ALEX //
Mis diecinueve, veinte y veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona
Acerca de
Mis diecinueve, mis veinte y mis veintiún años, de aqui para allá, siempre en Barcelona.
Sindicación
 
116


Lo de la tarjeta de felicitación de cumpleaños no va por mi.

Es simplemente una manera como otra cualquiera de felicitárselo a alguien, hasta que alguna noche coincida con él y tenga entonces la oportunidad de hacerlo cara a cara que es como deben ser estas cosas.

El Alex un poco ingenuo si había pensado en llamarle y el Alex estúpido por completo hasta había barajado incluso la posibilidad de comprarle algo, sin embargo como ambos apenas ya tienen peso, voz y voto, lo veré, me acercaré, le daré un par de besos y un abrazo, nos sonreiremos como siempre que nos vemos y se lo recordaré, diciéndole lo típico lo mayor que ya es etc etc. Asi de simple.

Eso si, espero que no esté demasiado borracho como para reconocerme, pues no todos los dias se cumplen dieciocho años y se dejan por fin atrás unos horarios tan sumamente estrictos como los suyos. “Ya puedes disfrutar a partir de ese momento de todo lo que tanto me hablaste sin depender de tu carnet de identidad falso” le diré. “Aprovecha ahora que dentro de un año estarás y lo tendrás todo ya más que visto y re-visto” ese será sin dudas mi consejo.


A Josep, que asi es como se llama él, lo conocí como no a través de Genis.

Quedamos con el una tarde de sábado del mes de Mayo a la salida de Urquinaona y bueno, ocurrió algo extraño, resultó que se fijó más en mi que en Genis desde un principio.

Era un chico de diecisiete años, muy delgado, al que se veía muy poco espabilado pese a todos los intentos que hacía por aparentar serlo.


A las siete y como Genis había quedado con otra persona, a los dos, él y yo, al quedarnos a solas, entonces no nos quedó más remedio que empezar a vagabundear un poco por todo el centro, al ritmo que los semáforos o bien en verde o bien en rojo nos marcaban, contándonos, mientras lo hacíamos, de nuestras vidas únicamente aquello que consideramos oportuno en esos momentos, mintiéndome él, como luego comprobé, como un bellaco, en algunos aspectos, por pura desconfianza supongo. Me enteré de esta forma que vivía por Horta, que su padre era taxista y que por supuesto nadie en su familia sabía nada .

Sentados cerca de La Bolsa más tarde, mientras esperábamos al resto del grupo y por timidez espero, hubo un momento en que pensó en volver a su casa ya que no conocía a nadie y sobraba según sus propias palabras.

Yo le dije que ni hablar, que no tuviera corte ninguno. “Hoy por fin entrarás en un bar de ambiente, ya veremos cual” concluí convenciéndolo definitivamente.

El se rió y juraría que fue a partir de ese momento cuando empecé a notar que se abría mucho más a mi y me hablaba con más confianza, que a veces su cuerpo se pegaba al mio mucho más de lo normal.



Solo nos besamos un poco.

Fue en el D. que estaba todavía medio vacio.

Hacia un frio de narices dentro de él y quizás fué hasta una reacción natural, abrazar a otra persona para sentir su calor.

El resto del grupo se había ido a cenar y alli que estábamos nosotros dos solos, en una esquina, compartiendo un cubata. Y no, ni siquiera nos metimos la lengua en esa primera tanda de besos que terminó unos diez minutos después de iniciarse, para podernos ir a bailar un poco, apenas movimos las manos de las caderas, apenas sentimos nada por ahí abajo, tan alejados como estábamos el uno del otro en comparación de cómo normalmente se está en situaciones parecidas a esa.


El bailaba y miraba hacia todos los lados con los ojos muy muy abiertos.

No podía creerse que por fin estuviera ya dentro.

Se conocía perfectamente todas las canciones que sonaban.

Un segundo cubata compartido le soltó aún más la lengua, le hizo reconocerlo “el tuyo ha sido el primer beso que me he dado con un tio....vamos otra vez para la esquina ¿no?”.

Yo me quedé un poco fuera de juego la verdad.

Eran más de las once.

El tiempo volaba para mi también.


Noté su lengua rozando tímidamente mis labios, saqué un poco la mia también, pero optamos sin embargo enseguida por abrazarnos lo más fuerte posible de nuevo, sobre todo en cuanto que me dijo que se tenía que ir pues tendría que haber llegado a casa hace más de una hora.

Me hizo gracia sentir casi como mios los latidos tan acelerados y fuertes que marcaba su corazón, apoyado como estaba en mi pecho.

“La próxima vez tendrás más y mejor” me prometió casi a medianoche, después de haber pasado casi una hora enganchados el uno con el otro, en silencio, sin hacer nada.




Tal y como suponía la vez siguiente tardó mucho en llegar.

Entre su castigo de tres semanas sin salir de casa y mis ajustadísimos horarios de entre semana de aquella época, plenos exámenes, nos fué imposible quedar más pronto.

Si que nos vimos para ir al cine un sábado por la mañana. A toda prisa nos besamos un poco durante los títulos de crédito aprovechando que la sala estaba aún vacia, sin acomodadores ni público.

Luego a las dos semanas o asi, ya en pleno verano, cuando volvimos a encontrarnos, el ya iba junto a otro chico de su edad más o menos. Y aunque nos saludamos e incluso volvimos a compartir un cubata las cosas resultaron ya muy diferentes.

A mi no me apetecía volver a abrazarlo de esa misma forma.

A él tampoco probablemente abrazarme a mi, pues se les veía a él y su amigo tan compenetrados, riéndose constantemente el uno con el otro.


Dicen, y es posible que asi sea, que ahora va en un plan prepotente insoportable, que mira a todo el mundo por encima del hombro.

Sin embargo conmigo, y cada vez que le veo, la última hace menos de una semana, él siempre se comporta conmigo como aquel chico desgarbado y un tanto desorientado de esa primera vez que nuestros caminos se cruzaron, él incluso sigue abrazándome tan fuerte como aquel dia durante un minuto más o menos.

Y entonces, al vernos desde lejos, noche tras noche haciendo lo mismo, nadie de mis amigos entiende nada.

Pero es que ellos estaban cenando, es normal pues.



 
Comentario:
¿Que puedo decir??

Que muchas gracias a todos por animar esto de nuevo y seguir fieles.

Besos
Alex
 
Comentario:
Alex eres la machine, siempre espero tus posts como agua de mayo, y nunca defraudas, me encanta leerte y seguirte. Solo te digo una cosa, llegara tu momento, llegara, ya lo veras y espero estar ahi para leerlo y vivirlo contigo. Un saludo campeon.
 
Comentario:
Mira el lado bueno, se fijó en ti y no en Genís. Ya es un buen paso. Ahora coje impulso para el segundo. Fuiste el primero para él y eso lo recordará para siempre. Otros vendran que ni se acordará.
Cuando le veas dale un buen abrazo. y susurrale al oido. Mejor tenerlo de amigo, aunque con otros se le suba el pavo.
 
Comentario:
que bonito fue al principio


y si ahora dicen q es un prepotente...
lo importante es cómo se comporte contigo.

saludos
No