Diario de un Verato
Diario de un Verato gay que espera realizar el sueño de encontrar al hombre de su vida.
Acerca de
Hace mucho, mucho tiempo que espero encontrar al hombre de mi vida, y como decía Luke Skywalker: "Si existe un auténtico centro del Universo, yo debo encontrarme en el planeta más alejado de él". Sé que mi hombre ideal está en algún lugar dentro de este planeta, sólo es cuestión de tiempo y espacio que nos encontremos.
Sindicación
 
MI PRIMER AMOR UTÓPICO
El invierno se prepara duro y eterno cuando no se tienen amistades.

Es cierto que conocía a otro gay en mi pueblo, pero apenas nos hablábamos. Además de la diferencia de edad, (él es mayor que yo unos 6 años) como el resto de sus amistades. Cuando iba a verle para hablar con él, (sabía dónde encontrarlo pues estaba de camarero en un pub del pueblo), surguía una magia en nuestra conversación, él tambien agradecía que yo buscara su conversación, pues así nos desahogabamos, hablando de hombres, cosa que no podíamos hacer con ningún hetero, estas conversaciones no llegaban a ser demasiado largas, pues siempre llegaba algún conocido suyo y tenía que atenderlo, eso me ponía furioso, pero al fín y al cabo yo sólo era un conocido suyo y los demás eran amigos, así que opté por incluirme en su circulo de amistades.

Al llegar la Primavera me había convertido en cliente habitual del pub y ya era considerado por todos como uno más. Cuando llegaba algún amigo del camarero gay le atendía y volvía a nuestra conversación, cosa que no ocurría 3 meses atrás.

Un día me comentó uno de los chicos de mi nuevo grupo de amigos, que tuviera cuidado con el camarero, pues últimamente se me veía mucho con él.

Yo le pregunté - ¿Porqué tengo que tener cuidado con el camarero?, ¿es algún tipo de criminal, ladrón, asesino o algo así?, pregunté preocupado.
No, es que es homosexual, y si te descuidas te dará por culo, me respondió.

Yo pasé de preocupado a colérico en cuestión de décimas de segundo.

Eso quiere decir que os ha follado a todos, ¿no?, le pregunté.
Y este chico se dió cuenta de que debía callarse o morir, se marchó y nunca más me habló del tema, ni él ni los demás del grupo.

Sin embargo, había uno en especial que le quitaba el sueño al camarero, muy guapo, muy moreno y tremendamente sexy, me había hablado tanto el camarero de él que ya quería conocerlo para ver que despertaba en mí.

Cierto día, coincidí con el guapo en cuestión, el camarero nos presentó y en fin, no fué gran cosa. A medida que pasaban los días y yo iba conociendo a este chico, fuí descubriendo por que era tan atrayente para el camarero. Su atractivo no estaba en su físico, si no en su mentalidad.

Era su forma de expresarse, su acento castellano inmaculado, y esa nebulosa de misterio que envolvía todas su frases cuando hablaba de sexo. Nadie del grupo conocía su inclinación sexual, aunque todos hubiéramos jurado que era hetero, pero al comentar sus actividades sexuales, le daba cierta ambigüedad, pues sabía que había dos oyentes que soñaban con meterse en su cama, uno era el camarero y otro era yo.

Este chico, a pesar de ser hetero jugaba a calentar a gays, le gustaba sentirse deseado, sin embargo ni yo ni el camarero caimos en su juego, pues a pesar de desear por encima de todo tener algo con él, preferíamos su "picante" compañía a perderle de vista.

Al llegar el verano, las altas temperaturas hicieron que mi líbido no cupiera en mi cuerpo, y al ver a este chico en un mini bañador, con ese paquete sin entregar, un cuerpo de escándalo, con tableta de chocolate, forjado por el trabajo duro, el pecho perfilado y muy velludo, muy varonil todo él.

Al ver esta imagen por primera vez, mi boca se abrió intentando coger el aire que mi nariz se había olvidado a tomar, una oleada de saliva provocada por el deseo incontrolado se vertía por la comisura de mis labios, y mis ojos no podían apartarse de semejante visión, amor, deseo y lujuria encerradas en el mismo cuerpo. Un cuerpo que no podía tocar, pero sí mirar.

Sólo dos personas se dieron cuenta, de mi aumento de temperatura, el camarero y el exhibicionista sexy, sabedor de su potencial erótico,
se pavoneaba delante de nosotros dos, mostrandonos todo su esplendor viril.

Entonces una mano, cerró mi boca, empujando mi barbilla hacia arriba y una voz susurrante que provenía del camarero me llegó al oido diciendo: Ahora ya sabes que es lo que te gusta, sólo tienes que esperar hasta encontrar el hombre adecuado.

Yo intenté poner cara de poquer, que no se notara tanto mi atracción por el chico sexy, pero no podía calmarme si no me encontraba dentro de las frías aguas de nuestras gargantas veratas.

A lo largo del verano, el chico sexy intentó en varias ocasiones encontrarse a solas conmigo y cuando lo conseguía, se me insinuaba.

Yo siempre he tenido un 6º sentido que me avisa del peligro, y cada vez que este chico coqueteaba conmigo, yo sabía que debía ser fuerte y no caer en la tentación, era endemoniadamente lascivo conmigo, pero yo sabía que sólo me provocaba para dejarme en evidencia.

Y siguió coqueteando conmigo hasta que conocí a mi primer novio.
 
POR FIN EN LA VERA
Cuando llegué a La Vera, era el comienzo del verano, por lo que todos mis amigos, que viven en Madrid venían de vacaciones. El Verano fué pasando y entró el Otoño, que es mi época favorita, pues hace calor todavía pero sin agobiar, los árboles aplican toda su gama de colores y los caminos se alfombran de hojas en todos los tonos arena imaginables.

Con el invierno, llegan los días cortos y las noches largas y frías, fué entonces cuando me dí cuenta de que me encontraba solo.

Mis amigos vivían en Madrid y yo no contaba con nadie en el pueblo, tan sólo podía salir los fines de semana con una prima mía y sus amigas, con las que me llevaba estupendamente, pero entre semana no tenía con quien conversar o salir a dar una vuelta.

Por aquél entonces conocí a otro chico gay en el pueblo, era bastante agradable, pero no nos gustábamos como amantes, lo dejamos claro desde el principio, tan sólo como amigos.

con el tiempo, empecé a confiar en él y viceversa, era mi válvula de salida, no tenía a nadie a quien contar qué pasaba por mi cabeza, sólo otra mente gay podría comprender por lo que estaba pasando.

todos mis amigos empezaban a emparejarse y se convertían en parejas inseparables, mientras yo (era lo que pensaba), dejaba pasar el tiempo sin encontrar a quién dedicar mi amor.

En realidad, en el pueblo no había nadie con quién formar una pareja, que era lo que yo buscaba, y mi reciente amigo, no tenía ni siquiera en mente atarse a nadie aunque nos hubiéramos llegado a gustar.

El Invierno pasó lentamente y dió paso a la Primavera, esa estación que odio mortalmente por la dichosa alergia.

Con el Verano volvieron mis amigos, algunos de ellos ya con fecha de boda, y yo seguía sin pareja.

Empecé a sopesar mi decisión de volver a la Vera, sí tenía trabajo, el sueldo no daba para mucho, pero tampoco tenía demasiados gastos.

Me faltaban los cines, teatros, exposiciones, centros culturales, bibliotecas, toda la vida social y cultural la echaba de menos.

Había ganado en tranquilidad, paz y sosiego, pero era demasiada tranquilidad para mí solo sin tener con quién compartirla.

Dos años después, invité a pasar unos días en casa de mis padres a un antiguo vecino de Móstoles por el que bebía los vientos y del cuál me enamoré cuando fuímos juntos a visitar Paris. Sin embargo, yo nunca le dije nada a él, aunque siempre sospeché que él sabía que me gustaba y siempre se comportó conmigo excepcionalemente y no quería perder eso, así que opté por callarme, hasta que le invité a psar estos días para confesarle lo que sentía por él.

La tarde que llegó mi vecino, me acompañó a recogerle al autobus una de las amigas de mi prima, en cuanto bajó del autobus, esta chica quiso que les presentara y desde entonces, pasó el fin de semana en que le había invitado y no hubo ocasión de hablar con él, pues siempre estaba hablando con esta chica.

En fin, me propuse invitarle en otra ocasión y decirle lo que sentía por él, pero a los 15 días me entero de que esta chica se iba a vivir a Madrid convencida por mi amigo de que debía marcharse a la ciudad.

Si eramos pocos, encima vienen de fuera para llevarse a los que quedan.

Ese Otoño la otra amiga de mi prima comenzó a estudiar en Cáceres, con lo que nos quedamos solos mi prima y yo, y ella empezó a volverse huraña y cada vez salía menos de casa, con lo que tuve que buscarme nuevas amistades.
 
MI PRIMERA RELACIÓN SERIA
En el año 87, cursaba por segunda vez 3º de BUP, ese año me propuse centrarme en los estudios, pues tambien hay tardado dos años en sacar 2º de BUP y no quería eternizarme en mis estudios.

Mi problema era que quería tomarte un tiempo hasta llegar a COU, pues no tenía ni la más remota idea de que estudios universitarios quería realizar, por lo que me agobiaba la idea de tener que elejir entre una carrera de letras o de ciencias.

A los dos meses de empezar el curso, se formalizó el grupo de teatro del instituto y se preparó un casting para buscar a los actores de la obra de teatro.

Los días pasaban y no encontraban quien haría el papel protagonista ni uno de los personajes que debía ser perdidamente afeminado.

Un día mi profesor de latín que era el director de la obra, me llamó a la pizarra a traducir un texto de César.

Traducí el párrafo correctisimamente y en un abrir y cerrar de ojos, y aún así me dijo que me había equivocado.

Me hizo dudar y le respondí: Si me he equivocado ha sido poco.

De repente abrió los ojos como platos y me dijo, TÚ, tú eres mi protagonista.

Y me persiguió por todo el instituto hasta convencerme de presentarme al casting, me dieron el papel protagonista.

Tengo que decir que ese año no aprobé nada y la obra fué un total éxito, sin acabar BUP, decidí irme a trabajar como ayudante con mi padre.

Un buen día, me llaman del instituto, para que me pase por allí pues había unas personas que estaban interesadas en hablar conmigo.
Con toda la intriga fuí, se trataba de TVE, querían rodar una serie de televisión y habían visto el video de la obra, no tengo ni idea de cómo, el caso es que querían darme el papel protagonista por que daba el perfil, sin casting ni nada.

Me dieron un teléfono y llamé, concertamos una entrevista la directora del casting y yo en una cafetería de Callao, en Madrid, la entrevista fué estupenda, me daban el papel directamente por abrir la boca, me faltaba un poquito de altura pero todo era solucionable.
Y llegó la pregunta del millón de dólares. ¿Has hecho la mili?.
No, contesté, he hecho una alegación por alérgico pero no me han respondido, contesté.

Y me dijo, "Forja de un Rebelde", va en contra de estamento militar, no podemos permitir que estés haciendo la mili y rodando esta serie al mismo tiempo, me dijo.

Me dió la dirección de un amigo suyo fotógrafo, para que me hiciera el book de fotos y me pidió que solucionara lo de la alegación.

Fuí a ver al fotografó y me enamoré nada más verle. Era una fotocopia de Paul Newman, de joven, rubio, ojos azules y argentino.

Me pidió quitarme la parte de arriba, estando en verano no me importó,
después me dijo que si me importaba que me hiciera fotos para una colección privada, yo le dije que desnudo no me quedaba, y me dijo, que quería hacerme fotos en ropa interior.
Así pues me quedé en slip y me hizo fotos que ya no eran para el book,
él venía y me colocaba en una posición sugerente y me fotografiaba, cada vez que me tocaba yo enloquecía de placer al tacto de su piel con la mía.

En una de las fotos, quería hacerme un primer plano y se acercó tanto a mí para colocarme la cara que le dí un beso en los labios y le dije, olvidate de la camara, y se tubó junto a mí, besándonos y quitándose la ropa.

La sesión terminó haciendo el amor, era un perfecto amante, muy cariñoso y atento.

Me pidió que volviera la semana siguiente a recoger las fotos, pero al volver la semana siguiente sólo tenía una foto y la semana siguiente tenía la segunda y así me tuvo 3 meses.

Cada vez que iba a recoger una foto, teníamos una sesión de fotografía en la que acababamos en su cama, haciendo el amor.

Entre medias, yo solucioné el tema de mi alegación del servicio militar por el que quedaba exento del ejercito.

Cuando conseguí todas mis fotos para el book y llamé para concertar la entrevista en la que entregar las fotos, me dijeron que habían preparado un casting para buscar a alguien que se pareciera a mí, ya que sólo faltaba el personaje que yo debía interpretar, que si quería, podía presentarme al casting, pero me ví sin fuerzas, no me sentía preparado para presentarme ante 5000 personas parecidas a mí.

Desde mi pueblo en La Vera, me llamaron para decirme que tenía un trabajo esperándome, pero debía dejar Madrid y venirme aquí a vivir.

Mi trabajo de ayudante con mi padre no me daba demasiado, tenía 20 años y tenía que pedirle dinero si quería tomar algo o salir a algún sitio.

Le pregunté a mi novio argentino si necesitaba un ayudante o si quería que me fuera a vivir con él, a lo que me contestó que él era una alma libre y que no quería atarse a nadie.

Sin tener ninguna atadura en Madrid, hice mis maletas y me fuí a La Vera.
 
FANTASÍA HECHA REALIDAD
Continuando en relato de ayer.

El chico que iba sentado sobre mí en el coche, era muy amigo del dueño del coche, que era el otro chico que me quitaba el sueño, supongo que hablaron entre ellos del tema y por alguna razón, el del coche quiso vengarse de mí.

Nos invitaba a todo el grupo a su casa, pues lo normal es que sus padres trabajaran todo el día fuera, y su casa siempre estaba disponible para fiestecitas. Este chico por alguna razón, siempre estaba pendiente de mí, por si queria algo de beber, un cojín para estar más cómodo en el sofá viendo la peli, en fin, era muy detallista conmigo.

En realidad, lo que pretendía era que yo mismo me descubriera delante de todos. Yo mismo me había encargado de destrozar la vida de su mejor amigo y este chico quería vengarse por ello, así que decidió que debía enamorarme de él para luego darme la patada públicamente y dejarme destrozado el corazón delante de todos los amigos del barrio.

Yo me dejaba llevar por su interés por mí, la verdad es que el chico estaba buenisimo, pero yo no caía en su juego, él me gustaba mucho, pero era consciente de que jamás seríamos pareja estable, pues era demasiado independiente, así que poco a poco, fuí fantaseando con la idea de acostarme con él, en aquella época me obsesionaba la idea de hacer el amor con alguien y verle después a diario, me parecía muy romántico, hasta entonces, había tenido alguna que otra historia puntual, pero no volvía a ver a mis amantes, en el caso de mi primo, nos veíamos de pascuas a ramos.

Pensaba que si me acostaba con este chico al que veía a diario y que me gustaba tanto, podría surjir algo más que sexo, amor, estabilidad, etc....

Al cabo de unos meses de recibir atenciones diarias por su parte ya estaba coladito por él, sin embargo, en su plan de destrozarme fallaba un punto importante, y es que yo debía confesarle lo que sentía por él.
Y eso no llegaba nunca, por que yo vivía encantado con él, se desvivía por tenerme contento y el resto de amigos me tenían un poco de envidia, yo sabía que si le confesaba lo que sentía por él, todo eso cambiaría a otra situación si aceptaba o bien se acabaría todo.

Un día abrieron un video club cerca del barrio y nos hicimos socios, este chico y yo, alquilabamos peliculas y nos ibamos a su casa a verlas con el resto de los amigos.

A las pocas semanas, el grupo de amigos del barrio iba siendo cada vez menos numeroso, pues se aburrían viendo pelis en casa y preferían jugar en la calle a lo que fuera, así que, este chico cambió de estrategia y para que volvieran los amigos, decidió alquilar peliculas porno.

Las peliculas eran bastante malas, es lo que ahora llamamos peliculas eróticas, nos calentaban pero no eran del porno que vemos en nuestros días, los actores nunca mostraban su pene y a las actrices se le veía todo, realmente no sabías si existia una penetración real.

Pero eso nos daba igual, por que veiamos una peli porno, nos tomabamos un refresco y algo de picar y hechabamos la tarde, después de la peli todo el mundo se iba a casa y quedabamos un rato más tarde, ya os imaginais....

Un día me llama a casa este chico y me dice que le han dejado una peli porno buenisima, donde se veía todo de todo y que me estaban esperando para empezar a verla.

Hacía pocos días que habíamos visto 9 semanas y media y nos quedamos impresionados con esa pelicula.

El caso es que llegué a la casa y me diriguí al salón donde se suponía que estaban todos, pero el piso estaba en completo silencio, en el salón no había nadie, estaba yo solo, así que volví a la puerta de entrada y allí estaba este chico, hechando la llave a la cerradura.

Rememorando una escena de 9 semanas y media, sacó las llaves de la puerta y se las guardó en un bolsillo, y me dijo:

En este momento, nadie sabe que estás aquí, podría hacer contigo lo que quisiera siempre y cuando tú lo desearas, en tu mano está quedarte o marcharte.

Yo aquello no me lo esperaba y me puse francamente nervioso, le pedí que me diera la llave por que quería irme, y sin hacerme caso se fué al salón y se tumbó en el sofá, encendió el video con la peli que me había dicho y realmente era una peli porno hetero muy explicita.
Decidí quedarme un rato por ver que pasaba, le pedí que se sentará en el sofá y me senté a su lado, de repente su brazo rodeaba mi cuello y sus ojos se clavaban en mi cara.

Yo no daba crédito a lo que estaba pasando, me estaba buscando, quería acostarse conmigo, así que le pregunté si estaba seguro de aquello y me dijo que me callara.

nuestras bocas se unieron en una sola, su manos ágiles me desnudaron en poco tiempo, desnudándose él después, le hice una felación que él gozó verdaderamente, después, sentado en el sofá, me pidió que me sentará sobre su pene, y así lo hice, pecho contra pecho, besándonos, comencé a cabalgar sobre su miembro.

Yo estaba fuera de mí, gozando como nunca antes, estaba haciendo el amor con alguien a quien deseaba desde hacía mucho tiempo y él tambien gozaba de ello.

Al cabo de un rato, se fué al bañó a lavarse el pene y volvió a pedirme hacer un 69, nos pusimos en posición y al poco tiempo, sentí como mi pene tenía un cierto reflujo en su boca y de repente noté un escozor alrededor de mi glande, le pedí que parara y al mirarme ví que mi glande estaba sangrando, y que este chico tenía sangre en la boca, pero era mía.

Resultó que había succionado mi pene con tanta fluidez que había forzado un tanto mi fimosis. Los dos salimos corriendo a lavarnos al baño, me pidió que me fuera y así lo hice.

Después de aquello, él siempre negó que hubiera pasado, que era todo imaginaciones mías, en fín, yo sé que fué real aunque él lo niege, y siempre me quedará un buen recuerdo de aquel momento vivido con él.

Cuando llegué a casa, me quité la ropa para ponerme el pijama. Yo compartía habitación con mi hermano. De repente, mi hermano se queda mirando mi paquete y me dice: oye, estás sangrando.
Yo no sabía donde meterme, y le dije que acababa de perder la virginidad para zanjar el tema. Pero mi hermano no dejaba de acribillarme a preguntas, así que le dije que otro día se lo contaba y que me dejara tranquilo que venía cansado.

Si le hubiera contado cómo me había sucedido aquello, habría alucinado en colores, pues para él sólo existía el amor hetero.
 
MIS CONTACTOS EN EL BARRIO
En el barrio donde vivía, la manzana constaba de dos edificios de diferente color, cada edificio tenía dos portales. En mi portal vivían la mayoría de compañeros de juegos y correrías del barrio, sin embargo en el otro edficio contiguo, teníamos amigos en los dos portales.

Yo estaba coladito por dos chicos del otro edificio, uno de cada portal, por lo que cada vez que ibamos a buscar a alguien a casa para jugar o ir a algún sitio, del otro edificio, daba igual que portal, siempre me apuntaba de voluntario por ver si me cruzaba con el chico que me gustaba.

Siempre me sentí atraido por estos dos chicos, pero nunca les dije nada, hasta que cumplí los 18 y perdí mi virginidad, entonces algo sucedió en mí.

Sabía quien era yo y sabía lo que me gustaba, sólo me faltaba compartirlo con alguien que quisiera hacerlo conmigo, y en ese momento comenzó la búsqueda del hombre ideal.

En una ocasión fuimos todos los amigos a una fiesta a la casa de un primo de uno de los vecinos del barrio, uno de los chicos del otro edificio que me gustaba conducía el coche, mi hermano iba de copiloto y en el asiento de atrás ibamos otros 6 más, sentados 3 y encima de los sentados, otros 3, en total ibamos 8 en el coche.

El caso es que yo iba sentado en el coche en el asiento de atrás y le tocó sentarse sobre mí al otro chico que me gustaba del otro edificio, bueno, practicamente me las ingenié para que este chico se sentara sobre mí, quería sentirle cerca....

A mitad de camino, de vuelta a casa, la fragancia de este chico me llegaba y me llenaba el olfato de expectación por él, mi entrepierna empezó a desperezarse y fué apuntando hacia las nalgas que se posaban sobre ella, este chico, empezó a incomodarse y le dije que procurara no moverse hasta que llegaramos, tuvo que terminar el viaje sentado sobre un pene erecto que reclamaba su atención.

Al bajar del coche, el chico bajó un tanto enojado conmigo, diciendo a voces que me había empalmado con él y yo intentando bromear delante de los demás viajeros del coche, fuí diciendo que me había empalmado por que él no dejaba de restregarse con mi entrepierna, y que yo no era de piedra. Todos en el coche me creyeron, pues le habían visto moverse y zafarse de mi entrepierna, y además yo le había pedido que se estuviera quieto, por lo que a partir de entonces quedó como gay ante los ojos del resto del grupo, dejaron de hablarle desde ese día y él se mudó por sus estudios a otro sitio.

Hace tiempo volví a verle en la boda de uno de los chicos del barrio, mi sorpresa fué mayúscula cuando me dijeron, te acuerdas de aquel chico... sí, dije yo, pues está aquí. Yo me puse a buscar entre la gente aquel chico moreno, de pelo lacio y fino, ojos oscuros y grandes y una boca para el pecado, y me encontré que se había convertido en un hombre calvo, ojos pequeñitos y un cuerpo cervecero. El puente aéreo había hecho estragos en él, vive en Madrid y trabaja a diario en Barcelona, me dí cuenta de como castiga el tiempo a algunas personas, si hubieramos hecho un casting de belleza, este chico se habría llevado el título de mister sin dudar, y ahora estaba tan estropeado...
 
DE CÓMO PERDÍ LA VIRGINIDAD
Mis primos mellizos y yo nacimos en mismo año, sin embargo ellos nacieron en Enero y yo en Diciembre.

Contaba ya finales de enero de 1987, mis primos me habían invitado a ir de fiesta a madrid para celebrar su cumpleaños y mi "puesta de largo", ya que era la primera vez que salía de marcha siendo mayor de edad.

decidimos ir al local de moda entonces en el barrio de Chueca, local que no nombraré pues no me pagan por su publicidad, entramos por la tarde.

Mis primos me avisaron que no tuviera miedo de lo que pudiera encontrarme, que me mirarían al entrar y que pasaraían de mí.

El local tenía una larga barra y mesas con asientos por todas partes, todo ocupado de gente, a pesar de ser un sábado a media tarde, decidimos ir a la planta de abajo que había otra barra y una pista de baile.

Apenas había gente en la barra, por lo que decidimos ir a pedir algo de beber, cuando nos dimos la vuelta para mirar hacia la pista, todo el público de la planta de arriba se encontraba abajo, por lo visto se había corrido la voz de que había un gay virgen en el local.

Ese era yo, nos dirigimos hacia la pista con los cubatas en la mano, y una legión de sensuales escoltas me rodearon de repente, era tal el agobio, que me senté cerca de la pista, mientras los chicos se me insinuaban con bailes sexys.

Al momento tenía al lado a un tiazo impresionante, me miró, le miré y le comenté a mi primo, que seguía en la pista, que le echara un vistazo a chico que se había sentado a mi lado, él hizo muestras de que "se lo pedía para Reyes", pero era yo el que lo tenía al lado, y me puse a coquetear con él.

Cuando mi primo pasó por mi lado con su segunda copa, ni siquiera me vió, pues mi lengua andaba hurgando el interior de la boca del chico guapo.

Le dije que se me hacía tarde y que debía irme a la estación de autobuses, para irme a casa de mis padres, se ofreció a llevarme a la estación, así que me despedí de mis primos y me fuí con el chico guapo, era alto moreno con el pelo rizado, delgado, ojos verdes, guapo...

Por el camino desde Chueca a la Estación Sur de autobuses, paramos en el parque del Retiro, ya era de noche y nos fué fácil encontrar un lugar apartado y tranquilo para retozar sobre la hierba.

nos besamos, nos acariciamos y se bajó los pantalones junto al slip hasta las rodillas, yo jamás había visto un pene erecto de unos 19 cm, largo y grueso.

Le hice una felación con mucho cuidado, ya que dominaba bastante poco el noble arte de la succión, y con semejante tamaño, me costaba bastante tragarme aquello.

Después él me quito las deportivas y me desnudó de cintura para abajo, me puso a cuatro patas y me hizo un culilingus, yo me retorcía de placer, pensé que si eso era sólo la lengua, me moriría de gusto al sentirme profanado en lo más secreto de mi ser por semejante miembro viril.

Cuando había dilatado lo suficiente según sus calculos, me preguntó que si estaba preparado para perder la virginidad, a lo que yo afirmé que: sí, estoy preparado.

al principio sentí un leve pinchazito en mi ano, y de repente algo así como un brazo de fuego que me entraba por abajo y me recorría el cuerpo hasta la boca empalándome de calor, dolor tremendo y placer al mismo tiempo, ya que introdujo todo su esplendor, hasta el fondo de la primera embestida. En ese momento, este chico había oido algo y me tapó la boca justo cuando yo poseía 19 cm enteritos de su poderoso pene en mi profanado interior, no podía gritar ni de placer ni de dolor, por lo visto había una pareja que pasaba por allí cerca.

Seguimos a lo nuestro, y este chico comenzó a bombear ritmicamente todo su poder hacia mi más secreta y recién explorada cavidad. Después de un rato que me pareció una eternidad, en que sentía a mi amante gozar de placer, (yo no tanto). salió de mí a la misma velocidad con la que había entrado, se desenfundó el miembro viril de su funda plastificada y vino a regarme las nalgas de una leche ardiente y espesa en gran cantidad. En cuanto me ví libre de mi dominación fuí a por mi ropa inferior, saqué un pañuelo de tela, y me limpié todo lo bien que pude, me puse el slip y los pantalones y cuando nos disponíamos a marcharnos, nos dimos cuenta de que la pareja que andaba en las cercanías, era en realidad de la Guardia Civil, buscando sodomitas para apresarlos en el calabozo.

Como pudimos, llegamos hasta la acera más próxima a donde nos encontrábamos y desde allí hasta el coche.

Me dejó en la estación Sur de autobuses,y nos despedimos, allí debía tomar el autobús a móstoles, pero llegué media hora tarde,
corriendo crucé la calle para tomar el metro.

Al llegar al intercambiador del metro al cercanías que iba hacia Móstoles, la estación de cercanías,. acababa de cerrar, me tocó ir andando desde Laguna hasta Campamento, rapidito, pues aquella zona era peligrosa de día, todavía más por la noche, yo con mi zona anal invadida de un dolor profundo y sin saber donde ha´bía dejado el caballo, me veía incapaz de juntar mis rodillas.

Cuando llegué a la parada del autobus, aún me tocó esperar una hora hasta que pude sentarme. Al llegar a Móstoles, debía cruzar de una punta a la otra, toda la población, trayecto en el que no me encontré a nadie.

Al legar a casa, mis padres estaban desesperados en el portal, impacientes, era la primera vez que me iba de fiesta a Madrid.

Mi ropa venía manchada de la hierba del Retiro, cojeaba un poquito, intentando disimular todo lo humanamente posible mi dolor, les dije que estaba bien, que había perdido todos los autobuses, pero que estaba en casa y que debíamos ir a dormir, (sería cerca de las 3 y media). Antes de ponerme el pijama, encerrado en el baño, tuve necesidad de defecar, pero en realidad, es que estaba sangrando de nuevo, sobre otra costra reseca ya de sangre, limpié todo bien, para no dejar rastro, ni en mi piel ni en el baño.

Ese chico me había provocado una buena fisura anal. Durante cinco días me acordé tanto de él como se toda su familia, pero poco a poco todo volvió a la normalidad, y en la familia quedó la anécdota de que el primer día que fuí de marcha a Madrid, salí temprano de la fiesta para llegar tarde a casa.
 
MI SEGUNDO AMOR
Antes de seguir quiero aclararos que ayer os decía que me acosté con mi primo segundo y hacíamos el amor. En realidad hicimos de todo, pero sin penetración, por que tanto a él como a mí, nos dolía (los dos eramos virgenes analmente hablando). Pasamos la noche juntos, besándonos, acariciándonos, chupándonos, etc..., pero no pasamos a mayores.

Y aclarado este punto, me centro en el siguiente.

Llegó el invierno del año 85, yo tenía entonces 16 años cumplidos y la familia al completo de mis primos decidió venirse del pueblo a vivir a Madrid.

Yo pense que sería estupendo tener a alguien con quien había intimado tanto cerca de mí, por otro lado, me remordía la conciencia por haberme acostado con un familiar, pero enfin, no ibamos a tener ningún hijo, no?.

Mis primos son estupendos a la hora de organizar reuniones de amigos, a los 15 días de llegar a la capital ya habían conseguido todos los teléfonos de los amigos del grupo que vivíamos en Madrid y nos reunieron a todos para ir a una discoteca, a aquella reunión tambien asistieron dos hermanos que yo ya había visto en nuestro pueblo, pero con los que había hablado poco.

El menor de los hermanos, era el más jovencito del grupo, pero tambien era el que más madurez tenía en su cabeza, nos daba 100 vueltas a todos, sabía exactamente lo que quería y como conseguirlo.

Eso fue lo que me atrajo nada más verle, tenía madera de lider y cuando habría la boca, todos callábamos para escucharle, con unos ojos impresionantes, siempre sonriendo y lleno de humor, además de estar como un queso de bueno. (soy como un ratón con el queso).

En cuanto me vió, se dió cuenta de que me gustaba, y no dejó de coquetear conmigo en su vida. Él me atraía mucho y se valia de ello para martirizarme, de vez en cuando me daba un piquito, cuando veía que empezaba a pasar de él y eso me animaba a seguir su juego.

Si alguien a visto Queer as Folk, este era mi Brian Kenney particular.

Al principio de la primavera, mi primo me dijo: ya sé quien es el tercer gay del grupo, a lo que yo respondí, sí, estaba muy claro, el cuarto te va a costar saberlo, añadí.

Efectivamente, el tercer gay era el benjamín del grupo.

En esa primavera descubrimos el barrio de Chueca, aunque sólo ibamos de día, (no teníamos edad para que nos dejaran entrar en los locales), la noche era otra historia, era un barrio marginal por la noche, mucha droga y delincuencia, (no era la maravilla de barrio que es ahora).

Nos gustaba aquel barrio, por que nos encontrábamos muchos gays,
y aunque no ligábamos con nadie, nos hacía sentir vivos al ver que había más gente como nosotros, después de un tiempo el resto del grupo se fué desmarcando del sector "rosa" del grupo, quedando claro que tanto mi primo, el benjamín y yo, eramos gays y que nos encantaba salir por chueca, en medio de la movida madrileña, eso sí, diurna.

En este punto tengo que hacer un salto al futuro de mi historia.

Hace unos pocos años, el benjamín del grupo se fué a vivir a A Coruña, donde conoció a uno de los chicos más impresionantes que he conocido en toda mi vida, uno de esos chicos de calendario que todos queremos tener como novio, con tableta de chocolate, ojos azules, rubisimo y muy gallego, un paquetón increible, en fin, para quitar el sueño a más de uno.

El caso es que el benjamín siempre estaba a nuestro hacecho (me refiero a todos los del grupo, tanto chicos como chicas), cada vez que alguien de nosotros intentaba ligarse a alguien, llegaba este capullo e intentaba levantarnos a nuestro ligue, coqueteando, y eso levantaba ampollas en todo el grupo, entre todos decidimos que cuando el benjamín nos presentara a su novio, todos le atacaríamos para darle una lección.

Pero cuando apareció con el gallego, todos y todas nos quedamos con la boca abierta, era un completo Adonis de belleza y sin querer, todos y todas empezamos a mariposear a su alrededor, cosa que enfureció al benjamín, que nos contó que venían de vacaciones al pueblo por una semana y estuvieron 3 días, se fueron del pueblo por que a él le atacaban los celos.

Al llegar el otoño de ese año, mi primo me llamó emocionado y me dijo que tenía algo importante que contarme.

Cuando nos encontramos, me contó lo siguiente, entre lagrimas, pensando en cómo me lo iba a tomar yo.
El benjamín y su novio gallego, decidieron irse a vivir a Madrid, cerca de la madre del primero, y en el trayecto, el benjamín del grupo, conducía su coche cargado hasta arriba de sus cosas y enseres, propias de la mudanza de A Coruña a Madrid, le seguía el gallego con su coche. En este punto mi primo paró a tomar aire, y a mí me faltaba la respiración.

Me contó que por alguna extraña razón, el coche del benjamín se salió de la carretera yend a parar contra un árbol enorme, estrellándose el coche, explotando y ardiendo en décimas de segundo, con el benjamín dentro, el gallego, lo vió todo sin poder hacer nada por salvarle.

Yo no podía dar crédito a lo que estaba escuchando.
Me tomó un rato largo aceptarlo, pero cuando lo hice, le pregunté que en que tanatorio estaba, necesitaba despedirme de él, a lo que mi primo me contestó que ya hacía un mes que lo habían incinerado.

Mi cara se cambió de color, de rojo llanto pasó a blanco mármol.
Todo el mundo sabía lo que sentía por él y nadie fué capaz de decirmelo.

Mi vida debía seguir adelante, llegaría el día en que yo conociera al hombre de mi vida.
 
MIS PRIMEROS CONTACTOS (Segunda Parte)
To davía quedaban dos meses para terminar el curso, dos meses en los que seguía sentándome con el chico que me quitaba el sueño, el primer hombre al que he idolatrado y el primero que ha marcado el resto de mi existencia.

durante todo ese tiempo, nos hablábamos como compañeros de clase, sin insinuar nada ni provocar nada sexual, yo sabía que en el momento que insistiera un poco, todo se iría al carajo, y prefería quedarme con un buen recuerdo de él.

Llegaron las vacaciones y nos despedimos con un fuerte abrazo hasta Septiembre, deseandonos mutuamente una muy buenas vacaciones, a día de hoy no he vuelto a saber nada de él.

Ese verano, en mi pueblo mi madre nos presentó a mi hermano y amí a unos primos segundos nuestros, mi madre y la de mis primos mellizos son primas hermanas. Ellos son de mi edad, ya que mi hermano es más pequeño que yo en un año y medio de edad. a partir del momento de conocernos los cuatro, nos hicimos inseparables y siempre estabamos liando alguna por el pueblo, pero teníamos suerte y nunca nos pillaban.

A medida que pasaba el verano, el mayor de los mellizos y yo nos hicimos confidentes, yo le contaba mis cosas y él me contaba las suyas, tengo que decir, que mi primo tenía un poco de pluma y eso me hizo confiar mis más secretas vivencias en él. Le fuí revelando poco a poco todos mis secretos, los más livianos primero por ver si podía confiar plenamente, los días pasaban y todo seguía tranquilo.

El día que le confesé que era gay, se puso furioso conmigo, empezó a insultarme y se marchó, yo tuve miedo durante 3 días pensando que lo iba a contar al resto de amigos, pero en esos 3 días no salió de casa, los pasó llorando, y al cuarto día apareció de nuevo.

Me buscó entre el grupo de amigos y me llevó a un rincón apartado, en el restaurante donde habíamos ido todos a comer, allí me confesó que él tambien era gay y que nunca había pensado en decirlo, pero al ver mi aplomo se llenó de valor y me lo confesó. Entonces yo le comenté que no eramos los únicos del grupo, que había otros dos.

Mi primo no salía de su asombro, ¿cómo podía yo saber si había otros dos gays en el crupo o no?, ¿acaso era adivino?. le agarré de las manos, le miré fijamente a los ojos y con voz suave le dije: Mira, cuando sabes quien eres, estés donde estés, sabrás quien es como tú con sólo una mirada.

Y los dos llorando de la emoción nos fundimos en un abrazo de felicidad, pues sabíamos que ya no estariamos solos en el mundo, nos tendriamos el uno al otro, como primos y amigos, para lo bueno y lo malo.

Al final del verano, estabamos tan compenetrados que terminamos acostándonos y haciendo el amor, pues pasarían meses hasta que pudieramos volver a vernos, y esa misma noche me preguntó:
Sigo sin saber quienes son los otros dos gays del grupo.

Paciencia, le dije yo, pronto tu sexto sentido te avisará de ello.
 
MIS PRIMEROS CONTACTOS (Primera parte)
Volviendo a mis 15 años.

Después de que mi segunda novia me dejara por que no la hacía sentir mujer, se acabó el verano y a la vuelta comencé el instituto.

Si en el colegio tenía compañeros que me quitaban el sueño, el instituto era un nivel superior. Descubrí que me gustaban los chicos mayores que yo, estaban más formados física y mentalmente. Cada vez que tenía un recreo me sentaba en los bancos de las plantas superiores para ver pasar a los chicos de COU, (yo estaba en aquel entonces en 1º de BUP).

Ese primer año de instituto pasó sin pena ni gloria, pero mi pasión iba creciendo cada día, sabía lo que quería y lo que me gustaba, pero no tenía a quien contarselo ni con quien hacerlo.

Un día, descubrí una revista porno hetero en la mesilla de noche de mis padres y la secuestré, era una revista increible, no he vuelto a ver otra que me excitara tanto como aquella. Era una especie de fotonovela, pero porno hetero, lo que más me gustaba era ver a esos machos desnudos dando placer y las caras que ponían tanto ellos como ellas de gusto.

Al poco tiempo, le hablé de esa revista al vecino que vivia en el piso de arriba, (siempre hay una tentación viviendo arriba). Ese chico me gustaba, pero no sabía como hacermelo con él, así que probé a calentarle un poco.
Cuando le hablé de la revista, quiso verla y si, se calentó bastante, así que buscamos un sitio tranquilo, en nuestro portal había un descansillo que daba a la azotea del edificio y que no se visitaba a no ser que hubiera que salir para arreglar el ascensor o la antena comunitaria, con lo que hicimos de aquel rincón nuestro refugio.

Al principio, nos masturbabamos juntos, el vernos nos hacía excitarnos más, el siguiente paso fue que cada uno masturbaba al otro, eso nos excitaba aún más, llegó un día en el que le hice una felación. Era la primera vez que sentía un pene erecto en mi boca,
no sabía como hacerlo, pero supuse que había que chuparlo, así que me puse a chupar y segregar saliva, succionando arriba y abajo.
El contacto de su pene ardiente en mi boca sedienta de sexo, nos hizo estremecer de placer a los dos, yo me corrí encima y él apartó bruscamente mi cabeza de su miembro, premiandome con su leche cálida mi cara.

Eso le gustó, si no no se hubiera corrido, sin embargo, no le gustó que fuera con un chico, así que se limpió se subió los pantalones y se fué sin decir nada. Yo me limpié como pude y me fuí a ducharme, menos mal que no me encontré con nadie por la escalera, hubiera sido muy comprometido.

Después de aquello, lo que yo quería era tener sexo con el vecino, y él comenzó a rehuirme, perdí su confianza y dejamos de ser amigos.

Comenzó mi segundo curso de BUP, y el primer día debía elegir donde sentarme y al lado de quien estudiaría todo el curso.
Al entrar ví a uno de los chicos que han marcado mi vida, ví que estaba solo y le pregunté que si podía sentarme con él.

El tiempo en ese momento se paró para los mortales, yo me convertí en inmortal cuando sus profundos y maravillosos ojos verdes me miraron y esos labios carnosos diseñados para besar y dar placer se abrieron para decirme:

Hola!, si, sientate conmigo, no conozco a nadie aqui.

No sé cuanto tiempo pasó mientras yo me recreaba en esa imagen, de repente noté que una mano me agarraba del brazo y me obligaba a sentarme. Era él, me ayudaba a sentarme, pues había llegado la profesora y yo allí embobado.

Los días pasaban y yo le daba gracias a la vida por darme un compañero de estudios que me daba la ilusión de vivir, me gustaban sus ojos, sus labios, su acento, sus expresiones, la forma en que se diriguía a mí, su calided como persona y su porte, era sumamente glamuroso, a veces no daba crédito a la realidad, ni siquiera me importaba que no sucediera nada entre nosotros, el estar junto a él era lo más importante.

Con el tiempo, mi adoración hacia él, le fué incomodando y me invitó a su casa en una tarde que sus padres tardarían en volver.

Me confesó que sospechaba que yo sentía algo especial por él y me pidió que le confirmara si sus sospechas eran ciertas, yo tenía dos posibilidades negarlo todo o decirle la verdad, pero con cualquiera de las dos sabía que nuestra amistad había acabado.

con lagrimas en los ojos le dije, que estaba enamorado de él, y que eso me estaba destrozando por dentro, por que yo sabía que él estaba fuera de mi alcance.

Entonces, él me dió un beso, y luego otro con lengua, yo no podía dejar de llorar y besarle al mismo tiempo. De repente se separó de mí y me dijo, lo siento: Yo tambien soy gay, pero tú no me haces sentir nada, no quiero perder nuestra amistad, pero quiero que sepas que entre nosotros no puede surjir nada físico, sólo amistad.

Yo me hundí con aquellas palabras, pero sabía que eran ciertas.
 
DESCUBRO QUE SOY GAY
En el anterior post, os decía que mi segunda novia, la conocí con 15 años, practicamente el grupo de amigos me obligó a pedirla salir, pues ella se había quedado eclipsada conmigo en cuanto me vió.

Sin embargo yo no la había visto, por que a los 14 años había descubierto algo de mi vida que había mantenido en secreto. Yo era gay.

Mi descubrimiento fue por casualidad, pero como a otros muchos me pasó estando de colonias, y todo sucedió así:

En el edificio donde estaban los dormitorios en la misma planta, las chicas dormian en un ala, y los chicos en el ala contraria, para empezar, el verme rodeado sólo de chicos, activó mi imaginación y despertó mi líbido. Me dí cuenta, que los primeros días entrar en un dormitorio de chicos me ponía en tensión sin saber por que, después me fuí relajando y por último me encantaba. Había chicos increiblemente guapos, (todos teníamos entre 12 a 16 años).

Y sorprendentemente todos huiamos del bochornoso espectaculo que fué el Mundial del 82, (ya que no teníamos televisión).

Un día, los monitores nos obligaron a jugar un partido de fútbol entre monitores y los chicos.

A mi no me interesaba lo más mínimo jugar al fútbol, dado que tengo un trauma infantil por balonazos en plena cara en los que perdia hasta el sentido, (me llevé como 4 balonazos a lo largo de mi infancia), y cada vez que me pasaba cojía más y más miedo, hasta que dedicí que el fútbol y yo eramos incompatibles, y es una pena por que siempre he tenido imán para el balón. Cuando paso por algún lugar donde circula un balón, inesplicablemete termina en mis pies, o en mi cara, incluso conduciendo ya he atropellado varios balones, cosa que me dá pánico, pues detrás de un balón siempre va un niño, afortunadamente los balones no tienen vida.

Bueno, al tema.
Como yo no quería jugar el partido de fútbol, los monitores me obligaron a hacer de arbitro, yo que no tengo ni idea, (desde fuera me decian cuando tenía que pitar y por qué), el caso es pité fatal el partido y todos me indicaron que me fuera a las duchas (tanto jugadores como monitores), y acepté encantado pues lo estaba pasando fatal arbitrando.

Total, me duché y cuando estaba a punto de salir, me giro y veo que hay un chico mirandome, desnudo y empalmado, yo al verle a él, desnudo y empalmado, pues me pasó lo mismo.

Justo en ese momento entran todos los del partido de futbol, monitores y chicos, todos desnudos y contemplan el cuadro:
el mirón y el mirado empalmados mirandose.

Os podeis imaginar el cachondeito que se montó a partir de entonces.

Dos días después, estaba leyendo un libro sobre la cama, boca abajo y llega el gracioso de turno, se hecha sobre mí y simula una penetración, todos los que andaban por allí, jaleaban el acto, animando al simulador para reirse de mí.

El resultado fué que nunca había sentido un pene rozando mis nalgas, eso me excitó sobremanera, y el notar que aquel pene que llamaba a las puertas de mi inocencia se agrandaba con cada llamada más y más y me corrí de gusto, pero al correrme, esa excitación debió sentirla el simulador que tenía sobre mí ( y que estaba como un queso de buenorro), y que también se corrió.

Tuvimos que irnos a duchar, yo con una polución diurna por la excitación del momento y el otro por que sabía lo que estaba haciendo y supongo que le excito hacerlo con público.

Las risas y jaleos se cortaron de golpe al ver nuestras entrepiernas húmedas y chorreantes.

Los monitores tuvieron que mediar entre los chicos, pues nadie queria dormir cerca de los mariquitas y todavía quedaba una semana de colonias.

El resto de las colonias fué muy tranquilo, rayando en lo aburrido.

El último día de colonias, el guapo simulador me pidió disculpas por su comportamiento y me dió su teléfono y su dirección, para que fuera a verle algún día (en aquel momento yo vivía en Móstoles, Madrid).

Me dijo que a él le gustaban los chicos pero que nunca se había corrido en contacto con otro chico, de cierta manera, él perdió su inocencia conmigo (si es que le quedaba algo) y yo comprendí que era lo que me gustaba.

Y volviendo al post anterior, aún sabiendo que era gay, yo quería ser como el resto de mis amigos, no quería ser un especimen raro.
Sabía que si me quedaba en el lado gay, tendría menos posibilidades de ser feliz, así que acepté salir con esa segunda novia y ocultar lo que había descubierto sobre mí el verano anterior.

Sin embargo, la naturaleza es sabia, y el tiempo pone a cada uno en su lugar, y esta chica supo, sin yo decirla nada cual era mi condición sexual.

Y aquí comienza el camino de la aceptación personal de mi condición de gay.
 
VIVA SAN FERMIN
Después del chupinazo inicial de ayer, inicio mi andadura en el mundo de los blogs.

Quiero dar a conocer mi vida a través de este diario, pero tengo tanto que contar que debería comenzar desde el principio, para que todo aquel que se moleste en intentar comprender mi existencia conozca el por qué de mi búsqueda, "el hombre de mi vida".

Hace mucho, mucho tiempo.... Una vez, hablando con mi madre le hablaba de mis recuerdos con mi primera novia de la que hablaré acto seguido, pero mi madre me quitó la razón diciéndome:
"No, no, tu primera novia se llamaba Margarita, era negra y venía todos los días a recogerte a casa para llevarte al colegio", yo me quedé con la boca abierta, y buscando en el baúl de los recuerdos, esos que tenemos ocultos y que nunca abrimos, apareció su cara.

Sí, es cierto, mi primera novia era negra, ella estudiaba tres cursos más que yo, pero ella era la que se había enamorado de mí, yo con 6 años en primero y ella con 9 en tercero, al acabar el curso nos despedimos por que ella se mudaba a Madrid, (entonces mi familia y yo vivíamos en Alcorcón, Madrid).

La primera vez que me sentí enamorado, fue viendo una película en TV, era una película de Marilin Monroe, (me enamoré nada más verla), me pareció, tan tierna, tan desbalida, tan triste y a la vez con tanto caracter, tan enormemente bella y sensual, (yo tenia 10 años en aquel entonces, poco tiempo después, me enteré que ella había muerto 5 años antes de que yo naciera).

Más tarde, yo tenía unos 13 años y me gustaba una chica del grupo de amigos, en mi pueblo, (al que ibamos la mitad de los fines de semana del mes y los 3 meses de verano), así que todos los chicos del grupo me animaron a pedirla salir.
Ella es rubia, con ojos azules, más bajita que yo, (yo tengo 165 cm).
La recuerdo siempre sonriendo, todavía ahora sonríe cuando me ve, a pesar de estar casada con un pelma y de haberla dado 3 niños.
Aquel verano, fue maravilloso, la pedí salir a la semana de coger las vacaciones en el colegio, para tener 3 meses por delante, un amor de verano.

Pero a las 3 semanas, ella me dejó, me dijo que no sentía nada por mí. La verdad es que yo tampoco sentía nada con ella, nos besabamos, nos dabamos "piquitos", y fué ella la que me enseño a "morrear con lengua", fué excitante al principio, tener contacto con otro ser humano, sentir su calor en tu lengua y su respiración en tu boca. Pero de ahí no pasaba, no había corriente electrica por el resto del cuerpo, como me contaban mis amigos que les pasaba a ellos.

Dos años después, los amigos de mi pueblo me prepararon una encerrona, había una chica en el grupo a la que le gustaba, ella era amiga de mi ex, la rubia, pero no debió importarla todo lo que la contó, por que entre las chicas y los chicos del grupo, casi me ví obligado a pedirla salir, cosa que hice y ella aceptó gustosa y rapidamente.

Comenzamos a conocernos mediante cuestionarios tipo test, ¿Te gusta el cine?, ¿que música te gusta más?, ¿cuál es tu color favorito?, en fin esas cosas, haciamos manitas, nos acariciabamos, pero yo notaba que ella necesitaba más.
Así que pasé a los besos, y después a los morreos, pero ahí me quedé, lo que seguía después, sabía lo que era, pero era complicado para mí, mantener sexo con una chica, uffffffffff.

En aquel momento las chicas me parecían seres de otro planeta que habían venido a colonizar a los hombres de la Tierra.

En fin, ella tambien me dejó, por que no le daba "el cariño que ella buscaba y que necesitaba", vamos, que quería sexo y yo no estaba preparado para ello, es ahora y no lo estoy.

Nunca he conseguido tener una erección con chicas, ni siquiera con contacto físico con ellas.

Sin embargo me ponen a un chico delante y sólo con mirarle a los ojos me corre un marabunta desde los dedos de los pies al centro de mi cuerpo.

 
Hoy es el primer día de una nueva vida
Hoy nace mi diario.

Hoy es el primer día del resto de mi vida.

Hoy nace: El Diario de un Verato.

Ante todo, Bienvenidos a todos los que me lean.

Empezaré por el final.

Hace tan solo unos minutos, he terminado una relación con un chico de Madrid, nuestra relación era más bien virtual, ya que ni siquiera llegamos a preguntarnos cómo eramos y tampoco nos vimos por foto, tan sólo nos mandabamos dos mails diarios, por la mañana y por la tarde, en ellos nos contabamos como nos iba el día, cuales eran nuestras preferencias, lo que nos gustaba hacer en casa y en la calle... Todo iba perfecto hasta hablar del sexo.

Por lo visto a mi amigo virtual, no le gusta la penetración, deduzco que es virgen a los 39 años y que aún no tiene bien asumida su condición de gay.

Pues bien, yo puedo pasarme un rato practicando sexo oral, el 69, caricias, besos y todo eso, pero si no hay penetración, de mi amante o bien mía, o de los dos, (yo soy versatil), no considero que haya realizado el amor.

El caso, es que por esta bodaba, hemos decidido dejar de escribirnos.

Sin embargo, yo ya he recibido el picotazo del "mosquito escritor".

Y pensando, pensando, me he dicho: ¿Y a quién le cuento mis cosas ahora????, ya está, voy a ver cómo se hace un blog de esos...

Y aquí estamos.