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Cansado, uno acaba por volver a sus orígenes negándose por lo tanto a que la peluquera le tiña de nuevo el pelo de rubio o le haga un peinado más moderno. Por último acude a su cita más importante de la semana con las gafas puestas, sin lentillas, con una camisa a cuadros de manga corta, unos vaqueros normales y unas viejas zapatillas de deporte. Y claro, asi le va.
Aunque eso es otro tema.
Hoy al salir de trabajar me he dado cuenta que para algunos, los más afortunados, ya han comenzado las vacaciones de verano. De pie sobre un muro que hay justo a la salida del mismo, de mi altura más o menos, estaban por ejemplo este mediodía un par de chicos medio descamisados bebiéndose un botellín de cerveza y riéndose de dos chicas que los miraban desde abajo sonrientes también. Al oir el golpe de la puerta los cuatro se me quedaron mirando de repente aunque luego nada más ponerme yo en marcha volvieron a sus asuntos gracias a Dios. Rápidamente acto seguido, comencé a recorrer ese enorme edificio circular de color gris que hay antes de llegar al puente que cruza sobre las vias del tren, esta vez sin la mochila a cuestas, en dirección a casa y no a la facultad para variar, tratando de llegar lo antes posible a ella. Encerradas en sus portales me di cuenta que había ya bastantes grupos de chicas reunidas en torno a una radio o una revista, aburridas, supongo que pendientes que el gitanillo de turno pasase con la moto cerca suyo y asi poder gritarle guapo o algo parecido como siempre lo suelen hacer para atraer su atención. Cruzando el puente después, me fijé para acabar que la piscina del polideportivo del barrio por fin estaba en funcionamiento. Cuatro chicos de mi edad más o menos, muy morenos y super fibrados, jugaban sobre el césped un partido de fútbol, vestidos con tan solo un minúsculo bañador cada uno de ellos, tirándose al suelo a la mínima ocasión que encontraban, buscando la falta, el contacto físico con el contrario en cuanto que podían. Obviamente no pude pararme en la mitad del puente para quedarme mirándolos totalmente absorto un buen rato. Si que por supuesto pasé por el lo más lento posible, camuflando la dirección de mi mirada tras las gafas de sol, sintiendo como de nuevo me volvía a poner a cien por un chico como esos, igual que el verano pasado. Afortunadamente el tren llegó casi de inmediato, no hubo oportunidad pues de volverme hacia atrás, aunque si de pensar que un dia podría traerme el bañador y “colarme” en esa piscina para asi poder desnudarme o bañarme al lado de todos ellos, como uno más, para saber que se siente más que nada.
También se nota por las noches, o las madrugadas, cuando dejo de estudiar y hay más gente que nunca en los chats buscando sexo, dispuesta a ciber pajearse también. Incluso hasta mi anuncio de contacto ha recibido algún mensaje que otro después de meses de inactividad y es que supongo que todos en mayor o menor medida queremos tener el mejor verano posible, aprovechar lo máximo el tiempo, hacer todo eso que durante el curso no hemos podido, no nos hemos dejado a nosotros mismos hacer.
Me abro la bragueta, me tumbo sobre la cama e imagino que por fin en unas semanas conozco a un chico como ese que se ha subido al vagón del metro en Plaza de Cataluña hoy a las diez y media de la mañana más o menos y se ha colocado a mi lado, con una camiseta blanca sin mangas de una marca de vaqueros y una gorra de Reebook y que me ha puesto enfermo ya desde primera hora casi. Si, ojalá lo conociese. Uno de esos chicos con novia, fuertes, que pasan de ti en circunstancias normales claro está pero que en cuanto que se quedan a solas te llaman para que vayas a su casa, que durante el camino a ella te envían mensajes al móvil diciéndote lo calientes que están, las ganas que tienen de follarte, de que les comas la polla, que cuando llegas a su casa te reciben directamente desnudos y te obligan nada más verles a arrodillarte ante ellos y comérsela ya urgentemente, chicos que se pueden correr dos veces sin problema alguno, la primera en tu boca, la segunda mientras te follan sin esfuerzo alguno, que luego te dejan que tu te corras en su cara y que al terminar eso si a toda prisa siempre te echan de casa porque ya les sobras, hasta les das asco. Pero como tu lo sabes te da igual, y es que hasta que no conozcan nada mejor a ti te van seguir llamando en cuanto que puedan, van a continuar follándote como bestias a la mínima....
Me abrocho de nuevo la bragueta, el contacto de mis dedos con la ropa me devuelve al mundo real, a tal y como son las cosas y no como a mi me gustaría que fueran, a Felipe y nuestra cita del pasado viernes, a como Genis tras preguntarme si yo estaba interesado en él se lanzó sobre él, amargándome un poco la noche al menos en ese primer tramo.
Se morrearon un poco, eso fue todo. Felipe al rato vino hacia mi comentándome lo grande que debe tener la polla Genis a juzgar por lo que había podido tocar. Yo me reí pero no dije nada. Luego tras un silencio bastante prolongado me susurró al oido que tenía novio y que claro, se arrepentía, que lo de hoy no se podía volver a repetir. Menos mal que a él no le gusta salir por el ambiente – me dijo con una especie de alivio en su cara antes de desaparecer para el resto de la noche.
Genis pasadas unas horas ya de madrugada y de vuelta a casa no me contó nada acerca de este asunto y me extrañó la verdad. Tirado en un asiento esta vez además iba demasiado cansado y borracho desgraciadamente como para volver a besarme como esa otra madrugada de hace unas semanas. Eso era lo único que yo quería después de toda una noche bailando pero no pudo ser.
Antes de despedirnos me dijo que no me preocupara por la fiesta de mi cumpleaños de este fin de semana, que él se iba a encargar de todo.
Sin embargo claro que me preocupo pues está tan hermético, a unas pocas horas vista, que la verdad no sé si es porque todo le está saliendo mal y nadie quiere venir a la misma. No suelta prenda alguna acerca de a quien ha invitado, o de lo que vamos a hacer, donde vamos a ir y como digo no sé si es por sorpresa o porque desgraciadamente aún no sabe nada.
Me conformaría con que mi fiesta fuera la mitad de buena que fue la suya o la de D.
Tengo miedo de que apenas seamos tres o cuatro personas, o unas pocas más incluso pero todas alli por puro compromiso con él nada más.
De alguna forma los que eran mis amigos hace unos meses cuando empezamos están últimamente un poco distanciados de mi y los chicos con los que más me hablo en estas últimas semanas que hemos salido no sé si tienen la suficiente confianza conmigo, me conocen tanto como para considerarme “amigo” suyo.
Aunque eso es otro tema.
Hoy al salir de trabajar me he dado cuenta que para algunos, los más afortunados, ya han comenzado las vacaciones de verano. De pie sobre un muro que hay justo a la salida del mismo, de mi altura más o menos, estaban por ejemplo este mediodía un par de chicos medio descamisados bebiéndose un botellín de cerveza y riéndose de dos chicas que los miraban desde abajo sonrientes también. Al oir el golpe de la puerta los cuatro se me quedaron mirando de repente aunque luego nada más ponerme yo en marcha volvieron a sus asuntos gracias a Dios. Rápidamente acto seguido, comencé a recorrer ese enorme edificio circular de color gris que hay antes de llegar al puente que cruza sobre las vias del tren, esta vez sin la mochila a cuestas, en dirección a casa y no a la facultad para variar, tratando de llegar lo antes posible a ella. Encerradas en sus portales me di cuenta que había ya bastantes grupos de chicas reunidas en torno a una radio o una revista, aburridas, supongo que pendientes que el gitanillo de turno pasase con la moto cerca suyo y asi poder gritarle guapo o algo parecido como siempre lo suelen hacer para atraer su atención. Cruzando el puente después, me fijé para acabar que la piscina del polideportivo del barrio por fin estaba en funcionamiento. Cuatro chicos de mi edad más o menos, muy morenos y super fibrados, jugaban sobre el césped un partido de fútbol, vestidos con tan solo un minúsculo bañador cada uno de ellos, tirándose al suelo a la mínima ocasión que encontraban, buscando la falta, el contacto físico con el contrario en cuanto que podían. Obviamente no pude pararme en la mitad del puente para quedarme mirándolos totalmente absorto un buen rato. Si que por supuesto pasé por el lo más lento posible, camuflando la dirección de mi mirada tras las gafas de sol, sintiendo como de nuevo me volvía a poner a cien por un chico como esos, igual que el verano pasado. Afortunadamente el tren llegó casi de inmediato, no hubo oportunidad pues de volverme hacia atrás, aunque si de pensar que un dia podría traerme el bañador y “colarme” en esa piscina para asi poder desnudarme o bañarme al lado de todos ellos, como uno más, para saber que se siente más que nada.
También se nota por las noches, o las madrugadas, cuando dejo de estudiar y hay más gente que nunca en los chats buscando sexo, dispuesta a ciber pajearse también. Incluso hasta mi anuncio de contacto ha recibido algún mensaje que otro después de meses de inactividad y es que supongo que todos en mayor o menor medida queremos tener el mejor verano posible, aprovechar lo máximo el tiempo, hacer todo eso que durante el curso no hemos podido, no nos hemos dejado a nosotros mismos hacer.
Me abro la bragueta, me tumbo sobre la cama e imagino que por fin en unas semanas conozco a un chico como ese que se ha subido al vagón del metro en Plaza de Cataluña hoy a las diez y media de la mañana más o menos y se ha colocado a mi lado, con una camiseta blanca sin mangas de una marca de vaqueros y una gorra de Reebook y que me ha puesto enfermo ya desde primera hora casi. Si, ojalá lo conociese. Uno de esos chicos con novia, fuertes, que pasan de ti en circunstancias normales claro está pero que en cuanto que se quedan a solas te llaman para que vayas a su casa, que durante el camino a ella te envían mensajes al móvil diciéndote lo calientes que están, las ganas que tienen de follarte, de que les comas la polla, que cuando llegas a su casa te reciben directamente desnudos y te obligan nada más verles a arrodillarte ante ellos y comérsela ya urgentemente, chicos que se pueden correr dos veces sin problema alguno, la primera en tu boca, la segunda mientras te follan sin esfuerzo alguno, que luego te dejan que tu te corras en su cara y que al terminar eso si a toda prisa siempre te echan de casa porque ya les sobras, hasta les das asco. Pero como tu lo sabes te da igual, y es que hasta que no conozcan nada mejor a ti te van seguir llamando en cuanto que puedan, van a continuar follándote como bestias a la mínima....
Me abrocho de nuevo la bragueta, el contacto de mis dedos con la ropa me devuelve al mundo real, a tal y como son las cosas y no como a mi me gustaría que fueran, a Felipe y nuestra cita del pasado viernes, a como Genis tras preguntarme si yo estaba interesado en él se lanzó sobre él, amargándome un poco la noche al menos en ese primer tramo.
Se morrearon un poco, eso fue todo. Felipe al rato vino hacia mi comentándome lo grande que debe tener la polla Genis a juzgar por lo que había podido tocar. Yo me reí pero no dije nada. Luego tras un silencio bastante prolongado me susurró al oido que tenía novio y que claro, se arrepentía, que lo de hoy no se podía volver a repetir. Menos mal que a él no le gusta salir por el ambiente – me dijo con una especie de alivio en su cara antes de desaparecer para el resto de la noche.
Genis pasadas unas horas ya de madrugada y de vuelta a casa no me contó nada acerca de este asunto y me extrañó la verdad. Tirado en un asiento esta vez además iba demasiado cansado y borracho desgraciadamente como para volver a besarme como esa otra madrugada de hace unas semanas. Eso era lo único que yo quería después de toda una noche bailando pero no pudo ser.
Antes de despedirnos me dijo que no me preocupara por la fiesta de mi cumpleaños de este fin de semana, que él se iba a encargar de todo.
Sin embargo claro que me preocupo pues está tan hermético, a unas pocas horas vista, que la verdad no sé si es porque todo le está saliendo mal y nadie quiere venir a la misma. No suelta prenda alguna acerca de a quien ha invitado, o de lo que vamos a hacer, donde vamos a ir y como digo no sé si es por sorpresa o porque desgraciadamente aún no sabe nada.
Me conformaría con que mi fiesta fuera la mitad de buena que fue la suya o la de D.
Tengo miedo de que apenas seamos tres o cuatro personas, o unas pocas más incluso pero todas alli por puro compromiso con él nada más.
De alguna forma los que eran mis amigos hace unos meses cuando empezamos están últimamente un poco distanciados de mi y los chicos con los que más me hablo en estas últimas semanas que hemos salido no sé si tienen la suficiente confianza conmigo, me conocen tanto como para considerarme “amigo” suyo.
Comentario:
asi q estas d cumpleaños? pues bueno, muchas felicidades chaval, y pásala con la gente q d verdad t agrada, yo por lo gral en mis cumpleaños suelo desaparecer...q antisocial me he vuelto
Comentario:
Llevo siguiéndote unos días... no tengo ni idea de como he descubierto tu blog... pero lo he empezado por el principio y me está enganchando.
Imagino que tardaré un poco en leerlo entero así que acostumbrate a que hurgue un poco en tu visa (con tu permiso)
Imagino que tardaré un poco en leerlo entero así que acostumbrate a que hurgue un poco en tu visa (con tu permiso)
Comentario:
Pero chico, que esperas.. si hace unos cuantos post hablabas de tu gran distanciamiento con el mundo. Ahora que llega el cumpleaños t arrepientes eh...
Deja de deprimirte tanto y no pienses en las cosas malas q t pasan con los tios, q la vida es muy corta. Si nos tomaramos las cosas tan en serio, no existiria malibu.
PD. Por cierto, lo del supermacho follador te lo has currado eh!! Todos los q lo leamos nos pondremos morcillones una y otra vez.
Deja de deprimirte tanto y no pienses en las cosas malas q t pasan con los tios, q la vida es muy corta. Si nos tomaramos las cosas tan en serio, no existiria malibu.
PD. Por cierto, lo del supermacho follador te lo has currado eh!! Todos los q lo leamos nos pondremos morcillones una y otra vez.