ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
Acerca de
Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
172

Puede que al terminar el último examen no me encontrara tan cansado como pensaba que lo iba a estar.

Aún asi, me sentía como un pequeño muñeco de nieve que empieza a derretirse y que debe huir por eso del calor que lo rodea, de la gente, del aire viciado y refugiarse lo antes posible en cualquier tipo de frio artificial, que remedio, si quiere seguir vivo, dada la época del año en que estamos.

Como siempre que estoy de exámenes llevaba además ya semanas sin nada que contar a mis padres, o de lo que hablar con mis amigos y al salir del examen noté que tenía sin embargo, tantas cosas que decirme a mi mismo que a lo mejor hasta que no terminara primero con ellas no podría solucionar mi problema de incomunicación temporal con el resto del mundo, sin excepciones.

Puede que fuera solo una cuestión de tener tiempo para mi.

Puede que todos me vaya conociendo ya y por eso apenas insistieran en hacerme partícipe de sus planes de celebración del fin definitivo del curso.




Cruising

Una pandilla de adolescentes, dos chicos y dos chicas, entraron junto a mi al centro comercial y se encargaron ya, casi nada más poner yo un pie en él, de dar el pistoletazo de salida a una tarde, la primera en muchas semanas de “cruising”, “cruising inteligente” eso si, dada la velocidad con que no dejaron de surgir uno tras otro los diversos mensajes que mi cerebro lanzaba al resto de mi cuerpo, que siempre por supuesto los escuchaba y debatía, y a veces hasta los tomaba en cuenta.

Dentro de una tienda de ropa vi como el más guapo de ellos llevaba el bañador muy bajado,dejando a la vista un calzoncillo negro. También observé como no dejaba de tocarse los huevos mientras hablaba con el otro chico del grupo, y se agarraba además probablemente la polla a través del bañador para cambiársela de posición y a juzgar por la forma que luego se le marcaba entre los dedos, por el bulto que se le formaba cuando la dejaba tal y como quería, debía tenerla impresionamente grande o estar empalmado en ese justo instante en que yo detrás de las camisas no le dejaba de espiar, muerto de deseo.


Y mi cabeza me decia:

-¿No sería una pasada vérsela o comérsela ya puestos a pedir?

-El problema, mi problema es que si hubiera pocos chicos que me gustasen claro, todo sería más normal, pero es que el mundo está lleno de chicos guapos, por los que pierdo los papeles y me pongo a mirarles el paquete,el culo y un dia me van a partir la cara.

-¿Todavía tienes fé en esto?, ¿No sabes que chicos como ese se encierran en las cabinas y no te dan ni siquiera la oportunidad de poder vérsela?. ¿Cuántas veces ya te ha pasado?, ¡Vamos espabila ya hombre!..



Los seguí luego y a lo largo de una hora y media a una tienda de ropa deportiva primero, después a una de ropa solo para chicas. Las abrazaban y se pegaban a ellas, debían ser sus novias pues pensé. Se reían todo el rato parecía ,o a lo mejor es que yo me pongo demasiado serio al hacer esto, y a la salida por fin pasaron varias veces por delante de la puerta de los baños, primero de camino a la cafetería, luego a la tienda de discos, pero eso si, sin las mínima intención de entrar en ellos por lo que pude observar. Y el chico mientras no dejaba de tocársela, metiendo ya su mano bajo el traje de baño en cuanto que se quedaba a solas con su amigo.

Y mi cabeza me aconsejaba mientras, sin que yo le dejara de mirar por supuesto:

-¡No te centres solo en él!, seguro que hay chicos muy guapos también por aquí.

-¿Por qué no te das por rendido, no tienes nada que hacer con él?. Vuelve a casa y pasa de esto.

-¿Volver a casa?. Sería dejar pasar, renunciar una vez más y ya he perdido demasiadas ocasiones en mi vida.

- ¿Se me notará mucho? o más importante ¿Lo habrán notado ellos, que voy alli donde ellos van y no a cualquier otro sitio?

-¡Qué más da!, ¿acaso hay algo que perder?.



Por fin llegó el momento en que guiaron sus pasos hacia un retrete.

Tuve suerte la verdad, ya que como yo me encontraba más cerca de él , hasta pareció que fueron ellos los que me siguieron a mi.

Una vez dentro me puse en el meadero del medio y simplemente esperé a que en cuestión de segundos ellos entraran.

Desgraciadamente,como pude comprobar posteriormente, ambos solo querían ver si tenían el pelo lo suficientemente en punta aún y por eso no pasaron de la zona de los espejos, desapareciendo de mi vista en unos pocos segundos.

Mi cabeza me regañaba;

-¿Y ahora que , te vas a hacer una paja ya mismo o vas seguir con ellos?

-No, ya no me pueden volver a ver en un baño, pensarán que es algo raro, imposible, sospecharan entonces

-Debo ser la persona con la peor suerte del mundo en esto

-Mira como se animado sin embargo de repente el baño con su entrada, seguro que el tio ese calvo se me pone a mear al lado.....justo, ¡mierda que pesados que son!



A la salida consideré que hora y media es más que suficiente.

Por eso los abandoné definitivamente y me centré en otro chico que estaba apoyado en una columna y junto al que pase un par de veces mirándole directamente a los ojos pero que según descubrí minutos después había quedado alli con otra chica, no estaba solo pues.

Y en un chico rubio, turista, que descubrí poco después y que si entró al baño a mear pero junto al que me dio vergüenza ponerme, ya que me parecío demasiado descarado, pues había cinco pilas para mear y no tres como en el otro baño.


Y claro oi como me gritaba:

-¡Toda la puta tarde para que ahora te acojones!

¡-Si no vales para esto no pierdas una tarde entera cojones!

- ¡ Si ni siquiera se te levanta so payaso!

-Ya, pero es que fijate ellos son tan guapos y yo..., tengo una especie de verguenza...... no sé.



Mas tarde, ya más tranquilo, sentado en una mesa de un local de comida rapida, me acordé de cuando una tarde Joan y yo nos perdimos en una excursión a Andorra y entramos a un McDonalds para llamar al profesor a decirle donde estábamos . El nos dijo que no nos moviéramos de alli pues, en cuanto salieran del lugar que estaban visitando vendrían a buscarnos. Por supuesto que cumplió su promesa.

Estaba prácticamente vacio, a excepción de unos ancianos que no parecían estar muy bien de la cabeza.

Como hoy a las siete y media, cuando como ya no podía más y por eso entré a la hamburguesería del centro comercial a tomarme un helado.

Unos padres gitanos de unos cincuenta años, ambos gordísimos, que les acababan de dar dinero a sus hijos para que se compraran lo que quisieran, una señora muy delgada y morena tomándose una cerveza, un chico sudamericano que hacía rato se había terminado su bebida y ya solo bebía el agua en que los hielos que poco a poco se iban convertiendo al derretirse, no había nadie más.

Sentado alli, mirándoles, las cosas del pasado que me venían a la mente en esos momentos parecían no haber sucedido hace cinco o seis años sino muchos más. Eran como viejas series de televisón que ya no se emitían y nadie echaba de menos, y mis amigos, mis antiguos amigos eran los personajes de las mismas, esos de los que nadie se acordaba ya por ese papel sino por cualquier otro. Y yo, yo no era sino alguien en el fondo no muy distinto a tal y como lo soy hoy en dia.

También estaban por supuesto los asuntos referentes al futuro, mi futuro, con todas sus dudas junto a él.


Mi cabeza seguía a lo suyo mientras¨:

-¡Qué aburrimiento!

-Mi vida se parece un recipiente que está punto de sobrarse o cuyo contenido está punto de ponerse a hervir

-¿Te imaginas dentro de unos años haciendo esto mismo, como el hombre de antes, provocando todo menos deseo, ganas de comérsela o dejar que te la coma, al aparecer?.

-Me apetece nadar, voy a ir a casa y cogerlo todo, necesito una hora de natación para asi olvidarme de todo esto

-Soy tan diferente a ellos? ¿tan feo? ¿tan estúpido ¿tan acabado? ¿tan inconsciente?.


Saliendo del centro comercial me crucé con toda esa gente que, contrariamente a mi en esos momentos, entraba a él, repleta de energia, tal y como yo lo había estado hacía unas tres horas, embobado por el chico del bañador, su amigo, su novia y la novia de su mejor amigo.


 
Comentario:
para que encuentres gente guapa y joven
 
Comentario:
aún no aprendemos no?
Tú en los centros comerciales..
Yo en el colectivo...
La imaginación es muy cruel, y nosotros masoquistas.

Un beso chaval
 
Comentario:
Hola chaval, el centro comercial no estaba animado, eh? Creo que hay sitios con más concurrencia, por ejemplo el boyberry o el nostromo Buscalos en la guia o en cualquier revista, por no decir de montjuic, aunque allí pasa de todo segun me cuentan, de todo bueno y algo malo. Bueno, a ver si un dia me contestas o me visitas, que ya tengo ganas de que me digas algo. Hasta la vista. Disfruta lo que puedas.
No