217 SERES NAVIDEÑOS (1a Parte)
La chica mayor de edad pero por los pelos perdió los papeles nada más entrar en el plató del talk show de la tarde.
Y la presentadora habitual, entonces, se acercó hacia ella para que se tranquilizase y observar asi ,de paso, y de cerca, sus numerosas heridas de guerra, más que nada por si era posible con habilidad, disfrazándolo todo de una falsa compasión, abrírselas de nuevo de par en par, y en carne viva lanzarse sobre ellas como un buitre o una mosca, asegurándose asi que nadie iba a cambiar de canal o apagar la televisión ante lo interesante de la situación.
La chica, con su cara a tan solo unos milímetros del objetivo de la cámara, totalmente a la deriva, vió de repente pasar su vida por delante en tan solo dos o tres segundos y claro, sus ojos se llenaron de lágrimas que no pudo contener, a la vez que su voz comenzó a entrecortarse, su cuerpo entero a temblar muy nerviosamente.
Su novio al que tanto quería ,que la dejó nada más quedarse embarazada de otro hace unos tres años aproximadamente, el padre de la criatura, alguien indeseable al que nunca había vuelto a ver, todos esos meses tan oscuros y deprimentes recluida en casa por lo difícil del embarazo, cuando todo parecía estar tan cuesta arriba.....volvió a vivirlo todo ya digo, en una ráfaga, pero con la misma intensidad ya conocida de antes.
Bueno , todo eso afortunadamente ha pasado – pareció pensar ella pasados unos pocos segundos de zozobra, recomponiéndose de pronto ante la sorpresa general, secándose las lágrimas, recuperando su dignidad, ante la cara de circunstancias de la presentadora. Estaba alli para dar espectáculo ¿qué se creía?, y no las gracias a su familia por haber sido su mejor apoyo estos años, o a su nuevo novio, un hombre de casi cuarenta años muy feo que para nada pegaba con ella, por haberla recogido del camino, hacerla feliz de nuevo y lo más importante haber “adoptado” al pequeño Ignacio como si fuera hijo suyo.
Al menos no todavía.
Aún tenía que humillarse más, pues sino sería ella quien se iría a casa preocupada por no haber hecho bien su trabajo pensó la presentadora habitual sin perder la sonrisa.
Ahora ya eran una familia concluyó la chica justo antes de abandonar el estudio para a continuación poder dar una sorpresa a sus padres, justo después de la pausa publicitaria, cuando ellos ocupasen su lugar en el plató.
Viéndola, al otro lado del aparato, un chico, seguía tirado en la cama y en chándal, dentro de su habitación, escuchando a Jans Lekkerman aprovechando el intermedio del programa, y no dejando al mismo tiempo de debatirse entre si seguir asi o bien salir a la calle, no fuera a ser que esa tarde ¡maldita sea!, algo importante para variar si que le estuviera esperando a él y no a cualquier otro, alli fuera, entre las luces de Navidad, los comercios hasta arriba de gente, el frio ambiente, los grupos de chicos y chicas aprovechando al máximo sus vacaciones, siempre riendo y con ropa recién estrenada, todos medio liados entre ellos seguro.
* *
* * *
*
No sé que me pasa, voy a la piscina y ni siquiera puedo entrar en ella, no haría ni dos largos, es tan aburrido de repente, tan inútil.
¿Puede todo haberse hundido en una semana apenas, con lo sólido que a veces parecía ser?
¿O es que necesito descansar ,que estos dias de exámenes, de máxima locura en la oficina, en que mis seis horas de trabajo se estiran a veces hasta ocho o nueve, me hacen ver todo de una forma muy pesimista y distorsionada, completamente diferente a como es la realidad?.
* * * *
* * *
Ese chico obvia decir que era yo hace unas horas pero, ¿tan solo de nuevo como al principio de este blog lo estaba?.
* * *
* * * *
No sé , ya digo, el caso es que ya no existo para mucha gente con la que no comparto tendencia sexual por ejemplo , (Xavi) con el que me llevaba mucho mejor cuando tenía novia que ahora que no la tiene y solo quiere follar, o Alex que me lo dejó bien claro el último dia de clase (te llamaré para Reyes que haré una fiesta en casa y quiero que te encargues de la música) o sea, que mucho vernos entre semana pero llegadas las vacaciones como que no me molestes que estoy con mis verdaderos amigos, o Marta y Rafa de los que nada sé desde hace meses, y claro, aquellos con los que si comparto tendencia sexual ahora mismo resulta que no existen....
* * * * *
* *
* * *
Puede que la amistad de repente entre en una fase en la que ,si quieres mantenerla viva, irremediablemente tu hayas de contar tu vida a esa otra persona que pudiendo estar con otra gente ha decidido sin embargo estar contigo - pensó el chico totalmente hundido, apoyando su cabeza contra el húmedo cristal del autobús .
Puede que sea absolutamente necesario hacerlo, aunque no te apetezca- reflexionó, imaginando mientras como demonios estaría esa tarde el lugar al que se dirigía, si habría tios buenos o no.
Puede que la gente no le interese ser amigo de alguien de quien es imposible saber algo más de lo típico ¿Qué estudia?, ¿Dónde vive?, ¿Cómo se llama?
* * * * * * *
* * * * * * * *
No, es cierto que no les he hecho ninguna putada, que he respondido a todos sus sms, que he quedado con ellos siempre que me han propuesto algo pero a lo mejor resulta que no es suficiente eso , no basta.
SVTEG dice que ya pasa de mi porque no mantengo contacto con mis “lectores”, ¿no es lo mismo?
* * *
* * *
Joan, Genis, Rafa: El chico vestido con el mismo chándal de antes y con un plumas y un gorro a rayas por fin cruzó la puerta de la entrada nada más bajarse del autobús, pensando en los tres, pero por separado claro está, sintiéndose como la chica del talk show, reviviendo a toda prisa todas y cada una de esas historias.
* * * * * * * *
* * HAPPY 2008 * * * *
* *
¿Después de toda la mierda que he tenido hasta ahora... Cabe alguna posibilidad de ser feliz, de acabar bien?
¿No está ya uno marcado de por vida? se preguntó a si mismo sin querer responder de momento su propia pregunta.
* * * * * *
216
Puede ser que me sonara de "eso".
Pero no pondría la mano en el fuego pues, además de no fijarme mucho en la gente de su edad, allí dentro supongo que todos debemos de tener una expresión en la cara de lo más rara entre los nervios, las ganas de chupar una buena polla o que nos la chupe algún un tio superbueno arrodillado delante nuestro, los esfuerzos que hacemos por parecer medianamente atractivos a los demás para que asi, nuestro rostro no les haga apartar la mirada ya definitivamente, desecharnos como opción valida a la espera que algo mejor.
El caso es que dentro de ese rito que es en Navidades para mi ir por lo menos una vez a merendar a la cafetería del Corte Inglés de Plaza de Cataluña, si es posible acompañado pero si no lo es solo que es como este año me tocó ir , hace unos dias, la camarera me sentó a su lado, bueno no solo suyo, ya que aquel hombre que me sonaba de los lavabos de otro Corte Inglés no muy lejano estaba en su mesa acompañado por una mujer de su misma edad, unos sesenta y cinco años aproximadamente, su esposa supongo, la hija de ambos y su pequeño nieto, que si bien nada mas acomodarme yo en mi mesa si estaba muy formal ,a los pocos minutos ya comenzó a levantarse para acto seguido empezar a incordiarnos a todos un poco, en mayor o menor medida, según lo lejos que estuviéramos de su mesa..
Este hombre mayor, muy delgado, con un abrigo gris puesto y el pelo cano, ligeramente encorvado, pareció reconocerme en una de las muchas veces en que nuestras miradas coincidieron, sonriéndome francamente, como si él y yo supiéramos un secreto que nadie más a nuestro alrededor conocía. Todavía, pronto las cosas cambiarían, se encontraba haciendo ese papel de perfecto abuelo que tan a su medida otros parecían haber diseñado para él. Sin embargo, quedaba poco, pues pasados unos cinco minutos, nada más tirarle su nieto un vaso de agua encima de su pantalón, las cosas de repente cambiaron por completo, y el abuelo que todos los niños desearían tener, sin previo aviso, dio paso a ya una especie de ogro que gritaba pero que no conseguía apenas articular palabra alguna, que incluso hasta casi estaba a punto de abofetear a su nieto por los gestos que hacía, ante las miradas de reprobación de su propia hija e incluso de su mujer, que se temían lo peor, que no fuera a ser capaz de controlarse.
Tras abandonar la mesa de mala manera, más o menos, ellas dos tuvieron una conversación parecida a esta:
-¡Dios mio, perdónale Clara, que tu padre está fatal, no sabemos lo mal que lo estará pasando!
-Por muy mal que lo pase no se puede hacer esto madre, todo el mundo se nos ha quedado mirando, no son formas
-Ya, pero acuérdate de cómo era antes, de lo activo, de las ganas de hacer cosas que tenía, imagínate como debe de sentirse ahora, desde que le dio el infarto y apenas puede hablar, está tan torpe...
¡¡¡P U TAAAA!!!!
Dos mujeres de unos cincuenta años ocuparon poco después la mesa, una vez que la madre sentó al niño en la silla de bebe, la abuela pagó y ambas se pusieron de acuerdo en la propina a dejar.
Una de estas nuevas ocupantes de la mesa, esa que parecía por la expresión de su cara haber pasado mucho más tiempo del recomendable de mal humor, disfrutó enormemente llamándoselo en voz baja a una tercera no presente alli por supuesto.
Disfrutó con la P, increíblemente gozosa para ella fue la pronunciación de la U, mas tranquila la T, y el cenit llegó con una A alargada en el tiempo, susurrada, soltando ella todo el aire que guardaba en sus pulmones poco a poco, agarrando mientras a su acompañante por la mano para hacerla asi, quizás, más participe de su desprecio.
La otra mujer, con cara de no haber roto un plato en la vida, ni que decir tiene que le dió entonces la razón en todo, aunque no sé si muy sinceramente.
Esa tercera no presente ,de la que tanto hablaban, debería estar en su casa, con sus hijos, ya crecidos eso si, y no en cualquier otro lugar dijeron.
¿Qué era eso de liarse con alguien once años más joven que ella apenas unos meses después de habérsele muerto el marido?. ¿Y eso de salir a bailar con casi cincuenta años todos los sábados?.
¡¡¡P U TAAAA!!!! volvió a llamarla nada más irse la camarera de mi mesa, con la misma pasión que antes, poniendo fin a la historia, apenas hablando algo más entre ellas durante los minutos siguientes.
Agarradas la una a la otra, cargadas de bolsas, a toda prisa pues el marido de una de ellas llevaba ya casi veinte minutos esperándolas en una zapatería cercana, asi es como ambas finalmente se fueron, desaparecieron de mi vista cerca de las ocho.
Yo hice resumen.
Una tarta de chocolate, un Cacaolat, una de queso y fresa, otro Cacaolat.
¿De qué coño me sirve no tener ni un maldito gramo de grasa encima, matarme a nadar ? me pregunté
De nada me dije a mi mismo
...Y DESPUES DE LA RUPTURA....
Dolía.
Incluso semanas después de dejarse.
Y sin saber el porqué , pues ahora si que podía hacerlo, había cejado en su constante búsqueda sexo anónimo, infructuosa siempre, y se había concentrado en el trabajo.
Todo le daba asco, apenas sentía excitación alguna salvo que se pusiera a pensar en él, lo recordará.
Se había refugiado en el trabajo ya digo y sobre todo dentro de si mismo, y así, a base de tristeza construía dia a dia unos cada vez más inexpugnables muros que le protegerían y aislarían del dolor, que serían su salvación a la postre.
Paseando hoy por el centro de Barcelona maldijo esos cientos de bombillas que sobre su cabeza adornaban las calles donde se concentraban los grandes comercios a los que todo el mundo iba y de repente, sin precio aviso, le sobrevino un escalofrío al recordar su imagen de ayer por la noche, recién aterrizado después de un agotador viaje de negocios, cuando se vió reflejado en el cristal del tren tal y como era, otro gay maduro más solo, algo demacrado, cruzado de piernas, con unos elegantes zapatos y un traje carísimo, la cabeza apoyada sobre la mano y los dedos llenos de anillos y como siempre quizás a la búsqueda de una oportunidad....
Llevaba ya casi tres horas caminando esta tarde sin parar. Pero no se sentía cansado. La selección musical de su Ipod mientras, estaba resultado perfecta, muy deprimente, pero la adecuada para la ocasión, las canciones que sonaban le empujaban a seguir y seguir, a no concederse pausa alguna.
Marc Almond y Anthony con “The ballad of the sad young man” . Pocas letras tan poco alentadoras.
Un bloque de los Planetas con “Que no sea Kang por favor”, “Negras intenciones” y “Nunca me entero de nada”, o sea el tipo de canciones que harían a sus detractores si las conocieran odiar aún más a Los Planetas.
“Elephant” de Damien Rice...
Etc etc
Si, es cierto, pese a todo, sentía una especie de vacio en el estómago, de hueco dentro de si, provocado por la ausencia total de noticias suyas, pero por lo demás estaba bien, nada importaba demasiado.
Hace unos diez dias que se había ido a su ciudad de origen a pasar estas fiestas y desde entonces como que no sabía nada suyo. Antes por supuesto era raro el dia en que no se veían, asi que tendría que acostumbrarse ya a que a partir de ahora las cosas fueran ya a ser totalmente diferentes.
Yo también podría irme a casa -reflexionó escuchando la voz de su madre reclamando su presencia para Nochebuena- pero sin embargo es lo último que me apetece, no, definitivamente no apareceré por alli.
Entrando en unos grandes almacenes algo ansiosamente comenzó a especular acerca de cuando se pondría en marcha de nuevo, iniciaría una nueva etapa.
¿Qué haría ahora mismo esa gente por conocer aún y que formaría ya, en digamos X dias, parte esencial de su vida?. ¿Cómo serían?. Porque habría una nueva etapa seguro ¿no?, tenía que haberla. No podía quedarse apartado tan pronto, recién cumplidos los cuare.......demasiado años en definitiva como para poder garantizarlo a ciencia cierta.
El último tren hacía la pequeña ciudad donde vivía salió de la estación de siempre pasadas las once de la noche, como casi siempre vacio por completo, aparte de los tres o cuatro ocupantes habituales.
Luego, a medida que pasaban por más estaciones, se iba llenado pero como mucho llegarían a ser cinco personas por vagón, no más, lo tenía perfectamente calculado.
Este era su tren, el de ambos, en el cual tras cenar en algún restaurante, sentados en alguna de sus esquinas para tener más intimidad, los dos iniciaban siempre el pesado camino de vuelta a casa. Y “Down in Albion” de repente dejo de sonar en su Ipod, por fin se habían agotado la batería , y tal y como cabía esperar, el sonido del mundo real una vez más le pareció de lo más insoportable.
Se animó pensando en que no volvía con las manos vacías.
Nueve números tenían la culpa.
Se había puesto a chatear desde su portátil en una cafetería, medio cenando y asi, había conocido a un chico agobiado por los exámenes que se acababa de levantar a esas horas
y que estudiaría entonces hasta que amaneciese y que luego se iría a trabajar para volver de nuevo a casa a las tres de la tarde que sería justo cuando se metiera de nuevo en la cama para dormir toda la tarde, hasta que empezara “Montser en el K3, pues le encantaba despertarse con su sintonía todos los dias y seguir el episodio envuelto entre las sábanas . Luego se volvería a poner a estudiar tras la cena toda la noche de nuevo.
Se habían contado brevemente sus historias.
Malditos exámenes podía haberse titulado la de él.
Malditos hombres la suya.
Hablaron no mucho, es cierto, como mucho una hora, pero en cualquier caso fue lo suficiente como para poder intercambiarse los dos los móviles y emails y verse a través de una webcam, además de tener ya ambos, por fin, un nuevo motivo para ser algo más optimistas con respecto a su futuro, a sus vidas.
Las próximas semanas si que podrían quedar ya, estando ya ambos de vacaciones.
Eso acordaron.
Cerró los ojos.
Recordó su cara.
Tenía ganas de conocerle.
No era guapo pero tampoco era feo.
Era simplemente uno de esos chicos que a diario ni siquiera nos damos cuenta que pasan a nuestro lado y se fijan en nosotros - pènsó.

********cerrado por examenes***********
R U P T U R A
Ni siquiera podía estar seguro de ello.
Todas las pruebas, o mejor dicho la única prueba, era que había visto aquella dirección superatrevido@......... en la pantalla del teléfono móvil de su novio cuando este le enseñaba unas fotos y que, casualmente aquella misma dirección, acompañada de unos números que no había tenido tiempo suficiente para distinguir si estaban alli o no ,superatrevido35, era tras la que alguien en su pequeña ciudad reclamaba a traves de una emisora local de televisión, casi a diario, encuentros sexuales sin más, anónimos cien por cien, sexo por sexo y sin complicaciones.
Por supuesto que se lo preguntó. Y el le respondió que era una vieja cuenta que no usaba apenas, a la que solo se mandaba las fotos del móvil.E increíblemente lo primero que le ocurrió fue hasta alegrarse por ello, excitarse, pensando en su novio teniendo sexo a escondidas suyo, aunque eso si, pasados unos pocos minutos todas las sensaciones que experimentó como que empezaron ya a discurrir justo por el lado opuesto, empujándole hacia la depresión más profunda, esa que casi se había olvidado de como era.
Esa noche apenas pudo dormir.
Unas veces era su novio quien se escondía tras la dichosa dirección, otras solo era uno de los muchos que decidían contestar a ella un dia cualquiera, aburridos, deseosos de experiencias nuevas.
¿Le he puesto yo acaso los cuernos alguna vez? se preguntó en la oscuridad de la madrugada, a lo largo y ancho de unas horas que parecían inacabables.
No.
¿Lo he intentado?
Bueno si, aunque desde luego no tan descarado como él lo está haciendo conmigo.
Que me guste mirar en el gimnasio, acudir muy de vez en cuando a unos servicios públicos no es tan grave, nunca he hecho nada ,aunque supongo que más que nada porque nunca nadie me lo ha propuesto, no he tenido oportunidad – reflexionó agriamente.
Al dia siguiente cuando los dos volvieron a verse todos sus temores desaparecieron. El era todo lo opuesto que se puede ser a esos que podían responder a anuncios de sexo por sexo, él era un oasis dentro de aquel mundo gay lleno de desfase, sexo por sexo, drogas, orgias, traficantes, after hours, saunas y asi , teniéndole delante, sus dudas por muy fundadas que estuvieran poco a poco empezaron a disiparse, era imposible que tuviera nada que ver con superatrevido35, o que le hubiera enviado una foto suya para una cita a sus espaldas.
Por la noche volvieron a follar como si nada.
El domingo por la mañana se levantó sin fuerzas apenas para nada, y de nuevo con esas preguntas que creía haber desterrado ya, dentro de su cabeza, respondiéndolas él a veces en un sentido y otras en otro.
A lo mejor no es que estuviera tan deprimido, era que, simplemente sus últimos años habían sido tan perfectos que ahora enfrentarse de nuevo al mundo real con sus traiciones y desencuentros le resutaba tan deprimente y difícil. Además siempre cabía la posibilidad que todo fuera una coincidencia, que su cabeza lo hubiera llevado todo demasiado lejos.
Lo que pasaba es que sin tenerlo delante, sin ver su cara, esta opción como que apenas resultaba creible, veraz.
Visitó esa mañana de nuevo sin éxito los servicios de un centro comercial cercano, se colocó a la puerta de una sauna por si veía a alguien atractivo entrar hacerlo él detrás suyo pero nada.
Puede que fuera un puto hipócrita, puede, pero una ocasión más, la horrible y desgarrada adolescencia que él había tenido justificó en su cabeza de nuevo todo aquello de buscar sexo por su cuenta y a espaldas de su pareja. Su vida no había sido vida. De alguna forma, tenía que recuperar el tiempo perdido.
Su novio obviamente además, no había sufrido lo que él, no tenía nada de lo que resarcirse por eso, debía entonces de serle fiel pensaba.
Además en unos pocos años sino ya mismo pasaré a ser considerado por todos “un viejo”, mientras que a él, aún le quedan tantos años por delante - concluyó nada más volver a casa y tumbarse en la cama de nuevo.
¿Cómo sera mi vida sin él si lo dejamos?
¿Cómo será no participar más en su dia a dia, el saber de él solo muy de vez en cuando, no llenar su vida, no formar ya parte de la misma en buena medida?
Se sentía muy triste de vuelta a casa.
Tan hundido como antes de conocerle tantas veces lo había estado.
Sin idea de que hacer, decírselo a la cara o seguir disimulando, quizás era lo normal que tras muchos años ambos necesitaran experiencias nuevas, hasta engañarse, para seguir juntos aunque eso si, de una manera muy diferente.
Solo tenía claro una cosa.
Dolía.

H A L L O W E E N
Se puso la peluca rubia, la misma del año pasado.
No se pintó las uñas de negro esta vez porque no estaba de humor.
Vestido con tan solo unos boxers negros observó su cuerpo en el espejo de su habitación manoseándose constantemente los huevos.
Se excitó al ver sus bíceps perfectamente formados, y la famosa “tableta de chocolate” que eran sus abdominales.
Acababa de volver del gimnasio.
No sabía que hacer asi que subiéndose de nuevo los pantalones del chándal y embutiéndose en una ajustada camiseta a rayas rojas y negras salió nerviosamente de su cuarto dirigiéndose hacia el garaje.
Escuchó de pasada ,de camino al mismo, las risas de su hermano pequeño y sus amigos encerrados en su habitación, percibiendo al pasar por delante de su puerta claramente el olor a porro saliendo por debajo de la misma. Eran salvajes, incontrolables, él llegaba a casa los sábados y domingos a las siete u ocho de la mañana de acuerdo, pero es que ellos raramente lo hacían antes de las once o las doce del mediodía .
Le daba vergüenza que lo vieran sin planes para esa noche, asi que , continuó adelante por el pasillo, sin molestarles, y finalmente, lo consiguió, apretó el botón que accionaba el portón de entrada y esta finalmente se abrió.
Le gustaba el Alfa Romeo de su madre.
Si tuviera huevos lo cogería sin permiso suyo –pensó camino a casa de Jacques.
Jacques vivía en un chalet al principio de la calle. No más grande que el suyo pero si más moderno.
Como siempre le recibió con una sonrisa.
Estaba de preparativos para una fiesta que iba a dar en su casa y a la que ya hace un par de semanas le había dicho que no iba a poder ir porque Teresa, su novia, y él pensaban irse de viaje por primera vez solos.
Escuchó mientras esperaba a que Jacques volviera del baño a alguien probando el sonido en el salón, aprendiendo torpemente de paso el funcionamiento de una mesa de mezclas.
Todo muy ecléctico, Ritchie Hawin, Green Day, Dj Shadow, Sidonie, Ben Watt...
Luego , ya en su cuarto, le partió un trozo muy grande para el dinero que le había dado a cambio y le insistió de nuevo para que tanto él como su novia se pasasen antes de irse de viaje por casa a tomarse una copa.
El le dijo que ya vería fijándose como siempre en el poster que tenía sobre la cama, en el que se veía el típico bar americano medio vacio, y que le fascinaba.
Han hecho una película sobre él pensó en decirle, pero claro ¿Qué coño le importaba eso a Jacques?
Luego sintió ganas de abrazarle al despedirse de él, todo el mundo decía que era muy guapo, el típico francés muy guapo, pero solo se dieron la mano un par de veces y como entrecortadamente, el típico saludo de todos los chicos del barrio entre si.
Arrancó la moto.
Totalmente fumado sobre la cama, de nuevo en boxers, todo parecía más divertido, menos preocupante, las consecuencias que las acciones que llevaba planeando todo el dia en su cabeza no se le antojaban tan graves.
La llamó desde el móvil nuevo que se acabada de comprar y nada más escuchar su voz al otro lado de la linea colgó, no atreviéndose finalmente a decirle todas aquellas bobadas románticonas que tenía en mente decirle.
Parecía que alguien dentro de su habitación con una guitarra, le cantaba mientras una canción sentado en el otro extremo de la cama pero solo se trataba Jaime T y “Back in the Game”. Luego vendrían “Shelia” “If you got the money” y las cosas volverían a ser divertidas, los recuerdos de su historia con Teresa se esfumarían, nadie, él el primero, se acordaría ya de la ruptura hace un dia exactamente, en un bar de Sarria. Puta.
Fué a la cocina a comer algo cerca de las diez de la noche, aceptando a regañadientes que aquella iba a ser una noche sin planes, y sentado en la mesa , dió cuenta a continuación de media barra pan y cuatro lonchas de jamón, en apenas diez minutos.
Al final los amigos de su hermano también aparecieron por la misma.
Al igual que él estaban totalmente colocados y por eso supuso que no dejaron de reirse todo el rato, los seis medio desnudos también, la calefacción estaba al máximo, finalmente hasta le invitaron a ir con ellos.
Aceptó claro.
La chicas extranjeras son las más fáciles, las más borrachas, las que no paran de ir y venir desde la pista a la barra, todo el rato buscando un tio que las haga disfrutar de verdad - pensaba él viéndolas- parece que el club es suyo, solo hay que fijarse en como bailan para saber que una vez más son las reinas de la fiesta.
Volvió a besar a aquella cria adolescente con la que se había enrollado, amiga de su hermano, y era curioso sentir ,ya de madrugada, unos labios diferentes a los de Teresa después de los cuatro meses de exclusividad que había tenido con ellos. Y lo mismo pasaba al tocarle las tetas, el culo y si tenía suerte lo mismo también le pasaría cuando ella le fuera a comer la polla más tarde, en el baño o en su coche, de forma diferente a como Teresa se la comía, mejor esperaba, dada la desgana con que ella siempre lo hacía.
Se fijó en un chico que desde lejos no dejaba de mirarle.
Era muy delgado, con el pelo castaño cayéndole sobre la cara.
Se lo había presentado antes un amigo suyo que por sorpresa se había encontrado en la discoteca pero él no se quedaba con el nombre de los chicos claro.
Alberto, Antoni, Alex, no sabía...
El caso es que no le quitaba el ojo de encima aunque tampoco le importaba mucho la verdad.
Hasta se sentía halagado por ello.
Sabía que ese chico se había quedado colgado de él, no era extraño pues Barcelona estaba llena de chicos a los que les gustaban otros chicos, y hasta se cambió de sitio a continuación, tomando de su mano a su adolescente borracha, solo para comprobar si él también se movía de su esquina con objeto de poder seguir viéndole en su nueva posición, como epor cierto el chico cuyo nombre no recordaba finalmente hizo.
Estaba feliz por ello, orgulloso de su físico que una vez más había triunfado y por partida doble una noche más, y creía saberlo todo, pero claro, estúpido de él, ignoraba lo fundamental, es decir, la historia que en esos cinco minutos que habían pasado desde que les habían presentado, aquel chico que no dejaba de mirarle , Alberto, Antoni, Alex ¿es tan importante su nombre Dios mio?, se había inventado para él y que es más o menos todo lo que he escrito hasta ahora.
Lo había hecho únicamente para hacerlo más humano y accesible y no uno más en la multitud , una especie de regalo que nunca va a ser entregado, solo para él, tratando de convertir a alguien vulgar en alguien especial, alguien que merece la pena.
Volvió a besar a su adolescente.
Con los ojos entreabiertos vió como le seguía mirando, ¡joder, ¿cómo se llamaba? pensó.
“Es todo tan frustrante........al menos pese a mi timidez me pasan cosas” pensó Alberto, Antoni , Alex o como se llamara aquel chico tan delgado desde la cabina del pequeño club donde iba a pinchar por primera vez en su vida.
“No debo volver a mirarlo nunca más, no debo de prestarle tanta atención a alguien con quien no tengo ninguna oportunidad y del que en realidad nada sé”
Se puso manos a la obra y “I´m from Barcelona” fué su primer tema.
