Dexter, sin pelos en la lengua
Un canarion un tanto peculiar
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Sin pelos en la lengua, así me describo yo, un chico nacido en el 84 de Las Palmas de Gran Canaria. No hay tabúes para lo que escribo en este blog y por ello puede que existan palabras que hieran tu sensibilidad. Si quieres saber algo más de mí tan sólo pregúntalo.


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Naldo, hasta en la sopa


Finalmente anoche acabé por salir. Había tenido unos días muy caseros, impropios en mí, pero aún así había tenido el tiempo ocupado. Sólo el jueves quedé con David y las niñas, en el piso de Aroa. Ellos bebían para luego salir de marcha aunque yo no lo hacía porque al día siguiente tenía que trabajar y la verdad que tampoco me daba envidia alguna, ni siquiera me entraron ganas. Lo único que destaco de ese día, aparte de haber visto a David y a las demás después de tanto tiempo (el viaje a Tenerife y días cual ermitaño encerrado en mi casa), recuerdo una conversación que tuve con Yurena, una chica que apenas conozco pero que ese día congenié bastante bien con ella, me dió a entender que era bollera, cosa que yo desde un principio no había dudado debido a su peculiar tono de voz algo bastante masculino. La conversación fue graciosa, llegando a usar palabras claves para descifrar lo que quería darme a entender y finalmente llegué a captar ; (es que en los juegos de palabras no hay quien me gane, jeje). Bajamos al portal, desesperados por buscar un taxi que los llevara al muelle, yo seguía hablando con Yurena. Me contó que su mejor amigo era gay, que era muy guapo, que trabajaba en Pull&Bear...aah! ya sabía quien era, lo había visto en una de las marchas en la que conocí de vista a Yurena por segunda vez, y la verdad que tampoco me pareció tan..."guapo". Llegó el taxi, me tocaba un paseo a solas hasta mi coche que estaba en el quinto pino, y me despido rápido de Yurena, que no sabía que yo no iba a salir de marcha con un "ya hablamos otro día".

Cuando estuve en Tenerife, había hablado con Naldo por el MSN y en cierta manera había quedado con él en llamarle un día de "estos" para vernos los morros. Y es que hacía ya bastante que no sabía nada de él, pero aún así no le llegué a llamar, a pesar de que rondaba por mi cabeza el llamarle. Fue entonces anoche cuando coincidimos por el MSN. Yo que estaba alegre por verle online y no hacía más que preguntarle acerca de cómo le ha ido todo, los exámenes, sus actuaciones, bla bla...Él se veía que iba directo al grano, me propuso salir de marcha al sur, a los carnavales del sur, sin disfraz, hacer botellón él y yo solos y luego salir por el Yumbo y alrededores. La idea me conmovió y sin pensarlo dos veces le dije que sí. El hecho de que vayamos a hacer botellón él y yo solos me resultó excitante y a la vez extraño. Recorría por mi cabeza el pensamiento de que esa noche iba a acabar "revolcándome" con Naldo, aunque realmente ya no me molara tanto como antes, pero sabría que con el alcohol podría acabar haciéndolo realidad. Y también deambulaba por mi cabeza el cómo conocí a Naldo...Entonces yo había estado "ligando" con un chico por el MSN, un tal Christian. No sé cómo llegó a tal punto que le conté sobre el mencionado Christian a un ciberamigo del MSN, y éste me dijo que Christian tenía novio. Tras ese momento de confusión y dudas, acabamos todos agregados a una misma conversación del MSN : Christian, el novio (Naldo), mi ciberamigo y yo. Christian había perdido los papeles, llegó incluso a amenazarme y acabó insultando a su novio, que desde ese momento pasó a ser "ex". Naldo totalmente calmado conmigo me había agregado al MSN y se desahogó hablando por teléfono conmigo. Desde entonces sólo nos conociamos por el MSN, nos caíamos bien y hablabamos de quedar en persona de una vez. El primer día que le conocí personalmente me había gustado : jóven, guapo de cara, de mi estatura unos 175cms., morenito y de cuerpo normal ; pero ese día noté que no me hacía caso, noté que no le gusté. Pasaron los meses y hablando por el MSN de una forma extraña para mí se declara y me dice que desde un principio le había gustado, llegamos incluso a mencionar la palabra sexo por ahí, pero yo ya entonces no estaba encantado por sus hechizos (qué mono me ha quedado esto jaja). Volvimos a quedar otra vez en la universidad, ya que su facultad está frente a la mía, y yo seguía igual a diferencia de él.

Me costó un huevo y parte del otro llegar hasta el pueblo donde él vive, Agüimes ; por el camino iba pensando cómo diablos me las arreglaba para llegar siempre bien y no perderme a sitios desconocidos para mí cuando quedaba con algún individuo...De reojo le vi sentado no sé exactamente dónde, frené y salí de la calzada. Se montó, nos miramos y se nos puso una cara de alegría después de tanto tiempo sin vernos. Por el camino me contaba cómo le había ido estos días, yo le contaba lo mío, me contó que a él también le gustaba Evanescence, y que Christian siempre le ponía mi canción favorita, My Immortal, cosa que hicimos nosotros también ; dimos vueltas y vueltas hasta encontrar el sitio adecuado para hacer botellón : unas largas escaleras en el exterior, una especie de atajo que comunicaba la avenida de abajo junto a la playa y la carretera principal de arriba. Sacamos el material, serví la primera ronda y a parlar!! Casi todo el botellón se dedicó a explicarme y enseñarme un poco el folklore canario. Dando saltos pa'quí, pa'llá, vueltas, patada hacia adelante, hacia atrás ; ¡páralo ya! gritaba en mi interior. Luego los cánticos del folklore, con letra siempre muy graciosa...Yo le miraba fíjamente a los ojos mientras cantaba, él avergonzado miraba hacia otro lado, cosa que me decía algo, o igual no. Hasta que le corté el rollo y me fui por las ramas que más me interesaban. Me empezó a hablar de sus ex's, de su etapa de puta tal y como se describe él, de el día en que nos conocimos, etc. A partir de aquí tengo una laguna mental, un momento que no consigo recordar borrado por el alcohol del asqueroso ron que estabamos tomando. Llegamos al Yumbo y nos movíamos entre la muchedumbre como podíamos. Yo le agarraba la mano, le agarraba de la cintura, sintiendo que le metía mano y con el pedo que tenía ni me preocupaba. Conseguimos llegar a la discoteca donde se encontró con los amigos que le habían llamado durante el botellón. Eran dos chicos, novios, uno bajito y otro alto, que creo que me cayeron bien si no mal recuerdo. El bajito fue con el que más congenié, apenas hablé con él, pero era gracioso. No hacía más que meterme mano a mí y a Naldo, y el novio delante que más de una vez se percató de la situación pero como si nada ; formará parte de su forma de ser. Habíamos estado en la discoteca, bailando apenas un rato, cuando vimos que ya Naldo estaba tardando en volver del baño. Se había ido con un chico alto, aparentemente de unos 25 años, el cual no estaba mal. La pareja y yo decidimos finalmente salir y esperarle fuera. Tal fue mi sorpresa a la salida que me encontré con Yurena, que iba acompañada por su amigo gay. Me alegré un montón nada más verla, no sé por qué la verdad, y me presentó a su amigo ; el cual esta vez me pareció guapo a diferencia de la primera vez que lo vi; imagino que fueron los efectos del alcohol. Al rato apareció Naldo con el chico éste. Creo que le abracé como si fuesen años sin verle y acabamos todos sentados en las sillas del exterior, con el cachondeo de la gente que iba disfrazada y par de locas que allí habitaban como siempre. No sé a qué estabamos esperando, quizá a que pasara el tiempo, pero yo lo estaba pasando muy bien, descojonándome con la gente, apoyado casi sentado sobre la pierna de Naldo a la vez que él iba moviéndola de arriba a abajo y me daba una sensación placentera en mi culo. Por un momento noté que el chico con el que estuvo Naldo durante su ausencia, se ponía celoso...quizá fueron sólo cosas mías. Por un momento me pareció ver que el chico con el que estuvo Naldo durante su ausencia le tocaba la otra pierna y le agarraba la mano a Naldo con algo de timidez...quizá fueron sólo cosas mías. Por fin salimos de allí y nos dirigíamos al coche del chico bajito que nos iba a llevar hasta mi coche que estaba un poco más lejos.

Durante el camino hasta el coche, Naldo y yo íbamos charlando solos delante del grupo, riéndonos, abrazándonos y hasta bailando. Nos metimos en el coche en los asientos traseros : Yo, el chico que aparentaba 25 (cuyo nombre ahora recuerdo, Lorenzo), y Naldo ; en este orden. Llegamos casi hasta la avenida de la playa y notaba a Naldo y a Lorenzo bastante acaramelados. El chico bajito, bajó unos minutos (que se me hicieron eternos) a saludar a un amigo que estaba trabajando de noche por la zona y nos quedamos los demás en el coche escuchando música, música la cual detestaba. Finalmente mis dudas desaparecieron y se veía claro por el camino que iban a acabar Naldo y Lorenzo. Estaba casi totalmente oscuro, entre la música se podía oír con claridad como Naldo y el chico se enrollaban...No quería mirar, el sonido me lo decía todo, pero aún así quise verlo con mis propios ojos. Sentí celos, o envidia más que celos, rabia e impotencia. Sentimientos que para mi sorpresa no me duraron mucho, gracias al pedo y mi autoconvencimiento estaba contento y me mostraba extrovertido... ¿mecanismos de defensa? En la infernal espera por el chico bajito, empecé a pensar en que luego iba a tener que llevar a Naldo a su casa ; ¿pero iba a ser capaz de llevarle a su casa, dando por lógico que Lorenzo se vendría con él, y dando por obvio que iban a estar los dos como tortolitos morreándose en los asientos traseros de mi coche? ¡dios, no puedo si quiera imaginar la escena!. Por fin llegó el chico bajito, llegó la hora de ir a por el coche. Me incorporo y vi cómo Naldo se despedía de Lorenzo en el coche, ¿no se iba a venir Lorenzo? Me despido de todos con un "hasta luego" y sorprendido me voy con Lorenzo que fue el que con más afecto se despidió de mí. Saliendo del coche veo a lo lejos una máquina de helados y la boca se me hizo agua. Fui rápido casi corriendo e ignorando a Naldo que me gritaba de lejos para que le esperara. Ya no tenía ese sentimiento sobre mí, estaba contento. Le invité a Naldo a un helado, y él agradecido me dijo que no quería. Nos montamos en el coche, y mientras yo disfrutaba como un niño con mi helado Naldo me hablaba a grosso modo de Lorenzo. Resultaba tener 30 años, era de Las Palmas capital y a Naldo se lo habían presentado días atrás. Le había gustado desde que le vió por primera vez, aunque pensó que no le gustaba en un principio. Naldo se mostraba un tanto pasota respecto al hecho de volver a quedar con él o quizá de algo serio, e iba a esperar al día siguiente a ver si el tal Lorenzo le mandaba un sms para volver a quedar. En medio de la charla le suena el móvil a Naldo, recibió un sms. Era de Lorenzo, recuerdo que me leyó el sms y decía algo así como : "Me lo he pasado bien contigo, ya nos vemos, pásalo bien en la playa y cuidado con lo que se hace, jeje" Se suponía que Naldo y yo íbamos a ir a la playa a que se me pasara el pedo, pero yo ya me encontraba bastante mejor así que opté por no ir.

En todo el camino hasta llegar a su casa no parabamos de hablar. Fue un trayecto bastante ameno y divertido. La despedida, las cuales siempre las valoro, y mucho ; aunque precisamente no sea un as en su tratamiento y por ello no me agradan ; ésta fue agradable : dos besos en cada mejilla, una cita para vernos el lunes por la facultad, un hasta luego y una sonrisa. Cerró la puerta, le toqué la pita y marché. El camino a casa escuchando Evanescence a tope y cantando hasta quedarme sin aliento. Pensando en que lo he pasado bien y ha valido la pena haber salido de casa. Aparco en frente de mi casa, abro la puerta y subo las escaleras como puedo medio sonámbulo, me encierro en mi cuarto, me desvisto y me quedo croqui nada más acostarme en la cama. Apenas duermo unas 6 horas y me despierto con mucha sed, me incorporo, bebo agua, estoy pensando en Naldo. Me vuelvo a recostar y no puedo coger el sueño, sigo pensando en Naldo. ¿Pero qué cojones me pasa? pienso, ¿por qué me da por pensar en él?, tampoco estoy mal, no me encuentro preocupado, no estoy colado por él ni siento nada más allá de lo común por él. Por fin consigo coger el sueño, y hasta en mis sueños vuelve a aparecer Naldo. Me despierta mi padre para ir a almorzar y casi sin ganas bajo a la mesa evitando pensar en él dando conversación a mis padres. Termino de comer, recojo la mesa, preparo el café como de costumbre, me pongo a leer, pienso en Naldo...Qué cosa más rara me pasa, creo que necesito un break mental, sino, llegaré a aborrecerle. Sólo queda ver transcurrir el típico domingo casero tras una marcha para mañana lunes volver a la rutina.

Besos!

 
Comentario:
Hola wapo!, ays, a mí me pasaba lo mismo con manuel (el que es desde hace casi 5 años mi pareja... ), no me gustaba, pero no podía dejar de pensar en él. Y ahora... ya ves, "casados" y yo más enamorado que nunca :). Cuidadito nen ;-P. Un besote!
 
Comentario:
Toooooooooooooooooma ya!
A veces pienso... este chico tiene que ir apuntando las cosas que le pasan... mientras le pasan... pq no sé si yo sería capaz de llegar a ese nivel de detalle al relatar una sola jornada y encima estar pedo. Lo tuyo es memoria y no lo q tiene un ordenata. Inviértela en más cosas e igual te ganas unas pelillas... puedes ir al QUÉ APOSTAMOS y concursar memorizando tiras y tiras de números... aunque ahora que lo pienso, el concurso ese cafre del Ramonchu ya no existe... así q igual te compensa más pensar en... NALDO... argggg pensar en NALDO?? Mejor no pienses... y listo y sigue escribiendo así... q, como digo, llegas a tal nivel de detalle, q pareces Tolkien, jejeje
Un saludo Feo!
;-)
Roberto
No