ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
Acerca de
Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
CONVERSACIONES CON AMIGOS


Marta está muy feliz porque cree que también va a aprobarlo todo.

Pero es una felicidad extraña, pues presiente que algo está punto de cruzarse en su camino, algo que va a ser duro y difícil de superar, muy doloroso sobre todo.

El pasado martes ella hizo una fiesta en su pequeño apartamento y me contó todo esto mientras los dos estábamos en la cocina preparando las bebidas. Si, los exámenes no le podían haber salido mejor y la habían subido a coordinadora en el trabajo, pero pronto habría que tomar una decisión en un sentido u otro, tomar cartas en el asunto y aún no sabía en qué bando debía de situarse, a favor de quien tomar partido.


Rafa inconscientemente entró en la cocina a por algo más de comida y rápidamente salió de la misma como si la cosa no fuera con él, infeliz. El era uno de los dos lados hacia los que se podía decantar la balanza, cincuenta por ciento de probabilidades de éxito a su favor, otro cincuenta por ciento de probabilidades en su contra, de fracaso.
Los padres de Marta eran el otro lado, sus contrincantes, otro cincuenta por ciento de probabilidades de éxito a su favor, o cincuenta por ciento de probabilidades en su contra, de fracaso.

El simplemente no lo intuyó .



Para ellos, no cabe duda que en cuanto que su hija acabe la carrera volverá a su pequeña ciudad, con ese chico de Barcelona que se ha echado de novio tan vago, si es que finalmente él es realmente tan importante en la vida de su hija como parece serlo. Ya le han buscado casi incluso un puesto de trabajo ,muy bueno para empezar, pues ese trabajo de agente telefónico que ella tiene en Barcelona es como una especie de broma de mal gusto por mucho que la hayan ascendido, ella es la más lista de la familia, se merece lo mejor. Con el chico ya verán lo que hacen.




Marta no puede evitar reírse un poco al contármelo porque ella, una parte de ella mejor dicho, piensa exactamente igual que como sus padres lo hacen y eso si que es grave, esa parte que los echa tanto de menos, que sufre por solo poder verlos una par de dias cada mes y medio, que está harta de perderse el dia a dia de sus vidas pues pronto serán mayores, necesitarán ayuda y estarán tan solos alli.............



Rafa que vuelve a entrar de repente en la pequeña cocina de mosaico amarillo y le da un pequeño beso en la boca, sin saberlo él, activa insospechadamente la otra parte de Marta justo en el momento más apropiado, esa que sabe que no puede separarse ya de él, que intuye que es aquí en Barcelona donde está su futuro, que en el noventa por ciento de las ocasiones no quiere ni oir de volver alli de donde salió teniendo en cuenta lo poco que le gusta a Rafa todo aquello además.


Todo es un maldito lio me dice como conclusión, poco antes de incorporarnos los dos de nuevo a la fiesta, sin saber todavía por donde tirar, sonriendo a Eva que ha vuelto después de casi un año y ya colocada en una gestoría de su pueblo, con novio formal, un chico muy cachas pero también muy aburrido.

Marta de vez en cuando dirige una mirada extraña hacia ella, como si estuviera a punto de llorar, intuyendo que ese podría ser su futuro también.

Sigue sin saber que hacer.




Yo no puedo darte consejo alguno. Mi vida ha sido siempre muy sencilla, sin grandes complicaciones o dilemas. Seguro que me equivoco.

Mas o menos eso es lo que le digo más a la despedida, en la puerta de su casa, abrazada a Rafa, deseando yo sin embargo que ella se quedé aqui, se case con Rafa y dentro de diez años sigamos siendo amigos .





Más tarde pasadas las cuatro cuando por fin entro en mi cuarto lo primero que hago es sacar los albums de fotos del armario.

Más que nada por las palabras finales que me ha dicho Eva relativas a lo cambiado que estoy, de lo cerca de estoy ya de ser todo un hombrecito.

Es algo normal supongo.

Todos estos madrugones, las mañanas de trabajo y tardes de facultad , los dias de exámenes alguna huella tendrían que dejar.

Pero me hacía mucha ilusión ver viejas fotos mias y no sentirme muy lejos de ellas, no ser muy diferente de cómo lo era entonces.

Sin embargo ya si que lo soy.

No hay vuelta atrás.


 
MAGIA


Fué más o menos como lo llevaba dias imaginando.

Hubo algunas cosas diferentes pero en lo básico, entre la realidad y aquello que yo había soñado no existieron grandes discrepancias.

A las dos horas aproximadamente de haber comenzado la fiesta él se aburrió de estar alli y se marchó, despidiéndose únicamente de dos chicas, una de ellas podría haber sido su novia, esa con la que lo llevaba tan en secreto.

Cogió su mochila blanca y se la echó al hombro y lentamente fue subiendo las escaleras hasta desaparecer.

Desaparecer para siempre ya, nunca más volveré a verle.


Abajo quedamos el resto de la clase.

Unos bromeando unos sobre los éxitos futuros que nos aguardan. Otros bebiendo todo aquello que durante el resto del año no han bebido, ante la mirada de reprobación de sus novias, un dia es un dia seguro que pensaba ellas y Alex mientras, totalmente borracho ya antes de empezar la fiesta incluso lo estaba, soltando a todo aquel con el que se encontraba la noticia que dejaba la carrera, transformándola en una especie de victoria de él sobre el resto de la clase, iba a empezar por fin a trabajar con su padre, con un sueldazo, hacer una carrera era una de las cosas más inútiles hoy en dia, eso decía pensar.


Yo ya lo odiaba. Primero por miles de pequeños motivos que han ido acumulándose a lo largo del año unos encima de otros y que si bien en su dia no tuvieron mucha importancia viéndolos hoy en perspectiva me dicen perfectamente la clase de persona que es.

Segundo, por haberse atrevido a ir a Colin nada más haber empezado la fiesta y en contra de mi voluntad con la historia que yo estoy loco por él, que me gusta mucho.


Lo odié con todas mis fuerzas cuando me di cuenta como se lo comentaba al oido una vez que yo no había conseguido retenerlo y aunque es cierto que mi consideración hacia él giró ciento ochenta grados cuando vi como Colin me miraba y me sonreía, Alex era mi mejor amigo, alguien que hacía eso que yo no me atrevía a hacer, finalmente volví pensar acerca suyo lo mismo que llevo ya semanas pensando en cuanto que Colin movío su cabeza de izquierda a derecha, sonriéndome de nuevo, diciéndole que no supongo.

Para cuando él vino muerto de risa a mi lado a contarme los resultados de sus pesquisas no quería saber nada más suyo.

Nada más. Yo ya tenía mis propios planes, no necesitaba de su ayuda. Consistían en abordarle en la calle en cuanto que dejara la fiesta e invitarle a una última copa. Me conformaba con su amistad, con pasar una noche de borrachera los dos a solas y al amanecer, los dos sacarnos una foto en el monumento de Colón. Me bastaba con su email a la hora de despedirnos, con una invitación por mi parte a venir a dormir a mi casa por si es que ya él no tenía sitio donde ir.

No quería mucho.

Como otras veces.

Alex con su intervención los había dejado sin efecto.




Ahora, varias horas después. esto es lo único que ya queda de él.

Una foto sacada con el móvil y a traición, a escondidas, como lo ha sido toda mi historia con él.

Una foto suya leyendo entre clase y clase, solo, como siempre, una foto que algún dia de este verano despreocupadamente borraré cansado ya de recordar mis fracasos, después de habérmela machacado pensando en él dos o tres veces seguidas.


Yo estaba realmente guapo en esa última noche de Colin.

Como nunca antes hasta ahora lo he estado y no sé si volveré a estarlo.

Con una ajustada camisa blanca de manga corta, una fina corbata negra, el pelo en punta, listo para un último ataque, para hacer mia y que no se me pudiera escapar cualquier posibilidad que pudiera existir con él.


Esa misma ropa aparece hoy aún tirada sobre la cama a la espera de ir a la lavadora y nosotros tres, mis padres y yo, ya estamos en la casa de la playa.

Esta mañana tumbado sobre la arena veía a algún que otro avión surcar el cielo sobre nuestras cabezas, quizás podría ser él.

Esta tarde mientras, tirado en la cama observo los mensajes en busca de sexo y amistad que se repiten en una televisión local.

Asi, contestando a uno de ellos, es como conocí a Genis.

Hace mucho tiempo ya.


Magia que nunca engaña pero miente (I:F:))
 
FUTUROS POSIBLES


· Entró en la cafetería justo a las nueve de la noche.

Era un hombre fuerte de unos cuarenta años vistiendo unos vaqueros ajustados de color negro y una camiseta igualmente ajustada de color naranja con una gorra negra con el nombre de un bar gay inscrita en ella.

Pidió un cerveza tras sentarse en una mesa y un bocadillo de patatas poco después, en cuanto que la camarera depositó la enorme y helada copa delante suyo.

Olía a varias marcas de perfume mezcladas entre si y además un poco a tabaco, pero estaba preparado, se notaba.

Miró de repente tristemente a través del ventanal de la cafetería el como la ciudad despertaba por fin al verano, lo más seguro que definitivamente ya, y jamás llegó a pensar que le dolería tanto, como si le hubieran clavado una aguja en el costado, otra en la espalda, la última atravesando sus globos oculares.

Estaba ya tan lejos de ellos, nunca hubiera podido imaginar que pudiera mediar tanta distancia entre ellos y él, su juventud le resultaba tan ajena, sus mundos, el de los chicos en plena adolescencia o incluso dejándola ya atrás y el suyo propio, tenían tan poco que ver y estaban de antemano tan condenados al fracaso la mayoría de intentos de establecer cualquier tipo de conexión con esos seres tan jóvenes y de lejos tan sumamente adorables....

Todo en ellos le parecía que era especial e irrepetible. Sus ojos, sus labios, su tono de voz, sus andares, sus depiladas piernas al aire.

Pronto él se perdería en otra noche más, entre semana y ya por fin de vacaciones, a la búsqueda y captura de alguna presa que llevarse a casa y probablemente acabaría con algún turista desorientado y veinteañero , sin dinero para pagarse un hostal y que por lo tanto aceptaría encantado de madrugada sus proposiciones

Era triste.

El también había sido bello, envidiado y deseado.

Pero nunca había sospechado en esos dias el dolor, la frustación, la sensación de perdida que hay siempre detrás de cada “no”que uno recibe.




·Entró en la cafetería a las nueve y dieciséis de la noche.

Se sentó en la barra pidiendo por favor una botella de agua mineral , un zumo de melocotón y dos bocadillos vegetales antes de echar un ojo por encima al panorama general que había esa noche dentro del local.

Vestía un pantalón corto de deporte negro y una camiseta de color amarillo y claramente se veía que aún no se había recuperado del todo de la media hora de footing diaria.

Mientras esperaba que le trajeran su merienda-cena para llevar a casa desechó La Vanguardia por parecerle enormemente conservadora, El Periódico por ser un poco provinciano y acabó leyendo finalmente unas veces por encima y otras en profundidad las páginas de El Pais.


Odiaba todo lo relacionado con curas, la religión. El se creía alguien moderno, con las ideas muy claras. Le habían fastidiado la mitad de su vida, veinte años y no había sido hasta cinco años después de desvincularse ya de ellos por completo, a los veintiocho, cuando por fin cualquier rastro de su educación podía considerarse que había desaparecido.

Ahora a punto de los cuarenta estaba en su mejor momento, de eso no le cabía la más mínima duda. Económicamente no le podía ir mejor, tenía un cuerpo mucho más atractivo que hacía diez años y la vida y su particular consideración del amor le sonreían ambas, sin duda.


Pensó en la ridiculez del ambiente gay al ver a ese hombre sentado cerca suyo con publicidad en su gorra de un horrible y destartalado bar.

El iba por libre. Como muchos otros. Por mucho que lo intentaran no todos se sentían a gusto e identificados con ese mundo de drogas, divas gritonas, borracheras y vomiteras y gente con los humos subidos. Podía dar si alguien estaba interesado el nombre de hasta tres chicos que teniendo todas las papeletas para estar metidos hasta el cuello en ese submundo sin embargo ahora mismo renegaban de el.

Cada uno de ellos maravilloso pensó sonriendo.

Si, por supuesto que terminarían o buscándose alguien de su edad o finalmente cayendo en la más absoluta vulgaridad, eso estaba claro, pero él los iba enlazando, los unos con los otros, procurando que no hubiera espacios en blanco entre ellos, teniendo siempre dispuesto un suplente para el caso que alguno le fallara, él tampoco quería complicarse lo más mínimo la vida.

Los invitaba a su casa, a cenar, a conciertos y luego se los follaba disfrutando al máximo de la frescura de su piel, de sus ideas, de sus sueños, tal y como si fueran suyos.

De eso se trataba ¿no?.

De ser feliz.




·Entré en la cafetería cerca de las ocho y media de la tarde.

Recién salido de la piscina y por eso es que me pedí una Coca Cola.

Mi vida suele normalmente oscilar entre el 4.5 y el 7.5 de nota media.

Por eso es que cuando como por ejemplo esta tarde y ante mi sorpresa ella sobrepasó el límite superior, ella, mi vida, pareció ser de repente como otra vida, muy diferente a la mia, prestada por unas pocas horas pero nada más, puesto que debía ser devuelta, la vida que la mayoría de ellos puede sin embargo que lleven pero que yo solo puedo degustar muy de vez en cuando.

Me sentí tan rápido y fuerte, fueron tantas las cosas que en esos momentos me parecieron accesorias, innecesarias, ridículas, que pensé que podría dejar atrás con solo intentarlo. La tristeza, el ir mirando las caras de los chicos dia tras dia imaginado sus posibles virtudes, las maneras posibles de hablar con ellos....

Es como poder volar por unas horas, soñar a lo bestia y que parte de tus sueños entonces se te hagan realidad.
 
LOS DIAS ROBADOS


Dias robados, año tras año separados del resto de dias.

Dias apartados de mi senda y camino. Dias cuyas horas pasan a veces a toda velocidad, dias que consumo encerrado en mi cuarto, en penumbra, bajo la luz del flexo,rodeado de apuntes, rotuladores, libros y botellas de agua esperando por supuesto que todo pase lo antes posible y que por fin desaparezcan,dejando paso a otro tipo de dias.

Dias con tardes calurosas, noches que no terminan de llegar hasta casi las diez,con madrugadas que ocupan su lugar antes de tiempo y que casi siempre me pillan recién levantado o sin haber dormido nada dando el ultimo repaso antes del examen, con el ruido de la ciudad despertandose de fondo o alguna que otra obra poniendose otra vez en marcha de nuevo tras el parón nocturno .


No, no es que ya no sepa nada de la vida. Sigo en contacto con ella pero únicamente a través de lo que me cuentan por teléfono, Vnc ha conocido a un par de gemelos guapísimos que creo saber quienes son y con los que está deseando montarse un trio.

O también con lo que me dicen en la biblioteca. Alex está muy agobiado después de un año sin dar ni golpe, además es posible que su padre le oblige a trabajar algo este verano ¡ pobrecito!.

O también gracias a encuentros por casualidad en la estación de Sants. Xavi vestido con un bañador negro y blanco, muy caido, y con una gorra hacia atrás pasa alli ahora mucho tiempo enamorado como está de la camarera de una cafeteria. Una tarde lo veo por el vestíbulo camino hacia ella y mientras me lo cuenta todo me fijo en su culo y por primera vez siento por él algo que va mas allá de la mera amistad, luego nos despedimos y me fijo en ella y es la tipica chica que le gusta a Xavi, nada diferente de lo habitual.



A veces como hoy no es sencillo pues me siento nada más comer frente a los apuntes y es imposible concentrarse en ellos.

Salgo entonces a la terraza esperando que todo se solucione y veo a unos crios jugando un partido de futbol en el parque, a unas chicas esperando a que ellos terminen.

Pero de vuelta a mi cuarto ,sentado de nuevo , sigue siéndome imposible estudiar algo.

Un chico de esos tan guapo que ni necesita estar permanentemente mirándose en el espejo me recibe una hora después a la entrada de los vestuarios de la piscina, completamente vestido, a punto de irse.

Como de costumbre cuarenta y cinco minutos de natación.

¿Para que? ni yo mismo lo sé.



Dias cobardes. Makaiver y yo nos la cascamos el pasado lunes por primera vez enseñándonos solo culo y polla. El miércoles volvimos a hacerlo pero enseñándonos ya la cara. Hoy y aprovechando que mis padres no andan por casa hemos conectado los micrófonos y nos hemos oido además por primera vez el uno al otro la voz, los gemidos.

Su tono apagado ahora flota por toda la habitación, como una especie de promesa, de salvoconducto. en caso de no aprobar el lunes al menos me quedará a lo largo de este verano la posibilidad de irlo conociendo poco a poco, tarde a tarde que nos conectemos, de seguir cascándonosla a ultima hora del dia, oyendo el bullicio de las futuras fiestas veraniegas de barrio entrando por nuestras ventanas mientras lo hacemos. Podré incluso ir a Galica que es donde él vive.


No sé. No puedo quedarme colgado de su voz, ya no soy un criajo adolescente sin experiencia.

Parece un chico triste como en realidad me lo parecen todos los chicos que me gustan y que luego no resultan para nada serlo.

Lo mismo le pasaba al profesor de literatura de "The History Boys".

En su caso tampoco ninguno de ellos era lo más mínimamente parecido a como imaginaba.




 
DEGENERADO (2)

Muy pronto Jaime descubrió lo inútil que era hacer planes alli a más de veinticuatro horas vista.

Los dias eran pura rutina,copias exactas los unos de los otros. El dia que moría daba por lo tanto una idea muy aproximada de lo que iba a ser el dia por venir, no cabía esperar novedades de el.

Por las mañanas se levantaba muy temprano y desayunaba, y luego hacía tiempo hasta que su abuelo terminaba de asearse en el pequeño baño, proceso en el que el padre de su madre solía invertir al menos una hora al dia.

Era entonces cuando Jaime por fin ya podía entrar al baño.

A continuación ,y una vez ya aseado,a toda prisa le tocaba acompañar a su abuela atravesando todo el pueblo hacia la tienda de Jose Miguel a comprar leche, filetes, pilas para el transistor o cualquier otra cosa que se necesitase, pues dado que esa era la única tienda en el pueblo esta parecía guardar en su interior todo lo necesario y más.

Una hora después de vuelta a casa y hasta que llegaba el momento de comer, desgraciadamente le tocaba enfrentrase ya a la primera ración de tedio y aburrimiento del dia.

Leía en esos momentos el periódico muy por encima, veía la televisión, imaginaba tumbado una vida diferente para cuando llegase por fin septiembre y acabase el verano.

Pero era un poco más tarde, ya comidos los tres,a primera hora de la tarde, durante el tiempo de la siesta de su abuelo, sin embargo cuando las horas del dia se ralentizaban al máximo pues, Jaime en ese intervalo no podía hacer ruido alguno, enchufar la radio o ver los magazines veraniegos de la tarde hasta las seis por lo menos, que era cuando bajo la estricta vigilancia de su su recién levantado abuelo los dos se iban entonces al pueblo a merendar en el bar.


Nadie le hacía caso o le hablaba alli dentro, estaba claro, pero eso no impedía que aquellos fueran siempre los mejores momentos del dia.

Incluso una leve esperanza de poder salir y escapar de alli parecía asomarse por detrás de la ventana. Quizás no todo fuera a ser siempre tan aburrido, quizás las cosas podían un dia de pronto cambiar.


Jaime por ultimo pensaba ya de noche antes de acostarse en Raul, en las amenazas y golpes que los amigos de su padre le habían propinado.

Por supuesto que no le atraía fisicamente pero creía que estaba en deuda con él y por eso a lo mejor era que se "había dejado".

Durante los frios meses del invierno que siguieron a su primer contacto en el chat, a traves de una fria web cam, Jaime se había sentido más cercano a él de lo que lo había estado nunca a alguien.
Se había sentido escuchado, deseado, respetado, acompañado aunque fuera tan en la distancia , no completamente solo como hasta entonces. En la penumbra de su cuarto a veces le parecía que también estaba en su cama junto a él, calentándola,o despertándole por la mañana y dándole ánimos para seguir, aconsejándole aunque evidentemente a Jaime no le tomó mucho tiempo descubrir que la situación de Raul no era mucho mejor que la suya, pero no por eso las cosas cambiaron demasiado. Un maestro cuarentón en una pequeña capital de provincias, rodeado de chicos a los que deseaba profundamente pero con los que sin embargo no podía permitirse licencia alguna....



Un dia de agosto por fin algo cambió.

Sus padres ya estaban en el pueblo, todo resultaba un poco más llevadero la verdad .

Fue ese dia en que en que Jaime manchó su camista de Fanta Limón.

Se olvidó de tragáserla y el refresco cayó entonces por la comisura de sus labios , sin remedio.

Un chico americano de paso por el pueblo fue el motivo.Caminaba despreocupadamente desnudo de cintura para arriba por la plaza , justo frente al bar que era donde Jaime estaba.

Era el chico de sus sueños o al menos uno de ellos....



Pasan los años, a períodos de sequía siguen lluvias torrenciales, gente con futuro deja de tenerlo, gente que no es feliz comienza a serlo.

De repente Jaime tiene ya tres años más, veinte, y además el pelo corto, teñido de negro, aparte de un pendiente en cada oreja y continuar extremadamente delgado.

Pasa muchas tardes vagando por la zona del puerto, paseándose entre los grandes contenedores metálicos, pendiente de los coches que por alli circulan. O sino también por el parking del Carrefour que es donde queda con todos esos que en su mayoría son hombres casados y que decoran su messenger con fotos de chicas despampanantes o vehículso deportivos.

En cualquier caso y por sesenta Euros estamos en un tiempo en que Jaime es de cualquiera.


-Maricón

-Niñata

-Chapero de mierda


Eso es lo que le grita un hombre gordo sentado sobre él,dentro de un coche, a punto de correrse sobre su cara.

LLeva el pelo despinado, dejando a la vista suya una calva incipiente y suda y suda y mientras no deja de gritarle en esa tarde veraniega de unos cuantos años después, a la espera por supuesto de por fin correrse.

-Maricón

-Maricón

-Maricón