Queridos Reyes Magos:
Os escribo horas antes de que os multipliqueís en un sin fin de cabalgatas, antes de que os bebaís unos cuántos millones de “tres copitas”, antes de que el Corte Inglés cierre sus puertas y la master card no pueda con todo lo demás.
Os escribo antes de que vuestros camellos dimitan o pidan auxilio en alguna asociación protectora de animales, antes de que un grupo de Skins la emprendan con Baltasar, antes de que a Melchor le dejen tirado en una gasolinera por resultar un estorbo, antes de que a Gaspar le den ganas de apropiarse del mundo, antes de que vuestros pajes se queden en paro, antes de que en vuestro lejano Oriente se escuche el sonido de una bomba.
También es cierto que os escribo después, después de ver en la televisión tantas imágenes que no pedí desenvolver.
Os escribo porque quiero muchos kilos de alimentos para los que tienen hambre, y mantas para los que pasan frío, y libertad para los que no la tienen, y un cerebro para los que lo han perdido.
Porque quiero que ningún tren viaje hasta el cielo, porque quiero que en Marzo sólo haya primaveras, porque no quiero volver a ver una cara destrozada tras una paliza, porque no quiero volver a escuchar un “la maté porque la quería”, porque no quiero cementerios llenos de flores secas que se despiden de su mamá, porque no quiero leer luto en las pancartas, porque no quiero más voces pidiendo auxilio.
Os escribo para que en vez de traer, os lleveís lejos de nosotros el odio, el rencor, el egoísmo, el ansia, la cobardía... y un sin fin de sensaciones a las que muchas personas se rinden. Os escribo para pediros un punto y final a tanta injusticia, ya que los bolígrafos que usamos los humanos andan carentes de tinta.
Dicen que sois Reyes y también Magos, dicen que vuestros ojos todo lo ven y que portaís algo más que oro, incienso y mirra. Durante muchos años creí fielmente en vosotros, os pedía juguetes y os prometía que me había portado bien. Hoy os escribo sabiendo que no soy ni buena ni mala, que mi corazón sueña y que eso en ocasiones le hace ser injusto.
He decepcionado, querido, olvidado, prometido, engañado, huido, añorado, soñado... muchas cosas; buenas, malas, regulares... hacia los que me querían, hacia los que no me querían, hacia los que me querían más, hacia los que me querían menos...
Os escribo porque aún sigo pensando que muchas cartas como ésta, encontrarán la dirección de vuestro lejano Oriente, y que no os quedará más remedio que devolvernos la magia y la felicidad que un día nos hicísteis creer.
Sin más me despido, esperando no tener que pediros lo mismo el año que viene.
Besos para los tres.
Os escribo antes de que vuestros camellos dimitan o pidan auxilio en alguna asociación protectora de animales, antes de que un grupo de Skins la emprendan con Baltasar, antes de que a Melchor le dejen tirado en una gasolinera por resultar un estorbo, antes de que a Gaspar le den ganas de apropiarse del mundo, antes de que vuestros pajes se queden en paro, antes de que en vuestro lejano Oriente se escuche el sonido de una bomba.
También es cierto que os escribo después, después de ver en la televisión tantas imágenes que no pedí desenvolver.
Os escribo porque quiero muchos kilos de alimentos para los que tienen hambre, y mantas para los que pasan frío, y libertad para los que no la tienen, y un cerebro para los que lo han perdido.
Porque quiero que ningún tren viaje hasta el cielo, porque quiero que en Marzo sólo haya primaveras, porque no quiero volver a ver una cara destrozada tras una paliza, porque no quiero volver a escuchar un “la maté porque la quería”, porque no quiero cementerios llenos de flores secas que se despiden de su mamá, porque no quiero leer luto en las pancartas, porque no quiero más voces pidiendo auxilio.
Os escribo para que en vez de traer, os lleveís lejos de nosotros el odio, el rencor, el egoísmo, el ansia, la cobardía... y un sin fin de sensaciones a las que muchas personas se rinden. Os escribo para pediros un punto y final a tanta injusticia, ya que los bolígrafos que usamos los humanos andan carentes de tinta.
Dicen que sois Reyes y también Magos, dicen que vuestros ojos todo lo ven y que portaís algo más que oro, incienso y mirra. Durante muchos años creí fielmente en vosotros, os pedía juguetes y os prometía que me había portado bien. Hoy os escribo sabiendo que no soy ni buena ni mala, que mi corazón sueña y que eso en ocasiones le hace ser injusto.
He decepcionado, querido, olvidado, prometido, engañado, huido, añorado, soñado... muchas cosas; buenas, malas, regulares... hacia los que me querían, hacia los que no me querían, hacia los que me querían más, hacia los que me querían menos...
Os escribo porque aún sigo pensando que muchas cartas como ésta, encontrarán la dirección de vuestro lejano Oriente, y que no os quedará más remedio que devolvernos la magia y la felicidad que un día nos hicísteis creer.
Sin más me despido, esperando no tener que pediros lo mismo el año que viene.
Besos para los tres.
Comentario:
Queria decir, me reberencio...q a veces mis dedos van mas rapidos q mi mente :P
Un besote
Un besote
Comentario:
Simplemente alucinante lo q acabo de leer...me rebencio ante ti...es precioso.
Un besote rubia
Un besote rubia