55
Decepción.
Palabras, gestos o expresiones que la llevan implícitamente dentro, pero que no quieren hacerla demasiado evidente, dolorosa, dañina para todas las partes implicadas, sin posibilidad ya de vuelta atrás o reconciliación posible. Puedes considerarte alguien afortunado si formas parte de un grupo, no va solo contigo o contra ti, si tienes en definitiva con quien repartir las culpas o con quien compartir tu tristeza, el sentirte tan descolocado e incomprendido en caso contrario.
Sino ya lo sabes, solo estáis los dos, frente a frente, mirándoos sin decir nada y únicamente tienes o bien su imagen rompiéndose como si alguien apedreara el espejo en el que él aparece reflejado, su imagen desmoronándose, viniéndose abajo como si estuviera hecho de arena, o bien tu a solas, lamentándote de veras, avergonzado y culpándote desesperadamente por haber perdido el tiempo, tanto tiempo, respetado tus juramentos, tantos juramentos, haber creído en sus palabras, tantas palabras, sacrificado en resumidas cuentas una parte fundamental de tu vida a cambio de nada.
También por supuesto cabe el caso que seas tu quien ha fallado a otra persona.
Entonces rebobinas rápidamente tu vida hasta unos cuantos minutos atrás, justo antes de haber dicho unas determinadas palabras, haberle contado algo que creías sin importancia. Generalmente en este tipo de ocasiones terminas por darte cuenta que ya es imposible enmendar o mejorar la situación, que tu eres lo que eres, nada más. Esa otra persona que hay junto a ti o que habla contigo acaba de descubrirlo.
Contra eso no hay remedio posible.
Anoche A fingía que todo le daba igual.
A media noche todo lo que yo le decía trataba de decir justificando mi conducta provocaba en él la misma respuesta “ahm”. Supongo que por su cabeza si que pasaban otras muchas ideas pero lo cierto es que lo único que aparecía en la pantalla de mi ordenador eran esas tres letras, siempre, sobre todo al principio de nuestra conversación, ya digo, cada vez que él me respondía. Luego pasada la una terminó por explotar claro, y echarme en cara lo del chico del gimnasio del otro dia. No me lo esperaba de alguien como tu -me dijo. No vamos a dejar de hablarnos, me ha servido para tener las cosas más claras simplemente concluyó fríamente en un momento dado.
Es cierto que habíamos quedado los dos en que yo iría este verano –pensé- a Alicante a verle, para pasar unos dias junto a él cuando sus padres lo dejaran solo. También es verdad no puedo negarlo que en esos momentos en que estamos hablando los dos, de madrugada, parece como que con nuestra voz y nuestras palabras junto con lo que vemos a través de la web cam es suficiente, no necesitamos nada más. Pero, ¡que demonios!, ahí fuera está el mundo real y todo es demasiado complicado, rápido y arriesgado. Yo ya no apuesto ciegamente por nadie y él –ya se lo he dicho- tampoco debería hacerlo. Nadie merece la pena tanto como para quedarte sin vida durante siete meses. El también debería intentar romper su cascarón. A lo mejor trato desesperadamente de evitar que cometa los mismos errores que yo cometí.
Además todo el mundo, incluso las personas que más quieres, tarde o temprano van a terminar por decepcionarte en mayor o menor medida -he tratado de convencerle antes de despedirnos- pensando en mi padre, en ese dia en concreto en que tratando de bajarle un programa en el ordenador descubrí que tiene un montón de fotos pornográficas de mujeres guardadas en una carpeta teóricamente destinada a facturas o en mi madre también, siempre tan preocupada de las apariencias, de lo que dirá la gente, capaz de improvisar durante horas una conversación totalmente vacia y sin contenido con quien debe de hacerlo.
Nadie es perfecto.
Con el tiempo lo entiendes, todos tenemos partes que no queremos, que es mejor que nadie conozca.
Al final es todo menos importante.
Echo de menos la Navidad.
Ayer me di cuenta de ello.
Después de clase fuimos al Corte Ingles los cuatro, Marta, Eva, Rafa y yo a tomar algo y tras dejar el coche en el aparcamiento, caminar por la calle sin las luces navideñas por encima de nuestras cabezas me resultó de lo más deprimente. Las rebajas son lo peor, se compra por comprar en la mayoría de los casos, para uno mismo exclusivamente, nunca pensando en la alegría que va a provocar ese regalo en otra persona. Más o menos asi, comprando los regalos para mis padres es como yo andaba hace un mes más o menos en este mismo Corte Inglés por cierto.
Me encanta Rafa.
No puedo decir más que eso, creo que esas tres palabras lo resumen todo a la perfección, mucho mejor que cualquier inútil parrafada que pueda escribir.
ME ENCANTA RAFA.
Si acaso de esta forma, está mejor.
Nos sentaron en una mesa lejos de la ventana y mientras ellas decidían que iban a tomar de pronto ocurrió, no pude dejar de mirarle. El se dio cuenta y riéndose me preguntó que que era lo que miraba tan fijamente. Yo le dije que a él y los dos nos volvimos a reír a carcajadas.
Lo mismo ocurrió varias veces. Bastante ridículo ¿ no?, ¿quién sabe?.
A la hora de pedir, con su cabeza ladeada hacia la derecha, el pelo en punta, con esa sudadera de color rojo nueva que le queda tan bien y su mano derecha acariciándose el lóbulo de la oreja y después rozando sus labios...
Creó que nunca jamás le he visto tan guapo como hoy, justo cuando esperaba su turno.
Comentario:
alex, no es necesario decirte nada más, con el anterior comentario ya te lo dijeron todo -.-"
Comentario:
Hola, Alex. Soy Osukaru.
Como decías en tu blog anterior, quizás puedas parecer un tonto, un niñato, o incluso un "calientapoyas" (todos estos adjetivos son tuyos, que conste). Incluso habrá muchos que crean que todo lo que nos cuentas es pura invención, que no existes o eres un personaje de ficción inventado por una mente calenturienta, o que las cosas que te pasan no son reales. En estos últimos comentarios lo vemos.
Yo no tengo duda de tu existencia, y además creo todo lo que nos cuentas. De hecho, no creo que narres las cosas ni siquiera pasándolas por el tamiz de tu fantasía o tu imaginación (y cuando alguna vez lo has hecho, nos has avisado o nos has hecho ver que nos estabas contando un sueño, una fantasía erótica, etc…)
Simplemente, lo que sucede es que sabes escribir. Nada más… y nada menos. Sabes escribir y eso es algo que todos los que lo intentan (en blogs, comentarios, y otros medios) saben que no es nada fácil. Y porque sabes escribir, logras que todo el que te lee se interese, y por eso somos tantos los que esperamos día tras día noticias tuyas. Yo miro tu weblog todos los días (estoy en el trabajo) al menos un par de veces, con la esperanza de que hayas escrito. Y todo, porque sabes escribir, porque eres un artista de la pluma (je, je, dejémoslo mejor en "artista del teclado"…), porque tienes esa capacidad de hacer interesante cualquier cosa que cuentas. Casi ná…
Gracias a ello, las cosas más simples son episodios interesantísimos de una vida que muchos piensan que es de un superhéroe o de un personaje de ficción, pero que es la tuya. Cuéntala como quieras, y como sabes, que es la mejor forma en que lo puedes hacer.
Como tú mismo dices, no nos cuentas nada que no le pueda pasar a ninguno de nosotros. Yo mismo, de hecho, me he visto muchas veces reflejado en lo que te pasa (y en lo que piensa tu calenturienta mente, también es cierto…) Pero cierto es que no nos cuentas historias increíbles de hadas, ogros y poyas de 30 centímetros… Así que no te preocupe que haya quien no te crea. No es tu problema, sino el suyo. Y además, si te fijas, incluso los que dicen que no te creen, siguen leyéndote porque desde luego, su interés y el de todos lo logras.
¿El secreto? Ya te lo he dicho: sabes escribir, y eso es un don que tienes y que no debes menospreciar. Eres joven y estás lleno de ideas y proyectos (supongo); desde luego, sé (porque te leo desde tu primera entrada) que te preocupa tu futuro y que hasta estás un poco "acojonat" ante lo que te pueda deparar… Mira, yo no sé cual es el secreto de la felicidad, o al menos, sólo sé el secreto de mí felicidad (y me lo quedo para mí y para algunos amigos…), pero te voy a decir que para tener un futuro esperanzador y lleno de felicidad un ingrediente muy importante es estar feliz (más o menos) con tu trabajo (arte, oficio, profesión, vocación, lo que sea…) y además poder vivir de él. Por favor, Alex, piensa bien lo que te digo, y planteate dedicarte a la literatura, empieza a leer y preocúpate de formarte. La materia prima la tienes, sin duda. No te digo más, aunque sé que habrá muchos que estén de acuerdo conmigo.
Y con respecto a la entrada de hoy, a mí me encantaría que tomaras nota de esto que te voy a decir, y que más tarde lo meditaras: creo que no debe preocuparte tanto lo que pareces, la imagen que das, o lo que los demás creen o piensen de ti. Es un error en el que caen demasiados. Lo importante, lo que te debe preocupar es lo que eres, lo que ves cuando te miras en un espejo (por fuera, vale, pero sobre todo por dentro: lo que ves si te miras a los ojos y no tienes que bajar la mirada…) Y teniendo claro lo que eres, si consigues empezar a gustarte, también comenzarás a disfrutar del futuro: no somos frutas que se pasan o estropean con el tiempo; al contrario, los hombres somos más como los buenos vinos: si la materia prima es buena y su producción ha sido laboriosa y cuidada, el tiempo no hace más que mejorar el vino…
Ah, otra cosa: las personas no nos decepcionan: somos nosotros quienes nos decepcionamos. Nos decepcionamos, simplemente, porque caemos en el error de esperar cosas de la gente, generalmente más de lo que la gente está dispuesta o puede dar. Así que el secreto para no decepcionarse uno con nadie ni con nada… está en no esperar demasiado… o quizás mejor, no esperar nada. Todo lo que te venga dado vendrá como un regalo sorpresa que no esperabas… y si no recibes nada, no te decepcionarás porque nada esperabas. Bueno, ya sabes. Toma nota, y piensa sobre ello.
Me vas a perdonar por la longitud de este comentario. Pero es que te leo y me emociono, me das pie para contarte un montón de cosas. Veo alguien con tantas posibilidades detrás de esas letras… En fin, reitero mis disculpas. Quizás tenga que empezar plantearme abrir un blog yo también, no sé…
Bueno, que un abrazo y recuerda… al menos dos veces al día busco para saber de ti. Y como yo, seguro que muchos. Así que no te demores tanto entre entrada y entrada, ¿ok? Un abrazo.
Osukaru.
Como decías en tu blog anterior, quizás puedas parecer un tonto, un niñato, o incluso un "calientapoyas" (todos estos adjetivos son tuyos, que conste). Incluso habrá muchos que crean que todo lo que nos cuentas es pura invención, que no existes o eres un personaje de ficción inventado por una mente calenturienta, o que las cosas que te pasan no son reales. En estos últimos comentarios lo vemos.
Yo no tengo duda de tu existencia, y además creo todo lo que nos cuentas. De hecho, no creo que narres las cosas ni siquiera pasándolas por el tamiz de tu fantasía o tu imaginación (y cuando alguna vez lo has hecho, nos has avisado o nos has hecho ver que nos estabas contando un sueño, una fantasía erótica, etc…)
Simplemente, lo que sucede es que sabes escribir. Nada más… y nada menos. Sabes escribir y eso es algo que todos los que lo intentan (en blogs, comentarios, y otros medios) saben que no es nada fácil. Y porque sabes escribir, logras que todo el que te lee se interese, y por eso somos tantos los que esperamos día tras día noticias tuyas. Yo miro tu weblog todos los días (estoy en el trabajo) al menos un par de veces, con la esperanza de que hayas escrito. Y todo, porque sabes escribir, porque eres un artista de la pluma (je, je, dejémoslo mejor en "artista del teclado"…), porque tienes esa capacidad de hacer interesante cualquier cosa que cuentas. Casi ná…
Gracias a ello, las cosas más simples son episodios interesantísimos de una vida que muchos piensan que es de un superhéroe o de un personaje de ficción, pero que es la tuya. Cuéntala como quieras, y como sabes, que es la mejor forma en que lo puedes hacer.
Como tú mismo dices, no nos cuentas nada que no le pueda pasar a ninguno de nosotros. Yo mismo, de hecho, me he visto muchas veces reflejado en lo que te pasa (y en lo que piensa tu calenturienta mente, también es cierto…) Pero cierto es que no nos cuentas historias increíbles de hadas, ogros y poyas de 30 centímetros… Así que no te preocupe que haya quien no te crea. No es tu problema, sino el suyo. Y además, si te fijas, incluso los que dicen que no te creen, siguen leyéndote porque desde luego, su interés y el de todos lo logras.
¿El secreto? Ya te lo he dicho: sabes escribir, y eso es un don que tienes y que no debes menospreciar. Eres joven y estás lleno de ideas y proyectos (supongo); desde luego, sé (porque te leo desde tu primera entrada) que te preocupa tu futuro y que hasta estás un poco "acojonat" ante lo que te pueda deparar… Mira, yo no sé cual es el secreto de la felicidad, o al menos, sólo sé el secreto de mí felicidad (y me lo quedo para mí y para algunos amigos…), pero te voy a decir que para tener un futuro esperanzador y lleno de felicidad un ingrediente muy importante es estar feliz (más o menos) con tu trabajo (arte, oficio, profesión, vocación, lo que sea…) y además poder vivir de él. Por favor, Alex, piensa bien lo que te digo, y planteate dedicarte a la literatura, empieza a leer y preocúpate de formarte. La materia prima la tienes, sin duda. No te digo más, aunque sé que habrá muchos que estén de acuerdo conmigo.
Y con respecto a la entrada de hoy, a mí me encantaría que tomaras nota de esto que te voy a decir, y que más tarde lo meditaras: creo que no debe preocuparte tanto lo que pareces, la imagen que das, o lo que los demás creen o piensen de ti. Es un error en el que caen demasiados. Lo importante, lo que te debe preocupar es lo que eres, lo que ves cuando te miras en un espejo (por fuera, vale, pero sobre todo por dentro: lo que ves si te miras a los ojos y no tienes que bajar la mirada…) Y teniendo claro lo que eres, si consigues empezar a gustarte, también comenzarás a disfrutar del futuro: no somos frutas que se pasan o estropean con el tiempo; al contrario, los hombres somos más como los buenos vinos: si la materia prima es buena y su producción ha sido laboriosa y cuidada, el tiempo no hace más que mejorar el vino…
Ah, otra cosa: las personas no nos decepcionan: somos nosotros quienes nos decepcionamos. Nos decepcionamos, simplemente, porque caemos en el error de esperar cosas de la gente, generalmente más de lo que la gente está dispuesta o puede dar. Así que el secreto para no decepcionarse uno con nadie ni con nada… está en no esperar demasiado… o quizás mejor, no esperar nada. Todo lo que te venga dado vendrá como un regalo sorpresa que no esperabas… y si no recibes nada, no te decepcionarás porque nada esperabas. Bueno, ya sabes. Toma nota, y piensa sobre ello.
Me vas a perdonar por la longitud de este comentario. Pero es que te leo y me emociono, me das pie para contarte un montón de cosas. Veo alguien con tantas posibilidades detrás de esas letras… En fin, reitero mis disculpas. Quizás tenga que empezar plantearme abrir un blog yo también, no sé…
Bueno, que un abrazo y recuerda… al menos dos veces al día busco para saber de ti. Y como yo, seguro que muchos. Así que no te demores tanto entre entrada y entrada, ¿ok? Un abrazo.
Osukaru.
Comentario:
¿No crees que Rafa va a acabar sospechando que le molas? ¿No debe saber que eres gay si tus amigas te vieron besándote con un chico ese día en esa discoteca?
Yo sí que me creo lo que escribes. Es lo que hay.
Yo sí que me creo lo que escribes. Es lo que hay.
Comentario:
Eh ciclista..sigue así escribiendo lo que te pasa....que sabes que nos gusta..!!! Y recoge ese regalo que hay para tí!!
Miau
Miau
Comentario:
Tienes un regalito en mi blog. Pásate y así lo descubrirás
Comentario:
No son cosas que le pasen a todo el mundo. Por lo menos a mí no, en absoluto. Ni lo niego ni lo afirmo, simplemente te animo para que sigas escribiendo, me gusta cómo lo haces.
Un beso
Un beso
Comentario:
me tiene enganchado todo esto. yo tambien tengo un rafa en mi universidad...y tambien estudio empresariales ;)
Comentario:
chico, ¿qu cuento yo de extraordinario, que no le pase a todo el mundo?
La verdad no se xq no m crees.
Un beso
La verdad no se xq no m crees.
Un beso
Comentario:
Llegados a este punto, me creo tan poco lo que nos cuentas como lo que cuenta chapero16. Pero bueno, en esta piel eres tan romántico... que se acepta el engaño. No seré yo el que juzgue si escribes bien, pero a pesar de todo me tienes enganchando.
Un saludo
Un saludo