ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
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En principio tan solo es un pequeño punto de color rojo que en cuestión de pocos segundos parece que va a llegar a lo más alto del cielo.

Entonces, al explotar, se convierte en otros muchos puntos más, de colores variados, verde, rosa y blanco por ejemplo, y a medida que todos ellos dejan de ir hacia arriba e inician inexorablemente su caida, poco a poco va desapareciendo, al apagarse su luz, la noche se lo va tragando, aunque ¿hay alguien se fije en esto?, pues, ¿no está todo el mundo ya pendiente únicamente de ese nuevo punto de luz que acaba de aparecer ante sus ojos, velozmente surcando el cielo, hacia arriba, pero condenado a desaparecer en unos pocos segundos también, a ser eclipsado por el siguiente, tal como pasó con el anterior, que siempre parece más espectacular y complejo, una especie de culminación de todo lo anterior?.

Un poco como la vida misma.




“No voy a ir, estoy cansado”

Esas fueron las últimas palabras que pronuncié el sábado. Cerca de las doce de la mañana, y a las que mi madre contestó con una de sus frases típicas (“ya estamos con tus cansancios”). Iban a ir a comer y de paso a celebrar la noche a casa de unos amigos suyos y yo en principio me había comprometido a ir también pero cuando mi madre me despertó para que me fuera preparando y asi, estar en el coche en menos de media hora camino ya a Vilanova, no pude sino decirle eso, que estaba muy cansado.

Luego vino el silencio más absoluto, es decir, ni una sola palabra más pronunciada o escuchada por mi, durante casi veinticuatro horas, o sea, hasta que ellos llegaron de vuelta a casa al dia siguiente y me encontraron tal y como me habían dejado, en la cama, medio dormido.

Pero no es que durante ese tiempo no hiciera nada, aunque casi la verdad.


Nadé un buen rato, vi la programación del mediodia de K3, después me calenté unos canelones en el microondas que me comí en mi propio cuarto. También, y a primera hora de la tarde, le enseñé la cara a un tio por la cam que al verla decidió cortar por lo sano y no pajearse conmigo, aunque afortunadamente luego un chico de San Boi con un piercing en el labio inferior si que se lo quiso hacer . Y de nuevo volví a nadar,un hora casi, y también hasta me atreví a bajar a la playa a merendar, presentándome ante todos más solo que la una y sin planes, volviéndome a quedar dormido poco a poco ya de vuelta casa y a medida que anochecía en el jardín.


Un sms de Julien me hizo cerca de las dos de la madrugada abrir los ojos.

Me decía en él que por la tarde me llamaría antes de tomar de nuevo el avión de vuelta a Paris. Supe de antemano entonces que no lo haría, no sé muy bien porque. No nos veríamos esta vez, y quizás, no lo supe entonces y sigo sin saberlo ahora, ya a lo mejor nunca más .


Yo no había podido ir el viernes a buscarle a Sants pues estaba trabajando. A cambio le había ofrecido mi casa para dormir pero como él venía con alguien como que prefería buscarse un hostal.El a continuación me había propuesto salir de fiesta el viernes pero yo que estaba muy cansado lo intenté desplazar al sábado que era cuando a él le era imposible pues habían quedado con los amigos de la persona que le acompañaba....


Quizás asi es como se acaban las cosas, o más bien como las dejamos morir, sin luchar lo más mínimo por ellas, por pereza, por despecho, por no querer salir de nuestro cuarto, o sacrificarnos como antes lo hacíamos, por puro desencuentro, por recordar, para quedarnos más tranquilos y justificar mejor nuestras decisiones, los defectos de las personas y anteponerlos a las virtudes que también tenían.




Hay cosas que solo pasan en las películas.

Collin Farrel es un aún un marica ingenuo con casi con treinta años ¿Quién se lo puede creer?.

De crios, en los años setenta, él y su amigo escuchaban a Laura Nyro tumbados en el sofá y fumándose un porro detrás de otro y sin quererlo, asi es como entonces se enamoraron el uno del otro.

La vida claro, terminó por separarles, antes de volver a unirlos ya para siempre años después..



Decido cuando solo quedan ya unas pocas horas para amanecer no contestar a Julien . Yo también puedo estar de fiesta como él, de hecho yo vivo en esta ciudad, tengo más posibilidades por lo tanto de estarlo. Yo tambien puedo además necesitar todo el domingo para recuperarme.


Apago el dvd y me meto en la cama.

Cierro los ojos.


La voz de Laura Nyro que me persigue y que parece haberse quedado instalada en mi cabeza, me lleva inconscientemente a situarme en la Barcelona de los años 70.


Sueño que la gente es muy diferente a como lo es ahora. Sueño con que disfruto de todo lo que no tengo hoy. Sueño con que nada de lo que me preocupa es importante en esos dias.

Un chico pecoso y con melena pelirroja se va convirtiendo poco a poco en el centro de mi sueño. No dejamos de subir y barjar por la escalera de una vieja casa del centro de la ciudad. Lleva unos pantalones marrones de pana y un jersey blanco de lana. Me sonríe,
me lleva cogido de la mano a todas partes.


¿De donde puedo haberlo sacado? me paso la tarde del domingo preguntándome.


De una película, de una larga madrugada de San Juan, de mi propia soledad.

http://www.youtube.com/watch?v=SMvbcZTpGpY

 
Comentario:
No entendi de q estabas cansado...??? no saliste para kedarte encerrado entre 4 paredes viviendo una fantasia...??? o yo sigo leyendo demasiado rapido y x arribita... como me disen en el cole...??? jaaaaaa... chauuuuuuuuu...!!!
No