Sobre la ira y mis días malos.
Muchas gracias por los comentarios del post anterior. Me han hecho mucha ilusión. Y ahora, sin más dilación preparémonos para hablar de una amiga bastante indeseable.
Sobre la ira y mis días malos.
Suena el despertador a las 7.50. Diez minutos más. Cierro los ojos.
Abro los ojos. Las 9.30. Mierda, me he dormido. Bueno, no pasa nada, voy al gimnasio de 10 a 11 y luego estudio hasta la hora de comer.
Me levanto. No queda leche. Bueno, me tomo un yogurt, que no se diga que no soy versátil.
Estoy en el gimnasio. Después de esta máquina hago la otra. Mierda, se ha puesto el gilipollas ese. Somos cuatro gatos por la mañana y tiene que ponerse en la máquina que me apetece hacer. Y, ¿por qué ese tío tiene ese cuerpo y yo no? ¿Porque yo no vengo todos los días dos horas? Cierto, no me puedo quejar. Pero me quejo.
Me voy a casa de mal humor. Llevo desde marzo y no se me nota una mierda el gimnasio. Entonces me doy cuenta de que, irremediablemente, hoy va a ser uno de esos días. No, no tengo la regla. Simplemente tengo un mal día.
Llego a mi casa, me pongo a estudiar o a intentar hacer algo de provecho. No me apetece. Pero tengo que terminar este trabajo para esta tarde. No estoy inspirado. Joder. Lo acabo o no lo acabo. Total da igual.
Llega mi madre. La saludo con desgana. La primera víctima de mi mal humor. Me pregunta que qué tal la mañana, le contesto mal. Se cabrea. Reflexiono. Ella no tiene la culpa de que me haya levantado con el rabo torcido (Tiene el cielo ganado conmigo, jeje, "Hola, mamá"). Me controlo e intento ser amable. No me sale muy bien la verdad, se me da fatal esconder mi estado de ánimo. Me cabreo más por ser estúpido con ella.
Como y me voy a la universidad en el coche con dos compañeras. ¿Por qué no paran de hablar de tonterías? No me apetece saber la ropa que se han comprado, ni lo que hicieron el sábado pasado o lo que van a hacer al siguiente.
-¿Qué te pasa?
-Nada.
-Estás muy serio.
-Me duele la cabeza.
-Ah.
Siempre funciona, así paran de preguntar. Es más fácil que decir “Estoy de muy mal humor, pero no sé por qué”. Hay gente que no lo entiende.
Llego a clase. Debería forzar una sonrisa para saludar a la gente. Me sale una mueca horrible. Mejor no lo intento. Hoy todo el mundo me cae mal. Cuando hablan solo se me ocurren comentarios bordes para contestar. Pero me los guardo. Sé que es por el mal humor. No es plan de quedarme sin amigos por un mal día, así que contesto con monosílabos. Ya, claro, vale, bueno, sí, no.
-¿Qué te pasa?
(Que me apetece pegarle a alguien)
-No, nada, que me duele la cabeza.
Por dios, que se acaben las clases ya. Qué aburrimiento. No lo soporto.
Llega la hora. Nos vamos a casa. Tengo hambre.
Abro la puerta. Me apetece dar un portazo. Pero me controlo. Mi madre me lo nota en la cara.
-¿Qué te pasa?
-Que estoy de muy mala hostia.
-¿Y eso?
-Yo que sé, porque hoy toca.
En mi casa saben que de vez en cuando tengo uno de esos días. Como todo el mundo, vaya. Pero a mí se me nota más. Durante el curso me pasaba algunos miércoles. No sé porqué, pero coincidía que era miércoles.
Al final del día el mal humor se ha transformado en ira. Tengo ganas de pegarle un puñetazo a la pared. De desahogarme. Pero no lo hago porque sé que duele. Me gustaría llorar pero tampoco me sale. No soy de lágrima fácil. Eso es un defecto.
Por suerte los miércoles hacían Aquí no hay quién viva, y siempre conseguía animarme y ponerme de mejor humor. A buenas horas. Debería grabarlo y ponérmelo por la mañana cuando intuyo que voy a tener un día de éstos.
Me acuesto. Antes de dormir se me cruza un pensamiento por la cabeza.
¿Por qué no tengo novio?
Uy, me parece que acabo de descubrir el porqué del mal humor.
Al día siguiente me levanto con otro humor. Menos mal que este tipo de días no van a pares.
(Bueno, chicos, no os preocupéis porque en verano la cantidad de días en qué la ira es la protagonista se reducen drásticamente, será que con el calor le da pereza actuar).
Sobre la ira y mis días malos.
Suena el despertador a las 7.50. Diez minutos más. Cierro los ojos.
Abro los ojos. Las 9.30. Mierda, me he dormido. Bueno, no pasa nada, voy al gimnasio de 10 a 11 y luego estudio hasta la hora de comer.
Me levanto. No queda leche. Bueno, me tomo un yogurt, que no se diga que no soy versátil.
Estoy en el gimnasio. Después de esta máquina hago la otra. Mierda, se ha puesto el gilipollas ese. Somos cuatro gatos por la mañana y tiene que ponerse en la máquina que me apetece hacer. Y, ¿por qué ese tío tiene ese cuerpo y yo no? ¿Porque yo no vengo todos los días dos horas? Cierto, no me puedo quejar. Pero me quejo.
Me voy a casa de mal humor. Llevo desde marzo y no se me nota una mierda el gimnasio. Entonces me doy cuenta de que, irremediablemente, hoy va a ser uno de esos días. No, no tengo la regla. Simplemente tengo un mal día.
Llego a mi casa, me pongo a estudiar o a intentar hacer algo de provecho. No me apetece. Pero tengo que terminar este trabajo para esta tarde. No estoy inspirado. Joder. Lo acabo o no lo acabo. Total da igual.
Llega mi madre. La saludo con desgana. La primera víctima de mi mal humor. Me pregunta que qué tal la mañana, le contesto mal. Se cabrea. Reflexiono. Ella no tiene la culpa de que me haya levantado con el rabo torcido (Tiene el cielo ganado conmigo, jeje, "Hola, mamá"). Me controlo e intento ser amable. No me sale muy bien la verdad, se me da fatal esconder mi estado de ánimo. Me cabreo más por ser estúpido con ella.
Como y me voy a la universidad en el coche con dos compañeras. ¿Por qué no paran de hablar de tonterías? No me apetece saber la ropa que se han comprado, ni lo que hicieron el sábado pasado o lo que van a hacer al siguiente.
-¿Qué te pasa?
-Nada.
-Estás muy serio.
-Me duele la cabeza.
-Ah.
Siempre funciona, así paran de preguntar. Es más fácil que decir “Estoy de muy mal humor, pero no sé por qué”. Hay gente que no lo entiende.
Llego a clase. Debería forzar una sonrisa para saludar a la gente. Me sale una mueca horrible. Mejor no lo intento. Hoy todo el mundo me cae mal. Cuando hablan solo se me ocurren comentarios bordes para contestar. Pero me los guardo. Sé que es por el mal humor. No es plan de quedarme sin amigos por un mal día, así que contesto con monosílabos. Ya, claro, vale, bueno, sí, no.
-¿Qué te pasa?
(Que me apetece pegarle a alguien)
-No, nada, que me duele la cabeza.
Por dios, que se acaben las clases ya. Qué aburrimiento. No lo soporto.
Llega la hora. Nos vamos a casa. Tengo hambre.
Abro la puerta. Me apetece dar un portazo. Pero me controlo. Mi madre me lo nota en la cara.
-¿Qué te pasa?
-Que estoy de muy mala hostia.
-¿Y eso?
-Yo que sé, porque hoy toca.
En mi casa saben que de vez en cuando tengo uno de esos días. Como todo el mundo, vaya. Pero a mí se me nota más. Durante el curso me pasaba algunos miércoles. No sé porqué, pero coincidía que era miércoles.
Al final del día el mal humor se ha transformado en ira. Tengo ganas de pegarle un puñetazo a la pared. De desahogarme. Pero no lo hago porque sé que duele. Me gustaría llorar pero tampoco me sale. No soy de lágrima fácil. Eso es un defecto.
Por suerte los miércoles hacían Aquí no hay quién viva, y siempre conseguía animarme y ponerme de mejor humor. A buenas horas. Debería grabarlo y ponérmelo por la mañana cuando intuyo que voy a tener un día de éstos.
Me acuesto. Antes de dormir se me cruza un pensamiento por la cabeza.
¿Por qué no tengo novio?
Uy, me parece que acabo de descubrir el porqué del mal humor.
Al día siguiente me levanto con otro humor. Menos mal que este tipo de días no van a pares.
(Bueno, chicos, no os preocupéis porque en verano la cantidad de días en qué la ira es la protagonista se reducen drásticamente, será que con el calor le da pereza actuar).
Comentario:
Yo antes tenías muchos días así, y con demasiada frecuencia... ahora sigo teniéndolos, pero no tan a menudo, supongo que es por etapas, no sé... lo que si es cierto es que siempre lo pagan los que menos culpa tienen!!
Un saludo enorme
Un saludo enorme
Comentario:
Mi comentario va en la linea de paper y zuhor, el que tengas unos ataques de ira no va obligatoriamente unido a que no tengas pareja...( que duda cabe que el sexo ayuda a la relajación,porque ayuda a hacer un poco de ejercicio,desestresa, pero ya está) Puede que incluso cuando llegue tu principe, que al tiempo estes peor de lo que estás ahora, porque el amor es una droga y te lleva a los estados más extremos....
En fin, quizas un poco de yoga.... Besos y no desesperes todo llega...
En fin, quizas un poco de yoga.... Besos y no desesperes todo llega...
Comentario:
Pero esto tiene una variación.
Sí días así, que desde que abres el ojo, la furia, la tristeza, la melancolía, la mala milk , acompañan tu caminar durante todo el santo día, también los tengo yo.
Y estos días son una suerte. Por que ya desde por la mañanita, sabes lo que te va a dar el día de si. Pero la variante llegodesorpresadespuesdeltedelascinco es más jodido. Por que no tienes tiempo para prepararte. Para hacerte a la idea. Para avisar a los que habitan tu mismo espaciovital de que corren peligro, de que mejor se echen a correr, de que NO quieres DISCUTIR, pero que irremediablemente VAS A DISCUTIR, si no se apartan, si no dejan de llorar, o de reír, si no dejan de hablar, o si no dicen nada. QUE DA IGUAL, QUE VAS A DISCUTIR DE TODAS FORMAS.
El horario quedaría así:
17,00 Llegas a la oficina. Va, tarde tranquila. ¡Que bien! Lunes, puente, ni San Periquitín del Monte va a molestar. Voy a aprovechar a hacer esas cosillas que otros días no puedes.
Una ráfaga de aire entra por la ventana abierta. ¿Un ángel maligno? ¿El maleficio de la bruja Averías? ¿El humo de una de las velas negras de esa…?
17,05 Leñe, pero que coño hago yo aquí? ¡Un puente! Joder. Y todavía me quedan unas horas. Mierda. Joder, es que no me apetece hacer… Ni esto.
17,30 Llaman por teléfono. ¿Quién coño se le ocurre llamar por teléfono… si hoy no trabaja nadie… sólo por tocar las narices?
22,00 ¿para que ost… habré venido a trabajar?
¿Voy al cine? No todo lo que ponen es una mierda.
¿Voy a dar un paseo? Va ir solo, que mierda.
¿Llamo a algún amigo para tomar algo? Va no me apetece estar con nadie. ¿Quién me va a aguantar así?
Pero tú tienes una suerte. A ti por lo menos una serie de televisión te arregla los últimos momentos del día. Aunque sea la serie más buena den la zona euro y de la zona dólar, aunque tenga la intención de comprarme la edición de lujo de dicha serie, ese día, ese, me deja de gustar, y le veo todos los defectos posibles, y algunos inventados.
Mira, ayer fue uno de esos medios días horrorosos. Menos mal que algún alma caritativa me animó las últimas horas.
¿Razón? ¿Será lo del novio? ¿Será la primi que no toca? Hummmmmm.
Un beso.
Sí días así, que desde que abres el ojo, la furia, la tristeza, la melancolía, la mala milk , acompañan tu caminar durante todo el santo día, también los tengo yo.
Y estos días son una suerte. Por que ya desde por la mañanita, sabes lo que te va a dar el día de si. Pero la variante llegodesorpresadespuesdeltedelascinco es más jodido. Por que no tienes tiempo para prepararte. Para hacerte a la idea. Para avisar a los que habitan tu mismo espaciovital de que corren peligro, de que mejor se echen a correr, de que NO quieres DISCUTIR, pero que irremediablemente VAS A DISCUTIR, si no se apartan, si no dejan de llorar, o de reír, si no dejan de hablar, o si no dicen nada. QUE DA IGUAL, QUE VAS A DISCUTIR DE TODAS FORMAS.
El horario quedaría así:
17,00 Llegas a la oficina. Va, tarde tranquila. ¡Que bien! Lunes, puente, ni San Periquitín del Monte va a molestar. Voy a aprovechar a hacer esas cosillas que otros días no puedes.
Una ráfaga de aire entra por la ventana abierta. ¿Un ángel maligno? ¿El maleficio de la bruja Averías? ¿El humo de una de las velas negras de esa…?
17,05 Leñe, pero que coño hago yo aquí? ¡Un puente! Joder. Y todavía me quedan unas horas. Mierda. Joder, es que no me apetece hacer… Ni esto.
17,30 Llaman por teléfono. ¿Quién coño se le ocurre llamar por teléfono… si hoy no trabaja nadie… sólo por tocar las narices?
22,00 ¿para que ost… habré venido a trabajar?
¿Voy al cine? No todo lo que ponen es una mierda.
¿Voy a dar un paseo? Va ir solo, que mierda.
¿Llamo a algún amigo para tomar algo? Va no me apetece estar con nadie. ¿Quién me va a aguantar así?
Pero tú tienes una suerte. A ti por lo menos una serie de televisión te arregla los últimos momentos del día. Aunque sea la serie más buena den la zona euro y de la zona dólar, aunque tenga la intención de comprarme la edición de lujo de dicha serie, ese día, ese, me deja de gustar, y le veo todos los defectos posibles, y algunos inventados.
Mira, ayer fue uno de esos medios días horrorosos. Menos mal que algún alma caritativa me animó las últimas horas.
¿Razón? ¿Será lo del novio? ¿Será la primi que no toca? Hummmmmm.
Un beso.
Comentario:
Jejejeje, ya te dije una vez que yo tengo días de esos, en los que estoy enfadado con el mundo en general y lo único que me apetece es partir piernas y soltar borderías. Pero hay que usar el autocontrol, que no puede ser, no se puede tener un ánimo pendular: hoy estoy muy simpático, hoy te odio a muerte y como me mires te meto una patada en el culo... que luego nos miran mal, Pau, que hay que pasar por normales. Si no lo hacemos, nunca encontraremos novio!!!
Zuhor tiene toda la razón: si tuvieras novio, a menos que fuera la persona más ideal del mundo, tendrías ira mucho más frecuentemente...
Un besote y reverencia.
Zuhor tiene toda la razón: si tuvieras novio, a menos que fuera la persona más ideal del mundo, tendrías ira mucho más frecuentemente...
Un besote y reverencia.
Comentario:
No conocía yo tu faceta cargada de ira, espero no estar presente en esos momentos en q quieres pegar a alguien. Si el problema de la ira es q no tengas novio...piensa q cuando lo tienes, la ira actúa con frecuencia xq hay gente q consigue sacarte de tus casillas, jeje. En fin, q espero q con este calor ablanda neuronas, los días de ira se reduzcan drásticamente. Un beso!