HOY HE PASADO DE TODO
Y me he quedado durmiendo hasta las tantas. Ahora estoy delante del ordenador sin ningunas ganas de trabajar, mas que nada porque llevo bastante tute en las últimas semanas y ayer me quedé despierta viendo 300 y The Queen. Ambas, cada una en su estilo, me gustaron bastante…esas arengas militares sobre la libertad, el honor y todo eso me encantan. Soy una idealista. Total, que me metí en la cama a las tantas, me puse a leer un rato, a ronronear con el gato y a no pensar en nada. Me habré dormido sobre las 4 de la mañana…
Lo de estar sola en casa no lo llevo del todo mal, dadas las circunstancias, igual que tampoco me estoy derrumbando por el hecho de estar sola y verme mas colgada que la una. Siento mas tranquilidad de espíritu y me noto mas calmada. Llego a casa y solo me acompaña mi soledad (y el gato) pero aún así, al haberse eliminado las tensiones de golpe, no estoy del todo mal. No niego que la eche de menos y en algún momento tenga muchas ganas de coger el teléfono y llamarla o mandarle algún mensajito empalagoso o conciliador, pero me controlo y pienso en otra cosa.
Así como en el mes de septiembre le estuve suplicando que volviera conmigo, ahora es otra cosa completamente diferente. No he corrido detrás de ella ni creo que lo vaya a hacer, porque considero que no veo claro un futuro juntas por mucha pena que me de. Volver así, a la brava, sería lo fácil, y creo que ha llegado el momento de pensar con la cabeza, aunque el miedo al futuro o a la soledad y la pena me quieran empujar hacia ella.
Hago introspección y me doy cuenta de que he cometido algunos errores en nuestra convivencia. Por ejemplo, reconozco que a veces no le he dado, a ella y a sus circunstancias, la importancia que tienen y he antepuesto mis problemas a los suyos. Sí que es cierto que mis problemas eran de mas entidad o tenían mas trascendencia, pero sus problemillas, pese a ser menores, eran los suyos, y supongo que ella ha echado de menos eso, que no le prestara la atención necesaria y que resolviera cualquiera de sus comentarios con un “eso es una chorrada y no se de que te quejas”. Se ha hartado de sentirse en un segundo plano y de que yo no dejara todo para satisfacer sus necesidades absorbentes de afecto e idolatría, aunque aparentemente la narcisista ególatra de la relación sea yo. Yo lo soy y lo reconozco, ella no. Y lo que he hecho es dar a sus cosas una visión objetiva, no he corrido a llorar a su lado y a compadecerme de ella. No creo que eso sea lo que debe hacerse.
Por que lo que echo de menos yo es más madurez por su parte, más estar a la altura de las circunstancias, porque en ese sentido me ha defraudado mucho.
Si yo tengo un problema grave, como los he tenido, lo que espero es que mi pareja esté a mi lado y me apoye, no que me eche en cara que solo pienso en mí. Un ejemplo simple: si mi familia no me habla porque considera que soy una enferma, lo que espero es que ella me lo solucione con un “ya se les pasará”, no que me conteste enfadada y me diga y recalque lo cabrones que son por no aceptarlo y lo ciega que estoy por no querer verlo. Pues así prácticamente con todo. Y debo decir que ese, hasta ahora, era el menor de mis problemas.
Por otro lado, ella mantiene que cree que ha estado equivocada: le gustan los hombres y, aunque me quiere, no tiene tan seguro el hecho de querer compartir su vida con una mujer, porque el hecho de dar conmigo, y con la actitud de mi familia, le ha hecho ver la parte más negativa del tema.
Todo eso, unido a las circunstancias mismas y los problemillas típicos, nos ha acabado de separar. Porque, en cierta medida, las dos nos hemos equivocado. No hemos encontrado el equilibrio.
No niego que me gustaría que recapacitara, cambiara su actitud y volviera conmigo, porque la quiero y cuando las cosas están tranquilas es todo perfecto. Pero, como digo, muchas cosas tendrían que cambiar.
Lo de estar sola en casa no lo llevo del todo mal, dadas las circunstancias, igual que tampoco me estoy derrumbando por el hecho de estar sola y verme mas colgada que la una. Siento mas tranquilidad de espíritu y me noto mas calmada. Llego a casa y solo me acompaña mi soledad (y el gato) pero aún así, al haberse eliminado las tensiones de golpe, no estoy del todo mal. No niego que la eche de menos y en algún momento tenga muchas ganas de coger el teléfono y llamarla o mandarle algún mensajito empalagoso o conciliador, pero me controlo y pienso en otra cosa.
Así como en el mes de septiembre le estuve suplicando que volviera conmigo, ahora es otra cosa completamente diferente. No he corrido detrás de ella ni creo que lo vaya a hacer, porque considero que no veo claro un futuro juntas por mucha pena que me de. Volver así, a la brava, sería lo fácil, y creo que ha llegado el momento de pensar con la cabeza, aunque el miedo al futuro o a la soledad y la pena me quieran empujar hacia ella.
Hago introspección y me doy cuenta de que he cometido algunos errores en nuestra convivencia. Por ejemplo, reconozco que a veces no le he dado, a ella y a sus circunstancias, la importancia que tienen y he antepuesto mis problemas a los suyos. Sí que es cierto que mis problemas eran de mas entidad o tenían mas trascendencia, pero sus problemillas, pese a ser menores, eran los suyos, y supongo que ella ha echado de menos eso, que no le prestara la atención necesaria y que resolviera cualquiera de sus comentarios con un “eso es una chorrada y no se de que te quejas”. Se ha hartado de sentirse en un segundo plano y de que yo no dejara todo para satisfacer sus necesidades absorbentes de afecto e idolatría, aunque aparentemente la narcisista ególatra de la relación sea yo. Yo lo soy y lo reconozco, ella no. Y lo que he hecho es dar a sus cosas una visión objetiva, no he corrido a llorar a su lado y a compadecerme de ella. No creo que eso sea lo que debe hacerse.
Por que lo que echo de menos yo es más madurez por su parte, más estar a la altura de las circunstancias, porque en ese sentido me ha defraudado mucho.
Si yo tengo un problema grave, como los he tenido, lo que espero es que mi pareja esté a mi lado y me apoye, no que me eche en cara que solo pienso en mí. Un ejemplo simple: si mi familia no me habla porque considera que soy una enferma, lo que espero es que ella me lo solucione con un “ya se les pasará”, no que me conteste enfadada y me diga y recalque lo cabrones que son por no aceptarlo y lo ciega que estoy por no querer verlo. Pues así prácticamente con todo. Y debo decir que ese, hasta ahora, era el menor de mis problemas.
Por otro lado, ella mantiene que cree que ha estado equivocada: le gustan los hombres y, aunque me quiere, no tiene tan seguro el hecho de querer compartir su vida con una mujer, porque el hecho de dar conmigo, y con la actitud de mi familia, le ha hecho ver la parte más negativa del tema.
Todo eso, unido a las circunstancias mismas y los problemillas típicos, nos ha acabado de separar. Porque, en cierta medida, las dos nos hemos equivocado. No hemos encontrado el equilibrio.
No niego que me gustaría que recapacitara, cambiara su actitud y volviera conmigo, porque la quiero y cuando las cosas están tranquilas es todo perfecto. Pero, como digo, muchas cosas tendrían que cambiar.
NUBOSIDAD VARIABLE
Siento que mi humor de estos días está así: a ratos sol y a ratos nublado.
Hoy he recibido una llamada interesante y puede que este finde de por finalizada la temporada de esquí con una escapadita a la Cerdanya, haciendo lo que por aquí se llama “un pujaibaixa”. Si lo hago será el domingo. Y digo si lo hago porque dependerá del plan que haya con mi familia.
Resulta que el viernes coincidimos todos en una boda, y después de un mes o así sin hablar con mis padres a lo mejor las relaciones vuelven a la normalidad...Viva la tensión ambiental!!! Si finalmente vuelve a reinar la armonía familiar puede que tenga que pasar con ellos la mayor parte del finde y esas cosas. Aparte de que como mi hermano vuelve a casa para la ocasión (la Boda) tanto él como yo querremos estar juntos para hablar de toda la situación familiar.
La nota entrañable de hoy la ha marcado un encuentro inesperado con el que hubiera sido mi cuñado. Estuve saliendo con su hermano más de 4 años y el final de la relación vino determinado por su muerte tras una larga enfermedad, como se suele decir en los obituarios. Es difícil de explicar, pero el día de la muerte compartimos muchas sensaciones y experiencias que nos marcarán para toda la vida, por eso creo que mutuamente guardamos un recuerdo muy especial, muy agridulce. Y nada, que no nos veíamos desde hace un par de años y hoy ha sido bastante impactante, aunque nos hemos hablado los dos muy cariñosamente.
Por hoy nada mas, que me doy cuenta que me está costando mucho redactar con coherencia.
Hoy he recibido una llamada interesante y puede que este finde de por finalizada la temporada de esquí con una escapadita a la Cerdanya, haciendo lo que por aquí se llama “un pujaibaixa”. Si lo hago será el domingo. Y digo si lo hago porque dependerá del plan que haya con mi familia.
Resulta que el viernes coincidimos todos en una boda, y después de un mes o así sin hablar con mis padres a lo mejor las relaciones vuelven a la normalidad...Viva la tensión ambiental!!! Si finalmente vuelve a reinar la armonía familiar puede que tenga que pasar con ellos la mayor parte del finde y esas cosas. Aparte de que como mi hermano vuelve a casa para la ocasión (la Boda) tanto él como yo querremos estar juntos para hablar de toda la situación familiar.
La nota entrañable de hoy la ha marcado un encuentro inesperado con el que hubiera sido mi cuñado. Estuve saliendo con su hermano más de 4 años y el final de la relación vino determinado por su muerte tras una larga enfermedad, como se suele decir en los obituarios. Es difícil de explicar, pero el día de la muerte compartimos muchas sensaciones y experiencias que nos marcarán para toda la vida, por eso creo que mutuamente guardamos un recuerdo muy especial, muy agridulce. Y nada, que no nos veíamos desde hace un par de años y hoy ha sido bastante impactante, aunque nos hemos hablado los dos muy cariñosamente.
Por hoy nada mas, que me doy cuenta que me está costando mucho redactar con coherencia.
TRABAJO, TRABAJO Y TRABAJO
Desde luego, no puedo ni estar triste porque la gente no me da ni tiempo para autocompadecerme. Todo son problemas encima de la mesa, correr de un lado a otro, llamadas, documentos…Que agobio de vida Diossss!!!Bueno, quizá esto es lo mejor para no estar todo el día llorando por las esquinas. Lo malo es que luego el choque con la tranquilidad de casa es peor. No sé, lo que sí tengo claro es que como siga a este ritmo de trabajo al final me infartaré, aunque siempre diga que a mi el estrés me pone mucho!!!
Y el estado actual de mis relaciones con mi ex son que ahora casi no nos peleamos. Ayer hablamos por el Messenger (máxima tensión) y nos mandamos “eseemeses” y tal, pero hoy está más tranquilo todo. La novedad es que le dije de quedar y ahora no quiere. Se lo he dicho: "no te entiendo. El finde tanto interés para quedar y ahora que te lo propongo yo no quieres” . Aunque supongo que ella podría decir lo mismo de mí, ¿no?
Creo que ni ella ni yo sabemos lo que queremos.
Mujeres…quien nos entienda que me lo explique.
La nota de color viene dada por un acontecimiento un tanto extraño. Parece ser que ayer recibió un email de un tío que no conoce y que le ha dicho que quiere quedar con ella. Por supuesto, ella piensa que es cosa mía aunque le he jurado y perjurado que no tengo nada que ver, aunque reconozco que es mucha casualidad.
Bueno, voy a seguir a lo mío, que tengo la mesa…
Y el estado actual de mis relaciones con mi ex son que ahora casi no nos peleamos. Ayer hablamos por el Messenger (máxima tensión) y nos mandamos “eseemeses” y tal, pero hoy está más tranquilo todo. La novedad es que le dije de quedar y ahora no quiere. Se lo he dicho: "no te entiendo. El finde tanto interés para quedar y ahora que te lo propongo yo no quieres” . Aunque supongo que ella podría decir lo mismo de mí, ¿no?
Creo que ni ella ni yo sabemos lo que queremos.
Mujeres…quien nos entienda que me lo explique.
La nota de color viene dada por un acontecimiento un tanto extraño. Parece ser que ayer recibió un email de un tío que no conoce y que le ha dicho que quiere quedar con ella. Por supuesto, ella piensa que es cosa mía aunque le he jurado y perjurado que no tengo nada que ver, aunque reconozco que es mucha casualidad.
Bueno, voy a seguir a lo mío, que tengo la mesa…
PEREZA EXISTENCIAL
Que es un modo de decir que he tenido un fin de semana de mierda y que por eso hoy me he despertado sin ganas de nada.
El viernes noche de descanso, como no podía ser menos.
El sábado mas descanso, que quiere decir que me tragué toda la programación televisiva y me dormí en el sofá, allá por la hora de adelantar el reloj, para que al cabo de un rato me despertaran los vecinos de arriba.
En realidad, la propietaria no estaba y supongo que le dejó las llaves a su sobrinita de 15 años para que fuera con unos amiguitos a organizar una puta “fiesta del pijama”. Evidentemente, sobre las 6 subí a quejarme del montón de ruido, y a las 8 llamé a la Policía. Cuando a las 8:30 la sobrinita echaba a sus amiguitos, salí al rellano a cantarles las cuarenta, y cuando vi que en la calle se estaban riendo, salí a la ventana para amenazarles con una investigación exhaustiva y con las noticias mías que próximamente van a recibir, tanto ellos como sus padres, porque semejante mala educación, falta de responsabilidad y falta de respeto no va a quedar impune. Creo que en ese momento se asustaron de verdad…jajaja!!! Debía parecer Agustina de Aragón gritando desde la ventana.
Menos mal que el domingo estuve toda la tarde por ahí, porque creo que hubiera acabado suicidándome.
Respecto al otro tema, tal y como me imaginaba, el sábado el envío de sms fue masivo, pero yo no quise desplazarme, con su consecuente cabreo. Y el domingo, que volví a tener noticias, me mantuve en mi idea de que es absurdo mantener un buen rollo, como si no pasara nada, cuando en realidad, lo que a mi me apetece es pegarle dos hostias. Es que ya me la imagino: “yo quiero ser muy amiga tuya por que te quiero mucho y blablabla, pero no, no quiero tener una relación contigo, aunque bueno, si me haces mucho la pelota y te humillas y me pides perdón, pues a lo mejor….” ¿¿¿Perdón de qué, subnormal???
De todos modos, hoy estoy bastante jodida con el tema, porque tengo el mal estar típico de cuando una relación se acaba de verdad.
El viernes noche de descanso, como no podía ser menos.
El sábado mas descanso, que quiere decir que me tragué toda la programación televisiva y me dormí en el sofá, allá por la hora de adelantar el reloj, para que al cabo de un rato me despertaran los vecinos de arriba.
En realidad, la propietaria no estaba y supongo que le dejó las llaves a su sobrinita de 15 años para que fuera con unos amiguitos a organizar una puta “fiesta del pijama”. Evidentemente, sobre las 6 subí a quejarme del montón de ruido, y a las 8 llamé a la Policía. Cuando a las 8:30 la sobrinita echaba a sus amiguitos, salí al rellano a cantarles las cuarenta, y cuando vi que en la calle se estaban riendo, salí a la ventana para amenazarles con una investigación exhaustiva y con las noticias mías que próximamente van a recibir, tanto ellos como sus padres, porque semejante mala educación, falta de responsabilidad y falta de respeto no va a quedar impune. Creo que en ese momento se asustaron de verdad…jajaja!!! Debía parecer Agustina de Aragón gritando desde la ventana.
Menos mal que el domingo estuve toda la tarde por ahí, porque creo que hubiera acabado suicidándome.
Respecto al otro tema, tal y como me imaginaba, el sábado el envío de sms fue masivo, pero yo no quise desplazarme, con su consecuente cabreo. Y el domingo, que volví a tener noticias, me mantuve en mi idea de que es absurdo mantener un buen rollo, como si no pasara nada, cuando en realidad, lo que a mi me apetece es pegarle dos hostias. Es que ya me la imagino: “yo quiero ser muy amiga tuya por que te quiero mucho y blablabla, pero no, no quiero tener una relación contigo, aunque bueno, si me haces mucho la pelota y te humillas y me pides perdón, pues a lo mejor….” ¿¿¿Perdón de qué, subnormal???
De todos modos, hoy estoy bastante jodida con el tema, porque tengo el mal estar típico de cuando una relación se acaba de verdad.
Y OTRA SEMANA QUE ACABA
Aquí estoy, a punto de dar carpetazo a una semana bastante jodida en todos los sentidos: muchísimo trabajo y muchísimo jaleo sentimental. Tengo ganas de cerrar la garita y largarme a casa, con el gato, para como mínimo intentar descansar todo lo que pueda. Lo que pasa es que una vez mi cuerpo se recupere tendrá ganas de juerga, y el tema no se presenta demasiado halagüeño este fin de semana. No hay nada que me deprima más que eso y… no sigo porque igual me dejo llevar demasiado por la depresión que me provoca el cansancio. Aparte, como mi familia está conmigo como está, ni siquiera puedo escaparme con ellos a aprovechar las nevaditas de estos días (hay que ver como está el tiempo, las estaciones esquí están mejor ahora que en pleno enero!).
Con “ésta” las cosas están un poco mejor y no lo entiendo mucho la verdad. No quiere estar conmigo pero, si no tiene noticias mías, me envía sms, emails o me llama. Nada excesivo evidentemente, pero vamos, que esto parece la historia del perro del hortelano. Aunque es todo muy en plan neutral, ni frío ni acaramelado, es una manera de decirnos mutuamente que todavía seguimos ahí.
Me propone que nos veamos el sábado por la noche, lo que supondría que me desplace yo 100 km para cenar con ella y luego volver a hacer otros 100 km de vuelta. La otra opción que me plantea es el domingo, que vendría ella y, con la excusa, supongo, quedarse en casa y no tener que madrugar el lunes.
Que quiere verme supongo que es real, porque nuestra despedida tampoco descartaba ni la reconciliación y ni el hecho de vernos, pero que su plan sea especialmente conveniente para ella me jode un poco. No me gusta que me utilicen. Le tendría que decir que viniera el domingo y luego mandarla a su casa otra vez, en plan cabrona, lo que pasa es que luego volvería a ser yo la súper mala de la película, como siempre.
En fin! como siempre, ya veremos.
Buen finde y abrigarse!
Con “ésta” las cosas están un poco mejor y no lo entiendo mucho la verdad. No quiere estar conmigo pero, si no tiene noticias mías, me envía sms, emails o me llama. Nada excesivo evidentemente, pero vamos, que esto parece la historia del perro del hortelano. Aunque es todo muy en plan neutral, ni frío ni acaramelado, es una manera de decirnos mutuamente que todavía seguimos ahí.
Me propone que nos veamos el sábado por la noche, lo que supondría que me desplace yo 100 km para cenar con ella y luego volver a hacer otros 100 km de vuelta. La otra opción que me plantea es el domingo, que vendría ella y, con la excusa, supongo, quedarse en casa y no tener que madrugar el lunes.
Que quiere verme supongo que es real, porque nuestra despedida tampoco descartaba ni la reconciliación y ni el hecho de vernos, pero que su plan sea especialmente conveniente para ella me jode un poco. No me gusta que me utilicen. Le tendría que decir que viniera el domingo y luego mandarla a su casa otra vez, en plan cabrona, lo que pasa es que luego volvería a ser yo la súper mala de la película, como siempre.
En fin! como siempre, ya veremos.
Buen finde y abrigarse!
Y AHORA…
Me siento un poco mal por haber dejado tan mal ayer a esta mujer, pero si es capaz de hacerme subir tanto la adrenalina a base de mala hostia como para someterla al escarnio público, pues así se queda, aunque suponga una total y absoluta falta de respeto y de sensibilidad hacia la persona que compartía mi vida y a la que quiero mucho todavía.
Pero como ahora se nos ha pasado el subidón a ambas y ha desaparecido la tensión cortante y asfixiante de los últimos días, me planteo la idea de decirle que vuelva a casa, porque cuando estamos bien es como una relación perfecta pero…¿A dónde nos conduce eso?
La raíz del problema no es que a veces nos tiremos los trastos a la cabeza, ni que ella se ponga a gritarme como la auténtica “mamma” de una película felliniana, porque todo eso son cosas que le pueden pasar a cualquier pareja y a mi, aunque no me gusta que se ponga en plan barriobajera cuando se enfada, las barbaridades que me pueda decir me resbalan y al rato las olvido.
El origen del problema son sus dudas sobre su orientación sexual. Ella me plantea que ese es el foco principal de su bloqueo conmigo, y que mi trabajo es desbloquearla a base de paciencia y cariño, para que vea que estar con una mujer no es una auténtica mierda. Y el sobreesfuerzo que a mi me supone esa tarea se debe al simple hecho de que ni yo misma lo tengo claro, gracias a mi educación ultra católica y ultra conservadora. Yo creo que tendría que ser ella quien me reeduque a mí ¿no? Es decir, yo estoy como quien dice recién salida del armario, y tengo que aprender a soltarme en ese sentido, mientras que ella tenía el tema públicamente asumido.
Así que ese es el toma y daca que se genera. Ella exige total y absoluta normalidad en nuestra relación, y ese es el verdadero origen de su confusión, y yo prefiero mantener lo nuestro en un plano discreto, porque todavía tengo algunos reparos, porque me podría perjudicar profesionalmente y porque toda la sociedad que me ha rodeado toda mi vida es fiel seguidora de los dictados del Dr. Polaino, empezando por mi familia cercana, que ahora no me habla por mi relación antinatural.
HOUSTON…TENEMOS UN PROBLEMA.
Pero como ahora se nos ha pasado el subidón a ambas y ha desaparecido la tensión cortante y asfixiante de los últimos días, me planteo la idea de decirle que vuelva a casa, porque cuando estamos bien es como una relación perfecta pero…¿A dónde nos conduce eso?
La raíz del problema no es que a veces nos tiremos los trastos a la cabeza, ni que ella se ponga a gritarme como la auténtica “mamma” de una película felliniana, porque todo eso son cosas que le pueden pasar a cualquier pareja y a mi, aunque no me gusta que se ponga en plan barriobajera cuando se enfada, las barbaridades que me pueda decir me resbalan y al rato las olvido.
El origen del problema son sus dudas sobre su orientación sexual. Ella me plantea que ese es el foco principal de su bloqueo conmigo, y que mi trabajo es desbloquearla a base de paciencia y cariño, para que vea que estar con una mujer no es una auténtica mierda. Y el sobreesfuerzo que a mi me supone esa tarea se debe al simple hecho de que ni yo misma lo tengo claro, gracias a mi educación ultra católica y ultra conservadora. Yo creo que tendría que ser ella quien me reeduque a mí ¿no? Es decir, yo estoy como quien dice recién salida del armario, y tengo que aprender a soltarme en ese sentido, mientras que ella tenía el tema públicamente asumido.
Así que ese es el toma y daca que se genera. Ella exige total y absoluta normalidad en nuestra relación, y ese es el verdadero origen de su confusión, y yo prefiero mantener lo nuestro en un plano discreto, porque todavía tengo algunos reparos, porque me podría perjudicar profesionalmente y porque toda la sociedad que me ha rodeado toda mi vida es fiel seguidora de los dictados del Dr. Polaino, empezando por mi familia cercana, que ahora no me habla por mi relación antinatural.
HOUSTON…TENEMOS UN PROBLEMA.
BUUUUF....!!!!
Después de un fin de semana que ha tenido de todo un poco (excepto sexo...lo confieso, no me comí una rosca el sábado), y un inicio de semana bastante intenso de trabajo, por fin puedo sentarme delante del blog para intentar ordenar ideas y ver a dónde me lleva.
Y lo primero que me sale es: ESTOY HASTA LOS HUEVOS DE TUS GILIPOLLECES Y CABRONADAS!!! (Hostias…que bien me he quedado, coño!!!) Supongo que es obvio que hablo de mi ex-novia ¿no?
Aunque empezar así queda como un poco de quinceañera y yo paso de la treintena, la verdad es que mi grado de mala leche es tal que solo me sale eso. Vaya por delante que todavía la quiero y toda esa mierda pero, ahora mismo, me es imposible dejar de pensar que he estado perdiendo el tiempo los últimos 2 años de mi vida con una persona inmadura, que no sabe lo que quiere y que se lo hace pagar a quien tiene al lado, buscando excusa tras excusa para culparme a mi de su propia incapacidad para asumir esa propia incapacidad, no se si me explico.
Por que yo me pregunto: ¿Como puede tener alguien tanto morro? ¿Cómo puede ser alguien tan parcial, tan cruel, tan venenosa y tan injusta? ¿Cómo puede olvidarse alguien tan pronto de todo lo bueno y pensar solo en los fallos que has cometido? ¿Cómo puede estar alguien tan cerrada en su propia idea y ser incapaz de razonar con lucidez? Y encima me dirá que no manipule...¿Que verdad tengo que manipular? hay una serie de hechos objetivos que no tienen vuelta de hoja.
Ejemplo: Ella ha decidido que se va de casa y ayer se hizo la maleta. Quedamos en que hoy se la llevaría yo al curro. Bueno, pues esta mañana he salido de trabajar a toda leche porque se me ha hecho tarde, he ido a casa a meterle en la maleta lo que le faltaba, he cogido el coche y, sin comer, le he llevado la puta maleta a la puta puerta de su trabajo (en otra ciudad, unos 20 minutos si no hay tráfico, como mínimo), he esperado media hora a que bajara, aunque yo tenía poco margen para volver a trabajar. Le doy la maleta, le digo que me voy corriendo porque llego tarde y me dice que la acerque al tren, aunque sabe que voy pilladísima de tiempo y que no me viene de paso, al contrario. Me cabreo porque me parece un abuso en toda regla, y se lo digo, pero la llevo. Todo el trayecto, como siempre, ha sido un constante insultarme y decir lo mala persona que soy y lo mal que me porto con ella. Luego se ha dedicado a enviarme sms del mismo palo.
Reconozco que a veces tengo mala leche e incluso puedo dejarme llevar por la crueldad, pero es que ella es así de continuo, a no ser que estes con ella como una malva y no la repliques, contestes, contradigas, etc etc.. Por eso, ahora quien está cabreada y cansada de mierda soy yo. Estoy cansada de que sin tener ningún problema real, cualquier cosa la acabe convirtiendo en un drama. Estoy cansada de que cualquier hecho ajeno a mi persona o de cualquier circunstancia fuera de mi control, la trate como si fuera culpa mía. Estoy cansada de tener que aguantar muchas chorradas y agobios suyos que no tienen sentido.
Vamos, que creo que ha llegado la hora de que mi camino vaya por otros derroteros y que esta vez sea la definitiva.
Y lo primero que me sale es: ESTOY HASTA LOS HUEVOS DE TUS GILIPOLLECES Y CABRONADAS!!! (Hostias…que bien me he quedado, coño!!!) Supongo que es obvio que hablo de mi ex-novia ¿no?
Aunque empezar así queda como un poco de quinceañera y yo paso de la treintena, la verdad es que mi grado de mala leche es tal que solo me sale eso. Vaya por delante que todavía la quiero y toda esa mierda pero, ahora mismo, me es imposible dejar de pensar que he estado perdiendo el tiempo los últimos 2 años de mi vida con una persona inmadura, que no sabe lo que quiere y que se lo hace pagar a quien tiene al lado, buscando excusa tras excusa para culparme a mi de su propia incapacidad para asumir esa propia incapacidad, no se si me explico.
Por que yo me pregunto: ¿Como puede tener alguien tanto morro? ¿Cómo puede ser alguien tan parcial, tan cruel, tan venenosa y tan injusta? ¿Cómo puede olvidarse alguien tan pronto de todo lo bueno y pensar solo en los fallos que has cometido? ¿Cómo puede estar alguien tan cerrada en su propia idea y ser incapaz de razonar con lucidez? Y encima me dirá que no manipule...¿Que verdad tengo que manipular? hay una serie de hechos objetivos que no tienen vuelta de hoja.
Ejemplo: Ella ha decidido que se va de casa y ayer se hizo la maleta. Quedamos en que hoy se la llevaría yo al curro. Bueno, pues esta mañana he salido de trabajar a toda leche porque se me ha hecho tarde, he ido a casa a meterle en la maleta lo que le faltaba, he cogido el coche y, sin comer, le he llevado la puta maleta a la puta puerta de su trabajo (en otra ciudad, unos 20 minutos si no hay tráfico, como mínimo), he esperado media hora a que bajara, aunque yo tenía poco margen para volver a trabajar. Le doy la maleta, le digo que me voy corriendo porque llego tarde y me dice que la acerque al tren, aunque sabe que voy pilladísima de tiempo y que no me viene de paso, al contrario. Me cabreo porque me parece un abuso en toda regla, y se lo digo, pero la llevo. Todo el trayecto, como siempre, ha sido un constante insultarme y decir lo mala persona que soy y lo mal que me porto con ella. Luego se ha dedicado a enviarme sms del mismo palo.
Reconozco que a veces tengo mala leche e incluso puedo dejarme llevar por la crueldad, pero es que ella es así de continuo, a no ser que estes con ella como una malva y no la repliques, contestes, contradigas, etc etc.. Por eso, ahora quien está cabreada y cansada de mierda soy yo. Estoy cansada de que sin tener ningún problema real, cualquier cosa la acabe convirtiendo en un drama. Estoy cansada de que cualquier hecho ajeno a mi persona o de cualquier circunstancia fuera de mi control, la trate como si fuera culpa mía. Estoy cansada de tener que aguantar muchas chorradas y agobios suyos que no tienen sentido.
Vamos, que creo que ha llegado la hora de que mi camino vaya por otros derroteros y que esta vez sea la definitiva.
SE ACABA LA SEMANA
En teoría dentro de un rato cierro la garita, pero mañana tendré que volver a madrugar y el domingo seguramente trabajaré también. Últimamente mi trabajo me absorbe incluso los fines de semana. Es lo malo de ser autónoma.
Eso sí, mañana por la noche me toca juerga y espero que se cumplan las expectativas. Hace tiempo que no salgo por la noche en plan “destroyer” y mañana, con un poco de suerte, me liberaré de toda la mierda que tengo encima con una sobredosis de tanqueray con tónica. Y si alguna nenita se me pone a tiro, pues perfecto, no le pienso hacer ascos, al contrario.
Porque no hay como una buena crisis de pareja para que la actividad sexual baje a 0, cosa que me jode mucho. Ya me lo decía mi anterior ex: "siempre estas dispuesta para el amor". Es verdad, puedo estar muy agobiada pero eso no quita para que tenga ganas de una buena sesión de sexo con mi pareja.
Dicen que todos los problemas se solucionan en la cama, pero mi actual ex no lo entendía así y…bueno, ¡¡¡que hace bastante tiempo que no mojo en condiciones joder!!! Y no me siento por culpable por pensar así. Es decir, lo normal sería sentirme desesperada por haber perdido a mi novia y todo eso pero, en realidad, ahora mismo no lo siento.
Como decía ayer, lo mío no es deportividad, es alivio. Quizá si me extendiera describiendo el por qué de la ruptura se podría entender mejor mi postura. Lo que sí que es seguro es que no hay terceras personas por ninguna de las dos partes, ni hay problemas reales entre nosotras, ni incompatibilidad de caracteres, ni aparentemente se ha acabado el amor, ni nada de eso, al contrario: nos llevamos bien, estamos muy bien juntas y todo sería perfecto y maravilloso si no fuera porque ella se deja influir demasiado por algunas circunstancias que nos rodean, se le plantean dudas y porque a mí ya se me han hinchado las pelotas de que, después de tanto tiempo y tantas cosas, todavía tenga encima tanta gilipollez.
O sea que, mañana por la noche, me uniré a la manada de coyotes en busca de una nueva compañera, aunque a buen seguro no me comeré una mierda…jajajaja!!!!
Feliz finde
PD: Pensándolo bien, puede que todas las bolleras tengan algo de coyote, no? Reflexionaré sobre ello.
Lo dicho, feliz finde
Eso sí, mañana por la noche me toca juerga y espero que se cumplan las expectativas. Hace tiempo que no salgo por la noche en plan “destroyer” y mañana, con un poco de suerte, me liberaré de toda la mierda que tengo encima con una sobredosis de tanqueray con tónica. Y si alguna nenita se me pone a tiro, pues perfecto, no le pienso hacer ascos, al contrario.
Porque no hay como una buena crisis de pareja para que la actividad sexual baje a 0, cosa que me jode mucho. Ya me lo decía mi anterior ex: "siempre estas dispuesta para el amor". Es verdad, puedo estar muy agobiada pero eso no quita para que tenga ganas de una buena sesión de sexo con mi pareja.
Dicen que todos los problemas se solucionan en la cama, pero mi actual ex no lo entendía así y…bueno, ¡¡¡que hace bastante tiempo que no mojo en condiciones joder!!! Y no me siento por culpable por pensar así. Es decir, lo normal sería sentirme desesperada por haber perdido a mi novia y todo eso pero, en realidad, ahora mismo no lo siento.
Como decía ayer, lo mío no es deportividad, es alivio. Quizá si me extendiera describiendo el por qué de la ruptura se podría entender mejor mi postura. Lo que sí que es seguro es que no hay terceras personas por ninguna de las dos partes, ni hay problemas reales entre nosotras, ni incompatibilidad de caracteres, ni aparentemente se ha acabado el amor, ni nada de eso, al contrario: nos llevamos bien, estamos muy bien juntas y todo sería perfecto y maravilloso si no fuera porque ella se deja influir demasiado por algunas circunstancias que nos rodean, se le plantean dudas y porque a mí ya se me han hinchado las pelotas de que, después de tanto tiempo y tantas cosas, todavía tenga encima tanta gilipollez.
O sea que, mañana por la noche, me uniré a la manada de coyotes en busca de una nueva compañera, aunque a buen seguro no me comeré una mierda…jajajaja!!!!
Feliz finde
PD: Pensándolo bien, puede que todas las bolleras tengan algo de coyote, no? Reflexionaré sobre ello.
Lo dicho, feliz finde
SOY COMO LOS COYOTES
Siempre pensé que los coyotes eran como me imagino a las hienas, en plan carroñero y fríamente traicionero, pero no.
Visito la wikipedia y me encuentro con esto:
“Los coyotes son muy adaptables y viven en diversos lugares”
“Es omnívoro, y adapta su dieta a las fuentes disponibles, incluyendo frutas, hierbas y otros vegetales”
“Su comportamiento puede variar mucho según su hábitat, pero en general viven y cazan o solos o en parejas monógamas”
“Los coyotes se emparejan de por vida.”
Joder…Si soy tal cual!!!
Me adapto muy bien a los sitios, a las personas y a las situaciones, aunque no tengan nada que ver conmigo.
Sobre la dieta, en plan literal, sí soy omnívora, pero si le doy una interpretación más libidinosa a la palabra “dieta”, digamos que me gusta saborear solamente el “pescado”
Sobre el comportamiento, otra vez soy coyote: me gusta estar con mi pareja y compartir todas las cosas con ella, a quien siempre le guardo fidelidad absoluta.
Sobre lo último, dado que soy coyote, sí que espero y quiero que mis novias me duren toda la vida, pero resulta que mi última relación, que ha durado poco más de dos años, ha finalizado hace escasas 48 horas.
El por qué del fin es taaaaan largo de contar que me da un coñazo que te cagas. Pero bueno, teniendo en cuenta que han sido dos años compartiendo la guarida y que nos han pasado muchas cosas, supongo que me irá saliendo todo poco a poco. Lo único que sé es que, ahora mismo, la palabra que define mi estado es alivio, que creo que es Mas bien triste, aunque sabiendo como somos las 2, no descarto una reconciliación, aunque esta vez con mis condiciones.
Y nada más por hoy. Como ahora soy una coyote vieja y solitaria, tendré que juntarme con alguna manada para salir de caza.
(Vaya! Otra bollera que lo ha dejado con su novia empieza un blog. A ver lo que dura)
Visito la wikipedia y me encuentro con esto:
“Los coyotes son muy adaptables y viven en diversos lugares”
“Es omnívoro, y adapta su dieta a las fuentes disponibles, incluyendo frutas, hierbas y otros vegetales”
“Su comportamiento puede variar mucho según su hábitat, pero en general viven y cazan o solos o en parejas monógamas”
“Los coyotes se emparejan de por vida.”
Joder…Si soy tal cual!!!
Me adapto muy bien a los sitios, a las personas y a las situaciones, aunque no tengan nada que ver conmigo.
Sobre la dieta, en plan literal, sí soy omnívora, pero si le doy una interpretación más libidinosa a la palabra “dieta”, digamos que me gusta saborear solamente el “pescado”
Sobre el comportamiento, otra vez soy coyote: me gusta estar con mi pareja y compartir todas las cosas con ella, a quien siempre le guardo fidelidad absoluta.
Sobre lo último, dado que soy coyote, sí que espero y quiero que mis novias me duren toda la vida, pero resulta que mi última relación, que ha durado poco más de dos años, ha finalizado hace escasas 48 horas.
El por qué del fin es taaaaan largo de contar que me da un coñazo que te cagas. Pero bueno, teniendo en cuenta que han sido dos años compartiendo la guarida y que nos han pasado muchas cosas, supongo que me irá saliendo todo poco a poco. Lo único que sé es que, ahora mismo, la palabra que define mi estado es alivio, que creo que es Mas bien triste, aunque sabiendo como somos las 2, no descarto una reconciliación, aunque esta vez con mis condiciones.
Y nada más por hoy. Como ahora soy una coyote vieja y solitaria, tendré que juntarme con alguna manada para salir de caza.
(Vaya! Otra bollera que lo ha dejado con su novia empieza un blog. A ver lo que dura)