Diario de un lacasito
Sobre lacasitos, piruletas y otras cosas que suceden con la lengua :P
Acerca de
Erase una vez un lacasito...
Sindicación
 
Trazos para un boceto
El día de hoy se llama Domingo, la resaca no es mucha, la alegría puede que más. Después de una ducha me he vuelto a encerrar en mi habitación, a la que ayer le dediqué unas cuantas horas de mi tiempo en una limpieza a fondo. Ayer que se llamaba Sábado. ¿Debería de empezar por el viernes? No hice nada, me quedé en casa, se suponía que iba a quedar con S y P, con la segunda hablé antes de salir de trabajar, su inseparable A no salía y ella dudaba de asaltar las calles sin su compañía, así que por unanimidad decidí comprarme una botella de lambrusco y fumarme los últimos porros que me quedaban, y acabar así esta etapa de descuidos premeditados (las neuronas ya fallan con tanto humo). Si P no salía no iba a quedar sola con S, y una vez más no era por orgullo o por falta o exceso de ganas, simplemente no me apetecía, y como su llamada no llegaba opté por olvidar que la esperaba. La que sí volvió a llamar fue P, fue una conversación... mmm.. no sé, rara no acierta, extraña me parece exagerada... tal vez mi “sensación” consistía en unos vasos de más y una nube de humo, quizá por eso no entendí que de pronto me dijera que qué pensaba de bebepop, que si la echaba de menos, que entendía que la había enterrado de cara a todos. Después de cuatro meses me sorprendió la pregunta, no porque llegara ni tarde ni pronto, simplemente porque no lo esperaba. De cara a ellas he restado importancia, supongo que los fantasmas me dan miedo, y no quería que uno estuviera presente cada vez que nos viéramos. A veces al romper los hilos uno se siente más libre, a pesar de que el peso de las cosas no varíe.
También hablé con Vir, con ella no tengo que cortar hilos, ensayamos montones de risas, como si los cables de un teléfono se convirtieran en cartas, donde la vergüenza de mostrarse se queda sin vestido. Está un poco ¿triste? aunque sonría, por aquél moreno con acento argentino, que la besó y la hizo sentir, que se marchó sin decirle nada, el mismo que aparece en su correo unos meses después y le promete una disculpa, le habla de días de un calendario, no ha vuelto a saber nada. Sólo se me ocurre hacerla bromas, decirla ese millón de millones de cosas que la hacen especial, porque lo es, y no lo dice mi boca de amiga, lo dice mi corazón de persona.
Y bueno, como decía, el viernes me emborraché de muchas cosas, escuché la lluvia y leí Melocotones helados, quise haber escrito algo, lo necesitaba, intuía en mi garganta un sin fin de cosas, sin embargo, no dije nada, supongo que uno mismo también es un renglón.
El sábado complací a mi madre, mis cuatro paredes necesitaban agua y jabón, vaciar las estanterías y llenar alguna bolsa con cosas inservibles. La verdad es que se me hace difícil desprenderme de las cosas, ¿es inservible el ticket de un café en Helsinki? ¿un billete de metro de Barcelona? ¿unas piedras de la Torre Eiffel? ¿un caramelo de Venecia? Para mí no lo es, es tan servible como el aire, porque ése una vez fue mi oxígeno.
Vacié el armario, y con él mi colección de cajas de recuerdos, al abrirlas sentí que me miraba en un espejo, allí había tanto de mí como en mí de otras personas, una vez más me prometí que mi presente no se olvidaría de las cosas que lo crearon.
Horas después recogí a Vir, tenía un mensaje de Anilla Circodelia, una chica que conocí hace tiempo en un chat, un finde más dejaba Logroño para asistir a un curso que está haciendo aquí, y me dije que era un buen momento para conocerla, eso sería después de ir con Vir a la Fnac a comprarle un libro para su madre, y recoger a Lau en el kilómetro cero para ir en busca de una sidrería, teníamos mono asturiano. La verdad es que lo de organizar cosas siempre se me ha dado fatal, hasta tal punto que hace años que no celebro mi cumpleaños (salvo el último que me lo hicieron por sorpresa), me agobia mucho “encargarme” de algo que mueva a más de una persona, y como ayer no era una excepción, me olvidé que había dicho que era yo la que buscaría una sidrería por internet, mejor dicho, me olvidé del nombre y de la calle donde se encontraba. Así que invité a Vir y a Lau a improvisar por las calles abarrotadas de gente, hasta que por fin, la casualidad en la que siempre creo, nos llevó hasta una en la que podíamos escanciar nosotras mismas, recordando todo lo aprendido en Gascona gracias a la Guaja. Cuando el primer trago viajó por mi boca noté como una molécula de intensidad me llenaba, el alcohol era lo de menos, el sabor a estrellas era lo que necesitaba. Le mandamos un mensaje a la Guaja, el que nos contentó con su respuesta. De allí, un poco achispadas, nos fuimos hasta Malasaña, donde Lau conocía de otro establecimiento con acento del norte, allí conocimos a un hombrecillo que nos quiso sorprender con su estilo de escanciador profesional, si quería ligar no lo consiguió, eso sí, de allí nos hizo salir borrachas.
Entonces llamé a Anilla y quedamos en Gran Vía, ¿la reconocería? Fue ella la que me reconoció, y tras un segundo, ella, Vir y yo, parecíamos conocernos de toda la vida. Fuimos a buscar a Lau al “garito” allí cayeron tres minis de ése delicioso mojito, y cantamos alguna de Extremo, y nos hicimos dos fotos. Anilla y yo nos fuimos a Chueca, después de una llamada a la Guaja, con las demás ya nos encontraríamos luego. Tenía ganas de conocer el Fulanita, Anilla ya había estado y convencer a Vir... me parecía exigir demasiado. Así que nada, borracha me fui con Anilla, sin sentir esos nervios que me dan en circunstancias parecidas, y allí que bailamos un poco, y nos reímos, y me quedé sin ver a niñas de miradas brillantes, no las buscaba ni altas ni guapas, ni rubias ni morenas, sólo quería un guiño que no acabara en un lavabo, no quería un intercambio de nombres, no quería besos, sólo quería encontrar complicidad en unos ojos.
Vir nos llamó y fuimos a buscarla a Fuencarral, al salir del garito y sin saber porqué, Anilla y yo nos dimos la mano durante lo que pudo ser un minuto, aquel gesto me sorprendió mucho, tan despistado como honesto. Seguimos andando hasta encontrar a Vir con dos niñas que acababa de conocer, feliz porque habían estado pidiendo dinero para que las niñas se compraran un kitkat, contenta porque un rastas la hizo sonreír. Volvimos al Fulanita antes de que cerraran, apuramos un par de canciones y de camino al coche, larga caminata que chascó mi rodilla y me aireó los vasos bebidos. Dejamos a Anilla en su hostal y nos fuimos a casa, eso sí, sin perder la buena costumbre de estar en el coche hablando un rato de nuestras cosas, una vez más me fui a casa con una agradable sensación, la de vivir, la de improvisar, la de no rendirme, la de seguir descubriendo, la de dejarme sorprender, la de no subestimar bienes con males. Me di cuenta que una vez más rompía un cascarón, y salía fuera como si se tratara de la primera vez, los pájaros amanecían con sus canciones matutinas, y yo era feliz de ser yo.
Y bien, hoy es domingo, el cielo ya se ha puesto oscuro, me fumo un cigarro con la ventana abierta, el parque está en silencio, Ani DiFranco suena en estas cuatro paredes, y tengo una arruga de cariño entre los brazos.
 
Comentario:
:O Y el garito, q sitio tan pekuliar...yo le doy mas a los minis de likor de mora y a los sambukas (especialidad de la casa). Mis labios siempre se kejan de tantas pipas que he comido ahi...
 
Comentario:
:0
he llegado a tu blog por casualidad y he leido este primer artículo. Me ha encantado, y a mí también me gusta mucho Ani!
Un beso, y te invito al mío!
 
Comentario:
:D q strong! hace dos o tres semanas estuve en madrid y fui al garito. Comí pipas, bebí minis de calimotxo extra-varatos, me fumé unos porros, a pesar del cartel y me quedé sorprendida de lo cutre q es el sitio y lo bien q olía el cuarto de baño.
me gustó, me gustan los sitios cutres.

por otra parte, no hay nada mejor q la sensación de q tu vida se desarrolla con espontaneidad, de q vas de un sitio a otro entre risas y todo es divertido y natural.

;)
 
Comentario:
:O Se me ha olvidado decirte q estuviste en Fnac y no fuiste a verme????? Muy mal rubia :(
 
Comentario:
Oh oh oh....Mi Ani que maravillosa que es...y me agrada q la escuches. A mi siempre me calma cuando algo va mal...
Besottes Rubia.
 
Comentario:
if my life were a movie
there would be a sunset
and the camera would pan away
but the sky is just a little sister
...
I think what
what if no one´s watching
what if when we´re dead
we are just dead


;-) Ani...ays

sabes que me gusta leerte? Sí, si lo sabes. Si un día nos cruzamos prometo mirarte con los ojos brillantes. Ahora pienso, pienso...
quizás te mire el sábado en el Fulanita... habría sido posible, pero me da por pensar que me habría dado cuenta porque yo también estuve buscando ojitos que brillaran...

Madrid en realidad es taaan pequeño
un beso desde las nubes

*he says call me miss difranco
if there´s anything i can do
i say it´s mr difranco to you
...
she looks me up and down
like she thinks that i´ll mature
like she´s got my number
like it belogs to her
she says call me ms. difranco
if thereánything i can do
i say i´ve got spots
i´ve got stripes too*
No