Si, soy una cobarde pero no me siento orgullosa
Mis mil incoherencias y contradicciones.
Acerca de
Cuquina, así me llamaba mi padre cuando era pequeña, no sé porqué pero ese apelativo me ha venido de repente a la mente. Creo que tengo poco que ver con aquella peduguilla, pero de momento me voy a hacer llamar así
Sindicación
 
Sensaciones
El título de hoy me recuerda a algún anuncio de preservativos, pero no, nada más lejos de mi intención. Hablo de sensaciones internas llamémosles: raras.

Mi madre y mi hermana son dos personas muy especiales, si, bueno, todas las madres, todas las hermanas, todas las personas son (somos) especiales, pero mi hermana y mi madre tienen... cómo diría yo? un extraño sexto sentido.

Tanto la una como la otra cuando va a ocurrir una desgracia lo presienten, se ponen malísimas un rato antes de que ocurra, y cuando ocurre se les pasan las dolencias. Si, DoNNuTz, ya se que una persona tan racional como soy yo no debería creer en esas cosas, pero ha ocurrido demasiadas veces y en cosas suficientemente relevantes como para que me parezcan casualidad.

Aunque a su sexto sentido le encuentro dos problemas:
- no tienen del todo sintonizado el canal por lo que nunca saben con certeza que es lo que va a ocurrir
- sólo presienten desgracias

Lo de mi madre es para nota, el día que sueña con las que fueron sus maestras ya sabemos que vamos a recibir noticias de una defunción, y según la cercanía en la que aparecen en su sueño, también sabemos que el finado es alguien más o menos próximo, que mal rollo, no?

Yo nunca he tenido premoniciones (ni falta que me hace) pero esta noche me he despertado a la 1 de la mañana super angustiada, empapada en un sudor frío y con una sensación como si una corriente eléctrica me hubiese recorrido todo el cuerpo, era como si pesase una tonelada no me podía ni mover y me he asustado. Me he acordado de lo malitas que se ponen mi hermana y mi madre cuando les da el "siroco" y ya me he pasado toda la noche dándole vueltas al coco, ¡mira que soy aprensiva!. Son las 12 del mediodía y, por suerte, no he recibido ninguna mala noticia, lo cual me tranquiliza: el radar familiar yo no lo he heredado.

Por cierto, estos días es muy probable que me veas poco por aquí porque ¡hoy empiezo mis vacaciones!
 
Gracias, pero... tampoco es para tanto :)
Las monjas para las que trabajo, a parte de la Fundación donde estoy yo, tienen una guardería de niños inmigrantes. La directora de la misma, Mariví, también es monja, pero es la religiosa menos monjil que he conocido.
La primera vez que hablé con ella, fue porque tenían un problema con el ordenador de la guardería, y me llamaron para que le echase un vistazo.
yo- ¿a ver, ¿qué le ocurre al ordenador?
ella (con toda la guasa del mundo) - anda esta!! y yo qué coño me sé? si lo supiese no te habría llamado!!!
Aluciné con la respuesta, yo no suelo decir tacos, y mucho menos trabajando con monjas, pero mi sorpresa fue mayor cuando me enteré de que Marivi no era una persona contratada como yo, sino otra monja.

Bueno, pues la cosa es que con ella me llevo bien precisamente por lo normal que es. Marivi, que sabe me he separado y que ha sido duro para mi, me dijo el otro día que me iba a dejar un libro para este verano, y yo pensé -ya verás, esta me traerá "la vida sale al encuentro" o algo así.
Pero me equivoqué, me ha traido "Construye tu destino" y "El Cielo es el límite" de Wayne W. Dyer, el mismo autor de "Tus zonas erroneas", libro que me he leido en alguna que otra ocasión.

Al ver el título de los dos libros no he podido poco menos que esbozar una sonrisa, porque me he acordado de mi post de ayer y de todos los ánimos que me diste ante mi "descubrimiento" de que mi vida está en mis manos. Nunca he hablado del tema con Marivi, pero ya ves, ni que ella tuviese un sexto sentido.

De todos modos, leo tus comentarios a mi anterior post, y casi casi, te he visto descorchando botellas de cava y lanzando al cielo confetis, serpentinas y fuegos artificiales. Mil gracias por tus ánimos y por tu alegría, pero no es para tanto, una cosa es que sea consciente de ser dueña de mi propio futuro y otra cosa que vaya a ser capaz de saber gestionarlo...
 
Reinventando mi vida?
Llámame pesada si quieres pero ¡no puedo más! Me siento como un león enjaulado.

Hoy me preguntaba una amiga que cómo es que me dio por escribir un blog y me ha parecido una buena pregunta. Le he respondido que necesitaba poder sacar todo eso que llevo dentro y que no he sacado, poder ser yo al 100%.

Siempre he presumido de tener muy buenas amigas, pero la verdad es que nunca he tenido a esa persona a quién contarle todo lo que llevo en mi interior, todo lo que siento. Siempre he reservado una parte de mí, ni siquiera a G, mi amiga desde los 12 años, le he contado todo.

Pudor, prudencia, vergüenza, temor a que lo que dijese no pudiese gustar a mi interlocutor, etc. son cosas que siempre me han frenado para mostrar mi verdadero yo. También me ha frenado el hecho de que, empezando por mi misma, hay cosas que todavía necesito aclarar.

Plantearme el motivo de este blog me ha llevado a otro pensamiento.

Cuando era pequeña, justo al acabar el colegio tuve que elegir entre no seguir estudiando, cursar FP o entrar en el instituto. En ese momento mi hermana que es 10 años mayor que yo, me planteó que esa iba a ser mi primera gran decisión en la vida, que tenía todas las puertas abiertas y que a partir de ese momento iba a empezar a abrir unas y a cerrar otras, y que en función de las puertas que fuese eligiendo iba a ir forjando mi vida.

20 años después me siento igual que me sentí en aquel entonces. Vuelvo a sentir que en este momento, si yo quiero, vuelvo a ser la dueña de mi destino. Siento que puedo volver a reinventar mi vida y la responsabilidad es grande y me asusta.

No tengo prisa, es un proceso del día a día, pero no debo de perder de vista que la vida me brinda una nueva oportunidad y que está en mis manos aprovecharla de una forma u otra.
 
Histérica!
Histérica, hoy me noto histérica, bueno, decir hoy es ser demasiado generosa conmigo porque me he pasado el fin de semana que me subía por las paredes.

Como no me aguantaba ni a mi misma, rato que he tenido, rato que me he ido a quemar adrenalina patinando. Me he pasado horas y horas patinando como si por mucho patinar pudiese alejarme de mi misma...

El sábado, bien, fue relativamente llevadero, pero ayer domingo fue como para abofetearme. Por la mañana iba tan "emborricada" patinando que me tragué a un pobre niño que iba en bici. Por suerte ninguno de los dos nos hicimos nada, pero el susto me lo llevé (bueno, nos lo llevamos). Por la tarde, casi cuando me iba a marchar tras 2 horas dando vueltas como si en ello me fuese la vida, apareció uno de los del grupo que te conté que patinábamos, total que ahí estuvimos hasta casi las 10 y... lo que más rabia me dió es que volví a hacerlo: me pillé coqueteando con él. Caramba!! si no me gusta, ni me atrae, ni nada por el estilo, que hacía yo respondiendo a su tonteo? de verdad, es que me abofetearía.

Lo peor es que durante el finde he apurado tanto la máquina que hoy estoy como si me hubiera pasado un camión por encima. Y es todavía peor, saber que esta tarde me volveré a calzar los patines para seguir huyendo... No tengo remedio.
 
Vacaciones
Dentro de una semana empezaré mis anheladas vacaciones.

Este año ha sido complicado, problemas en el trabajo, mi reencuentro con ella, mi separación tanto de ELLA como de mi marido...y por último decisión de romper definitivamente :(

Serán sólo 3 semanas, me dejo la cuarta para ir cogiendo puentecillos para la Inmaculada, o para las fiestas patronales de mi ciudad.

Por un lado las necesito, necesito perder de vista a mis monjas y despejar mi cabeza, pero por otro... soy un desastre planificando mi tiempo de ocio.

De tres semanas, de momento, sólo tengo planes para una de ellas, y ni siquiera son unos planes concretos. Sé que me voy con mi hermana y mi sobrina a algún sitio, pero a fecha de hoy, todavía no sabemos donde. En un principio, habíamos pensado Turquía, Tunez o Marruecos, pero con el tema de los atentados como que a mi se me han pasado las ganas. Otra opción es el Caribe, pero no encontramos ninguna oferta que se ajuste a nuestros bolsillos. Y en último lugar habíamos pensado en Tenerife. Lo que tenemos claro es que queremos sitio de playa y a ser posible en un hotel con régimen de todo incluido. Vamos a descansar y a ponernos morenas, los viajes con excursiones y visitas a lugares interesantes, mejor los dejamos para otro año.

¿Qué voy hacer las otras dos semanas? pues conociéndome como me conozco, aburrirme como un hongo. Todos los días haré planes de ir a la piscina que se verán abortados por la perritis que me entra cada vez que lo pienso.

Sé que me aburriré porque quiero. Cuando me casé, podría decirse que rompí con todo el mundo en el que yo estaba metida para centrarme en mi marido desatendiendo a todas mis amistades. Pero, sabes? soy una persona muy afortunada, esas amistades que yo había desatendido, al enterarse que me he separado, enseguida se han preocupado por querer sacarme de casa (yo no he salido, pero el detalle lo agradezco de todo corazón)

Entre estas amigas está Isabel, que me ha ofrecido irme a pasar unos días con ella a su apartamento en la playa. La última vez que me fui con ella fue hace 5 años. A Isabel la conocí cuando yo estaba metida en política, y yo la admiraba muchísimo, le debí de caer en gracia porque podría decirse que me medio amadrinó en ese mundo. Parecíamos la pareja de la guardia civil porque íbamos juntas a todos los sitios. cuando la política y yo nos dejamos, poco a poco me fui distanciando de Isabel. Antaño me encantaba irme de vacaciones con ella, pero ahora, siento que durante este tiempo yo he madurado en una dirección diferente a ella, y por eso la idea de pasar unos días juntas como que no me apetece. Las cosas que antaño teníamos en común ya apenas existen.

Otro ofrecimiento ha sido el de Marietta (si, la misma María que antes de ayer me "insultaba") A Marietta la conozco desde hace un año y medio o así, pero desde el primer momento me cayó bien porque es de las que dice lo que piensa te guste o no (y además le gusta la misma música hortera que a mi) Pues bien, me ha ofrecido que me vaya a verla a Córdoba la primera semana de agosto, pero... me da una perritis de tamaño familiar. La ciudad será todo lo bonita que quiera, pero eso de cruzarme España... Además, ella esa semana no está de vacaciones, y aunque lleva horario de verano... ¿qué hago yo toda la mañana muerta del asco? Por cierto, de Marietta, si me da permiso, ya os hablaré con más calma en otro post.

En fin que todo este rollo se podía haber resumido en 4 puntos:
1-necesito vacaciones
2-me voy una semana con mi hermana y mi sobrina Dios sabe donde.
3-tengo unas amigas que no me las merezco
y 4-... la perritis me mata.
 
Despedidas
Hay muchos tipos de despedidas, y hasta ahora siempre he tenido la suerte de que mis despedidas fuesen un hasta luego más o menos dilatado en el tiempo. Luego están las despedidas de esos seres queridos que nos dejaron y que, quienes somos creyentes, esperamos volver a ver en un mundo mejor.
A mi nunca me han gustado las despedidas, no me gusta decir adiós y mucho menos a la gente a la que quiero.
Y ayer me despedí de ELLA definitivamente, y me siento rota, no sólo por el hecho de decirle adios a la persona que más he querido, sino por cómo lo está pasando ella. Sus mensajes a mi móvil son desgarradores y tengo que apretar los puños para no llamarla o no responderle.
Se que estoy haciendo lo correcto, pero como duele. Ella no lo entiende, a decir verdad nadie en su sano juicio lo entendería, pero a la larga es lo mejor para las dos.
Mi amiga María me decia ayer que me entiende pero que (perdón por la expresión) soy "una grandísima hija de puta" y la verdad es que es así como me siento.
 
SERÍA FÁCIL ((Luis Fonsi)
Si solamente con llorar se remediaran los problemas
Seria facil
Si en cada lagrima se fuera la nostalgia y la tristeza
Seria facil
Si con dormir cambiara todo en una noche
Si al despertar ya no existieran los reproches

Seria facil vivir oh seria facil

Si no doliera el desamor y del amigo la traicion
Seria facil
Si se pudiera detener el tiempo y nunca envejecer
Seria facil
Pero no es facil ya lo ves, somos humanos
Sentimos todo y no podemos evitarlo
Hemos nacido por amor
Y casi siempre por amor
Es que lloramos
No es nada facil si se tienen sentimientos
Por que la vida no es como un libro de cuentos

El que no siente su dolor
Es solo por una razon
Porque esta muerto

Hemos nacido por amor y casi siempre por amor es que lloramos
No es nada facil si tienen sentimientos
Por que la vida no es como un libro de cuentos
El que no siente su dolor
Es solo por una razon
Porque esta muerto
 
Cuando en menos de 24 horas todo llega a su fin :(
Hoy no tengo ganas de escribir, estas lineas van dirigidas a quienes me habeis dejado vuestros comentarios porque tras haber decidido ir a su ciudad y haber publicado mi artículo de ayer, se suspendió el viaje.

Empezamos a hablar a través del msn y en menos de media hora ambas decidimos que es mejor que no vaya. Tenemos dos visiones muy diferentes de un mismo sentimiento y ambas visiones parecen imposibles de acercarse, lo cual, lo único que genera es angustia y sufrimiento prolongando el dolor inecesariariamente.

Sonará radical y exagerada la comparación que voy a hacer. Hace unos años, a una tía mía tenían que amputarle un par de dedos de un pie. Ella se negó y con el tiempo tuvieron que amputarle la pierna. Con esto quiero decir que hay veces en las que tal vez sea mejor cortar a tiempo una situación en lugar de prolongarla y que a la larga sea peor. Ya me lo advirtió mi psicóloga y no le hice ni caso.

Lo siento en el alma por ELLA (y también por mi) pero aunque ahora ELLA me odie, con el tiempo esta ruptura definitiva será lo mejor para las dos. No quiero hacerle más daño, ni hacérmelo a mi misma.

Feliz día a todos
 
Más de lo mismo
Si, lo sé, soy reiterativa pero me da igual, este espacio lo escribo ante todo para mi, para poder volcar todo aquello que llevo dentro y que no tengo otra forma de sacar y por eso si me repito hoy con el mismo tema de ayer... pues qué le voy a hacer?!!

Anoche volví a hablar con ELLA, yo había leído vuestros comentarios y como muy bien me dice DonuTTz la verdad es que lo que me respondísteis es lo mismo que yo le habría respondido a un amig@ que me hubiera expuesto algo así. Así que decidí que sí, que merecía la pena pasar una semana con ella, despertar cerca de ella, pasear a su lado, ver una peli acurrucadas juntas, contemplar la puesta de sol en el faro del que me habló...

Cuando me llamó por la noche, le dije que iba a ir a verla y, la verdad es que no se cómo, me volví a ver a mi misma diciéndole que si, que voy pero sólo como amiga. Que la quiero pero que no, que no va a ocurrir nada entre nosotras. Le decía que esa semana iba a ser presentarnos el juguete y que cuando lo fuesemos a comenzar a disfrutar nos lo iban a quitar. Que son 600 kilómetros los que nos separan y que ¿cuánto tiempo íbamos a poder aguantar eso? Ella que es muy cabezota no le veía problema a la distancia, una vez al mes nos podíamos ver, para eso están los aviones. Y yo diciéndole que nadie entendería que tanto ella como yo estuviesemos haciendo viajecitos aqui o allá cada mes. Mis padres al menos no lo entenderían y yo que encima soy de las que da explicaciones incluso cuando respiro no iba a poder contarles lo que ocurría. Estas semanas atrás, con toda la historia de la nueva ley de matrimonios, sólo había que ver sus caras y oír su comentarios como para saber que no lo entenderían.

Y es que a parte de mi propia no-aceptación, mis padres me pesan mucho, cada día más porque como dije en otro post tienen casi 80 años y soy la única hija que está cerca de ellos. Sólo tengo una hermana que también los adora, pero vive en otra ciudad, así que yo me siento cada día más responsable, porque cada día los voy viendo hacerse más mayores.

ELLA me decía que entendía que yo quiera hacerme responsable de mis padres y que a eso no pone ninguna pega, pero que no ve tanto problema en que nos decidamos a vivir lo nuestro. Ella sólo ve facilidades y yo sólo pongo inconvenientes...

Hablando en público podría decirse que me explico bastante bien, pero en el tu a tu, cuando se trata de mis sentimientos, tiendo a dispersarme, a desvariar y a tirar balones fuera diciendo tonterías para de esa forma distraer la atención de quien me escucha y no tener que abrirme. A santo de qué introduzco este párrafo sin sentido? pues a que hoy le he dado a ELLA la dirección de este blog para que lo lea, para que sepa qué es lo que Cuquina lleva por dentro y que no sabe expresar si no es a través del anonimato de una pantalla.
 
Dije cobarde? olvidé decir también imbécil!
Hoy tenía previsto escribir algosobre mi entorno de gente más cercano, pero lo dejaré para otro día, porque hoy hay algo que me ahoga y preocupa.

Ayer hacía dos semanas que no hablaba con ELLA así que la llamé a ver como estaba. Me contó que ya ha elegido los azulejos y baldosas para el piso que se ha comprado (aquel piso cuyos planos las dos nos sabíamos de memoria), me contó también que por fin tenía horario de verano y que el viernes había estado sentada en uno de los preciosos rincones que tiene su tierra. Un faro, un acantilado y las olas rompiendo en él, todo ello adornado con un precioso atardecer. Yo en broma le dije que no me contase esas cosas que me estaba poniendo los dientes largos, a lo que ella me respondió que si yo no las veía es porque a mi no me daba la gana, que estaba harta de decirme que fuese a verla y que yo siempre tengo alguna excusa, que ella debía de ser idiota por contarme todo eso y por echarme de menos y seguir queriéndome.

Y siguió diciéndome que yo vivo muy feliz en mi mundo, que ya me he olvidado de ella y que no tengo ni idea de lo mal que lo esta pasando ella acordándose día tras día de mi, imaginando que realizamos juntas cientos de actividades y pensando en mi y en que estuviese a su lado cuando contempla bonitos atardeceres en el mar.

Mientras ella me lanzaba todo lo que sentía, todo lo que llevaba en su interior y que no podía seguir callando, yo la escuchaba en silencio mientras las lágrimas se deslizaban una tras otras. Por Dios!! claro que la echo muchísimo de menos, los discos que escuchábamos juntas todavía no puedo escucharlos sin llorar añorando los momentos en los que esas canciones hablaban de las dos, hay calles por las que no he vuelto a pasar porque son calles por donde paseábamos juntas, y su piel, la suavidad de su piel, sus besos, su pelo rubio, la sonrisa con la que me miraba, su fuerza y a la vez su candidez, el huracán que fue capaz de arrasar con todo lo que yo siempre había "defendido" para hacerme sentir... y ¿dice que yo ya la he olvidado?

Que yo no hable de ello, que yo no se lo diga no significa que no lo sienta, pero cuando ella se fue me prometí no decírselo. Si no estoy dispuesta a dejarlo todo e irme a la aventura no es justo alimentar una ilusión. Pero ella sabe que la quiero, que siempre la he querido y que siempre la querré y me lo dijo. Me dijo eso y muchísimas cosas más como que soy la persona que más daño le ha hecho, que no entiende como queriéndola lo único que hago es decirle que rehaga su vida, o que soy una cobarde que vivo muy cómoda en mi mundo.

Me dijo que ella desde que se fue había estado varias veces en mi ciudad, pero que no me había querido decir nada porque tras haberle dicho en su momento que lo nuestro había terminado quería respetar mi decisión, pero que no lo veía justo. Que me echaba muchísimo de menos y que se moría de ganas de verme, que yo estuviese tranquila, que ni me tocaría, pero que le gustaría poder verme. Y una vez más me volvió a preguntar, porque todavía no había ido a visitarla desde que se había marchado y al final no tuve más remedio que decirle la verdad: que tengo miedo. Tengo miedo de volver a verla y no ser capaz de mantenerme firme en lo que le he dicho tantas veces. ¿Cómo tenerla al lado y no rozar su piel? Cómo estar hablando con ella y no morirme por besar sus labios? Cómo estar junto a ella y no decirle con la mirada te amo? No, mientras no sea capaz de no morirme por rozar su piel, o sus labios y sea capaz de mirarla sin desear decirle cuanto la quiero, no puedo volver a verla. No puedo alimentar una ilusión que luego no voy a ser capaz de llevar a cabo.

ELLA se enfadó y no la culpo. Realmente que alguien te diga que te sigue amando pero que no va a hacer por luchar por ese amor, es como para enfadarse, pero yo intentaba hacerle ver que ella ya tiene asumido quien es y que eso le podía facilitar mucho rehacer su vida, que dejase de pensar en mi y en verlo todo a través de mis ojos y que viviese su vida, olvidándome, una vez más, me volví a explicar mal porque ella entendió que la estaba mandando a hacer gárgaras. Después de más de dos horas de teléfono me envió un mensaje “mándame a la mierda de una vez y nunca más te molestaré. Pero da la cara. Ok?. Tu mandas. Que seas feliz. A mi me has jodido… nunca más te diré nada. He tardado en decir algo y ha bastado”

Y aquí estoy hoy sintiéndome basura. Queriéndola con locura y haciéndole daño. Deseando verla y construyendo muros entre las dos. Queriendo estar a su lado y corriendo en dirección contraria. Y todo por cobardía. Y todo por ella

Puede no ser fácil de entender, pero se que si nos volvemos a ver caeré rendida a sus encantos y eso a ella le hará albergar la esperanza de que lo dejaré todo por seguirla. Y yo sé que no lo voy a dejar todo, y no me parece justo para ella, ays no sé, no he dormido, me siento confundida, y culpable, y sólo tengo ganas de llorar. Me dan ganas de decirle que el día 30 me cojo un vuelo a su ciudad para pasar una semana con ella, y que salga el sol por donde quiera y que durante esa semana vivamos nuestro amor al máximo, pero luego qué? darnos el juguete para arrebatárnoslo despues? sería eso más justo? yo creo que no, hay momentos en los que incluso creo que sería mejor dejar de llamarla, que piense que soy una mal nacida que la ha olvidado, pero... necesito oir su voz y saber cómo le va. No lo puedo evitar.

En fin, bonita forma de empezar la semana!!
 
Creyente si, pero a mi manera (aviso, me he enrrollado como una persiana) :S
Leía con detenimiento el último post de mi, ya amigo, DoNuTTz y me he parado un ratito a reflexionar conmigo misma acerca de cómo la religión ha influido en mi vida.

En otros post yo he comentado que he tenido relación con el Opus Dei, y aunque siempre he defendido mucho de lo que aprendí allí, realmente hay muchas cosas criticables.

Cuando tenía 15 años, yo salía con mis compañeros de colegio. Estos tenían un descaro que me atraía. Yo siempre fui una niña muy modosita y la verdad es que quería ser como ellos, rebelde, desinhibida, contestataria... pero aquello no me llenaba, no me llenaba ir de litronas, ni estar de ligoteo con soldados de reemplazo en las discotecas de moda, ni pegarme las hora vagando sin rumbo, viendo como Fulanita se pegaba el lote con Menganito, mientras Zutanito lo intentaba con nosequién y nosecuantos lo intentaba conmigo.

Un día mi amiga G, que no salía con esta gente, me propuso dar catequesis a niños, y me pareció una buena idea. Camino de donde íbamos a dar la catequesis, G me dijo casi como en secreto que la gente que iba a conocer eran del Opus. Ese decírmelo medio en secreto hizo que me picase la curiosidad, siempre había oído hablar de ellos y siempre con un cierto misterio y secretismo. ¡Por fin iba a conocerlos!

Cuando llegué a aquella casa G me fue presentando a todo el mundo. Todas eran compañeras suyas de colegio y me parecieron encantadoras, me acogieron entre ellas como si me conociesen de toda la vida y me explicaron las actividades que hacían al margen de la catequesis. Me gustó el ambiente, que digo? me encantó!!! Rebosaban alegría y se divertían de forma sencilla, sin alcohol, ni ligoteos tontos. Poco a poco empecé a frecuentar esa casa más a menudo. Iba a estudiar allí todas las tardes al salir del instituto, y los fines de semana quedábamos para ir al cine, comer una hamburguesa o pasarnos la tarde con una coca cola, unas patatas y una guitarra, berreando las canciones de moda. Tal vez haya quienes piensen que era una forma infantil de divertirnos, pero aquello me llenaba mucho más que las juergas con mi otro grupo.

Ya ves que por aquel entonces ya andaba yo con mis contradicciones. Por un lado quería ser rebelde como mis amigos, pero por otro no disfrutaba con ello, siempre tenía la sensación de estar fuera de lugar. Sin embargo, con las niñas del Opus me encontraba mucho más a gusto, mas en mi sitio.

La cosa es que poco a poco me fui metiendo y metiendo. Ya no era solo ir a estudiar, o a hacer el gamba con una guitarra, para dar bien la catequesis debía de "formarme", así que empecé a ir a charlas, meditaciones, retiros espirituales... y un buen día me planteé que tenía vocación religiosa, que quería entrar a formar parte de esa "familia" que tan bien me había acogido y que tanto me estaba dando.

En mi casa, al principio les gustó la idea de que frecuentase aquel centro porque me veían ilusionada y veían que allí nada malo iba a aprender, pero poco a poco se fueron mostrando más y más recelosos. Pasaba más tiempo en el centro que con ellos y eso no lo veían nada bien, y empezaron a poner pegas del tipo "te están comiendo el coco". Soy bastante reflexiva en mis cosas y como día a día yo estaba peor en casa y mejor con mis nuevos amigas, pensé " si fuese mayor de edad me iría de cabeza a vivir al centro del Opus, pero como soy menor hagamos la estancia en casa lo más llevadera hasta que cumpla los 18" y me fui distanciando del Opus (aunque nunca rompí la relación), siempre pensando que como mi vocación era real, cuando hiciese los 18 me largaría de casa.

Poco a poco, como te puedes imaginar esa vocación tan real se fue enfriando. Y a mis 17 años, cuando le diagnosticaron a mi padre un cáncer, mi vocación se congeló del todo, si Dios existía no podía permitir que a mi padre le hubiesen dado sólo 6 años de vida (la verdad es que los médicos se equivocaron porque mi padre sigue vivo) :)

Mi primer año de Universidad fue también cuando salí con mi primer chico. Desde el primer día yo me di cuenta que aquello no funcionaba, y me empecé a plantear que aquello no estaba bien, cuando nos enrollábamos yo no me sentía a gusto y volvieron los fantasmas del pasado. Sólo duramos 3 meses. Coqueteé y tonteé con otros chicos pero con todos se repetía la misma historia. Empecé a pensar que si no sentía nada cuando estábamos liados era porque en el fondo yo sabía que tenía vocación religiosa, aunque la tuviese un poco olvidada e incluso negado.

Como ya era mayor de edad, y el gusanillo de la vocación seguía reconcomiéndome (ya ves que la posibilidad de que me atrajesen las mueres ni me la planteaba) volví a acercarme a la Obra, donde volví a ser acogida con los brazos abiertos. Y si en algún momento mi vocación flojeaba, siempre tenía allí a una numeraria para recordarme que era lo que Dios esperaba de mi. Yo por aquel entonces, era miembro activo de las juventudes de un conservador partido político y tenía muchas reuniones. Justo en plena Novena de la Inmaculada me pusieron una importante reunión y le dije a mi directora espiritual que no podría asistir a la Misa. Ese mismo día, en la biblioteca donde yo estudiaba, escuché una conversación que me abrió los ojos respecto al Opus. La conversación era entre mi amiga G y mi directora espiritual y en ella, mi directora se mostraba muy enfadada conmigo porque había ante puesto mi reunión política a la dichosa Novena y que “habría que darme un par de sustos, a ver si reaccionaba y me decidía a seguir el camino que debía seguir” Mi amiga G, le dijo que no se pasase conmigo, no me podía a obligar a hacer las cosas y que yo ya era lo suficientemente mayorcita como para decidir hacia donde encaminar mis pasos.

Qué significaba aquello de “darme un par de sustos”? ¿Pero de qué iba? De repente fue como si se me cayese la venda de los ojos y desde ese mismo instante rompí toda relación con el Opus Dei.

Pero una cosa es que rompiese mi relación con el Opus y otra que todo lo que me habían metido en la cabeza desde los 15 años pudiese desaparecer de la noche a la mañana: el sexo es algo sucio, sólo se puede mantener dentro del matrimonio, el fin de las relaciones sexuales no es obtener placer sino tener hijos, los homosexuales son gente viciosa y desviada, y un largo etc de mentiras, miedos, tabúes y prejuicios, de los que a mis 33 años todavía no me he conseguido desprender del todo.

Soy consciente de que “el lavado de coco” al que fui sometida con 15 años, tiene mucho, muchísimo que ver con mis actuales angustias y mi dificultad para aceptar mis sentimientos. Algo debe de quedar de todo aquello que me “inculcaron” cuando todavía hay veces en las que me descubro defendiendo a la Obra.

Analizo mi vocación de aquel entonces y pienso que, dado que la homosexualidad femenina era algo que no entraba en mis esquemas, y que cuando entró la considere pecado, simplemente sublimé hacia un algo Superior ese amor que no podía entregar. No sé, es solo mi opinión acerca de lo que yo viví.

Si, sigo considerándome creyente, pero mi Dios, no debe de ser el mismo Dios del que habla la jerarquía eclesiástica, el mío ama, perdona, acoge e integra y pero ni castiga, ni acusa, ni excluye, ni condena. La Iglesia debería evolucionar y no involucionar, los valores que propugna no son malos, el problema está en la interpretación retorcida e interesada que determinado sector hace de ellos.

Bueno, que rollo he metido hoy. Si has llegado hasta el final, enhorabuena y gracias por tu paciencia!! Y si no… no sabes cómo te entiendo (aunque claro, como no has llegado hasta el final... esto no lo habrás leido) ;)
 
Un día tonto
Vale, lo reconozco, hoy tengo el día tonto. El lunes escribía sobre la ilusión, y hoy la niña está apática.

Motivos? pues no lo sé, podrían ser muchas cosas y a la vez ninguna de ellas: hace un calor insoportable,el lunes hablé con mi abogado, llevo la tira de días sin descansar bien por la noche, estoy barruntando a "la de rojo", necesito mimos... yo que sé!

Llevo toda la mañana haciendo como que trabajo, y es que no me concentro en nada, estoy de lo más dispersa y lo único que he hecho desde las 8 de la mañana ha sido leer blogs y buscar por internet precios de mancuernas. Si, de mancuernas, que como estoy en fase deportista, ahora me ha entrado la neura de empezar a hacer algún tipo de ejercicio con pesas. No-no, no quiero muscularme ni mucho menos, pero si quiero ir evitando la flaccidez de brazos que si no lo remedio empezaré a tener dentro de 10 años. Se me ha metido en la cabeza llegar a ser una cuarentona de buen ver y que mi ex cuando me vea, piense en la mujer que se ha perdido. A ver bonita, que no te enteras,la causa de vuestra separación no fue por algo tan superficial como lo físico, y lo sabes.

Mi ex por aquí, mi ex por allá, mi ex esto, mi ex lo otro... y ayer viendo Hospital Central volvió a ocurrirme. Fué al final de capítulo, cuando Esther está recogiendo sus cosas en su taquilla y se acerca por su espalda Maca rodeándola con los brazos. ¿Qué me paso? que se me volvió a encoger el estómago, fué el mismo encogimiento que la primera vez que ELLA y yo vimos aquella película cogidas de la mano, y me entró la llantina (madre que blandita estoy)

Cambio de tema que no me quiero poner noña. Hoy es el cumpleaños del hijo mayor de mi amiga G, todo un hombrecito de 4 años. G es una mujer increíble, somos amigas... desde hace más de 20 años y ella siempre ha estado ahí, de hecho creo que ha estado ahí más veces que yo. G me encanta, es inteligente, segura de si misma, con las ideas muy claras en todos los aspectos de la vida, guapísima, con un marido adorable y con tres niños a cual más guapo, simpático e inteligente.

Por un lado me hace ilusión ir al cumple del peque, nos reuniremos la familia y los que, como es mi caso, despues de tantos años ya somos uno más en la familia, pero por otro lado siento tristeza y una cierta envidia, tristeza porque a estos eventos familiares siempre he ido con mi ex, y envidia porque cada vez que me veo rodeada de todos estos peques me acuerdo del hijo que perdí y que ahora tendría dos años.

Mi ex y yo somos los padrinos del mediano, aunque mi ex sentía predilección por el que hoy cumple años, sabes? estoy segura de que ni se acuerda de felicitarle y es que mi ex es malísimo para recordar este tipo de fechas, así que me veo yo a mitad de tarde haciéndo el canelo de enviarle un mensaje recordándosela, aunque imagino que le dará igual, porque en estos 4 meses, no ha llamado ni una sola vez a los niños a ver cómo están. Ays, no sé, hoy no estoy muy optimista que digamos, mañana será otro día.

(este post ha quedado un poco inconexo en cuanto a ideas, desde luego el día que estoy espesa no doy una)
 
Ilusiones
Cuando todo tu mundo se ha derrumbado es necesario tener unas ilusiones que te ayuden a mantenerte en pie y te den fuerzas para poder volver a resurgir de entre tus cenizas.

Unas veces son los amigos quienes te facilitan las cosas, otras veces son los fármacos y los psiquiatras, otras es el trabajo y otras es el buscar actividades alternatvas: teatro, música, lectura... o deporte.

Yo nunca he sido una mujer deportista, bueno, miento, de muy cría (8 años) mi padre me metió en una asocicación de Montaña y un poco más tarde con 11 o 12 años estuve a punto de federarme en atletismo (según mi profesor de Educación Física yo estaba hecha para corredora de fondo) Digo que estuve a punto porque empecé a tener problemas en las rodillas 15 días antes de federarme; el médico al ver que en la analítica sanguinea me salía el Asto alto, decidió que lo mío era reuma y que a partir de entonces ya no podía hacer deporte. Así que me pasé la adolescencia vagueando en las clases de gimnasia.

Y pasaron los años. Hace dos otoños, cuando fui consciente de lo mucho que me había engordado me propuse ir a correr al parque a la salida del trabajo. Empecé con mucho ímpetu, me compre unas deportivas específicas solo para "hacer running" , un podómetro para saber cúanto era capaz de correr en cada sesión y una pequeña radio digital para hacer mi sesión de deporte amenizada por buena música.

El ímpetu duró poco, desde septiembre hasta noviembre. Anochecía muy pronto y a mi me daba miedo eso de correr por el parque yo sola. Colgué las deportivas, le quité las pilas al podómetro y me volví a apoltronar plácidamente en el sofá.

Yo soy de esas personas que cuando estan depres les da por la limpieza y orden complusivo, así que cuando mi marido decidió que nos separábamos, y viéndo próxima una depre de tamaño familiar, me armé con los útiles de limpieza y me pegué una semana haciendo limpieza a fondo de la casa. Pero claro, la casa no es que estuviese excesivamente sucia, así que acabé enseguida. Tenía que buscar alguna otra actividad que no me permitiese quedarme quieta y darle vueltas a la cabeza.

Un miércoles, de repente se me cruzaron los cables, me fui a una tienda de deportes y me compré unos patines en linea. En 33 años, yo sólo me había puesto unos patines una vez con algo así como 9 años, y no fue una experiencia agradable, no me llegué a caer, pero cuando vi que no era capaz de mantenerme en equilibrio sin ayuda, decidí que aquello no era para mí.

Vale, muy bien, ya tenía mis patines, y... ahora qué? busqué por internet donde podía aprender a patinar en mi ciudad, dos días después di con un foro en el que me registré y al que envié un desesperado y patético SOS "Soy novata, no se ni ponerme los patines, alguien me puede ayudar?" Y me contestaron que acudiese a donde ellos quedaban y que me irían enseñando algo. Y yo que soy más parada que un chotis, me armé de valor y acudí a esa "pseudo cita a ciegas" convencida que la persona con quien había quedado era un chico de unos 16 años, cual fue mi sorpresa al comprobar que era una mujer y que debía de rondar los 39-40. La gente de aquel grupo resultó ser encantadora, de edades entre los 20 y los 50 años, y dispuestos a facilitarles las cosas a los novatos todo lo que pueden. El primer día que me puse los patines, aquel viernes, sufrí lo indecible, pero como buena aragonesa que soy, cabezota donde las haya no tiré la toalla y seguí bajando al parque con mis patines siempre que podía.

Ya hace tres meses de ello y aunque todavía patino bastante mal, el grupo de gente con la que contacté por internet, ya me han sacado de ruta urbana por mi ciudad 3 veces, y poco a poco noto que voy ganando destreza sobre las ruedas.

La compra de esos patines ha sido una de las mejores inversiones que he hecho nunca y el querer aprender una gran decisión. He conocido una gente majísima, hago más deporte del que yo había hecho jamás, como más sano, bebo mucha más agua y zumos, fumo muchísimo menos, estoy perdiendo esos gramillos que me sobraban , me estoy poniendo morena sin darme apenas cuenta y lo que es más importante... mientras estoy patinando el resto de mis problemas desaparecen.

No creo que la gente de mi grupo de patinar lleguen a leer nunca este blog, pero vaya desde aquí mi agradecimiento porque me han dado una ilusión y porque como grupo de terapia no tienen precio. Gracias chic@s!!
 
Separaciones
Acabo de hablar con mi abogado para quedar a tomar un café el lunes y hablar de todo el tema legal de mi separación, y por primera vez desde que iniciamos el proceso me he pegado toda la conversación partida de risa. Y es que él hoy estaba sembrado, hay que ver cómo le patinaban las neuronas, normal teniendo en cuenta que ayer se fue de juerga, volvía a su hotel a las 7 de la mañana y a estas horas ya estaba al pie del cañon en el despacho ( no, no penséis que mi abogado es un mal profesional por llevarse tanto cachondeito con su cliente, es que somos amigos desde hace unos 10 años)

Las separaciones son algo muy desagradable porque se mezcla lo material, lo sentimental y lo legal y cuesta llegar a un equilibrio.

Sabes? 4 meses después todo sigue tal y como él lo dejó el día que se fue. Todo el mundo me dice que empaquete su ropa, libros, discos y demás objetos personales pero soy incapaz, creo que en el momento en el que deje de ver sus cosas me derrumbaré, y es que, en el fondo, dejando todo como él lo dejó sigo albergando la esperanza de que algún día volverá. Le he querido tanto... o mejor dicho sigo queriéndole tanto. Se que en más de una ocasión he dicho que no estaba enamorada de él pero eso no quita para que desease pasar el resto de mi vida a su lado.

Echo de menos su sentido del humor y las risas que echábamos juntos, nuestras conversaciones en la cocina, la fuerza de sus brazos a abrazarme, su olor, ver juntos una película, descubrir a través de internet nuevas músicas... hasta su genio endemoniado cuando despotricaba contra la humanidad entera. Por mi parte no había enamoramiento en mi relacion con él, pero si amor. Mi vida giraba entorno a él y a hacerle feliz, pero no debí saber hacerlo...

Es curioso, sorpendente y doloroso ver cómo alguien con quien has compartido unos años, unas vivencias, unos sueños y unos sentimientos, de repente se convierte en un completo desconocido. Y es también doloroso ver que la familia de tu pareja, esa que te consideraba como otra hija, como otra hermana, de un día para otro salen de tu vida como si nunca hubieran estado. ¿Es posible que los sentimientos lleguen a difuminarse hasta ese punto? no sé, yo a mis suegros los quería como a unos segundos padres y a mis cuñados como si fuesen mis hermanos, y de hecho yo los sigo queriendo igual, no sé como de repente esos sentimientos que yo creía eran correspondidos y auténticos se hayan esfumado.

A ver, entiendo que mi familia política se ponga de parte de su hijo, y en ningún momento yo he pretendido ser ni la buena, ni la victima, pero creo que no me merezco este abandono por su parte. Mi comportamiento hacia ellos siempre ha sido cariñoso (más que con mis padres), nunca les he dado una mala contestación ni puesto una mala cara, siempre he echado una mano en lo que hiciera falta y desde el primer momento he abogado por que la relación de mi marido con ellos, lejos de enfriarse, se reforzarse. De verdad, no entiendo que es lo que he podido hacer mal para que ahora no quieran ni hablarme. Si en algún momento yo hubiera hablado mal de ellos, o de mi ex, aún, pero nadie que me conozca me habrá oído criticar ni hablar mal de ninguno de ellos.

Esto en lo sentimental, que si nos metemos en lo material ¡para qué hablar! Eso es otro culebrón digno del peor guión cinematográfico. Si es que lo que no me pase a mi... (otro día con más ganas lo plasmaré por escrito, hoy como que no me lo pide el cuerpo)
 
Viviendo el presente, mirando hacia el futuro
Llegados ya a este punto creo que ya me he puesto al día en lo que se refiere a la historia de mis angustias.

A partir de ahora estas lineas no van a ser especialmente interesantes, sólo lo que me pasa y lo que me gustaría que me pasase, lo que siento y lo que pienso sobre el día a día.

Trabajo en una Fundación de ayuda a los países necesitados, muchos piensan que es un trabajo bonito, pero a mi, sinceramente no me llena. Me llenaría muchísimo estar en el país en el que hace falta mi ayuda, pero la verdad es que haciendo labores administrativas, como que me da igual hacerlas aquí, que en un banco, que en cualquier otro lugar. Casi preferiría trabajar en cualquier otro lugar, ¿porqué? porque trabajo con monjas y eso es demoledor psicológicamente hablando. Vale que yo he sido siempre un tanto meapilas,y que tengo un pasado con el Opus Dei, pero todo eso quedó atrás y echo de menos tener compañeros con quienes poder hablar de todo tipo de temas y poder echar risas, o discutir, o irme a tomar algo a la salida del trabajo. Con lo fachuza que he sido yo siempre, hay muchos días en los que llego a casa tarareando el Himno de Riego...
si los curas y monjas supieran
la paliza que va a llevar...
subirían al coro gritando
libertad, libertad, libertad...

No, si lo mío es masoquismo en su estado puro, imagínate que algún día me acepto, conozco a alguien, hay química y se convierte en mi pareja... el que me haya separado mis "monjis" lo han entendido, pero no creo que entendiesen igual de bien que yo "entendiese". Y sí, ya sé que eso es algo que tampoco hay que ir publicándolo, pero cuando yo he estado enamorada me he sentido tan feliz que en la mayoría de los casos me ha gustado compartirlo.

Porqué sigo en este trabajo y no me busco otra cosa? porque trabajo relativamente cerca de mi casa y porque estoy fija indefinida... vamos, esas cosas que nos atan. Qué me gustaría hacer? volver a la enseñanza...

 
Enfado y necesidad
Yo siempre me había fijado en los chicos, y ahora cuando me descubro mirando a una mujer siento rabia y me enfado conmigo misma.

Desde que mi marido se fue hace 4 meses no quiero salir por ahí, mi mundo "hetero" me dice que tengo que conocer otros chicos y que un clavo saca a otro clavo, pero no veo mi vida junto a ningún otro hombre que no sea mi ex (aparte de que es pronto), alguna de mis amigas lesbianas (arrggg que poco me gusta la palabreja) me dicen que salga por el ambiente y que conozca otras chicas como yo, pero no quiero porque... tengo miedo de que me guste y de descubrir que lo que sentí por ELLA puedo sentirlo por otras ellas en lugar de por otros ellos, miedo de confirmar que no fue una casualidad el enamorarme de una persona de mi mismo sexo.

Puesta a volver mi alma del revés, y ser sincera amparándome en el supuesto anonimato de este blog, tengo que confesar una cosa. Necesito dar y recibir mimos, no busco una relación con nadie, no estoy preparada para empezar una relación por muchos motivos, por un lado todavía ni he salido de mi matrimonio, ni he terminado de cortar mi unión invisible con ELLA. Pero tengo 33 y soy humana, necesito un beso, un abrazo, una caricia, un momento de intimidad con alguien con quien me encuentre a gusto... mi amiga María si leyese esto me miraría con cara de guasa y me vendría a decir algo así como "Ayss Cuquina, cuquina, dilo tía, que no pasa nada, que lo que tu necesitas es un buen revolcón"

Pues sí, será eso, pero ahí una vez más mi cabeza y mi corazón vuelven a ir por caminos diferentes. no concibo tener algo con alguien si no me une nada más a esa persona, nunca he entendido el sexo sin compromisos y hoy por hoy no estoy dispuesta a comprometerme con nadie (a que me quedo sin el revolcón?!!)

Ves, poco a poco el subtítulo de "mis mil incoherencias y contradicciones" va tomando sentido....
 
Autoengañándome
Uhmmmm!!! creo que a grandes rasgos esta ha sido mi historia desde que fui consciente de que mi cabeza y mi corazón llevan caminos diferentes.

Llegados a este punto y por todo lo escrito hasta ahora, y por el lugar donde he elegido publicar este blog, parece que más o menos tengo claro quién soy y qué siento. Pero, nada más lejos de la realidad. Irec, si lees esto , ya se que te subirás por las paredes porque desde que me conoces hace 5 años tu lo ves muy claro.

La verdad es que no acepto la idea de ser homosexual y me empecino pensando que yo no me enamoré de una mujer, sino de una persona que casualmente era de mi mismo sexo.

DoNuTTz me dice que dialogando conmigo misma encontraré una buena respuesta, pero cuanto más me "analizo" menos me aclaro... bueno, a quién quiero engañar? cuanto más me "analizo" menos me gusta lo que descubro. Y ya sé que mientras no me acepte a mi misma no seré feliz, pero se me hace tan cuesta arriba...

Mi psicóloga me dice simpre que tengo una gran capacidad para tirar balones fuera y para autoengañarme, que soy tan buena en lo mío que hasta me lo llego a creer, pero y aunque me cueste reconocerlo, algo tiene que haber, si no no me preocuparía por este tema, ni estaría escribiendo este blog, ni estaría en tratamiento por ansiedad, ni me sorprendería últimamente fijándome en otras mujeres como nunca antes las había mirado...
 
Ni contigo ni sin ti
Recuerdo que durante el tiempo que estuvimos juntas hicimos muchos planes de futuro, repasamos muchísimas veces los planos del piso que se iba a comprar en su tierra, distribuyendo las habitaciónes según la vida que llevaríamos juntas, juntas mirábamos las ofertas de internet en busca de un trabajo allí para mi... Recuerdo cómo me enfadaba con ella cuando me decía que su familia no podría saber nada de lo nuestro, que son del Opus y que no lo entenderían, pero que yo no me preocupase, que ella sabría como manejar la situación... Pero yo me rebelaba, si lo iba a dejar todo por ella, no me parecía justo que me fuese escondiendo.

Cuándo le dije que lo nuestro se había terminado y que lo iba a intentar con mi marido, ella me pidió que siguiesemos viéndonos aunque fuese a escondidas, y mi respuesta fue un "no" rotundo. Ella para mi, no era un segundo plato, ni una aventura. Se lo expliqué y le pedí que rehiciese su vida y que se olvidase de mí como posible pareja.

Cuando le conté mi separación ELLA volvió a ver la luz, pero aunque parezca dura le volví a pedir que no se hiciese ilusiones, que no iba a abandonar mi vida, familia, casa, trabajo... por irme a la aventura. ELLA entonces me dijo que tenía tan claro lo que sentía por mi que ya le daba igual presentarme en su tierra como su pareja, que si bien no era necesario poner un anuncio a doble página en el periódico, tenía muy claro que no iba a esconder nuestra relación...

Es curioso como en esta historia se cambian las tornas una y otra vez. Hace 5 años ella estaba casada y yo era libre, yo asumía lo que nos pasaba y ella no. Luego la casada era yo y quien estaba libre era ELLA. Hace unos meses me dolía que ella pretendisese ocultar nuestra relación como si fuese algo malo, y cuando ella por fin! parecía dispuesta a vivir sin mentiras fui yo quién se echó atrás.

Sabes, cuando ELLA estaba a mi lado yo me sentía capaz de todo. De dejar a mi marido, de abandonar mi trabajo, de dejar mi ciudad, de vivir abiertamente el inmenso amor que sentía por ELLA, de hacer planes de futuro juntas como cualquier otra pareja, y en cuanto ELLA se fue todo se cambió. Fue como despertar de un sueño y volver a la realidad.

Se que no es justo pero hay muchos momentos en los que pienso que si ELLA nunca hubiera aparecido en mi vida, yo seguiría casada y llevando la vida que siempre quise llevar.

Ha habido quienes me han contestado a mi último post diciéndome que la llame y hable con ella, y la verdad es que hablamos casi todas las semanas, aunque ya nunca hablamos de lo que sentimos la una por la otra, no tiene sentido, las dos sabemos que nos separan 600 kilómetros, y que yo no me voy a mover de mi ciudad.

Llámame egoista (cosas peores me digo yo a diario) pero tengo unos padres de casi 80 años, un trabajo fijo y un piso monísimo y, aunque no pasa ni un sólo día en el que no me acuerde de ELLA, no los voy a dejar persiguiendo un sueño....

 
Sin plumas y cacareando
Ella finalmente se fue a su tierra con la esperanza de que yo tarde o temprano la seguiría, cosa que a mi en más de una ocasión se me pasaba por la mente.

Mi corazón estaba dividido por un lado ella a casi 600 kilómetros de distancia y por otro la vida que tengo aquí, mi casa, mi trabajo, mi familia, mi marido...

Y llegó la cena de Noche Vieja, como todos los años la celebrábamos en mi casa con mis padres y mis suegros. Tras las campanadas llegaron los besos de celebración, y cuando mi suegro me abrazó para desearme feliz año... no sé como explicarlo, pero me emocioné. No fue el abrazo a una nuera, sino a una hija, y justo en ese mismo instante decidí que debía quedarme junto a mi marido e intentar volver a ser un matrimonio.

La llamé a ELLA y entre lágrimas le expuse la situación, la quería con locura, pero mi sitio estaba con mi familia. Lógicamente ELLA no lo entendió, no podía entender que amándola como tantas veces le había dicho que la amaba hubiese decidido seguir con mi cómoda cobardía, en lugar de arriesgar por ser felices juntas. Pero mi decisión estaba tomada, iba a luchar por salvar mi matrimonio.

El problema radica cuando llegas tarde, cuando intenté salvar mi matrimonio este ya estaba en estado terminal, aunque yo no era consciente de ello. Me esforcé todo lo que pude, pero llegué tarde. Mi marido ya había tirado la toalla respecto a nuestra relación y tres meses después me planteó que quería la separación.

Yo le supliqué, rogue y mendigué una nueva oportunidad y él me dijo que él llevaba luchando por salvar lo nuestro desde hacía 2 años, desde que perdimos a nuestro bebé, y que ya no podía más, que no eramos un matrimonio. Quería que nos separásemos antes de que empezásemos ha hacernos daño el uno al otro, que ya no me quería y que por mi ya sólo sentia el cariño de haber compartido juntos 4 años y medio de nuestras vidas.

De esto hace casi ya 4 meses. Y aquí ando intentando reordenar y reorganizar mi vida, y mi cabeza. Es esa época de cambios de la que hablaba el primer día que me puse a escribir este blog.