ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
Acerca de
Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
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Putos bares heterosexuales..

Existen esos, en los que nada más entrar hasta te costaría distinguirlo, y si no fuera por la actitud de los chicos hacia las chicas podrías pensar incluso que estas en uno de los tuyos, ya que la gente va vestida y actua de forma muy parecida a como lo hacen en esos cinco o seis que ya conoces a la perfección, pero en los que aún, al poner un pie en ellos sientes una especie de escalofrío, de sensación de peligro, pero claro, también están esos otros que no dejan lugar a dudas, llenos de gente de lo más tirada, encantada de haberse conocido y ordinaria, y de estos últimos precisamente era el de este pasado viernes, fiesta de fin de curso, ¿y a mi que coño me importa el fin de curso si aún quedan los examenes?, ¿qué coño hay que celebrar?.


Atontado por la cerveza te apartas de todos y pronto intentas adivinar el motivo que hay detrás de cada una de esas risas que se producen a tu alrededor, qué se esconde detrás de ellas, pues a lo mejor, quizás, tu puedas añadir algo brillante entonces y disimuladamente reengancharte al grupo principal, a todos , dejar de sentirte extraño que en realidad no te importa demasiado, dejar de pensar que los demás no dejan de dar vueltas a lo raro que eres, lo difícil que resulta hablar contigo, que eso si te importa.



Nada relevante.

Tan solo un imbécil que dice que gracias a Zp el mundo ahora, y sobre todo España, está hecha a medida de los maricones, que hasta podemos casarnos y adoptar. Risas generales y cara de asco mia, y Marta y Eva desde la derecha mirándome a ver como me lo tomo. Pues bien, o mal, no lo sé, lo que diga esa persona en realidad tampoco va a cambiar el mundo, o va a alterarme la verdad.

Otra cerveza.



¿Se lo habrán dicho a alguien más?. Apostaría que si. Han tenido un año para hacerlo pese al silencio que me prometieron guardar. ¿A cuanta gente de clase Marta y Eva habrán contado que soy gay?. A nadie, ja, no me lo creo. Seguro han violado su juramento más de una vez pero con la coletilla típica “pero no se lo cuentes a otra persona ¿eh?” eso si.


Es como la onda expansiva de una explosión nuclear. Poco a poco lo irá sabiendo más y más gente, a través de terceras personas claro está. Llegará primero a oidos de los profesores, desde estos más tarde al trabajo donde por unas semanas seré la comidilla de todos, y por supuesto, finalmente, de la forma más imprevisible y casual, a través de mil vericuetos, llegará por fin hasta la puerta de mi casa, siendo mis padres al abrirla quien se enteren ya de una maldita vez de lo que es su hijo. Acto seguido mi madre seguro que prepara una de sus famosas charlas en el salón, en penumbra, con las puertas cerradas, medio gritando, sin poder ocultar lo enfadada que está.


“¡Que mamarracho!” es lo que le he oido decir a veces cuando ha visto salir por televisión a algún gay excesivamente afeminado y sin vergüenza alguna además por serlo.


“¡Que gente más desgraciada!” ha sido su reacción ante algún otro gay feillo y poca cosa que nos ha hablado de lo solo que está en algún documental de esos que de vez en cuando ponen.


“Sabiendo que lo que hacen es tan malo podían aguantarse, que tampoco les costará mucho” es siempre su conclusión con respecto al tema.

Mi padre mientras no dice nada, claro, está con los auriculares oyendo la radio, ajeno a todo.


Mi tio si que lo sabe. Por eso será que hace seis años me llevo a Sevilla casi todo el verano, para evitar que me convirtiera en un maricón más seguro, menudo fracaso por cierto.

Llegué alli el dia 3 de julio y no me marché hasta el 12 de septiembre.

Me busco unos amigos del barrio con los que no aguanté ni una sola tarde, al salir de un corriendo de un supermercado donde habían “comprado” algo yo simplemente me quedé quieto, no les seguí calle abajo y ellos ya nunca más me volvieron a llamar con el consiguiente cabreo de mi tio.


Comencé a pasar las tardes encerrado en casa, ocupado en observar los coches que aparcaban debajo de la ventana de la cocina y que empezarón como a tener vida propia, poco a poco, a medida que de vista, iba conociendo a sus dueños, me iba aprendiendo de memoria sus matrículas. Comencé a seguir el comic del periódico, solo tres viñetas al dia, lo suficiente como para que nunca pasase demasiado en ellas y de esa forma me dejara de interesar por lo que contaban. Comencé a esperar ansiosamente durante toda la semana a la revista del viernes con la programación de la televisión incluida en sus páginas, junto a cuatro o cinco entrevistas a presentadores y actores y asi, sin darme cuenta, dia a dia, aunque parezca increíble pasó todo aquel verano de 1.999, que aunque hoy si que me parece que fue horrible en su momento hasta no me pareció malo del todo, de alguna forma me lo merecía llegué a pensar entonces.



A mi tio le ponían enfermo muchas cosas mias.

La que más, entonces llevaba un poco de melena, que me recogiera con tanta facilidad el pelo y con una goma me hiciera entonces una coleta.

Se ponía enfermo viéndomelo hacer


Pero tampoco soportaba verme con el pelo suelto claro, o al llegar a casa encontrarme jugando con sus hijas, o pendiente del móvil, recibiendo mensajes de vete a saber quien.



 
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Estos dias no son precisamente una buena época para tomar decisiones importantes.

Al menos para mi.

Estoy cansado, me duelen tanto los ojos al final del dia que casi no puedo ni abrirlos, los dedos los tengo llenos de padrastros, me duermo a mediodia, por la noche camino de casa, nada más cenar también, a veces por si fuéramos pocos me duele el cuello y más tarde la cabeza...


No es el tiempo de grandes ideas tampoco, pues todas ellas parecen nacer con una gran piedra como atada a ellas y que las hunde en lo más profundo, arrastrándome a mi también. No hay motivos para el optimismo, el final del túnel está aún tan lejos, quedas tantas tardes por pasar aún, una tras otra en la biblioteca, que está tan repleta como es habitual en estas fechas de estudiantes, como yo, en busca de sacar las mejores notas posibles.


Hasta dudo muchas veces durante estos dias que llegue por fin el momento en que finalmente pueda dejar la mochila abandonada en mi cuarto y lanzarme por las tardes a la aventura. Ahora mismo parece una parte más de mi cuerpo, como los libros, apuntes, la calculadora, la botella de agua, las pastillas para la memoria, algo de lo que parece imposible desprenderse de momento...


A la salida muchos chicos ya van en bañador y chanclas por la calle y en sus caras no aparece rastro alguno de preocupación.

¿No estudian?, ¿Lo han aprobado ya todo?, ¿Esa que le acompaña será su novia? me pregunto al verlos.




Cuando empecé a leerlo me cayó mal la verdad. Luego, como por arte de magia, pasé al otro extremo, a creer que éramos una especie de almas gemelas nacidas en tiempos diferentes pero que hasta igual debían darse una oportunidad y pese a todo conocerse.

Pero es una estupidez creer en almas gemelas. Cada uno de nosotros y los gays en especial, me temo que somos demasiado complicados como para poder tener una esperándonos en alguna parte del mundo. De encontrarla además ¿qué garantias hay de que no la ignoraríamos o humillaríamos, o nos reiriamos cruelmente de ella?.


Por eso será que nunca quedamos, afortunadamente tiendo a pensar.

No quiero llegar ni a imaginarme lo que hubiera pasado por su cabeza si al verme yo no le hubiera gustado. Y viceversa claro está. Todo lo que ambos escribíamos nos habría parecido entonces, viendo a su propietario a nuestro lado,oyendo su voz, tan ridículo de repente.


Habríamos por supuesto ,como personas educadas, hablado para cumplir los veinte minutos de trámite, pues de Morrissey, de tiendas, de viajes pero él se habría percatado enseguida de bueno, que tampoco sé tanto de Morrissey, no conozco la mayoría de las marcas que él usa y además apenas he viajado.

Hubiera sido un desastre.


Mirando fotos mias de hace cinco y seis años, yo como él tampoco lo entiendo; ¿Cómo demonios era posible que nadie se interesase por mi?, ¿Cómo demonios era tan cobarde, tan ingenuo?.

Hubiera estado bien habernos encontrado entonces, yo con quince años y él también, inocentes ambos, sin experiencia, quizás, no lo sé.



El chico especial me da una oportunidad.

Le llamo una noche y nos pasamos casi una hora hablando.

Me esfuerzo por mostrarme más abierto, le cuento parte de mi dia, luego me invento algunas cosas para que no dejemos tan pronto de hablar.

El parece contento y me dice que si me parece bien mañana me llamará a estas mismas horas.

Le digo que si por supuesto.


Felipe mientras todo esto me sucede anda desquiciado.

Ha empezado a quedar con gente de los chats, y básicamente, como que se dedica a poner a parir a su antiguo novio, a sus amigos y a mi tambien por lo que parece.

A veces te arrimas a gente con la que desde el principio presientes que no vas a acabar muy bien.

Incluso hasta sabes por donde te atacarán cuando todo eso que os une deje de existir y desaparezca.

En realidad todavía no he conocido a nadie con el que me vea dentro de digamos diez años siendo todavía amigo.


Ha habido candidatos, pero poco a poco se han hecho realidad todos mis temores con respecto a ellos.

Somos muy diferentes.

Somos egoístas.

No somos muchas veces tal y como nos mostramos.

No queremos estar solos simplemente por las discotecas y que siempre nos vean asi .

Asi que, disimulamos.
 
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(A***) cierra los ojos y ve el pasillo de su casa, las páginas de los libros de texto, los alimentos que hay dentro de la nevera.


Generalmente en estos dias (A***) no tarda demasiado en dormirse.


A veces (A***) está repasando las fotos que tiene acumuladas en su móvil o pensando en sus cosas y tampoco se entera de nada sin estar dormido, pues, aunque ve a F e YYYYY en la calle, un poco por delante suyo,levantando los brazos y gritando, sin embargo no repara en que está siendo testigo mudo del final de su historia, que ya no existe,no da para más.



(A***) no cree en el drama, en las personas extremas.

(A***) no entiende como F ha pasado de ser el chico más feliz a de repente no parar de llorar, dejar el trabajo, los estudios, estar pensando incluso en abandonar Barcelona.



(A***) está seco, no siente nada por nadie.

(A***) deja que F le bese y se la coma sin dejar de llorar en su cuarto, (A***) no entiende como alguien como YYYYY, que debería rezar cada dia dando gracias por tener a su lado a alguien tan joven y guapo como F, puede llegar a hacerle a él tanto daño, ha podido dejarle, debería haber sido al revés, hubiera sido lo más lógico ¿no?.


(A***) no responde a las preguntas que él le hace, lo que (A***) piensa es cosa suya, es decir que que la relación que tenían era de lo más raro y lo típico que “quien mal anda mal acaba”.... (A***) se lo calla, (A***) en realidad esta preocupado porque su principal baza para pasar un buen verano está ahora tocada y casi hundida y la verdad, no le apetece pasarse todos los próximos meses oyendo sus lamentos, sus penas, sin salir de fiesta, recluidos en cines, o en su casa, porque ,aunque a (A***) su amigo F le cae muy bien, no le apetece nada más con él que enrrollarse de vez en cuando, nada más.



Quizás es porque (A***) está subiendo aún, desde lo más bajo hasta donde entre todos le dejen llegar. Quizás es porque hasta hace dos años nadie se había interesado por él, no existía casi, quizás es porque piense que es más duro querer a alguien que no te corresponde, que querer y perder a alguien que por lo menos si ha sentido lo mismo que tu durante un tiempo, por eso es que (A***) cree que F exagera y pronto estará bien, o mejor por lo menos, y no le joderá entonces todos sus planes de verano. Buscar nuevos amigos es lo último que le apetece hacer la verdad.




(A***) también ha estado mal, sobre todo cuando se ha sabido abandonado, dejado de lado, pero (A***) se ha salvado gracias a su fé en el futuro, su futuro. Quizás es que sea un ingenuo pero es que de momento aún no se ha sentido lo más mínimo decepcionado por él, por eso será.


(A***) siempre recurría a él antes que ponerse a llorar, y por eso, entonces, casi siempre veía en el horizonte, su horizonte,a una chica maravillosa con la que él se iba a casar y tener una familia estupenda. Gracias a ella, conseguía entonces olvidarse de lo miserable que era su vida, de aquellos que no le querían a su lado, de la vida tan terrible que le podía estar esperando en caso que ella nunca terminara por aparecer.

(A***) también comenzó pero más adelante a pensar en Alfas Romeo descapotables, deleitándose esas veces que lo hacía, en conducirlo cerca del colegio, para que todos le pudieran ver y a años luz en todos los sentidos de sus compañeros, esos que le alegraba tanto que suspendieran mientras él había sacado la máxima nota posible, ellos podrían tener muchas cosas que él no tenía pero él también tenía algo por lo que seguro que en el fondo ellos se morían de envidia .




A fecha de hoy (A***) fantasea con un pequeño estudio con un solarium en la planta de arriba,cerca de la casa de XXXXX Se imagina muchas noches viviendo en el, dentro de unos años, rodeado de películas y música, ropa elegante y alimentos de primera clase y aunque lo más seguro es que en unos meses se olvide de él, como lo hizo antes de sacarse el carnet de conducir y prácticamente también de ponerse a buscar una chica, (A***) cree hoy que es mucho mejor poner todas sus ilusiones en algo que en alguien, nunca debes jugártelo todo a una carta por una persona, hacer que un fin de semana justifique todo el resto de una semana por muy divertido que resulte, piensa.





(A***) sabe que de momento no va a tener a nadie especial a su lado. Es muy simple , el tampoco es nada especial. El chico que le llevaba llamando todos los dias varias veces le ha terminado por agobiar, y le ha hecho mostrarse al teléfono con él tal y como es en realidad, no seco pero si poco comunicativo, sin nada nunca que querer contar, por eso ya apenas le llama.

(A***) se siente atraido por el silencio. Ve películas, oye música, lee, estudia casi siempre de noche.



(A***) siempre acaba por volver a ese lugar. Basta que se diga a si mismo “ya hace un mes que no voy por ......” para que al dia siguiente ya esté alli, dejándosela ver, haciendo felices a aquellos que se masturban únicamente observándosela en erección, alegrándose él también un poco la vida, esperando a un tio muy bueno que ha visto fuera que de sobras sabe que no va a entrar.

Será la tensión. O el silencio.


O ambas a la vez lo que lo hacen a todo eso preferible a cualquier otra cosa de momento.
 
164 S Y D N E Y B A B Y


No podían quejarse.

Su hijo era exactamente tal y como los dos hace años soñaban que iba a ser, e incluso más, una versión aumentada y más perfecta aún del mismo.

Estaban muy orgullosos de él.


A veces su padre lo echaba de menos, en silencio, sin signos externos de ello.

A veces, mucho más frecuentemente, era su madre la que lo extrañaba.

En esas ocasiones ella siempre optaba por encerrarse sigilosamente en su cuarto, que por cierto permancía igual que cuando él lo había dejado para irse de casa, y asi, sentada en su cama y mirando aquella estantería repleta de libros, pasaba el rato sin más, como ya digo echándole de menos, sin pensar en nada ni en nadie más, si acaso, únicamente levantándose para abrir alguno de ellos, ninguno en particular, uno escogido al azar y su letra escrita en muchas de sus páginas, el colorido de los rotuladores subrayando aquello que él consideró entonces algo sumamente importante, parecía como que se lo devolvía un poco, por unos escasos segundos, situándolo a su lado , tal y como hace diez años, en aquella mesa de estudio, con los codos sobre ella, enormemente concentrado, sin darse cuenta que ella andaba por alli colocándole la ropa limpia en el cajón, una camisa en la percha, los vaqueros sobre una silla, como antes, ya digo, hace tanto tiempo.


“Nos decía tan poco, era tan callado, no parecía muy feliz , por eso su inmejorable situación actual no puede, no debe - ese era su criterio - ser ensombrecida por el hecho de que tanto yo como su padre nos sintamos tan solos, a miles de kilómetros de él, nuestro único hijo.

" El no se lo merece, nosotros dos ya nos arreglaremos, terminaremos que remedio por acostumbrarnos”.

“ Se ha ganado de sobra todo lo bueno que le pasa de eso si que estoy segura”.



Había conocido a Alicia , su mujer, durante ese primer año que pasó trabajando en Nueva York y ella era la típica esposa que todos los padres sueñan para sus hijos. Inteligente, alta, rubia, sociable. Lo había cambiado por supuesto, como todas las mujeres hacen con los hombres con los que se casan, pero a mejor en su caso.

Desde que él estaba con ella se pasaba el dia sonriendo, aparte de haberse vuelto mucho más hablador. Los habían ido además a visitar un par de veces a Estados Unidos y lo habían podido comprobar in situ. Alicia era encantadora, más que a como a sus suegros los había tratado durante esos dias como si fueran sus propios padres y su hijo parecía tan radiante junto a ella. ¿Dónde estaba el problema entonces? se repetía entonces una y otra vez al salir de su habitación para volver a sus quehaceres habituales. ¿Dónde está el problema entonces?.

“Estamos tan solos”, “Estamos tan solos” se decía mentalmente por el pasillo camino de la cocina.

“Ha prometido venir esta Navidad” “Ha prometido venir esta Navidad, una semana al menos, aunque se le nota que ya no le gusta esta, la ciudad en la que creció, parece que tiene miedo a recorrar sus calles, a encontrarse con alguien con el que no quiere encontrarse, será por eso que se recluye en casa” .



La pequeña Estefanía había nacido hacía dos años pero ellos apenas habían podido disfrutar de su nieta durante un par de meses en total, todo junto, entre vacaciones y sus estancias en Estados Unidos . Muy poco.

Su hijo decía que era una niña muy despierta para su edad, inteligente, algo llorona y consentida.

Los sábados y domingos a mediodia ellos se revolucionaban. Antes de acostarla su hijo conectaba la web cam para que sus abuelos en la otra parte del mundo pudieran disfrutar ,al menos de esa forma, un poco de ella. Generalmente estaba jugando recién duchada en el salón y aunque no les prestase mucha atención los dos se ponían entonces a dar gritos y a repetir su nombre de una forma enormemente estúpida e infantil, como si pudieran jugar con ella o estuviera unos pocos centímetros suyo y no a miles de kilómetros. Ambos deseaban con todas sus ganas que fuera verdad, que por lo menos se oyeran sus voces tal y como les aseguraba su hijo que pasaba . Pero siempre les sabía a tan poco aquella media hora que generalmente se interrumpía ante la necesidad de “acostar pronto a la niña”.



Comiendo luego en algún elegante restaurante de la parte alta de la ciudad lod dos comentaban las novedades, lo alta y guapa que estaba, echaban cálculos de lo que aún quedaba para volver a verla.


El resto de la tarde, de vuelta a casa, trancurría de lo más plácidamente para ambos.

El silencio que reinaba por toda la casa solo se veía alterado muy levemente por el sonido proveniente del salón, el marido cambiando constantemente de canal de televisón en busca de algo interesante, o de la cocina, ella cocinando, hirviendo y friendo la guarnición de la cena .



No les apetecía quedar con sus amigos.

No dejaban de hablar de sus nietos, de cómo les iban a buscar a la salida del colegio, los acompañaban a clase, les hacían sentirse tan fuera de lugar, tan solos, tan viejos.


Se acostaban muy pronto pero en realidad ambos apenas dormían ya más de cuatro o cinco horas como mucho, con lo cual siempre de madrugada terminaban por despertarse primero uno y luego el otro.

A ella le daba entonces por ponerse a suspirar. El acto seguido la mandaba callar.

Sabiéndose pues los dos despiertos, no tardaban mucho en alargar cada uno la mano y aferrarse el uno a la del otro, también a mediocamino entre ambas camas.

Asi, juntos, las mayoría de las cosas parecían mucho más llevaderas, la noche no tan larga, el dia que estaba por llegar no tan triste.


 
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Es como un rio por cuyo cauce bajamos nosotros, todos revueltos, de edades parecidas, vestidos de una manera más o menos igual, peinados de dos o tres formas que están ahora de moda,con los mismos pensamientos e ideas, los mismos deseos, metas y claro, hasta ahí no hay ningún problema, ¿no?, el problema se presenta cuando de pronto encallas en la orilla y ellos siguen su camino y tú al contrario que el resto de la gente de pronto te encuentras en territorio desconocido, sin saber a donde ir, con quien, porque.


Felipe dice que la gente de nuestra edad son aburridísmos la mayoría y que no merecen la pena. O bien los chavalines que andan salidetes o bien los que ya no cumplirán treinta años son para él los más interesantes, aquellos con los que uno puede tener conversaciones interesantes o bien sesiones de sexo inolvidables. No sé si creerle porque luego de noche ZZZZZZZZ se me pone a contar medio borracho que hay veces que se despierta sobresaltado por la noche y hace cálculos y su pesadilla es totalmente cierta, está a un paso de los cuarenta y por si fuéramos pocos ,para colmo, después sigue hablándome de ese chaval de quince que le vuelve loco, al que va a ver cada dia al Pans en la hora de descanso de su trabajo y con el que nunca ha hablado, como mucho han cruzado las miradas un par de veces. Me repite que si no lo ve pasa la tarde malhumorado frente al ordenador sin hacer nada y si lo ve, pues más o menos lo mismo salvo que, de un humor excelente, soñando con su niño. Me pregunta que como puede entrarle y yo no sé muy bien que reponderle, o si de aconsejarle algo he de decirle únicamente que se olvide de él, pues seguro que no va a querer nada y hasta puede que se vea metido en algún lio por su culpa, pero como ya está totalmente borracho lo que hago es habilidosamente quitármelo de encima y desaparecer para todos durante un par de horas, S. es grande, está hasta arriba de gente, S. es muy oscura a veces .



Quizás muchos seamos como la octava canción de su segundo disco, esa que empieza “Well I Wonder Do you hear me when.....” y que nadie menciona como favorita o importante en la carrera del grupo pero que sin embargo va y resulta que es la que más me gusta a mi. No lo sé. Quizás pasamos desapercibidos, nadie se fija en nosotros y por eso alguien que desde hace meses tenemos fichado y al que por fin nos presentan nos pregunta nada más conocernos si es esa noche nuestra primera vez alli, pues no le sonamos de nada, nunca cree habernos visto. ¿He de esperar yo también veintidós años años todavía?, ¿Aguantaré?



Ayer me pasé por el gimnasio de Felipe.

El me entiende a mi y yo le entiendo a él a la perfección. No nos importa ser unos putos mirones. Los chicos entre las cuatro paredes del vestuario, en el espacio de las duchas se reducen a una polla, un buen culo, un cuerpo .Como él dice un tio bueno con una polla pequeña puede resultar ridículo, mucho menos excitante que un tio normal con un rabo enorme. El se lo monta muchas noches con un tio frances que ni sabe su nombre ni falta que hace, pero que en cuanto que ve por los pasillos sabe que va ir a por él, pero ¡que no me crea!,el quiere con locura a su novio me aclara mientras cenamos a la salida. Normalmente te piden demasiado (vente a vivir conmigo, debes de serme fiel, salir conmigo todos los dias) o apenas nada (follamos y nada más de momento, no quiero compromisos) y él ha tenido la suerte de dar con alquien que le exige justo, aquello que él está dispuesto a cumplir, o al menos eso dice.

Nos despedimos y sentado en la estación los chicos ya no son una polla, un culo, unas buenas abdominales.

Hay uno sentado enfrente mio, que veo a traves de un pequeño arco que hay en la pared que separa un andén del otro. Parece muchas cosas y todas maravillosas. Parece delicado, sensible, simpático, comprensivo pero tan solo porque no habla con nadie, no va con otros chicos en cuyo caso resultaría tan patán como la mayoría de los que hay por el andén.

El tren al salir deja de nuevo el hueco libre pero él ya no está.

Miro hacia la derecha un anuncio del Corte Ingles. Miro hacia la izquierda y está la estúpida de Elena sonriendo en el anuncio de la UAB, seguro que lo es aunque no la conozca. Resulta que se va a ir el próximo año a estudiar a Paris. Me imagino lo que puede estar haciendo ella a estas horas, seguro que pasárselo genial junto a sus amigos y como ya dije al principio, me he quedado en la orilla, ellos se alejan y yo bueno, pues ya veremos lo que pasa conmigo.



Puestos a pedir......Me gustaría un verano diferente. Un verano en que los aburridos magazines de la tarde no me recuerden lo largos que son los dias en caso que no tenga muchos amigos disponibles o una afición que me absorba horas y horas. Un verano con gente con la que ir a la playa a diario, estoy dispuesto hasta a bajar a Barcelona, con la que emborracharme por las tardes. En fin la misma historia de todos los años, no aburriré a nadie con ella. Este año trabajaré hasta septiembre que tomaré vacaciones, supongo que en consecuencia estaré lo sufcientemente cansado al final del dia como para preocuparme de mi vida social, ójala.



“Ahora toca estudiar” ha dicho al terminar el programa el profesor más temible que tengo. Es verdad. Hace unas semanas no tenía muchas fuerzas ni moral pero desde que se quedaron conmigo en el trabajo estoy mucho mejor y eso está bien.

Ademásl chico que de seguir asi pronto será ya un chico especial sigue llamándome un par de veces al dia, conformándose con poco, (con menos aún va a tener que hacerlo en las próximas semanas).Yo jamás le diría a alguien lo que él me dice, a alguien que solo conozco de una noche, un cine el domingo y un par de cenas entresemana. Pero yo es que soy muy de esa manera y él afortunadamente como que no es asi.

Anochece ya tan tarde que el sol todavía entra a estas horas por mi ventana. Hay gente de sobra en la calle, sentada en las terrazas, paseando por debajo de mi casa.

Sin embargo yo apenas puedo salir de casa, de mi cuarto.

Si alguien se ha fijado en mi como que me echará a faltar desde ya y durante las próximas semanas.

Si alguien se ha fijado en mi eso si..
 
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A veces nos pasábamos la tarde entera viendo la tele, sentados en el sofá del salón y su casa siempre olía a una mezcla de fritos y chorizo, me acuerdo.

Su madre andaba casi siempre por alli, pendiente, no tenía mucha confianza en mi por lo que parece.


En otras ocasiones íbamos al centro comercial y entrábamos al supermercado, a las tiendas de ropa, de discos, de ropa interior, de deportes, pero siempre sin comprar nada, ya que él no tenía dinero y yo aunque si disponia de algo como que me parecía de mal gusto gastarlo delante suyo ¿no?. Siempre daba vueltas ,eso si, a la idea de comprarle algo, viendo como babeaba ante los escaparates, un regalo por ser como era tan buena persona como lo era entonces, mi refugio de todos los sabados. Le veia en su chandal de mercadillo, de perfil y el mundo se me caía encima, en parte de la pena que sentía por él sin saber muy bien porqué, en parte por tanto como le quería o me parecía entonces quererle. Por primera vez creo que mi compania era importante para otra persona, era requerida semana tras semana por alguien, quizás eso era el combustible que lo alimentaba y lo confundía todo, no sé.



Muchas veces tambien sacaba su album de fotos para enseñarme como era antes de conocernos y yo viendolas tan cerca suyo y sintiendo su brazo rodeándome, solo quería entonces besarle, rodearle también con mis brazos, hacerlo mi novio para siempre.Estudiaria lo maximo posible, le sacaria de esa casa y su barrio, nos iriamos a vivir juntos y todo nos iría increíblemente bien. ...
( Sueño de Alex número 1564 con Genis).


Antes o despues, dependiendo del dia, de lo guapo que estuviera,pues claro, yo como que terminaba por volver a la realidad, viéndole entonces a él a mi lado o dentro de una foto, con un jersey rojo , junto a la gente de clase en una excursion por Tarragona del año 2002, y no como mi novio, o alguien a quien yo también le gustaba. Y escuchaba en pleno bajón por no ser correspondido o eso parecía al menos, su voz que me contaba mientras que en esas excursiones, él siempre iba al final del grupo, pues delante del todo iban los chicos y chicas mas populares mezclados entre si, luego los chicos normales y detrás suyo las chicas normales, en penultima posicion los marginados,o sea la gorda, el cegato, el maricon y por detras de todos él, el supermaricon de su clase,.pero que sin embargo era tan guapo, ¡como nadie podia darse cuenta!.....

.
El siempre me decia que puede que en los barrios de dinero si, pero que en su barrio ni a las chicas les gusta tener un amigo marica. Prefieren tambien hacerle la vida imposible, gritarle maricon junto a sus amigas o su novio al verle salir de casa.


Hoy al ver pasar a mi lado una de esas excursiones escolares en pleno Paseo de Gracia he esperado impacientemente a ver quien iba el ultimo del grupo pero , en realidad, iban todos casi juntos, vestidos a la ultima moda, italianos debian ser, nada interesante

Que demonios nos ha pasado? Ya se que nuestra historia es vulgar y ha ocurrido con otros nombres y apellidos cientos de veces, pero sin embargo a veces me da por creer que no, que nadie ha querido como yo , es imposible. Nunca puede haber existido algo como lo que ha habido entre nosotros y por eso todo puede tener solucion, vuelta atrás aunque la verdad, no creo que la tenga.

Un dia al recodarlo ya no se me encogerá el corazon, no sentiré que mi cuerpo se deshace como un castillo de arena al pensar en el.

Un dia lo veré y no sentire nada. Lo reduciré todo a los 90 Euros y me reiré seguro.

Y pese a todo, creo que quiero seguir sufriendo y que no llege ese dia, al menos de momento.




Joan entró al restaurante junto a otro chico y dos chicas. Llevaba unos vaqueros cortos y una camiseta sin mangas a rayas grises y rojas. Se notaba que venían los cuatro de la playa y de muy buen humor, sin necesidad de acordarse ninguno de ellos de nada de su pasado.

Yo había quedado a comer con mis padres alli después del salir del trabajo, pues en la facultad habíamos hecho puente, y mi madre se extrañó que al vernos ni siquiera nos saludásemos y por eso no dudó en echarme la bronca.

¿Nunca has reñido con nadie? le dije pero a ella le dio igual la verdad tal y como me temía.


Mi madre nunca lo entenderá.Nunca sabrá lo que yo llegué a sentir por ese tio que hoy viéndolo, me doy cuenta que está más fuerte, tiene la cara más ancha, el pelo más corto, incluso se ha dejado un poco de barba. Nunca adivinará lo que por tan solo un par de centímetros de su piel que quedaran a la vista entre su camiseta y su pantalón, entonces, yo era capaz de sentir .

Mi madre jamás verá el lado bueno de todo, que ya no sienta nada al verlo. No sabrá de todas esas oportunidades de verlo desnudo en el gimnasio que he tenido en vacaciones y he desaprovechado. Podría haberme duchado junto a él o cerca al menos, haber compartido sauna pero como que he pasado, había otros que me interesaban más.

Ya nunca más volveré a hablar aqui de ellos dos, Genis y Joan.

Se acabó.

No creo que tenga senido.



Empecé hace cinco años a sonreir al ver a los chicos del barrio pasar a mi lado.

Antes solo suplicaba desesperadamente y me conformaba con poder ver a uno solo de ellos desnudo.

Me apunté de hecho a la piscina por eso, por poder ver finalmente a alguno de ellos asi, supuse que era un buen lugar para eso, todos iban alli.

A las pocas semanas los veía por la calle, en el metro, y bueno, ya digo , hasta sonreía un poco al cruzármelos, a la mayoría como que ya los había contemplado desnudos o en ropa interior tan solo.

Y ellos me sonreían también.

Bueno, estó último creo que me lo imaginaba, pero da igual, no es importante.
 
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Tumbado en la cama, con la mano derecha bajo el pantalón , más que nada por mantener por asi decirlo el coche en marcha, pensando algo muy parecido a:

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“Sabía que vendría, tarde o temprano, incluso podía había haber apostado por una de estas semanas, pues claro, ¡cómo no!, él sería especialista en disfrazarlo todo, presentándose en casa con un pretendido regalo de cumpleaños que no es en realidad sino la condición sin la cual como yo ya le dije jamás le iba a follar.

¡Menudo niñato, se ha obsesionado conmigo casi desde que nos conocimos!.

Le he visto durante meses mirarme el culo, el paquete, las abdominales en cuanto que ha podido, he sentido sus ojos clavados en mi polla mientras meábamos juntos en cualquier baño y asombrado también he sido testigo de cómo se la intentaba machacar a mi lado, su ridícula pollita de chico que se encapricha con algo y desprecia entonces todo lo demás, de chico que no puede vivir sin sentirla dentro de su culo, de su boca, entre sus manos como si de un tesoro se tratara.


Le abrí la puerta sin camiseta, tan solo con los vaqueros puestos, no fuera a ser que se confundiera y nos pasáramos la tarde hablando en vez de follando. Entramos a mi cuarto, y me desnudé del todo dejándola al aire, veintitrés centímetros en plena erección, como el mismo comprobó midiéndomela con una regla que había sobre la mesa.

Para ir directamente al grano yo le dije que quería que le hiciera y él me contestó que todo lo que yo quisiera.


Le comenté en broma de atarlo en mi cama y al él no pareció importarle nada. Le hablé de correrme en su boca y los ojos se le pusieron de lo más brillante. Le pregunté si podía mearme encima suyo a ver si reaccionaba y guardo silencio, aunque por fin, tras dudarlo un poco, me dijo que eso mejor no, apenas llevábamos cinco minutos, para entonces yo ya le había metido la lengua varias veces hasta el fondo de su boca y empezaba a dejarle que me la comiera, tras varios intentos fallidos por su parte, quien manda manda, que no se crea que es algo que se consigue tan fácilmente.

Luego al terminar él se fue hacia la ducha y yo vestido únicamente con sus zapatillas y un boxer, minutos después, me despedí de él.

Se notaba que quería repetir pero yo sabía que no se atrevía a decirme nada.

Por no decirme ni siquiera me dijo adios al irse.

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Me mareé en el ascensor.

Traté de tranquilizarme pues me veía en un hospital explicándoselo todo al doctor de guardia que luego a su vez se lo iba a contar a mis padres (a su hijo le han reventado el culo) y no tenía nada de gracia la verdad.

A duras penas llegué al autobús.

En orden inverso al viaje de ida una enorme explanada con un par de coches tuneados haciéndo el imbécil y unos niñatos echando carreras en sus motos me despidieron para siempre de su barrio, o al menos hasta que en el futuro vuelva a él pero por motivos muy diferentes a los de esta tarde.

Pensé en los chicos con la cabeza, las orejas, los dientes grandes y de cómo entre todos se encargaban de hacerles la vida imposible en el colegio.

Su polla es más o menos lo mismo, un defecto, algo tan enorme en comparación con el resto de su cuerpo, lo único que al verla lo último que te entran son las ganas de reirte de ella o menospreciarle a él.


Si follar es dar gritos de placer, sudar, morderte los labios, tener en tensión todos y cada uno de los músculos de tu cuerpo, estar dispuesto a rebajarte por tan solo obtener unos pocos minutos más de ese placer, hoy he follado, y todo lo anterior no ha sido sino una versión muy descafeinada de lo que ha pasado esta tarde, con el debido respeto a quienes tengo que guardárselo que se lo guardo.


Nada de caricias o palabras bonitas.

Solo su olor a sudor, su cara arrogante, sus bofetadas en el culo, su polla enorme penetrándome poco a poco, el se sujeta la base con la mano y con sumo cuidado al principio me la mete, luego una vez que ya la noto dentro de mi,él empieza también a agitarse y a poner cara de estar disfrutando conmigo lo que no hace sino ponerme aún más cachondo si cabe.

Su leche, no mucha, acumulada dentro del preservativo y la mia que le ha manchado el pecho y le cae poco a poco llegando hasta su cadera.........



Todo ha sido mucho más fácil.

Me refiero al rollo de darle las zapatillas a Genis y demás.

Cuando las compré en el Corte Inglés hice una montaña de un grano de arena.

Yo necesitaba mucho más "esto" que él mis zapatillas seguro.

Es como si alguien me hubiera puesto un trozo de carbón hirviendo en el culo, como si me sentase en la playa desnudo y un montón de arena se me pegara al mismo. Me levanto de la cama y me duele, toso y me duele, trago agua y me duele.

Pero da igual, me masturbo una y otra vez, casi ininterrumpidamente, pensando en él, imaginado que hacemos cosas que no hemos hecho, que soy alguien sin prejuicios que se va a dejar hacer todo lo que él quiera.


Lo único que ya nunca más seremos amigos. Nunca.


Eso ha quedado más que claro.

Es imposible.