ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
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Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
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Pequeños detalles.

Las patillas que se ha dejado crecer mi vecino de al lado, al que hacía meses que no veía, su mujer embarazada, nuestro saludo forzado al encontrarnos en el portal. Los dos van vestidos como adolescentes, él en plan rapero, ella con un chándal rosa, ambos probablemente hace ya bastantes años que cumplieron los treinta, se niegan a crecer.

Las líneas moradas, en un costado del vagón, esas que permiten distinguir aquellos trenes de cercanías que son nuevos, recién incorporados al servicio, de los otros que ya llevan años circulando, en los que tantas veces me he subido verano tras verano, siempre tan sucios, con el suelo desgastado por el uso.

La forma de su logo, las letras a un costado que con solo mirarlas te dicen que las zapatillas del chico de enfrente son una falsificación, una copia casi perfecta de esas otras carísimas y que desde hace un par de temporadas están tan de moda. Su cara, la típica de no haber dormido nada la pasada noche, de estar sumamente agotado pero aún asi dispuesto a todo.



Gente insignificante en mi vida, destinada a desaparecer.

Desde los chicos sentados a mi lado, buenos amigos, uno de ellos tratando de convencer al otro para que deje los estudios, no hay nada como ser comercial de Tele2 le dice, hasta ese otro chaval de unos doce años y gordito, pasando por supuesto también por ese chico que de pie no deja de mirar el móvil, con una cara muy triste.

También está la chica que tengo enfrente, de mi edad más o menos, vestida con unos vaqueros, una camisa a rayas rosas y blancas, y que hasta hace poco hablaba por teléfono con su novio mientras miraba a un pequeño bebé y probablemente solo pensaba en las ganas que tenía de acabar la carrera, casarse con él y tener uno propio, formar por fin una familia.

Los miro a todos por última vez antes de levantarme de mi sitio para bajar del tren y definitivamente me quedo con ella. Con la cabeza apoyada en el cristal de la ventana del tren me imagino siendo yo su novio, ¡qué feliz sería!, a la vez que me pregunto ¿Cómo y donde se conocen a chicas como ella, tan formales, tan diferentes de lo que todo el mundo busca?

No, no me olvido de ese chico con el que he intercambiado tantas miradas y que estaba sentado en el escalón superior, acompañando a una pareja de novios vestidos en plan rastafaris, con cara de aburrido. Era tan diferente a ellos. Al bajar del tren me he dado cuenta que ya nunca sabré que significaban sus miradas, probablemente ya no me lo volveré a encontrar jamás. Las mias si que sé lo que buscaban, aquello a lo que iban dirigidas.

Es solo un sábado por la tarde, otro chico más del que muy pronto ya ni me acordaré.



Desaparecer, no ser nada.

Esta tarde me he dado cuenta que estar solo, aislarse de la gente, la verdad no te lleva a nada, nunca te va a hacer más feliz de lo que eres, nunca va a hacer posible o más probable que tu vida mejore lo más mínimo.

Después de salir de la piscina esta mañana, de ir a la biblioteca a continuación a coger un libro, la verdad, si que creía aún, algo, muy poco ya en realidad, en esa idea. Por eso me inventé que había quedado con gente de la facultad a comer y asi se lo dije a mi madre, por eso pensé que podía estar bien ir a un centro comercial que acaban de abrir en Castelldefels a pasar la mayor parte del dia.

Obviamente no ha sido asi.

En cualquier caso lo único positivo de hoy ha sido poder observar a tanta gente de cerca, en profundidad pues todo el mundo va siempre con tanta prisa que es imposible hacerlo. Unicamente en el metro o mientras comen, al pararse un poco en resumidas cuentas, parecen querer darme esa oportunidad. Los ves sentados en la mesa de la hamburguesería, en el tren y resulta divertido ponerse a imaginar como serán , como vivirán sus vidas, lo que pensarán sobre esto y aquello, ¿podrían ser mis amigos? te preguntas siempre al final, justo cuando decides robarles un par de gestos que ellos hacen y que te gustan para ti.



Soledad

La comida en el Mc Donalds, sonriendo al pensar que mi madre probablemente piense que he quedado con Marta, esta semana me ha llamado dos veces a casa, su cabeza a veces va tan deprisa. Yo entrando a un montón de tiendas, planeando comprarme un montón de ropa, rediseñarme a mi mismo por completo para tener más éxito, saliendo finalmente sin embargo sin nada encima. Yo viendo a un montón de chicos guapísimos como siempre, inspeccionando los baños al seguir a uno de ellos. Yo adentrándome en el cine, apenas inaugurada la tarde, sentándome en una esquina de la sala semivacía, deseando que alguien se siente a mi lado y me la coma, necesito mi encuentro sexual de todos los meses desesperadamente, he escogido la película sin gana alguna, simplemente por hacer algo.


Amigos

“Hola soy Alex, quedamos hace un par de semanas, vimos la actuación de Madonna en tu casa no sé si te acuerdas, bueno llámame este fin de semana si quieres y quedamos”

Si, es cierto que lo intenté pero quizás debería haber sido más insistente, claro que debería haberlo sido. O quizás no. Seguro que siendo tan guapo como es ya ha encontrado a alguien como él y lo último en lo que esta interesado ahora es en conocer gente nueva.

No sé como no empieza a aburrirme ya. ¿Qué sentido tiene ?, ¿Por qué hacer las mismas cosas una y otra vez? me pregunto de vuelta a casa. Podría ir – recapacito- a ese bar donde sé que Joan y Javi siempre van a estas horas, además hoy hay futbol seguro que estarán alli. Podría verlos de lejos, oirlos, son las migajas lo sé pero quizás me basten.



Verguenza


No pensaba que iba a ser un libro de poesía.

Lo había cogido a toda prisa de un estante de la biblioteca por lo apropiado del título “Huir del invierno” y por que quien lo escribe suele hablar siempre de chicos maravillosamente guapos en venta, chicos heterosexuales a los que no les importa montárselo con otro chico entre otros muchos otros temas, en fin cosas de lo más interesantes.

Cuando abrí sus páginas en el tren rápidamente al ver que se trataba de un montón de poemas lo cerré de inmediato. No quería que ninguno de mis vecinos de viaje, los dos chicos, la chica, el chaval gordito, me vieran leyendo poesía, me daba tanta vergüenza. En realidad no creo ahora que nadie vaya a verme leyendo este libro pues de hacerlo, no sé si me gustará, lo haré como hace unos minutos, a solas, lo típico, en el baño, en la cama con el pestillo cerrado, antes de dormirme, por miedo a lo que puedan pensar de mi, no quiero sentirme un bicho raro, que me vean como tal, que mi madre piense que mi “novia” me está transformando.


Imaginación

En el fondo me ha pasado como muchas noches del año pasado, en las que me apetecía salir pero me tenía que quedar en casa y entonces me ponía a Chemical Brothers a todo volumen en los cascos.

Solo que ahora ha sido con una de las pocas poesías que he leido del libro .

Cierras los ojos. Tumbado en la cama te pones a imaginar

Es casi como si estuvieras por fin ahí fuera, en la mitad de una de esas inacabables noche en busca de sexo.


Es sin duda una època cruel
Porque exacerba la belleza y su ansia
Y nos echa a la calle sin motivo......
(Luis A. De Villena) www.luisantoniodevillena.com


 
Comentario:
Por fin me he puesto al día con tu blog, con susto incluído cuando cambiaste de web y todo, ¡creí que se acababa!
Yo la verdad es que me siento identificado con muchas cosas que dices, es como si las contases por mi boca. Otras, no.
Desde que tengo amigos por Chueca, en Madrid, la verdad es que la vida ha ido a mejor, pero tuve que superar mis estereotipos sobre este barrio, en el que no hay sólo de lo malo sino también buena gente.
Te deseo lo mejor y que empiece poco a poco a cambiar tu situación.
 
Comentario:
El nuevo color de Renfe (o renfe ahora)parece el de Auna :p
 
Comentario:
Buena parada la de Villena, Alex. Te confundiste muy bien y gracias por llevarme a su página para acordarme de él y ver todo lo que tengo que leer de él, que es una máquina escribiendo y no tiene desperdicio...tú tampoco.
Besos
DODGE
 
Comentario:
Eres una caja de sorpresas lírica-sexual-erótica-furtiva-cazador-expresivo.

Me gusta, me gusta lo que leo pero por otro lado, y no sé si ya te lo he dicho, veo algo cómo oscuro... como que no acabas de salir de esa bañera dónde decidiste sumergir la cabeza.

Quieres reinventarte. Hazlo, juega contigo mismo, métete en algún grupo de teatro, haz un personaje, sal de tu rutina, sal de tus adicciones, sal de ti mismo. Puedes hacerlo. Tienes herramientas. Quizá te sientas mal precisamente porque no te das una oportunidad para ser verdaderamente tu. Y el "verdaderamente tu" no es el ser que has inventado, no es el buscador de sexo incansable. El "verdaderamente tu" lo tienes que descubrir y una vez lo hagas brillarás. Lo más importante es brillar para uno mismo y no para los demás.

un beso
 
Comentario:
el otro día me pareció verte en el tren. No te dije nada porque no estaba segura al 100% de que fueses tú. No obstante, ya te lo digo, entre que no tengo verguenza y que cojo el tren muy a menudo, si algún día ves que una chica se acerca a ti a decirte hola, no te asustes ni te retraigas, seré yo, y sólo querré saludarte e intentar mitigar tu soledad, aunque solo sea por un rato. Saludos, Alex, que encuentres pronto la felicidad.
 
Comentario:
Somos muchos los que miramos a los demás y pensamos en cómo serán sus vidas y, quizás, fantaseamos sobre ellas o nos la contamos..., pero lo importante es fijarnos en nuestra propia vida, contárnosla cada noche, hacer una historia de ella, como tú haces aquí.
Disfruta uno leyéndote. Sabes transmitir.
 
Comentario:
"chicos heterosexuales a los que no les importa montárselo con otro chico"

que maravilla, ¿en que libro pasa eso?
No