SIETE AÑOS DE AMOR
Que no en el Tibet, jejejejejejeje.
Como regalo de reyes, mi cuñado y su novia nos hicieron un hermoso regalo, nos anunciaron su boda para el verano, por fin se casaba mi cuñado y dejaba libre a mi chico para hacer su vida.
A partir de ese momento, yo empecé a hacer planes con mi novio, de lo que podíamos hacer en la casa, muebles que debíamos cambiar, cosas que nos hacían falta, etc.
Mi chico, sin embargo no se encontraba tan ilusionado como yo, pero en fin, me dije a mí mismo que tenía el resto de la vida para hacerle cambiar de opinión.
En Primavera, comenzamos como locos a organizar todos los preparativos de la boda, queríamos que quedara una celebración estupenda a pesar de ser una boda civil en el ayuntamiento, pero el banquete de bodas era como todos los demás.
Por fin llegó el verano, y con él la boda, en medio de los discursos, la sobrina de más edad del novio, leyó un discurso que había escrito ella misma, era un homenaje a la madre del novio, que había muerto años atrás y que en ese día, en que se casaba el pequeñín de la casa se hubiera sentido tremendamente orgullosa. Con estas palabras, lloramos todos los presentes y para romper el mal rato de la añoranza de los ausentes en un momento de gran alegría como es una boda, el novio gritó: ¿Puedo besar a la novia?.
A lo que todos rompimos a reir, volviendo a la vida real y agrandeciéndole al novio su buen humor.
Después de la luna de miel, los novios vinieron a casa de mi chico para traernos unos obsequios de Jamaica, de la luna de miel.
Mi cuñado me preguntó que cuando me iría a vivir con mi novio, ahora que ya estaba soltero y libre de cargas, a lo que respondí que eso debía pedirmelo él.
Me tuvo intranquilo, pues no acababa de decidirse nunca, hasta que ya en Octubre, un domingo que estabamos de cañas en la plaza del pueblo, desde la calle me pidió que saliera del bar donde estábamos, me esperaba en la plaza, yo caminé hacia él y todos nuestros amigos, formaron un pasillo a mi alrededor que acababa en los brazos extendidos hacia mi de mi novio. A medida que me acercaba, me flojeaban las piernas, y me dí cuenta de que lo habían organizado entre todos, al llegar a mi chico, me cojió de una mano, y arrodillándose me pidió que me fuera a vivir con él.
¿Y el anillo?, pregunté. Eso es para heteros, respondió y me dió un regalo, lo abrí y era un móvil. Mi primer móvil.
Le besé apasionadamente y le dije, bueno, ya te regalaré otro móvil yo a tí. Y todos rieron con nosotros. Aquella noche lo celebramos por todo lo alto, ya que el Lunes era festivo y no trabajamos ninguno.
El Martes, cuando regrese del trabajo, les comuniqué a mis padres que ese fin de semana me marchaba de casa para irme a vivir con mi novio.
Mi madre se contuvo la risa y mi padre siguió viendo el futbol por televisión, yo el mayor de tres hermanos, era el último en abandonar el nido. Al llegar el sábado, me levanté temprano, pues tenía muchas cosas que recoger. Nadie me ayudo a hacerlo.
Hasta que mis padres no me vieron con 2 cajas enormes llenas hasta arriba con todas mis cosas no me tomaron en serio.
Abandonaba el nido, me iba a vivir con el hombre de mi vida.
Al llegar a mi nueva casa, que ya conocía por vivir en ella los últimos años los fines de semana, mi novio me recibió con los brazos abiertos, no me dejó descargar nada, y me llevó en brazos hasta la cama, donde hicimos el amor un par de veces, con un descansito para tomar algo y hechar un cigarrillo.
Eramos felices, los dos juntos.
Al llegar las navidades, en Nochebuenacada uno cenó con su familia y pasamos la noche cantando y bailando cada uno con los suyos y en Nochevieja me junté con él y su familia en su pueblo.
Les invitó a escuchar esta canción que escuché por primera vez gracias a mi chico, que me hizo bailarla cientos de veces, los dos juntos bien agarraditos, los dos solos en casa, en privado.
No hace falta - Cristian Castro.
Un abrazo para todos
Como regalo de reyes, mi cuñado y su novia nos hicieron un hermoso regalo, nos anunciaron su boda para el verano, por fin se casaba mi cuñado y dejaba libre a mi chico para hacer su vida.
A partir de ese momento, yo empecé a hacer planes con mi novio, de lo que podíamos hacer en la casa, muebles que debíamos cambiar, cosas que nos hacían falta, etc.
Mi chico, sin embargo no se encontraba tan ilusionado como yo, pero en fin, me dije a mí mismo que tenía el resto de la vida para hacerle cambiar de opinión.
En Primavera, comenzamos como locos a organizar todos los preparativos de la boda, queríamos que quedara una celebración estupenda a pesar de ser una boda civil en el ayuntamiento, pero el banquete de bodas era como todos los demás.
Por fin llegó el verano, y con él la boda, en medio de los discursos, la sobrina de más edad del novio, leyó un discurso que había escrito ella misma, era un homenaje a la madre del novio, que había muerto años atrás y que en ese día, en que se casaba el pequeñín de la casa se hubiera sentido tremendamente orgullosa. Con estas palabras, lloramos todos los presentes y para romper el mal rato de la añoranza de los ausentes en un momento de gran alegría como es una boda, el novio gritó: ¿Puedo besar a la novia?.
A lo que todos rompimos a reir, volviendo a la vida real y agrandeciéndole al novio su buen humor.
Después de la luna de miel, los novios vinieron a casa de mi chico para traernos unos obsequios de Jamaica, de la luna de miel.
Mi cuñado me preguntó que cuando me iría a vivir con mi novio, ahora que ya estaba soltero y libre de cargas, a lo que respondí que eso debía pedirmelo él.
Me tuvo intranquilo, pues no acababa de decidirse nunca, hasta que ya en Octubre, un domingo que estabamos de cañas en la plaza del pueblo, desde la calle me pidió que saliera del bar donde estábamos, me esperaba en la plaza, yo caminé hacia él y todos nuestros amigos, formaron un pasillo a mi alrededor que acababa en los brazos extendidos hacia mi de mi novio. A medida que me acercaba, me flojeaban las piernas, y me dí cuenta de que lo habían organizado entre todos, al llegar a mi chico, me cojió de una mano, y arrodillándose me pidió que me fuera a vivir con él.
¿Y el anillo?, pregunté. Eso es para heteros, respondió y me dió un regalo, lo abrí y era un móvil. Mi primer móvil.
Le besé apasionadamente y le dije, bueno, ya te regalaré otro móvil yo a tí. Y todos rieron con nosotros. Aquella noche lo celebramos por todo lo alto, ya que el Lunes era festivo y no trabajamos ninguno.
El Martes, cuando regrese del trabajo, les comuniqué a mis padres que ese fin de semana me marchaba de casa para irme a vivir con mi novio.
Mi madre se contuvo la risa y mi padre siguió viendo el futbol por televisión, yo el mayor de tres hermanos, era el último en abandonar el nido. Al llegar el sábado, me levanté temprano, pues tenía muchas cosas que recoger. Nadie me ayudo a hacerlo.
Hasta que mis padres no me vieron con 2 cajas enormes llenas hasta arriba con todas mis cosas no me tomaron en serio.
Abandonaba el nido, me iba a vivir con el hombre de mi vida.
Al llegar a mi nueva casa, que ya conocía por vivir en ella los últimos años los fines de semana, mi novio me recibió con los brazos abiertos, no me dejó descargar nada, y me llevó en brazos hasta la cama, donde hicimos el amor un par de veces, con un descansito para tomar algo y hechar un cigarrillo.
Eramos felices, los dos juntos.
Al llegar las navidades, en Nochebuenacada uno cenó con su familia y pasamos la noche cantando y bailando cada uno con los suyos y en Nochevieja me junté con él y su familia en su pueblo.
Les invitó a escuchar esta canción que escuché por primera vez gracias a mi chico, que me hizo bailarla cientos de veces, los dos juntos bien agarraditos, los dos solos en casa, en privado.
No hace falta - Cristian Castro.
Un abrazo para todos
Comentario:
Muy buena la forma de explicarlo. Parece que fué un buen año para tí.
Yo nunca bailé pegado una canción de esas...
Tengo ganas ya de leer el octavo.
¡Un abrazo enorme, guapo!
Yo nunca bailé pegado una canción de esas...
Tengo ganas ya de leer el octavo.
¡Un abrazo enorme, guapo!
Comentario:
Me ha gustado mucho lo de la forma de decirtelo, y lo del regalo, un movil, muy oroginal las dos cosas. Yo te regalo esta candio de Castro
Un Abrazo
Un Abrazo
Comentario:
Hay que reconocer que la forma de pedirte el irte a vivir con él fué de lo más original y emotiva.
Todos hemos soñado alguna vez con eso.
Espero saber más de esta historia.
Gracias por compartirla con nosotros.
Un abrazo,
Albertbay
Todos hemos soñado alguna vez con eso.
Espero saber más de esta historia.
Gracias por compartirla con nosotros.
Un abrazo,
Albertbay
Comentario:
que bonitooo,me imagino la escena de la pedida,jejeje porque estas cosas no me las hacen a mi.Por cierto bonita canción aunque me ha puesto melancolico es hermosa besos guapo