La Môme Piaf
Pocas palabras ante una vida atormentada, ante una voz única e irrepetible. La gran dama de la canción francesa de todos los tiempos. Amante de Marlon Brando, Marlene Dietrich, Yves Montand, Charles Aznavour y otros muchos, adicta a la morfina, icono parisino y musa de los existencialistas, Édith reveló su talento y su excepcional voz en las canciones populares que cantaba en las calles junto a su padre, tal como su madre lo hacía. El 10 de octubre de 1963, Édith Piaf fallece en Plascassier a los 47 años de edad, desgastada por los abusos de la vida, la morfina y muchos sufrimientos. El transporte de sus restos mortales fue organizado clandestinamente y de forma ilegal.
Edith Piaf fue enterrada en el cementerio de Père Lachaise, no lejos de la calle donde vino al mundo, y 40.000 personas acompañaron su cortejo fúnebre. Según sus deseos, sus peluches preferidos (dos liebres y un león) fueron enterrados con ella para que, al igual que en su tormentosa vida, le acompañaran siempre en el más allá.
Edith Piaf fue enterrada en el cementerio de Père Lachaise, no lejos de la calle donde vino al mundo, y 40.000 personas acompañaron su cortejo fúnebre. Según sus deseos, sus peluches preferidos (dos liebres y un león) fueron enterrados con ella para que, al igual que en su tormentosa vida, le acompañaran siempre en el más allá.


