Diario de un lacasito
Sobre lacasitos, piruletas y otras cosas que suceden con la lengua :P
Acerca de
Erase una vez un lacasito...
Sindicación
 
Lo tuyo no tiene nombre
Supongo que hay cosas que es mejor no nombrar, porque el nombrar implica pensar, y esto a su vez te incita a desplegar cuatro o cinco sentimientos, que no siempre son agradables para el consumidor de emociones. Y yo las consumo, siempre siempre, como una yonki que sin dosis de lo suyo se mece en los brazos de una esquina maltrecha.
Y no, no estoy en el suelo de ninguna esquina, sigo volando porque yo sí que me quité el peso de los miedos mientras tú mentías, y lo sigues haciendo, no sé si te darás cuenta que tu boca dice lo que no hacen tus ojos. Pero no, nonono, no seré yo quién te diga que las traiciones se acaban volviendo tu propio verdugo; no seré yo quién te diga que el agua moja y también ahoga si te olvidas de nadar, porque sí niña, nos guste o no tenemos que nadar, que con el agua al cuello los suspiros suicidan el alma.
Sólo sé que tras tu nombre escribo decepción, de ti sólo esperaba ver tus verdades en hechos, y me encontré con una baraja de cartas marcadas, con demasiados ases en el bolsillo. Pero yo no quiero jugar, nononono, yo no quiero tus siseos de serpiente ofreciendo manzanas, yo no quiero que reptes tus intenciones tras mi espalda, ni que me muerdan tus palabras buscando hacerme daño, porque lo has intentado, porque no me lo esperaba.

El viernes tuve una entrevista de trabajo, de la que salí muy contenta, la dueña es del estilo a la “Hierbas” la de la serie de antena3, y el marido sintonizaba con ella, era la segunda entrevista de mi existencia, y la verdad es que se antojó pelín subrealista. Al decirles mi fecha de nacimiento, me dieron un pequeño discurso sobre los Libra, que si somos muy tranquilos, muy bohemios... que si tenía novio ¿novio yo? Y la mujer en un impulso de los suyos me dice que uno de sus hijos pegaría mucho conmigo, que lleva rastas y que es de los “míos”, que qué opinaba de esta sociedad, que a qué me dedicaría sino tuviera que trabajar, que si tus ojos son muy bonitos... en fin... me dieron muy buen rollo los dos, y las condiciones son mejores que las de mi actual trabajo. Salí de allí intuyendo que me llamarían. A la que llamé al llegar a casa fue a Vir, para ver qué tal le había salido el exámen, y tachán! Aprobó! Dentro de nada habrá una conductora más. Luego fui al centro, que había quedado con la Guaja en San Bernardo, en la boca del metro me di la vuelta antes que la madre de bebepop viera mi cara de “ahoraquehago”, porque sí, porque me dio mucha pena tener que evitar cruzarme con ella, con aquella mujer que me trató como a una hija, la que cocinaba los domingos aquellos platos que tanto me gustaban, la que sin decir nada, siempre respetó nuestra relación.
Nos fuimos a casa de la Yaya, amiga de la Guaja, y allí se me escapó una sonrisa al ver el regalo que me había traído: dos botellas de sidruca y un vasín para escanciarla. Fuimos a comprar unas cuántas botellas que bebimos con otras amiguitas suyas que se apuntaron, y reí escuchando sus historias. Acabamos en malasaña, y nos encontramos con Vir, Koke, Marchante e Isa, y un rubiales que me encantó para Vir, y al que noté como mi amiguita no le desagradaba; como el frío se me antojó más fuerte que las calzas y mi vestido, no tardamos mucho en irnos a casa, y el niño no quería que Vir se fuera, y en un arrebato sinvergüenza le pedí su número de teléfono, por si Vir quería invitarle a su cumple el próximo finde. Dejamos a Vir en su casa y la Guaja se vino a dormir a la mía, aprovechando que mis padres estaban de fin de semana, y que ni a mi hermano ni al perro les importaba que durmiera abrazada.
Nos acostamos bastante tarde, incluso nos permitimos la broma de caernos de la cama, por lo que el despertar me pareció demasiado temprano. Llevé a la Guaja al centro porque había quedado con sus amigas, comí con mi hermano y me pasé unas horas rompiéndome el cuello en el sillón, alternando cabezadas con las patéticas películas de sobremesa. Hablé con Vir, al final no salía, tenía que estudiar y no era plan de eludir responsabilidades, y para puntualizar no le apetecía ver la cara de borde de S. Luego me llamó A, quedaríamos en el Nanay, traté de cambiar un poco los planes que habían acordado con S, me apetecía cambiar la costumbre de estar de “trankas” por unas copas y unos bailes, así que llamé a S para proponérselo; omitió el cambio y se centró más en un ligero sarcasmo refieriéndose a la Guaja, no le había dicho nada al respecto, básicamente porque no me apetecía que se pensara que si le decía que me había enrollado con otra persona, pensara que lo hacía con intenciones de darle celos. La conversación no llegó a rayarme, pero sí que me sentí un poco “dardeada” con tanta pregunta y equivocadas conclusiones.
El tráfico hasta el centro me hizo llegar tarde, había quedado con la Guaja para que dejara ropa en mi coche, de ahí me fui al Nanay, a los cinco minutos llegó S, para variar A&P llegarían tarde, así que me mentalicé que tendría que estar sola con S como mínimo una hora. Al principio todo muy cordial, que si trabajo, que si universidad... me sentí bien, podía mirarla a los ojos sin que me quemara su mirada, algo que me agradó, ya que me sirvió para comprobar que seguía teniendo las ideas claras con respecto a ella. Al rato de llegar A&P salió el tema de la Guaja, como no podía omitir la curiosidad marujil de mis amigas fui contestando a sus preguntas, pasando por alto las caras de S, que comenzaron a afinarse y que no pararían en lo que quedaba de noche. Les expliqué la situación, que la Guaja y yo habíamos hablado, que éramos amigas, buenas amigas que podían compartir algo más en un momento concreto, pero que las dos sabíamos que la situación no nos llevaría más lejos. S al enterarse que la Guaja dormía en mi casa comenzó a atacarme un poco, a preguntarme si mientras estaba con la Guaja le ponía la misma música que a ella, no es que su actitud me molestara (obviamente no me agradó), simplemente me pareció patética, ¿a qué coño estás jugando? Pero bien, no perdí la sonrisa ni la naturalidad en ningún momento. Cambiamos de garito, y en un inciso en la conversación escucho a P decirle a S que qué tal con Marian, y escucho a S responder con una maliciosa sonrisa que muy bien, que hasta incluso está experimentando celos y alguna chorrada más que no quise escuchar. De coña, totalmente de coña, ha vuelto con su ex y se lo guarda para soltarlo de esa manera, la verdad es que no sé cómo pude mantener la cara sin alteraciones, y no por celos, sino porque aquello me parecía una puñalada trapera, algo que en todo momento se suponía que no iba a suceder.
Luego llegaron las míticas charlas sobre tríos y cuartetos, relaciones y rollos esporádicos; S estaba muy convencida de que quería montárselo con otras tres chicas más, y con ironía me dijo que qué pensaba yo, sólo se me ocurrió regalarle una sonrisa y darle un trago a mi cerveza. Como la niña parecía no estar satisfecha con el bombardeo quiso sacar los típicos jueguecitos morbosos de preguntas y respuestas subidas de tono, por suerte A&P intuyeron que por ahí la cosa acabaría tirante y la intención de S se quedó en nada. De ahí nos fuimos al fulanita, entre risa y baile me encontré con Laura, una chica que conocí el finde pasado, y cuando estaba hablando con ella me llega una chica tan mona como pija que me dice.. tú no serás lacasitos no? Y yo sip sip, era una niña que conocí hace tiempo en un chat y con la que hablé alguna que otra vez por el mesenger... Y nada, S regalándole al personal sus caras de borde, Laura se rayó con ella y se marchó, S me dijo que por qué se iba “mi amiga” y con una sonria le dije que se iba por su cara de borde. La cara que puso después no sabría explicarla, pero mi comentario sirvió para que bajara los humos durante un rato, y los cambiara por miradas de niña buena que rechacé por falsas. Como hacía mucho calor y me estaba empezando a rayar, salimos fuera justo para coger la llamada de la Guaja, que estaba en un garito de Chueca, así que fuimos a buscarla, se las presenté a todas y se marcharon, estuve un rato en el Queen con la Guaja y sus amigas, pero lo que quería era llegar a casa y concluir una noche tan tensa como ilógica. Estaba cansada y harta, harta de tanta estupidez sin ton ni son ni base. La Guaja, como buena amiga, me dio su punto de vista y algún que otro consejo al respecto, al llegar a casa mi humor volvió a su estado, vimos algún que otro video para acabar durmiendo como niñas.
Ya por la mañana un ratín de rastro, en el que las niñas se podían contar con las dos manos, unas cañitas con la Guaja y sus amigas, acabamos la tarde dando un paseo por el Templo de Debod para despedirnos en el coche.
Hoy es lunes y pienso muchas cosas, hace un rato me ha llamado la hierbas y me ha dicho que el trabajo es mío, así que esta tarde me toca hablar con mis jefes porque en 15 días me marcho. Estoy acojonada porque todo esto es nuevo, la verdad es que desde que empezó el año no dejo de vivir cosas nuevas, de momento me estoy sorprendiendo a mí misma, los cambios siempre han tendido a desestabilizarme, pero sin saber cómo, he encontrado la manera de ir aceptándolos sobre la marcha. Por un lado me da pena dejar mi trabajo, llevo aquí muchos años, echaré de menos mis siestas en el coche, las charlitas por internet, mis descargas musicales... pero a cambio podré comer todos los días en casa y los viernes salir a las 14.30, madrugar menos, tener el trabajo al lado de casa... me da pena pero sé que es lo mejor, hace mucho tiempo que me decepcioné con mis jefes, no me considero la empleada del año, pero siempre he dado lo mejor de mí y a cambio he recibido puñaladas como la del cambio en la nómina. Mis jefes tienen tendencia a hacer las cosas mal, a no dar la cara, a quitarse marrones sin importarles que recaiga en otros. Y bueno, las etapas terminan, desde hace unos meses han sido muchas, supongo que el último cambio que me faltaba era a nivel laboral, y parece ser que ha llegado el momento de que suceda.
Respecto a S me sobran las palabras, lo único que sé es que como persona me ha decepcionado mucho, siempre pensé que su racionalidad no consistía sólo en teoría sino en práctica, y veo que no, que es mucho más cobarde e inestable de lo que demostraba, no quiero guardarle rencor, pero con su actitud no sé hasta donde nos puede llevar una posible amistad, lo veo improbable, no puedo ser amiga de alguien que pretende jugar conmigo, creo que he sido muy sincera con ella, y que nunca le he faltado el respeto, siempre he aceptado sus diversas situaciones, pero lo de ahora me sobrepasa. Ella verá lo que hace, si en lo que hace busca una forma de joderme, podrá sentirse victoriosa en momentos puntuales, pero si es honesta consigo misma, se tiene que dar cuenta que al final eso no le va a conducir a ningún sitio. ¿Quiere creerse más fuerte que yo? ¿Más mala? Genial, ella misma, si pretende hacerme daño muy bien, que lo haga, pero que no se olvide que los sentimientos no duran siempre, y menos cuando se le añaden decepciones, es lo único que no soporto, que no tolero, que me decepcionen, porque irremediablemente lo que consiguen en mí, es frío, mucho frío, y con S me siento congelada.
Voy a aprovechar la tarde de sol para dar un paseito por los alrededores, ahora mismo no me apetece pensar en nada más.
 
Comentario:
supongo que sigues aprendiendo cosas, aunque no sea de la mejor forma. las decepciones son debilidades de otra persona que cubren las tuyas haciéndote más fuerte..
oye, niña de las nubes, que hay mas allá..por donde tu vuelas?
gracias por esas sonrisas, que por si no lo sabes son recíprocas.
un bsito muy grande :)
 
Comentario:
A ver si os vais a poner a hacer yoga en el curro!! :P Me alegro mogollón de este, tu cambio profesional :P Aunq me costará acostumbrarme a no verte por aki matutinamente :(
Un besazzo rubia.
No