Si, soy una cobarde pero no me siento orgullosa
Mis mil incoherencias y contradicciones.
Acerca de
Cuquina, así me llamaba mi padre cuando era pequeña, no sé porqué pero ese apelativo me ha venido de repente a la mente. Creo que tengo poco que ver con aquella peduguilla, pero de momento me voy a hacer llamar así
Sindicación
 
Las casualidades no existen
Efectivamente, las casualidades no existen. El buscarla a ELLA como médico fue algo totalmente premeditado, Cada cierto tiempo la llamaba o le enviaba un mensaje o un correo electrónico, habían pasado casi 5 años desde aquello que habíamos sentido, nunca habíamos vuelto a mencionar el tema, pero yo nunca me la había quitado de la cabeza (aunque en ese tiempo sólo nos hubieramos visto en 5 o 6 ocasiones)

El caso es que la llamé y le pedí cita. No sé ni las veces que me cambié de ropa antes de ir a su consulta, tenía que sentirme guapa para volver a verla.

Cuando entré en su consulta... ufff!!!! que vuelco me dió el estómago. Estaba preciosa!!! Al verme entrar ella puso cara de sorpresa porque si bien sabía que yo tenía que acudir a su consulta, ella no sabía que la siguiente paciente en entrar era yo.

Tras hacerme el historial, nos pusimos a hablar como dos cotorras. Era como si el tiempo no hubiera pasado, de repente sonó su teléfono, era su enfermera diciéndole que llevábamos más de una hora y que tenía todavía muchos pacientes. Se nos había pasado el rato volando. Entre risas me echó de la consulta y quedamos en vernos la siguiente semana, pero que me dejaría la ultima para poder estar tranquilas.

Empezamos a vernos con la excusa de pasar consulta un día a la semana y después, pasamos a vernos dos días con la historia de que yo le volviese a dar clases...
 
Comentario:
..eso, eso..cómo sigue..qué más pasó..?
 
Comentario:
va a resultar que sí existe el destino...venga, cómo sigue...
No