la llaga
He pedido a su madre que le compre rosas, amarillas, con el tallo infinito, como las que adornaban la casa cuando ella venía e iluminaba de calima todas las habitaciones.
Todos nuestros momentos llevan esas flores, por eso yo ya no soy capaz de comprarlas.
Todos nuestros momentos llevan esas flores, por eso yo ya no soy capaz de comprarlas.
Comentario:
Es el problema que se deriva siempre de esa inevitable asociación que hacemos de las cosas que nos rodean con las personas que también... nos rodean por dentro.
Besitos
Besitos