Muchachito Desolado. LA BUSCA
Toda acción tiene una reacción igual y opuesta
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Este mundo de los bloggeros necesita algo más que un espacio donde desterrar sus miserias, necesita esperanza. Muchachito de 22 años confuso y decadente
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al cantar me puedo olvidar.....
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MISERIA ESPIRITUAL
Me preguntas, mi buen amigo, si sé la manera de desencadenar un delirio, un vértigo, una locura cualquiera sobre estas pobres muchedumbres ordenadas y tranquilas que nacen, comen, duermen, se reproducen y mueren. Hoy que debieras sonreir a sus desfiguradas caras sin miedo, porque el miedo es inteligente y la inteligencia apesta hoy en día.
Esto es una miseria, una completa miseria. A nadie le importa nada de nada. Y cuando alguno trata de agitar aisladamente este o aquel problema, una u otra cuestión, se lo atribuyen o a negocio o a afán de notoriedad y ansia de singularizarse. Nadie puede ser distinto porque lo distinto da pánico a sus sonrisas pintadas sobre porcelana. Nadie puede ser bueno, porque la bondad les devuelve el reflejo de su miseria.
No se comprende aquí ya ni la locura. Hasta al loco creen y dicen que lo será por tenerle su cuenta y razón. Lo de la razón de la sinrazón es ya un hecho para todos esos miserables. Si nuestro Señor Don Quijote resucitara y volviese a esta su España, andarían buscándole una segunda intención a sus nobles desvaríos. Si uno denuncia un abuso, persigue la injusticia, fustiga la ramplonería, se preguntan los esclavos: ¿Qué irá buscando en eso? ¿A qué aspira? Nadie puede ser un canalla sin más, nadie puede ser nada, nadie puede ser. Unas veces creen y dicen que lo hace para que le tapen la boca con oro; otras que es por ruines sentimientos y bajas pasiones de vengativo o envidioso; otras que lo hacen no más sino por meter ruido y que de él se hable, por vanagloria; otras que lo hace por divertirse y pasar el tiempo, por deporte.
Fíjate y observa. Ante un acto cualquiera de generosidad, de heroísmo, de locura, a todos estos estúpidos universitarios, enamorados y pelukeras de hoy no se les ocurre sino preguntarse: ¿Por qué lo hará? Y en cuanto creen haber descubierto la razón del acto -sea o no la que ellos suponen- se dicen: ¡Bah!, lo ha hecho por esto o por lo otro. En cuanto una cosa tiene razón de ser y ellos la conocen, perdió todo su valor la cosa. Para eso les sirve la lógica, la cochina lógica.
Comprender es perdonar, se ha dicho. Y esos miserables necesitan comprender para perdonar el que se les humille, el que con hechos o palabras se les eche en cara su miseria, sin hablarles de ella.
Han llegado a preguntarse estúpidamente para qué hizo Dios, el mundo, y se han contestado a sí mismos: ¡para su gloria!, y se han quedado tan orondos y satisfechos, como si los muy majaderos supieran qué es eso de la gloria de Dios.
Las cosas se hicieron primero, su para qué después. Que me den una idea nueva, cualquiera, sobre cualquier cosa, y ella me dirá para qué sirve. Alguna vez, cuando expongo algún proyecto, algo que me parece debía hacerse, no falta quien me pregunte: ¿Y después? A estas preguntas no cabe otra respuesta que una repregunta, y al «¿después?» no hay sino dar de rebote un «¿y antes?» No hay porvenir; nunca hay porvenir. Eso que llaman el porvenir es una de las más grandes mentiras. El verdadero
porvenir es hoy. ¿Qué será de nosotros mañana? ¡No hay mañana! ¿Qué es de nosotros hoy, ahora? Ésta es la única cuestión.
Y en cuanto a hoy, todos esos miserables están muy satisfechos porque hoy existen, y con existir les basta. La existencia, la pura y nuda existencia, llena su alma toda. No sienten que haya más que existir. Pero ¿existen? ¿Existen en verdad? Yo creo que no; pues si existieran, si existieran de verdad, sufrirían de existir y no se
contentarían con ello. Si real y verdaderamente existieran en el tiempo y el espacio, sufrirían de no ser en lo eterno y lo infinito.



¿Por qué hace eso? ¿Preguntó acaso nunca Sancho por qué hacía Don Quijote las cosas que hacía? Y vuelta a lo mismo, a tu pregunta, a tu preocupación: ¿Qué locura colectiva podríamos imbuir en estas pobres muchedumbres? ¿Qué delirio? Tú mismo te has acercado a la solución en una de esas cartas con que me asaltas a preguntas. En ella me decías: ¿No crees que se podría intentar alguna nueva cruzada? Pues bien, sí; creo que se puede intentar la santa cruzada de ir a rescatar el sepulcro de Don Quijote del poder de los bachilleres, curas, barberos, duques y canónigos que lo tienen ocupado. Creo que se puede intentar la santa cruzada de ir a rescatar el sepulcro del Caballero de la Locura del poder de los hidalgos de la Razón. Defenderán, es natural, su usurpación y tratarán de probar con muchas y muy estudiadas razones que la guardia y custodia del sepulcro les corresponde. Lo guardan para que el Caballero no resucite. A estas razones hay que contestar con insultos, con pedradas, con gritos de pasión, con botes de lanza. No hay que razonar con ellos. Si tratas de razonar frente a sus razones, estás perdido. Si te preguntan, como acostumbran, ¿con qué derecho reclamas el sepulcro?, no les contestes nada, que ya lo verán luego. Luego..., tal vez cuando ni tú ni ellos existáis ya, por lo menos en este mundo de las apariencias. Y allí donde está el sepulcro, allí está la cuna, allí está el nido. Y de allí volverá a surgir la estrella refulgente y sonora, camino del cielo.
Y no me preguntes más, querido amigo. Cuando me haces hablar de estas cosas me haces que saque del fondo de mi alma, dolorida por la ramplonería ambiente que por todas partes me acosa y aprieta, dolorida por las salpicaduras del fango de mentira en que chapoteamos, dolorida por los arañazos de la cobardía que nos envuelve, me haces que saque del fondo de mi alma dolorida las visiones sin razón, los conceptos sin lógica, las cosas que ni yo sé lo que quieren decir, ni menos quiero ponerme a averiguarlo.
¿Qué quieres decir con esto?, me preguntas más de una vez. Y yo te respondo: ¿Lo sé yo acaso? ¡No, mi buen amigo, no! Muchas de estas ocurrencias de mi espíritu que te confío, ni yo sé lo que quieren decir, o, por lo menos, soy yo quien no lo sé. Hay alguien dentro de mí que me las dicta, que me las dice. Le obedezco y no me adentro a verle la cara ni a preguntarle por su nombre. Sólo sé que si le viese la cara y si me dijese su nombre me moriría yo para que viviese él. Estoy avergonzado de haber alguna vez fingido entes de ficción, personajes novelescos, para poner en sus labios lo que no me atrevía a poner en los míos y hacerles decir como en broma lo que yo siento muy en
serio.
Tú me conoces, tú, y sabes bien cuán lejos estoy de rebuscar adrede paradojas, extravagancias y singularidades, piensen lo que pensaren algunos majaderos. Tú y yo, mi buen amigo, mi único amigo absoluto, hemos hablado muchas veces a solas de lo que sea la locura, y hemos concordado en que una locura cualquiera deja de serlo en cuanto se hace colectiva, en cuanto es locura de todo un pueblo, de todo el género humano acaso. En cuanto una alucinación se hace colectiva, se hace popular, se hace social, deja de ser alucinación para convertirse en una realidad, en algo que está fuera de cada uno de los que la comparten. Y tú y yo estamos de acuerdo en que hace falta llevar a las muchedumbres, llevar al pueblo, llevar a nuestro pueblo español, una locura cualquiera, la locura de uno cualquiera de sus miembros que esté loco, pero loco de verdad y no de mentirijillas. Loco, y no tonto. Tú y yo, mi buen amigo, nos hemos escandalizado ante eso que llaman aquí fanatismo, y que, por nuestra desgracia, no lo es. No; no es fanatismo nada que esté reglamentado y contenido y encauzado y dirigido por universitarios, enamorados y pleukeras; no es fanatismo nada que lleve un pendón con fórmulas lógicas, nada que tenga programa, nada que se proponga para mañana un propósito que puede un orador desarrollar en un metódico discurso. Una vez, ¿te acuerdas?, vimos a ocho o diez mozos reunirse y seguir a uno que les decía: ¡Vamos a hacer una barbaridad! Y eso es lo que tú y yo anhelamos: que el pueblo se apiñe y gritando ¡vamos a hacer una barbaridad! se ponga en marcha. Y si algún universitario, algún enamorado, algún pelukero, algún cura o algún político le detuviese para decirles: “¡Hijos míos!, está bien, os veo henchidos de heroísmo, llenos de santa indignación; también yo voy con vosotros; pero antes de ir todos, y yo con vosotros, a hacer esa barbaridad, ¿no os parece que debíamos ponernos de acuerdo respecto a la barbaridad que vamos a hacer? ¿Qué barbaridad va a ser ésa?”; si alguno de esos malandrines que he dicho les detuviese para decirles tal cosa, deberían derribarle al punto y pasar todos sobre él, pisoteándole, y ya empezaba la heroica barbaridad


esto lo escribió Unamuno en febreo de 1906, hace 101 años. sólo lo he retocado y acortado humildemente. ¿A qué acojona saber que por lo menos llevamos un siglo anclados en esta miseria espiritual?


jajajjaajajajajjajajajjajjjajjaaj


molaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
 
Comentario:
es uno de los mejores ensayos que tiene unamuno, es increible como desde el siglo XX se pudo predecir de tal manera lo que seria el futuro de la humanidad; unamuno no hace mas que destacar la locura de lo plural de lo que no somos capaza de hacer ni capaz de sentir individualmente, del como tenemos y debemos que ser representados por aquellos que no hacen mas que deternernos en nuestro camino a la libertad que adormecen nuestra razon, nuestra conciencia y nos hacen creer cosas que no nosotros nos podemos dar cuenta dios? dios para unamuno no es mas que el desahogo y el desapego de nosotros mismos, de nuestra miseria de nuestro creerse infinitos; es incrible como unamuno puede hacer esto mucho antes que nosotros nos dieramos cuenta delo que en verdad somos y que este mismo nos conduce hacia una soledad que no puede ser mas que nuestra absoluta locura individualy par esto no hay que mejor personaje libre y loco que don quijote...
 
Comentario:
Joder Lolaaa! vAya coment!! ya te vale!! :)

Pero si, me as clichado, porque me iva a dormir a ver si mañana es otro dia, y cambio mi servilleta de mocos, por las sabanas, que hay más sitio para limpiar las penas.

Gracias por el coment. Te leoo!

(tercer intento, k mierda esto)
 
Comentario:
como dice un viejo bolero pasaran mas de mil años... y habra cosas que no cambien
un besazo
 
Comentario:
Yo tampoco no sabia si comentarte, pero porque me he perdido un poco mucho, mi cabeza no da para entender el fondo de lo que dices, cuando creia que lo entendia, me ha parecido que cambiavas de tema, y me perdí. :P

Asi que te digo que.....Arriba las peluqueras!!

Te leo!!

(Este blog es muy intelectual no? xD me parece que no doy la talla)
 
Comentario:
AISSS tanto leer el hola y zapear con el tomate me ha dejado el cerebro inculto o mejor dicho no me enterao de practicamente nada de tus 4 ultimos post xDDD sigues igual de locaza nena!
 
Comentario:
yo me kedo con el miedo que tiene la gente a lo diferente, a lo qno entienden...

joder!! has publicao 50 post en nada de tiempo!!! el anterior muy bonito... ayyyy si en el fondo eres tan sensiblona!!! como buen marica :P (lo dire siempre... desde qhablo con rubencia y contigo, soy mucho peor!!! xDDD mira lo qme haceis decir!!! jajaja). y de los dos anteriores no entendia ni papa, la verdad :S apostaria qte habias fumao algo xDDD (los volvere a leer a ver qsaco en claro :P)


bye!
 
Comentario:
Llevo un rato pensando si comentarte este post y no me atrevo, ¿que puedo añadir a Unamuno, ese tuberculoso? nada.... Lo único que no entiendo es que culpa tendrán las peluqueras, por lo demás lo suscribo todo, con la parte que me toca, incluido!

Sin aliento, canallaaaaa!
No