Refugiados
Hace menos de un mes saltaba la noticia: una transexual argelina iba a ser expulsada a su país después de ser internada en un centro de inmigrantes en Valencia. La justicia había hablado y no había tenido en cuenta la situación de los homosexuales y transexuales en Argelia, país en que la homosexualidad y la transexualidad no sólo es ilegal, sino que es castigada con penas de cárcel. Además del estigma que supone ser homosexual en el país africano. "En Argelia se piensa que la homosexualidad es una enfermedad que no tiene cura, es como el SIDA, que no tiene cura, y un chico que es gay está muy mal visto", asegura Hassan, gay argelino afincado en España.Finalmente, la subdelegada del Gobierno en Valencia, Encarna Linares, anuló la orden de expulsión de la transexual argelina. Los colectivos LGTB jugaron un papel muy importante en la revocación, ya que su movilización fue decisiva.
Pero aún queda mucho camino por recorrer en esta materia. Hoy por hoy, con un gobierno socialista, las reivindicaciones del colectivo homosexual y transexual cuentan con un significativo apoyo. Pero, ¿qué ocurriría si el Partido Popular fuese quién nos gobernara? Desgraciadamente, contamos con antecedentes que nos demuestran que, en anteriores legislaturas, siendo Aznar presidente del Gobierno, más de un ciudadano perseguido en su país de origen fue expulsado del nuestro sin miramientos. De hecho, ya hemos visto la posición del candidato popular ante la inmigración, la criminalización que está llevando a cabo para satisfacer los instintos más bajos de aquellos que, sin ningún tipo de criterio, culpan de sus problemas a quiénes están en peor situación que ellos.
Es necesario trabajar, tal y como propone Izquierda Unida, por el derecho al asilo y asistencia social a todas aquellas personas que son perseguidas en sus países por motivo de su homosexualidad o transexualidad para que no dependa del gobierno de turno el respeto a los Derechos Humanos.