Aventuras en el hospital
Estudiar medicina...no estudiar medicina...es duro hacerse esta pregunta cuando ya estas a mitad de carrera y apunto de acabar el curso (porque es que quedan 1 mes)...pero es que no hay dia que no me lo pregunte, y se que será una pregunta que me acompañará mucho tiempo. Por una parte, me gusta la medicina, me encanta ir aprendiendo y poder empezar a llevar las situaciones yo sola...pero estoy cansada de estudiar...pufff...pero weno, algo bueno de este año, es que estoy en el hospital por fin, un hospital que esta a 20 minutos de mi casa, porque eso si, me he tenido que volver independiente y venirme a vivir a Alcala de Henares, lo que ha supuesto perderme todas las aventuras que me guardaba la Renfe....pero weno, ya tengo suficientes con las qe me da el Hospital.
Y es que estudiar en un hospital tiene sus pros y sus contras. Como mayor inconveniente, no os lo creereis, pero es el olor a enfermedad…y es que el hospital huele asi; a eso, y a lejía. Los primeros días, parecía una mujer embarazada: todo el dia con asco, el estomago revuelto…y pasé del cosquilleo en el estomago que me entraba cuando olia el característico olor del hospital cada vez que iba a visitar a alguien, a revolvérseme cada vez que paseaba por los pasillos de mi planta (cardiología). Y como un inconveniente mas, es que me paso todo el santo dia viendo a personas enfermas…pero estudiando medicina…que buscaba?? Pero weno, siempre hay algo que te anima el dia: cuando no son las enfermeras (que madre mia con las enfermeras…asi cualquiera esta enfermo), son los pacientes con sus historias. Me dedico a seguir a un médico y a hacer las historias clínicas de los pacientes que trata mi doctora en este caso. Tengo que reconocer, que le echo bastante cara al asunto, y de ahí que las historias clínicas salgan bien; y es que para bien o para mal, el Corte Ingles me ha enseñado a tratar con la gente, y menos mal, porque siendo tan timida como era, no se que hubiera sido de mi. Además, me gusta redactar las historias con un punto de humor, por lo que casi siempre, consigo sacar la sonrisa que busco en el paciente. Desde que llevo en planta, tendré hechas como 20 historias clínicas mas o menos, pero sin duda, recordaré una por todo lo que me rei. Consistía en un hombre mayor que acababa de ingresar en planta. Ese dia, no estaba la doctora, asi que nos fuimos mi compi y yo con la residente a hacerle la historia clínica. Antes de proseguir, un detalle de mi residente: mujer, de unos casi 30 años, que habla super alto a todos los pacientes porque debe pensarse que todos están sordos (habrá estado rotando por otorrino y se le habrá pegado la costumbre :S) no sabemos la nacionalidad, pero que no sabe pronunciar la letra S. Y es que imaginaros a una persona que va habitación por habitación “zin zaber pronunciar la letra eze” y el momento álgido viene cuando les pregunta a los pacientes:” ha hecho uzted piz?”. Bueno, pues este hombre no fue para menos. Le hablaba a gritos y además con su “acoztumbrado acento”. ¿a quien no le costaría recordar el nombre de las 14 pastillas que se toma al dia? Pues supongo que a todos nos pasaría, pero este hombre en principio mostro una brillantez exquisita, de la que comencé a dudar cuando a mi compi y a mi nos empezó a hablar de que había visto (cuando le dio el infarto) muchos jardines y mucha luz…(aun se me pone la piel de gallina al acordarme)..pues nada, el hombre que parecía muy lucido diciendo cada nombre de la pastilla que tomaba y su dosis, comenzó a no estarlo cuando Z (la residente) le pidió que repitiera las pastillas de nuevo. Un caos. Lo mezcló todo…e incluso nos hablo de una pastilla más de color azul (como si no hubiera pastillas azules en este mundo) que antes no había dicho…total, que eso era un caos: Z haciendo borrones, la hija del hombre en cuestión llamando a la hermana para que le dijese que tomaba el padre…y de repente…hace su aparición estelar una mujer que resulta ser la esposa. En principio, la mujer, parecía que si se sabia la medicación del marido…pero resultó ser que tampoco…total, que Z ya desesperada, fue cogiendo pastilla por pastilla y enseñándoselas al hombre pa que le dijera qué se tomaba de cada una…”¿ze toma uzted eztaz a la vez?”-le pregunta Z refiriéndose a que si se tomaba las dos pastillas a la hora de la comida; y de pronto, la esposa que estaba revolviendo entre las pastillas, levanta la cabeza y dice: “no hombre, primero una, bebe agua, y después la otra”…yo pensé que me moria…y no pude evitar dejar escapar una carcajada…vamos que tuve que girarme y y distraerme mirando la hoja del resto de pacientes para no reirme a carcajadas y aguantar la bochornosa situacion. Todos sabeis que en los hospitales públicos, las habitaciones son de dos personas, y este hombre compartía habitación con otro (del que luego nos enteramos que era un enfermo psiquiátrico que estaba allí derivado). Bueno, pues imaginaos el jaleo montado: Z hablando a gritos, la mujer y el hombre discutiendo sobre las pastillas, la hija llamando a la hermana….pues el compañero del hombre, se puso nervioso y comenzó a gritar “Teee”, Teeeee”, “TEEEEEEEEE”, porque aparte de que cada vez sus gritos eran mas altos, solo pronunciaba esas silabas….weno, eso ya fue el remate de todo, y lo que propicio mi ataque de risa y el de mi compañera, que nos tuvimos que salir de la habitación y dejar a Z sola. No miento si digo que el ataque de risa duro 10 minutos, y que al volver a la puerta de la habitación escuchamos a Z diciendo a gritos: “y el Omeprazol??” y al cabo de segundos, gritar “teeeeee” y a Z decir “tranquilizece, ahora voy con uzted”
PD:Me han confundido con la cirujana cardiovascular. Si, como lo ois, a mi!!. Yo, que voy con coleta-moño, ahora con el flequillo alisado y pelo suelto, cinta en el pelo a veces, pantalones vaqueros un dia caidos, otro dia ajustados, sudaderas de capucha, bata desabrochada, fonendo naranja ataviado al cuello (color butanero)….vamos, rollo casual…a mi me confunden con una cirujana??, y teniendo en cuenta que iba acompañada por mis residentes que muy simpaticos nos llevaban a quirófano, que me sacan como que dos cabezas…weno, pues asi ha sido…menudo dia aquel...
Y después de esto: “alguien ze apunta a pazar planta conmigo?”
Y es que estudiar en un hospital tiene sus pros y sus contras. Como mayor inconveniente, no os lo creereis, pero es el olor a enfermedad…y es que el hospital huele asi; a eso, y a lejía. Los primeros días, parecía una mujer embarazada: todo el dia con asco, el estomago revuelto…y pasé del cosquilleo en el estomago que me entraba cuando olia el característico olor del hospital cada vez que iba a visitar a alguien, a revolvérseme cada vez que paseaba por los pasillos de mi planta (cardiología). Y como un inconveniente mas, es que me paso todo el santo dia viendo a personas enfermas…pero estudiando medicina…que buscaba?? Pero weno, siempre hay algo que te anima el dia: cuando no son las enfermeras (que madre mia con las enfermeras…asi cualquiera esta enfermo), son los pacientes con sus historias. Me dedico a seguir a un médico y a hacer las historias clínicas de los pacientes que trata mi doctora en este caso. Tengo que reconocer, que le echo bastante cara al asunto, y de ahí que las historias clínicas salgan bien; y es que para bien o para mal, el Corte Ingles me ha enseñado a tratar con la gente, y menos mal, porque siendo tan timida como era, no se que hubiera sido de mi. Además, me gusta redactar las historias con un punto de humor, por lo que casi siempre, consigo sacar la sonrisa que busco en el paciente. Desde que llevo en planta, tendré hechas como 20 historias clínicas mas o menos, pero sin duda, recordaré una por todo lo que me rei. Consistía en un hombre mayor que acababa de ingresar en planta. Ese dia, no estaba la doctora, asi que nos fuimos mi compi y yo con la residente a hacerle la historia clínica. Antes de proseguir, un detalle de mi residente: mujer, de unos casi 30 años, que habla super alto a todos los pacientes porque debe pensarse que todos están sordos (habrá estado rotando por otorrino y se le habrá pegado la costumbre :S) no sabemos la nacionalidad, pero que no sabe pronunciar la letra S. Y es que imaginaros a una persona que va habitación por habitación “zin zaber pronunciar la letra eze” y el momento álgido viene cuando les pregunta a los pacientes:” ha hecho uzted piz?”. Bueno, pues este hombre no fue para menos. Le hablaba a gritos y además con su “acoztumbrado acento”. ¿a quien no le costaría recordar el nombre de las 14 pastillas que se toma al dia? Pues supongo que a todos nos pasaría, pero este hombre en principio mostro una brillantez exquisita, de la que comencé a dudar cuando a mi compi y a mi nos empezó a hablar de que había visto (cuando le dio el infarto) muchos jardines y mucha luz…(aun se me pone la piel de gallina al acordarme)..pues nada, el hombre que parecía muy lucido diciendo cada nombre de la pastilla que tomaba y su dosis, comenzó a no estarlo cuando Z (la residente) le pidió que repitiera las pastillas de nuevo. Un caos. Lo mezcló todo…e incluso nos hablo de una pastilla más de color azul (como si no hubiera pastillas azules en este mundo) que antes no había dicho…total, que eso era un caos: Z haciendo borrones, la hija del hombre en cuestión llamando a la hermana para que le dijese que tomaba el padre…y de repente…hace su aparición estelar una mujer que resulta ser la esposa. En principio, la mujer, parecía que si se sabia la medicación del marido…pero resultó ser que tampoco…total, que Z ya desesperada, fue cogiendo pastilla por pastilla y enseñándoselas al hombre pa que le dijera qué se tomaba de cada una…”¿ze toma uzted eztaz a la vez?”-le pregunta Z refiriéndose a que si se tomaba las dos pastillas a la hora de la comida; y de pronto, la esposa que estaba revolviendo entre las pastillas, levanta la cabeza y dice: “no hombre, primero una, bebe agua, y después la otra”…yo pensé que me moria…y no pude evitar dejar escapar una carcajada…vamos que tuve que girarme y y distraerme mirando la hoja del resto de pacientes para no reirme a carcajadas y aguantar la bochornosa situacion. Todos sabeis que en los hospitales públicos, las habitaciones son de dos personas, y este hombre compartía habitación con otro (del que luego nos enteramos que era un enfermo psiquiátrico que estaba allí derivado). Bueno, pues imaginaos el jaleo montado: Z hablando a gritos, la mujer y el hombre discutiendo sobre las pastillas, la hija llamando a la hermana….pues el compañero del hombre, se puso nervioso y comenzó a gritar “Teee”, Teeeee”, “TEEEEEEEEE”, porque aparte de que cada vez sus gritos eran mas altos, solo pronunciaba esas silabas….weno, eso ya fue el remate de todo, y lo que propicio mi ataque de risa y el de mi compañera, que nos tuvimos que salir de la habitación y dejar a Z sola. No miento si digo que el ataque de risa duro 10 minutos, y que al volver a la puerta de la habitación escuchamos a Z diciendo a gritos: “y el Omeprazol??” y al cabo de segundos, gritar “teeeeee” y a Z decir “tranquilizece, ahora voy con uzted”
PD:Me han confundido con la cirujana cardiovascular. Si, como lo ois, a mi!!. Yo, que voy con coleta-moño, ahora con el flequillo alisado y pelo suelto, cinta en el pelo a veces, pantalones vaqueros un dia caidos, otro dia ajustados, sudaderas de capucha, bata desabrochada, fonendo naranja ataviado al cuello (color butanero)….vamos, rollo casual…a mi me confunden con una cirujana??, y teniendo en cuenta que iba acompañada por mis residentes que muy simpaticos nos llevaban a quirófano, que me sacan como que dos cabezas…weno, pues asi ha sido…menudo dia aquel...
Y después de esto: “alguien ze apunta a pazar planta conmigo?”
Comentario:

Me alegro de que publiques,esas pequeñas cosas las que nos alegran la vida
...sigue soñando... descubre un mundo nuevo de sensaciones y formas diferentes de divertirse, ;)
Comentario:
Hola miedo, ya Ze te echaba mucho de menoZ otra vez jajajaja.
PueZ vaya con el hoZpital, menudaZ anecdotaZ eZtas teniendo jajajaja.
Y eZo de confundirte con Cirujana CardiovaZcular? jajajaja eZo tiene mérito chica, ya vez que laZ pintaZ Zon lo de menoZ jajajaja habrán notado algo en tí para creerlo y Zupongo que eZo es muy bueno.
En fin, que me alegra que estes de nuevo en el blog y nos cuentes tus historias.
Un beso y no te pierdazzzzzz. Jajajaja
PueZ vaya con el hoZpital, menudaZ anecdotaZ eZtas teniendo jajajaja.
Y eZo de confundirte con Cirujana CardiovaZcular? jajajaja eZo tiene mérito chica, ya vez que laZ pintaZ Zon lo de menoZ jajajaja habrán notado algo en tí para creerlo y Zupongo que eZo es muy bueno.
En fin, que me alegra que estes de nuevo en el blog y nos cuentes tus historias.
Un beso y no te pierdazzzzzz. Jajajaja
Comentario:
Olé ahí, pues te habrán confundido por algo eh???
Comentario:
Jajaja!! t echaba ya de menos Miedo! jajaja. ¡¿¿Fonendo naranja??! ¡pero qué bonito! me he reído un rato, jj, la verdad es q en el hospital pasan cosas curiosas :D un bst
Comentario:
“no hombre, primero una, bebe agua, y después la otra”
Jajajaja, qué grande, si es que a veces te sueltan cada cosa, que es bien complicao aguantarse la risa.
¿Cirujana cardiovascular? ¡Toma ya! Yo también he pasao por médico alguna vez... pero con lo que me confunden más es con cartel de información, oye, siempre me están preguntando como se llega a consultas externas o donde hay que ir pa hacerse uno un TAC :P
Jajajaja, qué grande, si es que a veces te sueltan cada cosa, que es bien complicao aguantarse la risa.
¿Cirujana cardiovascular? ¡Toma ya! Yo también he pasao por médico alguna vez... pero con lo que me confunden más es con cartel de información, oye, siempre me están preguntando como se llega a consultas externas o donde hay que ir pa hacerse uno un TAC :P