ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
Acerca de
Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
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Pasa al lado del escaparate del H & M y no puede evitar mirar de reojo su reflejo en él.

Alguien a lo mejor un poco más bajo de lo normal, delgado, con gafas, vestido con unos pantalones cortos negros de deporte y una camiseta sin mangas roja, con unas zapatillas de deporte negras, unos calcetines blancos y cara de cansado, sin depilar pero recién duchado eso si y con un poco de resaca después de la fiesta de anoche.

Afortunadamente pasa después frente al escaparate de Camper y se centra ya en los diferentes tipos de zapatos expuestos unos al lado de los otros, olvidándose por lo tanto de si mismo.

Además siempre le pasa , cada año, como que no tiene confianza aún con ese “nuevo yo” que ve y que por desgracia cuenta con veinte años en vez de diecinueve. Todavía lo siente y lo trata como a alguien extraño, en quien no se puede confiar totalmente a pesar de ser él mismo. Prefería ese otro Alex, un año más joven, a este nuevo al que a veces tiene la impresión que hay que explicárselo y justificarle cada una de las acciones. ¿Ya no es posible hablar con el antiguo ,el de diecinueve, que tan bien entendía todo y le daba siempre la razón?. No –piensa- se ha ido, todavía está cercano de acuerdo pero cada vez más se situa más y más lejos.


Se abren mecánicamente las puertas de acceso a unos pocos centímetros suyo, de llegar a ellas, entra dentro, ve al fondo una joyería de lujo, una tienda de ropa, otra de plantas, una farmacia, una cafetería. Sus padres han estado aquí mismo hace unas horas, esta mañana, es extraño él les dijo que no le apetecía venir. Sin embargo unas pocas horas después aquí le tienes, una tarde de sábado, paseando a solas, mirando escaparates. ¿Quién puede entenderlo?.

Vuelve a ver su reflejo y no sabe que es realmente, ¿un chico aún?, ¿Un hombre ya?, ¿un criajo?. En su cabeza encuentra razones y motivos suficientes para respaldar cualquiera de las tres respuestas. Está lleno de energía pero desengañado ya con muchas cosas, todavía juega en su cuarto con muchos de sus juguetes a escondidas pero claro ya trabaja y estudia una carrera. En muchas cosas cree ya estar de vuelta de todo mientras que en otras ni se entera de lo que la gente a su alrededor habla.

En esos momentos casi sin darse cuenta por fin entra al interior del Carrefour.


“Esto es una tontería” se dice a si mismo. Mas bien se trata mejor dicho de una antigua promesa. Hace cuatro años cuando cumplió los dieciséis vino aquí mismo y se pasó toda la tarde escuchando música en la sección de discos, casi hasta que cerraron las puertas del supermercado. Luego andando se volvió a su casa, pensando en repetir al año siguiente y asi, en los sucesivos años también, ya para siempre. Cuando por fin llegó a casa sus padres estaban alteradísimos.Como era cerca de medianoche habían llamado a los padres de Joan, a Joan al móvil pero por supuesto nadie sabía nada de él. De eso se trataba - se dijo para si al cerrar la puerta de su cuarto- de demostrarles que puedo salir con otra gente que no sea ellos, que tengo más amigos, que yo también puedo llegar a casa a medianoche por mi cuenta y riesgo.

A veces no hay nada como una buena mentira escribió en uno de los libros de texto sin saber porque la mañana siguiente.



Hoy apenas aguanta diez minutos escuchando música. Rápidamente va a hacia la sección de libros para después dirigirse a la de bricolaje pues está pensando en cambiar su habitación, comprarse unos muebles nuevos que la hagan más moderna y no la típica habitación que en un momento dado una madre monta a su hijo. Hoy solo ha venido aquí para ver que pasaba, para nada más, y le gusta sentirse liberado por unas horas de la esclavitud de los chicos guapos y recuerda después, mientras pide una tarrina de chocolate en una heladería, como ayer antes de que todo empezase lo tenía claro, debía buscarse un chico como él y dejarse de bobadas, un chico gafotas, no gran cosa, que lo entendiera y le quisiera, nada de tonterías como he dicho, de amigos que para nada le correspondían a el. Pero claro había por delante todavía toda una noche y ya sabemos todos lo que las cosas pueden cambiar en unas pocas horas.


Es como una especie de cuarto oscuro donde ocurren todas esas cosas que sino mirara atentamente o se las le contaran como que le pasarían completamente desapercibidas entre la locura general, los disfraces que la gente viste. Felipe mandando mensajes subiditos de tono por el móvil a Genis desde el otro lado de la discoteca, diciéndole que tiene sitio esta noche. Julien medio borracho intentando enrrollarse con él de nuevo pero “yo no soy el segundo plato de nadie” . Un hombre que hace unas horas venía en el metro a su lado, de unos cuarenta años, vestido por completo de negro, leyendo un libro sobre el que no dejaba de hacer anotaciones, enredado pasadas las cuatro de la mañana con sus amigos en una inacabable conversación que le impide fijarse en él que no deja de mirarle. Un chico con gafas también apoyado en la columna, solo, justo cuando están a punto de cerrar, sus miradas coinciden y se mantienen firmes la una en la otra primero unos tres segundos aproximadamente, luego unos diez, por último casi un minuto y entonces como que cree que ya está todo hecho y él se va a acercar y va pedirle rollo aunque finalmente nada ocurre. Genis invitándole a ir a una sauna con dos amigos suyos a las ocho de la mañana, insistiéndole, enfadándose a la salida de la discoteca un poco porque nunca va a espabilar, va a ser siempre un puto inocente. El hombre de antes junto a sus amigos, ignorándole de nuevo, una vez más.



Tiene grabados sus mensajes recapitula mientas muerde la cucharilla de plástico sentado en el metro de vuelta a casa. En un mal momento pueden ser de gran consuelo.

“Feliz Cumpleaños Alex. Un beso. Rafa” es el primero. Luego hay como cinco o seis más que se han estado mandando el uno al otro después de comer ambos y antes de dormir la siesta al menos él.


Se ha embalado de nuevo, de acuerdo, tras el cuarto creo, proponiéndole quedar esta tarde, verse para tomar algo. Rafa le ha dicho que no educadamente, no le ha dado ninguna excusa, le ha dicho simplemente que no puede.


No se ha sentido como otras veces especialmente triste por ello.

Lo daba ya por perdido.


Quizás sea su “nuevo yo” que no se entera todavía de nada.

Mejor así supone.
 
Comentario:
Hola! Es la primera vez que te leo y me ha gustado mucho hacerlo. Sólo decirte que si las cosas son así, yo tampoco he espabilado nunca, porque no me apetece meterme en cuartos oscuros o saunas y también me miran mal por ello. En fin, supongo que no se pueden forzar las cosas y que cada uno es como es, con 19 o con 20. Y no hay nada mejor que estar orgulloso de lo que ves reflejado en el escaparate.

Un saludo y te visitaré de nuevo.
 
Comentario:
Felicidades!. Creo que hasta tu blog va cambiando su tono con el paso del tiempo. Se te ve mas maduro en algunos post, en algunas reflexiones, y eso que ya cuando te descubrí hace tiempo me pareciste alguien muy locuaz y experimentado para la edad que tenías. Los gustos varían, ahora le dedicas menos tiempo a los discos pero en cambio te quedas un ratito por bricolage. Te olvidas un poco del super nene modelito y no te importa recabar información del intelectual gafotas.. Supongo que son etapas por las que pasamos todos. Veremos como transcurren y dónde nos llevan.

Un abrazo y que sigas deleitándonos por otros muchos años!
 
Comentario:
Feliz Cumpleaños! :*

Si necesitas algo ya sabes dónde estoy...
 
Comentario:
Hola Alex! Feliz no cumpleaños! No cambies de vida,ni poco a poco. Eres tal y como te ves en el reflejo de ese escaparate y es genial que seas asi!. Dentro de poco estaré otra vez por Bcn. Estaría genial que un día coincidieramos,aunque fuera en la sección de bricolaje del Carrefour. Un abrazo!
 
Comentario:
Felicidades... con un poquito de retraso! No te voy a decir que aproveches los 20 años para cambiar, esa edad al igual que otras no es un punto de inflexión. Tienes que empezar a partir de hoy, ya, utiliza todas y cada una de las oportunidades para cambiar poco a poco tu vida, es un proceso lento, pero que da sus frutos. Besos
 
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Felicidades... con un poquito de retraso! No te voy a decir que aproveches los 20 años para cambiar, esa edad al igual que otras no es un punto de inflexión. Tienes que empezar a partir de hoy, ya, utiliza todas y cada una de las oportunidades para cambiar poco a poco tu vida, es un proceso lento, pero que da sus frutos. Besos
 
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Felicidades... con un poquito de retraso! No te voy a decir que aproveches los 20 años para cambiar, esa edad al igual que otras no es un punto de inflexión. Tienes que empezar a partir de hoy, ya, utiliza todas y cada una de las oportunidades para cambiar poco a poco tu vida, es un proceso lento, pero que da sus frutos. Besos
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