<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[2005]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[&#32;]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.chueca.com]]></generator><item><title><![CDATA[38]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici/c_39.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Ser una persona triste no significa estar siempre deprimido.<br/><br/>De hecho tampoco me considero una persona triste, sino más bien alguien que le da demasiadas vueltas a todo .<br/><br/>Marta dice que antes de hablar conmigo los tres pensaban que debía de ser un tipo super amargado,  antipático, pero muy tímido, que conocerme ha sido una verdadera sorpresa.  Lo primero fue mi voz, dice, ¡les sorprendió tanto cuando la oyeron por primera vez esa vez que me sacaron a la pizarra!. Esperaban un tono mucho más apagado y varonil y se encontraron con todo lo contrario, una voz juvenil, me dice, alegre, de alguien con quien se puede hablar . Ahora, apenas una semana después de habernos hablado por primera vez, es curioso como ellas parecen de pronto ser mucho más amigas mias que de Rafa, que ya ha empezado por su parte a entablar relaciones con otros chicos de clase, se ha apuntado a un torneo de fútbol con ellos incluso. Espero que no esté enfadado conmigo por algo que haya podido hacer o decir sin darme cuenta. <br/><br/>Sin embargo cuando cada dia entro en clase aún no puedo evitar mirar a ese sitio en la esquina en el que yo me sentaba antes y que ahora, desde que me hice su amigo, permanece vacio. <br/><br/>Desde entonces ocupo un pupitre diferente, un poco más adelante, siempre sentado entre ellas dos, que prácticamente no me dejan hacer nada sin que las informe previamente, siempre las tengo que acompañar al bar, a dar una vuelta por los pasillos para estirar las piernas, a comprar tabaco. A veces no me apetece lo reconozco.<br/><br/>Aún admitiendo que pueda ser una persona triste la mayoría del tiempo, eso no significa que me pase el dia llorando, deseando morirme y demás. Para nada. Claro que lo que tampoco soy, y esto si que es seguro, es esa persona tan alegre, despreocupada  y siempre de buen humor  que ellas creen ahora que soy. En situaciones como esta en la que me encuentro ahora, en una buena racha, siempre pienso lo mismo, que pronto pasará, cuando soy feliz o excesivamente feliz incluso, siempre me veo a mi mismo como una especie de huésped, alguien de paso , en transición por ese estado, que pronto volverá de nuevo a ser un tipo triste, en el caso que lo sea, que le da demasiadas vueltas a todo, mejor asi.<br/><br/><br/>Quizás por eso no puedo dejar de mirar mi antiguo pupitre como he dicho, ¿quién sabe si en unos dias, en unas semanas o meses volveré de nuevo a verme sentado en él de nuevo sin que ellas me dirijan la palabra?<br/><br/><br/>Hay veces además que en las que esa tristeza que parece que a primera vista transmito a los demás y que quizás lleve dentro de mi, me lleva justo al otro extremo de lo que soy y hace que cuando me pongo, me ponen alegre, llegue entonces a estarlo entonces mucho más que el resto de mis amigos situándome muy pero que muy por delante suyo. Y por eso puede que lleguen a pensar que estoy un poco loco, que he bebido demasiado, que me he tomado algo cuando en realidad no es asi. Igual que viceversa, aunque esto nadie lo ve, muchas veces cuando estoy triste a veces en el fondo hasta me apetece estarlo,  alegre de estar triste. En el fondo creo  que lo necesito, sentirme asi de frágil, de poca cosa, de solo incluso. Son  cosas que la gente odia sentir pero que a mi no me desagradan del todo a veces. <br/><br/>¿Por qué me estoy enrollando de esta forma?. No lo sé. Simplemente porque ayer ,después de clase, aparcados en un costado de la estación de Sants Marta y Eva me pidieron que me quedara un rato con ellas, Rafa había quedado y tenía prisa por llegar a su casa. Estábamos los tres hablando  de GH7,  dentro del coche, imitando yo a Pocholo de vez en cuando y bueno, supongo que en esos momentos en que yo estaba supercontento, totalmente descontrolado y haciendo el bobo  lo más inconscientemente  posible, algo no muy diferente a lo anterior pasó por mi cabeza rápidamente, por supuesto sin que ellas lo notasen. Te ries exactamente igual que muchas otras veces de algo que han dicho, miras a través del cristal, bajas la mirada y bueno es en ese momento justo, cuando riéndote mucho pero menos,  lo piensas, &#8220;en parte me gustaría ser  como creéis que soy, es imposible sin embargo, pero de verdad me siento tan bien ahora mismo, desde que nos hemos conocido, con vosotras&#8221; .<br/><br/><br/>Una llamada a casa para decirles que llegaré tarde, hecha en pleno  vestíbulo de la estación de Sants unos minutos después, cerca de unos adolescentes gritones, mas que nada para que mi madre al oir sus voces piense que yo estoy con ellos, que son mis amigos, que me lo estoy pasando tan bien como se puede desprender de sus carcajadas, soy feliz y no hoy pasaré la noche junto a ella en el salón viendo la tele. Una visita a los baños a continuación, no hay duda, vuelvo a ser yo, nada más colgarla, rápida, ni interesante  ni fructífera, como todas las que hasta ahora he hecho a estos servicios, tan sucios y llenos de abuelos pero a los que rara  vez  me resisto a  entrar siempre que tengo tiempo de sobra. <br/><br/>Asi es como recuerdo el inicio de la noche una vez que ellas me dejaron marchar.<br/><br/>La cena en un Burguer King en Rambla de Cataluña, a solas, muriéndome de ganas de acabar junto a otro tio la noche, de besar otros labios, de tocar y sentir otro cuerpo, pegado al mio, un cuerpo que se arrime cada vez más a mi, pero poco a poco, un cuerpo que se acabe apoyando en mi y que al separarme las piernas con sus pies meta al menos una suya entre las mias  y la empiece a restregrar contra mis huevos. Luego la habitual sesión de chat de muchos fines de semana , o víspera de festivos, en el cibercafé, con tan solo una idea en la cabeza, rodeado de muchos más aspirantes a lo mismo, a que algo excepcional ocurra en su vida cuanto antes mejor, algo sin ningún tipo de compromiso posterior si es posible, algo para lo que no  sea necesario  saber nada el uno del otro, no importe. <br/><br/>Y las citas fallidas, la segunda en unas pocas semanas, ¡que mal le dejan a uno la verdad!. Esperando en una de las puertas de la Fnac cerca a las dos de la madrugada, pensando una y otra vez que ese chico que baja por la calle en dirección a mi  es por fin aquel con el que he quedado, desconociendo aún que soy objeto de una broma pesada por alguien que ahora está tranquilamente en su casa en el mejor de los casos, sino es porque a lo mejor vestido asi, tan formal, no le he interesado nada y al verme pues ha fingido entonces, continuado su recorrido, sin dirigirme ni una mirada más de las estrictamente necesarias. <br/><br/><br/> El público habitual de la discoteca gay de la que todo el mundo habla y en la que todo el mundo ha estado, haciendo cola frente a la misma, la mayoría disfrazados, borrachos y muertos de risa. Mis deseos de tirarme a lo primero que me encontrara y me gustase transformados, o mejor dicho esfumados después del último plantón. <br/><br/>Cuando estoy con ellas la mera idea de salir como esta pasada noche lo he hecho, en busca de un polvo rápido y anónimo, como que me parece de lo peor, impropia de alguien como yo. En plena retirada hacia casa sin embargo es justamente lo contrario, la idea de salir con ellas y con el Rafa, en plan normal lo que se convierte en algo insoportable. <br/><br/>Hoy, después de haber dormido poco y mal, con dolor de cabeza, con ese mal humor tan característico que me invade cuando  me he quedado con las ganas de echar un polvo, super agobiado por ellas que me han llamado para preguntarme algo acerca de unos apuntes que les dejé, por la facultad , por mis padres, por todos y cada uno de los dias que aún me quedan hasta las vacaciones. <br/><br/><br/>Hoy no tengo más opción que encerrarme en mi cuarto y estudiar primero, hacer que estudio después.<br/><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[ChavalEnBici]]></author></item><item><title><![CDATA[37]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici/c_38.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>Razones  por las que no podría vivir fuera de Barcelona:<br/><br/><br/>· El mar, visto cualquier mañana de un dia soleado, a ser posible  de entre semana y en invierno, desde la Playa de Icaria y luego en el Puerto Deportivo, apoyándome en el muro que hay casi enfrente del Hotel Arts, observando embobado los barcos que entran y salen del mismo, imaginándome yo en uno de ellos. <br/><br/>· El mar también  desde el rompeolas, siempre lleno de gente paseando por el, gente de todo tipo, solitarios, parejas de toda la vida, turistas. Es difícil mirar hacia el horizonte y no ver al fondo un trasatlántico que se acerca a la ciudad cargado con un montón de extranjeros que nunca antes han estado aquí. Al verlos siempre me siento más optimista, con más proyectos. Mañana a estas horas cuando ellos se vayan ¿Qué pensarán de Barcelona, les habrá gustado tanto como a mi a veces?.<br/><br/>· El parque de la Ciutadella, ideal para la primavera, da igual mañana que tarde, uno de esos sitios donde tus problemas desaparecen, se quedan justo a la entrada. Mas de una vez me he saltado alguna que otra clase para venir aquí y hacer algo tan simple como estar solo, o a escuchar algún disco que me acababa de comprar y me hacía especial ilusión (Dorian). Lo ideal es entrar por la parte que está cerca de la calle Marina y salir luego cerca del Born, al menos a mi es asi como a mi me gusta hacerlo. Dicen que es un lugar donde los gays van a ligar pero a mi la verdad hasta ahora nunca me lo ha parecido, aunque no me meto por los caminos más  apartados, pero más que nada por temor a que me atraquen.<br/><br/><br/>· La calle Portaferrisa un sábado por la mañana, soleado también si es posible, escuchando a La Casa Azul. Repleta de chicos guapísimos haciendo sus compras del fin de semana. Cruzas una mirada con un chico que está mirando unos vaqueros en el H&M, solo, sin compañía alrededor, con un dependiente del Zara, pides por favor que alguno de esos chicos tan garrulos que andan por ahí en el Corte Inglés en la zona de los recopilatorios de Chasis o Pont Aeri al menos se fije un poco en ti, sois muy diferentes de acuerdo, pero solo los quieres para el mejor de tus polvos, ese que no acaba de llegar pero que no dejas de imaginar ¿no?, en un baño, justo en la planta de arriba. La zona finalmente por la que un dia me encontraré con  el, mi futuro novio, llena de tiendas pequeñas de ropa, restaurantes japoneses, universitarios a punto de terminar o con la carrera recién acabada .<br/><br/><br/>· El Mc Donalds de Paseo de Gracia, el que está justo al lado de la entrada del metro. En un dia lluvioso, viernes por la tarde puestos a pedir de nuevo, repleto de chicos como yo,  muchos de mi antiguo colegio que está cerca, que se han venido a refugiar en él, todos con la bolsa en bandolera, vestidos a la última moda, tratando en un momento de ligar con algún grupo de chicas. Todavía no han empezado a beber, están al principio de todo, cuando no se pasa de una sonrisa, al menos hace dos años, ahora todo va tan deprisa. Nosotros hasta teníamos nuestra mesa de la buena suerte, la de chicas que habremos conocido alli.<br/><br/><br/>· La cafetería de la facultad desde esta semana , espero no equivocarme, donde les acompaño entre clase y clase a tomar algo y no dejo de reirme con ellas dos y con Rafa también, no hay dudas, no es gay pero nos llevamos muy bien los dos, ya hablamos mucho más, donde parece que de momento he vuelto a  ser uno más de ellos otra vez, he conseguido tener de nuevo un poco de vida social &#8220;normal&#8221; digámoslo asi. Por cierto Eva dice que soy una cotorra que no para de hablar todo lo que no ha hablado en las primeras semanas de curso (y lo que tampoco hablo los fines de semana añado yo) y un criticón, cosa que le encanta. Yo la verdad intento cortarme un poco, más que nada porque sé que a Rafa  no le gusta esto último y es a él a quien quiero caer muy bien principalmente, como me cae él a mi, para que poco a poco seamos amigos.<br/><br/><br/>· Mi casa, el sonido que hace la puerta al abrirse, la cena caliente esperándome siempre en la cocina, mi cuarto, típico de hijo único que decía Joan, el sofá del salón, mi cama........<br/><br/><br/>En fin, hay tantas cosas y razones por las que ahora mismo no quiero salir de mi ciudad y me gustaría tanto que ellos lo supiesen para que asi no pensaran que simplemente trato de disimularlo, de llevarlo lo mejor posible. <br/><br/><br/>Estábamos sentados hasta hace una hora más o menos los tres en el sofá, viendo  otro programa  de &#8220;humor&#8221; sin  la más mínima gracia. Solo yo me reía de vez en cuando. Ellos parecían estar con la cabeza en otra parte. Primero fue mi padre quien se fue a dormir, luego fui yo quien sin decir nada se levantó para venirme a mi cuarto. Ahora  mi madre está sola en el salón viendo TNT y como tengo la puerta abierta de vez en cuando la oigo hablando sola, susurrando algo, pero lo último que quiero saber es que está diciendo aunque me lo imagino.<br/><br/><br/>Esta maldita carta de la Universidad que ha llegado hoy a casa diciéndome que de estudiar fuera nada de nada, yo ya lo sabía desde que empezó el curso, solo que no pensé iban a tomarse la molestia de mandármelo por escrito a casa,¿Por qué demonios les ha tenido que afectar tanto?,  ¿Por qué no pueden dejar de hablar de ella?. Mi padre me dijo nada más empezar a cenar &#8220;me lo tenías que haber dicho hijo y hubiera hablado con Pau&#8221;. Mi madre poco después me lo volvió a recriminar  al recoger la mesa&#8220; ya has oido a tu padre, cuando lo vuelvas a intentar dinos algo para que te ayudemos&#8221;. Odio verlos asi, tristes por algo referente a mi, odio ser totalmente incapaz de convencerles de algo que es verdad, no me importa lo más mínimo quedarme en Barcelona, y sin embargo ser capaz de colarles una tras otra todo tipo de mentiras sin que ellos se den cuenta. <br/><br/><br/>Habré nacido para ser un mentiroso entonces.<br/><br/><br/>Siempre es agradable masturbarte pensando en una determinada persona por primera vez. Cuando terminas como que hasta te da un poco de corte, sientes que le has faltado  al respeto, quizás incluso hasta le deberías haber pedido permiso antes de hacerlo para que finalmente  él pueda llegar un dia a ser tu amigo como quieres y no convertirse entonces en otra cosa muy diferente. Ya he dicho que Rafa no es el típico tio bueno pero no sé, tiene algo que  le hace bastante atractivo para mi gusto. Como además lleva esos pantalones tan bajos siempre se le ve la parte de arriba de los calzoncillos, hoy unos naranjas, y a mi eso como que me pone a cien. Incluso como que vuelves a empezar de nuevo, a conformarte con muy poco, como cuando tenías trece o catorce años. Al menos en mi caso. Me ha bastado con pensar en su ropa interior, la forma que los vaqueros dan a su culo para terminar. En cambio, si recurro al Joan, al Javi,  a cualquier chico anónimo que veo por la calle como que siempre tiene que haber una mamada o algo parecido de por medio, como que sino pues ya no funciona.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[ChavalEnBici]]></author></item><item><title><![CDATA[36]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici/c_37.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>Este domingo me levanté demasiado tarde como para poder ir a nadar.<br/><br/>Nada más abrir los ojos, al alcanzar el móvil y ver que ya eran casi las once y media, lo lamenté de verás.<br/><br/>Había estado hasta las cinco de la  madrugada levantado, pasando los apuntes a limpio, después de un sábado totalmente improductivo en el que por la mañana si que había ido a nadar, a mediodia al Carrefour con mis padres a comprar y comer, pero en el que ya de vuelta a casa durante toda la tarde había sido incapaz de hacer otra cosa que ver la televisión tumbado en el sofá, primero &#8220;Cine de Barrio&#8221;, comentando mi madre y yo lo mayores que estaban Mocedades y Karina, luego la gala de los cincuenta años de Eurovisión y finalmente la pelea entre Pablo Sebastián y Parada en Salsa Rosa. Cuando ya pasada la medianoche la casa se quedó en silencio  y a oscuras, y yo también estaba como ella,<br/> recién metido en la cama tratando de conciliar el sueño, de pronto no sé porque  me agobié, pensando que probablemente era de los que menos había estudiado de mi clase en lo que llevábamos de fin de semana, y entonces no lo pude evitar, levantándome de nuevo me puse como un loco a pasar a limpio todo lo que pillé a mano, hasta que a las cinco el sueño por fin me venció.<br/><br/><br/>Con el cuerpo destemplado, muy pesado, sudando aún por dormir con demasiada ropa, el domingo salí a la terraza a desayunar junto a mis padres que estaban leyendo el periódico perfectamente vestidos y aseados. Mi padre como siempre me pasó el suplemento de economía por si me interesaba algo de lo contaba. Lo triste es que nunca me interesa nada de lo que trae en sus páginas. Teniendo en cuenta lo que estudio, ¿Sospechoso y preocupante no?.<br/>Luego medio zombie le acompañé a una gasolinera que hay en las afueras de Barcelona a lavar la furgoneta y de paso a la vuelta, camino a casa de nuevo, compramos unos pollos  para comer. Un grupo de bakalas se pusó detrás nuestro en la cola del asador, afortunadamente todos muy feos y bastante estúpidos según pude deducir de la &#8220;conversación&#8221; que mantenían entre ellos.<br/><br/><br/>Después de comer lo que hice fue volver a mi cuarto a estudiar un poco más. Mis padres no tardaron mucho en irse al cine y digamos que por un par de horas todo fue perfecto, en silencio y perfectamente concentrado conseguí por fin terminar por aprenderme el tema de Análisis, subrayando luego lo más importante del mismo, para cuando en unas semanas vuelva a él. A eso de las seis y media y como me temía el chico con el que quedé el domingo pasado me mando un mensaje para ver si quería quedar con él para ir a su piso y follarme supongo. A partir de ese momento  mi concentración bajo muchos enteros.  Le contesté que no podía y nada más mandarle el mensaje como que me empezó a dar mucha pena, hasta comencé a sentir lástima por el. ¡Seré estúpido, si es el y no yo quien tiene un montón de amigos, quien siempre está de fiesta, quien la chupa fenomenal y al vez es bastante guapo!. ¡Seguro que tiene un plan b, en el caso que yo falle o igual yo soy su plan b, no lo sé!. ¡Además ese Alex que él conoció, con el pelo de punta, los ojos azules, tan bien vestido!, ¿Dónde estará ahora?, ¿Por qué ha desaparecido por completo, no ha vuelto a existir desde el domingo pasado?.<br/><br/> Me acordé entonces de lo que me dijo al poco de hablarnos por primera vez, &#8220;Oye si nos encontramos con alguien que conozco diré que eres un amigo de mi hermano pequeño y que nos hemos visto por casualidad ¿vale?.<br/><br/>No puse problemas.<br/><br/><br/>Puedo recurrir a todas esas  escenas de &#8220;Los Serrano&#8221; que tengo grabadas y que sale Fran Perea medio desnudo. O sino a viejos episodios del Príncipe de Bel Air, cuando Will Smith era realmente sexy. También y en otra cinta de video a Carlos Fuentes en &#8220;Taxi&#8221;, los hermanos - vecinos de &#8220;Aquí no hay quien viva&#8221; y Brad Pitt en &#8220;El Club de La Lucha&#8221;. Aunque mi favorita y por eso finalmente recurrí a ella, es esa que tiene aparte de ese programa de Vitamina N al que el año pasado fuimos y donde nos sentaron en la primera fila del público, otras muchas ediciones del mismo programa a las que no fui y en las que si hubo para variar un strip pocker de lo más interesante, en pleno estudio un chaval de unos 21 años totalmente desnudo, tapándose los huevos con las manos, evitando que El Torito consiga quitárselas de ahí para que podamos verle todo.<br/><br/>Puse la cinta y tumbado en la cama empecé a frotármela contra el colchón, al final incluso con los ojos cerrados, no tardé mucho en correrme. Nada más hacerlo con el mando a distancia apagué el video. Al volver a poner la tele oí al niño gay de Aida , volví a cerrar los ojos.<br/><br/><br/>Antes de irme a la cama me conecté un rato al Messenger. Está claro que todos estos contactos que tengo y nada, es lo mismo. Al principio hablas un montón con ellos pero pasados unos pocos dias a veces, unas pocas semanas, pues como que ni te saludan ni  nada ya y tengo que ser siempre yo el que tiene que hacerlo, tan solo para obtener de ellos un saludo de lo más fingido tipo&#8221; ah no te había visto conectado&#8221; o en peor de los casos su silencio. <br/><br/>Me dí un paseo también por último, en plena depresión post paja, por algunos de los perfiles del bakala. Todo alli son tios super musculados, pollas enormes, gente de lo más engreída, es decir justo aquello que buscas antes de hacértela para &#8220;inspirarte&#8221; pero lo último que quieres ver una vez que ya te la has machacado. <br/><br/>Apagué el ordenador.<br/><br/>Enfadado.<br/><br/>&#8220;Odio ser gay&#8221;  pensé.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[ChavalEnBici]]></author></item><item><title><![CDATA[35]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici/c_36.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Nunca dejará de sorprenderme  lo falsa que puede resultar la gente.<br/><br/>Seguro que antes de salir a la pizarra para ellos solo era &#8220;el chico de la fila de atrás, el freakie, el raro al  que nadie habla&#8221;, poco más, aunque claro después de haberlo hecho medianamente bien alli arriba  &#8220;quizás tengamos que fingir un poco de interés hacia él, intentar ser sus amigas y eso va también por ti Rafa, más que nada para aprovecharnos un poco  que es de lo que se trata ¿no?&#8221; .<br/><br/>Lo peor de todo es que no me invento nada, que justo al terminar la clase ellas dos se volvieron hacia mi y me saludaron como en medio broma, diciéndome algo parecido a &#8220;Hola Alex, y nosotras pensando que eras medio tonto, ¿Oye nos dejas tus apuntes, es que estábamos embobadas mientras estabas en la pizarra y no hemos apuntado nada&#8221; y yo claro entonces, muy sorprendido, no creyéndome que alguien pudiera ser tan descarado, no supe  muy bien que hacer, como reaccionar.<br/><br/>Normalmente me suelo mostrar muy borde y distante con la gente que no conozco de nada y que se me acerca, más que nada por timidez, para que no puedan pillar como ellas me han pillado, a contrapie y entonces quedar como un panoli. Sin embargo hoy y como para nada esperaba que por fin, tras más de dos semanas de clase, ellas se dieran la vuelta por primera vez y me dijeran algo, me quedé muy bien sin saber como actuar y que decirles, aunque debí haberlo previsto la verdad si hubiera sido algo listo , tan solo por la forma en que al volver a mi sitio bajándome de la tarima vi como me miraban, después de no haberse ni fijado en mi desde el principio de curso .  <br/><br/>Al final yo les tendí, muy serio claro, mis apuntes , pocos segundos después de habérmelos pedido, más que nada porque el chico que va siempre con ellas, Rafa,   sin ser muy guapo pues como que me gusta bastante, parece muy buena persona, ¡vaya estupidez de argumento! ¿no? y también porque aún estaba muy nervioso y entumecido, con la cabeza aún en el ejercicio que había resuelto, sin reflejos apenas, a merced suya en definitiva.<br/><br/><br/>Pasan los años y es curioso como algunas sensaciones nunca cambian. Ves al profesor arrastrando el bolígrafo por la lista, de arriba abajo y viceversa, seleccionado a quien va a sacar a resolver un problema de Estadística en el que nos hemos quedado atascados y que nadie parece haber hecho en casa, y nervioso fijas entonces la vista en cualquier cosa buscando relajarte un poco, sabes que es imposible, el número 9 de su amigo por ejemplo, sentado justo delante mio y que lleva una camiseta del FC Barcelona, su pelo corto, ese lunar que tiene en el cuello. Sería muy mala suerte que me tocara- pienso mientras- pues apenas ha salido gente a la pizarra en lo que va de curso, somos muchos, ya es por completo de noche, las farolas del campus están todas encendidas, parece como si además hubiera refrescado muchísimo con respecto a medio dia, a la salida seguro que me tengo que poner el jersey. De pronto llega ese instante en que oyes tu nombre saliendo de su boca y no te lo crees, cuando tienes que organizarte rápidamente, como un autómata,  los papeles a un lado de la mesa, los bolígrafos al otro y aún sentado en la silla tratas de mantener la cabeza fria, no es tan grave te repites a ti mismo una y otra vez.  Me levanto poco después y por el pasillo me dirijo hacia el estrado mirando siempre hacia al frente que es  donde él está, temeroso como en el colegio que alguien se pueda reir de mi , o de oir algún que otro comentario por lo bajo por parte del resto de alumnos. Luego ya alli arriba, el inicio del ejercicio con el sudor de mis manos, los nervios, el polvo de la tiza pegándose a ellas, manchando mi camiseta como únicos compañeros y apoyos. Alguien  levantando la mano y pidiendo que escriba más grande, con la letra más clara, algunas cosas como que siempre serán iguales, como al final del mismo también lo es ese, el &#8220;prestigio&#8221;  que da haber resuelto bien un problema que casi nadie sabía,o ser el destinatario de  las palabras de felicitación por parte de un profesor delante del resto de la clase. De acuerdo que no es el más útil, el mejor, pero para mi es más que suficiente en la mayoría de los casos, al menos me bastó  en el colegio para conseguir un mínimo de respeto por parte de todos. A ratos era &#8220;el paleto&#8221;, a ratos &#8220;el marica&#8221; pero rara vez se atrevían a decírmelo en la cara, a pasarse demasiado conmigo, pues sabían que podía serles útil, sacarles en más de una ocasión las castañas del fuego. Mis amigos eran además amigos suyos, de su mismo grupito, solo me faltaba un poco para llegar a ser como ellos, quizás algún dia hasta lo conseguiría.<br/><br/>Mis amigos, tiene gracia, justo antes de entrar en clase , comiendo en  ese parque de siempre, de pronto esta tarde les vi a lo lejos, sentándose bajo otro árbol también, riéndose entre ellos, preparando el fin de semana supongo,  totalmente ajenos a que yo estaba muy cerca . Joan iba con unos vaqueros y una camiseta azul y Javi igual pero con un jersey blanco. Al final resulta que no somos tan diferentes, me dije a mi mismo, pues nunca he visto a nadie venir por esta zona del parque a sentarse, todo el mundo prefiere hacerlo más cerca del edificio de la facultad. <br/><br/>Deberíamos ser amigos y no &#8220;esto&#8221; en lo que nos hemos convertido me dio por pensar a continuación, observándolos a unos pocos metros de mi, mientras  a la vez no dejaba de imaginarme estúpidamente  sentado con ellos ,en este mismo instante, como si las cosas entre nosotros siguieran igual, nunca se hubieran torcido, estropeado y yo me hubiera pasado el verano de fiesta en fiesta con el Javi, tumbado  en la playa al lado del chiringuito,emborrachándome en la plaza del pueblo con él. <br/><br/>Era solo una posibilidad. Nada más.<br/><br/><br/>Una hora más tarde, en el primer cambio de clase, sentado dentro del baño, que es donde suelo ir a veces a mojarme la cara varias veces para que la gente no me vea siempre hecho polvo, con cara de cansancio y agobio, de mal humor, como que  seguía dando vueltas a lo mismo.<br/><br/>Nunca habría conocido a Boris, a mi americano, no me hubieran pasado entonces la mayoría de las cosas que he contado en este blog. No me habría conocido incluso a mi mismo como creo conocerme ahora, es decir un poco más. Además en el caso que hubiéramos seguido siendo amigos ¿Cómo me sentiría ahora mismo, mejor o peor de cómo estoy?. Eso me lleva a mi eterna duda de siempre, cuándo dentro de unos años piense en este verano pasado, en este otoño ¿como lo haré?, ¿como esos dias en que empecé a ser yo mismo, a vivir por mi cuenta o por el contrario como esos otros en que de tan perdido que estaba hice un montón de tonterías y estupideces que hasta me dará vergüenza recordarlas entonces?. <br/><br/><br/>Marta, una de las chicas de antes, conduce la verdad como una loca. Lo de los semáforos no debe de ser para ella. Ibamos los cuatro después de clase en su coche, ella y Eva delante, Rafa y yo detrás. &#8220;Ven,  que  te acercamos a Sants, este también se baja alli&#8221; me dijeron.  <br/><br/>Al salir del recinto ya de noche nos cruzamos con un chico y una chica de nuestra clase que iban agarrados de la mano y que esperaban en una esquina poder cruzar la calle. &#8220;Mírala que puta, se lo ha llevado tia, ese tio era para mi&#8221; dijo Eva. Marta se rio.<br/><br/>La verdad es que yo también me había fijado en él desde el primer dia de clase. Es un chico superguapo, siempre vestido en plan macarrilla, con un pendiente en cada oreja. Ella, la que se lo había &#8220;quitado&#8221; a Eva, también es una chica monísima, muy guapa y con los ojos un poco achinados, que casi siempre lleva una minifalda supongo que para llamar un poco la atención. No es de extrañar pues que hayan acabados juntos.<br/><br/> Rafa y yo luego camino de Sants apenas nos dirigimos la palabra. Unicamente a la hora de ir cada uno a su tren para desearnos buen fin de semana.<br/><br/>Sentado ya en el vagón, muerto de hambre,nada más arrancar me fijé como al final del andén, donde nadie podía verlos,  había dos chicos sentados en un banco, cogidos de la mano, vestidos como para pasarse toda la noche de fiesta, muy juntos, uno de ellos incluso tenía la cabeza apoyada en el hombro del otro.<br/><br/>¡Que envidia!<br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[ChavalEnBici]]></author></item><item><title><![CDATA[34]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici/c_35.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Adolescentes.<br/><br/>Últimamente no les quito el ojo de encima pero no por los motivos obvios que podrían suponerse.<br/><br/>Los veo a lo largo del dia y me fijo en como visten, en como miran y sonríen, en como hablan, en como caminan. Procuro no perderme ni un detalle y a veces luego hasta los copio descaradamente, actuando yo igual que como les he visto hacerlo antes a ellos, con esa mezcla de prepotencia y candidez, ternura y brutalidad que muchos tienen en sus gestos.<br/><br/><br/>Adolescentes. <br/><br/>Nunca, o al menos hasta hace unas pocas semanas, yo me he sentido tal y como supongo ellos deben de hacerlo. En ninguna de esas discotecas a las que en el pasado fui y en las que consumí tardes y noches enteras, bailando, disfrutando a fondo unas veces otras algo menos, llegando luego medio borracho a casa. No, jamás en  ninguna de ellas  conseguí verme como ahora me veo, es decir, alguien especial, capaz de atraer alguna que otra mirada, ser objeto de deseo por parte de otra persona.  <br/><br/>Si estaba en  lo mejor de la vida, con la edad justa, esa   que todos envidiaban, no me enteré, a mi más bien me pareció que era todo lo contrario. Con las chicas además nunca lo intenté en serio , porque no me atrevía ni me atraía en exceso supongo. Yo les acompañaba a ellos dos, Joan y Javi, porque simplemente me lo pasaba siempre muy bien a su lado , a excepción hecha claro de  cuando se enrollaban con alguna  que era cuando yo empezaba a aburrirme y me sentía fatal. &#8220;Nunca has besado a nadie &#8211;pensaba en esos momentos en que me dejaban solo- cualquier chica se dará cuenta de ello y después lo  andará contando por ahí a sus amigos, a todo el mundo. Será  tu final&#8221;. <br/><br/><br/>Adolescentes<br/><br/>Dejé el peine sobre el lavabo y volví a centrarme en como me quedaba el pelo tras los últimos retoques que me había dado. No estaba mal. Del bolsillo del vaquero entonces saqué el estuche de las lentillas colocándolo al lado del peine. Aunque en un principio había pensado en salir sin ellas puestas para no tener problemas y luego en algún baño de un bar antes de ir al centro, que era donde había quedado ponérmelas, súbitamente cambié de idea. Mi madre ya me había echado la bronca pertinente por gastarme parte de mi primer  sueldo en semejante bobada (¿Para que quieres tu ir sin gafas, tener los ojos azules?) asi que  realmente no había mucho que perder. Cuando minutos después me miré al espejo  por última vez antes de salir del baño, me di cuenta que el proceso que un dia hace dos años más o menos yo había iniciado, sustituyendo primero los vaqueros y calzoncillos , las zapatillas y  camisetas  sin marca por otros de las misma marca que mis amigos, por fin había terminado, era ya historia. Por el camino también había cambiado de peinado, el color de mi pelo, por último las gafas de empollón sustituyéndolas por las mencionadas lentillas hace tan solo unos pocos dias . <br/><br/><br/>Aquellos ojos azules, que desde el otro lado del espejo por primera vez entonces me miraron  no hicieron más que constatarlo. Difícilmente volveré a verme más guapo - pienso ahora-de lo que me vi este pasado domingo, a sentirme más a gusto conmigo mismo de lo que me sentí entonces. No se es solamente aquello que a simple vista se ve, no hay que conformarse, también es muy importante aquello a lo que uno  aspira  convertirse.<br/><br/><br/>Adolescentes<br/><br/>Esa misma tarde, el domingo, al salir pocos minutos después por fin de casa, me sentí como uno de ellos para ser sincero, como el que más en realidad, tanto que  podríamos decir que hasta me reconcilié por unas horas y del todo con la vida, olvidándome asi por completo de mis planes de venganza , de mis  opiniones siempre negativas y amargadas, de mi mal humor en general. Bastó con ver como me sonreía al verme llegar , con sonreírle yo para que a partir de entonces y tan solo por unas horas eso si todo cambiase. Aquel chico del cibercafé de hace dos semanas, el sol de nuevo luciendo en lo más alto después de todas las preocupaciones del sábado (&#8220;no deja de llover, seguro que al final no quiere quedar por culpa del tiempo&#8221;) , los constantes halagos que nada más darme un beso  entonces me dirigió,  me convirtieron de pronto en alguien diferente, una nueva persona, alegre, para la que lo normal a simple vista debía ser siempre estar sonriendo, contento . Paseando por la calle Valencia poco después , camino del cine para ver &#8220;7 vírgenes&#8221;, al verme reflejado junto a él  en un escaparate de pronto me sentí como si estuviera en una  ciudad  completamente desconocida aún para mi, llena de posibilidades.<br/><br/><br/>Adolescentes<br/><br/>Tumbados en un colchón, después del cine, en un piso de la calle Córcega que sus padres tienen deshabitado, en medio de un salón sin amueblar, los dos empezamos a besarnos sin ningún tipo de excusa o juego previo, asumiendo que era por eso y no por otra cosa por lo que habíamos quedado esa tarde. No tardó mucho en quitarme toda la ropa , en quedarse también él completamente desnudo sobre mi, muy delgado y flaco, demasiado quizás, con la polla totalmente erecta entre mis piernas. &#8220;Desde que te vi esa madrugada en el cibercafé solo pienso en una cosa, en comerte el culo&#8221; me dijo mirándome desde lo alto, de pie, yo tirado en el colchón, observándolo con un poco de incredulidad, &#8220;date la vuelta, ya veras &#8220;. <br/><br/>Comenzó a verter el champán sobre mi espalda, al principio solo un poco, luego casi la mitad de la botella. Cuando vió que por fin se me colaba ya entre las nalgas separándomelas con la mano empezó a lamerme todo el culo, desde la parte más exterior hasta la más interna por asi decirlo. No tardó mucho tampoco en meterme el dedo también, preguntándome al mismo tiempo si me había corrido alguna vez de esa forma, con él metido, si me habían follado ya. Pasados unos minutos, con la botella de champán ya vacia, y como empezábamos a tener algo de prisa él comenzó a chupármela. <br/><br/><br/><br/>&#8220;Prefiero que te corras tu primero, en mi cara y diciéndome todo tipo de guarradas&#8221; le dije de pronto cuando yo ya estaba a punto de hacerlo. <br/><br/>Entonces él, colocándose encima mio con la polla tan solo unos centímetros de mi boca comenzó a machacársela, amenazándome primero con que iba a obligarme a tragármela toda y  luego con que me iba a follar toda noche, hasta que le dijera basta, hasta que no pudiera más y reconociera que nadie me había follado como él lo había hecho. Cuando finalmente poco después se corrió la mayor parte de su leche fue a parar sobre mi nariz principalmente, aunque luego también sentí algunas pequeñas gotas en mi frente, los labios e incluso una oreja  al sacudírsela él sobre mi cara . Yo unos minutos después también me corrí sobre su cara, diciéndole que era muy guapo, que estaba buenísimo, que me había encantado esa media hora o asi que me había estado comiendo el culo, que teníamos que repetir.<br/><br/><br/>Adolescentes.<br/><br/>Es curioso que haya empezado a sentirme como tal justo  a los diecinueve años, es decir cuando poco a poco dejo de serlo para siempre.<br/><br/>Quizás por eso trato a toda prisa de recuperar el tiempo perdido, no me paro demasiado a pensar determinadas cosas.<br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici/files/adidas.jpg" alt="" border="0" width="352" height="288"/><br/><br/><br/>Ahora tambien me puedes leer en www.eldiariodejotaele.com<br/>]]></description><author><![CDATA[ChavalEnBici]]></author></item><item><title><![CDATA[33]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici/c_34.htm]]></link><description><![CDATA[Como dice la canción &#8220; Dia lluvioso en la ciudad de Barcelona&#8221;, aunque la verdad no tanto.<br/><br/><br/>Sentado en un banco, cercano a la facultad, en un parque  prácticamente vacio casi siempre, a excepción hecha de cuando entre las tres y las cuatro de la tarde los estudiantes que salen de clase se cruzan con aquellos otros que como yo  todavía no hemos entrado a ella, completamente solo pues y mientras estaba comiendo un bocadillo que acababa de comprarme en un Pans, haciendo tiempo, de pronto se me ocurrió, pensé que quizás ¿Por qué no?  podía ser esa  y no otra cualquiera la causa de todo, por la que me encontraba asi. Notaba al mismo tiempo como las gotas de agua empezaban a caer con más intensidad a medida que pasaban los minutos, sobre mi mano derecha en unos pocos segundos habían llegado a impactar hasta tres de ellas .  <br/><br/>Finalmente envolví lo que aún me quedaba de bocadillo en una servilleta y me puse la capucha, tirando luego de las mangas del  jersey para que mis manos a excepción de la punta de los dedos estuvieran también resguardadas, más que nada para poder seguir cómodamente a solas con  aquella última ocurrencia que había tenido, bajo la lluvia,  dándole más y más vueltas. <br/><br/>Consulté el reloj, mire hacia ambos lados, nadie a la vista, todavía era pronto, tenía tiempo más que de sobra. <br/><br/>El sonido de las gotas de lluvia golpeando la capucha me hizo repentinamente acordarme del colegio, no porque asociase ese sonido a un dia, a una situación o a un recuerdo en concreto, se trataba de algo mucho más en general. Aquellos golpes duros, secos, uno tras otro, sin pausa, seguro que los había escuchado antes cientos de veces  en el patio, durante el recreo o sino en alguna clase de gimnasia, o a la salida de clase, o camino de casa, siempre con esta misma u otra capucha puesta, protegiéndome de la lluvia, sin que yo lo supiese entonces aislándome ya de la mayoría de ellos que nunca la usaban pues les encantaba que se les mojase el pelo, era algo de niñas . <br/><br/>Es la única explicación posible pensé. La razón por la que lo relaciono asi, tan instintivamente, con todo ese mundo ya caducado para mi, terminado y finiquitado a estas alturas gracias a Dios. <br/><br/>Las seguí escuchando en silencio un buen rato  más pero ya a partir de un determinado momento con la mente por completo en blanco, de nuevo lejos de todos mis recuerdos escolares, centrándome progresivamente otra vez en aquella tesis que mentalmente y tan solo unos pocos minutos atrás yo acababa de elaborar.<br/><br/>&#8220;NECESITO LLORAR Y CUANTO ANTES LO HAGA MEJOR&#8221;<br/><br/>No tengo ni la más mínima idea de cómo llegó a ocurrírseme la verdad. Si es cierto que últimamente todo me afecta un montón, demasiado en realidad. Además cuando digo todo me refiero a todo realmente, incluyendo las cosas más absurdas e insignificantes en las que uno pueda ponerse a pensar. Ellas también llegan a alterarme, a hacerme sentir como si tuviera el cuerpo entero como en carne viva, ultrasensible. <br/><br/>Las lágrimas se me agolpan con una facilidad pasmosa en los ojos en esos momentos pero sin embargo es rara la vez que  consigo sacarlas fuera de ellos. Ese debe de ser el problema.<br/><br/>Quizás sea como hacer deporte ; porque ¿hace cuanto que no lloro? &#8211; me pregunto ahora sentado  frente a una manzanilla ya cercanas las nueve de la noche, en una sandwicheria del centro de Barcelona. Ya ni me acuerdo de la última vez que lo hice - me respondo en silencio. Quizás si me esfuerzo y lo consigo por fin me quede entonces mucho más relajado, en el mejor de los sentidos, mucho más vacío y ligero por dentro, menos impresionable, más fuerte concluyo.<br/><br/><br/>Si hago recuento y teniendo en cuenta únicamente el dia de hoy :<br/><br/>1 Prácticamente nada más levantarme, a las seis y pocos minutos mientras esperaba en la esquina de siempre muerto de frio que mi padre llegase con la furgoneta.<br/><br/>2 Poco después acurrucado en el asiento de copiloto, con la calefacción a tope, escuchando la nueva canción de Shakira (no), mirando de reojo a mi padre que nunca se queja de nada, de tener que madrugar, de pasarse el dia trabajando, observando a la vez por la ventanilla como a excepción de algunos taxis somos prácticamente los únicos que cruzamos  la Ronda<br/><br/>3 Ya sentado frente a mi mesa de trabajo, mientras trataba de  no aburrirme demasiado haciendo unas facturas, en ese mismo instante en que Sara ha aparecido toda ilusionada con una bandeja con los cafés y esas galletas que le dije que eran mis favoritas y que ella ha comprado para que los dos desayunemos todos los dias a partir de ahora, sustituyendo a las Fontaneda de toda la vida.<br/><br/>4 Este mismo mediodía al ver a esa chica gordita y que parecía tan agobiada tras la barra del Pans recibiendo una bronca del supervisor, a la que tras darle las gracias por atenderme incluso le he dicho que no se preocupara, que pasara de ese imbécil, superando mi habitual timidez, ella entonces me ha respondido con una sonrisa de lo más triste.<br/><br/>Me paso el dia como si  yo fuera de cristal y estuviera a punto de romperme la verdad, temiendo ese momento en que pueda llegar a hacerlo,  sintiendo una pena enorme además por mucha de la  gente con la que me cruzo, recriminándome en silencio que yo no estoy definitivamente a su altura, que ellos son siempre demasiado generosos y bondadosos conmigo sobre todo teniendo en cuenta lo que yo hago a cambio.<br/><br/>En fin tampoco querría darle excesivas vueltas al tema, más que nada porque no sé a quien demonios puede interesar esto aparte del interesado, es decir yo, que a veces la verdad mejor haría en guardarme todo esto para mi mismo.<br/><br/><br/>Sobre como es que he acabado un dia de entre semana a estas horas frente a un sándwich vegetal y una manzanilla, al lado de la Plaza de Cataluña la explicación es de lo más sencilla. Simplemente y como ayer fue fiesta digamos que viene como anillo al dedo ponerse &#8220;enfermo&#8221; lo que queda de semana como ha hecho el profesor de la última clase que teníamos hoy para montarse unas buenas vacaciones.  <br/><br/>He sido de los primeros en salir del aula nada más nos han comunicado la noticia. Eran las seis y media más o menos y ya casi era de noche pero claro, al fin y al cabo eso es lo que hay que esperar a estas alturas ya de ya de los dias, que  cada vez sean más oscuros y breves, cada vez más lluviosos y frios. <br/><br/><br/>Sentado en el metro, más adelante, deseché la idea de ir a casa directamente pues ya tengo todo el fin de semana para estudiar, noté como necesitaba algo tiempo para mi, para estar solo, para perderme por las calles del centro de la ciudad o como finalmente he hecho sentarme en algún sitio a tomar algo.<br/><br/><br/>No se trata por supuesto de ningún bar gay pero la verdad apostaría que por lo menos esos dos chicos, cada uno por su lado, que también están sentados cerca de mi, frente a una de sus modernas mesas de aluminio, con un café encima de la mesa y ambos pendientes del móvil lo son. <br/><br/>Me doy cuenta que este es un lugar perfecto para comenzar una historia, pues los dos parecen  tan finos y elegantes, vestido uno de ellos por completo de negro y el otro con unos pantalones beiges y un jersey morado, tan diferentes a lo que luego por la noche uno ve. Claro que si hay algo que engaña son precisamente las apariencias y casi seguro que en el fondo no son muy distintos a toda esa gente que abarrota las discotecas los fines de semana como yo tampoco soy tan inocente y crio como a buen seguro, vestido de perfecto universitario, pantalones vaqueros y jersey a rombos, parezco visto de lejos.<br/><br/>En cualquier caso lo dicho, que es el marco ideal para empezar una historia, al que poder remontarse siempre que te pregunten por tu futuro novio &#8220;¿Cómo lo conociste?, &#8220;pues verás en un local del centro yo estaba tomando un sándwich y el también, entonces se me acercó y....&#8221;.  <br/><br/><br/>Sonrio, es curioso como  historias como esta, apenas creadas por mi, se aceleran, se desarrollan y finalmente acaban a un ritmo vertiginoso en el mismo sitio en el que surgieron, en mi cabeza. <br/><br/>Miro hacia esos dos chicos de nuevo, primero al vestido de negro, con gafitas y cara de intelectual, luego al otro, más joven, probablemente estudiante como yo. Ninguno de los dos se ha fijado ni una sola vez en mi.<br/><br/>Como estamos a Jueves tampoco es muy importante supongo.<br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici/files/SandwichFriends2.jpg" alt="" border="0" width="300" height="207"/>]]></description><author><![CDATA[ChavalEnBici]]></author></item><item><title><![CDATA[32]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici/c_33.htm]]></link><description><![CDATA[No creo que vuelva a salir de noche en mucho tiempo.<br/><br/>Lo más seguro que hasta Navidades no pueda.<br/><br/>Quizás exagere un poco y lo único que ocurre es que todavía no le he cogido  del todo el ritmo  al curso. No sé, el caso es que el viernes cuando llegué a casa estaba tan cansado que nada más terminar de cenar, todavía no eran ni las once, mientras intentaba ordenar los apuntes de esta primera semana de curso, tirado en el sofá y viendo al Cantizano,  sin darme cuenta me quedé dormido. No tuve más remedio entonces que meterme directamente en la cama nada más despertarme mi padre unos minutos más tarde, un poco preocupado la verdad por no saber como coño voy a distribuir este año el tiempo, tengo que ir a trabajar por las mañanas, a la facultad por las tardes, tendría que estudiar un poco al menos por la noche..<br/><br/>El sábado afortunadamente me levanté bastante pronto, alrededor de las diez  y totalmente descansado, como si  toda la semana anterior fuera ya solo un mal recuerdo. <br/><br/>Sin haber desayunado me fui a la piscina donde estuve una hora  aproximadamente, tres cuartos de hora nadando y unos diez minutos o asi en la sauna. Como era aún muy pronto y no había casi nadie en el gimnasio, tios buenos incluidos no me entretuve luego demasiado en los vestuarios esta vez para variar. Por cierto no he vuelto nunca más a la sala de aparatos, como me vea el monitor un dia de estos me mata. En el fondo lo que pasa es que he decidido como decido yo estas cosas, porque si, porque me da la gana, sin ningún tipo de lógica que eso de levantar pesas no va para nada conmigo, para nada. Antes de volver a casa por último me pasé un momento por El Corte Inglés a comprarme algo de cera para el pelo y al salir del edificio principal la verdad no pude evitar el pensar en acercarme al otro, es decir el de los discos, que es donde están los baños a los que a veces voy a ver si pillo algo, de momento nada de nada, pero finalmente decidí volver a casa,  ojalá siempre tuviera tanta fuerza de voluntad, de verdad lo digo, ojalá siempre tuviera tanta fuerza de voluntad como este fin de semana he tenido.  Como premio paré a desayunar en una cafetería que hay justo a la entrada del metro, un cacaolat y un trozo de tarta de chocolate y entonces volví a acordarme del monitor de musculación, cuando  me dijo que tenía tendencia a engordar. Debe ser cuestión de familia supongo, mi padre de joven era muy delgado y hoy bueno, digamos que es todo lo contrario.<br/><br/>Comencé en casa aproximadamente a la una a pasar los apuntes de Contabilidad a limpio . Pero pronto tuve que parar pues como todos los sábados a la hora de comer, los tres, mis padres y yo nos fuimos entonces al Carrefour de Glories  a hacer la compra de la semana. Por cierto, este es otro de los sitios de Barcelona en el que también no dejas de ver un chico guapo tras otro creo yo, ayer por sorpresa uno guapísimo en el pasillo de lacteos, con una camiseta sin mangas y un pantalón de chándal rojo con unas llamas dibujadas en su parte inferior, el pelo teñido de rubio y un pendiente en la oreja en forma de cruz. <br/><br/>Apareció justo cuando yo cargaba con un pack de seis tetra bricks de Pascual y ¡Que mal me siento en esos momentos la verdad!. ¡Que injusto que me parece todo!. <br/><br/>¿Conseguiré algún dia tirarme a uno de esos que parecen tan super heteros, que me ponen tan caliente nada más verlos, con los que siento que no merece la pena ser recatado como normalmente lo soy, tímido, pues un polvo con ellos debe bastar para compensarlo todo, es lo máximo a lo que uno puede aspirar a nivel sexual ?<br/><br/>Si, mientras comíamos en el buffet libre que hay en la planta superior del Centro Comercial y una vez más mi padre y mi madre se ponían hasta arriba de albóndigas, me lo volví a preguntar una y otra vez para variar, no conseguía pensar en otra cosa la verdad para ser sincero. Bajé la mirada al pensar de pronto que la respuesta podía ser negativa, ¿por qué no iba a poder serlo?. ¡Que triste entonces iba a ser todo la verdad! recapacité bastante apesadumbrado.  Mi madre afortunadamente justo en ese mismo instante me devolvió al mundo real de nuevo al recriminarme lo poco que según ella como. Me había dejado la mitad de la paella. Luego rematándome me preguntó si me  apetecía comprarme algo de ropa para este otoño. Otro dia -le dije- tengo mucho que estudiar. <br/><br/><br/>La rutina.<br/><br/>La madrugada del sábado al domingo, horas después, al meterme por fin en la cama cerca de las tres, al apagar la luz, al acurrucarme bajo las sábanas, colocándome en forma de cuatro, rozando los dedos de un pie con los del otro, al sentir el calor ese tan típico y agradable que siempre termina por llegar pasados unos minutos ya acostado, volví a tenerla de nuevo a mi lado, como otras muchas otras veces anteriormente. <br/><br/>No me desagrada, de alguna forma me siento cómodo, como protegido  por ella pensé agarrándome fuertemente a la almohada, muy cansado, atrayéndola después hacia mi pecho, abrazándola. Le pertenezco supongo.<br/><br/>La rutina como garantía de que las cosas no van a ir a peor, aunque obviamente tampoco van a mejorar. La rutina, es decir, ponerme ya en pijama a las cinco de la tarde, encerrarme en mi cuarto, sacar los bolígrafos del estuche, ir a la nevera en busca de agua , sentarme por fin en la mesa para escribir siempre el título del tema en rojo , los diferentes epígrafes en verde, lo verdaderamente importante en negro y el resto  en azul, tal y como a Javi le sacaba de quicio pues decía que le daba la impresión de saber menos de lo que realmente sabía, de tener que estudiar aún mucho más de lo necesario para aprobar.<br/><br/><br/>Un dia el se dará cuenta - creía- que no va a encontrar nada mejor que yo, que lo de las chicas no es para él. Un dia decidirá -cerraba los ojos- no salir jamás ya, no emborracharse más y entonces me llamará para que vaya a dormir con él. Los dos nos acostaremos por fin pronto- me abrazaba a la almohada-y el uno junto al otro  y nos besaremos, nos dormiremos poco después sin separarnos eso si.<br/><br/> Los mejores sueños, esos que al menos el año pasado ocurrían siempre poco antes de caer dormido, justo nada más colgar a Joan, que todos los sábados de madrugada sin falta me llamaba al móvil para contarme como le había ido la noche, si habia  ligado  o no, si estaba borracho o muy borracho. <br/><br/>La rutina: ¡Que ingenuo que era yo entonces!. Pero ¡Que féliz también!<br/>]]></description><author><![CDATA[ChavalEnBici]]></author></item><item><title><![CDATA[31]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici/c_32.htm]]></link><description><![CDATA[(2)<br/><br/>Nada mas entrar en lo que era la discoteca propiamente dicha me dirigí hacia la barra para pedirme un cubata. Un camarero muy musculado me atendió rápidamente y como hacia en los viejos tiempos, en tan solo un par de tragos prácticamente di cuenta de la mitad del mismo, mas que nada por cosa de nervios está claro. Más relajado ya,un par de minutos después, alejado de la barra y apoyado en una pared a la que acudí en busca de refugio, por fin pude empezar a mirar,sin verguenza alguna ya, el tipo de público que poco a poco iba llenando el local. <br/><br/><br/>Asi, a primera vista como que no me gusta nadie realmente. Más bien todo lo contrario, pensé <br/> <br/><br/> Bebiendo entonces mucho más deprisa de lo que debía hacerlo, teniendo en cuenta lo que aún quedaba de noche, desde esa misma pared en la que seguía apoyado y casi con la misma postura desde el principio, volví a albergar en esos momentos la esperanza, la estúpida esperanza mejor dicho de siempre,es decir esa de a lo mejor no ser gay, o en caso de serlo al menos no tanto como para en un futuro  impedirme llevar una vida "normal",lejos de todos estos sitios a los que hoy en dia solo voy por lo que voy,con los que no creo tener nada que ver, al menos en las mayoría de las veces . <br/><br/>Un chico rubio guapísimo no tardó sin embargo mucho en mostrarme lo estúpido, lo hipócrita  de todas  estas consideraciones, como si todo estuviera perfectamente planeado por alguien desde un principio. Bastó  únicamente con que él pasara a mi lado ya ves, junto a otro chico de rasgos indios, en plan Hanif Kureishi,  para que a partir de ese mismo momento yo ya no dejara de mirarlo animado por el alcohol lo más descaradamente posible, desde el mismo sitio de siempre, muy cerca suyo, pero eso si con una enorme erección  por debajo del pantalón como gran novedad. Parecían pareja pese a que  no estaban cogidos de la mano ni nada de eso, no sé porque exactamente pero lo parecían.<br/><br/>Obsevé como por encima sus vaqueros sobresalía una ropa interior que parecía de lo mas sexy, unos boxer grises con una banda roja a los lados.Seguí mirándole un buen rato mas esperando que se fijase en mi y le gustase, cosa que por supuesto nunca ocurrió. Entonces mientras no le quitaba el ojo de encima, me acordé de dos cosas; La primera de algo que mi americanito sorprendido me dijo unas pocas semanas  atras, acerca de  cuanto me gustaba tener una polla en la boca, se soprendía de que  no me cansase de ella despues de hora  y media sin dejar de chupársela, de todas las formas posibles. La segunda fue de una frase de un libro autobiografico de Marilyn Manson que venia a decir que si te gusta que te la chupen no eres maricon seguro pero si lo que te gusta es chupar, entonces si que lo eres. <br/> <br/>En vista de que él no se fijaba en mi lo más mínimo  no tardé mucho entonces en ponerme en buscar a otro chico entre toda la multitud, otro que también me gustase mucho a ser posible. <br/><br/>A los pocos minutos ya lo localicé apoyado también en la pared, con un largo flequillo cayéndole y cubriendo la mitad de su cara, vistiendo una camiseta blanca sin mangas. Nuestras miradas en este caso si que coincidieron y él no tardó mucho en venir y colocarse muy cerca de donde yo estaba. Entonces opté por quitarme el jersey y quedarme yo también  en camiseta, únicamente,esa negra y sin mangas, ajustadita, que compré la primavera pasada y que en teoría tenía que haber llevado a todas esas fiestas que se celebraron este verano pero a las que nadie me invitó, junto al Joan y el Javi, nunca supuse entonces que nos fuéramos a enfadar tan pronto. <br/><br/>En cualquier caso el efecto que produjo fue el deseado y querido por mi, pues tras un par de miradas de lo más descaradas el apenas  no tardó casi nada en ponerse a hablar conmigo de lo típico (¿vienes mucho por aqui?, ¿eres de Barna?) y finalmente y sin aviso previo pues como que los dos nos empezamos a morrear. <br/><br/>Siempre me dan mucho miedo esos primeros segundos en que comienzas a besarte con otra persona.Me da por pensar como que son un examen en que nos ponemos a prueba el uno al otro, nos evaluamos mutuamente y asi decidimos si nos gusta la forma en que nos besan, el culo que tiene esa otra persona, su pecho.<br/><br/> Pasado un minuto el ya empezó a meterme la lengua por toda la boca, a manosearme el paquete, el culo. Entonces ya me relaje un poco, pues supuse que había pasado el "examen".Mientras una de esas acometidas salvajes de su lengua tenía lugar,yo también me lancé por fin y me puse a tocarle el paquete un poco sin localizarle la polla eso si. Su mano en esos mismos  instantes ya había abierto por completo mi bragueta y  estaba muy ocupada bajo mis pantalones, intentado localizar la goma elastica de mis calzoncillos para sacármela fuera y machacármela en unos pocos minutos supuse. <br/> <br/><br/>Sin embargo y sin previo aviso él de pronto se separo de mi, perdiendose a continuación entre el resto de la gente que por alli había. Una vez más no me enteré de nada. Decidí entonces volver a la barra en busca de otro cubata. Un par de hombres mayores, en plan Freddie Mercury, intentaron algo conmigo en plan chuleta,como cachondeándose de mi, la verdad ni me molesté en mirarlos. <br/><br/>Volví a mi pared. El chico del flequillo de vez en cuando aparecía , es cierto pero siempre en compañía de un hombre mayor. Yo seguía mirándole y  suplicandole que volviera con la mirada, probablemente todo el mundo lo notaba. <br/> <br/><br/>Empecé incluso a barajar la idea de irme de alli y probablemente de hecho ya estaba ya a punto de hacerlo cuando él de pronto se me volvió a acercar y abrazándome y colocando su cara junto a la mia me dijo que porque no me iba con ellos dos a montarnos un trio. Yo estaba demasiado ocupado besando su cuello de nuevo, pasandole la lengua por el como para responderle algo y él pareció como darse cuenta. "No puedo quedarme aqui contigo" me dijo al oido muy suavemente. Lo agarré aún más fuertemente como única respuesta,volví a sentir su cuerpo contra el mio de nuevo y finalmente me atreví a decirle que por favor se quedara junto a mi un ratito más medio temblando, desesperado y borracho, fingiendo un poco también para que negarlo para conseguir retenerlo a mi lado, tan necesitado de sexo como estaba, después de casi un mes sin nada, solo otra madrugada más, a punto de ponerme a llorar,acariciandole la cara con la punta de mis dedos. "Mira lo que tengo alli abajo" -me susurró llevando mi mano hacia su paquete, abriéndose el mismo la cremallera y metiendo mi mano alla dentro, presumiendo de tener una polla enorme, la más grande que hasta ahora yo he tocado es verdad, pues podia cogerla con las dos manos y aún asi no adivinaba su final sin mover una de ellas- "no me jodas tio, va a ser toda tuya, hare lo que quieras con ella,que a mi también me molas un montón, ya verás como te gusta, luego pasamos de él". Apartó poco después mis manos de ella y en vista que  era incapaz de decirle algo, que cada vez le agarraba más fuerte, me preguntó si tenía movil y a continuación antes de separarse definitivamente de mi y besarme ligeramente en los labios me susurró  su número asegurándose que lo había tomado bien. "Nos vemos pronto si quieres, solos tu y yo guapo, ¿vale?". <br/> <br/><br/>"Dime que eres tu Easy19,sería perfecto" me dijo alguien del chat nada mas conectarme a él. "Te tengo justo delante, vas con unos vaqueros, una jersey negro y se te ven unos Calvin Klein rojos que te los voy a quitar a bocados si me de dejas". Me quedé de piedra, oía  de fondo el sonido de la gente tecleando,los gritos que de vez en cuando se producían afuera en la calle. Sin embargo como estaba ya en plan romanticón absurdo y  los efectos del alcohol empezaban a remitir no contesté. Luego en otro mensaje que me envió me aclaró que me había entrado asi de broma. Finalmente incluso accedí a que viniera y se sentara  mi lado, me sentía muy solo la verdad.<br/><br/> Era un chico de 22 años, bastante guapo, vestido un poco en plan Manu Chao. <br/><br/>Hasta que se me acabara el crédito decidimos visitar entonces un monton de webs de tios buenos que el conocía y no sé como pero lo cierto es que acabamos hablando del próximo festival de cine fantastico de Sitges al que tras tomar nota de mi móvil él me invitó a ir . <br/> <br/>Salimos fuera con un Cacaolat y un bollo cada uno en la mano,poco después, cuando estaba a punto de amanecer,camino del metro. El me aseguró varias veces durante el trayecto que me iba a llamar, que no lo dudase ni por un momento. <br/> <br/><br/>Entramos en la estación. <br/><br/>"Por favor cuando me contestes  no hagas como si no te acordaras de mi, no supieras quien soy" me dijo. <br/><br/>"Por favor no me digas que me vas a llamar si luego no vas a hacerlo" le contesté yo riéndome. <br/><br/>"Déjame darte un beso Alex" <br/><br/>"¿Aqui?, ¡estas loco! <br/><br/>No hombre, vamos al final del andén,alli nadie nos ve. <br/><br/><br/>Apoyé la cabeza contra la pared, vi como su boca se acercaba a la mia. Coloqué mi mano sobre su cintura. Pasado el minuto de rigor noté su lengua ya dentro de mi boca. <br/>    <br/><br/>]]></description><author><![CDATA[ChavalEnBici]]></author></item><item><title><![CDATA[31]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici/c_31.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>(1)<br/><br/>Me gusta la cara que tiene la gente después de no haber dormido nada en toda la noche.<br/><br/><br/>El pelo despeinado, los ojos achinados, una extraña sonrisa, todos como totalmente desorientados: más o menos  asi es como además nos recuerdo a nosotros dos al final de la misma, a la salida de un cibercafé del centro de Barcelona hace unos pocos dias, este último sábado de madrugada para ser más exactos, justo unos minutos antes de que empezara a amanecer.<br/><br/>Y lo que había sido el principio de la noche, es curioso lo lejos que me quedaba de pronto en esos momentos en que el me acompañaba al metro, antes de despedirnos, lo irreal que parecía. <br/><br/>Yo, aún desconocedor, inconsciente de lo que ella iba a traer consigo, en la puerta  de casa poco antes de  las doce , sometiéndome entonces a un interminable interrogatorio por parte de mi madre que quería saber con quien iba (con gente de la facultad le dije) , porque salía tan tarde (¡que ingenua, ni se imaginaba que aún me quedaban dos horas para poder entrar al sitio al que quería ir!) . El por su parte a esa misma hora más o menos supongo que emborrachándose junto a sus amigos en la Plaza del Sol, sentado en el suelo, fumándose un porro tras otro seguro, o al menos eso es lo que he deducido de sus propias palabras, ajeno a toda sospecha, con los  mismos planes de siempre para cuando ellos se fueran ocupando su cabeza.<br/><br/>Me recuerda por ejemplo a cuando haces un viaje y  te despiertas en Palma de Mallorca, desayunas alli,  coges el avión a las doce y en un par de horas ya estás de nuevo en Barcelona, en tu casa. Esa misma noche cuando recuerdas como empezó el dia , ¡te sientes tan extraño! ¿no?.<br/><br/><br/>Escaparates  iluminados de tiendas de colchones, de librerías, de agencias de viajes, por supuesto todas ellas están ya completamente cerradas y el resto del local permanece en la más absoluta oscuridad. Cafeterías y restaurantes totalmente abarrotados de gente de todo tipo, a través del cristal se les ve riéndose mientras cenan con sus amigos, se emborrachan también un poco. Bocas de metro  con pandillas de chicos y chicas sentados en sus escaleras, gritándose y emborrachándose. Los autobuses nocturnos iniciando a esas horas el primero de los muchos  recorridos que lo largo de la noche van a hacer, por la muy frecuentada calzada, siempre llenos hasta arriba de pasajeros. Los grandes portales, iluminados muy tenuemente  en la mayoría de los casos, cerca de la Plaza de España, con algunos de sus porteros a esas horas tratando aún  de  colocar la basura en los contenedores, vigilando a la vez que nadie intente aprovecharse de ese instante, de la oscuridad para entrar dentro de la finca. <br/><br/>Supongo que los que sois de Barcelona sabéis que el  trayecto que va desde la Plaza de la Universidad hasta Plaza de España aunque no excesivamente largo si que toma su tiempo hacerlo, ya que cada dos o tres minutos andando hay que parar para esperar que el semáforo de la calle perpendicular de turno se ponga en rojo y asi la puedas cruzar. Pues bien, más o menos en eso es en lo que estuve ocupado, si, lo que vi e hice en esas dos primeras horas que hubo que llenar justo al principio de todo, nada más llegar al centro, antes de poder entrar al sitio que quería poder entrar, con el &#8220;casualidades&#8221; de Miqui Puig sonando una vez tras otra en mis cascos, haciéndolo todo más llevadero. Partiendo como he dicho desde la Plaza de La Universidad, repleto de optimismo tan solo por ver, por intuir a tantos chicos como yo a punto de iniciar la noche, caminado luego lo más lento posible hasta la Plaza de España, volviendo al mismo punto de salida por último a través de la calle Sepúlveda, envuelta por cierto en un silencio sepulcral, sin apenas nadie caminado por sus aceras. Repitiendo posteriormente ese mismo trayecto hasta dos veces más , por pura necesidad, pues apenas pasaban veinte minutos de la una, mis planes que habían salido mal una vez más. ..<br/><br/><br/>Me mordí los labios. Apreté las uñas contra la palma de la mano. Igual que como lo había hecho pocos minutos antes, mientras observaba que tipo de gente había a su alrededor y como se iba formando una cola a la entrada del local, todos  a la espera que les dejaran pasar dentro. Me acordé del chico y la chica que viajaron junto a mi en el metro mientras me coloqué por fin ya en ella, tras salir de detrás de esos arbustos donde había permanecido oculto, esos a los que en lo que duró el trayecto desde mi casa a Paseo de Gracia, no llega a cinco minutos, les dio tiempo de pasar de besarse apasionadamente frente a mi a ni siquiera dirigirse la palabra que fue tal y como los deje al salir del vagón. Sentí como que ya no podía más pasados unos minutos sin avanzar lo más mínimo y no pude evitar mirar entonces hacia atrás varias veces, como si esperase a  alguien, no fuera a ser que se creyeran que iba a estar  solo toda la noche. Observé por último como la mayoría de la gente que pasaba por la calle se nos quedaba mirando amparándose en la oscuridad claro, como si fuésemos una atracción más &#8220;maricas a la puerta de un bar&#8221;, en especial un grupo de dos familias con unos hijos de más o menos mi edad a los que un transeúnte medio borracho ante el abucheo general gratuitamente les informó de que se encontraban frente a una de las discotecas gays más importantes de Barcelona, que se apartaran mejor de nosotros. &#8220;Desde luego que es mucho más fácil entrar en Salvation&#8221;  me puse a pensar  tras echar el ojo a un par de chicos bastante feotes que tenía detrás&#8220;claro que alli me podría encontrar al pesado de Jose, pues al menos ese era el sitio al que siempre me invitaba  cada vez que me mandaba un sms&#8221;. &#8220;La verdad sea dicha, no hay demasiada gente guapa esta noche&#8221; reflexioné un poco en voz alta, expulsando la mayoría del  aire que había en mis pulmones, tratando de tranquilizarme un poco pues toda esa gente que seguía pasando por la calle y se nos, se me quedaba mirando estaban ya a punto de sacarme de mis casillas. De pronto y sin saber porque, sin motivo aparente la cola empezó por fin a moverse y el sonido de la música que sonaba dentro de la discoteca se hizo ya perfectamente audible  desde la calle, gracias a que las puertas  de la entrada ya estaban abiertas  más que nada. Y se oyeron algunos gritos cuando la gente empezó a darse cuenta de que estábamos por fin a punto de entrar,  algunas gracias mil veces repetidas ya también, era demasiado tarde para salirse de la cola ya, todos se darían cuenta me percaté. Muchos parecían como histéricos mientras, efectuando una tras otra mil llamadas de teléfono, avisando sus amigos supongo para que se acercaran ya,  otros eran incapaces de estarse quietos o de no ponerse a bailar incluso antes de haber entrado. Yo simplemente miraba al frente recuerdo, nada más. Cuando por fin llegó mi turno el portero al verme la cara me pidió el Dni y yo nerviosamente lo saque del bolsillo para mostrárselo con tal mala suerte que se me fue a caer al suelo. Al agacharme a recogerlo y como llevaba unos vaqueros muy bajos, se me debió ver el calzoncillo supongo y quien sabe si algo más.<br/><br/>&#8220;¡ Vaya culito que tienes  nene!&#8221; oí a mi espalda nada más pagar la entrada.<br/><br/>Risas generales.<br/><br/> <br/><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[ChavalEnBici]]></author></item><item><title><![CDATA[30]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici/c_30.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>Al menos S. si que se acuerda de mi.<br/><br/><br/>Al entrar en la peluquería y nada más verme, estaba en la planta de abajo peinando a una señora de unos cincuenta años, ella y sin que  yo lo esperase me ha saludado de pronto levantado los dos brazos a la vez y gritando mi nombre, como si llevase semanas esperando este momento, un poco increíble lo sé. En cuanto ha podido y le han dejado además ha subido arriba, donde yo estaba esperando mi turno mientras, leyendo  unas revistas, y tras plantarme un par de besos en la cara ha empezado a preguntarme alocadamente por mi verano ante la sorpresa de algunas clientas que había por alli, que seguro que ya empezaban a temer, a juzgar por como nos miraban, que me fuera a colar por delante de ellas por ser simplemente amigo suyo.<br/><br/>Como siempre sentado ya luego frente al espejo, con la bata blanca puesta, después de haberme lavado la cabeza ella ha tratado de convencerme una vez más para cortarme el pelo mucho más de lo que yo en principio quiero y para que en vez de unas cuantas mechas rubias aquí y alli también me decida por fin a teñírmelo por completo de rubio. Gracias a Dios que no me he dejado convencer.<br/><br/> Al final me ha hecho pues lo mismo que la última vez me hizo,  es decir cortar un poco, arreglarlo y  darle algo de color. Nada más. Me acuerdo que aquel dia estaba a punto de marchar hacia Garraf, al principio justo del mes de Julio. Ella me dijo entonces que este verano iba a triunfar sin duda alguna.<br/><br/><br/>Quizás algún dia me decida a llevar un corte de pelo tan extravagante como el que ella me propone. Ahora mismo, la verdad no me identificaría nada con él. Quizás si me pasara el dia de fiesta, de aquí para allá, si que me lo pondría pero ¿Qué sentido puede tener que alguien como yo tenga un pelo asi?. ¿Confundir a la gente?. ¿Hacerles creer algo que no existe?. Además claro, están mis padres, que seguro que pondrían el grito en el cielo nada más verme.<br/><br/><br/> ¿Cómo será S. en realidad, cuando se quita esa bata anaranjada que siempre lleva, se viste y sale a la calle de vuelta hacia su casa?  me he preguntado justo al despedirme de ella. La otra chica que siempre está en la peluquería , C., también parecía tan elegante como ella, o al menos hasta ese dia en que la vi a  toda prisa marcharse hacia su casa antes de tiempo, con una ropa de lo más extravagante y tirada puesta, con un peinado además completamente diferente al que hasta hace unos minutos llevaba.<br/><br/>Veamos.<br/><br/> Por lo que me parece ver y ella misma me ha contado S. es una chica muy guapa, algo bajita, con el pelo caoba, media melena siempre, supertrabajadora, con novio, a veces se enfada con él porque al parecer es muy pasota para todo, lo contrario que ella, que, eso espero al menos, no tiene nada que ver con C. . Seguro que es la típica chica de veintitantos años que viste moderno pero sin pasarse, que siendo independiente sin embargo no puede estar  sola más que lo justo, que nunca tuvo excesivas amigas en clase y con aquellas que tuvo tampoco hubo una gran confianza, que en cuanto que se echó novio cambió por completo de vida, dejándolas atrás para siempre. Ahora procura gastar lo mínimo pues según me ha contado quiere dar la entrada para unos pisos que ha visto antes de que finalice el año. Su novio a veces no la entiende, a ella no le importa sacrificarse sin salir de fiesta, pasar el sábado comiendo pizza y viendo películas alquiladas con tal de no gastar mucho. A él no tanto. Sin embargo está convencida que  pronto cambiará y entrará en razón.<br/><br/><br/>Me separé de la pila de mear para que el hombre pudiera vérmela bien. De reojo vi como me la miraba y empezaba a machacársela. Esa era la tercera vez que entraba a los servicios de la segunda planta creo, las dos anteriores lo había hecho tras dos chicos muy guapos junto a los que no había conseguido situarme a su lado. Sin importarle que hubiera más gente a nuestro lado de pronto me susurró una especie de invitación para ir junto a él a una de las cabinas. Sin ni siquiera mirarle, oyendo de nuevo únicamente los latidos de mi corazón, pensando a la vez en lo mal que estaba aquello que me encontraba haciendo, le di a entender que no simplemente moviendo la cabeza, sin decir nada. El entonces me tocó un poco el brazo pero yo rápidamente lo aparte, no por que me diera asco o algo parecido sino porque la verdad no quería ya llamar más la atención. Por fin pareció comprenderlo todo y por eso me separé un poco más echándome al mismo tiempo todo el pellejo hacia atrás dejando  el capullo al aire. El continuó machacándosela pero a partir de ese mismo instante mucho más rápido que antes. Justo en esos momentos por primera vez giré la cabeza y le vi la cara. Era un chico de unos treinta o cinco cuarenta años , vestido de traje, muy delgado, con gafitas y el pelo engominado hacia atrás, un poco más bajo que yo, de hecho hasta parecía el típico vendedor del Corte Inglés. Repentinamente  vi como paraba y girándome hacia el otro lado entonces por sorpresa me topé con un hombre de unos sesenta años que también se la estaba machacando a mi lado y que me previno, &#8220;el de seguridad acaba de entrar disimula&#8221;.Yo de nuevo me arrime entonces lo máximo posible a la pila y en unos segundos prácticamente el servicio se quedo prácticamente medio vacio a excepción mia claro y del chico de gafitas que seguíamos alli dentro, ahora a solas. Cuando el vigilante se fué volví a separarme de la pila y él volvió a empezar a masturbarse de nuevo. &#8220;Déjame chupartela, ¿quieres dinero?&#8221; me dijo sin obtener respuesta alguna por mi parte. &#8220;Descapullatela por favor&#8221; me pidió justo unos segundos antes de correrse. <br/><br/>Vi como su leche salía disparada hacia arriba, manchando incluso la parte superior de la pila, como con su mano temblorosa se la metía de nuevo dentro del pantalón, oí un portazo a los pocos segundos, se había ido. Al girarme me di cuenta que todo el mundo que había vuelto a entrar tras la marcha del guardia de seguridad de una forma u otra me miraba. Simplemente opté por mojarme un poco la cara y salir definitivamente de alli, iniciar la vuelta a casa por fin.<br/><br/>Mientras bajaba por las escaleras me di cuenta que aún tenía que llegar a casa, ducharme, cenar, tratar de encontrar a alguien y por fin luego prepararme para salir  de fiesta. &#8220;Lo jodido es que después de todo lo que ha pasado esta tarde no vas a poder pajearte porque si lo haces ya sabes seguro que te quedarás finalmente en casa&#8221; me dije a mi mismo. <br/><br/>Me encontre realmente guapo luego reflejado en los cristales del vagón del metro.<br/><br/>Es que veces solo necesito, eso si desesperadamente, ser deseado por alguien, saber que existo para el resto del mundo, un poco como cuando en un chat no tienes más remedio que escribir &#8220;¿Alguien me lee? ", más que nada porque no puedes creer que todo el mundo te ignore asi, por completo, de esa forma.<br/>]]></description><author><![CDATA[ChavalEnBici]]></author></item></channel></rss>
