Presentándome
Bueno, no si si este blog va a tener mucha vida o poca, porque no se ni siquiera que es lo que voy a escribir en él.
Mi vida está en uno de esos momentos en los que no tienes muy claro si tirarte al tren o a la taquillera. Y es que estoy en momento de cambio.
Educada en una familia tradicional "y de las Jons", siempre me he definido como una persona católica, de derechas, y conservadora (menudo currículum).
Mi vida siempre había transcurrido sin altibajos de ningún tipo. Buena hija, buena hermana, buena amiga, buena estudiante (por Dios! que aburrimiento!) Tan perfecta que casi díria que siempre he perecido de plástico. Jamás he dado ningún disgusto (nisiquiera con la rebeldía de la adolescencia) y siempre he hecho lo que se esperaba de mi, sin plantearme nunca si eso es lo que yo quería hacer. Simplemente lo hacía porque era mi obligación y me sentia feliz de cumplir con mi obligación.
Pero los años pasan y vivencias y acontecimientos hacen que tengas que replantearte muchas cosas. Plantearte si seguir con tu vida tal cual la has vivido siempre o empezar a ser un poco más egoísta y vivir lo que tu realmente quieres. Sí claro, qué fácil, ya sé que la respuesta es: "vivir lo que realmente quieres."
El problema surge cuando no sabes lo que quieres. Y es que soy pura contradicción, por un lado mi herencia cultural e ideológica por la que tengo una determinada forma de pensar, y por otro lado esa cosa tan loca que se llaman sentimientos y que van a su bola
Y es que mi cabeza, desde hace ya unos años, va por un lado y mi corazón por otro....
Mi vida está en uno de esos momentos en los que no tienes muy claro si tirarte al tren o a la taquillera. Y es que estoy en momento de cambio.
Educada en una familia tradicional "y de las Jons", siempre me he definido como una persona católica, de derechas, y conservadora (menudo currículum).
Mi vida siempre había transcurrido sin altibajos de ningún tipo. Buena hija, buena hermana, buena amiga, buena estudiante (por Dios! que aburrimiento!) Tan perfecta que casi díria que siempre he perecido de plástico. Jamás he dado ningún disgusto (nisiquiera con la rebeldía de la adolescencia) y siempre he hecho lo que se esperaba de mi, sin plantearme nunca si eso es lo que yo quería hacer. Simplemente lo hacía porque era mi obligación y me sentia feliz de cumplir con mi obligación.
Pero los años pasan y vivencias y acontecimientos hacen que tengas que replantearte muchas cosas. Plantearte si seguir con tu vida tal cual la has vivido siempre o empezar a ser un poco más egoísta y vivir lo que tu realmente quieres. Sí claro, qué fácil, ya sé que la respuesta es: "vivir lo que realmente quieres."
El problema surge cuando no sabes lo que quieres. Y es que soy pura contradicción, por un lado mi herencia cultural e ideológica por la que tengo una determinada forma de pensar, y por otro lado esa cosa tan loca que se llaman sentimientos y que van a su bola
Y es que mi cabeza, desde hace ya unos años, va por un lado y mi corazón por otro....
Comentario:
Gracias por vuestras respuestas, la verdad es que no sólo no esperaba que nadie me fuese a leer, si no que ni me imaginaba que alguien me fuese a responder.
DoNuTTz, gracias por re-publicar tu artículo, me lo he leido y releido 20 veces y es que... tu proceso veo que es muy similar al que he estado (y estoy) llevando yo. Espero algún día poder llevarlo todo tan bien como lo llevas tu.
Besos y gracias a todos
DoNuTTz, gracias por re-publicar tu artículo, me lo he leido y releido 20 veces y es que... tu proceso veo que es muy similar al que he estado (y estoy) llevando yo. Espero algún día poder llevarlo todo tan bien como lo llevas tu.
Besos y gracias a todos
Comentario:
Aunar pensamiento y sentimiento. Ésa siempre ha sido la cuestión.
Pero dime, ¿qué es lo que te hace feliz?
¿Lo que piensas, o lo que sientes?
Pero dime, ¿qué es lo que te hace feliz?
¿Lo que piensas, o lo que sientes?
Comentario:
Ya he borrado varias veces esta misma frase, porque no sabía como empezar a decirte esto... pero yo hace un tiempo escribí un artículo sobre mi persona, CALCADO a lo que has comentado. Ahora mismo lo voy a publicar en mi blog (cuando lo busque en un CD...) y lo lees... supongo que puedo ser la prueba viviente de una buena evolución :) Créelo :)
Comentario:
No hay que darle tanta importancia al ser de derechas o de izquierdas. Lo importante es la sinceridad y la honradez. Hay buenas y malas personas en ambos lados.