a la pisina con albornoz...
Resultado: Albornoz empapado, risas mil e imposibilidad de seguir a flote debido al peso que adquirió el albornoz mojado... aunque aviso que la venganza es un plato que se sirve frío *
Esta noche ceno con Dolce... y todavía no se que camiseta ponerme...