XXL
FOTOS E HISTORIAS CON CHULAZOS DESNUDOS
Sindicación
 
El final del verano
Alan vive en un pequeño pueblo costero. Durante el invierno, cuando no hay veraneantes y su pueblo se queda casi vacío, vive su homosexualidad de forma silenciosa, reprimida, resignada. Se dedica a sus labores mientras espera la llegada del turismo.



Chulazos en la playa
Pero cuando llega el verano su pequeño y aburrido pueblo se convierte en un hervidero de turistas sedientos de sol, mar, fiesta y sexo. Las playas se llenan de chulazos de toda Europa y las discotecas no dan abasto para satisfacer sus ansias de pasárselo bien.



El despetrar de los sentidos
Uno de los sitios preferidos de los turistas más entendidos es la playa nudista de San Sebastián. Una preciosa cala con un frondoso bosque al lado, donde suele ir Alan a tomar el sol y practicar idiomas con los forasteros. Alan tiene éxito entre los turistas por su aspecto aniñado y su cuerpo fibroso, deseoso de recibir amor después de pasar todo el invierno hibernando.



¡Riégame!
El método de Alan es infalible. Hace contacto visual con algún chulazo bien dotado y camina hacia el bosque poniéndose a orinar. Si todo ha resultado bien, el forastero se le acercará a mirar como hace pis desnudo junto a un árbol. Alan le invitará a que le seque con la boca las pequeñas gotas de orina que aún salen tras la meada.



Haciendo amigos
Luego Alan hace lo mismo con el turista. Se esconden tras unos arbustos y comprueba a qué sabe una buena polla foránea. Alan lame y sorbe con fruición, como el que ha estado demasiado tiempo privado de los placeres del sexo.



La sal de la tierra
Antes de que se corra, Alan se da la vuelta y le ofrece su palpitante culo. Su ligue extranjero lo ensaliva convenientemente pasando su lengua por el ano y escupiendo en él. Luego comienza a penetrarlo incansablemente mientras le dice al oído palabras que no entiende. Con un mano se apoya en el suelo y con la otra le masturba con fuerza. Alan siente como el semen llena su culo mientras el suyo riega los árboles del bosque entre gemidos de placer.

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