Otra vez de vuelta
Queridas todas
Acabo de regresar a casa de pasar una semanita en la playa en el chalecito que Babilonia Reyes y Felicia Flash, la Acrobacias para más señas, tienen en la costa murciana y he de decir que vuelvo encantadísima de la vida. ¡Y es que mis dos amigas son las anfitrionas perfectas!
La casita es una delicia. Tiene, sin embargo, una decoración un tanto extraña porque Babilonia es profesora de Historia Antigua y, como es tan viajada ella, se ha traído reproducciones de hallazgos arqueológicos de todos los lugares que ha visitado. Máscaras, papiros, ánforas y otros cachivaches y artilugios pueblan los rincones de esa casa hasta el punto de que, como te levantes a media noche un poco adormilada, lo mismo te das un susto de muerte con las esculturas que hay en el pasillo, que te crees en un torneo medieval con las armas y yelmos que hay en la salita. ¡Ay! esa es la estancia más divina. Una se siente una verdadera princesa y espera que, de un momento a otro, aparezca su particular Robin Hood, príncipe de los ladrones.
Pero antes de continuar, quiero haceros partícipes de un pequeño cotilleo, sin mala intención of course. El apodo de mi amiga EfeEfe (FF- Felicia Flash) le viene porque, según las malas lenguas, en la cama parece de goma y es capaz de adoptar las posturas más extrañas que podáis idear. Vamos, que el KamaSutra a su lado es un simple precalentamiento.
Enfín, semanita de relax, bronceándose una en la playa y asistiendo al desfile de bañistas. Desfile de lo más variopinto, dicho sea de paso. Y es que a algunas deberían multarlas por aparecer en público ¡y en bikini! con semejante cuerpo serrano y con esos estampados imposibles. Pero supongo que todas deben tener derecho al asueto estival y a darse un chapuzón de vez en cuando, no seamos malas.
De la misma manera, he asistido al desfile de cuerpos tersos y bien formados. Juventud, divino tesoro ... dijo el poeta. ¡Y qué razón tenía! Son inagotables esos jovenzuelos jugando a las palas, al bolley ... Pero me he ratificado una vez más en que, si bien los niñatos son dignos de admirar, los que verdaderamente son dignos de ponerles un piso son los maduritos de 30 en adelante. Imposible no reparar en ellos, con sus retoños de la mano paseando por la orilla y con sus inmerecidas esposas. Y digo inmerecidas porque ellos siempre se merecen algo mejor (algo como nosotras, bien sûr). ¡Ay, qué mal repartido está el mundo! Con razón dicen que el amor es ciego. No hay más que ir a la playa para ratificarlo.
Kisses
Acabo de regresar a casa de pasar una semanita en la playa en el chalecito que Babilonia Reyes y Felicia Flash, la Acrobacias para más señas, tienen en la costa murciana y he de decir que vuelvo encantadísima de la vida. ¡Y es que mis dos amigas son las anfitrionas perfectas!
La casita es una delicia. Tiene, sin embargo, una decoración un tanto extraña porque Babilonia es profesora de Historia Antigua y, como es tan viajada ella, se ha traído reproducciones de hallazgos arqueológicos de todos los lugares que ha visitado. Máscaras, papiros, ánforas y otros cachivaches y artilugios pueblan los rincones de esa casa hasta el punto de que, como te levantes a media noche un poco adormilada, lo mismo te das un susto de muerte con las esculturas que hay en el pasillo, que te crees en un torneo medieval con las armas y yelmos que hay en la salita. ¡Ay! esa es la estancia más divina. Una se siente una verdadera princesa y espera que, de un momento a otro, aparezca su particular Robin Hood, príncipe de los ladrones.
Pero antes de continuar, quiero haceros partícipes de un pequeño cotilleo, sin mala intención of course. El apodo de mi amiga EfeEfe (FF- Felicia Flash) le viene porque, según las malas lenguas, en la cama parece de goma y es capaz de adoptar las posturas más extrañas que podáis idear. Vamos, que el KamaSutra a su lado es un simple precalentamiento.
Enfín, semanita de relax, bronceándose una en la playa y asistiendo al desfile de bañistas. Desfile de lo más variopinto, dicho sea de paso. Y es que a algunas deberían multarlas por aparecer en público ¡y en bikini! con semejante cuerpo serrano y con esos estampados imposibles. Pero supongo que todas deben tener derecho al asueto estival y a darse un chapuzón de vez en cuando, no seamos malas.
De la misma manera, he asistido al desfile de cuerpos tersos y bien formados. Juventud, divino tesoro ... dijo el poeta. ¡Y qué razón tenía! Son inagotables esos jovenzuelos jugando a las palas, al bolley ... Pero me he ratificado una vez más en que, si bien los niñatos son dignos de admirar, los que verdaderamente son dignos de ponerles un piso son los maduritos de 30 en adelante. Imposible no reparar en ellos, con sus retoños de la mano paseando por la orilla y con sus inmerecidas esposas. Y digo inmerecidas porque ellos siempre se merecen algo mejor (algo como nosotras, bien sûr). ¡Ay, qué mal repartido está el mundo! Con razón dicen que el amor es ciego. No hay más que ir a la playa para ratificarlo.
Kisses
Corte ... y Confesión
Por primera vez en la breve historia de este MI blog voy a dejar entrar a mi alter ego -desde ahora lo llamaré El Otro- porque, según me dice, quiere mantener una conversación conmigo.
.- Muchas gracias Citrus por dejarme entrar en tu mundo de frivolidad.
.- Entramos atacando, ¿no, querida?
.- No me hables en femenino, por favor.
.- Te hablo como quiero, este es mi espacio y, aquí, tú eres el intruso. Además, recuerda el refrán: "Donde fueres ..."
.- Vale, lo acepto, pero no me pidas que lo comprenda y, menos aun, que lo comparta.
.- Mira darling, llevo yo mucho tiempo en este mundo como para saber que, a estas alturas de la película, todos aceptan pero nadie comprende ni comparte.
.- ¿Qué quieres decir?
.- Es muy simple: ¿crees que la tolerancia que se nos vende es cierta? ¿no serás de los ilusos que piensan que con eso de igualar los derechos, poder casarnos y demás, se han borrado de un plumazo siglos de intransigencia homófoba? Desgraciadamente, la hipocresía de nuestro país sigue estando a la orden del día (incluso entre nosostras).
.- Entonces, según tú, ¿las cosas siguen igual que hace 50 años?
.- Evidentemente no, petarda ...
.- (¡otra vez!)
.- ... la mariquita de hoy no vive igual que la de hace 50 años. La calidad de vida es mucho mejor, pero ... por ejemplo: ¿se han acabado las persecuciones y los apaleamientos? Antes los hacía el régimen y ahora los hacen los niñatos de papá, las bandas callejeras ... los actores han cambiado, pero el final es el mismo. Es decir, respeto y tolerancia cero.
.- Bueno, tampoco seas tan drástica ...
.- Vale, quizá haya exagerado un poco, pero desde luego no llegamos al aprobado por mucho que lancen las campanas al vuelo las políticamente correctas.
.- Pero, ¿qué me dices, por ejemplo, del Día del Orgullo? Eso era impensable tiempo atrás.
.- Un carnaval de locas semidesnudas (o desnudas del todo) apoyadas por casposillas que hacen lo que sea por salir en televisión.
.- Pero este año ha habido más de un millón de personas venidas del mundo entero ...
.- Vale, ¿y qué? Dime cuándo se celebra el Día del Orgullo Hetero. El problema está en que queremos ser reconocidas como iguales, pero nosotras mismas nos mantenemos en la diferencia, aireamos a voz en grito, llenas de plumas y lentejuelas, que somos diferentes. Así no hay quien se entienda. Un carnaval, ya te digo.
.- Pero, ¿esa no es tu filosofía?
.- Por supuesto que sí. Veamos, intentaré explicártelo porque, a veces eres un poquito lenta. Ni soy, ni quiero ser, ni puedo ser igual que un hetero porque hay una opción sexual que nos separa. Legalmente, administrativamente, políticamente ... sí somos iguales, en tanto que somos ciudadanos y personas, pero nada más. Y esas igualdades ya están sobre la mesa. De nada sirve, entonces, ir pregonando nuestra diferencia y echando en cara que no nos consideran iguales, cuando nosotras NO QUEREMOS ser iguales (como no lo son los heteros entre sí). A ver, ¿tendría sentido un Día del Orgullo Ama de Casa?, ¿o un Día del Orgullo Yuppie?.
.- Creo que no.
.- Pues eso.
.- Bueno, y cambiando de tema. ¿De qué hablas en tus entradas en el blog?.
.- ¡Uy, ma chérie! De todo un poco. Mira, lo que pretendo es que la gente se olvide por un instante de su vida rutinaria, de sus problemas, y dibujar una sonrisa en sus caras. No hay más misterio que ese en mis escritos. Ya dije en mi primera entrada que no existo, que soy una invención y, por lo tanto, lo que digo tampoco es real. A menos que se trate de algo "serio". Entonces me sale la vena proletaria, me olvido de los tacones y salgo con las pancartas bien levantadas.
.- Y ... ¿estás contenta de como funciona?
.- Bueno, eso es otro cantar. No sé si a la gente le falta un poco de chispa, un poco de alegría en sus vidas o qué pasa. No pretendo ocupar el primer puesto del ranking de los más leídos, pero un comentario de vez en cuando ... como que anima. De todas formas sospecho que decir las cosas como las digo y expresarme de la manera que lo hago no cae bien a mucha gente. Ya te he dicho que, entre nosotras, también somos homófobas. Además, como en la vida real, aquí también se promociona más al que más vende. Sólo tienes que mirar la página de inicio de Chueca, en el apartado de los blogs ... siempre aparecen los mismos.
.- Sí, es injusto, pero ...
.- Ya. Una no tiene la varita mágica para hacer cambiar las cosas. De todas formas, cada cual es muy dueña de leer a quien quiera, of course. Y ahora te dejo que es muy tarde y mañana he de hacer cientos de miles de cosas. Ciao darling.
.- Adiós guapa, y espero que tengas suerte.
.- Merci beaucoup, ma chérie. À bientôt.
.- Muchas gracias Citrus por dejarme entrar en tu mundo de frivolidad.
.- Entramos atacando, ¿no, querida?
.- No me hables en femenino, por favor.
.- Te hablo como quiero, este es mi espacio y, aquí, tú eres el intruso. Además, recuerda el refrán: "Donde fueres ..."
.- Vale, lo acepto, pero no me pidas que lo comprenda y, menos aun, que lo comparta.
.- Mira darling, llevo yo mucho tiempo en este mundo como para saber que, a estas alturas de la película, todos aceptan pero nadie comprende ni comparte.
.- ¿Qué quieres decir?
.- Es muy simple: ¿crees que la tolerancia que se nos vende es cierta? ¿no serás de los ilusos que piensan que con eso de igualar los derechos, poder casarnos y demás, se han borrado de un plumazo siglos de intransigencia homófoba? Desgraciadamente, la hipocresía de nuestro país sigue estando a la orden del día (incluso entre nosostras).
.- Entonces, según tú, ¿las cosas siguen igual que hace 50 años?
.- Evidentemente no, petarda ...
.- (¡otra vez!)
.- ... la mariquita de hoy no vive igual que la de hace 50 años. La calidad de vida es mucho mejor, pero ... por ejemplo: ¿se han acabado las persecuciones y los apaleamientos? Antes los hacía el régimen y ahora los hacen los niñatos de papá, las bandas callejeras ... los actores han cambiado, pero el final es el mismo. Es decir, respeto y tolerancia cero.
.- Bueno, tampoco seas tan drástica ...
.- Vale, quizá haya exagerado un poco, pero desde luego no llegamos al aprobado por mucho que lancen las campanas al vuelo las políticamente correctas.
.- Pero, ¿qué me dices, por ejemplo, del Día del Orgullo? Eso era impensable tiempo atrás.
.- Un carnaval de locas semidesnudas (o desnudas del todo) apoyadas por casposillas que hacen lo que sea por salir en televisión.
.- Pero este año ha habido más de un millón de personas venidas del mundo entero ...
.- Vale, ¿y qué? Dime cuándo se celebra el Día del Orgullo Hetero. El problema está en que queremos ser reconocidas como iguales, pero nosotras mismas nos mantenemos en la diferencia, aireamos a voz en grito, llenas de plumas y lentejuelas, que somos diferentes. Así no hay quien se entienda. Un carnaval, ya te digo.
.- Pero, ¿esa no es tu filosofía?
.- Por supuesto que sí. Veamos, intentaré explicártelo porque, a veces eres un poquito lenta. Ni soy, ni quiero ser, ni puedo ser igual que un hetero porque hay una opción sexual que nos separa. Legalmente, administrativamente, políticamente ... sí somos iguales, en tanto que somos ciudadanos y personas, pero nada más. Y esas igualdades ya están sobre la mesa. De nada sirve, entonces, ir pregonando nuestra diferencia y echando en cara que no nos consideran iguales, cuando nosotras NO QUEREMOS ser iguales (como no lo son los heteros entre sí). A ver, ¿tendría sentido un Día del Orgullo Ama de Casa?, ¿o un Día del Orgullo Yuppie?.
.- Creo que no.
.- Pues eso.
.- Bueno, y cambiando de tema. ¿De qué hablas en tus entradas en el blog?.
.- ¡Uy, ma chérie! De todo un poco. Mira, lo que pretendo es que la gente se olvide por un instante de su vida rutinaria, de sus problemas, y dibujar una sonrisa en sus caras. No hay más misterio que ese en mis escritos. Ya dije en mi primera entrada que no existo, que soy una invención y, por lo tanto, lo que digo tampoco es real. A menos que se trate de algo "serio". Entonces me sale la vena proletaria, me olvido de los tacones y salgo con las pancartas bien levantadas.
.- Y ... ¿estás contenta de como funciona?
.- Bueno, eso es otro cantar. No sé si a la gente le falta un poco de chispa, un poco de alegría en sus vidas o qué pasa. No pretendo ocupar el primer puesto del ranking de los más leídos, pero un comentario de vez en cuando ... como que anima. De todas formas sospecho que decir las cosas como las digo y expresarme de la manera que lo hago no cae bien a mucha gente. Ya te he dicho que, entre nosotras, también somos homófobas. Además, como en la vida real, aquí también se promociona más al que más vende. Sólo tienes que mirar la página de inicio de Chueca, en el apartado de los blogs ... siempre aparecen los mismos.
.- Sí, es injusto, pero ...
.- Ya. Una no tiene la varita mágica para hacer cambiar las cosas. De todas formas, cada cual es muy dueña de leer a quien quiera, of course. Y ahora te dejo que es muy tarde y mañana he de hacer cientos de miles de cosas. Ciao darling.
.- Adiós guapa, y espero que tengas suerte.
.- Merci beaucoup, ma chérie. À bientôt.
Amiguísimas
Hello Ladies
Con esta entrada quiero rendir homenaje y dar el protagonismo que se merecen a las más mejores de entre mis amigas. Como son muchas, y no quiero aburriros con largos post, dedicaré varios a darlas a conocer.
La primera en pasar será mi querida Lasciva Abbandonatta.
De origen italiano (lo habéis deducido por el apellido, ¿verdad?), se afincó en nuestro amado país hace ya la friolera de 15 años. LLegó para hacer un máster en ... ni ella misma lo sabe, y se quedó (el máster ni lo terminó, of course, le faltaban neuronas a la pobre y nunca las recuperó).
Abbandonatta es una marimacho que aquí te espero. Musculoca y hormonada hasta el tuétano con anabolizantes ha hecho del gimnasio su casa (lo que le falta de cerebro lo suple con músculos). Ella opina que el cuerpo hay que mimarlo, pero, nena, lo que tú haces es destrozártelo cada día durante 8 horas a base de bien. ¡Ni que fueses una de las del equipo de gimnasia rítmica! En fin, luego obtiene los resultados, claro está (veremos en lo que queda esa masa de músculo cuando deje de tomar lo que toma).
Más que lujuriosa, Abbandonatta es calentorra (para qué nos vamos a engañar), pero no se come una rosca la pobre, ni siquiera con los chulazos que le recomienda La Primerísima (de la que hablaremos más adelante).
En el vestir, Lasciva es estrecha. Quiero decir que se compra la lycra más ajustada que encuentra y, además, dos tallas menos de la suya. Si os tengo que ser sincera, no sé dónde demonios encuentra la ropa que se pone (misterios sin resolver).
Le encanta lucir el palmito en verano en las playas de moda. Paseo arriba, paseo abajo, exhibiéndose y pavoneándose, aparentando ser inaccesible ... pero se le hace el culo agua ante el primero que le diga: "nena, que me tapas el sol" (según ella será una forma de entablar conversación). Y claro, ante tanto paseo y tanta playa (que parece una de las del equipo del Hasselhoff ) no es que esté bronceada, es que está requemada, la tía.
Mi queridísima amiga va de sofisticada ella. Cuando vamos de boutiques, siempre se nos descuelga y aparece con algún DVD japonés en versión original o un CD de música new age, con nombres impronunciables. Lo que no sabe es que estamos al tanto de sus devoluciones posteriores con la excusa de: "perdona querida, pero me lo han regalado ya; lo cambio por el de Pimpinela".
En fin, inestimable Lasciva, que cuando vamos con ella a la playa volvemos con algún maromo del brazo, previas cien mil disculpas por su comportamiento y, claro, de ahí a intimar va un paso. Eso sí, la pobre hace honor a su apellido y siempre se queda ... pues eso, Abbandonatta. ¡Qué sería de nosotras sin ti, darling!
Kisses
Con esta entrada quiero rendir homenaje y dar el protagonismo que se merecen a las más mejores de entre mis amigas. Como son muchas, y no quiero aburriros con largos post, dedicaré varios a darlas a conocer.
La primera en pasar será mi querida Lasciva Abbandonatta.
De origen italiano (lo habéis deducido por el apellido, ¿verdad?), se afincó en nuestro amado país hace ya la friolera de 15 años. LLegó para hacer un máster en ... ni ella misma lo sabe, y se quedó (el máster ni lo terminó, of course, le faltaban neuronas a la pobre y nunca las recuperó).
Abbandonatta es una marimacho que aquí te espero. Musculoca y hormonada hasta el tuétano con anabolizantes ha hecho del gimnasio su casa (lo que le falta de cerebro lo suple con músculos). Ella opina que el cuerpo hay que mimarlo, pero, nena, lo que tú haces es destrozártelo cada día durante 8 horas a base de bien. ¡Ni que fueses una de las del equipo de gimnasia rítmica! En fin, luego obtiene los resultados, claro está (veremos en lo que queda esa masa de músculo cuando deje de tomar lo que toma).
Más que lujuriosa, Abbandonatta es calentorra (para qué nos vamos a engañar), pero no se come una rosca la pobre, ni siquiera con los chulazos que le recomienda La Primerísima (de la que hablaremos más adelante).
En el vestir, Lasciva es estrecha. Quiero decir que se compra la lycra más ajustada que encuentra y, además, dos tallas menos de la suya. Si os tengo que ser sincera, no sé dónde demonios encuentra la ropa que se pone (misterios sin resolver).
Le encanta lucir el palmito en verano en las playas de moda. Paseo arriba, paseo abajo, exhibiéndose y pavoneándose, aparentando ser inaccesible ... pero se le hace el culo agua ante el primero que le diga: "nena, que me tapas el sol" (según ella será una forma de entablar conversación). Y claro, ante tanto paseo y tanta playa (que parece una de las del equipo del Hasselhoff ) no es que esté bronceada, es que está requemada, la tía.
Mi queridísima amiga va de sofisticada ella. Cuando vamos de boutiques, siempre se nos descuelga y aparece con algún DVD japonés en versión original o un CD de música new age, con nombres impronunciables. Lo que no sabe es que estamos al tanto de sus devoluciones posteriores con la excusa de: "perdona querida, pero me lo han regalado ya; lo cambio por el de Pimpinela".
En fin, inestimable Lasciva, que cuando vamos con ella a la playa volvemos con algún maromo del brazo, previas cien mil disculpas por su comportamiento y, claro, de ahí a intimar va un paso. Eso sí, la pobre hace honor a su apellido y siempre se queda ... pues eso, Abbandonatta. ¡Qué sería de nosotras sin ti, darling!
Kisses
Hollywood Icons
Amadas lectoras
Mi gran amiga Sophia Glamour me ha mandado este video que no quiero dejar de compartir con todas vosotras.
Mujeres mimadas por la industria del cine (por la cuenta -bancaria- que le traía) cuyas vidas, en muchos casos, fueron necesariamente maquilladas y prudentemente reordenadas o, incluso, reinventadas de cara a la galería. Chicas de celuloide, de "mentirijilla", embajadoras del glamour de Hollywood a través del mundo mundial que presentaban historias en la gran pantalla que el público quería hacer suyas (sobre todo a sus apuestos partenaires -de los que también hablaremos en alguna otra ocasión-). Escenas grabadas eternamente en la memoria colectiva (¿quién no recuerda la bofetada de Hilda?); interpretaciones exageradamente fascinantes (la forma de caminar de Marilyn ¿era natural?); "monstruos sagrados"; leyendas irrepetibles; criaturas privilegiadas de vidas truncadas por el éxito, por la doble moral; estrellas incomparables cuyas imágenes aun son rentables.
No hay nada mejor para reafirmarse como toda una señora que recostarse grácilmente en la chaise longue y ver una película de la Garbo saboreando un margarita, creedme.
Os dejo con ellas, que las disfrutéis.
Kisses
Mi gran amiga Sophia Glamour me ha mandado este video que no quiero dejar de compartir con todas vosotras.
Mujeres mimadas por la industria del cine (por la cuenta -bancaria- que le traía) cuyas vidas, en muchos casos, fueron necesariamente maquilladas y prudentemente reordenadas o, incluso, reinventadas de cara a la galería. Chicas de celuloide, de "mentirijilla", embajadoras del glamour de Hollywood a través del mundo mundial que presentaban historias en la gran pantalla que el público quería hacer suyas (sobre todo a sus apuestos partenaires -de los que también hablaremos en alguna otra ocasión-). Escenas grabadas eternamente en la memoria colectiva (¿quién no recuerda la bofetada de Hilda?); interpretaciones exageradamente fascinantes (la forma de caminar de Marilyn ¿era natural?); "monstruos sagrados"; leyendas irrepetibles; criaturas privilegiadas de vidas truncadas por el éxito, por la doble moral; estrellas incomparables cuyas imágenes aun son rentables.
No hay nada mejor para reafirmarse como toda una señora que recostarse grácilmente en la chaise longue y ver una película de la Garbo saboreando un margarita, creedme.
Os dejo con ellas, que las disfrutéis.
Kisses
OH LA LA !
Chères amies
El tiempo pasa irremediablemente y, con él, los hábitos de vida, naturalmente, varían. Hace unos años, por ejemplo, en la educación de toda señorita de buena familia eran imprescindibles dos disciplinas, a saber: el piano y el francés -el de Francia, mal pensadas-. Dirigirse en français a los invitados durante una soirée denotaba clase, distinción. Además, su sonido melodioso es aristocrático y su pronunciación es muy adecuada para suavizar los rasgos de la cara (no podemos comparar el "Oui" francés -cerrando la boquita, muy fina una- con el "Yes" inglés -abriendo la boca como una mula-).
El caso es que, andando el tiempo, hemos dejado atrás la buena costumbre de aprender la lengua francesa y nos ha invadido el inglés. Y esto es así, queridas mías: los ingleses nos han colonizado lingüísticamente como antes lo hicieran geográficamente en buena parte del mundo (ya sé que Francia también lo hizo, incluso España, pero ese no es el tema). La diferencia está en que esta nueva colonización es soterrada, no forzada ni violenta. Nos han hecho creer que sin el inglés no somos nadie, que no somos modernas y que, para comunicarnos con el resto del mundo es imprescindible hacerlo en inglés (cuando hay más de 350 millones de hispanohablantes en el mundo mundial). Bien está saber otras lenguas, pero de ahí a TENER QUE saber inglés ... va un trecho.
Y todo esto viene porque, el otro día, escuchando la radio me topé con semejante publicidad: "Catering Encarna: migas, lentejas y cocido" (os dejo unos segundos para que lo asimileis).
¡Mon Dieu! -exclamé- y, entre la sorpresa y la carcajada no pude más que cuestionarme:
.- ¿Sabrá la tal Encarna lo que es un catering? (respuesta rápida: evidentemente no)
.- ¿Quién fue la mente lúcida a la que se le ocurrió el eslogan? (por Dios, que lo contraten en la tele, triunfa del tirón)
.- ¿Qué ocurriría si contratase a la tal Encarna para el catering de una de mis fiestas? (Mejor no saber la respuesta).
Y así, entre cuestiones trascendentales y lágrimas (provocadas por la risa, bien sûr) que nublaban mi visión, pude llegar a casa y recomponerme un poco el rimmel y el maquillaje para seguir estando divina (aunque no hable inglés).
Kisses
El tiempo pasa irremediablemente y, con él, los hábitos de vida, naturalmente, varían. Hace unos años, por ejemplo, en la educación de toda señorita de buena familia eran imprescindibles dos disciplinas, a saber: el piano y el francés -el de Francia, mal pensadas-. Dirigirse en français a los invitados durante una soirée denotaba clase, distinción. Además, su sonido melodioso es aristocrático y su pronunciación es muy adecuada para suavizar los rasgos de la cara (no podemos comparar el "Oui" francés -cerrando la boquita, muy fina una- con el "Yes" inglés -abriendo la boca como una mula-).
El caso es que, andando el tiempo, hemos dejado atrás la buena costumbre de aprender la lengua francesa y nos ha invadido el inglés. Y esto es así, queridas mías: los ingleses nos han colonizado lingüísticamente como antes lo hicieran geográficamente en buena parte del mundo (ya sé que Francia también lo hizo, incluso España, pero ese no es el tema). La diferencia está en que esta nueva colonización es soterrada, no forzada ni violenta. Nos han hecho creer que sin el inglés no somos nadie, que no somos modernas y que, para comunicarnos con el resto del mundo es imprescindible hacerlo en inglés (cuando hay más de 350 millones de hispanohablantes en el mundo mundial). Bien está saber otras lenguas, pero de ahí a TENER QUE saber inglés ... va un trecho.
Y todo esto viene porque, el otro día, escuchando la radio me topé con semejante publicidad: "Catering Encarna: migas, lentejas y cocido" (os dejo unos segundos para que lo asimileis).
¡Mon Dieu! -exclamé- y, entre la sorpresa y la carcajada no pude más que cuestionarme:
.- ¿Sabrá la tal Encarna lo que es un catering? (respuesta rápida: evidentemente no)
.- ¿Quién fue la mente lúcida a la que se le ocurrió el eslogan? (por Dios, que lo contraten en la tele, triunfa del tirón)
.- ¿Qué ocurriría si contratase a la tal Encarna para el catering de una de mis fiestas? (Mejor no saber la respuesta).
Y así, entre cuestiones trascendentales y lágrimas (provocadas por la risa, bien sûr) que nublaban mi visión, pude llegar a casa y recomponerme un poco el rimmel y el maquillaje para seguir estando divina (aunque no hable inglés).
Kisses
DAMAS
Queridas lectoras
Hoy quiero rendir homenaje a dos de las más grandes; dos DAMAS del escenario de las que otras muchas deberían tomar ejemplo hoy día. Dos divas, cada una en su momento, pero las dos en el mundo entero, que han vendido millones de discos y que son punto de referencia obligado en la historia de la música tanto en Italia como en Francia. Poco más (o mucho más) se puede decir de estas dos señoras de la canción para rendirles justicia. Fuertes, poderosas y, como toda diva que se precie, frágiles y caprichosas. Admiradas, queridas, añoradas... Sus canciones lo dicen todo. Os dejo con ellas: Dalida y Mina.
Kisses
Hoy quiero rendir homenaje a dos de las más grandes; dos DAMAS del escenario de las que otras muchas deberían tomar ejemplo hoy día. Dos divas, cada una en su momento, pero las dos en el mundo entero, que han vendido millones de discos y que son punto de referencia obligado en la historia de la música tanto en Italia como en Francia. Poco más (o mucho más) se puede decir de estas dos señoras de la canción para rendirles justicia. Fuertes, poderosas y, como toda diva que se precie, frágiles y caprichosas. Admiradas, queridas, añoradas... Sus canciones lo dicen todo. Os dejo con ellas: Dalida y Mina.
Kisses
Humilde Tributo (genuflexión incluída)
Raining in paradise
Queridísimas mías
Convendréis conmigo en que hay cosas que no deberían existir. Sí, ya sé en lo que estáis pensando, pero yo me refiero a otro tipo de cosas intrínsecamente ligadas a la vida diaria. Por ejemplo: las chicas del servicio no deberían tener vacaciones. ¡Cuándo se ha visto que toda una dama tenga que hacer el trabajo de casa! Una señora debe cumplir fielmente su cometido los 365 días del año. A saber: recibir a sus distinguidas visitas, visitar (a su vez) a sus distinguidas amistades, tomar el té o un dry martini (eso va en gustos) a media tarde ... es decir, lo propio de nuestro rango, que para eso lo ocupamos.
Y debe ser así por varias razones. La primera y principal porque realizamos una función de ayuda psicológica hacia las susodichas chicas de servicio. Imaginaos el cacao mental que se puede hacer una muchacha si, gracias a un período vacacional en Benidorm, llegase a establecer comparaciones entre ella y su respectiva señora. Las depresiones y demás alteraciones psicológicas serían mayúsculas.
En segundo lugar, y no menos fundamental, es que establecemos un equilibrio social. Es como en los hormigueros: hay una reina, unas trabajadoras, unos zánganos (¿o esas son las abejas?, en fin, tanto da). El caso es que cada una ocupa su lugar, no se mezclan y les va de maravilla.
Y, como no hay dos sin tres, porque, cada vez que friego los platos tengo que llamar a mi manicura. A este paso, tendré que darle alojamiento en la habitación de invitados. Y, ¿quién me reembolsa a mí ese gasto extra? He acudido al Ministerio de Trabajo (en persona y divinamente arreglada, of course), pero tengo la sospecha de que no me harán caso.
En fin ... (suspiro) ... mientras tanto seguiré elevando mis plegarias al Niño Jesús de Praga para que el Mundo recobre la cordura.
Siempre vuestra
Kisses
Convendréis conmigo en que hay cosas que no deberían existir. Sí, ya sé en lo que estáis pensando, pero yo me refiero a otro tipo de cosas intrínsecamente ligadas a la vida diaria. Por ejemplo: las chicas del servicio no deberían tener vacaciones. ¡Cuándo se ha visto que toda una dama tenga que hacer el trabajo de casa! Una señora debe cumplir fielmente su cometido los 365 días del año. A saber: recibir a sus distinguidas visitas, visitar (a su vez) a sus distinguidas amistades, tomar el té o un dry martini (eso va en gustos) a media tarde ... es decir, lo propio de nuestro rango, que para eso lo ocupamos.
Y debe ser así por varias razones. La primera y principal porque realizamos una función de ayuda psicológica hacia las susodichas chicas de servicio. Imaginaos el cacao mental que se puede hacer una muchacha si, gracias a un período vacacional en Benidorm, llegase a establecer comparaciones entre ella y su respectiva señora. Las depresiones y demás alteraciones psicológicas serían mayúsculas.
En segundo lugar, y no menos fundamental, es que establecemos un equilibrio social. Es como en los hormigueros: hay una reina, unas trabajadoras, unos zánganos (¿o esas son las abejas?, en fin, tanto da). El caso es que cada una ocupa su lugar, no se mezclan y les va de maravilla.
Y, como no hay dos sin tres, porque, cada vez que friego los platos tengo que llamar a mi manicura. A este paso, tendré que darle alojamiento en la habitación de invitados. Y, ¿quién me reembolsa a mí ese gasto extra? He acudido al Ministerio de Trabajo (en persona y divinamente arreglada, of course), pero tengo la sospecha de que no me harán caso.
En fin ... (suspiro) ... mientras tanto seguiré elevando mis plegarias al Niño Jesús de Praga para que el Mundo recobre la cordura.
Siempre vuestra
Kisses


