Un amor de intervalo
se refuerza en la ausencia//
la vida que no basta//
fijar el tiempo//
cuerpos en mar de hielo
que flotan sin tocarse
CRISTINA MATILLA
sabía que la felicidad se recostaba en mi espalda, lo sabía... era cuestión de dejarse , de ilimitarse , de admitir sus caricias y leer las yemas de sus dedos en mi piel.