Diario de una lesbiana anormal
Sí, es otro de esos "diarios de"... pero qué queréis que haga si está de moda.
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No creo que sea necesaria una descripción... esto es un diario. Y si hablo más de mí misma acabaremos muriendo...

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CIRCUIT FESTIVAL: GIRLIE CIRTUIT FESTIVAL
Seguro que os interesará esta información: EL CIRTUIT FESTIVAL se celebrará en Barcelona del 6 al 11 de agosto. No tengo todavía muy claro qué es exactamente lo que se llevará a cabo allí, a parte de la famosa Rave lésbica de Sitges, que se celebra un lunes 11 de agosto. Así que para aquellas que quieran vivir la vida con mejor información... aquí os dejo el enlace, que lo disfrutéis.

http://www.circuitfestival.net/
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EL MINUCIOSO ESTUDIO DEL "CEREBRO GAY"
Bueno, bueno, bueno. Ejem. Tenemos que concentrarnos mucho, muy mucho, para leer lo que os voy a decir:

"El cerebro de los gays está feminizado, y el de las lesbianas, masculinizado"

Sí. Esta es la conclusión a la que han llegado los muy estudiosos y venerables cientificios del seguro que muy prestigioso instituto situado en Suecia, el superinstituto de listos Karolinska. Una tarde de invierno en la que todos estaban reunidos tomando algo calentito para que no se les helasen las neuronas pensaron... ¿y si el cerebro de los gays y las lesbianas es... DIFERENTE? ¡Sería una bomba, chicos! Y, manos a la obra. Al día siguiente estaban recopilando información con el fin de llevar a cabo este "interesantísimo" proyecto. Porque, ¿a qué lesbiana no le ha preocupado si su cerebro era igual que el de alguien heterosexual? Venga, no mintáis, seguro que se os ha pasado por la cabeza alguna vez... Ays (suspiro). para llevar a cabo dicho experimento, que seguro es muy útil a la humanidad, estudiaron la nada desdeñable cifra de.... ¡90 sujetos! ¿90? ¡Pero para estar còmpletamente seguros seguros no deberían haber conseguido a... no sé... ¿pongamos 100? Yo que sé, por hacer cifras redondas. Y de un estudio tan fiable es de esperar que salgan conclusiones como la que sigue:

"Estudios previos sugerían que las mujeres y hombres homosexuales tenían una estructura cerebral atípica para su sexo durante la realización de ciertas pruebas. La actividad de los dos hemisferios no era la normal, cosa que podría explicarse por cambios en el volumen de los mismos. Eso fue precisamente lo que Savic y Lindström midieron utilizando la resonancia magnética en los participantes."

Si leéis el artículo completo (os dejo el enlace al final del post) podréis enteraros, por ejemplo, de que el cerebro de los homosexuales, en lugar de la disposición típica de su sexo muestra una similar a la del opuesto, o de que las lesbianas y los gays procesan los olores de un modo distinto al "normal". Todo esto y mucho más en:

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/06/16/neurociencia/1213637475.html

Espero vuestras opiniones... ays(suspiro) como esta el mundo...
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COMICS: "SALIDAS DE EMERGENCIA", de Gema Arquero y Rosa Navarro
No puedo ni reproducir lo mucho que disfruté leyendo este cómic, así que no puedo hacer más que recomendarlo si no ha caído aún en vuestras manos. Este comic es el primero en el que las protagonistas son lesbianas, que piensan en comprarse vibradores, salen a fiestas como la "Fiesta Coñolandia", redactan revistas como la "Neobollo", van al "Aries" o ponen anuncios en los contactos del periódico como este:

" MUJER BOLLERA SOLTERA BUSCA:
Tía no menor de 28 años para posible relación, con piso y cabeza bien
amueblados, intelectualmente despierta y sexualmente activa.
Pd. Abstenerse bolloesquizos, perturbadas y posesivas. Cod. 323"


Hay pasajes muy buenos que os harán disfrutar de lo lindo. Al menos a mí me encantaron.



Bollería fina
Rosa Navarro y Gema Arquero
DE FACTO EDICIONES


Espero que os guste, y que dejéis comentario su ya lo habéis leído.
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MODELOS LÉSBICOS...
En este extracto del primer capítulo de la quinta temporada de la serie norteamericana L Word se ve lo que pasa cuando una inocente heteroexual, Jenny, se ve de repente en el submundo... incomodidades, miradas lascivas, comentarios subiditos de tono... me encanta el principio de L Word, creo que refleja una realidad que debería salir a la luz más a menudo. Va bien sentirse identificado con lo que ves por televisión de vez en cuando... que lo disfrutéis.

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SEXO LÉSBICO PARA DUMMIES
Supongo que todas y todos nos hemos encontrado en ese punto en el que necesitamos un poco de ayuda o mejor dicho, autoayuda, para saltar a la piscina. Es difícil. Sí, te gustan las mujeres, lo has descubierto de repente, ni siquiera te ha dado tiempo de salir del shock de ¿qué soy? y un día esa chica que te viene a la cabeza cuando vas a dormir por las noches, que más tarde protagoniza tus sueños y encima, cuando abres los ojos, ves su imagen, pegada a la pared cual cuadro... poster... o lo que más te guste. Es horripilante. Sobre todo porque en tu imaginación en seguida pasas de la cenita romántica a... las más tórridas noches de sexo desenfrenado. En dichas escenas tú te tiras como una energúmena encima de ella, desnuda, tu cuerpo y el suyo interconectados, sudando, resbalando, los mejores besos que has dado en tu vida, son esos, los mejores besos que te han dado en tu vida... y, de repente, tu sueño se convierte en una pesadilla. No vais a pasar la tórrida noche de pasión dandoos besitos. Sí, están muy bien, pero, aunque sean de última generación, con más lenguas y más caricias y más de todo que ninguna fantasía habida o por haber... hay que pasar a la siguiente fase. Penetraciones, sexo oral... ejem, ejem. Supongo que si habéis pasado por algo así os suena esta fantasía. Y entonces, cuando los ojos atraviesan el límite imaginario del ombligo y se adentran en el ... submundo... vienen los miedos, los terrores, los ataques de pánico y reacciones varias al: esto es nuevo para mí. No tengo ni idea. Desde pequeña en las películas solo has visto hombres con mujeres, lo confieso. Sí. Solo sé hacer sexo al modo heterosexual, es que nadie me había dicho que se podían hacer más cosas en la cama!!! Pero se puede, vaya si se puede, y tú no dejas de ser una dummie...terror!!!

1. PARA DUMMIES

¿Qué hago cuando ella me pida sexo?¿Me voy?¿La aparto? No hace falta. Jennifer Quiles escribió Más que amigas para las dummies, las que tienen tantos miedos como deseos de salir del cascarón.

¿Soy lesbiana? ¿soy bisexual? ¿puedo dejar de serlo? ¿a quién se lo cuento y cómo lo hago? ¿tengo que decírselo a mis padres? ¿y a mis hijos? ¿cómo puedo conocer a otras mujeres que sientan como yo? ¿qué tengo que hacer en la cama con otra mujer?. ‘Más que amigas’ está destinado a mujeres que aman o que han amado a mujeres y que no han sabido asimilarlo todavía. También está dirigido a aquellas mujeres que tienen claros sus sentimientos pero sufren y no saben qué camino tomar y a aquellas que aún buscan respuestas a ciertas preguntas. ‘Más que amigas’ es igualmente interesante para todas las personas que sienten curiosidad por las relaciones afectivo-sexuales entre mujeres y quieren ampliar sus conocimientos por encima de los tópicos e ideas erróneas. Este libro te ayudará a aceptar tu propia sexualidad y a encontrar respuesta a las preguntas que te planteas cuando descubres algo que cambiará tu vida y la forma de ver el mundo: cuando descubres que te gustan las mujeres.
Muy efectiva y reveladora. Lo sé por experiencia.

2. PARA MARISABIDILLAS

Claro. Leyendo tanto el libro de Quiles, y haciendo las correspondientes prácticas una sale del universo del Dummie para volverse toda una experta... y la cama se le queda corta. Quieres más. Para las que se encuentren en esta situación también hay soluciones, don't worry, podeís pasaros por la siguiente página:

http://www.kamasutralesbico.net/

o ojear el libro de Galotti Kamasutra lésbico...

Éste es un libro para aquellas mujeres que desean vivir intensamente su sexualidad, olvidando los arcaicos modelos femeninos y admitiendo con valentía sus verdaderos gustos. El erotismo se rige por normas diferentes para cada cual y por eso hay tantas formas de gozar como personas. Lo importante es aprender a disfrutar del propio cuerpo y su singular universo sensual, a solas o compartiéndolo con otra mujer. Conocerse a una misma no implica saber lo que desean las compañeras sexuales. Estas páginas son el resultado de minuciosas investigaciones, entrevistas a lesbianas y un riguroso y cualificado asesoramiento profesional. Todo ello permite dar las claves de las mejores posturas y desvelar todos los secretos que conducen a la intensificación del deseo y el placer. Esta obra trata sin tabúes ni prejuicios temas como la masturbación, el sexo oral, la penetración y otras diversas maneras de alcanzar el gozo más intenso. Vivir libremente la sexualidad es la clave para disfrutar de un erotismo pleno, saludable y desinhibido.

Espero que los disfrutéis. Y lo mismo de siempre, si conocéis, comentad. Muchos saludos a todos. Espero vuestros comentarios, como siempre.

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LIBROS MÁS QUE RECOMENDABLES PARA GRANDES Y PEQUEÑAS LECTORAS (Y LECTORES)...
Siguiendo con la serie que empecé con las películas voy a nombrar unos cuantos libros que me han marcado especialmente en mi trayectoria al submundo, algún día, por si alguien se lo pregunta, explicaré en uno de estos postconfession por qué lo llamo submundo, por si pica la curiosidad, que siempre es buena.
Lo que iba diciendo, libros divertidos, originales, o que explican historias extremadamente simples pero que dejan huella... buscaré en la memoria, y en diarios pasados y rescataré, para vosotros, parte de la intimidad literaria que me convirtió en lo que soy...

1. Beatriz y los cuerpos celestes. Lucía Echevarría. Evidentemente, uno de los primeros libros que leí sobre temática lésbica. Cuado salió todo el mundo se tiró encima de él, supongo que curiosidad... no me impactó sobremanera a los 15 años como sí lo hizo el anterior libro de la autora, "Amor, curiosidad, prozac y dudas". Pero bueno, es un clásico que enamoró a muchos y muchas... aunque no me atrevo a utilizar la palabra indispensable.

La historia narrada por su propia protagonista en primera persona nos lleva desde una infancia marcada por la relación con sus padres hasta el momento actual, cuando Beatriz, Bea, Betty, ha dejado de ser una adolescente para cuestionar su propia vida. Las cosas que ha hecho por amor, su paso por una adolescencia marcada por la soledad y la incomprensión, su sexualidad dual (o quizá universal, ya que ella no ama a hombres o mujeres, sino a personas), sus escarceos con la droga. De Madrid a Edimburgo, de Edimburgo a Madrid...

2. Estrategias del deseo. Cristina Peri Rossi. Un libro que me marcó especialmente, cuando lo leí estaba en la Universidad, fuimos a la presentación que hizo la autora y nos volvimos como locas con él. Puede ser que con el tiempo me lo haya releído y no haya encontrado esa chispa que sí encendió en mí en aquella época, pero lo recuerdo con mucho cariño en una época importante de mi vida en la que descubrí no solo a las mujeres sino que éstas eran un mundo totalmente a parte...

El poemario más explícitamente sensual y lésbico de Peri Rossi. Una historia de amor recorre la obra, sin temor a manifestar que es una mujer la que está amando apasionadamente a otra mujer. Barcelona (véase la serie de poemas, seis, titulados “Barnanit”) es el telón de fondo de esta historia donde no hay por qué no decir "comiéndote una crepe de chorreante mermelada / tan roja como tu sangre menstrual". O más adelante: "y yo babeante de tus zumos interiores". Estamos, sí, ante un libro erótico más que amoroso y es importante recalcarlo porque Peri Rossi es, hoy, la voz hispánica que con mayor naturalidad, cordialidad y sencilla belleza ha entrado en la escritura lésbica.

3. Cuentos y fábulas de Lola Vanguardia. Isabel Franc. Es un libro publicado hace muy poco y divertidísimo... casi que no os explico de qué va porque si no se le quita la gracia a la impresión que da abrirlo y ojear el índice, no tiene desperdicio. Os prometo que si lo hacéis no os decepcionará. Muy recomendable para pasar un buen rato en el que a uno le apetezca un poco de humor.

4. Una habitación propia. Virginia Woolf. Un clásico que no podéis perderos. Este libro me hizo pensar sobre la necesidad de un espacio donde poder ejercer la libertad individual. Fue una de las reflexiones más importantes de mi vida.

En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista, valiente y muy particular. Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y personal, es decir, Una habitación propia. Sólo hacía nueve años que se le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por recorrer.

5. La sonrisa de la Medusa. Helene Cixous. Precursora de la llamada "ecriture feminine" o escritura femenina. Fue todo un descfubrimiento también en la época universitaria. De difícil lectura que proporciona una gran satisfacción cuando acabas una página, y la entiendes, Helene Cixous hace aflorar pensamientos ocultos dentro del yo... Probad...

Hay hombres que son muy elocuentes antes del amor

pero la cama los enmudece.

También están los otros,

los que se vuelven narrativos sólo después de amar,

y van haciendo de dormir un verbo hipotético.

Hay hombres que hablan bien mientras están conduciendo.

Miran a intervalos, pero sus ojos son inatrapables.

Estos hombres nunca se entregan por completo.

Están los que necesitan un prólogo cuadrado

con platos, flores, copas,

y discusiones político-filosóficas.

Son, por lo general, cuentos amantes de sobremesa.

También existen los que sufren

un síndrome de película francesa.

Necesitan ser dramáticos, brillantes,

producir las mejores carcajadas, las mejores lágrimas.

Son buenos idilios, pero muy fugaces.

Entonces estás tú, con tus manos verbales

tu mirada cuajada de palabras

el poema de tu cuerpo que el mío va leyendo

tu suspirar cerrado que brilla en el silencio...

Y estoy yo para amarte sin preámbulos

buscando palmo a palmo los recuerdos futuros

de tu boca limpia de juramentos,

y sin mayor testigo

que la humedad allí en la cama de los hechos... (Inédito)


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PELÍCULAS MÁS QUE RECOMENDABLES PARA LESBIANAS NORMALES Y ANORMALES
Creo que os lo debo, ya que ayer dejé una entrada insinuando algunas películas que me marcaron, aquí os dejo las imágenes. No dejéis de verlas, no os decepcionarán. De toda la lista le tengo especial cariño a una, But I'm a cheerleader, es divertidísima, pereo de no parar de reírte. Aún ahora al recordarla me dío sola...

BUT I'M A CHEERLEADER



GO FISH



AIMEE Y JAGUAR



GIRL PLAY (divertidísima)



FUEGO (no he encontrado el trailer pero es una película preciosa que se puede encontrar en cualquier videoclub, espero)

Espero que con esto tengáis suficiente, al menos de momento. ya me diréis que os han parecido!En otro post sigo diciendo, y si conocéis alguna no dudéis en recomendar!

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UN, DOS, TRES, UN PASITO PA'LANTE MARÍA
Sí, un pasito pa'lante es lo que dieron los homosexuales al acuñar un término, véase: HOMOSEXUAL que, según el diccionario de la sapientísima Real Academia Española (www.rae.es) significa:

1. adj. Dicho de una persona: Con tendencia a la homosexualidad. U. t. c. s.

2. adj. Dicho de una relación erótica: Que tiene lugar entre individuos del mismo sexo.

3. adj. Perteneciente o relativo a la homosexualidad.

Véase, pues, HOMOSEXUALIDAD, para concretar un poco en el término:

1. f. Inclinación hacia la relación erótica con individuos del mismo sexo.

2. f. Práctica de dicha relación.

Perfecto. Me gustan las mujeres. Soy una mujer. Conclusión, según la RAE soy HOMOSEXUAL. Ahondemos un poco más en mi recién estrenada homosexualidad, pensé yo el día que me di cuenta de lo que era, y sigamos buscando (nos):

lesbiano, na.

1. adj. lesbio.

2. f. Mujer homosexual.


¿Te ha quedado claro? Pensé. O eres natural de Lesbos, que no era el caso, o ser una fémina homosexual te da la categoría sociosexual de LESBIANA. Las mujeres lesbianas (sé que es una redundancia, lo sé) son seres que tienden a relacionarse afectiva y sexualmente con seres del mismo sexo. Los del otro sexo no. Nunca. No, no y no. Y ahí es cuando te llueven las preguntas en la cabeza... y no fuí la primera. Ya cuando se estrenó la película "GO FISH", la cual recomiendo encarecidamente, se preguntaban estas cosas...

Título: Go Fish
Directora: Rose Troche
Año: 1994
País: Estados Unidos

Sinopsis:
La película está centrada en la vida de un grupo de lesbianas. Kia y Ely son una pareja estable que comparte piso con Max, una joven desesperada por encontrar a la mujer de su vida. Con la colaboración de la promiscua Daria, la pareja intentará encontrarle novia a su amiga.


Ellas se plantean estas cosas, en 1994, en una película en blanco y negro de lesbianas variopintas y marcadamente ligadas al movimiento feminista. En un diálogo que mantienen en la película se preguntan lo siguiente:

¿Eres lesbiana si te gustan las mujeres?
¿Eres lesbiana si siempre te han gustado las mujeres?
¿Eres lesbiana si has mantenido relaciones afectivosexuales con hombres?
¿Eres lesbiana si has mantenido relaciones sexuales con hombres?

Yo vi la película. Había mentenido relaciones con hombres de los dos tipos, afectivas y sexuales. Ninguna fue traumática, simplemente, resultó no ser lo mío. ¿Podía ser lesbiana aunque hubiese mantenido relaciones sexuales con hombres, en repetidas ocasiones y con alebosía? Esta conversación interna me acabó dando risa. ¿Qué hacía yo planteándome esas cosas solo porque hubiese pisado Aire una vez en mi vida, me hubiese enrrollado con una mujer y me hubiese gustado? En mi mente no existían ese tipo de limitaciones. Ni siquiera sabía por qué me estaba planteando todo aquello. A veces parecemos monigotes con etiquetas pegadas en la frente. Supongo que no era tan fácil decir solo: es así, y punto, soy como un caleidoscopio. No. Tenía que definirme. Empecé a indagar por Internet y me di cuenta de que eso de la homosexualidad no hacía tanto que tenía un término para ser dicho... si podéis pasar por la famosa Wikipedia leeréis:

Uranista es un término del siglo XIX que se atribuyó a las personas del Tercer sexo -originalmente, alguien "con una psique femenina en un cuerpo de varón" que se siente sexualmente atraído por los hombres y más tarde se extendió para abarcar lo que actualmente se conoce como mujeres transgénero y otros tipos de sexualidad.

El término HOMOSEXUAL como tal apareció en 1869, vamos, que hace nada. Y si queréis poneros al día no debéis dejar de leer "Hojas de hierba" de Whitman:

Yo me celebro y me canto a mí mismo
y de lo que me apropie te debes apropiar
pues cada átomo mío te pertenece.
Ando vagabundo e invito a mi alma a que también lo haga...
...
A mis treinta y siete años, con una salud perfecta,
He empezado a vivir..


Ejem. Y no olvidéis a Wilde.

Bueno, ¿y qué hay de las mujeres? Sí, las mujeres también tienen su propia historia, aunque tenía la sensación de que ésta había contemplado muchísimo más a nuestros compañeros masculinos.
Descubrí Virginia Woolf y su "Orlando", y me releí mil veces "Una habitación propia a la vez que fantaseaba con pertenecer a "El Círculo de Bloomsbury"... si tenéis curiosidad, cotillead un poquito en Internet, os fascinará. Por cierto, id corriendo al videoclub y alquilad "Las horas", fue la primera película que vi después de mi visita a Aire... y en la que corroboré que pertenecía al "submundo".

Investigando por Internet, en aquellos tiempos, me encontré no solo con agradables hallazgos acerca de lo que era ser homosexual, y con libros como "Más que amigas" de Jennifer Quiles, sino con cositas como esta, publicadas actualmente:

Nosotros creemos que la homosexualidad es una conducta aprendida que fue influenciada por una serie de hechos: una ruptura en la vida familiar en la niñez, una falta de amor incondicional de parte de alguno de los progenitores, falta de identificación con el progenitor del mismo sexo. Más tarde estos problemas pueden resultar en una búsqueda de amor y aceptación, envidia del mismo sexo o del sexo opuesto, una vida controlada por diferentes temores y sentimientos de aislamiento. Parece que una cosa está clara: la homosexualidad es causada por una multitud de raíces. Sería simplista pensar en una sóla causa: temor al sexo opuesto, incesto o abuso sexual, madres dominantes y padres débiles y opresión demoníaca. Todo esto puede jugar parte en la causa de la homosexualidad, pero sólo uno de estos factores externos en la vida de una persona, sus propias decisiones juegan un papel importante en formar su identidad homosexual, aunque son pocos los que desean admitirlo.

Sí. Hay personas que piensan que la homosexualidad tienes que ver con un millón de traumas. Me reí muchísimo, pero me hizo sentir lo mucho que todavía queda por hacer...

Mañana, más.




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L WORD, 5 SEASON...
NO sé si algun@s de vosotr@s ya habéis podido empezar a ver L WORD, la quinta temporada. Yo me he empezado a verla y me ha entusiasmado, no puedo dejar de ver los capítulos!!
Pasé mucho tiempo negándome a ver L Word porque no sabía por qué aunque me gustasen las mujeres tenía que engancharme a serie de lesbianas. Yo veía SEXO EN NUEVA YORK y me iba muy bien... Pero un día conocí a una chica que me invitó a su casa a pasar la noche y se le ocurrió ponerme el primer capítulo de L Word mientras cenábamos. M i cara cuando me dijo que íbamos a ver esa serie fue un mapa. Ella me dijo "sí, sí, tú ahora pones esa cara porque eres una bollera de esas progres que dicen que ellas no son bolleras, pero en cuanto veas el primer capítulo te enganchas". Y, efectivamente, resulté ser una de esas lesbianas que dicen no disfrutar con lo que todas, y... me salió el tiro por la culata. Reconozco que me encanta ver a las parejitas, y a esas mujeres tan perfectas rondando los locales de Los Ángeles con su vida a cuestas. Sí, son lesbianas perfectas, ricas y anormales.
No sé cual es vuestra opinión respecto a esta serie, creo que en general, la mayoría estamos enganchadas... ¿también estás absorvido por L?
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HABLAMOS... DE SEXO...?
Este capítulo tenía que llegar. Algún día. No digo que lo estuviese esquivando pero es realmente controvertida la primera vez que te metes en la cama con una mujer. Hay dos opciones:

a. Que sea un desastre
b. Que sea la mejor experiencia de tu vida.

Sí. Solo dos. Al menos para la primera vez.

Por aquellos entonces en los que yo empecé a salir de ambiente con mi pavonería a las espaldas había recorrido algún caminito en el terreno sexual... hetero. MI novio era como una especie de máquina sexual, así que con ese capítulo no había ´problemas. El sexo era algo que me gustaba a lo que me gustaba dedicarle el tiempo que fuese necesario y por mi casa campaban a sus anchas varios libros del kamasutra y bastantes novelas eróticas, Marqués de Sade included. Así que... no tenía miedo. Al menos no en la distancia. Mientras la chica que me había pescado en la pista de Aire me apretaba más y más los pechos y contra sus pechos no tuve miedo. Solo estaba concentrada en lo mucho que me gustaba... era como si me faltase dulcemente el aire. Aguantaba la copa con una mano, la otra la apoyé encima de mi nuca y, de vez en cuando, me enrrollaba la larga melena por encima del cuello para dejarlo al descubierto. la chica que había a mis espaldas, terriblemente hermosa, acercaba sus labios y me besaba, una y otra vez, me apretaba y me besaba, me apretaba. Me besaba. Así pasamos largo rato... ni siquiera me atrevía a girarme para preguntarle el nombre. Me pareció que aquello no era realmente relevante. Lo relevante, en cambio, era que una mujer me estaba tocando como nunca, que estaba sintiendo como una mano se transformaba en veinte encima de mí, recorriéndome. Aquello no podía ser verdad: era verdad lo que decían los blogs que había leído últimamente, ya no puedes volver atrás de una noche así. Mi desconocida ejerció una leve presión en mi mano e hizo el gesto de que me girase:
- Ey, ¿estás bien, niña?- fueron tan dulces aquellas palabras, tanto. Me agarró de la barbilla mientras mi mirada apuntaba al suelo. Todavía no me atrevía a subir la mirada. Aún no, que eso sería como toparse con la realidad y todavía no estaba preparada. Pero hizo algo... ¡horrible! Me puso el pelo detrás de la oreja. Dios. ¿Por qué tuvo que hacer eso? Cuando acabó de hacerlo la miré a los ojos, estaba sintiendo tantas cosas que no podía pensar, los pensamientos se agolpaban como en una escalera de incendios a la que todo el mundo quiere acceder al mismo tiempo.
- Te voy a hacer una cosa... - me susurró al oído- si no te gusta, grita. - Y reptó como una serpiente en mi cuerpo, su mano se trasladó sigilosamente de mi pecho a mi pubis siguiendo un camino que hoy no recuerdo. No sería capaz. Solo recuerdo arder. Alguien me habñia prendido fuego y ardía. Y aquella mujer me estaba tocando por encima de la ropa. Aún no habíamos pasado a la segunda fase. De repente sentí como sus manos luchaban por meterse dentro de mis pantalones. Había llegado el final. Alguien que portaba un espejo brillante se plantó delante de mí mientras en mi cara se sucedían los gestos de placer, mientras los gemidos empañaban aquel cristal reflejatorio en el que me veía, ahora sí, gimiendo asustada y escondida entre una cabellera espesa y oscura, de mujer... Entonces... sonó...

AIRE, AH, AH, SOY COMO EL AIRE, AH, AH...
 
Imágenes
Una mujer, besando a otra contra una columna. Sus bocas, una contra otra. Sus lenguas buscándose en un movimiento tan sensual como salvaje. Parecían amazonas, cabalgando en una montaña muy verde. Todo aquel ambiente olía a un espacio abierto, donde nadie miraba más que para ver. Me fijé en una chica más bien masculina, bellísima, que bebía sola en la barra, de ojos azules y pelo a lo garçon, pero no me atreví a acercarme. En lugar de eso, me dirigí a la camarera, también de pelo corto, y pechos pequeños tras la camiseta ajustada y pedí un whisky. Era hora de la borrachera más grande de mi vida. Quería que mis ojos corriesen, que mis sentimientos se desligasen de antiguas creencias. Aquel era el lugar que había estado buscando. De repente... una chica gordita con cara de prepotente, sin afeminar, me miró fijamente, y me espetó una carcajada que nunca olvidaré.
- ¿Sabes dónde estás, pequeña?Mejor aún, y contéstame sinceramente, ¿sabe tu novio dónde te has metido esta noche?- Empalidecí. ¿Acaso llevaba pintado en la cara que mi novio, sí, novio (con "o") no sabía dónde me había metido aquella noche. Acaso se me notaba. O simplemente aquella chica se divertía a mi costa, a costa de la cara de imbécil que se me había quedado ante tan angustiosa pregunta. He pasado mucho tiempo pensando en aquella chica y su reacción me sigue provocando indignación. Me hizo sentir como si fuese la mujer más ridícula del universo, como si no pintase nada en aquel mundo subterráneo donde Ellas hacían lo que les daba la gana, al margen de lo que pasaba en la superficie. Parecía que para aquella "nueva amiga" que había hecho en aquel nuevo mundo, simplemente, resultaba estar de paso. Observando. O buscando una noche de sexo con mi sexo. Algo divertido, apasionante. Sexy. Una mujer contra otra, desnuda, abrazándose. Lamiéndonos el cuerpo dulcemente. Luego despertar, como de un sueño, y volver a mi maravillosa vida normal, heterosexual y normativa. Sin más. Sabía que ella había dicho y pensando todo eso al preguntarme lo que me preguntó. No contesté. Solo el silencio de la que no sabe. Todavía. De la que tiembla, todavía, ante algo muy grande que se le viene encima como una avalancha de nieve que divisas de lejos, de la que quieres hundir... pero has visto como era fundirte y arriesgarte en otras ocasiones, y decides probar que toda la nieve te cubra. A ver qué pasa. Y eso fue lo que hice. Paralizarme. No pensar. Tocarme mucho el pelo apoyada en la barra. Mirar, a lo lejos, a alguna mujer y a algunas mujeres que disfrutaban solas y acompañadas. me pareció bello. Más bello de lo que pensaba. Me sorprendí imaginándome que yo era la mujer a la que aplastaba contra la columna aquella butch, me sorprendí pensando en lo fuerte que me aplastaba, en la presión de su cadera contra la mía. En su aliento, dulce, rozándome el cuello y en sus finos labios recorriendo mi blanca piel. Cuando me di cuenta de lo que estaba pensando ya estaba en medio de la pista, bailando con una mano atada a mis pechos... cual cuerda ataviada de nudo marinero. NO intenté desasirme. ¿Para qué? El juego de mi vida acababa de empezar...
 
LOS PRIMEROS PASOS NUNCA FUERON FÁCILES
Me temblaba el pulso. Había decidido que de ese sábado no pasaba. Tenía curiosidad, ¿no? Y hay que tirarse a la piscina si quieres avanzar en la vida... o eso dicen... Así que ahí estaba yo, frente al espejo de mi habitación pensando tonterías tales como "qué se pone una mujer cuando va a un local de lesbianas". Sí, qué se pone. Ahora sé que a un local de lesbianas se puede ir vestida como si una saliese a cualquier parte. (ahora viene cuando me entra el ataque de risa pensando en lo mal que lo pasé aquella noche eligiendo mi vestuario), pero en aquel entonces, dentro del huevo en el que vivía, no sabía qué debía ponerme para no llamar la atención, o para llamar la atención... o yo qué sé.
Abrí el armario (nunca mejor dicho) y me dispuse a escanearlo todo en busca de la combinación perfecta. Top rosa... no. Vestido rojo... no. Top escotado y brillante con pantalones de polipiel... desacertadísimo. Al final, y después de dejar mi recién estrenado armario como si hubiese pasado un tornado me decidí por lo menos adecuado... un pantalón negro ceñido, un top brillante de color granate y una camisa negra transparente... con lacito para atarla por debajo del pecho. No sé por qué invertí tanto tiempo en pruebas, la verdad. Es lo que había elegido al principio. El pelo suelto, secado con difusor con mucha espuma, para que quedase con mucho volumen, en plan "femme fatale". Luego me sobrevino otro dilema difícil de resolver (demasiadas encrucijadas en tan solo una noche): ¿me maquillaba? ¿las mujeres se maquillaban para salir de ambiente? De todos modos, y como para mí ir sin maquillar era, simplemente, un sacrilegio, lo hice. Me maquillé. Sombra aquí y sombra allá, como reza la canción y... voilà. Estaba lista para encontrarme en la Plaza Universitat con Landa. Las dos éramos un manojo de nervios, pero ella me llevaba ventaja: había quedado con unas amigas del chat en el bar que hay justo al lado de Aire. Los pensamientos se me agolparon: ¡no! No estaba preparada para conocer a las lesbianas del chat. Todavía no. Pero tuve que hacerlo... Aquella noche, sin duda, no había escapatoria. Antes de entrar en el primer local pasamos por la entrada de Aire. Mis ojos no podían abrirse más de lo que ya lo estaban haciendo. Repasaba una y otra vez a las mujeres que hacían cola para entrar. Tengo que reconocer que me dió miedo, porque cuando pasé se me quedaron mirando, pero pensando un poco, quizás me estaban mirando porque yo las estaba mirando más, y no porque fuese un bicho raro, ¿no?
Cuando entramos en el primer local... de cuyo nombre no quiero acordarme, ahí estaban. Cinco mujeres en un sofá negro. Sabía que todas eran lesbianas y me senté con el prejuicio de no encajar. Tengo que confesar que mi aspecto no acompñaba demasiado... y que se me transparentasen los nervios, además del sujetador, tampoco. Todas se me quedaron mirando. Me repasaron. Saludé, y me di cuenta de que tenían nombres extraños. Eran "nicks", se conocían por el "nick". Bueno, para gustos, los colores.
Llevaba un tiempo bebiendo lo ´más rápido que podía mientras Landa se movía como pez en el agua entre ellas. Ellas. Las otras. Porque en mi mente eran las contrarias a mí. A mi lado, una mujer algo andrógina me enseñó una fotografía, le dije lo que pensé: ¿es tu novio?. Todas me miraron. Era ella, unos años antes. Vale. Había patinado por primera vez en los mundos lésbicos pero os puedo jurar y perjurar que parecía un chico, al menos en aquella fotografía, y no era por faltar.
- Vamos, anda- Landa me pasó un brazo alrededor del hombro, consolándome de mi gran primer comentario airoso. - Vamos a entrar ya, ¿tienes ganas?- se relamió.
- Muchas. Muchísimas- tenía ganas, aunque la primera impresión no había sido del todo agradable... Bueno, ponéos en mi lugar. Sé que lo podéis entender.
 
UN LOCAL DE LESBIANAS o AIRE, AH, AH, SOY COMO EL AIRE...
CAPÍTULO 1
Todas las que hayan tenido el placer de pisar el concurrido local de la calle Valencia barcelonesa sabrán a qué se refiere el título de este post. Yo no pude sacarme esa frase de la cabeza durante semanas la primera vez que fuí a "Aire".
Por aquel entonces imagináos a una chica de 19 añitos recién cumplidos. De melena ondulada, larga y rojiza. Una florecilla que caminaba como si el aire pesara demasiado, de labios normalmente abrillantados y mirada perdida. Cada mañana me levantaba una hora antes de ir a la Facultad de Filología de la Universidad de Barcelona para ponerme mis lentillas (impensable ir con gafas a la uni) y maquillarme. No se me hubiese pasado por la cabeza no hacerlo ni una sola mañana. No. Uñas lacadas y largas aderezaban la imagen de capricho andante, de pijilla que no ha salido de su casa. Eso parecía, alguien correcto. En realidad era una niña correcta. Con su carrera recién empezada, con carpetita bajo el brazo rellena de apuntes de todas las clases. Femenina y tímida. Luego muchos y muchas me han dcho que parecía una de esas "pavas" que parece no ver nada más allá de sus narices. Esa era yo. Una niña, con aspecto de flor y andares de bailarina. Siempre pantalones ajustados. Siempre escote, ni mucho ni poco. Lo justo.
Lo dicho. Una flor. Quizás todavía con tiesto en las raíces, aunque yo no lo supiese.
Esta flor se sentó un día en un banco al sol. Esta flor no era inocente. Partamos de la base de que, aunque mi querido y fornido novio de hacía dos años no lo supiese, ni ninguna de mis amigas, había empezado a entrar en Internet. Como todas. En Internet había descubierto una página: Chueca. Desde hacía un tiempo y sin que nadie lo supiese, pensando que simplemente curioseaba, abría es apágina y me enteraba de lo que pasaba por los mundos gays. ¿Para qué?¿Con qué motivo? No se sabe. Simplemente me divertía abrirla y cuiosear, cual gatita subida en una cornisa demasiado estrecha... Empecé chateando. Quería saber. Supongo que queríasaber si era cierto, si había mujeres por ahí en el mundo que querían a otras mujeres. Y que les parecía lo más normal del mundo. En mi familia no eran muy liberales que digamos... y la niña-flor no creció pensando que fantasear con que te enrrollabas con amigas en plan "Instinto Básico" era muy normal. No.
Ejem. Retomando la historia. Un día la flor estaba sentada en el banco de un jardín. Los jardines de la Facultad de Filología son preciosos, id a verlos si no lo habéis hecho ya. De repente se sentó uan chica a mi lado. Se llamaba Landa. Era de ojos y cabello muy claro. Parecía preocupada así que me aventuré.
- ¿Qué te pasa? Pareces preocupada.
- Lo estoy.
- Espero que no sea algo muy grave.
- Bueno...
- No pasa nada. Sé que hay cosas que no se pueden contar. No te preocupes.
- No. La verdad es que tengo ganas de contárselo a alguien... ¿Tú alguna vez has pensado en ir a un local de ambiente?
- Pues...- sí. Claro que lo había pensando pero... ¡no iba a ir yo sola! Sé que no es imposible, pero no era mi ideal de una noche fantástica.
- Sé que he preguntado una chorrada. Si tienes novio y todo... lo siento. No debía haber preguntado.
- No. No te preocupes. Sí que lo he pensado. - Las dos nos quedamos en silencio. ´Ninguna nos hubiésemos imaginado que la otra tenía ganas de ir a un local de ambiente. Pero las dos lo habíamos pensado, por separado y sin atrevernos a abrir la boca. Al cabo de unos minutos, Landa volvió a reanudar la conversación.
- ¿Lo has pensado?¿Y eso?
- No tiene por qué. Simplemente un pensamiento llevó al otro. Es curiosidad.
- Sí. Lo mío también. Sé que no me gustan las mujeres pero... no sé. Siempre es bueno saber, ¿no?
- Sï. Supongo que sí. - Por ese entonces yo no conocía la existencia de ningún local de ambiente en Barcelona, así que no tenía ni idea de donde podíamos ir...
- Oye, una chica que conocí por chat me dijo que este fin de semana quedaban en un local que está cerca de aquí, en el centro, se llama "Aire" y es para lesbianas. ¿Qué te parece si vamos?- Me dió tanto miedo responder. Decir que sí. Me imaginaba el local como en aquella película. "Mujer contra mujer" en la que unas chicas entran a tomar una copa a un bar de carreteras de lesbianas y cuando entran todo el mundo se las queda mirando, todas aquellas mujeres abrazando a otras mujeres las desechaban con la mirada creyéndolas heteros, preguntándose qué coño pintaban una panda de heteros en un bar de bolleras. Ese era mi miedo. ¿Se preguntarían las lesbianas qué hacía yo en "Aire"?¿Me mirarían tan mal como para que tuviese que irme?¿Me sentiría distinta de todo aquello? Sí, tenía miedo. Pero contesté...
- Sí. vamos. - tenía tantas ganas de ir... tantas. Tanto miedo... y tantas ganas....

[CONTINUARÁ]
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