Diario de un lacasito
Sobre lacasitos, piruletas y otras cosas que suceden con la lengua :P
Acerca de
Erase una vez un lacasito...
Sindicación
 
Agur
Ya me va quedando menos para no volver aquí, al que era mi sitio, donde tenía una ventana. La etapa fue larga si se mira desde aquí, aún más larga si se mira desde atrás.
Ahora tan sólo dura lo mismo que dos días, los que faltan para que éste deje de ser mi sitio.
Supongo que lo extrañaré porque ya me parece extraño.
Hoy es jueves, el sol y el aire están tibios; llevo toda la mañana mudando las carpetas de mi ordenador, terminado de bajarme música, borrando las fotos, las palabras del word. Hace un ratito que ha venido uno de los proveedores a los que más simpatía tengo, Juan, y me ha regalado una caja de bombones porque según él, tenía que compensar las tantísimas llamadas telefónicas diarias. Me ha hecho mucha ilusión su regalo, con esos corazoncitos inlcuidos en la pegatina de: espero que te guste. Todo un caballero a sus sesenta y muchos.
Hay más voces que durante cinco años han alegrado o enfurruñado mis días aquí, algunas de ellas me son tan familiares como las de un amigo, y sin embargo, nunca las vi salir de sus bocas. No puedo evitar cierto sentimentalismo, un trabajo no es sólo un trabajo, ocho horas de tu tiempo son un pedazo de tu vida.
Llevo varios días pensando en si debería despedirme o no de ellos, cuando me dicen que el próximo martes hablamos para la entrega de un pedido, o que la semana que viene me pasarán un fáx con determinada tarifa. Pero sólo respondo que sí, que el martes hablamos, que la semana que viene lo leeré.
Aquí he pensado muchas cosas, incluso también he llorado.
Hay anécdotas, comidas, cervezas, desayunos y risas con mis jefes, pero de eso hace ya mucho; a pesar de que todo cambiara (de ahí mi decisión) ahora me cuesta pensar en las cosas que no me gustaban a la par que se agrandan las que sí.
Podría llenar muchos renglones, en los que hablaría de los chicos de la tienda, donde cada mañana les piso de dos en dos las baldosas recién fregadas, en busca de mi ansiado red bull; de un andaluz llamado Jorge, y también de Santi, un compañero con el que últimamente me llevaba muy bien. De mis siestas en el coche para tomar el sol, y de que aquí cogí por primera vez un coche, el de uno de mis jefes, con el que a veces me he fumado algún porro y me he metido alguna raya, cuando también éramos primos y no estaba decepcionada.
En fin, las cosas cambian.
Mañana no tengo que venir, otro circulito redondo en el calendario me da día libre, después de hoy, el lunes será el último y las teclas que ahora suenan ya no escribirán en este blog, tendrán que ser otras las que sigan contando historias.
Por lo demás todo va bien, ayer hablé con Vir, que ha empezado con las clases prácticas, y con Anilla por el mesenger, que este finde quedamos para repetir anécdotas en el Fulanita. Llevo toda la semana sin ir a clase, he estado escribiendo, también vi a Rubén, aquél que me acompañó en muchas excursiones de nariz, cuando aquella sustancia blanca aspiraba mi atención y cambié su amistad por besos. Mañana se va toda la familia a Cáceres, por lo que auguro buenos momentos sola o acompañada. Me encanta quedarme sola en casa, y comprarme una botella de lambrusco, y coger uno de los copazos de mi padre, y bebérmela mientras escucho a Nina Simone, Ella Fiztgeral o Fiona Apple, a la par que enciendo una vela y degusto unos espaguettis con roquefort. Antes mis cenas eran para dos, o para cuatro, y ponía también velas en el baño, en el pasillo, en la habitación. Algún día volveré a hacerlo. Y ella no se llamará bebepop ni tampoco S, y yo no volveré a cometer los mismos errores.
 
Comentario:
es dificil a veces irse de un lugar donde llevas mucho tiempo. porque siempre dejas algo de ti alli, y más en esas cuatro paredes donde sé que pintabas sonrisas y muchos mundos encantados.pero supongo que tienes que contagiar a más gente lo agustito que estas con la vida.
volverán tus cenas para cuatro y sobre todo para dos porque crees en lo del puzzle, y crees que alguien puede unírtelo de nuevo. pero nunca olvides que esa persona tiene que ser igual de especial que tu, para que puedas escanciar con ella en una nube de cristal
:)
 
Comentario:
Echare de menos nuestras mini charlas matutinas, tu en ese curro al q despides, y yo con las prisas por llegar a tiempo al curro, q un dia acabaran matandome... Siempre pienso, me voy a conectar un ratito, q estará la rubia...espero encontrarte por aki alguna de esas mañanas...
Besottes kioskeros para la niña de los lacasitos.
No