Desde el armario
Muchos escriben al salir, pero ¿quién ha escrito desde dentro, con la poca luz que hay?
Acerca de
Vivo provisionalmente en el lejano y frío norte con planes de volver pronto a la húmeda Barcelona. Como buena caracol, cargo mi armario conmigo allá donde me encuentro. Soy animal nocturno, y me gusta su oscuridad, así que como le dije a una amiga, de momento solo he sacado un piececillo.

Por si a alguien le apetece incordiarme: pinda.daka.kass@gmail.com
motos usadas
visitas desde 19/12/07
"Twitter... vamos, o qué tontería estoy haciendo ahora..."

follow pindakaas at http://twitter.com
"Música en tus oídos..."

Discover Frédéric Chopin!
Sindicación
 
Sí, yo tb
Siempre he dicho q me cuesta mucho sentir que echo de menos a la gente. Y es cierto. Quiero decir, por ejemplo, mientras estuve allí en el norte no echaba de menos a mis padres.

Hace un tiempo que noto como dos personas cada vez me hablan menos. No creo q sean conscientes. Bueno, a lo pero sí. Supongo q se han cansado. No me extraña. Pero las echo de menos. Y sé que no debo acercarme demasiado. Pero las echo de menos. Y (entre otras cosas) sentirlas tan lejos me pone triste y hace que la inseguridad ataque de nuevo.
Si pudiera, si hubiera alguna manera, les diría q lo siento, no sé bien el qué, pero q lo siento. Vale, esto es gilipollas (quién dijo q yo no lo fuera?? yo seguro q no), pero ahora mismo, qué queréis? es lo q hay.
Y tb les diría q las echo de menos, q me gustaría tener más habilidades sociales y ser capaz de hablar con ellas otra vez. Y que espero q no se hayan cansado de mí. Aunq supongo q eso se escapa a mi mano.
Les diría... pero no les diré nada. Y esperaré a q este ataque de inseguridad se me pase. A ver si no vuelvo a hacer el canelo. Y a ver.

Y es que hay temporadas en las q me haría una lobotomía frontal. Doble, por eso de asegurarme de q realmente funciona.

Vale, además han pasado otras cosas, dos, tb, para ser exacta. Las dos tenían q pasar. Una es totalmente irreversible, y la otra... pues un poco también, pero de otra manera. Me persigue el dos? quién sabe. En fin, que desvarío.
Yo sólo quería decir que las echo de menos. Y sobre todo una no creo que vuelva. Un día me dijo algo con mucha razón. Y otro día también. Y otro. Y otro. Y otro más. Y aún otro más... Hasta que un día empecé a notar algo de rabia en sus palabras. Y me empecé a perder. Y luego ya me perdí del todo. La última vez que hablamos ni nos saludamos. Si no recuerdo mal, ese día no nos dirigimos la palabra para nada que no fuera totalmente imprescindible. Espero q las cosas cambien. Ya se verá.


Pd: Será q a veces tengo sentimientos...
 
La veda
Se ha levantado la veda. O se ha abierto, que ya no me acuerdo q verbo toca. Así, de repente hoy, sin venir a cuento, me he dado cuenta (y no pretendía hacer ningún juego de palabras) de que empiezo a despedirme.

Tal vez sea porque hoy me he enterado que otro de mis mayores se nos va, se nos escapa de las manos. Esta mujer, guapa como pocas, alta, con un solo pulmón desde mucho antes que yo naciera, ha vivido y ahora toca despedirse de ella. Aún está, pero ya toca decir adiós. Sé que no puedo derramar una sola lágrima por ella, porque no podría parar. Se me juntarían esas lágrimas con otras que me he negado. Y esta ansiedad de la veda me atacaría donde más duele. Y no. Porque yo no lloro, ¿recordáis?

O tal vez sea porque hoy he vuelto a cargar con los pepeles a medias de resolver de EUA. Y me he dado cuenta de que Procrastination es mi palabra, y me cuesta abandonarla porque tengo miedo.

Por fin hace calor y empiezo a pasear por Barcelona aturdida, no estoy psicológicamente preparada para que haga calor (habitantes de esta ciudad, vosotros me entendéis, verdad? tiempo loco de las narices).
Y sé que seguramente cuando ahora cierre el despacho y salga a la calle, después de haberme lavado la cara por culpa de este puto post, empezaré a despedirme de los autobuses, de esos semáforos, de la gente desconocida, de los malditos claxons de los conductores impacientes, de esas palmeras sobre las que tantas veces he hablado con mi padre en estos extraños meses de casi intensa relación paternofilial. Y también empiezo a pensar en de quién tengo q despedirme, a dónde tengo que ir, de qué cosas quiero hacer, qué necesito comprarme, QUÉ TRAMITES RESOLVER, qué quiero meter en la maleta (Pluto no faltará), ...
Y noto con más fuerza que nunca lo incierto del futuro. Ya huí de él una vez, postponiendo un año y cuatro meses la decisión, y volviéndolo a hacer ahora, después de haber vivido estos meses en mi ciudad en una especie de estado hiperactivo y letárgico al mismo tiempo.

Y no vaya a ser que se ponga a llover (que con lo loco que está el tiempo, vete tú a saber), me piro vampiro a entreno, que ya llego tarde.

Pd. hoy me he dado cuenta de q mi padre debe de confiar algo en mí. Me ha dicho, así como quien no quiere la cosa, que alguna vez se ha planteado dejar a mi madre. Que ya no se cabrea, pq entonces... en fin
 
Oxímoron
A veces, en momentos como este, me alegro de sentirme triste. De una manera u otra, así es. Y sí, parece que puede ser un sentimiento positivo.

Supongo que un día sabré sentir, lo que no deja de ser contradictorio.

Y no sé cómo explicar que no pasa nada. (Bueno, sin contar con que mañana me tengo q levantar a las siete y cuarto de la mañana y me duele solo de pensarlo). Que en realidad me siento bien. Que igual que el hielo puede quemar, los sentimientos también pueden ser oxímoron.

Bona nit.
 
Monzón
Puta sequía, ¿eh? Por que parece que hayamos entrado en época de monzón ahora, xD. Lástima que nos falte la banda sonora de "La boda del monzón". (Y no, esto no es nada más que un simple comentario meterelógico). Cómo bien le enseñé a Impressive Back, velitas a Santa Rita para los imposibles... Tal vez, y más ahora q he descubierto que SÍ se puede entrar gratix a la Catedral, debería ir a ponerle una vela... o dos... o dos docenas, xD, porque imposibles de los que hacer peticiones tengo una colección.

Cuando escribo no sé a dónde voy. Normalmente, vamos. Lo voy viendo así escribo. La pobre Ox lo sufre en silencio (mentira, en silencio no, xD). Y vosotros también, pq así me salen estos posts. Y lo sufro yo, porque en realidad no tengo imaginación y no sé inventar historias. ¿q pq os lo cuento? pues pq es una de mis grandes frustraciones, y ya que fuera llueve pues os cuento esto. ¿Por qué? Nunca dije que tuviera lógica nada de lo q me rodea. Una cosa es q me guste jugar al ajedrez antes de cada movimiento, antes casi de respirar, y otra es q las cosas tengan sentido.

Por suerte hace ya unos cuantos añitos que me examiné de Selectividad. Recuerdo que aquel Junio hizo un calor impresionante y q, como diría aquel, hacía un sol de justicia. Para más datos, mi sitio estaba justo debajo de una de las claraboyas de la facultad de Empresariales, con lo que más que en una clase hice los exámenes en una especie de sauna personal. Este año, en cambio, les llueve un montón. ¡¡Así ya se puede!! con la penilla que nos daba a nosotros no salir a tumbarnos a la hierba... y ahora se está mejor en la biblioteca q en la calle! xD
Bueno, q me extiendo (novedazzzz, eh que sí?). Que por suerte ya pasé aquello, pero me siento un poco como si fuera a pasar la Selectividad pronto otra vez. Por otros motivos, claro. Con otro tribunal, otros examinadores, otras materias. Vamos, sin hacer ningún examen. Sí, metáfora mala. Pero eso. Y no, no voy a entrar a más detalle q bastante tengo con sentirlo como para encima explicarlo, xD (y recordad, NUNCA, pero NUNCA me toméis demasiado en serio, eh? sobre todo según quién, xD).

A todo esto acabo de recordar lo que me ha hecho empezar a escribir. Ayer descubrí, bueno, constaté, que una hora y veinte de curro podía hacerme sentir más útil que tres meses de curro de 40 horas semanales. Sí. Y porque, básicamente, soy muy gilipollas. Básicamente, se resume en eso. Ah, xD, q ayer fui a dar clases particulares a un niño q tiene las recuperaciones ya pronto. De lo mio. Y encima el crío es bien majo. Y encima, su madre también (No! no van por ahí los tiros, leches, q sus veo venir). Y, vueltas que da la vida, xD, fue profe de parvulitos de mi hermana mayor. xD. Y me reconoció! que dices... pues sí, xD.
Me he motivado hasta el punto de estar preparándole unas explicaciones para mañana. Y de pensar que ojalá quieran clases para el resto de junio y tal vez julio. Ojalá. A pesar de la putada q supone para el niño. Aix. Y sí, soy muy gilipollas, xD.

Y nada, que he vuelto a perder el hilo de lo qué decía. Así q para evitar q os saturéis, cierro aquí por hoy.

Tal vez yo también esté como el tiempo, monzónica...

Pd. http://www.elpais.com/vineta/?d_date=20080610&autor=Ram%F3n&anchor=elpporopivin&xref=20080610elpepuvin_2&type=Tes&k=Ramon
o no...
Etiquetas:  
 
La cárcel
El sábado estuve en la cárcel. Y no, aún no he empezado mi carrera delictiva (aunque una vez me comí un caramelo de 5 ptas. en el kiosko de abajo de casa) (y tb desarrollé una gran habiliad para picar 11 viajes en las antiguas tarjetas de autobús q eran de 10) (y tb no devolví una vez el cambio q me dieron mal) (es q la tía era una gilipollas). Pero sí, es cierto q fui a la cárcel. Y a riesgo de caer en tópicos y otras chorradas, diré q ha sido una de las experiencias más chulas desde hace un buen tiempo a esta parte.

A uno y otro lado del muro somos la misma gente. Claro diréis no sin falta de razón, que obviedad (o no tanto? Recordemos a Edipo, no el complejo, al personaje...). Pero las conocí. A unas cuantas sólo, claro. Y ahora me sé sus nombres. Y sus caras. Y me reí con ellas un montón. Y animé a mi equipo como si me fuera la vida en ello. Y me partí con nuestros fallos, igual que ellas. Y me olvidé del alambre de espinos, que se convirtió en esa cosa lejana que podía pincharnos el balón si a alguien se le iba la mano (o más bien el pie). Y me sentí como en el cole, todo el mundo se sabía los nombres de la mayoría (excepto los nuevos q veníamos de fuera). Y ya empecé a notar con quienes me llevaba mejor, incluso gente con la que sabes habrías hecho buenas migas de poderte ver de forma regular. Y nos encontramos con una chica que había jugado en un equipo contra el q hemos jugado muchas veces, q de hecho nos sonaba y contra la que muy probablmenete habremos jugado...
Vale, están ahí por algo, algo han hecho. Y habrá gente muy chunga ahí metida. Pero también, no sé, me sentí tan una más, y me di tanta cuenta de q lo único q nos separaba era una cagada, una gran o pequeña cagada, pero al fin y al cabo, ¿quién está libre de cagarla de verdad algún día? Con esto no es q piense q mañana voy a atracar un banco (aunq la pasta me vendría de puta madre, xDD) o q me voy a liar a hostias con la gente por la calle tantas veces que me tengan q acabar metiendo en el trullo. No. Pero la vida de todos da muchas vueltas, y esa gente no son otra gente, son nosotros pero habiendo llegado a un punto extremo en sus vidas.
Ojalá salgan y no deban pagar otra vez más su condena. Han pagado una vez, ¿no? Un juez las ha juzgado, ¿no? Yo no las volveré a juzgar, no las volveré a condenar, no quiero saber quién hizo qué. ¿Quién soy yo para hacerlo?

No sé cómo explicarme. Este post refleja tan mal lo que me hizo sentir y pensar esa mañana. Lo más raro de todo aquello fue tener q firmar al entrar y al salir. Dejar el dni en la puerta. Y ya. No hay nada más que pudiera llamar raro. Nada. Era como el patio del cole pero solo con chicas y más creciditas. Y llamadas para el programa de metadona o a comunicaciones. Pero ya.
Me despedí de varias de aquellas chicas con la sensación extraña que te deja el conocer a alguien que te cae bien y que sabes que lo más probable es que no vuelvas a ver. Muy a tu pesar. Me acercaría mañana mismo a tomarme un café allí con ellas. A charlar un rato. A jugar a fútbol o lo que se terciara. A dar una vuelta por un espacio imposible. A... no sé.

No sé explicar por qué esa mañana me ha tocado tanto. No sé explicar que pensamientos revolvió. Ni siquiera qué me hizo sentir exactamente. Ni por qué creo q no podré olvidarlas a ellas. Tal vez no haga falta entender, explicar, contar. Por una vez, lo he vivido.

Sólo vi un patio de una cárcel y a unas cuantas reclusas me dirán. Pero no. Sé que vi más. Vi a personas con cosas que aprender. Gente que estaba sobreviviendo. Gente que no tenía ropa adecuada para hacer deporte pero que no se paraban por ello. Chicas que se han de enfrentar 24 horas al día, cada día, a la idea de no poder caminar con libertad durante, al menos, cinco años... 365 x 24 = 8760 horas al año. 43800 horas en cinco años. Cuarenta y tres mil horas para pensar. Más algunos meses más que ya llevan ahí. Tantas horas, tantas. Sin poder salir corriendo. Sin poder no dar explicaciones de cada paso. Pudiendo escoger muy poco. Casi cincuenta mil horas en las que escoger si hundirse o si seguir soñando con caminar más allá de esa reja.

Pd. la chica del equipo de futbol iba a tener un permiso en uno o dos fines de semana. Lo único que tenía claro que iba a hacer era ir a recoger a su hermanito al cole. Se le iluminó la cara. Y no quiero ser ñoña. Fue sincero.