Los horrores de la guerra
En Irak, una niña de diez años murió el jueves, después de que soldados estadounidenses le dispararan en el norte de Bagdad. El Pentágono dice que los soldados intentaron disparar un tiro de advertencia a una mujer que estaba haciéndole señas a alguien pero que, por error, la bala fue a parar a la niña, que murió en el acto.
Es uno de los muchos horrores de esta guerra que parece no tener fin. A las cientos de miles de muertes, hay que añadirle las malas condiciones en las que se encuentra el país. El 70% de los iraquíes no tiene acceso a un suministro de agua saludable. El suministro de electricidad está por debajo de los niveles previos a la invasión. El 43% de la población vive con menos de medio dólar al día. El nivel de vida en Iraq empeora a diario a pesar de los contratos de más de 20.000 dólares pagados a compañías para reconstruir Iraq y tragados por la corrupción del gobierno. Iraq es ahora el tercer país más corrupto del mundo. Según datos del gobierno, la cifra de paro se sitúa entre un 60% y un 70%. La desnutrición infantil ha aumentado de un 19% durante el llamado “periodo de sanciones económicas” antes de la invasión al 28% actual. Según Naciones Unidas, 8 millones de iraquíes necesitan ayuda de emergencia.

Y, a pesar de todo, todavía habrá algunos que traten de justificar lo que es "el crimen más flagrante de la historia moderna", según la escritora iraquí Iman A. Jamas. "La única manera de detener estos crímenes, de hacer responsable de ellos a Estados Unidos y a otros criminales, y de empezar la verdadera reconstrucción de Iraq es apoyar al pueblo iraquí en su resistencia a la ocupación, movilizar a la comunidad internacional contra ella y acabar con el silencio e indiferencia del mundo ante el primer genocidio del siglo XXI".
Comentario:
Espero que si algún día todo esto se juzga no se olviden del señor Aznar, que prefirió poner os pies encima de la mesa de su amigo el cowboy que no sumarse al mayor crimen contra la humanidad de la posmodernidad.