<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/rss20.xml"><title><![CDATA[ALEX //]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Mis diecinueve, veinte y  veintiún años de aqui para allá, siempre en Barcelona]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hourly]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[1]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_239.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_238.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_237.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_235.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_234.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_233.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_232.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_231.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_230.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_228.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_239.htm"><title><![CDATA[ASI ERA YO]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_239.htm]]></link><description><![CDATA[Quizás sea el mismo título del viejo blog; Chaval en Bici.<br/><br/>La verdad es que ....Chaval en Bici ya no existe.<br/><br/>Casi cinco años de facultad y veinte meses trabajando para ELLOS han acabado con él.<br/><br/>Y por favor no, no te fíes de las apariencias ,no te dejes engañar por su flequillo de color castaño, por su cara de crio, su jersey a rayas, por la música de Air que no cesa de escuchar tirado sobre la cama, por sus Adidas Gazelle de rebajas del Corte Inglés a cuarenta y tres Euros , Chaval enBici ya no existe insisto, de cansado murió o mejor dicho se convirtió en otra persona. Ley de vida como dicen.<br/><br/><br/>¿Qué ha pasado durante estos meses?<br/><br/>Nada memorable.<br/><br/><br/>Lo importante para él es que ahora quiere volver a escribir. Pero quizás, despues de este parón , de tratar de ser como los demás y en consecuencia optar por pudrirse frente al televisor cada noche frente a hacer algo de provecho, a lo mejor va y resulta que él es todavía más torpe de lo que ya lo era antes, no vale.<br/><br/>Ahora, en cualquier caso, ChavalenBici es Swimmerboyinbcn y esta es su nueva casa<br/>http://swimmerboyinbcn.blogspot.com/ <br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/files/_Moa_by_Czech_Boy.jpg" alt="" border="0" width="401" height="530"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_238.htm"><title><![CDATA[NUNCA DUERME]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_238.htm]]></link><description><![CDATA[ELLA dice que ese dia me llegará incluso a mi, pues nadie puede escaparse.<br/><br/>El dia en que de repente y gradualmente el pasado empieza a volver, pasa las primeras facturas,  y se apropia entonces de todos tus tiempos muertos, esos en que no estás obligado a pensar en nada,  a hablar, a sonreír, a fingir, esos que antes en su gran mayoría antes ocupaba el futuro..<br/><br/>Imágenes de años pasados, de amigos tuyos de los que has perdido la pista, recuerdos de un chico de un largo pelo lacio castaño andando detrás siempre de uno de pelo oscuro muy corto, frases que alguien dijo alguna vez y por las que deberías haberle odiado en vez de haberte enganchado más a él, edificios que ya no están, barrios a los que ya no vas, canciones que ya no escuchas, libros que ya no lees, sensaciones que ya no sientes, sueños que ya no valen , que tumbado en la cama pero sin estar dormido ya no te evaden como antes, no avanzan , no prosperan dentro de  tu cabeza ya con la misma facilidad con que lo hacían hace unos años  y el futuro que ya no es un territorio como antes lo era, completamente virgen, inexplorado y sobre el que por lo tanto ya no cabe tanta especulación, tanta imaginación..<br/><br/> Sin dejar de recordar todo parece haber sido ridículo en tu vida, fingido, una mentira, fruto quizás de una excesiva ingenuidad. Ahora probablemente eres más tú que nunca pero eso como que a la gente parece no gustarle.<br/><br/><br/>ELLA a veces se pone de lo más profunda y melancólica. <br/><br/>Hoy por ejemplo, revisando mis últimos seis meses en el trabajo, dentro de su equipo. <br/><br/>Recordando balances, cuentas de pérdidas y ganancias, amortizaciones, consolidaciones y demás tonterías que tantas horas nos han tenido ocupados a los dos, una veces formando equipo en empresas extrañas, a finales y principios de año, y en las que sus empleados nos miraban con recelo y desconfianza y otras, cada uno a solas en su mesa, aislados del resto del mundo, de nosotros mismos incluso me atrevería a decir.<br/><br/>Ese dia llegará, quizás hasta ya lo haya hecho.<br/><br/>Aunque ELLA no lo sepa.<br/><br/><br/><br/><br/>Fue algo de este verano.<br/><br/>Especialmente relacionado con mis vacaciones.<br/><br/>Esos primeros días de Septiembre en que no quería, no me apetecía nada el salir de casa sino era para ir a la playa, solo.<br/><br/>Esos primeros días días de Septiembre en que no contesté a ninguna llamada telefónica, no invité a nadie a la piscina, no llamé para preguntar por los exámenes a todos aquellos a los que si debería haber llamado.<br/><br/>El caso es que ocurrió una noche de madrugada en que yendo de una web a otra sin saber porque acabé en ella.<br/><br/>Nathan era un chico polaco entre otros muchos otros chicos, uno que se mostraba en chándal Adidas y siempre sin la parte de arriba, presumiendo de unas abdominales casi perfectas embadurnadas en aceite corporal .<br/><br/> No podías esperar más de él que ese semidesnudo suyo claro, y las correspondientes poses provocativas de vez en cuando, salvo que hubieras pagado para acceder a un privado con él  a 1.99 Euros al minuto, y bueno, las dos primeras noches como que con eso me bastó y por eso ya casi amaneciendo  por fin me corrí viéndolo, en uno de esos muchos intermedios que se tomaba entre cliente y cliente suyo de verdad. <br/><br/>Apenas enseñó algo del calzoncillo por fin, se pudo distinguir entonces la forma que tenía y fue suficiente para mi.<br/><br/><br/><br/>La tercera noche Nathan ya conmigo a solas y cerca de las dos comenzó a desnudarse, dejando al aire su pequeña polla, su maravilloso culo, colocándose a cuatro patas sobre la cama tal y como le pedí. <br/><br/>Quería verle correrse , esparcir toda su leche por sus labios y por su cara pero además también estaba conectado Daniel recordé, un chico colombiano con una polla que prometía ser enorme y que encima si tu querías te insultaba mientras virtualmente te follaba..<br/><br/>O Hardrock, desnudo por completo siempre y con su pinta de delincuente a cuestas…<br/><br/><br/>A la mañana siguiente al despertarme seguía sin querer ver a nadie.<br/><br/>El mundo real era demasiado complicado, decepcionante, peligroso.<br/><br/>Al subir la persiana y encontrarme con el primer dia nuboso de mis vacaciones me di cuenta que por primera vez el verano del 2008 podía ser ya historia, algo finiquitado.<br/><br/>Daba igual.<br/><br/>Seguro que si.<br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/files/111.jpg" alt="" border="0" width="320" height="240"/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/files/2222.jpg" alt="" border="0" width="320" height="240"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_237.htm"><title><![CDATA[HISTORIAS NUEVAS]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_237.htm]]></link><description><![CDATA[El chico que nunca bailaba ni siquiera pasó a los postres. Las chica de las intenciones más que claras se lo llevó a su cuarto ante el asombro de su propia compañera de piso. Media hora más tarde los dos volvieron a salir del mismo sonrientes y algo cansados y solo fue entonces cuando por primera vez y en serio, el chico que nunca bailaba pensó en su novia, la chica que creía que lo suyo era para siempre, pero claro, mientras se zampaba una porción enorme de tarta de chocolate en la cocina de la chica de las intenciones más que claras, lo tuvo más que claro: sería lo suficientemente listo como para que ella no llegase a enterarse, todos sus amigos asi lo hacían ¿Por qué  él no?.<br/><br/><br/>Los dos vivían en un pequeño apartamento que ,con su nomina de supervisora de un call center, en su mayoría pagaba la chica que creía que lo suyo era para siempre . A las doce y media de la noche el chico que nunca bailaba dubitativamente entró el mismo y nada más cerrar la puerta de la casa y atravesar la cocina la vió envuelta en una  manta Y tirada en el sofá medio dormida viendo la televisión se suponía. Al besarla notó que sus labios aún sabían a una mezcla de sopa de fideos , mermelada de ciruela y cereales y a él no sé le ocurrió pensar otra cosa que también quería que lo suyo fuera para siempre, pese a lo de esa noche, a lo que pudiera pasar otras muchas más noches.<br/><br/>Nada más meterse en la cama los dos ,unos minutos después,el chico que nunca bailaba notó que la chica que creía que lo suyo  era para siempre buscaba guerra. ¿No estabas tan cansada que ni te apetecía venir a cenar con la gente del trabajo? le susurró sonriendo notando como la mano de ella ya se había introducido dentro de su bóxer y acariciaba su polla suavemente. Ella sonrió también entonces encendiendo la lámpara de su mesilla y tras sentarse encima suyo se despojó de la parte de arriba de su pijama dejando al aire sus pechos, la parte de abajo ya se la había quitado antes ansiosa como estaba de su ración habitual de sexo de cada viernes por la noche.<br/><br/><br/>A ella le gustaba que él la follase por delante, por detrás, por la boca, de cualquier forma que a los dos se les pudiera ocurrir (imagino). A ella le volvía loca chupar aquella polla enorme y cabezona, sentir sus embestidas  en su coño, en su boca (imagino). A ella le sorprendió que al correrse él no soltase esa noche demasiada leche (imagino)y  que por eso, al hacerlo no le dejase como siempre primero la  cara toda embadurnada  y luego los pezones de sus pechos ,que a él tanto le gustaba ver, manchados, ahogados en su propia leche. “Estoy muy cansado” fué su excusa. “Ya, pero llevamos toda la semana sin hacerlo” le contestó ella. “Bueno yo alguna que otra mañana me he hecho alguna paja…en la ducha, tenemos tantas prisas al levantarnos”  dubitativamente concluyó él, deseando darlo todo por zanjado y poderse entonces dormir (imagino también).<br/><br/>Buenas noches<br/><br/>Buenas noches<br/><br/>Y asi fue como los dos poco a poco cayeron dormidos esa noche, ignorante uno de haber sido engañado y el otro de que aquel pequeño secreto a ocultar se iba a ir extendiendo en la semana siguiente poco a poco por todo el trabajo, hasta llegar a los oídos de la chica que creía que lo suyo era para siempre y  a cuyo cargo y formando parte de ese equipo de quince agentes telefónicos estaban ambos por cierto.<br/><br/><br/>Entonces entró en esta historia el chico que a veces escribía en sus libretas cosas que nadie quería que leyese. En el primer fin de semana de soltera de ella. Sentada a su lado en la cabina de dj en un pequeño bar de Gracia, observando como ponía un disco tras otro,  el chico que escribía en sus libretas cosas que nadie quería que leyese fué  la primera persona a la que se lo contó. Había decidido cortar por lo sano, mañana mismo se lo diría a el chico que nunca bailaba. Tendría que recoger sus cosas, dejar la casa y volver con sus padres y ella se buscaría mientras alguien para compartir gastos. El chico que a veces escribía en sus libretas cosas que nadie quería que leyese fué en quien primero pensó y al primero que se lo propuso. Cada uno tendría su propio cuarto y podría traer a casa tantos chicos como quisiese. El chico que a veces escribía en sus libretas cosas que nadie quería que leyese, sabiendo de antemano no habérselo pensado demasiado, le dijo que si.<br/><br/>Ella le sonrió.<br/><br/>Y él siguió con su música, como si nada.<br/><br/><br/><br/>Historias nuevas en la Plaza del Sol, sentados los dos en una acera muy borrachos a los dos de madrugada. <br/><br/>La chica que creía que lo suyo era para siempre que resulta que también ha tenido una aventurilla por ahí este verano, en su pueblo, con un viejo novio de su adolescencia.<br/><br/>Historias nuevas que no dejan de sucedernos, que me demuestran, nos demuestran que no somos ni mucho menos aquello que creíamos ser.<br/><br/>Quizás somos jóvenes aún, está claro , y  en contra que lo que hasta hace poco  yo pensaba no es esta una buena edad para buscar algo serio. No ,no vas a sentirte orgulloso de tener un novio, de serle fiel, de no pensar en nadie más que él, ¡que va!, vas a estar a la que salta, buscando, tratando de encontrar algo más. <br/><br/>Quizás si, consigas engañar a los demás si lo intentas, quizás  todos crean tus historias, pero eso en el fondo no sirve de nada o de casi nada.<br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/files/jamesholdenessentialmix5nf.jpg" alt="" border="0" width="300" height="350"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_235.htm"><title><![CDATA[LLUVIA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_235.htm]]></link><description><![CDATA[Llovía y por eso en la parada del autobús todos nos miraron no como de costumbre, evaluando en su cabeza las posibilidades que teníamos de poder llegar a ser amigos suyos. <br/><br/>Más bien lo hicieron como diciéndonos  a la cara “lo siento, no podeís refugiaros de la lluvia junto a nosotros, hemos llegado antes, haber espabilado”. <br/><br/>Cristina, una chica de clase que me acompañaba, en vista del panorama, se ató fuertemente la bufanda al cuello y se aseguró que la capucha no se le iba a ir hacia atrás debido al fuerte viento descubriendo su cabeza de nuevo. Mientras, yo dejé la mochila en el suelo y también me ajusté la capucha a la cabeza lo máximo posible. <br/><br/>Los dos a esas horas de la tarde noche éramos solo unos par de ojos y una boca, apenas se distinguía algo más de nuestra cara y no sé, me dio por pensar lo bien que hubiera quedado el uno delante del otro si de repente hubiera dicho que su novio venía a buscarle, pues no podía soportar  imaginar  una situación asi sin acudir en su ayuda .<br/><br/>Pero no, los dos estamos solos por lo que parece, o mejor dicho sin nadie que se preocupe en exceso por nosotros.<br/><br/><br/><br/><br/>Llovía y por eso nada más sentarme en el asiento del autobús pude ponerme a dibujar algo en el cristal empañado, una vez que este a dos paradas de mi destino final se vació casi por completo, permitiéndoseme entonces por fin sentarme.<br/><br/>Primero fue una cara, un círculo con dos ojos y una boca sonriente, que sin embargo no tardó en transformarse en una especie de  sol con diez rayos exactamente, para  a continuación pasar a ser una rueda, una rueda de una bicicleta que a continuación me puse a dibujar y que justó terminé al llegar a Pelayo. Al bajar de nuevo a la calle me puse de nuevo la mochila y empecé a caminar. Mis zapatillas no de marca, las de entre semana cuando me da tiempo a cambiarme, me di cuenta que ya calaban un poco. Las compré hará un par de meses pero últimamente camino mucho, aunque siempre por los mismos sitios, sin salirme apenas de ellos. De hecho la suela está ya bastante desgastada.<br/><br/><br/><br/>Llovía, las calles excepcionalmente vacias de Barcelona te hacían pensar en que realmente te hallabas en otra ciudad cualquiera, a muchos kilómetros al norte, y por eso al pasar enfrente del cibercafé estuve tentado de volver a entrar en él aunque por supuesto no lo hice. <br/><br/>No me apetecía ponerme a chatear sin más y además me dieron miedo los recuerdos que guardo de todas esas seis o siete noches consumidas allí casi por entero, entre 2003 y 2005, en busca de alguien. Si hoy tuviera que volver a estar tan solo como entonces lo estaba, a tener que llevar sobre mis hombros ese peso tan incómodo, no sé si podría hacerlo otra vez la verdad, creo que no. La soledad una vez que conoces y sientes , aunque sea mínimamente, como es el mundo de diversión y alegría de todos aquellos que precisamente nunca están solos, debe ser mucho más dura que la soledad que sientes cuando solo la conoces a ella, no tienes con que compararla, no tienes a nada ni nadie más.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_234.htm"><title><![CDATA[AMOR (SEXTA PARTE)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_234.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>No creo que a nadie le interese pero por si acaso.<br/><br/>Apenas el tren ha salido de la estación de El Prat en dirección a Barcelona, a la derecha, puedes verlos. Tres viejos vagones oxidados, llenos de pintadas, abandonados a su suerte sobre una via muerta, testigos del paso inexorable de meses y años, hace años era muy lento hoy ya pasan  a toda velocidad y casi ni me doy cuenta de ello, espectadores de excepción de los avances tecnológicos y de su propia decadencia, comparándose sobre todo con aquellos que ahora ocupan su lugar sobre las vías nuevas, simplemente esperando a que alguien se acuerde de ellos, para mal claro, y los encamine hacia el desguace harto de verlos por allí, desentonando. <br/><br/><br/>El primero es de color verde.<br/><br/>El segundo, el coche cama, de azul marino.<br/><br/>El tercero verde de nuevo.<br/><br/>En su interior seguro que aún guardan las historias de un gran número de personas que viajaron en los mismos durante alguno de sus años  de servicio. Personas que salían en busca de un futuro, personas que volvían a sus casas sin un futuro y sin un pasado casi, personas que por circunstancias de la vida cada semana tenían que realizar ese trayecto y que, por esas mismas circunstancias, un dia súbitamente dejaban de hacerlo ya para desaparecer para siempre…<br/><br/><br/><br/>Yo casi lloraba imaginando que lo abrazaba, que lo besaba, que dormíamos juntos, que él me cogía de la mano bajo las sábanas y se la ponía junto a su pecho caliente. <br/><br/>Pero yo también me reía a solas recordando sus chistes, viendo los videos en los que él aparecía y que yo llevaba almacenados en el móvil, u oyendo su voz una y otra vez, sin cansarme nunca de ello.<br/><br/>Parecía perfecto pero no lo era creo o quizás si que lo era pero no se puede esperar más de las cosas.<br/><br/>El caso es que por supuesto, aguanté la primera llamada del menor de los dos gemelos más narcisistas de Barcelona y la segunda, pero no la tercera, sabiendo perfectamente de antemano para lo que quedábamos él y yo cada vez que lo hacíamos , mientras aceptaba su invitación para esa misma tarde.<br/><br/><br/>¿A qué sabía ser infiel a alguien?<br/><br/>¿Qué se sentiría?<br/><br/><br/>El menor de los gemelos más narcisistas de Barcelona  nada más entrar horas después en la casa vacia de su abuela comenzó a besarme , a quitarme los pantalones y la camiseta casi tan rápido como yo se los quitaba a él.<br/><br/>Luego como de costumbre me folló en la cama , preguntándome como casi siempre también hace, si me gustaría montármelo con él y su hermano a la vez,  y yo claro, después se la comí un buen rato . No notó nada raro en mi, vamos, si acaso que parecía algo asustado y que nada más correrme en su cuello mi rídículo pene en cuestión de segundos se quedó totalmente flácido. Nada más.<br/><br/><br/><br/>Pensaba que no podría esa noche agobiado por la  sensación de culpabilidad o algo parecido pero lo hice y de un tirón.<br/><br/>Pensaba que no podría engañarle y que nada más verlo le tendría que contar la verdad, que lo había engañado, que a su voluntad quedaba el seguir o no, pero pude mentirle sin arrepentimiento o problema alguno .<br/><br/>Y todo siguió como si nada. Yo volví a ver al gemelo, pero también volví a reírme a solas recordando sus chistes, viendo los videos en los que mi novio aparecía y que yo llevaba almacenados en el móvil, u oyendo su voz una y otra vez, sin cansarme nunca de ello. Volví casi a llorar imaginando que lo abrazaba, que lo besaba, que dormíamos juntos, que él me cogía de la mano bajo las sábanas y se la ponía junto a su pecho caliente. Al menos hasta el dia en que apartándome de Vnc me vino a decir que estaba muy agobiado por lo nuestro, que necesitaba aire, que mejor nos tomábamos un respiro. <br/><br/><br/>Fue extraño.<br/><br/>No me sentí especialmente triste.<br/><br/>Por primera vez parecía que yo llevaba algo de ventaja, que por fin había dejado de vivir en la inopia, que sabía gracias a Dios el  como funcionaban determinadas cosas<br/><br/>Vnc  tampoco entendió nada.<br/><br/><br/>Hace unos minutos que el menor de los gemelos más narcisistas  de Barcelona y yo nos hemos separado, camino cada uno de su casa.<br/><br/>Me ha vuelto a follar, a preguntar si quiero hacer un trio con ellos y yo se la he vuelto a comer,  dejando que se corriera en mi cara, justo como antes de él hacíamos.<br/><br/>Todo parece tan lejano de repente, tan de mentira<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_233.htm"><title><![CDATA[RETAZOS DE SABADO 2]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_233.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Eligieron la mesa contigua a la de A.<br/><br/>El  haría de barrera.<br/> <br/>Un lado de la hamburguesería lo ocupaban las familias con hijos. <br/><br/>En el otro, los chicos  de entre catorce y dieciocho años eran mayoría. <br/><br/>Chicos comiendo a solas o con sus novias, grupos de amigos gritando y queriendo que todo el mundo se enterase, lo supiera, ellos eran los más divertidos, los mas todo en realidad, más chicos y chicas mezclados entre si, con unas vidas perfectas en apariencia también al fondo del local. <br/> <br/>Y como siempre, a un lado, junto a la puerta de entrada al baño  estaba A. comiendo a solas a eso de las tres y media del sábado recién levantado, aislado de todo, devorando su ensalada, con The School sonando en sus cascos, leyendo por encima una revista.<br/> <br/><br/>Ellos dos lo miraron y sin dudarlo se sentaron a su izquierda. Eran una pareja de unos treinta y muchos años pero vestidos en plan adolescente. El era muy gordo y ella todo lo contrario, muy delgada, con un pelo oscuro larguísimo que le llegaba casi hasta la cintura y excesivamente maquillada. Llevaba en su mano derecha  todas esas bolsas que, conteniendo la ropa que ambos habían comprado por la mañana, por el logo de las mismas te decían  que los dos no se habían gastado mucho dinero en ella, camisetas horribles, eso si llenas de colores, zapatillas de imitación, vaqueros deshilachados que  solo alguien como él puede llevar.<br/> <br/><br/>Nada mas percatarse de su presencia A. se sintió incomodo.  <br/><br/>Era preferible hacerlo solo, sin que nadie pudiera darse cuenta que él a lo mejor iba a entrar al baño detrás de un chico guapo cualquiera. <br/><br/>Podían de repente deducirlo todo aunque no era muy probable.<br/><br/>A, pensó entonces , observándolos con detenimiento, en lo horrible que debía ser para esa chica tener sexo  con semejante elemento. ¿Sería  consciente de sus propias limitaciones, de su desastroso aspecto físico  o por el contrario se creería todo un maestro en la cama, alguien muy sexy?<br/> <br/>Cuando los dos terminaron de comer A. aun seguía alli, esperando un milagro si quieres , rezando porque fuera algún chico guapo y no un padre de familia mas quien entrase al baño. Se conformaría con eso, no quería mas planes.<br/> <br/> <br/><br/><br/>Más tarde ,a las cuatro y media, A. debió de aparecer en blanco y negro dentro de la pantalla de ese televisor que recogía todo aquello que  grababa  la cámara de seguridad de entrada al Carrefour. Y unos minutos después seguro que volvió a hacerlo también pero en una diferente, gracias a esa otra cámara  que grababa todo lo que sucedía en   pleno pasillo central.<br/> <br/>A. cogiendo un champú, A alcanzando pan de molde, A observando las galletas de marca blanca bañadas de chocolate y girando la cabeza hacia las mermeladas. A de nuevo observando más y más galletas, haciendo tiempo y comprando cds virgenes para sus padres más que nada por llevar algo para ellos de vuelta a casa.<br/> <br/>Luego, justo antes de pagar,  A. se puso a juguetear con unos estuches para cds mientras hablaba por teléfono con Julien e  inventaba un par de excusas para no ir a despedirle a la estación. Hacía justo una semana que él había llegado a Barcelona procedente de Paris y una vez más A. se había comportado tan estúpidamente, creyendo que todo podría volver a ser como cuando hace un par de años él vivía aquí, que hasta le daba vergüenza recordarlo. <br/><br/>Esperó en vano su llamada el sábado pasado , el domingo. <br/><br/>El martes por fin dio señales de vida pero A. enfadado declinó entonces su invitación para cenar esa noche. <br/><br/>Tras un frio silencio acordaron quedar el viernes por la noche, casi por obligación, y cuando Julien se presentó con compañía , A. se dio cuenta de su error. El nunca había sido nada excesivamente importante para Julien cuando vivía aquí y todo aquello que él le había dicho después, en algunas conversaciones de madrugada a través del Messenger, durante estos dos años, todo lo que habían hecho en las mismas no tenía ya ningún valor en el mundo real. <br/><br/>Obviamente Barcelona para Julien era A. más cientos de cosas más, no A. a secas  a pesar de lo que  tantas veces él mismo le había escrito desde Paris.<br/> <br/><br/><br/>Amigos que se convierten en extraños y extraños que de repente se convierten en amigos.<br/><br/>A, pensó algo pareció a eso una hora después, nada más ver de lejos como Marc llegaba y se acercaba a la parada del autobús donde se encontraba.<br/><br/>Hacía apenas un par de semanas que se conocían.<br/><br/>Quizás por eso todo era de momento tan espontaneo y fácil entre ellos.<br/><br/><br/>Amigos que se convierten en extraños y extraños que de repente se convierten en amigos.<br/><br/>No pudo evitar sentir de repente, al oir su voz, como algo de frio, pero dentro de si mismo, no fuera.<br/><br/>El termómetro no bajaba de los veinte.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_232.htm"><title><![CDATA[RETAZOS DE SABADO 1]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_232.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>La parte inferior de las piernas de Julien, aquella que dejan al aire sus vaqueros hasta la rodilla. <br/><br/>Le he insistido en que ya hace frio y que el verano pasó pero él dice que salir de noche por Barcelona es salir en pantalón corto, sino como que no vale, no es lo mismo,eso es lo que me ha contestado.<br/><br/>Es muy peluda y delgada , y su pierna derecha primero sube un escalón y luego es la izquierda la que lo hace ,asi  una vez tras otra, hasta estar de nuevo en la calle a las ocho de la mañana cerca de la Playa de la Icaria, completamente borracho él y un poco yo, cada uno con unos planes muy diferentes para los próximos minutos.<br/><br/>Lleva unas Adidas bastante viejas ya de color verde y amarillo, calcetines cortos rojos, pantalones vaqueros hasta la rodilla ya he dicho y una camiseta de Billabong gris que le queda enorme. Los ojos los oculta tras unas enormes gafas de sol Arnette y el pelo bajo un sombrero negro del Zara. <br/><br/>Ha vuelto a Barcelona por unos pocos días, nada más, pronto se irá.<br/><br/><br/><br/><br/>Un surco de sudor en una camiseta roja Rams23 perteneciente a un tio de casi dos metros que nos acompaña desde hace una hora más o menos y con el que Julien va a continuar la fiesta y acabar follando en algún lugar de Hospitalet sin necesidad de tener que pasar por su hotel siquiera o volver a pagar por más drogas seguro.<br/><br/>Está completamente calvo y en uno de los lados del cráneo es como si alguien le hubiera apretado fuertemente con sus dedos, y estos  de esta forma hubiesen ya dejado su huella para siempre en el mismo.<br/><br/>Como he dicho  es un armario, pues aparte de los dos metros de altura también es muy ancho y por cierto no deja de reírse, de fingir que lanza puñetazos a tal o cual tio que ve pasar, es invencible o al menos eso se cree él bajo el efecto de las una dos tres o muchas sustancias que ya han tomado casi por completo el control de su cuerpo o al menos eso parece.<br/><br/>Estudia en el Inef de Lleida, contradicciones de la vida.<br/><br/><br/><br/><br/><br/>El pequeño cenicero de la parte trasera de un pequeño Peugeot 105 de color blanco.<br/><br/> Un montón de ceniza, muchos filtros de cigarros, chicles ya usados ,en forma de bola y de colores verde naranja y blanca, masticados por vaya usted a saber quien y hace cuanto tiempo. <br/><br/>Y a través de los asientos si quieres mirar la mano de Julien sobre la de esta mole humana, ambas apoyadas  sobre la palanca de cambio. <br/><br/>Pronto molestaré, diré que me dejen por aquí.<br/><br/><br/><br/><br/><br/>Los gays agrupados a la salida de una de sus discotecas clásicas, tras el cristal de este Peugeot 105 blanco ya digo, que a toda velocidad está a punto de pasar por la Plaza de Cataluña cerca de las ocho y cuarto. <br/><br/>Sentimientos encontrados en mi cabeza al contemplarlos.  En un sentido y en otro a la vez. Sin ganadores claros.<br/><br/>Podrían pasar diez años…<br/><br/>Podrían pasar diez años y al entrar allí dentro de nuevo comprobar como el setenta por ciento de las canciones siguen siendo las mismas. Y algo similar  pasaría con los rostros de la gente, todos encontrándonos diez veces más viejos y viciosos imagínate, y más solos, con más manias y rarezas que antes, y diez veces más de enemigos por si fuéramos pocos criticándonos a nuestra espalda.<br/><br/>Es duro.<br/><br/><br/><br/><br/><br/>Pero está la chica de la línea verde que todo lo soluciona.<br/><br/>Entra al mismo vagón que yo y a través del cristal se despide sonriente de otra chica que en el andén opuesto aún espera su tren.<br/><br/>Despedirte  de una persona a esas horas de la mañana y después de toda una noche  de fiesta es algo tan especial. Sentimientos encontrados también ya que en tus mejores momentos pensabas que nunca tendrías que hacerlo ,y por eso de pronto una vez que ha habido que hacerlo ya solo buscas de nuevo la manera más rápida de volver a sentirle, a tenerle a tu lado.<br/><br/>Es muy pálida y con unos ojos profundamente azules.<br/><br/>Se rie dentro del túnel cerrando los ojos. <br/><br/>Se rie en la estación siguiente escribiendo un sms en su teléfono. <br/><br/>Se baja en la siguiente parada, Lesseps.<br/><br/><br/>Para ella este sábado, once de Octubre nunca existirá,<br/><br/>Pasara el dia como en una nube.<br/><br/>Imágenes de todo aquello que  aconteció la pasada noche nublarán su mirada, le impedirán darse cuenta de aquello que ocurre a su alrededor.<br/><br/>No prestará atención a lo que la gente le dice.<br/><br/>No se preocupará nunca de aquellos que la miran sin poder despegar sus ojos de ella.<br/><br/> Que suerte.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_231.htm"><title><![CDATA[VERANO 2008]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_231.htm]]></link><description><![CDATA[No creo que ningún verano vuelva a brillar tanto como lo hacen en mi memoria  algunos de los veranos pasados.<br/><br/>Y no porque pasara gran cosa en ellos.<br/><br/><br/>Barcelona en plena madrugada, la luz de las farolas de la Gran Via y bajo ella sus establecimientos abiertos veinticuatro horas o casi. <br/><br/>Los bailes de una noche cualquiera en que  todos y en la discoteca ya se han despojado de su camiseta. <br/><br/>La sonrisa de un chico, o  el perfil de otro chico al dia siguiente en la playa con el que tan solo existe una posibilidad entre cien de entablar una conversación, con ese porcentaje es más que suficiente ya para mi de hacerse ilusiones. <br/><br/>El paso de un dia tras otro, materializado en la mayoría de los casos en la cocina a eso de las diez de la noche mientras yo ceno: Los días son muy parecidos entre ellos, playa, siesta, internet y poco más, no hay ninguna responsabilidad, apenas una obligación o dos como mucho.  Los días me dejan al pasar la piel caliente y seca, el cansancio acumulado en mis piernas.<br/><br/><br/>La esperanza, la firme promesa de no aburrirme demasiado al dia siguiente, o al menos  en el caso que asi ocurra que mi madre no lo detecte por favor  y empiece entonces con sus discursos. <br/><br/>Veranos de 2001,de 2004, de 2002, de 2005, de 2003<br/><br/>No creo que nunca más haga tanto calor como en esos veranos hizo.<br/><br/> No creo que las voces de la gente vuelvan  a oírse de esa misma forma que como antes se oían. <br/><br/>No creo que yo vuelva a tener tanta energía, tanto descaro, tantas ganas de incorporarme a la vida como durante muchos de ellos tuve.<br/><br/><br/><br/>Mi verano de 2008 empezó ese dia en que curiosamente para la mayoría de la gente el suyo ya terminaba.<br/><br/>Tumbado en la playa el primer dia de mis vacaciones deseé que el tiempo no avanzara tan deprisa como habitualmente lo hace para que un buen número de cosas pudieran ocurrirme , para tener tiempo para todo y todos.<br/><br/>También deseé quedarme anclado en cualquiera de esos días aún soleados del final del verano.<br/><br/>Los chicos abrazaban a las chicas y entonces se apartaban de sus amigos llevándoselas a un extremo de la playa. <br/><br/>Alli podrían tener algo de intimidad, allí podrían aprovechar, exprimir al máximo ese amor de verano nacido en esa misma playa y que el invierno más adelante mataría seguro en el sitio más insospechado. <br/><br/>Alli podrían llenarse la mano de arena y cerrándola, tratar entonces  de retener la máxima cantidad  dentro de ella, luchando porque las cosas sigan exactamente igual, el verano no se vaya, se acabe, deje paso al otoño.<br/><br/><br/>Si, aún hace calor pero las primeras ráfagas frias de viento hacen de vez en cuando ya su aparición.<br/><br/>Si, puedes entrar al agua sin excesivos preámbulos aunque es cierto,  está ya más fresca y llena de algas que días atrás,y  en la playa  muchos parecen ya cansados, aburridos de tanto verano, desean un cambio, recogen sus toallas apenas ha pasado una hora como mucho desde su llegada ,camino ya de  casa. <br/><br/>No puedes evitar un dia pensar algo parecido a esto.<br/><br/><br/><br/>De repente una noche hace frio. Ya no puedes estar en la terraza, bañarte a medianoche en la piscina.<br/><br/>De repente a mediodía paras y te bajas de la bicicleta y la pequeña playa está ya vacia por completo, tu llevas unos vaqueros una camiseta blanca y un chaleco sin mangas y piensas que en veinticuatro horas justo volverás a estar en un aula de la facultad después de tantos meses sin pisarla.<br/><br/><br/>El mundo ya no volverá a ser algo que tu puedes poner en marcha o detener a tu gusto como lo es en vacaciones.<br/><br/>O algo siempre en marcha, pero que reduce su ritmo si te ve esperando por él, como lo es cuando tengo las tardes libres. <br/><br/>No , el mundo volverá a ser algo completamente ajeno a ti,  que ni siquiera sabe que existes. Habrás de aprender a subirte a él en marcha y a bajarte de igual forma, con los mínimos daños posibles, sin molestar mucho, sin que nadie se de cuenta de tu presencia preferentemente. <br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/files/20072020Boy20Waiting20for20Fireworks.jpg" alt="" border="0" width="164" height="238"/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_230.htm"><title><![CDATA[APROVECHANDO QUE ALEX NO SABE QUE ESTO FUNCIONA DE NUEVO]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_230.htm]]></link><description><![CDATA[RAFA<br/><br/>Aún  riesgo de parecer excesivamente interesado lo diré, Alex fue para mi y en primer lugar y por encima de todo una forma de acercarme más a Marta, la mejor además.<br/><br/>Yo ya la conocía a ella con anterioridad de acuerdo, pero entre ambos, Marta y Alex, de repente surgió una conexión tan fuerte y nada más ser presentados…<br/><br/>Uno  que terminaba la frase del otro y sin equivocarse , o que ambos con una sola mirada parecieran entenderse, la verdad, a mi lo único que me provocaba era que por dentro me devoraran los celos, me muriera de envidia , o al menos hasta ese momento en que con mis propios ojos empecé a creer aquello que todo el mundo me decía pero que yo no me terminaba de creer, eso que a Alex solo le gustaban los chicos, que no había pues de qué preocuparse.<br/><br/><br/>También era agradable por otro lado , no lo negaré,  saber que alguien como él de repente estaba, se encontraba  totalmente enamorado de mi . Aquel año parecía que no lograba interesar a ninguna chica y bueno, él no era feo o el típico marica amaneradisimo y promiscuo, y no sé, eso, su interés por mi,  curiosamente hacía revivir entonces mis escasas esperanzas con Marta o con cualquier otra chica. <br/><br/>El no dejaba de mirarme con sus grandes ojos, de reír muchas de las tonterías que yo decía y de las que nadie más se reía.<br/><br/>No se engañen pese a todo, no creo que a pesar  de lo que les he contado los dos llegásemos a ser grandes amigos.<br/><br/><br/><br/>Esa cena de la que habla por ejemplo y en la que dice que yo rocé con mis labios el lóbulo de su oreja al contarle algo..¡Demonios, es imposible!. Estábamos sentados cada uno en una esquina de la mesa y éramos unas veinte personas. <br/><br/><br/>O ese beso que dice que le di en la mejilla en el pasillo de Sants. <br/>Si, es cierto que los dos lo recorríamos muchas veces, después de clase, ese trayecto que hay entre la linea verde y la azul ,pero apenas sin decirnos nada está claro. El jugando nerviosamente con su billete en la mano, mirándome de reojo y yo buscando temas de conversación. …Nunca nos despedimos con algo que fuera más allá de las palabras, nunca hubo ni siquiera un fugaz apretón de manos o algo parecido, nunca, nunca existió beso alguno por mi parte hacia él de eso pueden estar seguros.<br/><br/><br/>Alex situa el final de nuestra amistad una tarde de Junio en que preferí la compañía de mis amigos a él. No sé si es llevarlo todo demasiado lejos pero lo cierto es que partiendo de la base que esa tarde lo único que pasó es que me lo encontré en la calle Verdi , le saludé y volví con mis amigos, a lo mejor lo que ocurrió es que ,sabiendo él que yo andaba por allí , por su cuenta decidió salir a mi encuentro y yo simplemente no dejé que pasara, traspasara determinados límites cuando él a lo mejor si que esperaba que yo fuera a permitirlo. Pero mis amigos lo hubieran destrozado sin piedad en cuanto que se hubiera ido o dado la espalda y no pudiera escucharnos, y a mi me hubiera dado pena, aunque no se lo crean.<br/><br/><br/>Hoy nos vemos poco, o muy poco, solo cuando Marta lo llama.<br/><br/>Ella siempre me echa en cara que soy muy frio con él pero creo que es lo mejor para todos ¿no?.<br/><br/>“Tu no sabes, tu quieres de otra forma muy distinta” me dice Marta a veces y yo la verdad no sé muy bien que responderle.<br/><br/><br/><br/>La última vez que nos vimos fue a finales de Julio y por casualidad, en la sala oval de un museo de Barcelona.Yo había ido con Marta y sus padres y él estaba sentado en una de las gradas.<br/><br/>Marta y yo pensamos que  habría ido solo pero que vá, estaba con alguien que trabajaba alli y que de repente salió de entre las gradas, un chico de unos treinta.<br/><br/>Por primera vez noté que  yo ya no era el centro de la escena para él. Aquel chico parecía ser alguien realmente importante para Alex.<br/><br/>Llevaba una camisa de traje medio desabrochada y con las mangas subidas pues había ido a trabajar por la mañana supongo, pero se debía haber cambiado allí mismo a lo mejor y guardado en su abultada mochila los pantalones largos,  sustituidos ya  por unos cortos a cuadros.<br/><br/>También ,puede que sea importante, me pareció verle más rubio.<br/><br/>En cualquier caso fue algo muy fugaz como nuestra historia que por mucho que él se empeñe en agrandarla, hacerla más profunda, llenarla de sentimientos recíprocos y momentos que nunca ocurrieron, no da ya más de si.<br/><br/>Fugaz.<br/><br/> Esa es la palabra.<br/><br/><br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/files/Lix01.jpg" alt="" border="0" width="342" height="369"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_228.htm"><title><![CDATA[APROVECHANDO QUE ALEX NO ESTA                   1- JOAN]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/c_228.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Solo he leido la primera parte.<br/><br/>Es decir la que me afecta.<br/><br/>Y muchas veces muy por encima ya que todas esas historias con el vejestorio ese de Boris como que me revuelven el estómago.<br/><br/>Y bueno, hay algunas cosas que me gustaria puntualizar.<br/><br/><br/>Esta es su versión de la historia y si yo tuviera las ganas suficientes también contaría con todo tipo de detalles  aquello  que recordara de nosotros dos y esos dias. <br/><br/>Entonces esa sería mi versión de la historia y asi podríais comparar ambas y quedaros a continuación con la que más os gustase.<br/><br/>Pero definitivamente no lo voy a hacer.<br/><br/>Por eso no me extenderé mucho, me ceñire únicamente a los hechos reales, a nada más.<br/><br/><br/>Me saltaré todo lo relativo a como Alex y yo nos conocimos. <br/><br/><br/>Empezaré en esa noche del mes de Julio de 2005 en que Alex dice que le mandé a la mierda. <br/><br/>Por supuesto que no fué asi.<br/><br/> Yo ya llevaba casi un par de años diciéndole, advirtiéndole que tenía que buscarse otros amigos y él como si nada, era incapaz de ver a alguien más que a mi, casi de hablar con otra persona que no fuera yo.<br/><br/>Debeis de creerme yo ya no podía cargar más con él.<br/><br/><br/>Ese dia, ya por la tarde, unas horas después,  camino a Málaga, muy nervioso y deprimido, no dejé de darle vueltas al hecho que quizás me había pasado un poco con él recordando al mismo tiempo muchas de las cosas que me hacían gracia de Alex, como su mochila siempre llena de los libros de clase, cds, cuadernos, botellas de agua y zumos..........Quizás debería haberme "sacrificado" un poco por él, dejarle haberme hecho una paja o mamármela esa noche -pensé- con eso le hubiera bastado seguro,  aunque no quiero ni imaginar, miedo me da, lo que habría construido en su cabeza a partir de ese momento basándose en esa mamada consentida. o esa paja desganada por mi parte.<br/> <br/>Podía haberlo retrasado todo un poco más lo único.<br/><br/>Pero hubiera sido inútil.<br/><br/>Se merecía algo diferente a mi  además, pues unos pocos dias antes de esa noche, en el vestuario del gimnasio al que íbamos y seguimos ambos yendo, Alex me confesó que su obsesión por tener un cuerpo libre de grasa y michelines, perfectamente formado y ligeramente fibrado no tenía nada que ver con el sexo ,como todos nosotros, sino con el amor. <br/><br/><br/>Quería que cuando este por fin llegara a su vida la otra persona se encontrara entonces con algo casi perfecto, algo no muy difícil a lo que engancharse  y admirar.<br/><br/> Quería sobre todo ser capaz de poder retener a esa persona a su lado.<br/><br/>Se conformaba mientras con seguir esperando, el sexo por el sexo parecía estar entre sus últimas prioridades, no era importante.<br/><br/><br/>Curioso.<br/><br/><br/>Obviamente a esa edad no se debe creer en el amor y por eso ha pasado lo que ha pasado. <br/><br/>¿A quien fué, han ido a parar tantos meses de esfuerzo y dedicación?.  ¿Quien los disfrutó por primera vez?<br/><br/>No sé,  un viejo con el se pajeaba por la web cam y con el que terminó por quedar en persona, o  cualquiera  de esos salidos que se pasan el dia entero en los baños públicos en busca de sexo de la peor clase. <br/><br/>Desde luego no alguien enamorado de él y del que él también estuviera enamorado.<br/><br/>Es muy triste.<br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/chavalenbici2/files/img_69709_primary.jpg" alt="" border="0" width="184" height="184"/><br/><br/>Hoy en dia de vez en cuando nos cruzamos en la calle o nos vemos a través del cristal de la sala de musculación pero raramente nos saludamos.<br/><br/>De lo que he leido parece estar lleno de reproches hacia mi.<br/><br/>Y yo jamás le di esperanza alguna.<br/><br/>Fué Alex quien se coló en mi cama en el hotel de Palma de Mallorca.<br/><br/>También él quien me dijo nada más ponerse a mi lado que en cuanto que terminara el curso y aprobáramos la selectividad iba a atreverse a decirle algo muy importante a alguien muy cercano a él.<br/><br/>Yo salí por piernas.<br/><br/>Creo que se lo dejé todo bastante claro. <br/><br/>Otra cosa es que él no quisiera ver.]]></description></item></rdf:RDF>
