ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
Acerca de
Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
VACACIONES / CHICO FRENTE AL ESPEJO

Es la misma tortura de siempre.

Ha tratado de retrasarla lo máximo posible diciendo a su madre que asi es como le gusta a él y está de moda, todos los chicos lo llevan asi, pero una vez que ya le roza el hombro, le tapa por completo las orejas, no han cabido por supuesto más aplazamientos y por eso ahora camina por su calle como si fuera a despedirse de alguien que no va a volver a nunca más, lamentándose que esa es otra de esas muchas cosas que no puede hacer aún libremente. Eso si, algún dia las cosas cambiarán -piensa- tienen que hacerlo.


Entra poco después cabizbajo en el local, espera frente al mostrador que alguien le atienda. Una chica envuelta en una bata de color azul y con un secador en la mano por fin lo hace, tomando nota de su nombre. Le dice a continuación que se siente y aguarde un poco y él obedece, se sienta y se carga de paciencia, pero demasiado nervioso como para ponerse a leer cualquiera de las revistas que hay sobre la mesa o curiosear al resto de peluqueras que hay en esos momentos trabajando.

Se da cuenta que es el único chico alli esa mañana, igual le toman por maricón.

Le gustaría huir o por supuesto, poder dejarse el pelo más largo. O teñírselo de rubio como antes, una vez, ya hizo.



Lo peor empieza cuando la peluquera pronuncia su nombre, le da una fina bata de tela de color blanco que él mismo se ha de poner encima y entonces recorre junto a ella, siguiéndola, la peluquería de una punta a otra. Parece como si todas las mujeres sentadas en sus butacas y mirándose al espejo constantemente o bajo los secadores le estuvieran observando, riéndose de él.


El tampoco tiene más remedio que mirarse al espejo situado enfrente suyo esta mañana, por fin, una vez sentado en su butaca de color negro, cuando claro, la chica le pregunta qué como quiere que se lo corte. El no le dice nada al principio, está repasando todos sus defectos, uno por uno, que en ese espejo se ven tan claros. Pero ,“¿cómo quieres que te lo corte?, ¿qué hacemos?”, sabe que, ha de responder a esas preguntas y cuanto antes mejor y odia hacerlo en realidad, pues le parece como si la peluquera ha omitido a posta la última parte de la pregunta, una especie de coletilla, lo que ella piensa en realidad, es decir, “ si hagamos lo que hagamos vas a seguir tan feo como antes”.

No tiene fuerzas y por eso no se complica la vida esta vez .

”Solo arreglar. Por los lados y detrás me cortas un poco más pero por arriba muy poco”

El daño ya está hecho.


Ella entonces se pone por fin manos a la obra, le moja el pelo y se lo peina hacia atrás y ¡Dios mio, entonces si que se ve horrible!, su piel está tan blanca, su frente es tan huesuda, los granos que hay en la misma y que el pelo antes le tapaba tienen un color rojo tan vivo, son tan grandes.

Cierra los ojos durante un buen rato, ya es más que suficiente.

Durante unos minutos solo se oye el sonido seco y metálico de las tijeras abriéndose y cerrándose, mezclado con algunas conversaciones al fondo. De repente también, hay un secador que alguien enciende, un nuevo cliente esperando en la puerta preguntando si hay mucha gente delante suyo.



Tal y como se temía, al abrir imprudentemente de nuevo los ojos, su cara le gusta aún menos que antes. Ahora además de todo lo anterior se ven, por si éramos pocos, sus enormes orejas.

Está seguro que la peluquera piensa que es uno de los chicos más feos que han pasado por alli últimamente. Por eso decide cerrar los ojos de nuevo, una vez que ella ya ha atendido al cliente que había entrado y vuelve hacia donde está él para continuar con su trabajo.

De nuevo el sonido de las tijeras abriéndose y cerrándose, el de la radio también, alguien ha debido de encenderla.



Vuelve a verse reflejado en el espejo cuando ella ya está a punto de terminar, cuando le dice que eche la cabeza hacia la derecha y mientras, con el pulgar en apoyado en su barbilla, se la levanta un poco . Si, ya estamos próximos al final, va a comenzar a peinarle, ha ido a buscar el espejo con el que le mostrará como ha quedado todo por detrás, le gustaría tanto desaparecer en ese momento.



No quiere gomina, piensa que está destinada a los chicos guapos, y no a él.

Ya en caja pagaré lo justo -piensa-, sin dejar propina alguna, pues siento que la chica ha estado un buen rato riéndose a mi costa. Y en cuanto que saga a la calle y doble la esquina, con la mano, me destrozaré el peinado que me han hecho alli dentro, tan repelente y anticuado. Agitando la cabeza veré entonces, reflejado en un escaparate, mi pelo totalmente a su aire, pero mejor que antes indudablemente.


Asi ya no estaré tan feo piensa mientras empieza a escribir un sms para su novia, aún sentado frente al espejo, esperando que por fin le laven el pelo..


 
VACACIONES // CHICO ERRONEO

Sentado en uno de los muchos lugares de tránsito de su ciudad, una pierna sobre el banco y doblada, la otra cayendo como muerta, conectándole al suelo, se queda absorto ante el paso de una chica increíblemente guapa que camina altiva agarrada de la mano a un chico espectacularmente atractivo también, que ,al igual que ella, tampoco mira nunca por debajo de su nariz, hacia el suelo, sabiéndose quizás de antemano adorado, envidiado, deseado por el resto de los viandantes al menos en la misma medida en que lo es su novia, es decir el máximo que alguien puede desear, envidiar y adorar a otra persona meramente por su físico .

Y él los sigue con la mirada pero poco a poco los dos se van perdiendo a lo lejos, calle abajo, mezclándose con otras muchas más personas anónimas, totalmente diferentes a ellos pero que por casualidad también han decidido pasar la tarde dando vueltas por esas pequeñas callejuelas y comprando probablemente.


Repasa entonces su propio atuendo; Unas Adidas negras con tres rayas blancas a cada lado, recién estrenadas. Unos pantalones Carhartt negros también, una camiseta morada Quicksilver y por último una sudadera negra de Abercrombie,.

Todo en su conjunto lo puede apreciar si quiere en el escaparate que tiene a su lado y en el que se ve reflejado entre turista y turista que por ahí pasa, pues los habitantes de la ciudad en su mayoría la han abandonado aprovechando sus vacaciones.

Se acuerda también del fijador Fructis, de las gafas Armani que tiene guardadas en una pequeña bolsa Nike roja a su espalda y si, él también es guapo, viste a la moda y sin embargo nadie parece estar interesado en él. ¿A que se debe?.


Es verdad que es muy borde, intratable en muchas ocasiones pero acaso ¿no lo son también las mayoría de los chicos?.

Muchos llegan incluso a veces a sobrepasarle en cuanto a prepotencia y altivez, pero lo cierto y que nadie puede negar es que a las chicas eso les parece encantar, ya que nunca faltan a su alrededor, como rapaces sobrevolando en busca de su botín de huesos y carne podrida.

Mira a unos chicos italianos pasar, a unas treintañeras cargadas de bolsas, demasiado seguras de su propia belleza y se pone a pensar que su vida es ahora mismo es como una película que pones en el Dvd pero a la que quitas el sonido, algo incompleto, cuyo argumento tanto puede ir en un sentido como en otro a juzgar únicamente por lo que se ve. No sabe exactamente que es lo que le ha hecho salir hoy de casa y plantarse ahí, solo, sin amigos y sin quererlo vuelve por aburrimiento a reparar en el chico que hay en el banco de enfrente y que hasta hace unos minutos en que apareció la persona con la que había quedado pues como que no dejaba de mirarle.

Hasta le hubiera apetecido que se le hubiese acercado para proponerle algo, solo por el mero placer de rechazarlo, de volver a ser alguien.



De repente vuelve a verlos.


El chico rubio y con el pelo en punta, unos pantalones grises muy ajustados en los tobillos y un jersey a rayas blancas y grises.

La chica con ceñidos vaqueros, el pelo recogido en moño, una camiseta morada y gafas de montura blanca.

Ambos de vuelta.

Cargados cada uno con una bolsa de la misma tienda.


Son tan guapos que hasta uno siente vergüenza de mirarlos, como si no fuera digno hacerlo, no estuviera preparado.

Caminan ambos deprisa.

Pronto los perderá de vista y quizás para siempre.



El proceso normal es como sigue: eres guapo y las chicas van detrás de ti.

Debe de haber pues excepciones al mismo, ocasiones en que inesperadamente este no funciona como es debido.

Debe de haberlas.



Otro chico que se le queda mirando a lo lejos, ocupando por cierto ese mismo banco desde el que hasta hace unos minutos también era vigilado de cerca .

El esperará cinco minutos más y volverá a casa.

Son las vacaciones de Semana Santa y por eso no tiene el más mínimo plan, está sudando tanto,no soporta la luz solar, le pica toda piel, le pesan los pies y hasta le duele ligeramente la cabeza.

Siempre es lo mismo.
 
EL ESPIRITU DE LOS DIECISIETE ( 2a Parte)

El domingo a la salida del cine era como si el resto del mundo fuera a una velocidad mucho más lenta que nosotros, como si un fuerte viento frio hubiera,durante la pelicula, desplazado a toda esa masa de aire contaminado que lleva ya meses situada sobre nosotros y agobiándonos a la vez.

Parecía que habían pintado la fachada de todos los edificios por los que pasábamos, limpiado a fondo las aceras y farolas, puesto bombillas más luminosas a todas ellas. Ya nunca nada volvería a ser como antes, ningún tipo de tristeza guiaría más mis actos y decisiones,nunca más.

Puede ser que muchos queden con chicos guapos una semana tras otra,pero ese no es mi caso. Por eso todo fue tan especial ese domingo supongo, a la salida del cine, diez de la noche aproximadamente ,junto a Gaby. No había nada de lo que esconderse, que oscureciera o nublara aquel panorama casi inmejorable.



Nos despedimos frente a la catedral a las once y media y de vuelta al metro lo recorde todo de nuevo.Todo.

La larga manana de ese mismo dia, domingo,esperando su llamada y estudiando a la vez.La comida luego y su llamada a la hora del postre. La ducha de antes de salir de casa. Gaby esperándome a las cinco de la tarde en el sitio acordado, con unos pantalones negros de chandal y una sudadera rosa, cubriendo su cabeza con una gorra amarilla.

Veríamos una de vampiros, eso ya estaba decidido de antemano.

Yo por mi cuenta y riesgo buscaría un sitio apartado por si acaso me atrevía o surgía durante la proyeccion eso que tanto deseaba.




Me bastó cun un par de minutos.

Mas o menos ocurrió cuando la chica del protagonista parecia estar condenada a morir. Empece a manosearle los huevos, localicé su polla ya erecta ante mi sorpresa y el prefirió que no le bajara la cremallera y se la sacara fuera y ya digo, en un par de minutos se corrió, atravesando su leche aquel tejido tan fino del que estaban hechos sus pantalones,humedeciendo la yema de mis dedos.

Yo por mi parte tampoco tardé apenas nada en correrme segundos despues, la chica del protagonista había dado por fin senales de vida, no moriría congelada. Preferi eso si que me la sacara. Incluso hasta permití que Gaby se agachara un poco sin levantarse de su butaca, para que asi, pudiera lamerme un poco el capullo. Estaba empeñado en que me corriera en su boca, pero finalmente no dejé que eso sucediera.


Cogidos de la mano bajo la mesa, en un Mc Donalds,cenando, junto a los turistas que por alli pasaban, con algunas chicas no extranjeras que se reían al vernos haciendo manitas, asi es como recuerdo esos ultimos minutos de la cita de ese domingo antes de salir de nuevo a la calle para despedirnos.




Cuando tienes diecisiete años no piensas demasiado las cosas, no tienes miedo de pasar de una página de tu vida a otra, sin ningun tipo de debacle sentimental de por medio, sin apenas tramites.Cuando tienes diecisiete años no te planteas que tal o cual persona a lo mejor era justo lo que buscabas, no entras en inútiles valoraciones nunca de lo que su perdida significa para ti. Cuando tienes diecisiete años solo miras adelante, todo gira a tu alrededor, que un chico no pueda quedar contigo mucho entre semana es algo difícil de creer, que saque de donde no hay media hora para verte no es algo que has de agradecer obligatoriamente. Cuando tienes diecisiete años estás acelerando, cogiendo velocidad y por eso, enfadado aunque no lo dijeras abiertamente, porque apenas nos habiamos visto en cuatro dias, corriendote en un baño de Sants sobre mis vaqueros, manchando toda mi pierna izquierda con tu leche tan densa,tu ya lo sabías de antemano, esa iba a ser nuestra última vez, ya que necesitabas a alguien disponible el cien por cien de las veces, que siempre pudiera quedar, acudir a tus llamadas de auxilio por algo que te ha pasado en el instituto una mañana de miercoles por ejemplo.No necesitabas a un chico con un catalogo de excusas, tan ocupado, nada puede ser tan importante como tu.Cuando tienes diecisiete años ,andando por la calle, o haciendo tiempo en la facultad entre clase y clase,nunca te preguntarás entonces por lo que en ese mismo momento podrías estar haciendo en caso de haber tomado una decision diferente a esa que optaste por tomar, de no haber hecho eso que hiciste sin estar muy seguro de querer hacerlo.



Me dolio un par de dias lo reconozco.El viernes, el dia siguiente a que te corrieras en mis vaqueros,cuando no respondiste ya a ninguno de mis mensajes, no atendiste mis llamadas. Y el sabado cuando de lejos te vi enrrollado con otro tio y seguias sin hacer caso a mis mensajes y llamadas de toda la tarde.

Yo nunca he tenido diecisiete anos en ese sentido creo, o quizas si, y los tenga ahora mismo, porque pese a todo lo que pensaba y a mis experiencias previas en este mismo sentido,ha sido tan facil olvidar esta vez.

Tan facil.



 
EL ESPIRITU DE LOS DIECISIETE (1 parte)


Casi todo lo que sé de Gaby son cosas que he aprendido a base de, en noches como esta, por mera curiosidad, ponerme a leer su fotolog .

Cuatro años casi de entradas, cientos de fotos dan para mucho.

Leyéndolas, observando su cara y la de sus amigos, los sitios a los que van, supongo que, aunque muy por encima, uno puede formarse una ligera idea de como ha sido y es la vida de este chico que tanto color dio al menos a mis primeros dias del pasado mes de febrero.

Aunque no tanto, porque hay muchas fotos de fiestas en el Pachá, por el puerto, en casas de chicas y amigos suyos, pero no veo ni rastro de sus noches en S. o en el A., o de su amigo Oscar por ejemplo.

Supongo que no querrá mostrarlo todavía, pasar a ser el maricón de su pandilla de amigos, el hazmerreír de esos muchos imbéciles que nunca entienden o se enteran de nada.

Es todavía muy joven , diecisiete, seguro que no le merece aún la pena empezar a complicarse la vida tan pronto, y de esa forma precisamente además.

El nunca me contó gran cosa acerca de si mismo durante esos pocos dias en que “salimos” a principios de este año, y que por cierto me parecen ya tan lejanos como una historia que uno inventa, escribe y deja olvidada en alguna carpeta y que meses después descubre por casualidad.




Yo lo conocí la tercera vez que quedé con Vnc .

Iba a decir que por casualidad pero está claro que ya nada sucede o deja de suceder por mera casualidad. Al menos eso es lo que yo pienso.


Estábamos Vnc y yo sentados un sábado por la tarde en el Vips de Rambla de Cataluña, merendando, y ellos dos, Gaby y su amigo Oscar, de repente aparecieron en escena, vestidos muy llamativamente en plan “emo”, mirándonos descaradamente y yéndose a sentar justo en la mesa que teníamos situada enfrente nuestro.


Risitas intencionadas, miradas disimuladas por ambas partes y ese chico de pelo oscuro y en punta, jersey rojo, pantalón pirata pese al frio que hace, Gaby, que de repente se empieza sin saber yo como a hacerse un hueco en mi cabeza, y del que yo creo conocer tantos detalles en ese momento sin ni siquiera haber hablado con él, ingenuo que es uno.

Un cigarrillo por señas que ambos a continuación nos piden, o lo que es lo mismo la excusa ideal para que ellos finalmente tras intercambiar unas pocas palabras se vengan a sentar con nosotros.

Y de repente dos chicos, uno de veintiún años, yo, y otro de veintitrés, Vnc, ambos sin embargo aparentando bastante menos, compartiendo la tarde, tres Coca colas, una Fanta de Limón, unas tortitas, una tarta de queso y fresas y muchísimas risas con dos mocosos de diecisiete años que nos han abordado como si ellos fueran los experimentados en estas cosas en vez de nosotros, que realmente para que engañarnos no lo somos, o los que hicieran esto a diario sabedores de su posición, de sus aptitudes para ello.

Y al salir afuera de nuevo a la calle, ese sábado por la tarde en concreto y no cualquier otro, ya casi no me acordaba de él gracias los nervios que acompañan a todas y cada una de las palabras que intercambio con él en la mesa primero, a la puerta del Burguer King luego. Y también los taxis pasando a toda velocidad con las luces ya encendidas, una grua de mudanzas subiendo unos muebles desde la calle hasta un ático de lujo del edificio de enfrente y nuestros intentos para que ellos dos no se vuelvan a su casa y asi podernos ir de fiesta los cuatro casi de inmediato.



Vnc y Oscar nada más entrar poco minutos después al Sw. me acuerdo que se fueron directamente al baño. Y Gaby y yo, más tímidos, como que no nos atrevimos a proponérnoslo el uno al otro.

Nos besamos ,eso si, pasado un buen rato.

Y una vez que el local comenzó a llenarse y aprovechándonos de que no nos separábamos el uno del otro, también nos bajamos las braguetas, comenzando a rozar la ropa interior del uno contra la del otro, notando yo eso si, que mi polla estaba enorme bajo el boxer, mucho más grande de lo que habitualmente y en situaciones parecidas lo había estado.


Su calzoncillo era muy suave. Trayendo hacia mi a Gaby incluso más , por fin fui valiente y me atreví a meter la mano bajo su ropa interior dando asi, con una polla no muy grande desde luego pero eso si totalmente bañada ya en liquido seminal, casi como si se hubiera corrido ya.

Su padre debía de llevar casi diez minutos esperándole en Plaza de España, tenía que irse, me dijo quedando conmigo para el domingo ya, el dia sigiente, dando por hecho que me iba bien quedar, que no tenía otra cosa que hacer.

-¿Te apetece que correrte antes de irte? le pregunté ansiosamente .

- No, lo dejamos para mañana, me van a matar.

- Vale
 
TU TAMBIEN PUEDES QUERER A ALGUIEN



Que hayan pasado meses desde la última vez que hablé de Genis aquí no significa que no lo haya vuelto a ver desde entonces, que él haya desaparecido por completo de mi vida.

Sobre todo desde que hace unas cuantas semanas me obligo a salir un dia de fiesta al menos a lo largo del fin de semana, ha sucedido que los dos al vernos por ahí hemos retomado un poco nuestra “amistad” o como se quiera llamarlo.

Unas veces simplemente nos saludamos y otras nos quedamos hablando un buen rato, depende. Nuestras vidas, tan distintas y opuestas, vuelven a coincidir, a encontrarse en la entrada a la discoteca, en la pista de baile, en esos sofás destrozados, llenos de huellas de colillas que han estropeado su tapicería, pero yo ya no espero nada de él, ya sé que los sms que me manda cada jueves por la noche o viernes por la mañana no van dirigidos en exclusiva a mi, ¡que vá!, no soy tan ingenuo como este pasado otoño lo era.

Van dirigidos a ellos, la gente con la que él comparte sus interminables fines de semana. Son ellos y no yo los que acuden a esas fiestas, a las discotecas por las que él va trabajando de relaciones públicas y para las que consigue pases cada fin de semana.




La última vez que todo volvió a pasar fue este pasado domingo.

Yo iba con Vnc, un chico del que debería hablar algún dia pues ahora mismo es mi mejor amigo.

Vnc iba con unos jeans y una camiseta a rayas azules y blancas. Su oscurísimo pelo negro una vez más estaba totalmente despeinado , dando la sensación que acababa de levantarse de la cama Yo también llevaba unos vaqueros y una camiseta a rayas, pero estas eran horizontales, y de colores negro y rojo.

Me acuerdo que los dos entramos al local cogidos de la mano ,no porque seamos novios ni nada parecido.

Más bien diría ,aunque suene un tanto extraño, que si él y yo lo hacemos siempre asi, es como una especie de medida de precaución que ambos tomamos, para que la sensación de entrar alli, pasar del mundo normal al mundo gay, no sea tan fuerte.

Ahora con Vnc como que tendría que encontrar una muy buena excusa para engañarme a mi mismo en el caso que optara como antes por no salir los fines de semana - pienso siempre ya dentro, al dejar la ropa en el guardarropía.

Ya no valdría esa de no tienes a nadie con quien te apetezca hacerlo, por ejemplo.




Fue más adelante,cuando estábamos en la barra pidiendo, cuando Genis este último domingo ya digo, se nos acercó a ambos.

Estaba muy guapo, cada vez con un cuerpo más de gimnasio, vistiendo ropa de D&G.

Yo, que debo de ser imbécil, una vez más al verlo como que solo sentí pena, pena por él, estaba de lo más acelerado, llevaba desde fiesta el viernes, una pena enorme que me hizo sentirme como hueco por dentro, sin víscera alguna, pero pena poco a poco también por mi, pena por él, y pena por todos nosotros por supuesto, el mundo es tan falso alli dentro y en el fondo también fuera, en la calle.




“SomosLaFiesta” o lo que es lo mismo un grupo de sudamericanos que se autodenominan asi. Un tipo enorme sentado al fondo con las piernas bien abiertas y un par de tirantes sujetándole los pantalones. Unas chicas esculturales que si son heterosexuales ¿Qué coño hacen todo el fin de semana de fiesta junto a unos gays?;

Si, es cierto, poco a poco voy conociendo a todos aquellos que acompañan a Genis cada fin de semana. El siempre te los presenta de lo más orgullosamente, como si no los conocieras, dando por seguro que te vas a morir de envidia por no tenerlos tu como amigos, pero yo , cada vez más, me doy cuenta, que estoy totalmente fuera de su mundo, y él más lejos también que nunca de mi, y que mejor me agarro con uñas y dientes a Vnc, Alex y Xavi, porque encontrar a alguien tal y como están las cosas a veces más que difícil parece tarea imposible, un bonito sueño ,el número doscientos veintitrés de lo que va de año, nada más.





Ahora dice que está enamorado enseñándome a continuación una foto suya.

Pero yo me creo nada pues para que Genis se enamoré siempre tiene que haber por medio un tio escultural, como el domingo lo había por supuesto, no vale cualquier otro tipo de tio, para nada.

Y también me dice que no es correspondido. Que follan, que todo en la cama es una maravilla, pero que su enorme polla ,a veces piensa, es lo único suyo por lo que él siente interés, ya que en cuanto que terminan como que siempre se escabulle diciéndole “te quiero” o cualquier otra chorrada parecida pero sin convicción alguna.



Fui testigo.

Lo vi este pasado domingo.

Refugiados él y yo en un portal como estábamos, hablando Genis por teléfono con él a eso de la una de la madrugada del lunes, tratando de convencerle en vano para quedar durante la semana.

Genis sonriendo como un imbécil al principio de la conversación nada más descolgarle él su teléfono pero poniendo a medida que la conversación va transcurriendo cara de querer morirse de pena alli mismo, de estar a punto de llorar.


Tu también puedes querer a alguien, sufrir por alguien al no ser correspondido –pensé- parecía algo imposible pero ya veo que no. Me gustaría ser más generoso, la verdad, mejor persona, pero hasta casi me alegro por todo lo que estoy viendo.Soy un maldito cabrón lo sé.
 
CAJON DE RECUERDOS


Debes de tener cuidado al abrirlo.

Parece más grande y largo de lo que en realidad es y por eso ,como no tomes las precauciones debidas para intentar ver su interior, el cajón acabará por completo tirado en el suelo, o mejor dicho su contenido y tu mientras, lo sostendrás lo más estúpidamente posible de un extremo, no creyéndote lo que te acaba de pasar y preguntándote constantemente como demonios ha podido ser posible, como no te has podido dar cuenta antes..


Pero lo peor de todo será el revuelo que armarás. El estruendo de las cosas que alberga su interior cayendo desordenadamente se oirá por toda la casa, atrayendo a mi madre como una mosca hacia un poco de mermelada derramada en la cocina. Ella, siempre deseosa de pequeñas catástrofes domésticas por mi culpa, pronto se colocará frente a la mismísima puerta de mi habitación y en ese momento ya no habrá escapatoria alguna posible para los dos.


Me dirá entonces que abra sin demora.

Me repetirá que sé perfectamente que me está prohibido encerrarme en mi cuarto y por supuesto seguirá golpeando la puerta.

A continuación, al abrirla y verte alli dentro junto a mi, y siempre claro en el caso que realmente existieras, que no fueras una mera imaginación mia, su preocupación ya pasará a ser doble, o triple, y por eso me pedirá que te presente, que le diga de donde te he sacado y que hacíamos los dos encerrados alli dentro con tanto secretismo y yo titubearé nerviosamente claro, y ella a partir de ese mismo instante sabrá con casi total seguridad que bueno, aquello solo es una más de mis muchas mentiras, ha perdido la cuenta ya.


Mientras tanto tirados en el suelo.......


Unos viejos apuntes del colegio tomados a mano por Joan que guardo porque viendo su letra a veces hasta retrocedo a esa tarde de nuestro último año alli en que los dos nos quedamos a solas en la biblioteca estudiando, acababan de darnos las vacaciones de Semana Santa, todo el mundo se había ido.

Un mapa manuscrito de Rafa indicando como llegar a su casa, firmado por él a pie de página.

Billetes de Metro caducados, fotos viejas, papel de fumar de cuando yo fumaba...

Mis primeras gafas, horribles por cierto. Mi segundas gafas, ya metálicas afortunadamente, el primer oculista nos había engañado, debía querer hacerme sufrir. Las terceras que tuve, estas ya elegidas a mi gusto, azul claro y muy pequeñas, con las que pasé casi todo el tramo final del colegio. Las GA que me regalaron al entrar en la facultad y que todavía hoy uso


Mi agenda llena de teléfonos e e-mails de gente que por cierto en su mayoría o no conozco o solo he visto en persona una vez.



Si , como siempre mi madre terminará por marcharse, obligándome eso si a recoger todo aquello, y tu entonces me mirarás sonriendo, en el caso que existieras, que no te hubiera inventado, y comenzarás entonces con todas tus preguntas.


¿Verdad que no me has traído a tu casa para escuchar música solo?

¿Has subido a otros muchos chicos imaginarios a tu cuarto en tardes tan aburridas como lo ha sido esta ?

¿Eran mejores, te lo pasaste mejor a su lado?. ¿Por qué lo haces?

¿Tienes muchos amigos reales? ¿Has ido alguna vez en un coche a toda velocidad por la ronda junto a ellos, todos borrachos, sin enteraros de casi nada? ¿Tienes o has tenido novia?

¿Has probado las drogas?

¿Crees que de momento nunca has sido ni la mitad de feliz en esta vida de lo que la gente de tu edad parece a tu alrededor estar siéndolo?........



No, no te traído solo para escuchar música tienes razón. Desde que te cruzaste conmigo en la calle pues como que solo pensé en la manera de poderte llegar a besar ,y cuanto antes mejor. Tus labios tan carnosos y vivos, poder desnudarte y juntar asi nuestros cuerpos....

Si, ha habido muchos otros antes que tu, llevo ocho años asi.

No sé si eran mejores o peores que tú. Contigo ha sido muy especial, pero como otras veces, no es la primera vez que me pasa. Ha sido una de esas ocasiones en que he cerrado los ojos y escuchando la música de repente hasta me ha parecido que todo era real, que tu existías, que éramos inseparables. Eso es más que suficiente.

Algunos. Si. No, nunca.

Si.

Hace tiempo que ya no compito con ellos en eso. Ellos simplemente tienen más aptitudes que yo para poder serlo...¿Seguro que no puedes convertirte en alguien real?. Respóndeme por favor. Es una pena ¿sabes?.


No, olvídame cuanto antes.


Ok
 
HOOLIGANS


De pronto, un dia, en uno de esos dos o tres sitios a los que cada mediodía te diriges a comer antes de entrar a clase, descubres lo mucho que su sola presencia ha cambiado el aspecto de Barcelona , o al menos de la zona donde tu estás.


Son hombres fuertes. Los más adultos bastante entrados en carnes, en la mayoría de los casos. Los más jóvenes, muy delgados, con el pelo muy corto y vistiendo unos pantalones de chándal de color verde que a veces les marcan a la perfección aquello que tanto te gustaría ver.


Si , son hombres fuertes, de verdad, que jamás entrarán al sitio en que te encuentras, que nunca pedirán una ensalada oriental y la acompañaran con una bebida como zumo de tomate. Hombres masculinos y duros a los que no les importa lo más mínimo Jiro Taniguchi y que por lo tanto no escribirán jamás en la vida nada sobre él como tu haces nada más terminar con tu plato escuchando a Golfrapp. Hombres amantes de la cerveza, el fútbol y las mujeres, hombres que en dias de lluvia o frios nunca llevarán encima un paraguas, un gorro y una bufanda Burberry, y que no olerán por supuesto a Happy , o a Gio , faltaría más.


¿Dormirán los padres con sus hijos en sus hoteles? O ¿Los padres lo harán con otros padres y los hijos por su cuenta , todos revueltos? te preguntas de repente excitándote terriblemente encerrado alli dentro, entre las enormes cristaleras del restaurante que aislan tu mesa, sin que eso por supuesto entrara en tus planes.

¿Habrá cabida para el sexo en estas excursiones al extranjero que ellos se montan?




Les elegiste a ellos y frente a unos chicos italianos de instituto que también andaban por alli y de los que imaginaste a sus padres matándose a trabajar para poder pagarles a sus hijos todo ese catálogo de ropa, gafas y zapatillas de marca que llevaban encima.

Y acertaste.

Pronto todos los hooligans iniciaron un constante goteo, un lento peregrinaje por grupos, hacia los baños.

Y tuviste suerte además, pues tanto a la derecha como a la izquierda se te pusieron dos chicos muy guapos, apestando a cerveza y fritos y aunque de uno de ellos ni rastro de su polla, del otro no había ni que esforzarse demasiado para poder vérsela de lo separado que meaba de la pila.


Una polla muy blanca, descapullada por completo, lanzando un fortísimo chorro de orina , y como regalo, los huevos también fuera de ese slip rojo que se veía que llevaba bajo el chándal.

Y él que ,al dejar de pronto mear, empezó a agitarla hacia arriba y hacia abajo, varias veces, y tu que entonces no te atreviste a enseñarle la tuya, y él que se fué , terminó por irse, justo cuando la suya ,jurarías, que empezaba a ganar ya volumen.


Y otra vez que no lo sabrás, si todo ha sido una casualidad y por lo tanto imaginaciones tuyas o realmente era que ese chico si quería algo contigo.


Te atormentará esta idea durante los próximos minutos, lo sabes, es inevitable, pensaste saliendo del establecimiento.


Un hombre de sesenta años tropezando con un negro que vendía en plena calle unos bolsos que había puesto en suelo, sobre una sábana, y poniendo muy mala cara a continuación, mirándole, culpándole casi de haberse caído, recordando los años en que gente como él no existían apenas en su ciudad.

Una mujer de su misma edad parada frente a un grupo de sudamericanos que tocan una canción con sus guitarras y que por cierto, al terminar la misma, no duda en dirigirse a ellos diciéndoles que esa canción le trae muy buenos recuerdos de su juventud y que ojalá hubiera habido alli alguien dispuesto a bailarla con ella en plena calle.



Sonríes al recordarlo todo, minutos después, ya en clase.

No puedes evitarlo tampoco
 
MORRISSEYESQUE

La inagotable energía que desprendían los cuerpos de mis amigos adolescentes jugando en la playa

Yo sin embargo al mirarlos solo encontraba ausencia

Me acercaba a ellos, me sentaba a su lado, los miraba descaradamente

¿Podría ser tu cuerpo mio por tan solo unos minutos?
(preguntaba en silencio)

¿Podrías hacerme sentir como en el cielo dentro de ese destartalado baño lleno de arena?
(preguntaba en silencio)

¿Podrías sonreirme al terminar, tomar en serio todo aquello que entonces te dijera?
(No salía ni saldrá palabra alguna de mi boca le prometía en silencio)

¿Podría haber algo más?

¿Podría haber algo más?



Dicen, y es posible, que yo tenga un cuerpo tan bonito como el tuyo, aunque al verte junto a mi solo me entra verguenza

Puede que todos disfrutemos, que todos tengamos la misma edad
pero creo que nunca seré tan joven como ninguno de vosotros lo es ahora

Nunca


¿Podría ser la pelota mia por tan solo unos minutos?
(preguntaba en silencio)

¿Podrías hacer una jugada maestra, sentir al finalizarla tu cuerpo caliente abrazado al mio como felicitación, los tirados en la playa?
(preguntaba en silencio)

¿Podría bañarme desnudo junto a vosotros, tal y como me contais que haceis cuando yo no estoy?

(No salía ni saldrá palabra alguna de mi boca le prometía en silencio)

¿Podría haber algo más?

¿Podría haber algo más?