Raquel
A veces la observo ¿quién no lo ha hecho alguna vez?
La miro y sé lo que está haciendo, cocinar con su vestido naranja.
Sube y baja,
sonríe y prueba,
como si bailara con las cosas.
Hoy la he dicho que la quiero, seguro que lo sabe, que admiro los detalles que huelen a sí mismos, que adoro la ilusión asomada en los ojos y las risas tontas de un lunes.
Me gusta que esté allí.
Saber que tras las cortinas no hay flores o espejos,
que es sólo ella.
Así, sin más.
Sólo ella.
La miro y sé lo que está haciendo, cocinar con su vestido naranja.
Sube y baja,
sonríe y prueba,
como si bailara con las cosas.
Hoy la he dicho que la quiero, seguro que lo sabe, que admiro los detalles que huelen a sí mismos, que adoro la ilusión asomada en los ojos y las risas tontas de un lunes.
Me gusta que esté allí.
Saber que tras las cortinas no hay flores o espejos,
que es sólo ella.
Así, sin más.
Sólo ella.