La nueva Izquierda Unida que necesitamos
Hoy más que nunca necesitamos una organización política que coordinando los distintos movimientos de base, sea capaz de generar un proyecto político global capaz de ilusionar. Necesitamos una organización de base, lo más horizontal posible. Debe ser una organización que fomente la rebeldía contra el sistema, que no negocie cupularmente, sino que exija cambios, capaz de movilizar, que forme cuadros para trabajar en la calle dinamizando los movimientos, que cuando trabaje en las instituciones lo haga provocando cortocircuitos en las mismas, bloqueando en la medida de sus fuerzas toda tendencia a privatizar, especular, limitar libertades o conculcar derechos, con cargos públicos que no se mimeticen con el sistema, sino que practiquen la rebeldía en las instituciones. Con dirigentes que combinen sus funciones con el trabajo de base, con limitaciones temporales en los cargos que ocupen, que respeten la autonomía de los movimientos, que entiendan que la hegemonía se consigue trabajando en la base y con capacidad de propuesta y no parasitando el trabajo de la base, ni acumulando cargos. Una organización política adaptada a los nuevos tiempos, hundiendo sus raíces en el pasado, capaz de mantenerse firme en los principios pero flexible en los métodos, ilusionando a las clases populares. En algún momento, los distintos movimientos deberán confluir, reunirse e intentar debatir sobre los objetivos a cubrir, sobre que sociedad deseamos, la forma de gobierno y las formas de organización económica y social a las que aspiramos. Hay que empezar a debatir sobre lo concreto, bien para que las organizaciones clásicas se refunden realmente sobre estas bases, bien para empezar a construir lo nuevo. O hacemos una refundación de lo que tenemos o, a muy corto plazo, tendremos que fundar la organización política que necesitamos.José Mª Pedreño - Kaos en la Red