Diario de un lacasito
Sobre lacasitos, piruletas y otras cosas que suceden con la lengua :P
Acerca de
Erase una vez un lacasito...
Sindicación
 
El porro de los idiotas
¿Nunca os habéis sentido estúpidos? ¿Tan idiotas que parece que hasta las paredes se ríen? De momento no he escuchado ninguna carcajada de ladrillo, pero igualmente me siento como un payaso sin nariz roja.
El lunes pasé el día borracha de sueño y de ideas, todas positivas, todas bonitas, todas sonrientes... pero en el lunes sucedieron más cosas que las mías, y se pensaron otras ideas; no todas positivas, no todas bonitas, no todas sonrientes. Y precisamente esas ideas tan anti-mías me acabaron congelando antes de dormir. Llamé a S, necesitaba irme a la cama saboreando su voz en mis oídos; en la mano las verdes besos de maria, y en algún lugar de mi cuerpo un par de latidos tan desbocados como ingenuos. Su voz suena rara, dice que no, que es la mía, yo digo que sólo estoy fumada, ella que está agobiada. ¿Los exámenes no? Si bueno, pero no es sólo eso. ¿No? No, llevo un par de días rayada. Ayer te despediste de mí con una sonrisa, no entiendo. Ya bueno, es que hay agentes externos y no sé, tengo que pensar. ¿Agentes externos? Es ahí cuando me imagino a Pato WC luchando contra un montón de bacterias dentro del water. Estoy confundida, necesito estas 3 semanas para mí, para pensar, para organizar esta vorágine convulsa. De pronto el teléfono comienza a darme frío, un frío que empieza en mi oreja, que luego pasa a mi mano, y que poco a poco se va extendiendo por mi cuerpo como un incendio de hielo. No entiendo nada, absolutamente nada. Comprendo, pero ahora no sé qué decir, ya hablaremos. Perfecto, ya hablaremos, ahora tengo que colgar, estoy demasiado fumada como para sacar mi lado más comprensivo, no me quiero rayar, la negatividad me está aplastando, necesito aire, no quiero ser una mosca dando vueltas en un plato.
Al rato me manda un mensaje, y viene a decirme algo así como que no la entienda mal, que sólo tiene que organizar todo lo que está pasando, que no me pide que la espere, sólo que la comprenda. Me pienso la respuesta, y le digo que lo único que sé es que no quiero entorpecer la estabilidad de nadie y tampoco perder la mía. ¿Pero cómo puedo entender algo que no me explican?
Ayer traté de pensar, de ponerme en su lugar, pero no, seguí sin entenderlo, es como buscar en una foto vacía, no hay nada pero te dicen que hay un paisaje, y tú dices que no lo ves, pero te piden que comprendas.
Ella no tiene la culpa de que yo me haya pillado, tampoco tiene la culpa de haberme hecho sentir, ni de que yo haya dado un paso destruyendo otras cosas.
Yo miré el precipicio y vi flores, yo elegí saltar.
Es cierto que tengo todo el tiempo del mundo, pero tan sólo tengo una sonrisa.

No