1201 DIAS
Sentí como si todo el mundo estuviera estado alli dentro. O algo parecido.
Vnc y yo habíamos quedado esa tarde porque somos amigos y se supone que eso es lo que hacen los amigos, en cualquier caso no porque tuviéramos especiales ganas de vernos el uno al otro.
Ambos llevábamos ya dos o tres tardes perdidas seguidas tirados en la cama o en la playa o encima del sofá frente al Dvd. Estaba claro que nuestro verano iba por mal camino.
Nada más anudarnos la pequeña toalla a la cintura y en cuanto que comenzamos el recorrido habitual me encontré de frente con Arnau, un chico del colegio al que hacía pues más de cuatro años que no veía. Iba solo y obviamente ambos nos sentimos igual de avergonzados e incómodos y por eso miramos hacia otro lado. Yo al menos tuve a alguien a quien hablar.
El era un chico bastante anónimo dentro de la clase pero con novia ya el último año. Bastante bueno jugando al baloncesto. Ninguno de los dos estaba preparado para volver a vernos y menos bajo esas circunstancias. Vnc me aclaró cuando le conté la historia que no era la primera vez que lo veía por alli.
Luego en, por asi decirlo “nuestra tercera vuelta por alli”, descubrí primero al chico de la tienda de ropa P&B del centro de Barcelona con el que intercambio miradas cada vez que entro en la tienda en la que trabaja.
Iba con otros dos chicos, todos con la toalla muy caída, dejando por lo tanto intuir con muchísima facilidad todo aquello que escondían.
Nuestras miradas volvieron a cruzarse, más altivas si cabe de lo que ya antes en esa tienda del centro de Barcelona lo habían hecho.
Por supuesto no pasó nada.
También y casi a continuación, y sin verle nada más que su culo muy peludo, su piel blanca, su calva, adiviné entonces que se trataba del chico de la biblioteca del barrio y asi se lo dije a Vnc.
Estaba metido entre un grupo de gente y por la forma en que movía el culo parecía que se estaba follando a alguien pero con toda seguridad que no lo estaba haciendo.
Y así podría seguir con X. y su novio morito y con otra mucha más gente que veo los viernes o sábados que salgo, o entre semana a la busca y captura por los baños de Sants, Glories, La Illa etc etc
Eso era todo.
Nos iríamos conociendo poco a poco de vista. Veríamos los años pasar sin darnos cuenta apoyados en las paredes de esa misma sauna u otra parecida, o haciendo guardia en los meaderos. Quizás llegaríamos a intercambiar alguna palabra una tarde o incluso a ser amigos. Ansiaríamos ,eso si, cada verano la llegada de sangre nueva al ambiente, nos deleitaríamos en sus bellezas, todas muy diferentes entre si pero enormemente cautivadoras.
No cabía esperar más.
Eso era todo ya digo.
Sensaciones, sentimientos y pensamientos que te surgen, aparecen y se manifiestan de repente con una enorme intensidad pero que también desaparecen rápidamente.
¿Debo de hacerles caso o no ?
¿Son tan solo una parte mínima de mi saliendo a la superficie, dejándose ver o por el contrario son el reflejo de mi yo verdadero, al que tengo atado, aislado, esclavo de una vida aburrida, llena de secretos?
¿Realmente son mis amigos? o ¿No los aguanto y estoy harto de ellos?
¿Podría vivir fuera de esta ciudad? o ¿Moriría casi al intentarlo teniendo que regresar muy pronto a ella?
¿Es cierto que me da tanto asco ver pollas de esta forma, o perseguir a cualquier tio bueno que vea? o ¿En cuanto que se me pasen los efectos post paja voy a volver de nuevo a empezar, a disfrutar como un crio esperando a que aparezcas, siguiéndote al baño, colocándome a tu lado para mear si hay suerte y cascándomela en cuanto te vayas?
Sentado en la mesa de siempre del Mc Donalds de Paseo de Gracia, haciendo tiempo a que salga cerca de medianoche el último tren hacia la casa de la playa, doy vueltas a mil cosas y a ninguna cosa a la vez.
Necesito aire nuevo aunque no sepa de momento que ventana he de abrir.
Necesito salir, cambiar de sitio, aunque de momento no haya decidido queridos amigos que puerta he de abrir....

INICIALES (2)
Una ansiada cerveza muy fria , finalmente fueron dos.
F, T y Vnc apareciendo de pronto en bloque por la barra para pedirse lo suyo. Un elemento extraño, una especie de alien o virus informático de pronto atacando por sorpresa, carcomiendo toda nuestra amistad, haciendo que yo no me sienta nada cómodo en su presencia después de lo acontecido en el cuarto oscuro.
Un par de tios muy cachas ,de vuelta a las andadas, y que me invitan a una cabina y con los que finalmente acuerdo que me la machaco mientras les veo follar y ya está.
Otra paja más viendo como un abuelo se la chupa al chico de patillas y con el rabo enorme.
T manoseándome el culo a boxer bajado en una esquina, ya muy cansados los dos.
Las luces de repente que se encienden y poco a poco todos que salimos de la discoteca de nuevo a la calle después de haber sido descubiertos, puestos a la vista de los demás...
Más o menos en eso pensaba al dormirme el sábado a primera hora de la mañana . Y diez horas después, al despertar, como que las cosas no habían cambiado demasiado, nada de lo que había pasado la noche anterior había desaparecido todavía de mi cabeza.
Tenía una nota de ellos en la cocina. Se habían ido a la manifestación.
Tenía un sms posterior en el móvil de Vnc. Lo habían pensado dos veces, habían ido a una sauna mejor.
De camino a la misma en un tren de cercanías, coincidiendo con un montón de chavales de catorce o quince años de vuelta de un parque acuático, recordé esos dias en que la vida iba muy despacio y en los que yo suplicaba por algo más de velocidad.
Era muy optimista dentro de mi pesimismo.
Jamás hubiera pensado que se pudiera ir tan deprisa, que acabaría , que todos fuéramos a acabar asi la verdad .
La sauna una vez que llegué a ella parecía por fuera una especie de casa de campo andaluza en plena ciudad. No dejaban entrar a todo el mundo. Estaba hasta arriba. Afortunadamente yo no tuve problema en hacerlo y casi de inmediato me junté a Vnc que andaba por ella como si la conociera ya perfectamente.
Le dije que alguna cara que otra me sonaba de la noche anterior.
El me dijo que a él también.
Al dia siguiente, domingo, la casa de F. y T. se llenó de maricas de todo tipo que ellos habían invitado a comer, como no podía ser de otra forma, después de más de diez años metidos en el ambiente.
Me vinieron a la mente las reuniones familiares de Navidad.
Era algo muy parecido.
Mezclados entre si, alli estaban seres humanos llenos de vitalidad, con toda la vida por delante, junto a seres humanos con el desengaño y el cansancio ya haciendo acto de presencia en sus caras. También había algunos seres humanos ya totalmente aposentados en la plena decadencia física, prácticamente solos, mirando y sin ganas de hablar mucho con nadie, sin apenas nada que recorrer ya por delante, tomándose como un insulto hacia su persona la vitalidad, los bailes y las sonrisas por parte de aquellos a quienes doblaban o triplicaban la edad.
Pensándolo bien, faltaba solo ese típico pariente que en doce meses se ha convertido en alguien completamente diferente a como lo recuerdas del año pasado y que sospechas que nunca vas a volver a ver vivo. Pero Vnc y yo a las 6, hora de los postres todavía, nos fuimos de alli, camino al aeropuerto, teníamos que irremediablemente volver a Barcelona.
A la salida del bloque donde viven F. y T. un grupo de chicos sentados en un banco discutían algo pasándose de mano en mano un botellón de cerveza. Vestían la típica camiseta negra del último grupo punk de moda que compraron seguro a principios del verano y que se ponen a diario, y que por eso tiraran dada de si y descolorida una vez que llegue septiembre y el verano del 2008 pase a la historia. Lo mismo podría decirse de las zapatillas que llevaban puestas.
Ya en el metro, entre Barajas y la T4, una mujer cubana se puso a gritar a su marido, a llamarle de todo. Llevaba un cartón de vino entre las piernas. El iba medio dormido, no parecía hacerle caso alguno. No tardó mucho en empezar a golpearle.
Sin embargo nadie de los que íbamos en el vagón hicimos algo por separarlos, simplemente miramos hacia otro lado.
Por una parte, de alguna forma, la vida puede llegar a ser tan miserable que hasta podríamos justificar el comportamiento de aquella mujer con respecto a él en determinadas circunstancias.
De otra, ¿quiénes somos nosotros para meternos entre ellos?, ¿estamos legitimados para hacerlo?, ¿acaso somos perfectos?.
INICIALES (1)
Mirándonos a la cara uno por uno, a su novio primero, luego a Vnc y finalmente a mi , nos dijo que ante todo hay que acabar con la hipocresía.
Estábamos los cuatro, recién aterrizados Vnc y yo, en un restaurante cerca dela Puerta del Sol, viernes por la noche y ellos dos que son mis amigos madrileños habían ido a buscarnos al aeropuerto dispuestos a servirnos de guías para el fin de semana de nuestras vidas, o al menos eso es lo que pensaba Vnc.
Inevitablemente hay una etapa en que solo tienes ojos para tu pareja , que no necesitas ni buscas más pero todo pasa y es tan hipócrita negarlo.
¿Qué hay de malo en acostarte con otra gente si tus sentimientos hacia tu pareja son seguros, están claros?.
¿Tiene que significar tener pareja renunciar dia a dia a disfrutar al máximo de la vida?.
Por supuesto que no, creía él a la hora de pagar la cuenta, ante la mirada de su pareja, digamos que T., que por el gesto que puso parece que ya había oído este discurso por parte de digamos F. demasiadas veces.
Pocos minutos más tarde entramos ya al primer local de la noche.
Es un sitio que no sabría si decirte que es horrible, o más bien afirmarte del mismo todo lo contrario.
Digamos que S.C. es un templo del sexo, una oscura discoteca en que todo lo que hay fuera de ella, una vez que entras a la misma de madrugada, desaparece. Ya no hay futuro por el que preocuparse, ni una carrera que terminar. Tampoco hay soledad que de ese momento en adelante pueda hacerte sentirte hueco, vacio o seco pues, dentro de ella , digamos S.C., siempre podrás calmarla.
Eso es lo que parecen decirte o hacer quererte pensar los pasillos de la misma y que a media luz que conexionan las diferentes partes de su cuarto oscuro con el cine porno o la enorme zona de las cabinas también.
Todo es sexo, a partir de entonces, a medida que comienza a llenarse digamos S.C. y que tu cuerpo comienza a rozarse con otros tantos cuerpos que también despojados como el tuyo de la camiseta lo buscan desesperadamente.
Todo es sexo, nada importa lo que te haya costado la ropa que lleves encima, el dinero que lleves en la cartera, solo se trata de para empezar, alargar la mano como los demás y en una de esas aglomeraciones, a la salida del cine porno, meter mano un poco y tocar el culo a un tio buenísimo que has visto antes. O también de pronto , manosear el paquete a otro tio situado a tu derecha muy guapo que sin darte cuenta casi ha empezado a tocarte el tuyo, en esa misma aglomeración, mientras disfrutabas del durísmo culo de esa primera persona que hizo situarte alli.
Por supuesto que repasé mentalmente todas esas enfermedades de las que habla Internet y me recordé a mi mismo sus vergonzosos síntomas, pero como por arte de magia, todas las advertencias momentáneamente desaparecieron para mi pocos minutos después, cuando situado yo en medio de otras de esas aglomeraciones, noté como varias personas comenzaban a meterme mano por todas partes y entre tres o cuatro hasta me bajaban los pantalones y el boxer a la altura de las rodillas.
No tardé ni un minuto en terminar eso si creo.
Un par de manos se peleaban por turnos por machacármela. Otras mientras recorrían mis sobacos, mi culo intentando hacerme un dedo. Alguien también me mordía los pezones al mismo tiempo y otra persona llevaba mi mano hacia una polla enormemente gorda y grande, totalmente húmeda, situada a mi costado izquierdo y a la que dado que me quedaban ya escasos segundos para correrme decidí poner el culo para asi sentirla entre mis nalgas, intentado inútilmente abrirse paso.
Finalmente cuando lo hice recuerdo que aquello atrajo aún a mas gente.
Yo ya tenía los pantalones por el suelo, los boxers igual y estaba susurrándole al hombre de la polla enorme y húmeda situado a mi espalda que me follase, asi que mi leche de repente salió con más fuerza que nunca.
Curiosamente aquellos resultaron alcanzados por la misma, al menos uno de ellos, comenzó entonces a degustarla, colocando algunos restos de la misma en sus labios y un chico muy delgado, de los que me había estado metiendo mano, preguntó acto seguido y en voz alta si alguien podía darle a él también un poco de mi leche para asi poder probarla.
El hombre de la polla húmeda a mi espalda ajeno a todo, mientras, me invitaba a ir con él a su coche, para follarme, pero claro, esa escena ya había acabado y yo solo sentía en esos momentos un poco de asco y el sudor frio de los cuerpos que rodeaban al mio pegándose, humedeciendo mi propia piel.
Rápidamente mientas me subía de nuevo los pantalones y la ropa interior con la intención de salir al exterior, en busca de una cerveza bien fria, gracias a un par de mecheros que se encendieron, pude ver como ,dentro de todo ese grupo de nueve o diez personas que había alrededor mio y que poco a poco se desintegraba, se encontraban Vnc F y T..
No sé porque pero no me sentó muy bien.
Mientras, el propietario de aquella polla tan enorme y humeda al darme la vuelta resultó ser un chico de unos veinticinco años, con patillas y el pecho muy velludo.
EL Y YO
El observa el mar.
Ligeramente incorporado, tumbado sobre una toalla de color negro, en una playa cerca de Barcelona no se cansa de hacerlo durante minutos, no se aburre, para, según se mire, desgracia o fortuna de sus amigos que mientras no dejan de comentar cualquier cosa sobre tal o cual chico que se ha puesto al alcance de la vista de todos.
Están muy pegados todos, los unos a los otros.
En apenas unos pocos metros de playa varias decenas de cuerpos masculinos.
La mayoría ya muy bronceados, untados en aceite para resaltar más sus formas perfectas, sabiéndose blanco de todo tipo de deseos.
La moda dicta bañadores minúsculos, gafas de sol enormes, pelo rapado casi al cero, esos son a los que todo el mundo mira, los demás no parecen ni existir, asi que ni te molestes.
Quizás sea la cobardía que a él le producen la proximidad de todos ellos, o quizás es porque simplemente está en uno de esos dias en que nada le excita lo más mínimo, esos dias en los cuales hasta incluso parece que por fin ya nunca más un cuerpo de un hombre le va a poder volver a desarmar, torturar, ser una amenaza para su felicidad en caso de no poder gozar del mismo, bueno, el caso es que él se siente un poco de sobra alli, ya digo, oyendo comentarios, planes y nombres de discotecas que tan solo le son familiares porque sus amigos se pasan alli el fin de semana metidos y le arrastran a sus pistas de baile sin remedio.
Tan solo por eso.
Pronto encontrará a alguien se dice a si mismo
Pronto.
Lleva años repitiéndoselo. A estas alturas es ya una frase hecha, un especie de comodín para salir de determinadas situaciones, poder afrontar su situación real.
Nada importa demasiado en realidad.
El a veces muchas tardes escucha canciones de hace siete u ocho años.
Tumbado de nuevo sobre la mismas camas de siempre, la de Barcelona, la de la casa de la playa.
Y entre estribillo y estribillo vuelve a recordar como era la vida durante los dias en que no dejaba de escucharlas a diario y sus notas constituían toda una novedad para él.
(Te recuerdo claramente pero he sobrevivido otro dia .........Imagino lo que dirías de estar aquí .........Ahora te has ido para continuar con tu vida.......Dices que igual nos encontramos aquí o allá y te sigo viendo en muchas caras que no son tu cara)
Si, siendo optimista, tiene la sensación de haber sobrevivido, de haber escapado de aquello de lo que entonces parecía que era imposible escapar o vencer mientras las tarareaba.
Pero obviamente, en ningún caso ha sido por algo que él haya hecho, o resuelto.
El mérito no es suyo.
Más bien ha sido la propia inercia de la vida lo que ha provocado que él haya avanzado y dejado atrás en consecuencia a todos esos miedos y personajes.
Y además puede que el peaje que ha tenido que pagar haya sido muy alto. Ya nunca más será alguien confiado, alegre, capaz de disfrutar plenamente. Siempre estará en alerta, rodeado de mecanismos de defensa, con su timidez a cuestas, esperando que los primeros nubarrones negros vuelvan a aparecer en el horizonte de su vida de nuevo.
El deja una botella de agua de litro y medio bajo el trampolín y comienza a nadar.
No saldrá de la piscina hasta pasados cuarenta y cinco minutos.
Ya casi nadie viene a nadar a la piscina cubierta. Es verano, hace sol, la gente tiene planes.
Sin embargo lo que si que es cierto es que coincide casi a diario con otro chico de su edad que un dia hasta le saluda con un “hola” seguido de una amplia sonrisa.
Y él entonces, nada más responderle, si cree que todo puede tener una solución, una salida, mientras trata de imaginar que hay detrás de ese saludo que acaba de recibir.
Amistad.
Sexo en las duchas.
Nada, tan solo buena educación.
Es por esta ultima opción por la que se decanta más tarde al observar muy lejos de él, lo máximo posible en realidad, y bajo el agua el culo perfecto de ese chico, su polla torcida y descapullada, su cuerpo de adicto al gimnasio.
El y Xavi comparten mesa en una cafetería a punto de anochecer.
El verano está comenzando, ahora es cuando todavía se encuentra lleno de promesas, hay tiempo para todo, cualquier plan o sueño es plenamente realizable y los dos lo saben.
Además si, ya tienen el inicio perfecto para sus respectivas historias, cada uno la suya.
“Ocurrió en ese mismo verano en que España ganó la Eurocopa”.
“Fue el verano en que España ganó a Alemania ....”
No es la primera vez que tienen a la vez la misma idea.
-¿Cuándo te vas a echar novio? le dice Xavi.
- ¿Cuándo te vas a echar tu novia? le responde él riéndose también.
Ambos lo saben.
No puedes ir con alguien y esperar que, a fuerza de pasar tiempo a su lado, tu te vayas a ir enamorando de él o ella.
Las cosas no funcionan asi, solo hacen más difíciles y complicados los finales.
Hoy, martes, le toca pagar a él por si a alguien le interesa.
Ligeramente incorporado, tumbado sobre una toalla de color negro, en una playa cerca de Barcelona no se cansa de hacerlo durante minutos, no se aburre, para, según se mire, desgracia o fortuna de sus amigos que mientras no dejan de comentar cualquier cosa sobre tal o cual chico que se ha puesto al alcance de la vista de todos.
Están muy pegados todos, los unos a los otros.
En apenas unos pocos metros de playa varias decenas de cuerpos masculinos.
La mayoría ya muy bronceados, untados en aceite para resaltar más sus formas perfectas, sabiéndose blanco de todo tipo de deseos.
La moda dicta bañadores minúsculos, gafas de sol enormes, pelo rapado casi al cero, esos son a los que todo el mundo mira, los demás no parecen ni existir, asi que ni te molestes.
Quizás sea la cobardía que a él le producen la proximidad de todos ellos, o quizás es porque simplemente está en uno de esos dias en que nada le excita lo más mínimo, esos dias en los cuales hasta incluso parece que por fin ya nunca más un cuerpo de un hombre le va a poder volver a desarmar, torturar, ser una amenaza para su felicidad en caso de no poder gozar del mismo, bueno, el caso es que él se siente un poco de sobra alli, ya digo, oyendo comentarios, planes y nombres de discotecas que tan solo le son familiares porque sus amigos se pasan alli el fin de semana metidos y le arrastran a sus pistas de baile sin remedio.
Tan solo por eso.
Pronto encontrará a alguien se dice a si mismo
Pronto.
Lleva años repitiéndoselo. A estas alturas es ya una frase hecha, un especie de comodín para salir de determinadas situaciones, poder afrontar su situación real.
Nada importa demasiado en realidad.
El a veces muchas tardes escucha canciones de hace siete u ocho años.
Tumbado de nuevo sobre la mismas camas de siempre, la de Barcelona, la de la casa de la playa.
Y entre estribillo y estribillo vuelve a recordar como era la vida durante los dias en que no dejaba de escucharlas a diario y sus notas constituían toda una novedad para él.
(Te recuerdo claramente pero he sobrevivido otro dia .........Imagino lo que dirías de estar aquí .........Ahora te has ido para continuar con tu vida.......Dices que igual nos encontramos aquí o allá y te sigo viendo en muchas caras que no son tu cara)
Si, siendo optimista, tiene la sensación de haber sobrevivido, de haber escapado de aquello de lo que entonces parecía que era imposible escapar o vencer mientras las tarareaba.
Pero obviamente, en ningún caso ha sido por algo que él haya hecho, o resuelto.
El mérito no es suyo.
Más bien ha sido la propia inercia de la vida lo que ha provocado que él haya avanzado y dejado atrás en consecuencia a todos esos miedos y personajes.
Y además puede que el peaje que ha tenido que pagar haya sido muy alto. Ya nunca más será alguien confiado, alegre, capaz de disfrutar plenamente. Siempre estará en alerta, rodeado de mecanismos de defensa, con su timidez a cuestas, esperando que los primeros nubarrones negros vuelvan a aparecer en el horizonte de su vida de nuevo.
El deja una botella de agua de litro y medio bajo el trampolín y comienza a nadar.
No saldrá de la piscina hasta pasados cuarenta y cinco minutos.
Ya casi nadie viene a nadar a la piscina cubierta. Es verano, hace sol, la gente tiene planes.
Sin embargo lo que si que es cierto es que coincide casi a diario con otro chico de su edad que un dia hasta le saluda con un “hola” seguido de una amplia sonrisa.
Y él entonces, nada más responderle, si cree que todo puede tener una solución, una salida, mientras trata de imaginar que hay detrás de ese saludo que acaba de recibir.
Amistad.
Sexo en las duchas.
Nada, tan solo buena educación.
Es por esta ultima opción por la que se decanta más tarde al observar muy lejos de él, lo máximo posible en realidad, y bajo el agua el culo perfecto de ese chico, su polla torcida y descapullada, su cuerpo de adicto al gimnasio.
El y Xavi comparten mesa en una cafetería a punto de anochecer.
El verano está comenzando, ahora es cuando todavía se encuentra lleno de promesas, hay tiempo para todo, cualquier plan o sueño es plenamente realizable y los dos lo saben.
Además si, ya tienen el inicio perfecto para sus respectivas historias, cada uno la suya.
“Ocurrió en ese mismo verano en que España ganó la Eurocopa”.
“Fue el verano en que España ganó a Alemania ....”
No es la primera vez que tienen a la vez la misma idea.
-¿Cuándo te vas a echar novio? le dice Xavi.
- ¿Cuándo te vas a echar tu novia? le responde él riéndose también.
Ambos lo saben.
No puedes ir con alguien y esperar que, a fuerza de pasar tiempo a su lado, tu te vayas a ir enamorando de él o ella.
Las cosas no funcionan asi, solo hacen más difíciles y complicados los finales.
Hoy, martes, le toca pagar a él por si a alguien le interesa.