Ilusiones
Cuando todo tu mundo se ha derrumbado es necesario tener unas ilusiones que te ayuden a mantenerte en pie y te den fuerzas para poder volver a resurgir de entre tus cenizas.
Unas veces son los amigos quienes te facilitan las cosas, otras veces son los fármacos y los psiquiatras, otras es el trabajo y otras es el buscar actividades alternatvas: teatro, música, lectura... o deporte.
Yo nunca he sido una mujer deportista, bueno, miento, de muy cría (8 años) mi padre me metió en una asocicación de Montaña y un poco más tarde con 11 o 12 años estuve a punto de federarme en atletismo (según mi profesor de Educación Física yo estaba hecha para corredora de fondo) Digo que estuve a punto porque empecé a tener problemas en las rodillas 15 días antes de federarme; el médico al ver que en la analítica sanguinea me salía el Asto alto, decidió que lo mío era reuma y que a partir de entonces ya no podía hacer deporte. Así que me pasé la adolescencia vagueando en las clases de gimnasia.
Y pasaron los años. Hace dos otoños, cuando fui consciente de lo mucho que me había engordado me propuse ir a correr al parque a la salida del trabajo. Empecé con mucho ímpetu, me compre unas deportivas específicas solo para "hacer running" , un podómetro para saber cúanto era capaz de correr en cada sesión y una pequeña radio digital para hacer mi sesión de deporte amenizada por buena música.
El ímpetu duró poco, desde septiembre hasta noviembre. Anochecía muy pronto y a mi me daba miedo eso de correr por el parque yo sola. Colgué las deportivas, le quité las pilas al podómetro y me volví a apoltronar plácidamente en el sofá.
Yo soy de esas personas que cuando estan depres les da por la limpieza y orden complusivo, así que cuando mi marido decidió que nos separábamos, y viéndo próxima una depre de tamaño familiar, me armé con los útiles de limpieza y me pegué una semana haciendo limpieza a fondo de la casa. Pero claro, la casa no es que estuviese excesivamente sucia, así que acabé enseguida. Tenía que buscar alguna otra actividad que no me permitiese quedarme quieta y darle vueltas a la cabeza.
Un miércoles, de repente se me cruzaron los cables, me fui a una tienda de deportes y me compré unos patines en linea. En 33 años, yo sólo me había puesto unos patines una vez con algo así como 9 años, y no fue una experiencia agradable, no me llegué a caer, pero cuando vi que no era capaz de mantenerme en equilibrio sin ayuda, decidí que aquello no era para mí.
Vale, muy bien, ya tenía mis patines, y... ahora qué? busqué por internet donde podía aprender a patinar en mi ciudad, dos días después di con un foro en el que me registré y al que envié un desesperado y patético SOS "Soy novata, no se ni ponerme los patines, alguien me puede ayudar?" Y me contestaron que acudiese a donde ellos quedaban y que me irían enseñando algo. Y yo que soy más parada que un chotis, me armé de valor y acudí a esa "pseudo cita a ciegas" convencida que la persona con quien había quedado era un chico de unos 16 años, cual fue mi sorpresa al comprobar que era una mujer y que debía de rondar los 39-40. La gente de aquel grupo resultó ser encantadora, de edades entre los 20 y los 50 años, y dispuestos a facilitarles las cosas a los novatos todo lo que pueden. El primer día que me puse los patines, aquel viernes, sufrí lo indecible, pero como buena aragonesa que soy, cabezota donde las haya no tiré la toalla y seguí bajando al parque con mis patines siempre que podía.
Ya hace tres meses de ello y aunque todavía patino bastante mal, el grupo de gente con la que contacté por internet, ya me han sacado de ruta urbana por mi ciudad 3 veces, y poco a poco noto que voy ganando destreza sobre las ruedas.
La compra de esos patines ha sido una de las mejores inversiones que he hecho nunca y el querer aprender una gran decisión. He conocido una gente majísima, hago más deporte del que yo había hecho jamás, como más sano, bebo mucha más agua y zumos, fumo muchísimo menos, estoy perdiendo esos gramillos que me sobraban , me estoy poniendo morena sin darme apenas cuenta y lo que es más importante... mientras estoy patinando el resto de mis problemas desaparecen.
No creo que la gente de mi grupo de patinar lleguen a leer nunca este blog, pero vaya desde aquí mi agradecimiento porque me han dado una ilusión y porque como grupo de terapia no tienen precio. Gracias chic@s!!
Unas veces son los amigos quienes te facilitan las cosas, otras veces son los fármacos y los psiquiatras, otras es el trabajo y otras es el buscar actividades alternatvas: teatro, música, lectura... o deporte.
Yo nunca he sido una mujer deportista, bueno, miento, de muy cría (8 años) mi padre me metió en una asocicación de Montaña y un poco más tarde con 11 o 12 años estuve a punto de federarme en atletismo (según mi profesor de Educación Física yo estaba hecha para corredora de fondo) Digo que estuve a punto porque empecé a tener problemas en las rodillas 15 días antes de federarme; el médico al ver que en la analítica sanguinea me salía el Asto alto, decidió que lo mío era reuma y que a partir de entonces ya no podía hacer deporte. Así que me pasé la adolescencia vagueando en las clases de gimnasia.
Y pasaron los años. Hace dos otoños, cuando fui consciente de lo mucho que me había engordado me propuse ir a correr al parque a la salida del trabajo. Empecé con mucho ímpetu, me compre unas deportivas específicas solo para "hacer running" , un podómetro para saber cúanto era capaz de correr en cada sesión y una pequeña radio digital para hacer mi sesión de deporte amenizada por buena música.
El ímpetu duró poco, desde septiembre hasta noviembre. Anochecía muy pronto y a mi me daba miedo eso de correr por el parque yo sola. Colgué las deportivas, le quité las pilas al podómetro y me volví a apoltronar plácidamente en el sofá.
Yo soy de esas personas que cuando estan depres les da por la limpieza y orden complusivo, así que cuando mi marido decidió que nos separábamos, y viéndo próxima una depre de tamaño familiar, me armé con los útiles de limpieza y me pegué una semana haciendo limpieza a fondo de la casa. Pero claro, la casa no es que estuviese excesivamente sucia, así que acabé enseguida. Tenía que buscar alguna otra actividad que no me permitiese quedarme quieta y darle vueltas a la cabeza.
Un miércoles, de repente se me cruzaron los cables, me fui a una tienda de deportes y me compré unos patines en linea. En 33 años, yo sólo me había puesto unos patines una vez con algo así como 9 años, y no fue una experiencia agradable, no me llegué a caer, pero cuando vi que no era capaz de mantenerme en equilibrio sin ayuda, decidí que aquello no era para mí.
Vale, muy bien, ya tenía mis patines, y... ahora qué? busqué por internet donde podía aprender a patinar en mi ciudad, dos días después di con un foro en el que me registré y al que envié un desesperado y patético SOS "Soy novata, no se ni ponerme los patines, alguien me puede ayudar?" Y me contestaron que acudiese a donde ellos quedaban y que me irían enseñando algo. Y yo que soy más parada que un chotis, me armé de valor y acudí a esa "pseudo cita a ciegas" convencida que la persona con quien había quedado era un chico de unos 16 años, cual fue mi sorpresa al comprobar que era una mujer y que debía de rondar los 39-40. La gente de aquel grupo resultó ser encantadora, de edades entre los 20 y los 50 años, y dispuestos a facilitarles las cosas a los novatos todo lo que pueden. El primer día que me puse los patines, aquel viernes, sufrí lo indecible, pero como buena aragonesa que soy, cabezota donde las haya no tiré la toalla y seguí bajando al parque con mis patines siempre que podía.
Ya hace tres meses de ello y aunque todavía patino bastante mal, el grupo de gente con la que contacté por internet, ya me han sacado de ruta urbana por mi ciudad 3 veces, y poco a poco noto que voy ganando destreza sobre las ruedas.
La compra de esos patines ha sido una de las mejores inversiones que he hecho nunca y el querer aprender una gran decisión. He conocido una gente majísima, hago más deporte del que yo había hecho jamás, como más sano, bebo mucha más agua y zumos, fumo muchísimo menos, estoy perdiendo esos gramillos que me sobraban , me estoy poniendo morena sin darme apenas cuenta y lo que es más importante... mientras estoy patinando el resto de mis problemas desaparecen.
No creo que la gente de mi grupo de patinar lleguen a leer nunca este blog, pero vaya desde aquí mi agradecimiento porque me han dado una ilusión y porque como grupo de terapia no tienen precio. Gracias chic@s!!
Comentario:
P.D: No estoy de acuerdo con eso que comentas, que yo expreso la idea mejor que tú :) Una vez más, un placer leerte :) Muchos besitos y muchas ilusiones!! jeje
Comentario:
Muy bien! es bueno ir armándose de nuevos grupos que tienen afinidades comunes... bueno, leíste acerca de mi experiencia con los patines (desastroza por lo demás) pero bueno, al menos tu haz controlado las rueditas y ya estás en comunión con el viento...
Yo tampoco puedo hacer ejercicios fuertes por que tengo problemas con las caderas, así es que decidí probar con Pilates y me ha ido bastante bien.
Un abrazo, y suerte!!
Yo tampoco puedo hacer ejercicios fuertes por que tengo problemas con las caderas, así es que decidí probar con Pilates y me ha ido bastante bien.
Un abrazo, y suerte!!
Comentario:
Después de la desastrosa primera experiencia, alguna vez he intentado ponerme unos patines...pero se escapan corriendo y no puedo.
Comentario:
No te lo vas a creer, pero ahora mismo quería escribir un artículo en mi blog que se llamara: "Ilusiónate!", porque quería hablar sobre ello, la importancia de dichas ilusiones, de buscarlas, encontrarlas, vivirlas... Me has sorprendido mucho jejeje Quizás lo haga igualmente :P
Qué decir de la historia.. si está claro que una ilusión no tiene precio :) Esas son las cosas que dan vida, las que animan aunque pensemos que no tienen demasiada importancia...
¡¡Y todas las que están por llegar!! Un besazo guapa :)
Qué decir de la historia.. si está claro que una ilusión no tiene precio :) Esas son las cosas que dan vida, las que animan aunque pensemos que no tienen demasiada importancia...
¡¡Y todas las que están por llegar!! Un besazo guapa :)