AMÉN
Queridisimas lectoras
Henchida de gozo me hallo al comprobar que la justicia funciona en este nuestro querido país. Y es que todo un señor Arzobispado, como responsable civil subsidiario, con su señor Arzobispo al frente, ha sido condenado por un caso continuado de abusos sexuales a un menor por parte de uno de sus miembros (uy, "miembro", bonita palabra ¿verdad? ... pero centrémonos que sois de imaginación un tanto alocada y el asunto es serio).
El caso es que el susodicho miembro, cura del barrio madrileño de Aluche y de nombre Rafael Sanz Nieto, para más señas, abusó de forma continuada de un menor de 12 años entre 1999 y 2001. Ahora, el Tribunal Supremo (con todos sus señores jueces, supremos también) ha ratificado la sentencia dictada en su momento y la Iglesia deberá pagar a la víctima una indemnización de 30.000 euros.
Y yo me digo (muy reflexiva yo): ¿por qué en lugar de tanto manifestarse en contra de gays, lesbianas, etc (¡que menuda jungla tenemos con tantas variantes!), contra las leyes de adopción y matrimonio, y tanto predicar a voz en grito desde púlpitos y calles que si la familia es o no es, que si patatín que si patatán ... por qué, digo, no se dedican a "barrer su casa" y dejarla como los chorros del oro antes de erigirse en "poseedoras universalas" de la verdad universal? Además, ¿quién ha establecido que para ponerse faldas haya que ordenarse "sacerdota"?
Por todo esto, voy a peregrinar en taxi hasta la sede del Tribunal Supremo y haré una humilde y agradecida genuflexión ante el señor juez más supremo de todos los jueces supremos.
Y para celebrar esta grata noticia, cantemos juntas y al unísono: "Yo tengo un gozo en el alma -¡Grande!-, gozo en el alma -¡Grande!- ..." Uy, no, creo que esta otra es más apropiada:
Kisses
Henchida de gozo me hallo al comprobar que la justicia funciona en este nuestro querido país. Y es que todo un señor Arzobispado, como responsable civil subsidiario, con su señor Arzobispo al frente, ha sido condenado por un caso continuado de abusos sexuales a un menor por parte de uno de sus miembros (uy, "miembro", bonita palabra ¿verdad? ... pero centrémonos que sois de imaginación un tanto alocada y el asunto es serio).
El caso es que el susodicho miembro, cura del barrio madrileño de Aluche y de nombre Rafael Sanz Nieto, para más señas, abusó de forma continuada de un menor de 12 años entre 1999 y 2001. Ahora, el Tribunal Supremo (con todos sus señores jueces, supremos también) ha ratificado la sentencia dictada en su momento y la Iglesia deberá pagar a la víctima una indemnización de 30.000 euros.
Y yo me digo (muy reflexiva yo): ¿por qué en lugar de tanto manifestarse en contra de gays, lesbianas, etc (¡que menuda jungla tenemos con tantas variantes!), contra las leyes de adopción y matrimonio, y tanto predicar a voz en grito desde púlpitos y calles que si la familia es o no es, que si patatín que si patatán ... por qué, digo, no se dedican a "barrer su casa" y dejarla como los chorros del oro antes de erigirse en "poseedoras universalas" de la verdad universal? Además, ¿quién ha establecido que para ponerse faldas haya que ordenarse "sacerdota"?
Por todo esto, voy a peregrinar en taxi hasta la sede del Tribunal Supremo y haré una humilde y agradecida genuflexión ante el señor juez más supremo de todos los jueces supremos.
Y para celebrar esta grata noticia, cantemos juntas y al unísono: "Yo tengo un gozo en el alma -¡Grande!-, gozo en el alma -¡Grande!- ..." Uy, no, creo que esta otra es más apropiada:
Kisses
Comentario:
:) tanta tontería y tanto empeño en no dejar vivir a los demás como les salga, tanto centrarse en tratar de controlar, en tener a su rebaño apaciguado... y luego sale cada cosa que vamos...


