173
En principio tan solo es un pequeño punto de color rojo que en cuestión de pocos segundos parece que va a llegar a lo más alto del cielo.
Entonces, al explotar, se convierte en otros muchos puntos más, de colores variados, verde, rosa y blanco por ejemplo, y a medida que todos ellos dejan de ir hacia arriba e inician inexorablemente su caida, poco a poco va desapareciendo, al apagarse su luz, la noche se lo va tragando, aunque ¿hay alguien se fije en esto?, pues, ¿no está todo el mundo ya pendiente únicamente de ese nuevo punto de luz que acaba de aparecer ante sus ojos, velozmente surcando el cielo, hacia arriba, pero condenado a desaparecer en unos pocos segundos también, a ser eclipsado por el siguiente, tal como pasó con el anterior, que siempre parece más espectacular y complejo, una especie de culminación de todo lo anterior?.
Un poco como la vida misma.
“No voy a ir, estoy cansado”
Esas fueron las últimas palabras que pronuncié el sábado. Cerca de las doce de la mañana, y a las que mi madre contestó con una de sus frases típicas (“ya estamos con tus cansancios”). Iban a ir a comer y de paso a celebrar la noche a casa de unos amigos suyos y yo en principio me había comprometido a ir también pero cuando mi madre me despertó para que me fuera preparando y asi, estar en el coche en menos de media hora camino ya a Vilanova, no pude sino decirle eso, que estaba muy cansado.
Luego vino el silencio más absoluto, es decir, ni una sola palabra más pronunciada o escuchada por mi, durante casi veinticuatro horas, o sea, hasta que ellos llegaron de vuelta a casa al dia siguiente y me encontraron tal y como me habían dejado, en la cama, medio dormido.
Pero no es que durante ese tiempo no hiciera nada, aunque casi la verdad.
Nadé un buen rato, vi la programación del mediodia de K3, después me calenté unos canelones en el microondas que me comí en mi propio cuarto. También, y a primera hora de la tarde, le enseñé la cara a un tio por la cam que al verla decidió cortar por lo sano y no pajearse conmigo, aunque afortunadamente luego un chico de San Boi con un piercing en el labio inferior si que se lo quiso hacer . Y de nuevo volví a nadar,un hora casi, y también hasta me atreví a bajar a la playa a merendar, presentándome ante todos más solo que la una y sin planes, volviéndome a quedar dormido poco a poco ya de vuelta casa y a medida que anochecía en el jardín.
Un sms de Julien me hizo cerca de las dos de la madrugada abrir los ojos.
Me decía en él que por la tarde me llamaría antes de tomar de nuevo el avión de vuelta a Paris. Supe de antemano entonces que no lo haría, no sé muy bien porque. No nos veríamos esta vez, y quizás, no lo supe entonces y sigo sin saberlo ahora, ya a lo mejor nunca más .
Yo no había podido ir el viernes a buscarle a Sants pues estaba trabajando. A cambio le había ofrecido mi casa para dormir pero como él venía con alguien como que prefería buscarse un hostal.El a continuación me había propuesto salir de fiesta el viernes pero yo que estaba muy cansado lo intenté desplazar al sábado que era cuando a él le era imposible pues habían quedado con los amigos de la persona que le acompañaba....
Quizás asi es como se acaban las cosas, o más bien como las dejamos morir, sin luchar lo más mínimo por ellas, por pereza, por despecho, por no querer salir de nuestro cuarto, o sacrificarnos como antes lo hacíamos, por puro desencuentro, por recordar, para quedarnos más tranquilos y justificar mejor nuestras decisiones, los defectos de las personas y anteponerlos a las virtudes que también tenían.
Hay cosas que solo pasan en las películas.
Collin Farrel es un aún un marica ingenuo con casi con treinta años ¿Quién se lo puede creer?.
De crios, en los años setenta, él y su amigo escuchaban a Laura Nyro tumbados en el sofá y fumándose un porro detrás de otro y sin quererlo, asi es como entonces se enamoraron el uno del otro.
La vida claro, terminó por separarles, antes de volver a unirlos ya para siempre años después..
Decido cuando solo quedan ya unas pocas horas para amanecer no contestar a Julien . Yo también puedo estar de fiesta como él, de hecho yo vivo en esta ciudad, tengo más posibilidades por lo tanto de estarlo. Yo tambien puedo además necesitar todo el domingo para recuperarme.
Apago el dvd y me meto en la cama.
Cierro los ojos.
La voz de Laura Nyro que me persigue y que parece haberse quedado instalada en mi cabeza, me lleva inconscientemente a situarme en la Barcelona de los años 70.
Sueño que la gente es muy diferente a como lo es ahora. Sueño con que disfruto de todo lo que no tengo hoy. Sueño con que nada de lo que me preocupa es importante en esos dias.
Un chico pecoso y con melena pelirroja se va convirtiendo poco a poco en el centro de mi sueño. No dejamos de subir y barjar por la escalera de una vieja casa del centro de la ciudad. Lleva unos pantalones marrones de pana y un jersey blanco de lana. Me sonríe,
me lleva cogido de la mano a todas partes.
¿De donde puedo haberlo sacado? me paso la tarde del domingo preguntándome.
De una película, de una larga madrugada de San Juan, de mi propia soledad.
http://www.youtube.com/watch?v=SMvbcZTpGpY
172
Puede que al terminar el último examen no me encontrara tan cansado como pensaba que lo iba a estar.
Aún asi, me sentía como un pequeño muñeco de nieve que empieza a derretirse y que debe huir por eso del calor que lo rodea, de la gente, del aire viciado y refugiarse lo antes posible en cualquier tipo de frio artificial, que remedio, si quiere seguir vivo, dada la época del año en que estamos.
Como siempre que estoy de exámenes llevaba además ya semanas sin nada que contar a mis padres, o de lo que hablar con mis amigos y al salir del examen noté que tenía sin embargo, tantas cosas que decirme a mi mismo que a lo mejor hasta que no terminara primero con ellas no podría solucionar mi problema de incomunicación temporal con el resto del mundo, sin excepciones.
Puede que fuera solo una cuestión de tener tiempo para mi.
Puede que todos me vaya conociendo ya y por eso apenas insistieran en hacerme partícipe de sus planes de celebración del fin definitivo del curso.
Cruising
Una pandilla de adolescentes, dos chicos y dos chicas, entraron junto a mi al centro comercial y se encargaron ya, casi nada más poner yo un pie en él, de dar el pistoletazo de salida a una tarde, la primera en muchas semanas de “cruising”, “cruising inteligente” eso si, dada la velocidad con que no dejaron de surgir uno tras otro los diversos mensajes que mi cerebro lanzaba al resto de mi cuerpo, que siempre por supuesto los escuchaba y debatía, y a veces hasta los tomaba en cuenta.
Dentro de una tienda de ropa vi como el más guapo de ellos llevaba el bañador muy bajado,dejando a la vista un calzoncillo negro. También observé como no dejaba de tocarse los huevos mientras hablaba con el otro chico del grupo, y se agarraba además probablemente la polla a través del bañador para cambiársela de posición y a juzgar por la forma que luego se le marcaba entre los dedos, por el bulto que se le formaba cuando la dejaba tal y como quería, debía tenerla impresionamente grande o estar empalmado en ese justo instante en que yo detrás de las camisas no le dejaba de espiar, muerto de deseo.
Y mi cabeza me decia:
-¿No sería una pasada vérsela o comérsela ya puestos a pedir?
-El problema, mi problema es que si hubiera pocos chicos que me gustasen claro, todo sería más normal, pero es que el mundo está lleno de chicos guapos, por los que pierdo los papeles y me pongo a mirarles el paquete,el culo y un dia me van a partir la cara.
-¿Todavía tienes fé en esto?, ¿No sabes que chicos como ese se encierran en las cabinas y no te dan ni siquiera la oportunidad de poder vérsela?. ¿Cuántas veces ya te ha pasado?, ¡Vamos espabila ya hombre!..
Los seguí luego y a lo largo de una hora y media a una tienda de ropa deportiva primero, después a una de ropa solo para chicas. Las abrazaban y se pegaban a ellas, debían ser sus novias pues pensé. Se reían todo el rato parecía ,o a lo mejor es que yo me pongo demasiado serio al hacer esto, y a la salida por fin pasaron varias veces por delante de la puerta de los baños, primero de camino a la cafetería, luego a la tienda de discos, pero eso si, sin las mínima intención de entrar en ellos por lo que pude observar. Y el chico mientras no dejaba de tocársela, metiendo ya su mano bajo el traje de baño en cuanto que se quedaba a solas con su amigo.
Y mi cabeza me aconsejaba mientras, sin que yo le dejara de mirar por supuesto:
-¡No te centres solo en él!, seguro que hay chicos muy guapos también por aquí.
-¿Por qué no te das por rendido, no tienes nada que hacer con él?. Vuelve a casa y pasa de esto.
-¿Volver a casa?. Sería dejar pasar, renunciar una vez más y ya he perdido demasiadas ocasiones en mi vida.
- ¿Se me notará mucho? o más importante ¿Lo habrán notado ellos, que voy alli donde ellos van y no a cualquier otro sitio?
-¡Qué más da!, ¿acaso hay algo que perder?.
Por fin llegó el momento en que guiaron sus pasos hacia un retrete.
Tuve suerte la verdad, ya que como yo me encontraba más cerca de él , hasta pareció que fueron ellos los que me siguieron a mi.
Una vez dentro me puse en el meadero del medio y simplemente esperé a que en cuestión de segundos ellos entraran.
Desgraciadamente,como pude comprobar posteriormente, ambos solo querían ver si tenían el pelo lo suficientemente en punta aún y por eso no pasaron de la zona de los espejos, desapareciendo de mi vista en unos pocos segundos.
Mi cabeza me regañaba;
-¿Y ahora que , te vas a hacer una paja ya mismo o vas seguir con ellos?
-No, ya no me pueden volver a ver en un baño, pensarán que es algo raro, imposible, sospecharan entonces
-Debo ser la persona con la peor suerte del mundo en esto
-Mira como se animado sin embargo de repente el baño con su entrada, seguro que el tio ese calvo se me pone a mear al lado.....justo, ¡mierda que pesados que son!
A la salida consideré que hora y media es más que suficiente.
Por eso los abandoné definitivamente y me centré en otro chico que estaba apoyado en una columna y junto al que pase un par de veces mirándole directamente a los ojos pero que según descubrí minutos después había quedado alli con otra chica, no estaba solo pues.
Y en un chico rubio, turista, que descubrí poco después y que si entró al baño a mear pero junto al que me dio vergüenza ponerme, ya que me parecío demasiado descarado, pues había cinco pilas para mear y no tres como en el otro baño.
Y claro oi como me gritaba:
-¡Toda la puta tarde para que ahora te acojones!
¡-Si no vales para esto no pierdas una tarde entera cojones!
- ¡ Si ni siquiera se te levanta so payaso!
-Ya, pero es que fijate ellos son tan guapos y yo..., tengo una especie de verguenza...... no sé.
Mas tarde, ya más tranquilo, sentado en una mesa de un local de comida rapida, me acordé de cuando una tarde Joan y yo nos perdimos en una excursión a Andorra y entramos a un McDonalds para llamar al profesor a decirle donde estábamos . El nos dijo que no nos moviéramos de alli pues, en cuanto salieran del lugar que estaban visitando vendrían a buscarnos. Por supuesto que cumplió su promesa.
Estaba prácticamente vacio, a excepción de unos ancianos que no parecían estar muy bien de la cabeza.
Como hoy a las siete y media, cuando como ya no podía más y por eso entré a la hamburguesería del centro comercial a tomarme un helado.
Unos padres gitanos de unos cincuenta años, ambos gordísimos, que les acababan de dar dinero a sus hijos para que se compraran lo que quisieran, una señora muy delgada y morena tomándose una cerveza, un chico sudamericano que hacía rato se había terminado su bebida y ya solo bebía el agua en que los hielos que poco a poco se iban convertiendo al derretirse, no había nadie más.
Sentado alli, mirándoles, las cosas del pasado que me venían a la mente en esos momentos parecían no haber sucedido hace cinco o seis años sino muchos más. Eran como viejas series de televisón que ya no se emitían y nadie echaba de menos, y mis amigos, mis antiguos amigos eran los personajes de las mismas, esos de los que nadie se acordaba ya por ese papel sino por cualquier otro. Y yo, yo no era sino alguien en el fondo no muy distinto a tal y como lo soy hoy en dia.
También estaban por supuesto los asuntos referentes al futuro, mi futuro, con todas sus dudas junto a él.
Mi cabeza seguía a lo suyo mientras¨:
-¡Qué aburrimiento!
-Mi vida se parece un recipiente que está punto de sobrarse o cuyo contenido está punto de ponerse a hervir
-¿Te imaginas dentro de unos años haciendo esto mismo, como el hombre de antes, provocando todo menos deseo, ganas de comérsela o dejar que te la coma, al aparecer?.
-Me apetece nadar, voy a ir a casa y cogerlo todo, necesito una hora de natación para asi olvidarme de todo esto
-Soy tan diferente a ellos? ¿tan feo? ¿tan estúpido ¿tan acabado? ¿tan inconsciente?.
Saliendo del centro comercial me crucé con toda esa gente que, contrariamente a mi en esos momentos, entraba a él, repleta de energia, tal y como yo lo había estado hacía unas tres horas, embobado por el chico del bañador, su amigo, su novia y la novia de su mejor amigo.

171
Las reuniones de la vieja guardia del manga:
He ido a veces alli muerto de frio, entrando poco a poco en calor dentro del vagón , envuelto en el plumas, tiritando, en pleno invierno y siempre con prisas. Pero también he ido a ese mismo lugar sudado, medio asfixiado por el calor, sintiendo que decenas de nubes de vapor invadían los túneles por los que iba el metro, en pleno verano, siendo ellas las causantes de todo ese agobio .
He llevado el pelo corto, el pelo largo, un poco de melena, unas veces de mi color natural, otras teñido de rubio, incluso de negro creo recordar, más que nada para desconcertarles, para que pensaran que yo iba siempre un paso por delante.
Lo único casi fijo han sido siempre mis dudas, mis dudas durante el trayecto, al salir del metro, al plantarme frente a su puerta de entrada roja y dorada, con un carácter chino en el centro de la misma. Siempre pienso que podría dejarlos a todos atrás, darme la media vuelta y volver a casa, pero sin embargo nunca hasta hoy lo he hecho, nunca.
Normalmente los suelo ver a todos cada dos o tres meses, salvo a JF, con quien cada dos semanas quedo en la cafeteria del Carrefour ,por el fanzine en que ambos escribimos más que nada.
El viernes finalmente empujé la puerta una vez más y me dirigí hasta el final del restaurante que era donde todos estaban.
Y la primera sorpresa con que me encontré fue el que por primera vez ya había chicas, síntoma de que todo está cambiando allí tambien, ¿Por qué todo el mundo parece ir al final más deprisa que yo?..
Me había olvidado que en el último salón ellos habían conseguido conocer a un grupo que ahora se parecía haber fusionado con el nuestro, el de toda la vida, ese que componemos o componíamos mejor dicho solo chicos, en la gran mayoría bastante feos, todos enfermos del manga y adictos al cibersexo supongo.
Me había imaginado ingenuamente que nunca lo conseguirían la verdad.
Incluso me di cuenta más tarde, que hasta dos de ellas adoptaban ya el papel de novias oficiales X e J, cogiéndoles de la mano , dándoles un pico de vez en cuando.
No me habían contado nada los muy cerdos.
Comimos como siempre un montón de arroz, rollitos de primavera y pollo agridulce, principalmente, Por un precio ridículo claro está. Nada más terminar, por unos bares de alrededor, todos comenzamos luego a beber y al menos en mi caso mucho más de lo que habitualmente lo hago, como ellos me parece también, y a la media hora o asi como que yo ya no me enteraba de nada .
Estábamos “bailando” canciones de Estopa, Melendi y bueno, ni por asomo yo era yo.
Quienes salen conmigo habitualmente se hubieran quedado a cuadros viéndome en ese bareto, borracho como una cuba, con unos viejos vaqueros negros y una camiseta también negra de hace años. Solo unas Vans negras y moradas que si que me pongo cuando voy con ellos, les hubieran recordado o dado la pista definitiva para asegurarse que si, que yo era yo y no simplemente alguien que se me parecía mucho, pero en plan paleto, chico de barrio.
Estaba tan contento y lleno de fuerzas que hasta empecé a sentirme un poco heterosexual mirando fijamente a una chica con unas tetas enormes que bailaba cerca nuestro con sus amigas.
Ellas, en grupo, no tardaron mucho en entrarnos y nosotros dos, ella y yo, tampoco es que tardáramos mucho más en empezar a morrearnos en una esquina del bar.
Luego todos juntos, los chicos del manga, las chicas que conocieron en el último salón y las chicas que nos habían entrado, nos fuimos hacia la playa a seguir bebiendo y alli Rebeca, que asi se llama esa chica, y yo nos volvimos a separar un poco del resto, tanto que, entre morreo los perdimos de vista, quedándonos a solas por fin.
En el baño de otro bar, comiéndole yo las tetas primero, masturbándome ella después.
Los dos sudando a mares, mi polla en su boca, las gotas de sudor cayendo contastemente desde mi cabeza por la espalda, desde mi culo por las piernas.
De rodillas ante ella, tocándole el coño pero sin atreverme a chupárselo del todo, rozando con la lengua su vello, sin sentir la piel que se oculta detras.
El sudor que me ha humedecido por completo el pelo de la cabeza, da un sabor salado a mis labios ca vez que una gota del mismo los recorre, y ella mientras que disfruta lamiéndome el sobaco una y otra vez, la polla de nuevo .
Mi lengua jugando con sus pezones, sus tetas tan enormes que no dejo de tocarlas hasta que me corro y ella entonces parece también darse por satisfecha....
-Puedes llamarme cuando te aburras
- Ahora estoy muy liado
-No digo ahora Alex– risas suyas- pero si algún dia en verano que estés aburrido, o quieras ir al cine...
Dentro del vagón ella escuchaba en el móvil el último éxito de La Hungara.
La gente se nos quedaba mirando al entrar, debíamos llevar una pinta horrible después de toda una noche de fiesta que de repente me parecía que había sido tan larga como lo puede llegar a ser todo un verano.
Yo volvía poco a poco a ser yo, y me sentía tan extraño junto a ella.
Como un invitado a mundo por completo diferente al mio, ajeno a mi, que pasa de puntillas por él sabiendo que no pertenece al mismo.
Ese mundo al que también pertenecen sin embargo la mayoría de la gente con la que he salido estos dos últimos años, ese mundo que desde que dejé de ir con la gente del colegio, o bien no estoy en la facultad, se ha convertido, pese a que yo no quiera verlo asi, en mi mundo, donde me lo paso bien, intento ligar, follar, salvar lo insalvable, o sea mi relación con el chico especial, donde busco nuevos amigos que añadir a los que ya tengo, un novio al querer yo también y no únicamente por el que dejarme querer.
Este verano aclararé mis ideas.
Siempre digo lo mismo. Lo sé.
170 REGALOS PARA UN CHICO
Salió a las cuatro de la tarde del trabajo dirigiéndose directamente hacia el autobús.
Le tomaría una media hora o asi llegar hasta el mismo centro de la ciudad, que era donde el siempre quería estar.
Cerró los ojos nada mas sentarse y casi sin quererlo, se quedó dormido con la cabeza apoyada sobre el cristal de la ventana. Había tenido suerte y encontrado sitio libre a la primera. Eso no pasaba todos los dias, de hecho la mayoría de las veces tenía que hacer el trayecto de pie, agarrado a la barra del techo, siempre jurándose que tenía que dejar atrás el transporte público para siempre.
Cuando despertó descubrió con sorpresa que el autobus tomaba la ultima curva antes de detenerse definitivamente enfrente del Corte Ingles.
Por fin estaba alli, donde todo le parecia a el que era posiblle que sucediera, donde queria vivir, trabajar, pasear junto a su chico hasta el final de los dias, quemar noches de diversion, cuantas mas mejor, en el centro mismo de la ciudad. No pensaba haberme quedado dormido tanto tiempo recapacitó por pensar en algo más que nada, sin ninguna doble intención.
Tras el pequeno trayecto a pie de otras veces, ya dentro de ese laberinto de pequenas calles donde estaban situadas la mayoria de las tiendas de ropa si bien no mas cara, si a priori mas moderna, sintió de pronto una opresion en el pecho, como si le faltara aire que respirar. Era por la ilusión que le hacía, ¡comprar un regalo a alguien por llevar ya un mes junto a él!, ¡Quien hubiera imaginado que me iba a pasar a mi!.
Su vida no podia ir mejor pensó al entrar dubitativamente en una especie de galeria comercial con un camello a la entrada.
El no vestia de esa forma, era ya un poco mayor para hacerlo, pero su novio veinteanero si que lo hacia y eso le animaba, le hacia sentirse objeto de envidia por muchos de los que alli había congregados .
Abriendose paso entre ese gentio que habia dentro no tuvo mas remedio entonces que, rápidamente ponerse manos a la obra, si es que queria salir de alli victorioso y no ser engullido por la masa de chicos y chicas que se habian dejado caer por alli esa tarde de viernes dispuestos a todo.
Unos pantalones negros de una tela semibrillante.
Una camiseta roja y blanca.
Una camisa de manga corta amarilla.
Una pequena munequera roja.
Se lo imagino vestido con cada una de esos atículos y riendose sin saber muy bien porque, decidio retrasar su decision final hasta ver un par mas de tiendas por lo menos.
No estaba muy seguro que hacer, que le gustaría más, que causaria en él mayor sorpresa.
Salio unos minutos despues, como subido en una nube, de esa primera incursion que habia hecho en el mundo de la moda juvenil en muchos meses, muy feliz, tanto que hasta le sonrio al camello de la entrada.
Llevava la mano abierta y se imaginaba agarrado a su chico. Tenia colocados de hecho sus dedos como si entre ellos llevara sujeta su mano , la acariciara de vez en cuando. Le gustaba apretarsela mas que nada para sentirlo a su lado y lo sentia, aunque obviamente el no estaba alli, a su lado.
No habia un limite en cuanto al dinero, bueno solo el sentido comun.
Su chico era tan guapo, tan parecido a lo que llevaba años esperando, incluso hasta mejor, que se lo merecia,el dinero era algo secundario. Bueno, hasta cierto punto se corrigió a si mismo unos pocos segundos después.
Yo soy normalito, no mucho mayor que el pero si lo bastante como para que sus amigos se extranen al verle conmigo, para que digan que él puede aspirar a algo más -penso al volver a entrar a otra tienda.
Finalmente se quedo con la camisa amarilla de manga corta.
Mientras se la pagaba al dependiente se dio cuenta, no sin sentir una una cierta preocupacion , que él estaria tan guapo con ella que muchos se fijarian en el y tratarian entonces de arrebatárselo.
A continuacion decidió y como remedio, quizás, que también se compraría algo para asi estar más a la altura, una camisa negra de manga larga muy elegante por ejemplo que había visto antes.
Habian quedado a las siete y media en un parque cercano.
Ambos llegaron a la hora y cuando por fin le entregó el regalo a su chico, como que este no pudo ocultarle el sentirse de lo mas sorprendido por ello.
Permanecieron luego abrazados y besándose muy de vez en cuando,en un banco apartado de todo, situado entre unos pinos muy altos, detrás de unas escalera, hasta que poco a poco empezó a anochecer
Entonces él insistio en llevar a su chico a unos baños cercanos para comerle la polla alli mismo, antes de despedirse, el verano parecía que iba a ser tan perfecto.
Al mes siguiente una escena parecida a esta volvió a repetirse solo que en vez de una camisa amarilla se trató de un Cd del que él no dejaba de hablar. Además tambien se fueron de viaje y durmieron juntos por primera vez toda una noche durante ese segundo mes, y claro, él al menos gozó como nunca antes lo había hecho, pues lo tenía alli, a solo unos milimetros de su boca, de la punta misma de sus dedos y era real, no como hasta entonces, un mero producto de su imaginacion, mero fruto de sus deseos.
En una pausa del trabajo, ya en otoño, bajó al centro comercial y le compro un reloj. Esa vez si que el regalo fué mas caro que los anteriores, pero es que coincidia que era su cumpleanos además del quinto mes juntos. Y la ocasión lo merecía.
Esa misma noche, a oscuras, mientas el le follaba, el chico le dijo que no se merecia a alguien asi a su lado, que era tan feliz con él.
Vestido de traje corbata y sudando, con los pantalones por las rodillas él pensó que eso era lo mas bonito que nadie le habia dicho nunca jamás.
Cuando finalmente se corrió dentro de él lo agarró fuertemente, pues no queria separarse nunca jamas de el.
Luego fueron al cine, a ver la pelicula que escogiera su chico claro, aunque el pagara ambas entradas.
Serían felices por siempre.
A los pocos dias los dos por primera vez discutieron, por una tonteria de celos. El le mandó a la mierda y a su chico no pareció importarle mucho. Pero esa misma noche le llamó a su casa y una vez que su madre le dejó el telefono, él entonces empezó a pedirle disculpas por todo, a rogar por su perdon, acusándose de cosas que ni siquiera había hecho.
Quedaron como siempre para verse por la tarde y el llevó consigo un chaleco de lana de color verde que le habia comprado . El chico lo aceptó y puso su cara de sorpresa habitual.
El le intentó follar de nuevo esa misma noche, dentro del coche, pero su chico no estaba relajado y la cosa como que no salió muy bien.
A partir de ese momento, casi Navidades, también se dio cuenta que el ya no le besaba en la boca, ni siquiera le masturbaba al terminar.
Le dió la importancia justa, podría aguantarlo, se trataba al fin y al cabo de ser un poco menos feliz,manias de crios pensó.
Hubo mas regalos, un viaje a Francia, un móvil recien salido al mercado, un banador muy sexy y ajustado, entre otros muchos, y mas discusiones tambien, sobre todo a partir de abril,celos basicamente, pero las cosas parecian estar de nuevo en calma en esa tarde del mes de Mayo que el chico le dijo que queria cortar.
11 meses 21 dias y tres horas.
Lo acercó en coche esa misma tarde al centro de la ciudad y lo dejó alli mismo aprovechando que un semaforo se puso en rojo y podia pararse.
Todo parecía tan triste de repente.
Se dijeron adios.
De vuelta a casa conduciendo lentamente echó de menos ya, sin tener casi tiempo, su cuerpo, su olor, su fuerza, ya digo sin apenas haber tenido ocasion para añorarlos ni un poco.
Llevava puesta esa camsieta blanca sin mangas que yo le compré, el reloj, los pantalones cortos que le regalé, las zapatillas de deporte que me tenia que pagar en cuanto pudiera.....
Sabía que era cuestion de horas, pues dos chicos muy monos iban detrás de él, cada uno por su lado.
La noche siguiente a la ruptura cada uno ya habia encontrado su sitio de nuevo, habia de alguna forma vuelto a el tras casi un año de ausencia.
El chico bailando y causando admiracion, levantando deseos entre todos aquellos que desde lejos lo observaban.
El, con tan solo una toalla encima, mientras se movía por la oscuridad de la sauna, aún un poco torpe, como desentrenado.
Había caras nuevas dentro, locales que habían abierto y en los que según oia era más facil enrrollarse con un tio bueno.
Había un puñado de chicos guapísimos a la entrada.
Pensando en ellos, ocupando su cabeza con sus cuerpos semidesnudos ya no se acordaba de él para nada descubrió, casi como si nunca hubiera existido.
Fué hacia ellos e intento algo con el primero que pudo.
Fue rechazado de inmediato.
Tal y como se temia ya estaba de nuevo en el mundo real, después de 11 meses 22 dias y trece horas ausente de él.
Le tomaría una media hora o asi llegar hasta el mismo centro de la ciudad, que era donde el siempre quería estar.
Cerró los ojos nada mas sentarse y casi sin quererlo, se quedó dormido con la cabeza apoyada sobre el cristal de la ventana. Había tenido suerte y encontrado sitio libre a la primera. Eso no pasaba todos los dias, de hecho la mayoría de las veces tenía que hacer el trayecto de pie, agarrado a la barra del techo, siempre jurándose que tenía que dejar atrás el transporte público para siempre.
Cuando despertó descubrió con sorpresa que el autobus tomaba la ultima curva antes de detenerse definitivamente enfrente del Corte Ingles.
Por fin estaba alli, donde todo le parecia a el que era posiblle que sucediera, donde queria vivir, trabajar, pasear junto a su chico hasta el final de los dias, quemar noches de diversion, cuantas mas mejor, en el centro mismo de la ciudad. No pensaba haberme quedado dormido tanto tiempo recapacitó por pensar en algo más que nada, sin ninguna doble intención.
Tras el pequeno trayecto a pie de otras veces, ya dentro de ese laberinto de pequenas calles donde estaban situadas la mayoria de las tiendas de ropa si bien no mas cara, si a priori mas moderna, sintió de pronto una opresion en el pecho, como si le faltara aire que respirar. Era por la ilusión que le hacía, ¡comprar un regalo a alguien por llevar ya un mes junto a él!, ¡Quien hubiera imaginado que me iba a pasar a mi!.
Su vida no podia ir mejor pensó al entrar dubitativamente en una especie de galeria comercial con un camello a la entrada.
El no vestia de esa forma, era ya un poco mayor para hacerlo, pero su novio veinteanero si que lo hacia y eso le animaba, le hacia sentirse objeto de envidia por muchos de los que alli había congregados .
Abriendose paso entre ese gentio que habia dentro no tuvo mas remedio entonces que, rápidamente ponerse manos a la obra, si es que queria salir de alli victorioso y no ser engullido por la masa de chicos y chicas que se habian dejado caer por alli esa tarde de viernes dispuestos a todo.
Unos pantalones negros de una tela semibrillante.
Una camiseta roja y blanca.
Una camisa de manga corta amarilla.
Una pequena munequera roja.
Se lo imagino vestido con cada una de esos atículos y riendose sin saber muy bien porque, decidio retrasar su decision final hasta ver un par mas de tiendas por lo menos.
No estaba muy seguro que hacer, que le gustaría más, que causaria en él mayor sorpresa.
Salio unos minutos despues, como subido en una nube, de esa primera incursion que habia hecho en el mundo de la moda juvenil en muchos meses, muy feliz, tanto que hasta le sonrio al camello de la entrada.
Llevava la mano abierta y se imaginaba agarrado a su chico. Tenia colocados de hecho sus dedos como si entre ellos llevara sujeta su mano , la acariciara de vez en cuando. Le gustaba apretarsela mas que nada para sentirlo a su lado y lo sentia, aunque obviamente el no estaba alli, a su lado.
No habia un limite en cuanto al dinero, bueno solo el sentido comun.
Su chico era tan guapo, tan parecido a lo que llevaba años esperando, incluso hasta mejor, que se lo merecia,el dinero era algo secundario. Bueno, hasta cierto punto se corrigió a si mismo unos pocos segundos después.
Yo soy normalito, no mucho mayor que el pero si lo bastante como para que sus amigos se extranen al verle conmigo, para que digan que él puede aspirar a algo más -penso al volver a entrar a otra tienda.
Finalmente se quedo con la camisa amarilla de manga corta.
Mientras se la pagaba al dependiente se dio cuenta, no sin sentir una una cierta preocupacion , que él estaria tan guapo con ella que muchos se fijarian en el y tratarian entonces de arrebatárselo.
A continuacion decidió y como remedio, quizás, que también se compraría algo para asi estar más a la altura, una camisa negra de manga larga muy elegante por ejemplo que había visto antes.
Habian quedado a las siete y media en un parque cercano.
Ambos llegaron a la hora y cuando por fin le entregó el regalo a su chico, como que este no pudo ocultarle el sentirse de lo mas sorprendido por ello.
Permanecieron luego abrazados y besándose muy de vez en cuando,en un banco apartado de todo, situado entre unos pinos muy altos, detrás de unas escalera, hasta que poco a poco empezó a anochecer
Entonces él insistio en llevar a su chico a unos baños cercanos para comerle la polla alli mismo, antes de despedirse, el verano parecía que iba a ser tan perfecto.
Al mes siguiente una escena parecida a esta volvió a repetirse solo que en vez de una camisa amarilla se trató de un Cd del que él no dejaba de hablar. Además tambien se fueron de viaje y durmieron juntos por primera vez toda una noche durante ese segundo mes, y claro, él al menos gozó como nunca antes lo había hecho, pues lo tenía alli, a solo unos milimetros de su boca, de la punta misma de sus dedos y era real, no como hasta entonces, un mero producto de su imaginacion, mero fruto de sus deseos.
En una pausa del trabajo, ya en otoño, bajó al centro comercial y le compro un reloj. Esa vez si que el regalo fué mas caro que los anteriores, pero es que coincidia que era su cumpleanos además del quinto mes juntos. Y la ocasión lo merecía.
Esa misma noche, a oscuras, mientas el le follaba, el chico le dijo que no se merecia a alguien asi a su lado, que era tan feliz con él.
Vestido de traje corbata y sudando, con los pantalones por las rodillas él pensó que eso era lo mas bonito que nadie le habia dicho nunca jamás.
Cuando finalmente se corrió dentro de él lo agarró fuertemente, pues no queria separarse nunca jamas de el.
Luego fueron al cine, a ver la pelicula que escogiera su chico claro, aunque el pagara ambas entradas.
Serían felices por siempre.
A los pocos dias los dos por primera vez discutieron, por una tonteria de celos. El le mandó a la mierda y a su chico no pareció importarle mucho. Pero esa misma noche le llamó a su casa y una vez que su madre le dejó el telefono, él entonces empezó a pedirle disculpas por todo, a rogar por su perdon, acusándose de cosas que ni siquiera había hecho.
Quedaron como siempre para verse por la tarde y el llevó consigo un chaleco de lana de color verde que le habia comprado . El chico lo aceptó y puso su cara de sorpresa habitual.
El le intentó follar de nuevo esa misma noche, dentro del coche, pero su chico no estaba relajado y la cosa como que no salió muy bien.
A partir de ese momento, casi Navidades, también se dio cuenta que el ya no le besaba en la boca, ni siquiera le masturbaba al terminar.
Le dió la importancia justa, podría aguantarlo, se trataba al fin y al cabo de ser un poco menos feliz,manias de crios pensó.
Hubo mas regalos, un viaje a Francia, un móvil recien salido al mercado, un banador muy sexy y ajustado, entre otros muchos, y mas discusiones tambien, sobre todo a partir de abril,celos basicamente, pero las cosas parecian estar de nuevo en calma en esa tarde del mes de Mayo que el chico le dijo que queria cortar.
11 meses 21 dias y tres horas.
Lo acercó en coche esa misma tarde al centro de la ciudad y lo dejó alli mismo aprovechando que un semaforo se puso en rojo y podia pararse.
Todo parecía tan triste de repente.
Se dijeron adios.
De vuelta a casa conduciendo lentamente echó de menos ya, sin tener casi tiempo, su cuerpo, su olor, su fuerza, ya digo sin apenas haber tenido ocasion para añorarlos ni un poco.
Llevava puesta esa camsieta blanca sin mangas que yo le compré, el reloj, los pantalones cortos que le regalé, las zapatillas de deporte que me tenia que pagar en cuanto pudiera.....
Sabía que era cuestion de horas, pues dos chicos muy monos iban detrás de él, cada uno por su lado.
La noche siguiente a la ruptura cada uno ya habia encontrado su sitio de nuevo, habia de alguna forma vuelto a el tras casi un año de ausencia.
El chico bailando y causando admiracion, levantando deseos entre todos aquellos que desde lejos lo observaban.
El, con tan solo una toalla encima, mientras se movía por la oscuridad de la sauna, aún un poco torpe, como desentrenado.
Había caras nuevas dentro, locales que habían abierto y en los que según oia era más facil enrrollarse con un tio bueno.
Había un puñado de chicos guapísimos a la entrada.
Pensando en ellos, ocupando su cabeza con sus cuerpos semidesnudos ya no se acordaba de él para nada descubrió, casi como si nunca hubiera existido.
Fué hacia ellos e intento algo con el primero que pudo.
Fue rechazado de inmediato.
Tal y como se temia ya estaba de nuevo en el mundo real, después de 11 meses 22 dias y trece horas ausente de él.
169
ZZZZZZ dice que soy especial, que no soy como los demas chicos que conocen.
Yo sonrio, estamos sentados en el salon de XXXXXX, pero él entonces, viendo que yo lo he entendido todo al revés, me aclara que eso que me acaba de decir no es un cumplido sino mas bien una advertencia, un aviso con un consejo incluido como regalo; Debo cambiar y tratar de ser como la mayoria de la gente sino ya se lo que me espera, a lo que me tendré que atener.
Yo pienso que simplemente ha bebido demasiado, o que tienen razón XXXXX e YYYY, sus amigos, y ya está demasiado amargado por y para todo. Pero cuando él me empieza a contar que de joven tambien habia pensado, estaba de hecho seguro, que acabaria haciendo algo mas artistico que lo que hace actualmente,o me asegura que si él ha terminado asi, entre maricones, cree que es porque nunca la chica apropiada se interesó por él en el pasado, cuando me relata lo imposible que han sido todos y cada uno de sus amores de verdad y como contraposicion, la de gente que rechazó en su dia, el calor que le querian dar, únicamente por no gustarle tanto como los primeros,como que no puedo evitar que un escalofrio recorra mi cuerpo de repente, iniciándose este en el estómago y terminando en el cuello, de golpe, como un latigazo, una inesperada descarga electrica.Todos, o casi todos, creemos cuando estamos solos que en caso de tener pareja seriamos unos novios perfectos, intachables, pero luego a la hora de la verdad, la realidad como que dista bastante de nuestras mejores intenciones, y ni por asomo somos aquello que esperábamos qe ibamos a ser.
La fiesta continua.
En casa de XXXXXX.
Hay una pila de vasos de plastico sobre la mesa junto a varias botellas de Fanta y Cocacola, de ron y whisky. También se ven croquetas, pinchos de jamón y sobre todo bolsas de patatas fritas y ganchitos, ,que aparecen no solamente sobre ella sino también sobre los sitios mas insospechados, los sillones, el suelo, la televisión.
Han cerrado parte trasera de la casa para convertirla en una especie de cuarto oscuro, YYYYY está de hecho alli dentro olvidandose de Felipe casi desde que llegamos.
XXXXXX esta abrazado en el salón a su chapero moro que va en pantalones cortos y sin camiseta y que está buenismo.
ZZZZZZ continua a mi lado y como nadie se anima a bailar y Eva que ha venido conmigo se ha bajado un momento a la calle a por más bebida, yo claro,no tengo mas remedio que seguir escuchándole o mas bien, en ese momento, decidir si contesto o no a las preguntas que me hace.
¿Como es que no vuelvo a ir a la sauna, o que no me busco algun tio bueno de los muchos que hay en la fiesta y me enrollo con el?.
¿Como es que he aceptado la invitación para esta fiesta, sabiendo como es , y he venido finalmente, sino voy a hacer nada con nadie?
Todo por cobardia pienso aunque no se lo digo por supuesto.
Por cobardia, por nada más que por eso.
Si tengo ganas de ir a una de ellas, si me apetece que me follen entre sus paredes, pues como que me pongo entonces a mirar paginas y paginas de enfermedades de transmision sexual y claro, entonces como que ,leyendo sus síntomas,el deseo desaparece por completo y asunto solucionado.
Si, y no quiero quedarme en casa después de los exámenes y me ofrecen venir aqui, y como que vengo claro, pero con una amiga acompañándome para evitar hacer mis tonterias una vez más, ahora que tengo a alguien.
Le digo que sea optimista, que seguro que el año que viene volverá a verlo, mientras Eva y yo nos despedimos de ZZZZZZ ,justo cuando ya toda la casa está a punto de convertirse en un enorme cuarto oscuro.
Eva me pregunta en el taxi camino de su casa para romper el silencio que de quien hablaba con ZZZZZZ.
Le contestó que de un chaval de unos dieciseis del que ZZZZZZ cree estar enamorado aunque nunca haya hablado con él.
Eva sorprendida le llama enfermo entonces, sin ningun miramiento o sin pensárselo dos veces, basandose principalmente en la edad de ZZZZZZZ y la que ese chaval tiene, aconsejandome a la vez que no me junte mucho con él, que seguro que no es trigo limpio.
Yo no tengo nada que ver con él me dice.
Puede que tenga razón.
La dejo en casa y decido volver andando a casa.
Yo le conozco.
Es un crio con el pelo castano, con cara precisamente de ser gay pero aún temeroso, como con miedo de serlo. El dia que me llevo a verlo llevaba una camiseta azul claro, unos vaqueros y unos calzoncillos de color gris y verde que se le veian un poco. Estaba sentado en la mesa de al lado devorando un whooper después de clase y antes de volver a casa.
No me quedé mucho tiempo pues tenia que ir rápidamente a clase.
Tienes alguna esperanza? le pregunté.
No, que va , ninguna me contestó ZZZZZZZ sin quitarle ojo. Ya es el octavo o noveno asi y nunca pasa nada pero mas vale esto que nada no?, además alguna vez caera alguno no crees? me preguntó.
Me imaginé al salir del Burger a esos ocho o nueve chicos anteriores a este, ya crecidos y cada uno con una vida propia lejos de ZZZZZZ, desconocida por el. Unos envejecidos, otros igual de guapos, algunos fuera de Barcelona, la mayoria aún en esta ciudad, pero todos desconocedores por completo del amor, no se si llamarlo asi, del que hacia años habian sido objeto por parte de ZZZZZ.
Hace veinte anos que ZZZZZZ no tiene mi edad.
Y supongo que fue hace veinte anos tambien,mas o menos, cuando el primero de esos chicos hizo su aparicion.
Veinte años de silencio, de frustración, de ser un mero observador, de contar perdidas y desapariciones.
La soledad no es mas dura y cruel contigo cuando estás completamente solo, no tienes a nadie.
En esos casos ella está como relajada,adormilada pues no le es necesario mostrarte todo su poder o como te posee,lo sabes de sobra.
Es cuando te parece que la estas dejando atrás, en una discoteca, rodeado de gente por ejemplo, cuando ella a su antojo te muestra de repente toda su fuerza, vanagloriándose de tenerte agarrado de brazos y piernas, de saber de sobras que nunca podrás escapar.
"Pensaba que estabas saliendo del pozo, pues no" parece que te dice riendose de ti. "Si estas igual o peor incluso que siempre". "Iluso".
No creo que ZZZZZZ esté enfermo o sea especialmente infeliz la verdad.
Aunque puede que me equivoque.
168
(2)
El chico especial me recoge en casa cerca de las once.
Va en su coche nuevo, recién comprado esta semana, tenía dinero ahorrado y le apetecía hacerlo me dice. Algo tengo yo que ver en su decisión, podemos ir ahora a tantos sitios que era de tontos no darse cuenta que este es momento apropiado concluye.
Salimos de Barcelona y a medida que el tráfico va disminuyendo empieza a acelerar poco a poco, no mucho, supongo que tiene miedo a destrozarlo o hacerle algún desperfecto ya, nada más estrenar el coche, y que yo piense entonces que es un torpe de narices. También es conocedor del pánico que yo siento en cuanto que el cuenta kilómetros pasa de ciento veinte, del mareo que seguro se me vendrá encima como no salgamos pronto de esa carretera con curvas que nos lleva a lo más alto de la montaña.
Todo alli dentro, en el habitáculo del coche, me doy cuenta que está por estrenar, el mechero, las luces interiores, el cenicero, la radio, como nuestra “relación “ quizás también casi lo está, pues en tres semanas solo ha conocido de besos furtivos en su portal, tímidos abrazos paseando por la calle, manitas por debajo de la mesa de algún restaurante o en el cine, nada más, no ha habido tiempo para avanzar, para pasar a la siguiente fase .
Estamos parados a la salida de un pequeño pueblo, en una calle muy ancha, al final de urbanización,tras haber hecho más de cien kilómetros, suena algo de música, a veces parece definitivamente que ya no formamos parte del resto del mundo pues bien esta es una de esas veces. Se oye a una pandilla de chicos también a lo lejos y de repente tengo miedo a que se acerquen y nos pillen solos pero él me tranquiliza, por alli no pasa nadie, no hay nada que temer. Alguien en una piscina cercana se da un chapuzón parece.
No tarda mucho en empezar a besarme y yo, ante su sorpresa, rápidamente reclino el asiento y me quito la camiseta y me bajo el pantalón y los slips de una sola vez. El hace lo mismo y comienza a chupármela advirtiéndome que le avise cuando vaya a correrme para apartarse.
Me gusta pero no me vuelve loco.
Lo sabía.
Como siempre me pasa con los tios a los que yo les gusto.
A todos esos cabrones que me vuelven loco, eso si, me falta el tiempo para empezar a comérsela nada más ponernos en situación pero como a otros antes, ya digo,a él solo se la empiezo a mamar cuando ya estoy yo a punto de correrme y me apetece hacerlo con la sensación de tener una polla bien dura dentro de la boca.
Le digo que si quiere correrse en mi cara o encima de mis pezones pero me dice que no.
Le pregunto si quiere que nos acerquemos a la casa de la playa para que me folle pero su respuesta es la misma
Me corro pensando mientras me la machaca en que para nada ese ha sido el polvo de mi vida.
El se corre encima de mi pierna.
A continuación se hace el silencio entre ambos.
Están todos ellos alli, caminando, en el arcén de la carretera.
Camino de vuelta a Barcelona me refiero.
Joan tal yo como lo recuerdo de hace unos años con un par de chicas, Felipe bailando frenéticamente y solo, bajo unos focos que le tiñen la cara de color verde, Genis medio desnudo con su rabo enorme medio empalmado, Rafa y Marta tal y como serán dentro de unos años, felizmente casados, el chico de la moto adelantándonos y riéndose de nosotros.
Obviamente el chico especial no puede verlos, nadie excepto yo puede hacerlo en realidad.
No sabe de hecho ni de una sola historia mia que puede estar relacionada con cualquiera de ellos, pues él también desconoce por completo mi pasado, cree que soy distinto a como soy en realidad.
Me hubiera gustado parar a recogerles. De veras que si, pienso cada vez que dejo a uno de ellos atrás.
Odio cerrar etapas para empezar sobre ellas, lo más deprisa posible, otras nuevas.
Es como dejarlo morir todo, como si no importase, como si realmente lo tuvieras ya superado.
Sin embargo, algunos es como si se hubieran entrenado con anterioridad durante meses para hacerlo ,cuando corresponda, sin remordimiento alguno.
No quiero dejar de ser amigo de determinada gente, no quiero tener que inventar excusas de nuevo para convencerles a todos y tener que repetir la historia una y otra vez hasta la saciedad.
No quiero encontrarme de frente y que no me saluden, me traten como si no me conocieran de nada.
No quiero convertirme en un extraño para alguien o que alguien se convierta en un extraño para mi.
Es complicado.
El chico especial me deja en casa pasadas las tres de la madrugada.
Yo subo la escaleras, abro el portal y él entonces sonriente arranca.

El chico especial me recoge en casa cerca de las once.
Va en su coche nuevo, recién comprado esta semana, tenía dinero ahorrado y le apetecía hacerlo me dice. Algo tengo yo que ver en su decisión, podemos ir ahora a tantos sitios que era de tontos no darse cuenta que este es momento apropiado concluye.
Salimos de Barcelona y a medida que el tráfico va disminuyendo empieza a acelerar poco a poco, no mucho, supongo que tiene miedo a destrozarlo o hacerle algún desperfecto ya, nada más estrenar el coche, y que yo piense entonces que es un torpe de narices. También es conocedor del pánico que yo siento en cuanto que el cuenta kilómetros pasa de ciento veinte, del mareo que seguro se me vendrá encima como no salgamos pronto de esa carretera con curvas que nos lleva a lo más alto de la montaña.
Todo alli dentro, en el habitáculo del coche, me doy cuenta que está por estrenar, el mechero, las luces interiores, el cenicero, la radio, como nuestra “relación “ quizás también casi lo está, pues en tres semanas solo ha conocido de besos furtivos en su portal, tímidos abrazos paseando por la calle, manitas por debajo de la mesa de algún restaurante o en el cine, nada más, no ha habido tiempo para avanzar, para pasar a la siguiente fase .
Estamos parados a la salida de un pequeño pueblo, en una calle muy ancha, al final de urbanización,tras haber hecho más de cien kilómetros, suena algo de música, a veces parece definitivamente que ya no formamos parte del resto del mundo pues bien esta es una de esas veces. Se oye a una pandilla de chicos también a lo lejos y de repente tengo miedo a que se acerquen y nos pillen solos pero él me tranquiliza, por alli no pasa nadie, no hay nada que temer. Alguien en una piscina cercana se da un chapuzón parece.
No tarda mucho en empezar a besarme y yo, ante su sorpresa, rápidamente reclino el asiento y me quito la camiseta y me bajo el pantalón y los slips de una sola vez. El hace lo mismo y comienza a chupármela advirtiéndome que le avise cuando vaya a correrme para apartarse.
Me gusta pero no me vuelve loco.
Lo sabía.
Como siempre me pasa con los tios a los que yo les gusto.
A todos esos cabrones que me vuelven loco, eso si, me falta el tiempo para empezar a comérsela nada más ponernos en situación pero como a otros antes, ya digo,a él solo se la empiezo a mamar cuando ya estoy yo a punto de correrme y me apetece hacerlo con la sensación de tener una polla bien dura dentro de la boca.
Le digo que si quiere correrse en mi cara o encima de mis pezones pero me dice que no.
Le pregunto si quiere que nos acerquemos a la casa de la playa para que me folle pero su respuesta es la misma
Me corro pensando mientras me la machaca en que para nada ese ha sido el polvo de mi vida.
El se corre encima de mi pierna.
A continuación se hace el silencio entre ambos.
Están todos ellos alli, caminando, en el arcén de la carretera.
Camino de vuelta a Barcelona me refiero.
Joan tal yo como lo recuerdo de hace unos años con un par de chicas, Felipe bailando frenéticamente y solo, bajo unos focos que le tiñen la cara de color verde, Genis medio desnudo con su rabo enorme medio empalmado, Rafa y Marta tal y como serán dentro de unos años, felizmente casados, el chico de la moto adelantándonos y riéndose de nosotros.
Obviamente el chico especial no puede verlos, nadie excepto yo puede hacerlo en realidad.
No sabe de hecho ni de una sola historia mia que puede estar relacionada con cualquiera de ellos, pues él también desconoce por completo mi pasado, cree que soy distinto a como soy en realidad.
Me hubiera gustado parar a recogerles. De veras que si, pienso cada vez que dejo a uno de ellos atrás.
Odio cerrar etapas para empezar sobre ellas, lo más deprisa posible, otras nuevas.
Es como dejarlo morir todo, como si no importase, como si realmente lo tuvieras ya superado.
Sin embargo, algunos es como si se hubieran entrenado con anterioridad durante meses para hacerlo ,cuando corresponda, sin remordimiento alguno.
No quiero dejar de ser amigo de determinada gente, no quiero tener que inventar excusas de nuevo para convencerles a todos y tener que repetir la historia una y otra vez hasta la saciedad.
No quiero encontrarme de frente y que no me saluden, me traten como si no me conocieran de nada.
No quiero convertirme en un extraño para alguien o que alguien se convierta en un extraño para mi.
Es complicado.
El chico especial me deja en casa pasadas las tres de la madrugada.
Yo subo la escaleras, abro el portal y él entonces sonriente arranca.
168
(1)
Y de pronto pasa lo peor que puede ocurrirme, que no es sino que los números y letras comienzan a bailar entre ellos haciéndome por lo tanto imposible entender algo. Es cierto que estaba un poco mareado y cansado antes de entrar a la biblioteca pero tenía intenciones, creía tener las fuerzas suficientes como para poder iniciar por lo menos un último repaso antes del examen pero no, estaba equivocado, ¿quién lo iba a saber?.
En su lugar me encuentro pasando la tarde tirado sobre el césped que hay alrededor del edificio, en pantalones cortos y una vieja camiseta, rodeado de otros muchos estudiantes, aunque eso si, cada media hora o asi y para que no se diga, como que entro de nuevo alli dentro y me siento delante de mis apuntes y rotuladores, solo para comprobar más que nada que, sigue siendo imposible, que los números y letras siguen bailando y asi no hay nadie que haga nada.
Vuelta al jardín pues, a suspirar por favor que el chico tan guapo, con los pantalones tan caidos que deja ver sus calzoncillos de color gris, se de cuenta por fin que existo y llevo toda la tarde mirándole, o al menos en su defecto se quite finalmente la camiseta y me alegre la vida y la vista de un solo tiro.
No forma parte de nosotros, de todos los que venimos aquí todos los dias, no creo que aparte de hoy pueda volver a verle ya más, quizás como mucho un dia o dos más sueltos a lo largo del mes, cuando yo ya haya perdido toda esperanza y me sorprenda de veras el volver a encontrármelo por aqui cuando pensaba que nunca más volvería.
¿Qué más da no?
Cierro los ojos. Enésimo cambio de postura. Va a ser la una de la mañana y soy incapaz de dormirme. Si me echo la manta encima al poco rato tengo demasiado calor pero si me la quito me hielo. Todo es una mierda, una gran mierda, no puedo estudiar por la tarde, dormir por la noche, ¿cómo demonios se puede luchar contra todo esto?, ¿en que condiciones voy a estar por la tarde a la hora de examinarme?. Nueva mirada al reloj las 01h21 y sigo sin poder casi cerrar los ojos, no puedo quedarme quieto en una posición más de cinco minutos.
Lo hice al principio de la noche, nada más acostarme, para que me fuera más fácil dormirme.
El chico del jardín de la biblioteca seguía tumbado alli, sin camiseta por fin, con la bragueta abierta y la mano derecha bajo su calzoncillo y no dejaba de mirarme, tanto que yo levántandome y colocándome de rodillas delante suyo me puse a chuparsela casi de inmediato y de inmediato casi también me corrí.
Abrí los ojos, me limpié la mano y cerré los ojos pensando “es cuestión de minutos dormirse” pero estaba equivocado, una vez más, pues el chico en cuestión, ahora ya desnudo y duchándose en el gimnasio, se resiste tozudamente a abandonar mi cabeza y yo quiero, necesito tanto que me folle, que me deje tragarme toda su leche también esta vez , que destapándome de nuevo, desafiando a todos los sabios consejos que dan para conciliar pronto el sueño, vuelvo a dejarme llevar de nuevo por él, hasta el final del todo, y ya pasan mas de tres minutos de las dos de la madrugada, ¡qué estupido que soy la verdad!.
En silencio a las tres, muerto de cansancio pero incapaz de dormirme, boca arriba en la cama, de muy mal humor, enfadado conmigo mismo, pienso en dejar el trabajo y la carrera mañana mismo, mandarlo todo a la mierda. Cada mes de Junio es peor que el anterior, ¿Por qué demonios seguir entonces?, nada tiene el más mínimo sentido, estoy muy cansado, no podré soportarlo, la cabeza a veces parece que me va a explotar......Milagrosamente, caminando por esta espiral, por fin me duermo alrededor de las tres y cuarto calculo y al despertarme unas pocas horas después, sorpresa, mientras me ducho, aquello referente al chico del césped, a dejarlo todo, me parece de repente tan lejano en el tiempo, tan absurdo e irreal en todos los sentidos que no le doy ni una segunda oportunidad. Hay que ir a trabajar y luego por la tarde hacer un examen, no puede haber nada más real cruel y cierto que esto –pienso saliendo del baño, deseando desayunar.
Una gota de sudor me cae por el costado derecho, desde la axila y llegándome hasta la cadera misma justo cuando me dan el examen.
Todavía no puedo eso si ver ni sus preguntas, ni de que tipo es finalmente. Me falta el aire, tengo ganas de vomitar, el chico del césped parece reirse de mi en la distancia, diciéndome que si me ha dejado chupársela ha sido solo por compasión, porque yo soy patético, no tengo futuro en su mundo...
Veo las preguntas cuando me dicen que puedo verlas.
Por supuesto no escucho al profesor cuando nos advierte de lo que pasará si nos pilla copiando.
A veces la alegría es un sentimiento que no quieres compartir con nadie, pues la deseas para ti toda.
No quieres repartirla entre los demás para que te la jodan con sus historias también, que de acuerdo, son muy parecidas a las tuyas de anoche mismo, pero que al fin y al cabo son suyas y tu no tienes porque soportarlas ¿no?.
No quieres que nadie sea más feliz que tu, de eso se trata supongo, te mereces momentos como esos crees, o al menos eso piensas sin dudarlo ni por un solo segundo.
Marta y Eva me mandan un sms preguntándme que tal me ha ido en el examen, pues no me han visto a la salida. Les contesto que bien, ellas me dicen que todo lo contrario.
Van a ir a un bar con el resto de la gente de clase etc etc pero para variar, yo ya tengo mis propios planes la verdad.
Y de pronto pasa lo peor que puede ocurrirme, que no es sino que los números y letras comienzan a bailar entre ellos haciéndome por lo tanto imposible entender algo. Es cierto que estaba un poco mareado y cansado antes de entrar a la biblioteca pero tenía intenciones, creía tener las fuerzas suficientes como para poder iniciar por lo menos un último repaso antes del examen pero no, estaba equivocado, ¿quién lo iba a saber?.
En su lugar me encuentro pasando la tarde tirado sobre el césped que hay alrededor del edificio, en pantalones cortos y una vieja camiseta, rodeado de otros muchos estudiantes, aunque eso si, cada media hora o asi y para que no se diga, como que entro de nuevo alli dentro y me siento delante de mis apuntes y rotuladores, solo para comprobar más que nada que, sigue siendo imposible, que los números y letras siguen bailando y asi no hay nadie que haga nada.
Vuelta al jardín pues, a suspirar por favor que el chico tan guapo, con los pantalones tan caidos que deja ver sus calzoncillos de color gris, se de cuenta por fin que existo y llevo toda la tarde mirándole, o al menos en su defecto se quite finalmente la camiseta y me alegre la vida y la vista de un solo tiro.
No forma parte de nosotros, de todos los que venimos aquí todos los dias, no creo que aparte de hoy pueda volver a verle ya más, quizás como mucho un dia o dos más sueltos a lo largo del mes, cuando yo ya haya perdido toda esperanza y me sorprenda de veras el volver a encontrármelo por aqui cuando pensaba que nunca más volvería.
¿Qué más da no?
Cierro los ojos. Enésimo cambio de postura. Va a ser la una de la mañana y soy incapaz de dormirme. Si me echo la manta encima al poco rato tengo demasiado calor pero si me la quito me hielo. Todo es una mierda, una gran mierda, no puedo estudiar por la tarde, dormir por la noche, ¿cómo demonios se puede luchar contra todo esto?, ¿en que condiciones voy a estar por la tarde a la hora de examinarme?. Nueva mirada al reloj las 01h21 y sigo sin poder casi cerrar los ojos, no puedo quedarme quieto en una posición más de cinco minutos.
Lo hice al principio de la noche, nada más acostarme, para que me fuera más fácil dormirme.
El chico del jardín de la biblioteca seguía tumbado alli, sin camiseta por fin, con la bragueta abierta y la mano derecha bajo su calzoncillo y no dejaba de mirarme, tanto que yo levántandome y colocándome de rodillas delante suyo me puse a chuparsela casi de inmediato y de inmediato casi también me corrí.
Abrí los ojos, me limpié la mano y cerré los ojos pensando “es cuestión de minutos dormirse” pero estaba equivocado, una vez más, pues el chico en cuestión, ahora ya desnudo y duchándose en el gimnasio, se resiste tozudamente a abandonar mi cabeza y yo quiero, necesito tanto que me folle, que me deje tragarme toda su leche también esta vez , que destapándome de nuevo, desafiando a todos los sabios consejos que dan para conciliar pronto el sueño, vuelvo a dejarme llevar de nuevo por él, hasta el final del todo, y ya pasan mas de tres minutos de las dos de la madrugada, ¡qué estupido que soy la verdad!.
En silencio a las tres, muerto de cansancio pero incapaz de dormirme, boca arriba en la cama, de muy mal humor, enfadado conmigo mismo, pienso en dejar el trabajo y la carrera mañana mismo, mandarlo todo a la mierda. Cada mes de Junio es peor que el anterior, ¿Por qué demonios seguir entonces?, nada tiene el más mínimo sentido, estoy muy cansado, no podré soportarlo, la cabeza a veces parece que me va a explotar......Milagrosamente, caminando por esta espiral, por fin me duermo alrededor de las tres y cuarto calculo y al despertarme unas pocas horas después, sorpresa, mientras me ducho, aquello referente al chico del césped, a dejarlo todo, me parece de repente tan lejano en el tiempo, tan absurdo e irreal en todos los sentidos que no le doy ni una segunda oportunidad. Hay que ir a trabajar y luego por la tarde hacer un examen, no puede haber nada más real cruel y cierto que esto –pienso saliendo del baño, deseando desayunar.
Una gota de sudor me cae por el costado derecho, desde la axila y llegándome hasta la cadera misma justo cuando me dan el examen.
Todavía no puedo eso si ver ni sus preguntas, ni de que tipo es finalmente. Me falta el aire, tengo ganas de vomitar, el chico del césped parece reirse de mi en la distancia, diciéndome que si me ha dejado chupársela ha sido solo por compasión, porque yo soy patético, no tengo futuro en su mundo...
Veo las preguntas cuando me dicen que puedo verlas.
Por supuesto no escucho al profesor cuando nos advierte de lo que pasará si nos pilla copiando.
A veces la alegría es un sentimiento que no quieres compartir con nadie, pues la deseas para ti toda.
No quieres repartirla entre los demás para que te la jodan con sus historias también, que de acuerdo, son muy parecidas a las tuyas de anoche mismo, pero que al fin y al cabo son suyas y tu no tienes porque soportarlas ¿no?.
No quieres que nadie sea más feliz que tu, de eso se trata supongo, te mereces momentos como esos crees, o al menos eso piensas sin dudarlo ni por un solo segundo.
Marta y Eva me mandan un sms preguntándme que tal me ha ido en el examen, pues no me han visto a la salida. Les contesto que bien, ellas me dicen que todo lo contrario.
Van a ir a un bar con el resto de la gente de clase etc etc pero para variar, yo ya tengo mis propios planes la verdad.