Defectos y Virtudes
Reflexiones sobre la manera en que veo el mundo, a la gente, a mí...
Acerca de
Siempre soy yo mismo, pero no siempre soy el mismo yo.
Sindicación
 
Juego: Realidad y Ficción
Haciendo un paréntesis en mis reflexiones sobre los pecados (estoy empezando a coger complejo de pastor norteamericano) os propongo un juego: voy a contar una historia completamente cierta… hasta un punto en el que me la empezaré a inventar, el que quiera puede participar y opinar donde acaba la realidad y empieza la ficción. Luego daré la solución.

I. El enfermero
Estuve yendo una temporada a un centro de salud a curarme una herida, nada grave pero un poco molesto, pero ahorraré los detalles por si hay gente a la que le resulta desagradable la sangre, jeje; Sólo diré, para los más gores que había de por medio tijeras afiladas, betadine, antibiótico en pomada y nitrato de plata abrasando el tejido de granulación (quien acierte la dolencia premio extra, en plan número de serie, jeje).

Normalmente la enfermera era una chica majísima, estupenda y además muy guapa, me hubiera enamorado de ella de no ser porque no tengo costumbre de enamorarme de chicas, jeje. El caso es que un día mientras esperaba vi a un enfermero que me llamó la atención, era joven, tendría mi edad más o menos, no era guapísimo ni estaba buenísimo, pero era muy mono, y me molaba cómo vestía (los pantalones y las zapatillas, porque la parte de arriba es esa especie camisa blanca que usan y que tiene también su punto, jeje), le llamaremos Alfie. Ese día me curó mi enfermera estupenda y majísima y me fui a mi casa dolorido y pensando en Alfie, lo que mitigaba el dolor, jeje.

Al día siguiente volví con una amiga, y mientras esperábamos vi que Alfie también estaba en la sala de curas, yo ya estaba todo emocionado y rezando para que me curara él. Sale la enfermera y dice “Fulana de tal y detrás (mi nombre)”. Como había dos puertas y ella estaba de espaldas a una de ellas yo pensaba que se refería a que Fulana de tal entraba en la puerta donde estaba ella y yo en la que quedaba a su espalda y estaba… exacto, Alfie! Jejeje. Pero cuando entro él me dice: “no, es que tienes que esperar, vas detrás de Fulana” 0_0 ¡qué vergüenza! ¡tierra trágame!, y mi amiga partiéndose el culo. Total que salgo fuera a esperar a que me llamaran otra vez.

Me volvieron a llamar, al principio me iba a curar la chica, pero en ese momento la llamaron y se tuvo que ir (¡bien!) así que vino Alfie. Yo soy bastante cortado, pero decidí darle conversación a ver si me seguía el rollo y notaba que ahí había algo. Le pregunté si hacía mucho tiempo que trabajaba allí y tal, el chico al principio me contestaba muy majo, pero nada más, muy concentrado en no hacerme más daño del estrictamente necesario. Yo no sé si fue por el dolor que no me permitía pensar con claridad, pero le solté:
-Qué guapa es la otra enfermera, ¿no?
-Sí, es mi novia.
Tras esa frase, automáticamente alguien con mi voz y mi apariencia respondió:
-No jodas.
Sí, creo que fui yo quien dijo eso, aunque aún me sorprende.
-¿Qué pasa, que te gusta? -dijo y se rió, sin maldad ni nada.
Yo pensé, mira de perdidos al río:
-No, ella no.
El chico puso cara de póker (no sé si lo pillo o ya pasó de mí) y me dio cita para el día siguiente.
Si no hubiera estado blanco por el dolor, el color elegido por mi cara en ese momento habría sido rojo.
-Vale, gracias.
Y me fui.
Cuando se lo contaba a mi amiga se partía, y no dejó de recordármelo en toda la tarde. Lo peor es que al día siguiente tenía que volver. ¡Para una vez que me lanzo hago el ridículo!

Pero bueno, allí que volví yo al día siguiente, eso sí con el ipod y las gafas de sol como un famoso intentado esconderse en vano de la prensa. Ese día la espera se me hizo muy corta y en seguida me llamaron, o eso me pareció. Yo tenía la esperanza de que no estuvieran ni Alfie ni la novia. Cuando entré a la sala de curas había otro chico, muy mono también (si hay alguien estudiando enfermería que me lea le deseo que encuentre trabajo en un centro de salud con gente tan maja y guapa como el mío, jeje), pero yo ya había escarmentado. Pensé que era mi día de suerte porque no estaba Alfie, pero… no, estaba, además el otro chico se fue y me atendió él.
Me curó sin mediar palabra, yo había empezado a pensar que al salir del trabajo el día anterior se había pegado un golpe mientras se acostaba con la novia estupenda y había perdido la memoria, pero cuando acabó va y suelta:
-Oye, perdona por lo de ayer, pero no estoy acostumbrado a que liguen conmigo en el trabajo.
Me quería morir, me quería morir dos veces.
-De todas maneras –continuó- mi compañero es gay, si quieres te doy su número.
¿Dónde estaba la cámara oculta? Se suponía que tenía que contestar algo, pero se ve que mi Voz en ese momento había decidido irse de vacaciones.
-Déjalo, lo mismo él no quiere –por lo menos mi Voz había tenido la decencia de dejar un sustituto antes de irse de vacaciones: Hilo de Voz.
-No te preocupes, le conté lo de ayer y me dijo que te lo diera, lo que pasa es que es tímido.
Ya éramos dos.
-Bueno, vale.
Así que me apuntó el número del compañero en el papel de la cita y yo salí corriendo para no encontrármelo.

Al día siguiente, animado por algunas amigas (o más bien obligado) le mandé un mensaje para quedar. El chico era muy majo, se llamaba Roberto. Estuvimos saliendo una temporada y nos casamos, adoptamos un par de niños o tres, no me acuerdo bien, y al final me puso los cuernos con Alfie, que resultó que sí que era gay y me dejó.

Ala, a ver quien acierta donde acaba la realidad y empieza la ficción, pero recordad, a veces la segunda supera a la primera. ; ).
 
Comentario:
No me creo na'!! jaja!! que no hombre, que no!!!

Pues me da que todo es verdad, hasta que él te dice lo de "perdona por lo de ayer, pero es que no estoy acostumbrado a que liguen conmigo en el trabajo", a partir de ahí mentira cochina!! jaja!!

Un saludo enorme

PD. Como vengo con retraso, probablemente la solución esté más arriba, ahora lo comprobaré!!
 
Comentario:
Jajaja, muy buena tu historia. Te he leído esta mañana en el trabajo y me he pasado todo el día pensando en enfermeros :p

Bueno, yo creo que todo es perfectamente real hasta que te dice que te va a dar el teléfono de su amigo gay. No sé. Tendrás que despejar las dudas.

Un besote.
 
Comentario:
jajajaja, buenisimo. Yo creo que no tenías que volver al dia siguiente, sino que te fuiste con la sensación de ridículo esperando no tener que volver a verlo si regresabas tras unos días. Menudo palo.
¿Acerté?
Besos.
Pd: Estoy pensándome eso de estudiar enfermería, jajajaja.
 
Comentario:
Jajajajajaja, q final de historia tan bueno! Amos a ver, por mi experiencia en historias de este tipo, yo creo q... te inventas la historia a partir de q dices q tienes q ir a curarte una herida, es obvio q mientes :P :P
Ahora en serio, no sé xq me parece a mi q la historia se torna en fantasía a partir de cuando dices q le dijiste a Alfie q la enfermera era muy wapa. No me creo q ligaras con el enfermero con tanto descaro...aunq después de lo q hice yo con un dependiente de una tienda...aish, no sé, jaja. Cuéntanos q pasó, anda!!
 
Comentario:
No llegaste a mandarle el sms y, a partir de ahí, el resto de la historia es falsa.
Pero me ha gustado mucho. Ahora no puedo parar de imaginarme a Alfie...
Un beso
 
Comentario:
llegaste a salir con él entonces?
 
Comentario:
se q lo de casarte es falso. xo realmente pienso q lo del amigo puede haber pasado..xo q tu no te atreviste a enviar el sms. jajaja..me ekivoco? :P (o kiza todo sea falso ;))
No