Si, soy una cobarde pero no me siento orgullosa
Mis mil incoherencias y contradicciones.
Acerca de
Cuquina, así me llamaba mi padre cuando era pequeña, no sé porqué pero ese apelativo me ha venido de repente a la mente. Creo que tengo poco que ver con aquella peduguilla, pero de momento me voy a hacer llamar así
Sindicación
 
Seguimos haciendo historia
Dar clase me había devuelto algo la ilusión, pero aun con todo yo seguía sin estar bien, la falta de apetito y de sueño me estaban consumiendo. Lo más triste es que yo no hacía nada por remediarlo, por decirlo de alguna manera me estaba dejando morir. No tenía el valor suficiente como para suicidarme, pero si pensé que si poco a poco me iba consumiendo, mi familia, cuando llegase el momento, estaría preparada para mi marcha. Desde luego, cuando estamos depres que melodramáticos nos ponemos!!

Unos meses antes de empezar a darle clase de informática a mi gran amor, una de mis mejores amigas se empeñó en presentarme a su hermano. Con él quedaba de vez en cuando y la verdad es que con él me reía muchísimo. Cuando cai en aquella depre, él estuvo ahí apoyándome sin saber cuales eran las causas de mi infinita tristeza, y poco a poco fue entrando en mi vida. Sin apenas darme cuenta, estaba saliendo con él y unos meses después me sorprendí a mi misma diciendo que si cuando él me pidió que nos casásemos.

Ella seguía alojada en mi corazón, pero él s e había hecho un importante hueco. Era dulce, divertido, inteligente, trabajador, sensato... y como nunca me había planteado tener nada con él, es de las personas con las que desde el principio más autentica me había mostrado (salvo en un pequeño gran detalle), de todos modos, si tenía que haber un hombre en mi vida, tenía que ser él, Y nos casamos...
No