Diario de un lacasito
Sobre lacasitos, piruletas y otras cosas que suceden con la lengua :P
Acerca de
Erase una vez un lacasito...
Sindicación
 
Un día feliz... o montones de ellos
Martes/música/pienso/tecla/sol/frío/anhelo/cigarro/humo/cenicero/sonrío.
Estoy escuchando popadas, canciones que se disfrazan de verano, de refrescos con burbujas, de espontáneos sonrojos; estoy escuchando fines de semana, globos de agua, piruletas de corazón, de las que me gustan, de las que me dejan los labios rojos, como las que escondo debajo de la almohada cuando me hago la dormida, la que te regalo cuando me das un beso antes de marcharte, ¡aún es tan temprano!
Y fue viernes, para mí esperándote a la salida del metro, para ti en el asiento de al lado, para las dos en en el coche. Y fue viernes, para las dos en mi casa, con cena, vino y tangos. Fue viernes y tantas cosas, qué despacio pasó la noche y qué pronto amaneció.
Y fue sábado y tú ya no estabas, una nota sobre mi colchón y un pijama vacío, en tu calendario una semana de exámenes; vi dibujos animados y comí pastelitos de chocolate, maté la ansiedad tratando de aprender a planchar, la escupí grabando los videos del interrail. Y seguía siendo sábado. Llamé a Vir y quedé para ir a comer al chino, cámara en mano grabamos Madrid como dos turistas más, bailamos a los músicos callejeros, nos inventamos unas vacaciones hasta que la lluvia nos llevó hasta un bar, dos jarras para dos amigas. En la calle tu mensaje, me echabas de menos, yo también a ti. En el cristal de mi coche una multa, de ésas que casi nunca llegan, en el suelo la exclamación de Vir por haber pisado la sustancia de un perro. Tranquila amiga, hoy tenemos suerte. Y otro bar y mini de mojito, con dos pajitas, para dos cómplices del mismo día. Manolo García nos hace cantar, querer miles de kilómetros para no dejar de hacerlo, y damos vueltas, y vueltas, como una peonza que son ruedas y se pierden en las calles, pero nosotras seguimos cantando ajenas a las luces del retrovisor, fumando los mismos cigarros que Gardel.
“Si ahora pudiese estar mirando tus ojos iba yo a estar escribiendo esta canción”
En casa unas copas para un casi domingo, y amanece, y otra vez vuelve a ser temprano, ya ves, la cama se me queda grande cuando tú no estás a mi lado. Te llamo mientras Vir duerme, sólo quedan cuatro días. Vir y yo compramos golosinas mientras unas niñas discuten, nos vemos en dos semanas, acuérdate de mí cuando la cante, no te olvides de regalarme un guiño en la barceloneta, recuérdame cuando camines por la rambla.
Y fue tarde de domingo sola en casa, al son de una cocacola con dos hielos y medio limón, al compás de las aceitunas, con el sabor de tus labios.
Fue lunes discreto, hoy es martes y falta menos.

No