Amor de verano
Atom y Vas se conocieron un verano en la costa. Fue un flechazo. A las dos horas estaban en el apartamento de Vas conociéndose un poco mejor.

Días de vino y sexo
Era la primera vez que se iban de vacaciones sin sus padres. Los dos habían ido solos, a la aventura, a conocer gente. El haberse encontrado fue toda una suerte ya que pasarían juntos lo que quedaba de verano. Unos días que prometían ser muy intensos.

El final del verano
Ninguno de los dos se imaginaba que iba a pasar gran parte de sus vacaciones encerrado entre cuatro paredes. Pero eso fue lo que hicieron. Los dos sabían que el verano no duraría para siempre, que los días pasaban y se tendrían que separar, por lo que aprovecharon al máximo el poco tiempo que les quedaba.

La pasión se desborda
Encerrados en la habitación pasaban los días explorándose, descubriendo sus cuerpos, dando rienda suelta a la pasión y el desenfreno sexual. Acababan, reponían fuerzas y volvían empezar de nuevo como si fuera la primera vez.

Dulce y salvaje
Probaron todas las posturas, imaginaron excitantes juegos sexuales, eran tiernos pero a la vez salvajes, se decían palabras dulces pero también morbosas, se besaban pero también se mordían...

Hasta la última gota
Sus orgasmos eran de locura. Intensos, prolongados, con eyaculaciones abundantes y espesas que solían intercambiar con fervor, rebañando hasta la última gota.


Días de vino y sexo
Era la primera vez que se iban de vacaciones sin sus padres. Los dos habían ido solos, a la aventura, a conocer gente. El haberse encontrado fue toda una suerte ya que pasarían juntos lo que quedaba de verano. Unos días que prometían ser muy intensos.

El final del verano
Ninguno de los dos se imaginaba que iba a pasar gran parte de sus vacaciones encerrado entre cuatro paredes. Pero eso fue lo que hicieron. Los dos sabían que el verano no duraría para siempre, que los días pasaban y se tendrían que separar, por lo que aprovecharon al máximo el poco tiempo que les quedaba.

La pasión se desborda
Encerrados en la habitación pasaban los días explorándose, descubriendo sus cuerpos, dando rienda suelta a la pasión y el desenfreno sexual. Acababan, reponían fuerzas y volvían empezar de nuevo como si fuera la primera vez.

Dulce y salvaje
Probaron todas las posturas, imaginaron excitantes juegos sexuales, eran tiernos pero a la vez salvajes, se decían palabras dulces pero también morbosas, se besaban pero también se mordían...

Hasta la última gota
Sus orgasmos eran de locura. Intensos, prolongados, con eyaculaciones abundantes y espesas que solían intercambiar con fervor, rebañando hasta la última gota.

Anthony es muy cerda
Anthony siempre ha sido muy cerda. Su mayor afición es machacarse (y machacársela) en el gimnasio y zorrear por los bares de ambiente de su ciudad. No tiene prejuicios, vive su sexualidad abiertamente y sin complejos.

¿Te gusto?
Anthony está encantado de conocerse. No le importa reconocerlo, es un exhibicionista y un coqueto. Le encanta que le miren, despertar pasiones y braguetas, que los tíos se vuelvan locos por su cuerpo.

Querido maestro
Como ligar es su hobby, en la cama es un maestro. Una de las cosas que más le gusta es llevarse a casa a jovencitos inexpertos y enseñarles lo que vale un pe(i)ne. Después de pasar una noche con Anthony no volverán a ser lo mismos.

Todo un profesional
Alguna vez ha pensado hacer de su afición profesión, pero decidió que prefería separar placer de trabajo. Aunque no faltan los que le han confundido con un chapero y han querido pagarle tras una sesión de sexo salvaje.

Un buen pollón
Aunque es activo tampoco le hace ascos a hacer de pasivo. Pero tiene un problema: tiene algo insensibilizado el esfínter por lo que necesita ser penetrado por un buen trabuco para poder disfrutar plenamente. La vez que más disfrutó fue con un mulato muy dotado llamado Hugo. Las embestidas del brasileño, poseedor de una pelvis digna de un bailarín de samba, le elevaron al séptimo cielo.

Especialidad de la casa
Pero la verdadera especialidad de Anthony son la mamadas. Le vuelve loco comer pollas y a poder ser no muy limpias. Le encanta que huelan, que tengan cierto sabor, poder limpiarla con su lengua, succionarla, tragársela entera, sorber toda su leche y rebañarla hasta dejarla seca.


¿Te gusto?
Anthony está encantado de conocerse. No le importa reconocerlo, es un exhibicionista y un coqueto. Le encanta que le miren, despertar pasiones y braguetas, que los tíos se vuelvan locos por su cuerpo.

Querido maestro
Como ligar es su hobby, en la cama es un maestro. Una de las cosas que más le gusta es llevarse a casa a jovencitos inexpertos y enseñarles lo que vale un pe(i)ne. Después de pasar una noche con Anthony no volverán a ser lo mismos.

Todo un profesional
Alguna vez ha pensado hacer de su afición profesión, pero decidió que prefería separar placer de trabajo. Aunque no faltan los que le han confundido con un chapero y han querido pagarle tras una sesión de sexo salvaje.

Un buen pollón
Aunque es activo tampoco le hace ascos a hacer de pasivo. Pero tiene un problema: tiene algo insensibilizado el esfínter por lo que necesita ser penetrado por un buen trabuco para poder disfrutar plenamente. La vez que más disfrutó fue con un mulato muy dotado llamado Hugo. Las embestidas del brasileño, poseedor de una pelvis digna de un bailarín de samba, le elevaron al séptimo cielo.

Especialidad de la casa
Pero la verdadera especialidad de Anthony son la mamadas. Le vuelve loco comer pollas y a poder ser no muy limpias. Le encanta que huelan, que tengan cierto sabor, poder limpiarla con su lengua, succionarla, tragársela entera, sorber toda su leche y rebañarla hasta dejarla seca.

El final del verano
Alan vive en un pequeño pueblo costero. Durante el invierno, cuando no hay veraneantes y su pueblo se queda casi vacío, vive su homosexualidad de forma silenciosa, reprimida, resignada. Se dedica a sus labores mientras espera la llegada del turismo.

Chulazos en la playa
Pero cuando llega el verano su pequeño y aburrido pueblo se convierte en un hervidero de turistas sedientos de sol, mar, fiesta y sexo. Las playas se llenan de chulazos de toda Europa y las discotecas no dan abasto para satisfacer sus ansias de pasárselo bien.

El despetrar de los sentidos
Uno de los sitios preferidos de los turistas más entendidos es la playa nudista de San Sebastián. Una preciosa cala con un frondoso bosque al lado, donde suele ir Alan a tomar el sol y practicar idiomas con los forasteros. Alan tiene éxito entre los turistas por su aspecto aniñado y su cuerpo fibroso, deseoso de recibir amor después de pasar todo el invierno hibernando.

¡Riégame!
El método de Alan es infalible. Hace contacto visual con algún chulazo bien dotado y camina hacia el bosque poniéndose a orinar. Si todo ha resultado bien, el forastero se le acercará a mirar como hace pis desnudo junto a un árbol. Alan le invitará a que le seque con la boca las pequeñas gotas de orina que aún salen tras la meada.

Haciendo amigos
Luego Alan hace lo mismo con el turista. Se esconden tras unos arbustos y comprueba a qué sabe una buena polla foránea. Alan lame y sorbe con fruición, como el que ha estado demasiado tiempo privado de los placeres del sexo.

La sal de la tierra
Antes de que se corra, Alan se da la vuelta y le ofrece su palpitante culo. Su ligue extranjero lo ensaliva convenientemente pasando su lengua por el ano y escupiendo en él. Luego comienza a penetrarlo incansablemente mientras le dice al oído palabras que no entiende. Con un mano se apoya en el suelo y con la otra le masturba con fuerza. Alan siente como el semen llena su culo mientras el suyo riega los árboles del bosque entre gemidos de placer.


Chulazos en la playa
Pero cuando llega el verano su pequeño y aburrido pueblo se convierte en un hervidero de turistas sedientos de sol, mar, fiesta y sexo. Las playas se llenan de chulazos de toda Europa y las discotecas no dan abasto para satisfacer sus ansias de pasárselo bien.

El despetrar de los sentidos
Uno de los sitios preferidos de los turistas más entendidos es la playa nudista de San Sebastián. Una preciosa cala con un frondoso bosque al lado, donde suele ir Alan a tomar el sol y practicar idiomas con los forasteros. Alan tiene éxito entre los turistas por su aspecto aniñado y su cuerpo fibroso, deseoso de recibir amor después de pasar todo el invierno hibernando.

¡Riégame!
El método de Alan es infalible. Hace contacto visual con algún chulazo bien dotado y camina hacia el bosque poniéndose a orinar. Si todo ha resultado bien, el forastero se le acercará a mirar como hace pis desnudo junto a un árbol. Alan le invitará a que le seque con la boca las pequeñas gotas de orina que aún salen tras la meada.

Haciendo amigos
Luego Alan hace lo mismo con el turista. Se esconden tras unos arbustos y comprueba a qué sabe una buena polla foránea. Alan lame y sorbe con fruición, como el que ha estado demasiado tiempo privado de los placeres del sexo.

La sal de la tierra
Antes de que se corra, Alan se da la vuelta y le ofrece su palpitante culo. Su ligue extranjero lo ensaliva convenientemente pasando su lengua por el ano y escupiendo en él. Luego comienza a penetrarlo incansablemente mientras le dice al oído palabras que no entiende. Con un mano se apoya en el suelo y con la otra le masturba con fuerza. Alan siente como el semen llena su culo mientras el suyo riega los árboles del bosque entre gemidos de placer.

Primer acercamiento
Se conocieron en la piscina. Los dos iban a nadar a una cubierta en invierno y a tomar el sol en una descubierta en verano. Coincidieron varias veces. Ya se habían echado el ojo, pero ninguno de los dos se decidió a dar el primer paso.

En los vestuarios
Hasta que un día coincidieron en el vestuario mientras se duchaban. Estaban solos. Al principio se miraban tímidamente de reojo, sin decir nada, hasta que Aaron dio el primer paso y se acercó a Justin. Frente a frente, bajo el agua de la ducha, empezaron a besarse apasionadamente.

En tu casa o en la mía
Pero las duchas de una piscina pública no son un lugar seguro. Mientras un grupo de niños entraba en los vestuarios, Aarón y Justin ya estaban secándose y vistiéndose para irse a un sitio más tranquilo donde dan rienda suelta a su deseo.

La pasión se desborda
Fueron a la casa de Justin. Estaba más cerca y vivía sólo. Aaron confesó que vivía con su pareja pero que su atracción hacia Justin era tan fuerte que no le importaban las consecuencias. No aguantaban más. Abrieron la puerta y en el mismo suelo empezaron a desnudarse.

La lujuria
Locos de deseo, empezaron a follar como animales en celo. Se lamían, se mordían y se acariciaban entre gemidos y gritos de placer.

Sudor y semen
Fue un polvo rápido pero muy intenso. Los dos acabaron tumbados en el suelo, con sus cuerpos bañados en sudor y semen, agotados por el placer, descansado y recuperando fuerzas para volver a empezar. La tarde prometía ser muy larga.


En los vestuarios
Hasta que un día coincidieron en el vestuario mientras se duchaban. Estaban solos. Al principio se miraban tímidamente de reojo, sin decir nada, hasta que Aaron dio el primer paso y se acercó a Justin. Frente a frente, bajo el agua de la ducha, empezaron a besarse apasionadamente.

En tu casa o en la mía
Pero las duchas de una piscina pública no son un lugar seguro. Mientras un grupo de niños entraba en los vestuarios, Aarón y Justin ya estaban secándose y vistiéndose para irse a un sitio más tranquilo donde dan rienda suelta a su deseo.

La pasión se desborda
Fueron a la casa de Justin. Estaba más cerca y vivía sólo. Aaron confesó que vivía con su pareja pero que su atracción hacia Justin era tan fuerte que no le importaban las consecuencias. No aguantaban más. Abrieron la puerta y en el mismo suelo empezaron a desnudarse.

La lujuria
Locos de deseo, empezaron a follar como animales en celo. Se lamían, se mordían y se acariciaban entre gemidos y gritos de placer.

Sudor y semen
Fue un polvo rápido pero muy intenso. Los dos acabaron tumbados en el suelo, con sus cuerpos bañados en sudor y semen, agotados por el placer, descansado y recuperando fuerzas para volver a empezar. La tarde prometía ser muy larga.

Más que amigos
Dado el increíble parecido físico entre Matt y Sven muchos han sido los que han pensado que eran hermanos. Aunque a más de uno le pueda dar morbo, estos dos amigos no son parientes pero se llevan muy bien.

Follar sin parar
Siempre se han llevado muy bien, desde que se encontraron a través de un chat en la céntrica plaza madrileña de Chueca. Los dos son ingleses y estaban estudiando en Madrid con una beca Erasmus. Desde su encuentro no han parado de follar.

Mamada profesional
Los dos eran un poco inexpertos en cuestiones sexuales. Juntos descubrieron las delicias de echar un buen polvo. Matt se convirtió en todo un experto en sexo oral. Le mamaba la polla a Sven con destreza de profesional.

Bésame negro
Sin embargo a Syen lo que más le gustaba es explorar el ano de su compañero por medio de unos tremendos besos negros. Le encantaba introducirle la lengua lo más profundamente posible y rebañar todo su ano con energía.

La postura perfecta
Pero lo que más les gusta a los dos es practicar el la postura del 69. Así Matt puede comerle la polla a Sven mientras éste le penetra con su afilada lengua.

Body milk
Al final siempre buscan un nueva forma de correrse uno encima del otro. En la cara, en el pecho, en la boca o en el culo, como Matt ha hecho esta vez encima de Syen.


Follar sin parar
Siempre se han llevado muy bien, desde que se encontraron a través de un chat en la céntrica plaza madrileña de Chueca. Los dos son ingleses y estaban estudiando en Madrid con una beca Erasmus. Desde su encuentro no han parado de follar.

Mamada profesional
Los dos eran un poco inexpertos en cuestiones sexuales. Juntos descubrieron las delicias de echar un buen polvo. Matt se convirtió en todo un experto en sexo oral. Le mamaba la polla a Sven con destreza de profesional.

Bésame negro
Sin embargo a Syen lo que más le gustaba es explorar el ano de su compañero por medio de unos tremendos besos negros. Le encantaba introducirle la lengua lo más profundamente posible y rebañar todo su ano con energía.

La postura perfecta
Pero lo que más les gusta a los dos es practicar el la postura del 69. Así Matt puede comerle la polla a Sven mientras éste le penetra con su afilada lengua.

Body milk
Al final siempre buscan un nueva forma de correrse uno encima del otro. En la cara, en el pecho, en la boca o en el culo, como Matt ha hecho esta vez encima de Syen.
