<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/rss20.xml"><title><![CDATA[ALEX //]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Mis diecinueve, veinte y  veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hourly]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[1]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_227.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_226.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_225.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_224.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_223.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_222.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_221.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_220.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_219.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_218.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_227.htm"><title><![CDATA[1201 DIAS]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_227.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Sentí como si todo el mundo estuviera estado alli dentro. O algo parecido.<br/><br/><br/>Vnc y yo habíamos quedado esa tarde porque somos amigos y se supone que eso es lo que hacen los amigos, en cualquier caso no porque tuviéramos especiales ganas de vernos el uno al otro.<br/><br/> Ambos llevábamos ya dos o tres tardes perdidas seguidas tirados en la cama o en la playa o encima del sofá frente al Dvd. Estaba claro que nuestro verano iba por mal camino.<br/><br/><br/>Nada más anudarnos la pequeña toalla a la cintura y en cuanto que comenzamos el recorrido habitual me encontré de frente con Arnau, un chico del colegio al que hacía pues más de cuatro años que no veía. Iba solo y obviamente ambos nos sentimos igual de avergonzados e incómodos y por eso miramos hacia otro lado. Yo al menos tuve a alguien a quien hablar. <br/><br/>El era un chico bastante anónimo dentro de la clase pero con novia ya el último año. Bastante bueno jugando al baloncesto. Ninguno de los dos estaba preparado para volver a vernos y menos bajo esas circunstancias. Vnc me aclaró cuando le conté la historia que no era la primera vez que lo veía por alli.<br/><br/><br/><br/>Luego en, por asi decirlo “nuestra tercera vuelta por alli”, descubrí primero al chico de la tienda de ropa P&B del centro de Barcelona con el que intercambio miradas cada vez que entro en la tienda en la que trabaja. <br/><br/>Iba con otros dos chicos, todos con la toalla muy caída, dejando por lo tanto intuir con muchísima facilidad todo aquello que escondían. <br/><br/>Nuestras miradas volvieron a cruzarse, más altivas si cabe de lo que ya antes en esa tienda del centro de Barcelona lo habían hecho. <br/><br/>Por supuesto no pasó nada.<br/><br/><br/>También y casi a continuación, y sin verle nada más que su culo muy peludo, su piel blanca, su calva,   adiviné entonces que se trataba del chico de la biblioteca del barrio y asi se lo dije a Vnc. <br/><br/>Estaba metido entre un grupo de gente y por la forma en que movía el culo parecía que se estaba follando a alguien pero con toda seguridad que no lo estaba haciendo.<br/><br/><br/>Y así podría seguir con X. y su novio morito y con otra mucha más gente que veo los viernes o sábados que salgo, o entre semana a la busca y captura por los baños de Sants, Glories, La Illa etc etc<br/><br/><br/>Eso era todo. <br/><br/>Nos iríamos conociendo poco a poco de vista. Veríamos  los años pasar sin darnos cuenta apoyados en las paredes de esa misma sauna u otra parecida, o haciendo guardia en los meaderos. Quizás llegaríamos a intercambiar alguna palabra una tarde o incluso a ser amigos. Ansiaríamos ,eso si, cada verano la llegada de sangre nueva al ambiente, nos deleitaríamos en sus bellezas, todas muy diferentes entre si pero enormemente cautivadoras.<br/><br/>No cabía esperar más.<br/><br/>Eso era todo ya digo.<br/><br/><br/><br/><br/>Sensaciones, sentimientos y pensamientos que te surgen,  aparecen y se manifiestan de repente con una enorme intensidad pero que también desaparecen rápidamente.<br/><br/>¿Debo de hacerles caso o no ?<br/><br/>¿Son tan solo una parte mínima de mi saliendo a la superficie, dejándose ver o por el contrario son el reflejo de mi yo verdadero, al que tengo atado, aislado, esclavo de una vida aburrida, llena de secretos?<br/><br/><br/><br/>¿Realmente son mis amigos? o ¿No los aguanto y estoy harto de ellos?<br/><br/>¿Podría vivir fuera de esta ciudad? o ¿Moriría casi al intentarlo teniendo que regresar muy pronto a ella?<br/> <br/>¿Es cierto que me  da tanto asco  ver pollas de esta forma,  o perseguir a cualquier tio bueno que vea? o ¿En cuanto que se me pasen los efectos post paja voy a volver de nuevo a empezar, a disfrutar como un crio esperando a que aparezcas, siguiéndote al baño, colocándome a tu lado para mear si hay suerte y cascándomela en cuanto te vayas?<br/><br/><br/><br/>Sentado en la mesa de siempre del Mc Donalds de Paseo de Gracia, haciendo tiempo a que salga cerca de medianoche el último tren hacia la casa de la playa, doy vueltas a mil cosas y a ninguna cosa a la vez.<br/><br/>Necesito aire nuevo aunque no sepa de momento que ventana he de abrir.<br/><br/>Necesito salir, cambiar de sitio, aunque de momento no haya decidido queridos amigos que puerta he de abrir....<br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/files/manga3.jpg" alt="" border="0" width="500" height="363"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_226.htm"><title><![CDATA[INICIALES (2)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_226.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>Una ansiada cerveza muy fria , finalmente fueron dos. <br/><br/>F, T y Vnc apareciendo de pronto en bloque por la barra para pedirse lo suyo. Un elemento extraño, una especie de alien o virus informático de pronto atacando por sorpresa, carcomiendo toda nuestra amistad, haciendo que yo no me sienta nada cómodo en su presencia después de lo acontecido en el cuarto oscuro. <br/><br/>Un par de tios muy cachas ,de vuelta a las andadas, y que me invitan a una cabina y con los que finalmente acuerdo que me la machaco mientras les veo follar y ya está.<br/><br/> Otra paja más viendo como un abuelo se la chupa al chico de patillas y con el rabo enorme. <br/><br/>T manoseándome el culo a boxer bajado en una esquina, ya muy cansados los dos.<br/><br/>Las luces de repente que se encienden y poco a poco todos que salimos de la discoteca de nuevo a la calle después de haber sido descubiertos, puestos a la vista de los demás...<br/><br/><br/>Más o menos en eso pensaba al dormirme el sábado a primera hora de la mañana . Y diez horas después, al despertar, como que las cosas no habían cambiado demasiado, nada de lo que había pasado la noche anterior había desaparecido todavía de mi cabeza.<br/><br/><br/>Tenía una nota de ellos en la cocina. Se habían ido a la manifestación. <br/><br/>Tenía un sms  posterior en el móvil de Vnc. Lo habían pensado dos veces, habían ido a una sauna mejor.<br/><br/><br/><br/><br/>De camino a la misma en un tren de cercanías, coincidiendo con un montón de chavales de catorce o quince años de vuelta de un parque acuático, recordé esos dias en que la vida iba muy despacio y en los que yo suplicaba por algo más de velocidad. <br/><br/>Era muy optimista dentro de mi pesimismo. <br/><br/>Jamás hubiera pensado que se pudiera ir tan deprisa, que acabaría , que todos fuéramos a acabar asi la verdad .<br/><br/><br/><br/><br/>La sauna una vez que llegué a ella parecía por fuera una especie de casa de campo andaluza en plena ciudad. No dejaban entrar a todo el mundo. Estaba hasta arriba. Afortunadamente yo no tuve problema en hacerlo y casi de inmediato me junté a Vnc que andaba  por ella como si la conociera ya perfectamente.<br/><br/>Le dije que alguna cara que otra me sonaba de la noche anterior.<br/><br/>El me dijo que a él también.<br/><br/><br/><br/><br/>Al dia siguiente, domingo, la casa de F. y T. se llenó de maricas de todo tipo que ellos habían invitado a comer, como no podía ser de otra forma, después de más de diez años metidos en el ambiente.<br/><br/><br/>Me vinieron a la mente  las reuniones familiares de Navidad.<br/><br/>Era algo muy parecido. <br/><br/>Mezclados entre si,  alli estaban seres humanos llenos de vitalidad, con toda la vida por delante, junto a seres humanos con el desengaño y el cansancio ya haciendo acto de presencia en sus caras. También había algunos seres humanos ya totalmente aposentados en  la plena decadencia física, prácticamente solos, mirando y sin ganas de hablar mucho con nadie, sin apenas nada que recorrer ya por delante, tomándose como un insulto hacia su persona la vitalidad, los bailes  y las sonrisas por parte de aquellos a quienes doblaban o triplicaban la edad.<br/><br/>Pensándolo bien, faltaba solo ese típico pariente que en doce meses se ha convertido en alguien completamente diferente a como lo recuerdas del año pasado y que sospechas que nunca vas a volver a ver vivo. Pero Vnc y yo a las 6, hora de los postres todavía,  nos fuimos de alli, camino al aeropuerto, teníamos que irremediablemente volver a Barcelona.<br/><br/><br/>A la salida del bloque donde viven F. y T. un grupo de chicos sentados en un banco discutían algo pasándose de mano en mano un botellón de cerveza. Vestían la típica camiseta negra del último grupo punk de moda que compraron seguro a principios del verano y que se ponen a diario, y que por eso tiraran dada de si y descolorida una vez que llegue septiembre y el verano del 2008 pase a la historia. Lo mismo podría decirse de las zapatillas que llevaban puestas.<br/><br/><br/><br/>Ya en el metro, entre Barajas y la T4,  una mujer cubana se puso a gritar a su marido, a llamarle de todo. Llevaba un cartón de vino entre las piernas. El iba medio dormido, no parecía hacerle caso alguno. No tardó mucho en empezar a golpearle.<br/><br/>Sin embargo nadie de los que íbamos en el vagón hicimos algo por separarlos, simplemente miramos hacia otro lado.<br/><br/><br/>Por una parte, de alguna forma, la vida puede llegar a ser tan miserable que hasta podríamos justificar el comportamiento de aquella mujer con respecto a él en determinadas circunstancias.<br/><br/>De otra, ¿quiénes somos nosotros para meternos entre ellos?, ¿estamos legitimados para hacerlo?, ¿acaso somos perfectos?.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_225.htm"><title><![CDATA[INICIALES (1)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_225.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>Mirándonos a la cara uno por uno, a su novio primero, luego a Vnc y finalmente a mi , nos dijo que ante todo hay que acabar con la hipocresía.<br/><br/>Estábamos los cuatro, recién aterrizados Vnc y yo, en un restaurante cerca dela Puerta del Sol, viernes por la noche y ellos dos que son mis amigos madrileños habían ido a buscarnos al aeropuerto dispuestos a servirnos de guías para el fin de semana de nuestras vidas, o al menos eso es lo que pensaba Vnc. <br/><br/><br/>Inevitablemente hay una etapa en que solo tienes ojos para tu pareja , que no necesitas ni buscas más pero todo pasa y es tan hipócrita negarlo. <br/><br/>¿Qué hay de malo en acostarte con otra gente si tus sentimientos hacia tu pareja son seguros, están claros?. <br/><br/>¿Tiene que significar tener pareja renunciar dia a dia a disfrutar al máximo de la vida?. <br/><br/>Por supuesto  que no, creía él a la hora de pagar la cuenta, ante la mirada de su pareja, digamos que T., que por el gesto que puso parece  que ya había oído este discurso por parte de digamos F. demasiadas veces.<br/><br/><br/>Pocos minutos más tarde entramos ya al primer local de la noche.<br/><br/><br/><br/><br/><br/>Es un sitio que no sabría si decirte que es horrible, o más bien afirmarte del mismo todo lo contrario.<br/><br/><br/>Digamos que S.C. es un templo del sexo, una oscura discoteca en que todo lo que hay fuera de ella,  una vez que entras a la misma de madrugada, desaparece. Ya no hay futuro por el que preocuparse, ni una carrera que terminar.  Tampoco hay soledad  que de ese momento en adelante pueda hacerte sentirte hueco, vacio o seco  pues, dentro de ella , digamos S.C., siempre podrás calmarla.  <br/><br/><br/>Eso es lo que parecen decirte o hacer quererte pensar los pasillos de la misma y que a media luz que conexionan las diferentes partes de su cuarto oscuro con el cine porno o la enorme zona de las cabinas también.<br/><br/><br/>Todo es sexo, a partir de entonces, a medida que comienza a llenarse digamos S.C. y que tu cuerpo comienza a rozarse con otros tantos cuerpos que también despojados como el tuyo de la camiseta lo buscan desesperadamente.<br/><br/>Todo es sexo, nada importa lo que te haya costado la ropa que lleves encima, el dinero que lleves en la cartera, solo se trata de para empezar, alargar la mano como los demás y en una de esas aglomeraciones, a la salida del cine porno, meter mano un poco y  tocar el culo  a un tio buenísimo que has visto antes. O también de pronto , manosear el paquete a otro tio situado a tu derecha muy guapo que sin darte cuenta casi ha empezado a tocarte el tuyo, en esa misma aglomeración, mientras disfrutabas del durísmo culo de esa primera persona que hizo situarte alli.<br/><br/><br/><br/>Por supuesto que repasé mentalmente todas esas enfermedades de las que habla Internet y me recordé a mi mismo sus vergonzosos síntomas, pero como por arte de magia, todas las advertencias momentáneamente desaparecieron para mi  pocos minutos después, cuando  situado yo en medio de otras de esas aglomeraciones, noté como varias personas comenzaban a meterme mano por todas partes y  entre tres o cuatro hasta me bajaban los pantalones y el boxer a la altura de las rodillas.<br/><br/><br/>No tardé ni un minuto en terminar eso si creo. <br/><br/><br/>Un par de manos se peleaban por turnos por machacármela. Otras mientras recorrían mis sobacos, mi culo intentando hacerme un dedo. Alguien también me mordía los pezones al mismo tiempo y otra persona  llevaba mi mano hacia  una polla enormemente gorda y grande, totalmente húmeda, situada a mi costado izquierdo y a la  que dado que me quedaban ya escasos segundos para correrme decidí poner el culo para asi sentirla entre mis nalgas, intentado inútilmente abrirse paso.<br/><br/><br/>Finalmente cuando lo hice recuerdo que aquello atrajo aún a mas gente. <br/><br/><br/>Yo ya tenía los pantalones por el suelo, los boxers igual y estaba susurrándole al hombre de la polla enorme y húmeda situado a mi espalda que me follase, asi que mi leche de repente salió con más fuerza que nunca. <br/><br/><br/>Curiosamente  aquellos resultaron  alcanzados por la misma, al menos uno de ellos, comenzó entonces a degustarla,  colocando algunos restos de la misma en sus labios y un chico muy delgado, de los que me había estado metiendo mano, preguntó acto seguido y en voz alta si alguien podía darle a él también un poco de mi leche para asi  poder probarla.<br/><br/><br/>El hombre de la polla húmeda a mi espalda  ajeno a todo, mientras,   me invitaba  a ir con él a su coche,  para follarme, pero claro, esa escena ya había acabado y  yo solo sentía en esos momentos un poco de asco y el sudor frio de los cuerpos que rodeaban al mio pegándose, humedeciendo mi propia piel. <br/><br/><br/><br/>Rápidamente mientas me subía de nuevo los pantalones y la ropa interior con la intención de  salir al exterior, en busca de una cerveza bien fria,  gracias a un par de mecheros que se encendieron, pude ver como ,dentro de  todo ese grupo de nueve o diez personas que había alrededor mio y que poco a poco se desintegraba, se encontraban Vnc F y  T..<br/><br/>No sé porque pero no me sentó muy bien.<br/><br/><br/>Mientras, el propietario de aquella polla tan enorme y humeda al darme la vuelta resultó ser  un chico de unos veinticinco años, con patillas y el pecho muy velludo.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_224.htm"><title><![CDATA[EL Y YO]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_224.htm]]></link><description><![CDATA[El observa el mar.<br/><br/>Ligeramente incorporado, tumbado sobre una toalla de color negro, en una playa cerca de Barcelona no se cansa de hacerlo durante minutos, no se aburre, para, según se mire, desgracia o fortuna de sus amigos que mientras no dejan de comentar cualquier cosa sobre tal o cual chico que se ha puesto al alcance de la vista de todos.<br/><br/><br/>Están muy pegados todos, los unos a los otros. <br/><br/>En apenas unos pocos metros de playa varias decenas de  cuerpos masculinos. <br/><br/>La mayoría ya muy bronceados, untados en aceite para resaltar más sus formas perfectas, sabiéndose blanco de todo tipo de deseos. <br/>La moda dicta bañadores minúsculos, gafas de sol enormes, pelo rapado casi al cero, esos son a los que todo el mundo mira, los demás no parecen ni existir, asi que ni te molestes.<br/><br/><br/>Quizás sea  la cobardía que a él le producen la proximidad de todos ellos, o quizás es porque simplemente está en uno de esos dias en que nada le excita lo más mínimo, esos dias en  los cuales hasta incluso parece que por fin  ya nunca más un cuerpo de un hombre le va a poder volver a desarmar, torturar, ser una amenaza para su felicidad en caso de no poder gozar del mismo, bueno, el caso es que él se siente un poco de sobra alli, ya digo, oyendo comentarios, planes y nombres de discotecas que tan solo le son familiares porque sus amigos se pasan alli el fin de semana metidos y le arrastran a sus pistas de baile sin remedio.<br/><br/>Tan solo por eso.<br/><br/>Pronto encontrará a alguien se dice a si mismo <br/><br/>Pronto.<br/><br/>Lleva años repitiéndoselo. A estas alturas es ya una frase hecha, un especie de comodín para salir de determinadas situaciones, poder afrontar su situación real.<br/><br/>Nada importa demasiado en realidad.<br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>El a veces muchas tardes escucha canciones de hace siete u ocho años. <br/><br/>Tumbado de nuevo sobre la mismas camas de siempre, la de Barcelona, la de la casa de la playa.<br/><br/>Y entre estribillo y estribillo vuelve a recordar como era la vida durante los dias en que no dejaba de escucharlas a diario y sus notas constituían toda una novedad para él.<br/><br/>(Te recuerdo claramente pero he sobrevivido otro dia .........Imagino lo que dirías de estar aquí .........Ahora te has ido para continuar con tu vida.......Dices que igual nos encontramos aquí o allá y te sigo viendo en muchas caras que no son tu cara)<br/><br/><br/>Si, siendo optimista, tiene la sensación de haber sobrevivido, de haber escapado de aquello de lo que entonces parecía que era imposible escapar o  vencer mientras las tarareaba. <br/><br/>Pero obviamente, en ningún caso ha sido por algo que él haya hecho, o resuelto.<br/><br/> El mérito no es suyo. <br/><br/>Más bien ha sido la propia inercia de la vida lo que ha provocado que él haya avanzado y  dejado atrás en consecuencia  a todos esos miedos y personajes. <br/><br/>Y además puede que el peaje que ha tenido que pagar  haya sido muy alto. Ya nunca más será alguien confiado, alegre, capaz de disfrutar plenamente.  Siempre estará en  alerta, rodeado de mecanismos de defensa,  con su timidez a cuestas, esperando que los primeros nubarrones negros vuelvan a aparecer en el horizonte de su vida de nuevo.<br/><br/><br/><br/><br/><br/>El deja una botella de agua de litro y medio bajo el trampolín y  comienza a nadar.<br/><br/>No saldrá de la piscina hasta pasados cuarenta y cinco minutos.<br/><br/>Ya casi nadie viene a nadar a la piscina cubierta. Es verano, hace sol, la gente tiene planes.<br/><br/>Sin embargo lo que si que es cierto es que coincide casi a diario con otro chico de su edad que un dia hasta le saluda con un “hola” seguido de una amplia sonrisa. <br/><br/>Y él entonces, nada más responderle,  si cree que todo puede tener una solución, una salida, mientras trata de imaginar que hay detrás de ese saludo que acaba de recibir. <br/><br/><br/>Amistad. <br/><br/>Sexo en las duchas. <br/><br/>Nada, tan solo buena educación.<br/><br/><br/>Es por esta ultima opción por la que se decanta más tarde al observar muy lejos de él, lo máximo posible en realidad, y bajo el agua  el culo perfecto de ese chico, su polla torcida y descapullada, su cuerpo de adicto al gimnasio.<br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>El y Xavi comparten mesa en una cafetería a punto de anochecer.<br/><br/>El verano está comenzando, ahora es cuando todavía se encuentra lleno  de promesas,  hay tiempo para todo, cualquier plan o sueño es plenamente realizable y los dos lo saben. <br/><br/>Además si,  ya tienen  el inicio perfecto para sus respectivas historias, cada uno la suya.<br/><br/>“Ocurrió en ese mismo verano en que España ganó la Eurocopa”.<br/><br/>“Fue el verano en que España ganó a  Alemania ....”<br/><br/>No es la primera vez que tienen a la vez la misma idea.<br/><br/><br/><br/>-¿Cuándo te vas a echar novio? le dice Xavi.<br/><br/>- ¿Cuándo te vas a echar tu novia? le responde él riéndose también.<br/><br/><br/>Ambos lo saben.<br/><br/><br/>No puedes ir con alguien y esperar que, a fuerza de pasar  tiempo a su lado, tu te vayas a ir enamorando de él o ella.<br/><br/> Las cosas no funcionan asi, solo hacen más difíciles y complicados los finales.<br/><br/><br/>Hoy, martes, le toca pagar a él por si a alguien le interesa.<br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_223.htm"><title><![CDATA[CONVERSACIONES CON AMIGOS]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_223.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>Marta está muy feliz porque cree que también va a aprobarlo todo.<br/><br/>Pero es una felicidad extraña, pues presiente que algo está punto de cruzarse en su camino, algo que va a ser duro y difícil de superar, muy doloroso sobre todo.<br/><br/>El pasado martes ella hizo una fiesta en su pequeño apartamento y me contó todo esto mientras los dos estábamos en la cocina preparando las bebidas. Si, los exámenes no le podían haber salido mejor y la habían subido a coordinadora en el trabajo, pero pronto habría que tomar una decisión en un sentido u otro, tomar cartas en el asunto y aún no sabía en qué bando debía de  situarse, a favor de quien tomar partido.<br/><br/><br/>Rafa inconscientemente entró en la cocina a por algo más de comida y rápidamente salió de la misma como si la cosa no fuera con él, infeliz. El  era uno de los dos lados hacia  los que se podía decantar la balanza, cincuenta por ciento de probabilidades de éxito a su favor, otro cincuenta por ciento de probabilidades en su contra, de fracaso.<br/>Los padres de Marta eran el otro lado, sus contrincantes, otro cincuenta por ciento de probabilidades de éxito a su favor, o cincuenta por ciento de probabilidades en su contra, de fracaso.<br/><br/>El simplemente no lo intuyó .<br/><br/><br/><br/>Para ellos, no cabe duda que en cuanto que su hija acabe la carrera volverá a su pequeña ciudad, con ese chico de Barcelona que se ha echado de novio tan vago, si es que finalmente él es realmente tan importante en la vida de su hija como parece serlo. Ya le han buscado casi incluso un puesto de trabajo ,muy bueno para empezar, pues ese trabajo de agente telefónico que ella tiene en Barcelona es como una especie de broma de mal gusto por mucho que la hayan ascendido, ella es la más lista de la familia, se merece lo mejor. Con el chico ya verán lo que hacen.<br/><br/><br/><br/><br/>Marta no puede evitar reírse un poco al contármelo porque ella, una parte de ella mejor dicho, piensa exactamente igual que como sus padres lo hacen y eso si que es grave, esa parte que los echa tanto de menos, que sufre por solo poder verlos una par de dias cada mes y medio, que está harta  de perderse el dia a dia de sus vidas pues pronto serán mayores, necesitarán ayuda y estarán tan solos alli.............<br/><br/><br/><br/>Rafa   que vuelve a entrar de repente en la pequeña cocina de mosaico amarillo y le da un pequeño beso  en la boca, sin saberlo él, activa insospechadamente la otra parte de Marta justo en el momento más apropiado, esa que sabe que no puede separarse ya de él, que intuye que es aquí en Barcelona donde está su futuro, que en el noventa por ciento de las ocasiones no quiere  ni oir de volver alli de donde salió teniendo en cuenta lo poco que le gusta a Rafa todo aquello además.<br/><br/><br/> Todo es un maldito lio me dice como conclusión, poco antes de incorporarnos los dos de nuevo a la fiesta, sin saber todavía por donde tirar,  sonriendo a Eva que ha vuelto después de casi un año y ya colocada en una gestoría de su pueblo, con novio formal, un chico muy cachas pero también muy aburrido.<br/><br/> Marta de vez en cuando dirige una mirada extraña hacia ella, como si estuviera  a punto de  llorar, intuyendo que ese podría ser su futuro también.<br/><br/>Sigue sin saber que hacer.<br/><br/><br/><br/><br/>Yo no puedo darte consejo alguno. Mi vida ha sido siempre muy sencilla, sin grandes complicaciones o dilemas. Seguro que me equivoco.<br/><br/>Mas o menos eso es lo que le  digo más  a la despedida, en la puerta de su casa, abrazada a Rafa, deseando yo sin embargo que ella se quedé aqui, se case con Rafa  y dentro de diez años  sigamos siendo amigos  .<br/><br/><br/><br/><br/><br/>Más tarde pasadas las cuatro cuando por fin entro en mi cuarto lo primero que hago es  sacar los albums de fotos del armario. <br/><br/>Más que nada por las palabras finales que me ha dicho Eva  relativas a  lo cambiado que estoy, de lo cerca de estoy ya de ser todo un hombrecito.<br/><br/>Es algo normal supongo. <br/><br/>Todos estos madrugones, las mañanas de trabajo y tardes de facultad , los dias de exámenes alguna huella tendrían que dejar.<br/><br/>Pero me hacía mucha ilusión ver viejas fotos mias y no sentirme muy lejos de ellas, no  ser muy diferente de cómo lo era entonces.<br/><br/>Sin embargo ya si que lo soy.<br/><br/>No hay vuelta atrás.<br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/files/alaska_in_winter.jpg" alt="" border="0" width="470" height="313"/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_222.htm"><title><![CDATA[MAGIA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_222.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>Fué más o menos como lo llevaba dias imaginando.<br/><br/>Hubo algunas cosas diferentes pero en lo básico, entre la realidad y aquello que yo había soñado  no existieron grandes discrepancias.<br/><br/>A las dos horas aproximadamente de haber comenzado la fiesta él se aburrió de estar alli y se marchó, despidiéndose únicamente de dos chicas, una de ellas podría haber sido su novia, esa con la que lo llevaba tan en secreto.<br/><br/>Cogió su mochila blanca y se la echó al hombro y lentamente fue subiendo las escaleras hasta desaparecer. <br/><br/>Desaparecer para siempre ya, nunca más volveré a verle. <br/><br/><br/>Abajo quedamos el resto de la clase.<br/><br/>Unos bromeando unos sobre los éxitos futuros que nos aguardan. Otros bebiendo todo aquello que durante el resto del año no han bebido, ante la mirada de reprobación de sus novias, un dia es un dia seguro que pensaba ellas y Alex mientras, totalmente borracho ya antes de empezar la fiesta incluso lo estaba, soltando a todo aquel con el que se encontraba la noticia que dejaba la carrera, transformándola en una especie de victoria de él sobre el resto de la clase, iba a empezar por fin a trabajar con su padre, con un sueldazo, hacer una carrera era una de las cosas más inútiles hoy en dia, eso decía pensar.<br/><br/><br/>Yo ya lo odiaba. Primero por miles de pequeños motivos que han ido acumulándose a lo largo del año unos encima de otros y que si bien en su dia no tuvieron mucha importancia viéndolos hoy en perspectiva me dicen perfectamente la clase de persona que es. <br/><br/>Segundo, por haberse atrevido a ir a Colin  nada más haber empezado la fiesta y en contra de mi voluntad con la historia que yo estoy loco por él, que me gusta mucho.<br/><br/><br/>Lo odié con todas mis fuerzas cuando me di cuenta como se lo comentaba al oido una vez que yo no había conseguido retenerlo y aunque es cierto que mi consideración hacia él giró ciento ochenta grados cuando vi como Colin me miraba y me sonreía, Alex era mi mejor amigo, alguien que hacía eso que yo no me atrevía a hacer,   finalmente volví pensar acerca suyo lo mismo que llevo ya semanas pensando en cuanto que Colin movío su cabeza de izquierda a derecha, sonriéndome de nuevo, diciéndole que no supongo. <br/><br/>Para cuando él vino muerto de risa a mi lado a contarme los resultados de sus pesquisas  no quería saber nada más suyo.<br/><br/>Nada más. Yo ya tenía  mis propios planes, no necesitaba de su ayuda. Consistían en abordarle en la calle en cuanto que dejara la fiesta e invitarle a una última copa. Me conformaba con su amistad, con  pasar una noche de borrachera los dos a solas y al amanecer, los dos  sacarnos una foto en el monumento de Colón. Me bastaba con su email a la hora de despedirnos, con una invitación por mi parte a venir a dormir a mi casa por si es que ya él no tenía sitio donde ir.<br/><br/>No quería mucho.<br/><br/>Como otras veces.<br/><br/>Alex con su intervención los había dejado sin efecto.<br/><br/><br/><br/><br/>Ahora, varias horas después.  esto es lo único que ya queda de él. <br/><br/>Una foto sacada con el móvil y a traición, a escondidas, como lo ha sido toda mi historia con él. <br/><br/>Una foto suya leyendo entre clase y clase, solo, como siempre, una foto que algún dia de este verano despreocupadamente  borraré cansado ya de recordar mis fracasos, después de habérmela machacado pensando  en él dos o tres veces seguidas.<br/><br/><br/>Yo estaba realmente guapo en esa última noche de Colin. <br/><br/>Como nunca antes hasta ahora lo he estado y no sé si volveré a estarlo.<br/><br/>Con una ajustada camisa blanca de manga corta, una fina corbata negra, el pelo en punta, listo para un último ataque, para hacer mia  y que no se me pudiera escapar cualquier posibilidad que pudiera existir con él.<br/><br/><br/>Esa misma ropa aparece hoy aún tirada sobre la cama a la espera de ir a la lavadora y nosotros tres, mis padres y yo, ya estamos en la casa de la playa.<br/><br/>Esta mañana tumbado sobre la arena veía a algún que otro avión surcar el cielo sobre nuestras cabezas, quizás podría ser él.<br/><br/>Esta tarde mientras, tirado en la cama observo los mensajes en busca de sexo y amistad que se repiten en una televisión local.<br/><br/>Asi, contestando a uno de ellos, es como conocí a Genis.<br/><br/>Hace mucho tiempo ya.<br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/files/colin.jpg" alt="" border="0" width="74" height="95"/><br/>Magia que nunca engaña pero miente (I:F:))<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_221.htm"><title><![CDATA[FUTUROS POSIBLES]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_221.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>· Entró en la cafetería justo a las nueve de la  noche.<br/><br/>Era un hombre fuerte de unos cuarenta años vistiendo unos vaqueros ajustados de color negro y una camiseta igualmente ajustada de color naranja con una gorra negra con el nombre de un bar gay inscrita en ella.<br/><br/>Pidió un cerveza tras sentarse en una mesa y un bocadillo de patatas poco después, en cuanto que la camarera depositó la enorme y helada copa delante suyo.<br/><br/>Olía a varias marcas de perfume mezcladas entre si  y además un poco a tabaco, pero estaba preparado, se notaba.<br/><br/>Miró de repente tristemente a través del ventanal de la cafetería el como la ciudad despertaba por fin  al verano, lo más seguro que definitivamente ya,  y jamás llegó a pensar que le dolería tanto, como si le hubieran clavado una aguja en el costado, otra en la espalda, la última atravesando sus globos oculares.<br/><br/>Estaba ya tan lejos de ellos, nunca hubiera podido imaginar que pudiera mediar tanta distancia entre ellos y él, su juventud le resultaba tan ajena, sus mundos, el de los chicos en plena adolescencia o incluso dejándola ya atrás y el suyo propio, tenían tan poco que ver y estaban de antemano tan condenados al fracaso  la mayoría de intentos de establecer cualquier tipo de conexión con esos seres tan jóvenes y de lejos tan sumamente adorables....<br/><br/>Todo en ellos le parecía que era especial e irrepetible. Sus ojos, sus labios, su tono de voz, sus andares, sus depiladas piernas al aire.<br/><br/>Pronto él se perdería en otra noche más, entre semana y ya por fin de vacaciones, a la búsqueda y captura de alguna presa que llevarse a casa y probablemente acabaría con algún turista desorientado y veinteañero , sin dinero para pagarse  un hostal y que por lo tanto aceptaría encantado de madrugada sus proposiciones<br/><br/>Era triste.<br/><br/>El también había sido bello, envidiado y deseado.<br/><br/>Pero nunca  había sospechado en esos dias el dolor, la frustación, la sensación de perdida  que hay siempre detrás de cada “no”que uno recibe.<br/><br/><br/><br/><br/>·Entró en la cafetería a las nueve y dieciséis de la noche. <br/><br/>Se sentó en la barra pidiendo por favor una botella de agua mineral , un zumo de melocotón y dos bocadillos vegetales antes de echar un ojo por encima al panorama general que había esa noche dentro del local. <br/><br/>Vestía un pantalón corto de deporte negro y una camiseta de color amarillo y claramente se veía que aún no se había recuperado del todo de la media hora de footing diaria.<br/><br/>Mientras esperaba que le trajeran su merienda-cena para llevar a casa desechó La Vanguardia por parecerle enormemente conservadora, El Periódico por ser un poco provinciano y acabó leyendo finalmente unas veces por encima y otras en profundidad las páginas de El Pais.<br/><br/><br/>Odiaba todo lo relacionado con curas, la religión. El se creía alguien moderno, con las ideas muy claras. Le habían fastidiado la mitad de su vida, veinte años y no había sido hasta cinco años después de desvincularse ya de ellos por completo, a los veintiocho, cuando por fin  cualquier rastro de su educación podía considerarse que había desaparecido.<br/><br/>Ahora a punto de los cuarenta estaba en su mejor momento, de eso no le cabía la más mínima duda. Económicamente no le podía ir mejor, tenía un cuerpo mucho más atractivo que hacía diez años y la vida y su particular consideración del amor le sonreían ambas, sin duda. <br/><br/><br/>Pensó en la ridiculez del ambiente gay al ver a ese hombre sentado cerca suyo con publicidad en su gorra de un horrible y destartalado bar.<br/><br/>El iba por libre. Como muchos otros. Por mucho que lo intentaran no todos se sentían a gusto e identificados con  ese mundo de drogas, divas gritonas, borracheras y vomiteras y gente con los humos subidos. Podía dar si alguien estaba interesado el nombre de hasta tres chicos que teniendo todas las papeletas para estar metidos hasta el cuello en ese submundo  sin embargo ahora mismo renegaban de el.<br/><br/>Cada uno de ellos maravilloso pensó sonriendo. <br/><br/>Si, por supuesto que terminarían o buscándose alguien de su edad o finalmente cayendo en la más absoluta vulgaridad, eso estaba claro, pero él los iba enlazando, los unos con los otros, procurando que no hubiera espacios en blanco entre ellos, teniendo siempre dispuesto un suplente para el caso que alguno le fallara, él tampoco quería complicarse lo más mínimo la vida.<br/><br/>Los invitaba a su casa, a cenar, a conciertos y luego  se los follaba disfrutando al máximo de la frescura de su piel, de sus ideas, de sus sueños, tal y como si fueran suyos.<br/><br/>De eso se trataba ¿no?.<br/><br/>De ser feliz.<br/><br/><br/><br/><br/>·Entré en la cafetería cerca de las ocho y media de la tarde.<br/><br/>Recién salido de la piscina y por eso es que me pedí una Coca Cola.<br/><br/>Mi vida suele normalmente oscilar entre el 4.5 y el 7.5 de nota media. <br/><br/>Por eso es que cuando como  por ejemplo  esta tarde y ante mi sorpresa ella sobrepasó el límite superior, ella, mi vida,  pareció ser de repente como otra vida, muy diferente a la mia, prestada por unas pocas horas pero  nada más, puesto que debía ser devuelta, la vida que la mayoría de ellos puede sin embargo  que lleven pero que yo solo puedo degustar muy de vez en cuando.<br/><br/>Me sentí tan rápido y fuerte, fueron tantas las cosas que en esos momentos me parecieron accesorias, innecesarias, ridículas, que pensé que podría dejar atrás con solo intentarlo.  La tristeza, el ir mirando las caras de los chicos dia tras  dia imaginado sus posibles virtudes, las maneras posibles de hablar con ellos....<br/><br/>Es como poder volar por unas horas, soñar a lo bestia y que parte de tus sueños entonces se te hagan realidad.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_220.htm"><title><![CDATA[LOS DIAS ROBADOS]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_220.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>Dias robados, año tras año separados del resto de dias. <br/> <br/>Dias  apartados de mi senda y  camino. Dias cuyas  horas pasan a veces a toda velocidad, dias que consumo encerrado en mi cuarto, en penumbra, bajo la luz del flexo,rodeado de apuntes, rotuladores, libros y botellas de agua esperando por supuesto que todo pase lo antes posible y que por fin desaparezcan,dejando paso a otro tipo de dias. <br/> <br/>Dias con tardes calurosas, noches que no terminan de llegar hasta casi las diez,con  madrugadas  que ocupan su lugar antes de tiempo y  que casi siempre  me pillan recién levantado o sin haber dormido nada  dando el ultimo repaso antes del examen, con el ruido de la ciudad despertandose de fondo  o alguna que otra obra poniendose otra vez en marcha de nuevo tras el parón nocturno . <br/> <br/><br/>No, no es que ya no sepa nada de la vida. Sigo en contacto con ella pero únicamente a través de lo que me cuentan por teléfono, Vnc ha conocido a un par de gemelos guapísimos que creo saber quienes son y con los que está deseando montarse un trio.<br/><br/> O también con lo que  me dicen en la biblioteca. Alex está muy agobiado después de un año sin dar ni golpe, además es posible que su padre le oblige a trabajar algo este verano ¡ pobrecito!.<br/><br/> O también gracias a encuentros por casualidad en la estación de Sants.  Xavi vestido con un bañador negro y blanco, muy caido, y con una gorra hacia atrás  pasa alli ahora mucho tiempo enamorado como está de la camarera de una cafeteria. Una tarde lo veo por el vestíbulo camino hacia ella y mientras me lo cuenta todo me fijo en su culo y por primera vez siento  por  él algo que va mas allá de la mera amistad, luego nos despedimos y me fijo en ella y es la tipica chica que le gusta a Xavi, nada diferente de lo habitual.<br/><br/> <br/><br/>A veces como hoy no es sencillo pues me siento nada más comer frente a los apuntes y es imposible concentrarse en ellos.<br/> <br/>Salgo entonces a la terraza esperando que todo se solucione y veo  a unos crios jugando un partido de futbol en el parque, a unas chicas esperando a que ellos terminen.<br/><br/>Pero  de vuelta a mi cuarto ,sentado de nuevo , sigue siéndome imposible estudiar algo.<br/> <br/>Un chico de esos tan guapo que ni necesita estar permanentemente mirándose en el espejo me recibe una hora después  a la entrada de los vestuarios de la piscina, completamente vestido, a punto de irse.<br/> <br/>Como de costumbre  cuarenta y cinco minutos de natación.<br/><br/>¿Para que?  ni yo mismo lo sé.<br/> <br/> <br/><br/> Dias cobardes. Makaiver y yo nos la cascamos el pasado lunes por primera vez enseñándonos solo culo y polla. El miércoles volvimos a hacerlo pero enseñándonos ya la cara. Hoy y aprovechando que mis padres no andan por casa hemos conectado los micrófonos y nos hemos oido además por primera vez el uno al otro la voz, los gemidos.<br/><br/>Su tono apagado ahora flota por toda la habitación, como una especie de promesa, de salvoconducto. en caso de no aprobar el lunes al menos me quedará a lo largo de este verano la posibilidad de irlo  conociendo poco a poco, tarde a tarde que nos conectemos,  de seguir cascándonosla a ultima hora del dia, oyendo el bullicio de las futuras fiestas veraniegas de barrio entrando por nuestras ventanas mientras lo hacemos. Podré incluso ir a Galica que es donde él vive.<br/><br/><br/>No sé. No puedo quedarme colgado de su voz, ya no soy un criajo adolescente sin experiencia.<br/><br/>Parece un chico  triste como en realidad me lo parecen todos los chicos que me gustan y que luego no resultan para nada serlo.<br/><br/>Lo mismo le pasaba al profesor de literatura de "The History Boys".<br/><br/>En su caso tampoco ninguno de ellos era lo más mínimamente parecido a como  imaginaba.<br/><br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/files/rrhhtapabo2.jpg" alt="" border="0" width="430" height="606"/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_219.htm"><title><![CDATA[DEGENERADO (2)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_219.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Muy pronto Jaime descubrió lo inútil que era hacer planes alli a más de veinticuatro horas vista.<br/> <br/>Los dias eran pura rutina,copias exactas los unos de los otros. El dia que moría daba por lo tanto una idea muy aproximada de lo que iba a ser el dia por venir, no cabía esperar novedades de el.<br/> <br/>Por las mañanas se levantaba muy temprano y desayunaba, y luego hacía tiempo hasta que su abuelo terminaba de asearse en el pequeño baño, proceso en el que el padre de su madre solía invertir al menos una hora al dia. <br/><br/>Era entonces cuando Jaime por fin ya podía entrar al baño. <br/> <br/>A continuación ,y una vez ya aseado,a toda prisa le tocaba acompañar a su abuela atravesando todo el pueblo hacia la tienda de Jose Miguel a comprar leche, filetes, pilas para el transistor o cualquier otra cosa que se necesitase, pues dado que esa era la única tienda en el pueblo esta parecía guardar en su interior todo lo necesario y más. <br/> <br/>Una hora después de vuelta a casa y hasta que llegaba el momento  de comer, desgraciadamente le  tocaba enfrentrase ya a la primera ración de tedio y aburrimiento del dia. <br/><br/>Leía en esos momentos el periódico muy por encima, veía la televisión, imaginaba tumbado una vida diferente para cuando llegase por fin septiembre y acabase el verano. <br/> <br/>Pero era un poco más tarde, ya comidos los tres,a primera hora de la tarde, durante el tiempo de la siesta de su abuelo, sin embargo  cuando las horas del dia se ralentizaban al máximo pues, Jaime en ese intervalo no podía hacer ruido alguno, enchufar la radio o ver los magazines veraniegos de la tarde hasta  las seis por lo menos, que era cuando  bajo la estricta vigilancia de su su recién levantado abuelo los dos se iban entonces al pueblo a merendar en el bar.<br/> <br/><br/>Nadie le hacía caso o le hablaba alli dentro, estaba claro, pero eso no impedía que aquellos fueran siempre los mejores momentos del dia. <br/><br/>Incluso una leve esperanza de poder salir y escapar de alli parecía asomarse por detrás de la ventana. Quizás no todo fuera a ser siempre tan aburrido, quizás las cosas podían un dia de pronto cambiar. <br/> <br/><br/>Jaime por ultimo pensaba ya de noche antes de acostarse en Raul, en las amenazas y golpes que los amigos de su padre le habían propinado.<br/> <br/>Por supuesto que no le atraía fisicamente pero creía que estaba en deuda con él y por eso a lo mejor era que se "había dejado". <br/><br/>Durante los frios meses del invierno que siguieron a su primer contacto en el chat, a traves de una fria web cam, Jaime se había sentido más cercano a él de lo que lo había estado nunca a alguien. <br/>Se había sentido escuchado, deseado, respetado, acompañado aunque fuera tan en la distancia , no completamente solo como hasta entonces. En la penumbra de su cuarto a veces le parecía que  también estaba en su cama junto  a él, calentándola,o despertándole por la mañana y dándole ánimos para seguir, aconsejándole aunque evidentemente a Jaime no le tomó  mucho tiempo descubrir que la situación de Raul no era mucho mejor que la suya, pero no por eso las cosas cambiaron demasiado. Un maestro cuarentón en una pequeña capital de provincias, rodeado de chicos a los que deseaba profundamente pero con los que sin embargo no podía permitirse licencia alguna.... <br/> <br/> <br/><br/>Un dia de agosto por fin algo cambió. <br/><br/>Sus padres ya estaban en el pueblo, todo resultaba un poco más llevadero la verdad . <br/><br/>Fue ese dia en que en que Jaime manchó su camista  de Fanta Limón. <br/><br/>Se  olvidó de tragáserla y el refresco cayó entonces por la comisura de sus labios , sin remedio.<br/> <br/>Un chico americano de paso por el pueblo fue el motivo.Caminaba despreocupadamente desnudo de cintura para arriba por la plaza , justo frente al bar que era donde Jaime estaba.<br/> <br/>Era el chico de sus sueños o al menos uno de ellos....<br/><br/><br/><br/>Pasan los años, a períodos de sequía siguen lluvias torrenciales, gente con futuro deja de tenerlo, gente que no es feliz comienza a serlo.<br/><br/>De repente Jaime tiene ya tres años más, veinte, y además el pelo corto, teñido de negro, aparte de un pendiente en cada oreja y continuar extremadamente delgado. <br/><br/>Pasa muchas tardes vagando por la zona del puerto, paseándose entre los grandes contenedores metálicos, pendiente de los coches que por alli circulan. O sino también por el parking del Carrefour que es donde  queda con todos esos que en su mayoría son hombres casados y que decoran su messenger con fotos de chicas despampanantes o vehículso deportivos.<br/><br/>En cualquier caso y por sesenta Euros  estamos en un tiempo en que  Jaime es de cualquiera.<br/><br/><br/>-Maricón<br/><br/>-Niñata<br/><br/>-Chapero de mierda <br/><br/><br/>Eso es lo que le grita un hombre gordo sentado sobre él,dentro de un coche, a punto de correrse sobre su cara.<br/><br/>LLeva el pelo despinado, dejando a la vista suya una calva incipiente y suda y suda y mientras no deja de  gritarle en esa tarde veraniega de unos cuantos años después, a la espera por supuesto de por fin correrse.<br/><br/>-Maricón<br/> <br/>-Maricón<br/><br/>-Maricón<br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_218.htm"><title><![CDATA[DEGENERADO (1)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_218.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Maricón<br/><br/>Chupapollas<br/><br/>Comeculos<br/><br/><br/>Fue como cuando el resto de su clase le ponía en ridículo delante del profesor mientras él trataba de responder a sus preguntas. Pero peor aún.<br/><br/>En vez de quedar al descubierto ante aquel hombre de la bata blanca, muy poco paciente y poco dado a intervenir en defensa suya en asuntos de ese tipo, con todos esos insultos incluso de por medio, fue ante su propio padre frente  al que de repente quedaron expuestas todas sus miserias. <br/><br/>Y para más inri Jaime ni siquiera se acordaba dias después muy bien de lo acontecido. No conseguía situar los acontecimientos en el orden cronológico adecuado. Se perdía entre ellos.<br/><br/><br/><br/><br/>Raúl  le esperaba como el dia anterior a la puerta de su hotel en Plaza de España y él caminaba sonriente hacia su encuentro. <br/><br/>Hasta ahí claro.<br/><br/>Jaime era un chico de diecisiete años, muy delgado, bastante cabezón y de largo flequillo de color castaño. <br/><br/>Desde entonces recuerda , a diario, el como de repente sintió una mano por su espalda, la de su padre, apartándole de su camino,  y como detrás de él aparecieron acto seguido todos sus compañeros taxistas por sorpresa,  para rodear a continuación todos juntos al pobre Raúl que no se podía creer que eso le estuviera pasando a él, todo debía ser alguna confusión, una broma.<br/><br/><br/>Maricón<br/><br/>Degenerado<br/><br/>Viejo verde<br/><br/><br/>Los insultos vinieron primero y luego un par de ellos hasta le golpearon fuertemente casi tirándole al suelo. Una señora mayor entonces se metió por medio para defenderle pero su propio padre le explicó a ella entonces la situación, dejándoselo todo bien claro (“¿Ve a este cabrón señora?, es un maldito degenerado que quería abusar de mi hijo Jaime). La señora por supuesto había cambiado ya de opinión.<br/><br/>Jaime a unos cien metros mientras, testigo mudo,había roto a llorar de impotencia, de miedo, de desesperación. Veía a Raúl tan indefenso, tan humillado, tan a merced de su padre y sus exaltados amigos trogloditas, que solo podía pensar en suicidarse una vez estuviera de vuelta en casa, o no volver a salir jamás de su cuarto, nunca jamás.<br/><br/><br/>-Tu te vas todo el verano al pueblo - fue lo primero y casi único que le dijo su padre una vez que ambos se metieron en su taxi, después de haber conseguido arrinconar junto a sus colegas de profesión a Raúl para obligarle a entrar de nuevo en su hotel y hacerle prometer que se iba de vuelta a su ciudad ya mismo, bajo la amenaza de darle una paliza de verdad en caso contrario, de volver a verlo por alli.<br/><br/>- ¿En qué coño estabas pensando? ¿Tu eres imbécil o que?. Toda la vida sin amigos y para cuando te echas uno tiene mi misma edad........Te partiría la cara coño........ <br/><br/>Pero Jaime ya desde esta primavera tenía algunos amigos de su misma edad, su padre estaba por lo tanto estaba equivocado. <br/><br/>Amigos eso si que él también odiaría con todas sus ganas en caso de conocerlos.<br/><br/><br/><br/><br/>Esa misma tarde del mes de junio, en  taxi,   Jaime llegó al pueblo. No tenía más de trescientos habitantes, estaba casi perdido en la montaña, lleno de ancianos, sin apenas gente de su edad. <br/><br/>Su padre lo dejó en casa de sus abuelos y casi sin dirigirles  a estos apenas la palabra, volvió de nuevo hacia Barcelona, llevándose de vuelta a la ciudad  eso si, el teléfono móvil de su hijo, su portátil, que él  propio Jaime había  escondido en la mochila, envuelto en un jersey, pero que su padre sin un gran esfuerzo por su parte había conseguido descubrir. <br/><br/>-No he dicho nada a nadie Jaime, nadie lo sabe – fueron sus únicas palabras de despedida.<br/><br/>No es tan tonto como pensaba se dijo Jaime a si mismo minutos después, mientras en esa, su  primera noche alli,  ayudaba a poner la mesa a su abuelo.<br/><br/>Una ensalada muy simple a base de lechuga y tomate y una manzana de postre fue su frugal cena ese dia.<br/><br/>Luego, muy cansado, sus huesos fueron a parar a una cama mucho más grande de la que tenía en Barcelona, con un colchón mucho más duro e irregular, lleno de bultos.<br/><br/>Hacía muchísimo frio además.<br/><br/>Costaba creerse todo lo que le había pasado en un dia.<br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></description></item></rdf:RDF>
